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HOJAS INFORMATIVAS
29
de septiembre de 2005
Milan Tang
será el próximo embajador de Guinea en España
Fuentes de toda confianza informan que el próximo embajador
de Guinea en Madrid será Ignacio Milán Tang, en este momento
diputado por el gubernamental PDGE en el Parlamento guineano.
El señor Milan Tang es persona cercana a Obiang, ("amigo
íntimo", según nuestras fuentes), ha ocupado
diversas carteras ministeriales (Justicia, Secretaría General
de la Presidencia y Agricultura) y se ha enriquecido con el régimen
dictatorial. Este proceso de enriquecimiento se ha hecho,
fundamentalmente, en dos puestos, primeramente en la gestión
de los Bienes Abandonados (fincas rurales y urbanas) por los españoles en los primeros momentos del régimen de
Macías y, después, en el Control Financiero. La Dirección
de Control Financiero, que en la actualidad depende del
Ministerio de Economía, ha estado en otros tiempos en una
situación intermedia entre este ministerio y la Presidencia
guineana. Milan Tang controlaba entonces todos los pagos
que debía hacer la administración guineana y se le conocía
en algunos círculos con el "señor diez por
ciento", aludiendo a las comisiones con las que se
quedaba.
El señor Milan Tang es conocido también por su posiciones
favorables a España. Es partidario de mantener y estrechar
las relaciones con nuestro país.
¿Qué
pasa con el yacimiento Zafiro?
Con el titulo "Zafiro s´épuise" ("Zafiro
se agota") la publicación Jeune Afrique. L´Intelligent
difundió el pasado día 25 el articulo siguiente del que
es autor Pascal Airault, enviado especial a Guinea: "
Nadie se atreve a hablar oficialmente de ello pero la
inquietud es grande: el campo Zafiro, que asegura casi el 70 %
de la producción ecuatoguineana de petróleo, se hace difícil
de explotar. Cada vez aparece más agua en sus extracciones.
La empresa americana ExxonMobil no ha previsto - de momento -
detener la explotación de este yacimiento offshore
descubierto en 1995 a unos cincuenta kilómetros de la isla de
Bioko. Conforme a las previsiones hechas a principio de año,
la producción del grupo no superará los 255.000 barriles/día.
Las previsiones de producción nacional de petróleo han
debido ser revisadas a la baja - 320.000 barriles/día en
lugar de los 380.000 previstos inicialmente - pese a la
entrada en explotación de nuevos yacimientos. ExxonMobil ha
hecho recientemente un descubrimiento menor en el bloque C,
que no debería superar los 10.000 barriles/día. Amerada Hess,
que produce actualmente 50.000 barriles/día en el campo
Ceiba, debería conseguir 110.000 barriles con la entrada en
explotación del campo Okumé. La tercera compañía
americana, Marathon Oil, produce, por su parte, 75.000
barriles/día de condensado y de GPL (gas propano licuado). El
viceministro de Minas, Energía y de Industria. Gabriel Mbegha
Obiang Lima, está actualmente en China para inducir a las
compañías chinas a invertir en las exploraciones de Guinea
Ecuatorial. Otras compañías han iniciado investigaciones.
Destacan entre ellas el grupo malasio Petronas y el español
Repsol".
Hasta aquí el artículo de Pascal Airault. Como se recordará
el pasado día 26 difundíamos un despacho de la agencia Xinhuanet
en el que se daba cuenta de la ralentización del
crecimiento de Guinea Ecuatorial y se hacía una referencia
poco clara al yacimiento Zafiro. La información de Jeune
Afrique.L´Intelligence permite entender aquella
alusión.
"Luanda
debe olvidar sus sueños de gran potencia"
La revista Courrier International publica en su número
777 de 22 de septiembre el siguiente artículo del que es
autor el historiador angoleño Carlos Pacheco. Este mismo artículo
fue publicado por la revista portuguesa Expresso en
agosto de este año con el titulo de "Angola, un gigante
con pies de barro".
"Tras de la intervención militar de Angola en los dos
Congos, en 1998, es habitual que algunas cancillerías
europeas e incluso el Departamento de Estado norteamericano,
intenten promover al país de Agostinho Neto a la categoría
de líder regional. Se basan en la idea de que el clima de
relativa pacificación que existe hoy en el África Central se
debe a la acción coercitiva de Luanda, cuyas Fuerzas Armadas,
tendrían un papel decisivo en los escenarios de conflicto
más allá de sus fronteras, y jugarían un papel de
estabilización geoestratégica en la región.
Esta idea de liderazgo, atractiva desde el punto de
vista militar, se evidencia tramposa y equivoca cuando se
analizan los problemas concretos de Angola y sus vecinos desde
una perspectiva sociológica e histórica.
¿Que secuelas han dejado estas intervenciones?
¿Los pueblos de la República Democrática del Congo y de la
República de Brazzaville guardan de Angola un buen recuerdo
o, por el contrario, una memoria dolorosa? Yo diría que
tienen la peor posible si se tienen en cuenta los objetivos
estratégicos que llevaron a las tropas angoleñas a
intervenir directamente en los destinos políticos de aquellos
dos países: impedir, de un lado, la instauración de un régimen
democrático en la RDC y, de otro apear del poder en
Brazzaville al Presidente Pascual Lissouba, que pese a haber
sido elegido en las urnas, se había vuelto de espaldas a
Luanda (a causa de la UNITA) y un factor incómodo para las
empresas petroleras francesas y norteamericanas.
Está probado documentalmente que el saldo de ambas
intervenciones, en términos humanos y políticos, fue
terrible: masacres de poblaciones enteras, aldeas bombardeadas
y sometidas al pillaje. Operaciones tendentes a destrozar a
quienes se les oponían y a cortar el apoyo de sus bases étnicas.
En cuanto a la paz en la región, la situación continúa
siendo precaria e inestable, sometida siempre al arbitraje de
las armas.
Es decir, como muestra la propia realidad, el carácter de esa
intervención no fue nunca seducir a los congoleños. La
extrema violencia que se abatió sobre ellos es, todavía hoy,
objeto de denuncias por varias instancias internacionales. ¿Como
puede hablarse de liderazgo regional en este contexto si, como
recuerda el sociólogo brasileño Helio Jaguaribe, el único
liderazgo posible en la actualidad es el que resulta de una
elección mutua? Aún tratándose de una superpotencia
militar, hasta los Estados Unidos tienen dificultades para
imponerse por medio de la coacción. En Irak sus jefes políticos
y militares están en un callejón sin salida.
En efecto, un país no puede aspirar a ser líder regional si
su sistema político no emite ejemplos positivos que permitan
lograr el consenso de los Estados limítrofes. Liderar no
significa constreñir, sino tener la capacidad de presentar
propuestas adecuadas y consistentes que convenzan a los
liderados y les ofrezcan contrapartidas. No es esto lo que
hace Angola. Sus dirigentes incurren en el mal hábito de
mirar el mapa de África con una arrogancia difícil de
disimular.
El petróleo, como imperativo de política externa, les ha
vuelto arrogantes y poco dispuestos a consultar regularmente a
sus socios de la región. El síntoma más claro de esta
actitud, o "complejo de superioridad", ha sido la
pretensión de Angola de presentar su candidatura a un puesto
permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Lo más
sensato hubiera sido llegar a un acuerdo con África del Sur y
otros países fuertes, incluyendo también a los del norte de
África, para plantear una representación colectiva y
rotatoria. Este modelo hubiera sido el más provechoso, de
lejos, para el continente africano porque le daría más
fuerza, unidad y prestigio, en lugar de presentar candidaturas
aisladas que solo sirven a los intereses poco claros de las
elites políticas nacionales.
Angola, con independencia de la envergadura de sus Fuerzas
Armadas, es un gigante con pies de barro sin capacidad de
liderar a nada ni a nadie. Sus debilidades económicas son
extremas y reflejan carencias internas de todo orden.
De nada sirven los fabulosos recursos procedentes del
petróleo cuyos ingresos favorecen tan solo a los
"barones" corruptos que controlan a las estructuras
del aparato del Estado (lo que lleva a Angola a ser uno
de los países más atrasados del mundo en términos de
desarrollo humano). Le falta masa crítica, no posee
industrias punteras, material militar de fabricación propia,
productos estratégicos o capacidad científica y tecnológica.
No dispone tampoco de condiciones financieras que le permitan
sostener su liderazgo. Los únicos países al sur del Sahara
que disponen de estas condiciones son Nigeria y África del
Sur".
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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