HOJAS INFORMATIVAS
16 de
septiembre
El
viaje de Obiang a Ucrania podría tener significado militar
Obiang salió el miercoles para Kiev, la capital ucraniana,
donde se entrevistará con Leonidas Kutchma, presidente de aquel
país. No hay información oficial sobre los temas que se tratarán
en esta visita y hay que hacer notar que las relaciones entre Guinea
Ecuatorial y Ucrania han sido hasta ahora prácticamente
inexistentes. La agencia France Press dice al respecto:
"Una fuente militar ha indicado a AFP, bajo cobertura de
anonimato, que Guinea Ecuatorial ha comprado recientemente a Ucrania
una decena de helicópteros militares. Se han visto recientemente
cuatro de estos aparatos sobrevolando Malabo y Bata".
Al parecer Obiang viajará desde Kiev a Nueva York para asistir a
las sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas.
La
policía guineana aumenta su presión sobre los exilados en Camerún
Fuentes fiables indican que Anacleto Alogo Obono, comisario de
Información en Malabo ha girado recientemente una cantidad
significativa de dinero a los miembros de la policía situados por
la administración guineana como funcionarios de sus
representaciones diplomática y consular en Camerún para que
aumenten su actividad. El objetivo inmediato sería, como poco,
localizar y controlar a todos los exilados guineanos que viven en
este país. Se pretende justificar esta medida en la celebración
en Ebebiyin, muy próximo a la frontera camerunesa, el próximo 12
de octubre, del Día Nacional guineano.
Nueva
concesión petrolera
Afrol News informa de la reciente concesión
petrolera hecha el pasado día 1 de septiembre por el gobierno
guineano en el "bloque I", cercano a la isla de Bioko
[Texto
completo]
Jeune
Afrique amplia su información sobre los viajes de Moto
La sección L´intelligent de la revista incluye en su
número del 12 de septiembre la siguiente información:
"Como anunciamos en nuestra última edición, el opositor
ecuatoguineano Severo Moto, acusado de haber querido derribar al
presidente Teodoro Obiang Nguema, estuvo en Canarias a comienzos de
marzo de 2004 donde se embarcó con otras tres personas en una
avioneta de la compañía Air Ambulance
Africa (AAA). Jeune Afrique/l'intelligent está en condiciones de
informar que el opositor, que vive exilado en Madrid, estuvo alojado
en el hotel Steigen Berger, en Las Palmas, con identidad falsa (Molteno),
y que ocupaba la habitación 117.
Crause Steeyl, su piloto surafricano, estaba en la habitación 119
mientras que los otros dos miembros del grupo, los hombres de
negocio británicos David Tremain y Greg Wales, estaban,
respectivamente en las habitaciones 110 y 125
Llegados a Las Palmas el 4 de marzo de 2004 los cuatro hombres
abandonaron el hotel el 7 de marzo, exactamente a las 12 horas 2
minutos. Después se trasladaron al aeropuerto donde despegaron con
destino desconocido a bordo de un Beechcraft de
matrícula ZSNBJ. Durante su escala en Bamako, en Mali, en la
tarde del día 7, supieron que el intento de golpe de Estado contra
el presidente ecuatoguineano había abortado y que unos mercenarios
surafricanos habían sido detenidos en el aeropuerto de Harare
(Zimbabwe) cuando iban hacia Malabo. Severo Moto y sus acompañantes
deshicieron entonces su camino".
Desconcierto
entre los familiares de los mercenarios
France Pres transmite desde una "apartada aldea
surafricana" el despacho siguiente:
POMFRET (Afrique du Sud), 14
sept (AFP) - 9h36 – En la polvorienta aldea de Pomfret, en
el límite del desierto de Kalahari y de la frontera de
Botswana, la vida de nueve familias ha cambiado mucho desde
comienzos de marzo, tras la detención en Zimbabwe de
parientes suyos, acusados de "mercenarios" en el
intento de golpe de estado de Malabo.
Pomfret acogió durante un
tiempo al "Batallón Búfalo", unidad de choque del
ejercito surafricano durante el apartheid que reclutaba sus
efectivos en los países fronterizos. Este batallón de
reputación siniestra fue disuelto a principios de los 90. Sus
integrantes se reconvirtieron en guardaespaldas, a veces
también en "perros de la guerra".
Nueve hombres originarios de Pomfret,
en su mayoría negros, han sido condenados el viernes por un
tribunal especial de Harare a un año de prisión en relación
con la tentativa de golpe de Estado abortado en el mes de
marzo en Guinea Ecuatorial
Al unísono sus familias dicen:
cuando salieron de Suráfrica , no conocían el objeto real de
su misión.
Veronica Caumbo, de 53 años,
ha vivido la condena de su hijo como una injusticia flagrante:
"Él no sabía nada. Cuando me llamó para hablarme de su
nuevo trabajo, me dijo "Mamá tengo trabajo en una mina
de diamantes en el Congo", cuenta en portugués, idioma
de uso normal en la aldea cuyos habitantes proceden
mayoritariamente de Angola o de Mozambique, dos países
lusófonos.
"Había preparado su
habitación para recibirlo (...) estaba segura de que
volvería. Y le he visto el viernes en la televisión,
esposado y encadenado. Estaba delgado. Tenía barba (...) Se
fue para que pudiéramos comer y ahora está en la
cárcel" dice entre lágrimas.
El presunto cerebro del
complot, el británico Simón Mann, ha sido condenado a siete
años de cárcel. La mayoría de los otros 69 hombres
detenidos al mismo tiempo que él han de cumplir penas de un
año.
Riquísimos hombres de negocio
británicos han sido citados en este caso. En primera fila
está Mark Thatcher, hijo de la antigua Primera Ministra
británica Margaret Thatcher, confinado a finales de agosto en
su lujosa villa de El Cabo, en la punta meridional de
Suráfrica.
El mundo de Maria Dala, cuyo
hermano pequeño Avelino, de 27 ans, está detras de los
barrotes en Zimbabwe, es muy distinto. Vive casi en la
indigencia en el otro extremo del país.
Madre de
cuatro hijos, explica que su hermano le enviaba 600 rands al
mes gracias a un puesto de vigilante en Johannesburgo y que la
llamó a principios de año para decirle que había encontrado
un trabajo en la República Democrática del Congo (RDC) y que
le enviaría 1600 rands unos días después.
"El dinero no me llegó
nunca y él está ahora en la cárcel. Es el más joven de los
70 hombres detenidos en Zimbabwe. Es un bebé, es inocente. No
ha combatido en ninguna guerra. Era maestro voluntario en
Pomfret", dice.
Preguntada por el papel de Mann,
duda entre la cólera y la compasión. "No les dijo la
verdad. Pero ofreció trabajo a mi hermano cuando le hacía
falta. Estoy desconsolada por Mann pero estoy aún más
desconsolada por mi hermano y todos los otros como él".
En la aldea otros tienen
opiniones distintas.
Joana
Francisco, cuyo marido José, era uno de los cuadros del
Batallón Búfalo y que vive en condiciones confortables, cree
que la justicia no ha hecho correctamente su trabajo y ha sido
demasiado blanda con Mann.
"Es culpable. Es un
bandido, un terrorista. Deberían haberlo condenado a una pena
más grande", se lamenta con amargura.
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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