“Como era de esperar, estamos asistiendo a una campaña electoral de dos velocidades. Por todas partes hay pegados retratos de gigantes del presidente saliente Paul Biya, que está realizando mítines en todos los rincones de Camerún, y ya le regaló a los agricultores fertilizantes e insecticidas. Su campaña está siendo dirigida por el primer ministro, que dispone de todos los medios del Estado. Los candidatos de la oposición, divididos y con pocos instrumentos a disposición, no son capaces de contrarrestar al gobierno”, dijo a MISNA una fuente la sociedad civil camerunesa, en el quinto día de la campaña electoral para las presidenciales del 9 de octubre.
“La campaña es así un mero anticipo de la jornada electoral y de sus resultados; son resultados ya conocidos, y Biya cuenta con una victoria segura. Dada la falta de competencia, la campaña no genera gran entusiasmo, pero será interesante ver cuanta gente acabará por ir a las urnas”, añadió el representante de la sociedad civil entrevistado desde Yaundé.

John Fru Ndi
Entre los 22 contrincantes de Biya, en el poder desde hace 29 años, sólo un candidato es originario del Norte, mientras que más de diez, incluyendo al “histórico” opositor John Fru Ndi, provienen del oeste. “Para muchos, el voto del 9 de octubre es una oportunidad para darse a conocer ante el país o para llamar la atención del mismo Biya. Todos los líderes políticos del Norte apoyan al presidente saliente, originario del sur, convencidos de que va a respetar el principio de la alternancia. En teoría, en 2016, su sucesor debería proceder de las regiones septentrionales”, concluye la fuente de MISNA.
Mientras tanto, a pocas horas de la publicación, por parte de la Comisión Electoral (Elections Cameroon, Elecam), del registro de electores, en total más de 7.250.000 votantes, no faltaron las críticas de la oposición, que denuncia una serie de irregularidades. Algunos votantes figurarían dos veces en el censo, mientras no aparecen los nombres de otras personas que tienen carnet de elector.
La Elecam, que publica el censo con nueve días de retraso, es acusado de “fraude masivo deliberado” a favor de Biya, y de “anomalías inadmisibles”, que “amenazan seriamente el buen desarrollo y la autenticidad de la votación”, según el ‘Social Democratic Front’ (SDF), el principal partido de la oposición. Todo esto contribuye a alimentar el descontento de los candidatos y de los ciudadanos y da lugar a retrasos y problemas para la entrega de los carnets electorales.
Según algunos analistas políticos y observadores citados por la prensa local, “el problema no es tanto la distribución del carnet, que podrá ser retirado el día de la votación, sino más bien conocer la verdadera tasa de inscripción de los electores y disponer de datos confiables”.
Agencia MISNA, 28 de septiembre, 17h. 31m.