HOJAS INFORMATIVAS
18 de
septiembre de
2009
En libertad
ocho de los diez detenidos de Unión Popular
El pasado miércoles, día
16, fueron puestos en libertad ocho de los diez detenidos,
militantes de Unión Popular, a los que se acusaba de complicidad
en el asalto del 17 de febrero en Malabo. Permanecen en prisión
Marcelino Nguema y Santiago Asumu.
No hay cargos contra ellos
Como decimos, han sido
puestos en libertad provisional sin fianza diez de los detenidos
de Unión Popular. Permanecen en Black Beach los otros dos,
Marcelino Nguema y Santiago Asumu (los dos contra los que se
prodigaron las torturas en el periodo de la instrucción
policial). Sin embargo, a día de hoy, no se han formulado cargos
contra ninguno de ellos, ni contra los que han sido puestos en
libertad, ni contra los que permanecen en prisión. Tal como se
recordará, se les detuvo por constituir la "conexión guineana",
los cómplices opositores imprescindibles en el asalto al palacio
presidencial de Malabo del 17 de febrero.
"Se trata de un caso único en
la historia reciente de la justicia en Guinea" nos dicen fuentes
de la defensa. Cómo se recordará, realizada la instrucción del
caso por parte de la policía y durante el interrogatorio de los
detenidos por parte del juez, pudo comprobarse la inconsistencia
de los cargos que se formulaban contra ellos y, en realidad, la
falta de pruebas que justificasen su detención. En esa fase de
la instrucción, los jueces y los fiscales, auxiliados por la
defensa, emitieron un primer escrito solicitando que se
ampliaran las investigaciones porque "no había materia sobre la
que juzgar".
Aunque en un primer momento se
produjo una reacción airada y amenazante por parte de los
responsables de la Seguridad (recién instalados en sus cargos),
lo cierto es que los jueces llevaron a cabo una primera
ampliación de las diligencias revisión sobre el terreno (en el
Palacio Presidencial objeto del asalto del 17 de febrero). En
las semanas siguientes, Fabián Nsue, abogado defensor de todos
los detenidos de UP solicitó directamente su puesta en libertad
por falta de pruebas. Ante esta solicitud, los jueces ordenaron
nuevas investigaciones (en este caso en el puerto de Malabo) que
tampoco permitieron avanzar en la inculpación de los militantes
de UP.
Se había procedido, mientras
tanto, a interrogar a los detenidos originarios de Nigeria,
"supuestamente implicados" en los hechos. Tampoco de su
testimonio pudo desprenderse prueba de responsabilidad alguna.
Finalmente el pasado mes de agosto, el fiscal general se
trasladó a Bata para informar personalmente a Obiang de la
inexistencia de pruebas que justificase la detención de los
militantes de UP. El dictador habría montado en cólera y habría
exigido una reunión de todos los que eran responsables de la
seguridad en el momento de las detenciones (encabezados por
Manuel Nguema Mba) para que justificasen "porqué se había
detenido sin pruebas a los militantes opositores". En aquellos
momentos, segunda quincena de agosto, llegó inclusive a hablarse
de la posibilidad de tomar medidas contra Nguema Mba cosa que
"naturalmente" no se ha producido. El resultado, por el momento,
ha sido la puesta en libertad provisional, sin fianza, el pasado
miércoles, día 16, de diez de los detenidos de Unión Popular.
Las fuentes de la
defensa insisten que, en cualquier caso, el resultado final sólo
puede ser el reconocimiento de la inocencia de todos ellos y la
puesta en libertad sin cargos de todos ellos.
La situación de Rodrigo Angüe
Nguema
La organización
Asolpegue-Libre nos envía la nota siguiente: "Diecisiete
días después y coincidiendo con el tercer mes de su detención,
el periodista Rodrigo ANGÜE NGUEMA continúa en prisión a pesar
de haber sido absuelto por un Tribunal de Malabo de un presunto
delito de difamación. Cuando se cumplen tres meses del encierro
injustificado de nuestro compañero, la ASOLPEGE llama la
atención de las organizaciones regionales e internacionales de
lucha por la libertad de prensa y de expresión sobre la
situación del periodista detenido en Guinea Ecuatorial, cuya
vida se expone a un grave peligro cada día que pasa en las
mazmorras de un régimen y gobierno muy habituados a torturar y
asesinar a disidentes y ciudadanos molestos.
ASOLPEGE
JUEVES
17| SEPTIEMBRE | 2009
¿En qué país
del mundo y con una Constitución pluralista puede un ciudadano
permanecer en prisión más de dos semanas después de que la
Justicia no ha hallado en él culpable del delito que se le
imputa? La vida y la libertad de Rodrigo ANGÜE NGUEMA, un
humilde periodista que ejerce de corresponsal en Guinea
Ecuatorial desde hace once años para Agence France Presse
y Radio France International, está en manos del general
Teodoro Obiang, un insaciable tiranosaurio que dirige su país
con puño de hierro y del que dependen los tres poderes del
Estado.
El 17 de
junio, un juez instructor de Malabo, siguiendo las consignas del
ministro de Transportes, el multimillonario Enrique Mercader
Costa, ordenó prisión preventiva contra el periodista, acusado
de un presunto delito de difamación contra el director de la
compañía aérea estatal Ceiba Intercontinental, Mamadou Jaye.
El primero de
septiembre, un tribunal de Malabo desestimó la acusación durante
el juicio oral y público, en lo que pareció una provocación al
régimen que mantiene a sus pies a los tres poderes del Estado.
El Fiscal, por ‘distracción’ o por ‘desobediencia’,
no formuló ninguna acusación contra el procesado, al no hallar
indicios constitutivos de delitos a raíz de la información
publicada por el periodista sobre rumores de fuga y desaparición
del director de la compañía estatal Ceiba Intercontinental,
desatados en la capital guineana durante el primer trimestre del
presente año [Mamadou Jaye no estuvo en el país entre finales de
enero y mediados de abril de 2009 y desde la propia compañía
corrieron rumores de que se habría fugado con 3.500 millones de
Francos CFA].
Tras el juicio, se esperaba que el Juez dictaría de inmediato la
sentencia de puesta en libertad del periodista. Todo ha sido en
vano y el periodista sigue preso en una de las cárceles más
peligrosas de África negra, esperando desesperado a una justicia
que en última instancia depende de la voluntad del autócrata
Teodoro Obiang, notorio predador de la libertad de prensa.
El
corresponsal de AFP y de RFI es víctima, desde
luego, del mayor Estado liberticida de África negra; un país que
a pesar de haber decretado oficialmente la democracia pluralista
en 1991, en la práctica no tolera la libertad de prensa, de
información, opinión, expresión y manifestación. En la Guinea
Ecuatorial de Teodoro Obiang, el uso de las libertades públicas
y fundamentales está catalogado como delito de sedición.
El castigo
puede ser aún mayor para el periodista, considerado de estorbo
por un régimen que en quince años de cuasi pluralismo
político ha hecho limpieza en casa silenciando a los partidos
políticos más molestos, cuyos dirigentes están confinados,
exiliados o simplemente han sido obligados a servir de comparsas
al régimen y el partido gobernante.
En medio de
esa limpieza en casa contra líderes políticos y ciudadanos
capaces de enarbolar la libertad de expresión y de opinión, el
periodista Rodrigo era la única figura que se había
escapado del control gubernamental, lo cual le convertía en un
blanco privilegiado de la maquinaria represiva.
Cuando se
cumplen tres meses del encierro injustificado de nuestro
compañero en el penal de Black Beach, la Asociación para la
Libertad de Prensa y de Expresión en Guinea Ecuatorial, llama la
atención de las organizaciones regionales e internacionales de
lucha por la libertad de prensa y de expresión sobre la
situación del periodista detenido en Guinea Ecuatorial, cuya
vida se expone a un grave peligro cada día que pasa en las
mazmorras de un régimen y gobierno muy habituados a torturar y a
asesinar a disidentes y ciudadanos molestos.
La prisión de
Black Beach, es una de las más peligrosas de África y del
mundo, y tiene una larga tradición de asesinatos a hijos
ilustres del país centroafricano, desde su accesión a la
independencia en 1968. Dicha prisión siempre ha sido utilizado
por los regímenes en plaza no sólo para torturar y asesinar sino
para humillar y ejercer presiones psíquicas y psicológicas
contra la disidencia y los ciudadanos descontentos, una especie
de lavado de cerebro para forzar su arrepentimiento.
Black Beach es
famoso por los tratos inhumanos y degradantes que dispensa a los
reos, máxime de aquellos que son víctimas de la ira del poder
político, como es el caso del periodista de Rodrigo,
quien venía ejerciendo su profesión bajo eterna vigilancia desde
2002.
“Cuando el régimen de Teodoro Obiang se prepara para los
próximos plebiscitos presidenciales es lógico que no quiera
tener testigos molestos en casa que puedan contar al mundo y a
los cuatro vientos de cómo funciona el mayor santuario de
fraudes electorales de África negra”, ha dicho desde el exilio
el presidente de la Asociación para Libertad de Prensa y de
Expresión en Guinea Ecuatorial, Pedro Nolasco.
La ASOLPEGE
exige la inmediata puesta en libertad del corresponsal de AFP
y de RFI y responsabiliza al régimen de cualquier cosa
que pudiera afectar la moral, seguridad e integridad física de
Rodrigo Angüe Nguema durante y después de su salida en
prisión".
A:
Agradecemos la nota que nos envía
ASOLPEGUE. Según fuentes legales solventes del interior del
país, el fiscal no formuló acusación alguna contra Rodrigo en la
vista oral, hecho que "debe ser tomado en consideración por el
tribunal" pero que no supone la automática puesta en libertad
del acusado. La puesta en libertad queda condicionada a la
sentencia del tribunal que deberá ser absolutoria, pero que
todavía no se ha dictado.
En cualquier caso, nos unimos a
Asolpege en la petición de libertad de Rodrigo y en la
consideración claramente injusta que, en nuestra opinión, ha
tenido toda la actuación policial y judicial llevada contra él.
Obiang cambia
de de empresa de lobby en Estados Unidos
"Tras estar respaldada durante
cinco años por la empresa
Cassidy & Associates,
Guinea Ecuatorial ha cambiado este verano de empresa de lobby en
Washington. A partir de ahora
Qorvis Communications, el
gabinete cofundado por
Doug Poretz
y
Michael Petruzzello, es
quien defiende los intereses del país ante la administración
norteamericana y ante el Congreso. Dentro de Qorvis, es
Esther Thomas Smith, una de
las fundadoras del gabinete quien actúa como lobbysta de Malabo.
Qorvis Communications
trabaja también para la Arabia Saudita y es uno
de los numerosos gabinetes que defiende los intereses del
Kurdistan".
Fuente: Africa Energy
Intelligence, nº 611, 9 de septiembre 2009
"El baile cruzado de las empresas"
Les Afriques, Dossier
Guinea Ecuatorial, 3 de septiembre 2009
"Unas llegan y
otras se van. Ese es el baile cruzado de las empresas en Malabo.
Las primeras, seducidas por el milagro, se precipitan sobre el
país. Las otras, desilusionadas, prefieren marcharse.
En 2004, según el
World Investment Report (de la CNUCED), el país recibió 1.650
millones de dólares de inversión directa extranjera. Los
inversores no parecían demasiado exigentes respecto al ambiente
de los negocios existente en el país dado que la edición 2008
del informe Doing Bussines del Banco Mundial lo situaba en el
puesto número 165 a nivel mundial. El índice de protección a los
inversores es de 3,7, inferior a la media africana que es de
4,3. Los Estados Unidos están en el 8,3.
Pese a ellos, las empresas
nacionales y sobre todo las extranjeras, quieren beneficiarse de
los mercados públicos adaptándose a "la lentitud y a la
complejidad de los procesos administrativos, a la escasez de
personal cualificado y a la ausencia de un sistema de
información fiable".
Empresas
decepcionadas
Cada vez son más
numerosas la empresas deseosas de tirar la toalla. Y no son las
menores. Además de las tres empresas de inspección aduanera, SGS,
Veritas y COTECNA, hay otras que han rendido las armas, cansadas
de la guerra. Es el caso de, a principios de este año, de
Tractafric. La venerable distribuidora de maquinaria de obras
públicas que tenía ya la representación de Caterpillar en el
África Central y hoy es filial del grupo marroquí ONA, y que ha
conseguido una cifra de negocios de 417 millones de euros en
2006. O también el grupo gabonés Sogafric, que celebra sus
cincuenta años de existencia, con 1050 empleados y una cifra de
negocios anual de 119 millones de euros, con actividades
diversificadas en la distribución y el mantenimiento de
vehículos, maquinaria forestal y camiones, construcción
metálica, frío comercial, electrodomésticos, mobiliario y
explotacion forestal, con participación en la banca, seguros y
nuevas tecnologías. No ha podido sobrevivir en Guinea
Ecuatorial.
France Telecom
mantendría, por su parte, tensas relaciones con el gobierno. La
canadiense SNC Lavallin, encargada del control técnico del
puerto, una de los líderes mundiales de la ingeniería y de la
construcción, con 9.900 órdenes de compra en 2009, que trabaja
actualmente en un centenar de países, estaría también pensando
en dejarlo.
Grandes atrasos
Las empresas que se
quedan, cualquiera que sea su notoriedad o su peso financiero,
Bouygues, Arab Contractors u otras incluso, han de aceptar
condiciones leoninas. Plazos de pago extraordinariamente largos
y "paso obligatorio" cada mes ante una "comisión de
pagos" a las que deben entregar exorbitantes "dietas
por asistencia" [jetons de présence].
Todo esto no evita
malas sorpresas. Así, el 27 de febrero, un decreto del ministro
de Minas, Energía e Industria anulaba sin preaviso "todos los
contratos mineros y de explotación de canteras suscritos hasta
la fecha. Todas las empresas cuyos contratos queden cancelados,
están obligadas a negociar y suscribir nuevos contratos conforme
a las exigencias judiciales actualmente en vigor". El
decreto ministerial "ofrece", eso sí, un "periodo
transitorio de 60 días para la firma de nuevos contratos.
Transcurrido ese plazo, se aplicará una sanción de 50 millones
de FCFA (más de 76.200 euros) a las empresas que contravengan
esta norma".
Alquileres
forzosos
Solo el sector
petrolero parece librarse, relativamente también, de este tipo
de practicas impresentables ["ubuesques"]. Sin embargo, , las
empresas petroleras deben aceptar, además del porcentaje
contractual sobre sus ingresos, algunas "contribuciones
forzosas".
EXXON- Mobil pagaría
cada mes un alquiler de seis millones de dólares por un terreno
a la empresa Abayak, que gestiona ... los bienes privados del
Presidente Nguema. Esta práctica de alquiles forzosos,
particularmente elevados, parece aplicarse a todas las grandes
empresas con sede en el país".
http://www.lesafriques.com/guinee-equatoriale/le-chasse-croise-des-compagnies.html?Itemid=354?article=18664
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distribuido por ASODEGUE
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