| |
|
HOJAS INFORMATIVAS
21 de
septiembre de
2009
¿Por qué no ponen en libertad a
Marcelino Nguema y Santiago Asumu?
Fuentes fiables del
interior de Guinea han mostrado su preocupación y su extrañeza
porque Marcelino Nguema Y Santiago Asumu no hayan sido puestos
en libertad junto con el resto de los militantes de Unión
Popular injustamente detenidos tras el intento de asalto al
Palacio Presidencial de 17 de febrero. Según estas fuentes, su
permanencia en Black Beach estaría relacionada con el hecho de
que ambos fueron gravemente torturados en los días siguientes a
su detención y todavía no "estarían presentables". No estarían
presentables para la nueva aparición de Obiang, el magnánimo
con la que nos amenaza la propaganda del régimen.
Cualquiera que sea la versión
que nos quieran dar ahora, lo cierto es que a todos los
detenidos de UP se le ha acusado de delitos puramente inventados
y que fueron objeto de torturas y tratos vejatorios para obtener
pruebas inexistentes por "personajes" que estuvieron escondidos
debajo de la cama el día del asalto y, no pudiendo dar con
ninguno de sus autores verdaderos, se cebaron con los militantes
de Unión Popular y con los traficantes habituales que faenan en
las costas guineanas en busca de supervivencia. Fue el propio
dictador, a su regreso a la capital procedente de Mongomo, quien
introdujo la idea de los "cómplices internos", al servicio de su
táctica permanente de criminalizar a las organizaciones
opositoras.
Después de esto hay poco margen
a la magnanimidad.
La magnanimidad era un
atributo de los sátrapas, condición que Obiang parece haber
interiorizado. El dictador se cree un personaje ungido por la
historia. No sabe, o aparenta no saber, que esta condición le
hace especialmente inútil para el país. Guinea no necesita
dirigentes mesiánicos, armados del trueno o de la magnanimidad,
que se consideren por encima del bien y del mal. Guinea
Ecuatorial necesita dirigentes democráticos, preocupados por el
bienestar del país y responsables ante las leyes. [Ahora, cuando
se demuestre que ninguno de los militantes de UP tuvo nada que
ver con el asalto, ¿alguien va a exigir responsabilidades a los
responsables de la Seguridad que les torturaron e inventaron su
implicación en los hechos? ¿El dictador va a explicar porqué les
acusó públicamente y prometió para ellos penas ejemplares?].
Demostrada la
banalidad de los cargos hechos contra ellos, todos (todos) los
militantes de UP encarcelados por supuesta colaboración en el
asalto del 17 de febrero deben ser puestos en libertad sin cargo
alguno.
Guinea Ecuatorial no necesita
dirigentes magnánimos sino dirigentes justos, capaces de asumir
sus errores y los de sus colaboradores y capaces de responder de
ellos ante el país.
La verdadera imagen de Obiang
es la del dictador torpe, protector de todo tipo de abusos y
corruptelas. Las suyas, las de sus parientes y las de sus
amigos. El culto que estos le prodigan y del que salen imágenes
como la de Obiang el magnánimo son una mezcla de miedo y
desvergüenza.
Carmelo Mba Bacale se traslada a
España para evitar la acción de la justicia
Fuentes de APGE nos
informan que Carmelo Mba Bacale, presidente del partido, se
habría trasladado a España para evitar la acción de la justicia
ecuatoguineana. Mba Bacale no hizo caso de la cita que tenía
ante el tribunal el pasado jueves. Según fuentes judiciales
citadas por APGE el sumario seguirá su curso y Mba Bacale podría
ser juzgado en rebeldía. Como es sabido, el juzgado nº 1 de Bata
aceptó la demanda presentada contra Mba Bacale por ignorar los
estatutos de su partido e intentar expulsar a la mayoría de su
Comisión Ejecutiva. Mba Bacale había contado hasta ahora con la
complicidad del ministro del Interior, Clemente Engonga.
"Un paréntesis"
Malela
Idjabe Ngadi, 20 septiembre 2009
"Como
otros tantos, llegué a España con la esperanza de retornar una
vez terminados los estudios, siempre –claro está- que no
siguiera en el poder el anterior presidente Francisco Macías
Nguema. Quince años tenía cuando puse mi formación futura al
servicio de mi país. Meses antes me había comprometido a luchar
contra las injusticias que viví en Guinea Ecuatorial, y que me
obligaron, con catorce años a ir a Camerún abandonando a toda mi
familia. En ese año, 1976 fijo mi compromiso político con Guinea
Ecuatorial. Ndowe por los cuatro costados, no renegué nunca de
esa condición, y en los dictadores (de normas o políticos) de
Guinea Ecuatorial, siempre vi la mala fe o la falta de voluntad
política, pero nunca a un pueblo. Fui por eso recriminado sin
clemencia por las minorías político-étnicas del exilio en
España, tanto como arrinconado por la mayoría étnico-política,
ambos incapaces de dar crédito a lo que vivían: una posición
sin complejos de Ndowe, con una apuesta total por una Guinea
Ecuatorial para todos y democrática. Además de los mimbres,
maestros hubo para hacer la cesta. A la cabeza de todos Alejo
Ekube Mediko, paradigma del buen hacer político y de la
elegancia dialéctica, que condiscípulos y discípulos no han
tenido a bien -¿acaso podido?- heredar. Alejo era capaz de
desmoronar el cien por ciento de la pirámide argumental de su
adversario sin que éste se sintiera ridiculizado. Miguel Eson
Eman, hoy extenuado de predicar en el desierto. Siempre supo ver
a personas por encima de grupos políticos, y a la democracia
antes que a la ideología; una coherencia aun más preciada si se
tiene en cuenta su enorme calado ideológico. Su compromiso
solidario con nuestro País es tal que se ruboriza al hablar de
él. Teodoro Bondjale Oko, pensador donde los haya, maestro en
escuchar, es el saber estar personalizado, siempre está donde
debe, más allá de donde se le espera. Teodoro como los buenos
intelectuales no habla, piensa en voz alta y escucharle es un
deleite.
Con perdón de los no citados, estos señores “involuntariamente”
maestros de este tozudo alumno, comparten de cara a Guinea
Ecuatorial un punto de amargura que a todos condujo a usar la
palabra como reflexión alejándose, no se si intencionadamente,
de la persuasión política banal. No es sin embargo renuncia,
sino otro modo de aportar a la causa. Si elevamos la razón,
elevamos la acción. Digo yo.
A caballo entre referentes, me asomé a la política de Guinea
Ecuatorial buscando algo que en otros sitios está superado:
LA LIBERTAD. Por supuesto anhelaba practicarla y
disfrutarla, en ese escenario de ensayo-error que representa la
oposición al régimen de Malabo. Hiere pensar que en un mundo tan
globalizado coexistan en el ámbito de los derechos individuales
la búsqueda de la felicidad, y la búsqueda de la libertad. Como
gusta decir Marcos Oma (conversador de largo recorrido y voz
autorizada) “Nadie es libre si no vive a la altura de sus
contemporáneos.”
No podía por
lo tanto mirar hacia otro lado y me lancé a la persecución de
mis contemporáneos. Fui al encuentro de la libertad, un paso
previo a la búsqueda de la felicidad como derecho. No hacerlo
sería, en reflexiones pasadas de José Pablo Nvo (caballero, tú
puedes), “hacer diplomacia conmigo mismo”. Hacer hipocresía
añadía yo . Se dibujaba pues un escenario de libertad, justicia
y tolerancia armonizado por la inteligencia de quienes
distinguieran al diferente del enemigo y al disidente del
traidor. Éstos deberían asumir la dirección política colegiada
del deseado futuro Estado de Guinea Ecuatorial. Nada más lejos
de la realidad. A los pilares-probetas libertad, justicia y
tolerancia les ha faltado siempre una base de inteligencia;
sobre todo en los que se han creído más poseedores de ella.
Por eso muchos “Groucho Marx” creen que todos tenemos principios
de recambio a disposición de la irresponsabilidad política, o
neuronas de corto alcance para moverse con o contra nadie.
Treinta años después vivo con pavor este modelo simplista que
creí superado en la contraposición Ndowe versus guineano. No
acepto hoy que ser opositor es estar contra Obiang Nguema, o no
serlo es estar a su favor.
Dos verdades son incuestionables: la primera es que Obiang es un
dictador cuyo mantón petrolífero pretende esconder el puño de
hierro con el que maneja el país y la segunda es que mi país,
Guinea Ecuatorial, está por encima de todos sus conciudadanos;
empezando por el que injustamente ostenta la máxima
representación. Precisamente por eso poner la cota en Obiang, es
una desconsideración al País. Mi lucha es pues, por un Estado de
derecho, por unas libertades, que para un liberal de mi corte se
presenta en forma de pequeñas utopías que van tomando forma a
base de inteligencia y tenacidad.
En la búsqueda de ese sueño posible llamado Guinea Ecuatorial,
tengo probada la tenacidad. Por eso, voy a la caza de un acto
inteligente como mis maestros, con el único propósito de crecer
como persona, siempre pensando en dar paso a la reflexión antes
que a la acción intuitiva propia de nuestros luchadores.
Me
retiro de la primera línea política durante unos años.
La política en la precariedad ha supuesto dejación en muchas
ocasiones de obligaciones varias. No ser consciente de ello, o
siéndolo y no actuar en consecuencia, me inhabilita a pretender
cualquier rol público en nuestro País. Y el ideario de mi
servicio a Guinea Ecuatorial es parecido al que cita Philip
Petit “Un régimen de virtud cívica, régimen bajo el cual
las personas se muestran dispuestas a servir, y a servir
honradamente en los cargos públicos.” Para ello he de
concluir, cuanto menos apuntalar mi propio recorrido y sus
circunstancias.
El mayor acto de inteligencia, hasta más
ver, que puedo ofrecer a los que me siguen en nuestra causa, es
que entre la oposición y Obiang he elegido Guinea Ecuatorial.
Por eso volveré".
MUCHAS
GRACIAS
Malela
Idjabe Ngadi
¿Existen muertes naturales? "El
rol profesional del médico forense"

Ponciano Mbomio Nvó, Abogado, La Gaceta de Guinea
Ecuatorial, nº 143, septiembre 2009
"El artículo 246 de la Ley
Orgánica del Poder Judicial (recientemente aprobada por el
Parlamento y sancionada por el Jefe de Estado), se ocupa de los
Médicos Forenses, sin derogación de esta profesión recogida
también en la Ley anterior. Sin embargo, la práctica cotidiana
revela que esta especialidad resulta aún inusitada en nuestros
tribunales de justicia en su sagrada misión de juzgar y ejecutar
lo juzgado del artículo 85 de la Carta de Akonibe, así llamada
nuestra Ley Fundamental o Constitución. Si esto es así ¿qué
opina la sociedad acerca de la muerte sospechosa de una persona?
En nuestro fuero justiciero, aún se limita la acusación pública
a solicitar el informe o certificado médico expedido por el
hospital general, o simplemente remitirse al acta de
levantamiento de cadáver, y a veces a los dictámenes del
curandero tradicional emitido desde su choza nocturna, que en
realidad no ilustran a los jueces y magistrados al tiempo de
dictar una sentencia mínimamente ajustada a la ley penal para la
condena o absolución del presunto reo causante de la muerte,
cuya autoría es objeto muchas veces de veredictos difusos,
atribuyendo así a las sentencias dictadas de inconsistencia
jurídica y susceptibles de pleitos recurribles hasta la
saciedad.

Ponciano Mbomio
El pluralismo político que consagra el artículo 1º de nuestra
Ley Fundamental ha calado hondo más en el pluralismo religioso y
en el pluralismo médico, porque se registra actualmente en
nuestra sociedad más confesiones religiosas y más médicos o
curanderos de distintos signos, sin restar importancia al gran
Emmanuel nigeriano, generando así un confusionismo total en la
oración destinada al verdadero Dios y la creencia que se merece
la verdadera ciencia médica en la que debe basar la justicia su
veredicto en caso de muerte sospechosa o acontecida en extrañas
circunstancias. En cuanto a lo último (informe médico en caso de
muerte), su incidencia negativa se debe a la falta de puesta en
práctica de la regulación legal prevista en la LOPJ antes
referida. Me refiero a la inexistencia práctica de la medicina
forense.
Entonces ¿qué se entiende por medicina forense? La medicina
forense, también conocida por medicina legal, jurisprudencia
médica o medicina judicial, es la especialidad que aplica todos
los conocimientos de la medicina para el auxilio a jueces y
tribunales de la administración de justicia; es decir, es el
vínculo que une al Derecho y a la Medicina. Pues, en la
investigación la actuación del médico forense es esencial,
porque está capacitado para realizar diligencias entre las que
destacan: (i) la determinación sobre la responsabilidad
profesional, es decir, determinar si sus colegas médicos
actuaron o no con la responsabilidad debida; (ii) la
determinación de las causas, mecanismos y manera de la muerte
cuando éstas son de origen violento; (iii) coadyuvan en la
procuración de la justicia, auxiliando al juez a resolver dudas
derivadas de la actuación de los fenómenos médico-biológicos
cuando se comete algún presunto hecho delictivo; (iv) también
acuden (junto o no) con el Juez y el Ministerio Fiscal cuando se
procede al levantamiento del cadáver después de una muerte
sospechosa de criminalidad o violencia, examinando y recogiendo
signos externos del lugar de los hechos, determinando la hora
probable de la muerte y realizando la toma de muestras para su
remisión a centros especializados en ciencias forenses y
laboratorios.
Los médicos forenses no son juristas, sino funcionarios
pertenecientes al Cuerpo Nacional de Médicos Forenses
dependientes del Ministerio de Justicia.
Un caso concreto de la actuación del médico forense es el
relativo al juicio que se sigue en la audiencia provincial de la
ciudad española de Málaga contra un cirujano por el
fallecimiento en 2005 de la esposa del presidente de Nigeria,
donde un forense del Instituto de Medicina Legal declaró hace
poco que “la muerte se podría haber evitado con un tratamiento
adecuado”.
Cuántas acusaciones gratuitas sobre muertes sospechosas o
extrañas, vertidas contra inocentes se evitaría si los jueces y
tribunales de justicia de nuestra nación contaran con el auxilio
de los médicos forenses en su difícil labor de determinar la
culpabilidad de los supuestos autores de esas muertes. Una
módica colaboración entre el ministerio de Justicia y el de
Sanidad, con el apoyo de la Universidad Nacional, que preparar
los currícula de los alumnos de la Facultad de Medicina,
evitaría el intrusismo profesional causado por la irracional
concurrencia de médicos de las diferentes tendencias que operan
en nuestra sociedad. Y este proyecto se alcanzaría aplicando el
invocado art. 246 de la LOPJ y demás disposiciones sectoriales
reguladoras del ejercicio de la profesión de Médico".
Búsqueda de parientes
María Jesús IGLESIA MIAGA nació
el 17/06/1971, en Bata, Guinea Ecuatorial.
Su padre, un español de origen madrileño, se
llama (o se llamaba) Jesús IGLESIA GARCÍA.
Jesús fue electricista en la empresa ALENA, en una sección
ubicada al norte de Bata. Convivió con Teresa MIAGA NGUEMA, con
la que tuvo a María Jesús.
Jesús fue expulsado de Guinea cuando Teresa estaba encinta de
seis meses de María Jesús, y esta nunca pudo conocer a su padre.
Agradece de antemano a todo aquel que pudiera darle información
de su padre.
Gabón: Las estrategias francesas
en las elecciones presidenciales. Obiang conoció el fraude con
varios días de antelación
Jeune Afrique difundió el pasado día 19 un artículo
firmado por Christophe
Boisbouvier y titulado "Presidentielle: une affaire
français". Dice así:
Tras haber jurado no
apoyar a nadie, París eligió su campo: el de Ali Bongo
Ondimba. Una semana antes del escrutinio, Alain Joyandet
estuvo en una misión discreta en Malabo para hacerlo
saber.
La escena tiene lugar
el 3 septiembre. La victoria de Ali Bongo Ondimba (ABO)
acaba de anunciarse y una multitud de opositores se
reúne ante la delegación de Total en Port-Gentil, donde
viven varias decenas de expatriados franceses. Como los
manifestantes llegan al mismo tiempo por tres sitios
distintos, los franceses sospechan que se trata de algo
preparado, piensan que la Union du peuple gabonais (UPG)
está detrás de la maniobra. El embajador de Francia en
Gabón, Jean-Didier Roisin, llama en seguida a Pierre
Mamboundou. Éste acaba de ser herido por las fuerzas del
orden en Libreville pero contesta al diplomático: "Señor
Mamboundou, puede usted pasar la consigna a sus amigos
para que se evite lo peor? - Escúcheme, voy a ver que
puedo hacer, pero quiero decirle que tengo problemas
para localizar a alguien en Port-Gentil". Sin embargo,
en aquel momento las comunicaciones telefónicas entre
Libreville y Port-Gentil eran muy fáciles…

Alí Bongo en una foto
dinástica
Tentativa de
neutralidad
Esta charla - en la que
el opositor toma el pelo al diplomático - expresa el
resentimiento antifrancés que anima a buena parte de la
opinión gabonesa. "¡Franceses fuera!" gritan entonces
todos los manifestantes de Libreville y de Port-Gentil
(donde la violencia post-electoral han causado al menos
tres muertos, según cifras oficiales). Durante la tarde
del 3 de septiembre, no era fácil ser blanco y circular
por los barrios del este de la capital. Las pedradas en
el coche eran seguras. "Francia ha elegido tapar, aunque
lo niegue, el golpe de fuerza electoral en Gabón",
afirma desde su página de internet
Bruno Ben Moubamba, el francotirador de la sociedad
civil. Dos meses y medio antes, durante el funeral por
Omar Bongo Ondimba en Libreville, Nicolas Sarkozy
declaraba: "Francia no tiene candidato" y muchos
gaboneses estuvieron dispuestos a creerle. Pero el 3 de
septiembre, el mensaje del presidente francés resultaba
inaceptable. En diez semanas, Francia ha conseguido
estropear la relación con todos...
Al principio, cuando
los principales candidatos solicitan una entrevista en
París, la presidencia francesa parece intachable. Cuida
de dar una acogida estrictamente idéntica - una
audiencia con Bruno Joubert, el responsable de la célula
África, en su gran oficina del número 2 de la calle del
Élysée. Paul Mba Abessole es recibido el 26 de junio, el
general Idriss Ngari (ex-hermano ahora enemigo de Ali
Bongo) le 30, Casimir Oyé Mba el 1 de julio, Louis-Gaston
Mayila (portavoz de Pierre Mamboundou) el 10 y André Mba
Obame el 13. Para cada uno y para la prensa, París tiene
el mismo discurso: "Los lazos franco-gaboneses son
prioritarios. Con cualquiera que salga elegido, esos
lazos permanecerán. Por tanto, Francia no tiene
preferencias". Y un responsable francés añade: " En
resumen, hay que dejar de especular con nuestros
inmensos intereses en este país. La producción de
hidrocarburos está bajando. Gabón no es más que nuestro
socio comercial número 63 y no representa mas que el
0,5 % de nuestras importaciones petroleras, ¡muy por
detrás de Angola, Nigeria e incluso Brasil!"
En el ministerio
francés de Asuntos Exteriores, algunos se imaginan la
elección de uno de los adversarios de Ali Bongo. ¿Pierre
Mamboundou?"No, demasiado imprevisible e
incontrolable", dice un diplomático. ¿Y André Mba Obame?
"¿Por qué no? Es alguien competente que tiene voluntad
de marcar una discontinuidad con el régimen precedente y
que equilibra mejor las cosas desde el punto de vista
etnico", confía uno de sus colegas - refiriéndose a las
relaciones del candidato con la comunidad fang. la
primera del país. "Además, con Mba Obame como
presidente, se facilitaría la comunicación. La sucesión
dinástica, no da nunca buena imagen". El Quai d’Orsay
arreglaba el mundo … Pero pronto, el Elyseo va a señalar
el final del entretenimiento.
Una semana antes del
escrutinio del 30 de agosto, el Secretario de Estado
francés para la Cooperación y la Francofonía, Alain
Joyandet, se traslada discretamente a Guinea Ecuatorial
para reunirse con el presidente Teodoro Obiang Nguema.
El tema central de las entrevistas es Gabón. Desde que
Alí Bongo Ondimba desembarcó con gendarmes gaboneses en
el islote de Mbañé, en febrero de 2003, la enemistad es
manifiesta entre el jefe del Estado ecuatoguineano y el
ministro gabonés de Defensa. Algunos días antes de la
votación, el emisario de Nicolás Sarkozy se traslada a
Malabo para defender la causa de ABO… y hacer saber que,
si Obiang dejaba de apoyar exclusivamente la campaña de
su "primo" fang André Mba Obame, se interpretaría como
un signo de apaciguamiento. En resumen, el Elyseo se
anticipa...
Sarkozy vota
Ali
El 29 de agosto, París
hace su "salida del armario". Es Robert Bourgi, amigo y
asesor de Nicolás Sarkozy, quien desvela las auténticas
intenciones del Elíseo. La víspera del escrutinio,
confía al diario Le Monde:"En Gabón, Francia no
tiene candidato, pero el candidato de Robert Bourgui, es
Alí Bongo. Yo tengo algún ascendiente sobre Nicolás
Sarkozy. De manera subliminal, el elector lo entenderá".
Ocho días más tarde intenta desdecirse en la emisora de
RTL, pero no lo consigue. Todo el mundo ha entendido que
el emisario del Jefe del Estado francés se ha ido de la
lengua: Sarkozy vota Ali. En nombre de la sacrosanta
"estabilidad" de los aliados de Francia.
Alain Joyandet, Robert
Bourgi… En realidad, más que estos dos hombres, es
Claude Guéant, el hombre más poderoso de Francia tras de
Nicolas Sarkozy, quien juega el papel central en este
asunto de la sucesión. Y lo hace desde 2008, cuando Omar
Bongo Ondimba presenta los primeros síntomas de padecer
una grave enfermedad. En junio de 2008, con ocasión del
Salón Aeronautico de Bourget, el Secretario General del
Eliseo introduce al ministro de Defensa, Álí Bongo, en
el despacho del presidente francés. A principios de este
años, intervino ante Alí Bongo para conseguir la
liberación de cinco personas [que denunciaban] el
"affaire de los bienes mal adquiridos y que habían sido
detenidas por orden de ... el ministro del Interior
André Mba Obame. El pasado mayo, Claude Guéant – siempre
él – se traslada a la cabecera de su amigo Ali,
hospitalizado en Neuilly-sur-Seine, cerca de París. El
4 de septiembre, tres días antes del mensaje escrito de
Nicolas Sarkozy, es también el primer responsable
político francés que llama al nuevo presidente francés
para felicitarlo. En resumen, durante algunas semanas
han cohabitado dos líneas en el Eliseo. Pero Joubert,"el
renovador" no ha dado la talla ante Guéant "el
conservador". La prueba, Bruno Joubert se dispone a
abandonar el Eliseo para ocupar la embajada de Francia
en Rabat.
Una victoria "verosimil"
Aunque parezca lejos,
fue en 2005 cuando Nicolas Sarkozy calificó de
"mascarada" la elección en Togo del hijo del difunto
Gnassingbé Eyadema. "Hoy, Sarkozy hace de Chirac. Arma
solemnemente al hijo de un presidente", comenta un
diplomático en tono desilusionado. En París los abogados
del "ruptura sarkozista" defienden su buena fe: "Después
de todo, ¿donde está la prueba de que Alí ha ganado por
un fraude? ¿Cuales son las cifras de la oposición?".
Para ellos la victoria del candidato del partido en el
poder es "verosímil" y Francia no puede ser "la cabeza
de puente de una oposición que no ha sabido unirse".
Pero en Libreville muchos no creen en la sinceridad del
escrutinio y dicen: "¿Por qué Sarkozy protesta por los
fraudes en Iran y no dice nada cuando el robo es en
nuestra casa?".
http://www.jeuneafrique.com/Article/ARTJAJA2540p036-037.xml0/-Alain-Joyandet-Claude-Gueant-Ali-Ben-Bongo-election-presidentielle-Presidentielle---une-affaire-francaise.html
Editado y
distribuido por ASODEGUE
Índice Noticias
|
|
|