HOJAS INFORMATIVAS
20 de
septiembre
Mercenarios
¿Nick
du Toit es un mercenario cuando intenta un golpe de estado
contra Obiang y no lo es cuando se le contrata por personas
del régimen guineano para instruir o colaborar con el
ejército? Los tripulantes ucranianos de los helicópteros Mig
con los que se ha dotado últimamente al ejército de Guinea
¿son mercenarios? ¿Lo serán cualquiera de los refuerzos
militares que busca el dictador fuera de Guinea?
La
discusión en torno a quienes son mercenarios no es un debate
académico, sino que tiene consecuencias importantes para las
relaciones internacionales y para la paz en el continente
africano.
Sobre
los mercenarios se ha discutido mucho durante todo el pasado
siglo, un siglo lleno de guerras. Su presencia fue
especialmente importante en África en los años 60 y 70 como
expresión de la lucha irregular de las antiguas metrópolis,
o de las grandes empresas, contra los nuevos estados
independientes africanos. El uso de mercenarios fue
considerado como un hecho criminal por la resolución 2465 de
Naciones Unidas (1968). Expresión de aquel conflicto fue
también la Convención de la Organización de la Unidad
Africana (OUA) para la eliminación de los mercenarios en
África de 1972, cuyo articulo 1 los define así:
...se
define como "mercenario" a toda persona que no es
natural del país contra el que dirige sus acciones y que ha
sido contratado, enrolado o se ha ligado voluntariamente a una
persona, a un grupo o a una organización cuyo objetivo es:
a.
derribar por las armas o por otro medio al gobierno de un
Estado miembro de la Organización de la Unidad Africana;
b.
socavar la independencia, la integridad territorial o la
actividad normal de las instituciones de dicho Estado;
c.
bloquear por algún medio las actividades de cualquier
movimiento de liberación nacional reconocido por la
Organización de la Unidad Africana.
No
se ha avanzado mucho en la caracterización del mercenariado
por dos razones diferentes. La primera, porque los países
occidentales no han renunciado nunca a la presencia militar
extranjera en África. En una primera fase como acción
militar directa y más tarde como negocio a través de las
"sociedades militares" de asesoramiento. La segunda
razón está en los propios Estados africanos: pasados los
primeros años de la independencia muchos de ellos renunciaron
a la construcción de un ejército ligado a la propia
construcción nacional de los nuevos países y que mantuviese
un diálogo permanente con sus pueblos. Los ejércitos se
convirtieron en muchos casos en un elemento de opresión al
servicio de grupos o personas y de distorsión de la política
nacional.
El
caso de Guinea no rompe con esta línea. El ejército guineano
ha sido utilizado como disfraz por parte de la minoría en el
poder que al mismo tiempo le ha privado de toda capacidad y le
ha enfrentado a su pueblo. Todo el mundo sabe que Obiang no se
fía de los militares guineanos y que el ejército, controlado
hasta la saciedad por distintas escalas de parientes del
dictador, sería inútil a la hora de cumplir uno de sus
principales fines, la defensa del territorio nacional.
La
familia Obiang se sirve del ejército guineano y se ve abocada
a la contratación en el extranjero de militares con los que
reforzar algunas unidades que considera necesarias para su
exclusiva seguridad. Fueron en su día los marroquíes y
parece van a serlo en el futuro ucranianos y otros.
La
utilización creciente de mercenarios es una medida del
aislamiento también creciente de Obiang y los suyos.
¿Qué
decir de la participación de algunas formaciones opositoras
en el intento de los mercenarios del pasado marzo? Expresa sin
duda una pérdida de norte. ¿O hay alguien que se crea que la
democracia va a llegar a Guinea por la elección entre una
dictadura delincuente y un movimiento formado por antiguos
mercenarios con un amplio curriculum de agresiones a distintos
pueblos africanos y un grupo de financieros poco escrupulosos
con la legalidad internacional y la de sus propios países y
caracterizados por su avidez en la búsqueda de beneficios?
Suprimidos
los mensajes de móvil entre Guinea y España
Por orden de Armengol Ondó Nguema, responsable de la policía guineana, ha
sido suprimida la posibilidad de enviar y recibir mensajes de móvil desde España
en todo el territorio guineano. La razón está en que en los últimos días
importantes dirigentes del régimen habrían recibido mensajes
"insultantes" procedentes de España en los que se les hacía
responsables de la reciente muerte del doctor Maho.
La muerte del doctor Elías Manuel Maho, responsable durante muchos años de la
Cruz Roja guineana, ha estado rodeada de muchos rumores. Uno de los más
difundidos indica que en medios cercanos al dictador habría cundido la
noticia de que los mercenarios de marzo no iban a poner a Moto al frente del país,
sino que la presidencia sería ocupada por "un médico bubi". La
muerte repentina de Maho, que reunía estas dos condiciones, está en la base de
los rumores.
Para
algunos franceses Guinea es el "primer premio"
La publicación francesa La Lettre du Continent publicó el pasado día
16 una noticia con el texto siguiente: "De Bonnecorse y Xavier Darcos en
los emiratos del Golfo de Guinea. El ministro de cooperación Xavier Darcos
y el consejero África del Elíseo, Michel de Bonnecorse, se trasladarán a
principios de noviembre a Gabón, a Guinea Ecuatorial (el jackpot [el primer
premio] de la zona del CFA, en el momento en el que Malabo quiere repatriar allí
sus petrodólares ...) y a Sao Tomé, cada vez más bajo el protectorado de
Estados Unidos y Nigeria.¡Es difícil defender la bandera tricolor en los países
del oro negro!". Claro y aleccionador.
Con toda
probabilidad habrá mercenarios en África durante algún tiempo
(Moyiga Nduru, Inter
Press Service, Johannesburgo, 17 de septiembre)
El
debate sobre el papel de los mercenarios en África ha vuelto a surgir en los últimos
meses tras la detención, y la condena, de 68 hombres acusados de haber
conspirado para derribar a Teodoro Obiang Nguema, presidente del pequeño Estado
de Guinea Ecuatorial, rico en petróleo.
El
proceso ha tenido lugar en Zimbabwe donde habían sido arrestados en marzo en el
aeropuerto de Harare. Aunque en un principio pareció que iban a hacer frente a
acusaciones de golpe de Estado, se les ha juzgado finalmente por delitos menores
entre ellos la posesión de armas peligrosas.
Sin
embargo, según los analistas, las penas de prisión – incluso las condenas a
muerte – no parecen disuadir a los mercenarios de que actúen en África,
sobre todo cuando el petróleo, los diamantes y otros recursos siguen ofreciendo
recompensas lucrativas a quienes puedan apropiarse de ellos por la fuerza.
"No ha pasado todavía la era de los mercenarios. Creo que los veremos
todavía durante mucho tiempo" ha declarado el martes 14 de septiembre a
IPS, Nhomo Samasuwo del Instituto por el Diálogo Global (IGD), con sede en
Pretoria. "Incluso los Estados Unidos contratan empresas de seguridad
privada en Irak en este momento", indicó aludiendo al papel jugado por el
personal de estas empresas en la protección de personalidades y de
instalaciones estratégicas en esta nación del Medio Oriente, también rica en
petróleo.
La
mayoría de los hombres detenidos en Zimbabwe llevaban pasaportes surafricanos,
aunque a su cabeza estaba el antiguo oficial de las fuerzas especiales británicas
Simon Mann.
Otro
grupo de 19 hombres, dirigido por el surafricano Nick du Toit ha sido
encarcelado en Guinea Ecuatorial por su papel en el presunto golpe.
El
grupo está detenido actualmente en la capital, Malabo, y su miembros podrían
enfrentarse a la pena de muerte. Se les acusa de haber intentado sustituir a
Nguema por Severo Moto, un dirigente de la oposición en el exilio.
En un
giro inesperado, Mark Thatcher – hijo de la antigua Primera Ministra británica
Margaret Thatcher – ha sido acusado de financiar el complot. Las autoridades
surafricanas le han obligado a permanecer en la ciudad portuaria de El Cabo, en
la que ha elegido residir – y presentarse diariamente ante la policía que
investiga el asunto.
Entre
los años 1960 y 1980, mercenarios como el francés Bob Denard fue muy conocido
en África. Denarrd jugó un papel capital en varios golpes de estado promovidos
en las Comores, una nación del Océano Indico. Desde el comienzo de la Guerra
Fría las llamadas "empresas de seguridad" tales como "Executive
Outcomes" y "Corporate Warrions" alquilan servicios militares
especializados. Sin embargo, "estas empresas son un camuflaje. En realidad
son empresas de mercenarios", afirma Samasuwo.
El
papel de los mercenarios ha crecido desde de que los países pobres, en algunos
casos como resultado de la presión de los donantes, empezaron a reducir sus
presupuestos de defensa y disminuir sus efectivos militares.
En África
del Sur, la tendencia se ha visto animada desde el fin del apartheid que dejó
sin empleo a muchos soldados de amplia formación. Muchos de estos hombres habían
estado implicados en operaciones contra los Estados vecinos para desalojar,
entre otros, a militantes de organizaciones contrarias al gobierno del
apartheid.
Un
cierto número de soldados surafricanos estuvieron implicados en la creación de
'Executive Outcomes', ya desaparecida – con sede en la capital, Pretoria –
que desplegó sus efectivos en Sierra Leona, Liberia, Papua Nueva Guinea y otros
países.
Según
artículos de la prensa local cerca de 3000 surafricanos trabajan también en
Irak como agentes de seguridad, Samasumo cree incluso que la cifra podría ser más
elevada. "El negocio es atractivo porque los mercenarios reciben tres veces
el sueldo de un soldado regular". En Sierra Leona, se contrató a
'Executive Outcomes' para colaborar con el gobierno a retomar el control del
distrito de Kono, rico en diamantes, cuya explotación había alimentado una
larga guerra civil en este Estado (destruido) del África del Oeste.
Aunque
los detalles exactos del presunto golpe de Estado siguen siendo desconocidos,
indican en que medida las actividades de los mercenarios están ligadas al
control de recursos naturales.
"Hay que tener en cuenta que Guinea Ecuatorial es el tercer productor de
petróleo en África, después de Nigeria y de Angola – y está en el centro
de la estrategia petrolera de los Estados Unidos en África" manifestó a
IPS la pasada semana, Sarah Wyke, de Global Witness, una organización
internacional de observación de los derechos humanos..
Un
informe del Consejo Nacional norteamericano de Información, 'Tendencias
generales 2015', de diciembre de 2001, prevé que desde ahora a 2015 un cuarto
de las exportaciones americanas de petróleo procederá de África, superando a
las del Golfo Pérsico. Los Estados Unidos reciben actualmente el 16% de su petróleo
del África subsahariana.
La mayoría de estas
importaciones proceden del África occidental, en especial de la zona situada
entre Nigeria y Angola.
Guinea
Ecuatorial es una de los Estados africanos con más secretismo en torno a sus
ingresos petroleros, algo que podrían aprovechar quienes quieran apoderarse de
este recurso.
"El secreto es total, no hay transparencia alguna. Ningún dinero
procedente del petróleo se ha empleado en el desarrollo del país. Lo dilapidan
todo unos dirigentes corruptos", dije Wykes.
"No hay estructuras educativas, no hay agua potable, no hay electricidad
para la mayoría de los que viven en Guinea. El sistema sanitario es
espantoso".
El
pasado julio, el gobierno de Guinea acusó a la prensa extranjera de intentar
desestabilizar el país difundiendo los resultados de una investigación del
Senado norteamericano sobre las cuentas de Nguema en la banca Riggs. El informe
del Senado indicaba que las cuentas habían sido utilizadas para filtrar los
ingresos procedentes del petróleo para su uso privado. Nguema que ocupa la
presidencia del país con mano de hierro desde 1979 (llegó al poder mediante un
golpe de Estado) rechazó todas aquellas alegaciones.
La Unión
Africana (UA) que integra a 53 miembros presiona para que se vote una ley
destinada a reducir las actividades de los mercenarios en el continente. En
julio, el presidente de la Comisión de la UA, Alpha Oumar Konaré, propuso la
creación de un tribunal para juzgar este tipo de casos. El consejo ejecutivo de
la organización decidirá en noviembre sobre la creación, o no, de ese
tribunal.
"Es
un avance real... Deberían armonizarse las leyes (y) la UA debería encontrar
una manera de regular el tema de los mercenarios", señala Samasuwo.
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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