Uno de los encausados para el que se ha pedido la pena
capital es el ex teniente coronel Cipriano Nguema Mba,
exiliado en Reino Unido y por tanto juzgado en rebeldía, a
quien se acusa de ser el cerebro de dicha conspiración.
El abogado defensor no dijo el nombre de los otras dos
personas para las que se ha pedido la pena de muerte, según
el fiscal por "atentado contra la
seguridad, negligencia, rebelión e injurias contra la
autoridad militar".
La presunta rebelión se descubrió cuando un miembro de la
Fuerza Demócrata Republicana (FDR) reveló un
plan para un golpe de Estado preparado para la noche del 12
de octubre en la ciudad de Mongomo, donde Obiang tenía
previsto pernoctar, según el programa oficial.
Indicó que la asonada se vio frustrada cuando Obiang, después
de ver el desfile militar y popular en el distrito interior
de Ebibeyin (unos 225 kilómetros al noreste de Bata), con
el que se conmemoraba el 36 aniversario de la independencia
de España, se trasladó a Bata en lugar de pasar la noche
en Mongomo, su ciudad natal.
El juicio se celebra en la ciudad de Bata, región
continental de Río Muni. Los militares implicados,
mayoritariamente de Mongomo, distrito natal del Jefe de
Estado guineano, fueron detenidos en octubre de 2004. Del
total de los 68 procesados, hay seis tenientes coroneles,
dos comandante, varios ex oficiales y oficiales en activo,
así como algunos civiles. El Tribunal Militar presidido por
Vicente Eya Olomo, en el que actúan en defensa de los
acusados los abogados Nazario Oyono Kung, Constantino Ndong
Andeme y Vitoriano Obiang Abogo, podría quedar visto para
sentencia antes de fin de semana".
Los
principales retos de la Asamblea General de Naciones Unidas
son cruciales para África.
La agencia AP distribuyó ayer el despacho siguiente:
"LAGOS (AP) – África espera mucho de la 60 Asamblea
General de la ONU que se abre el miércoles en Nueva York.
Lucha contra la pobreza, mantenimiento de la paz, reforma
del Consejo de Seguridad: los retos son de la más alta
importancia para el continente negro.
Para muchos dirigentes africanos, la reforma del Consejo de
Seguridad podría ofrecer a Africa un medio para hacer oír
su voz en la escena internacional. Pero la paralización de
las negociaciones previas a esta cumbre mundial 2005 parecen
relegar esta reforma a un segundo plano.
El Consejo cuenta en la actualidad con quince miembros, de
los que cinco son permanentes y disfrutan del derecho a veto
y diez se turnan y son elegidos por periodos de dos años.
La Unión Africana (UA) ha reclamado dos puestos permanentes
con derecho a veto para África. Nigeria, Egipto y Surafrica
son los principales candidatos, pero Senegal, Argelia y
Kenia han mostrado también interés por ocuparlos.
En agosto, una reunión de la UA no alcanzó un compromiso
con el Grupo de los Cuatro (G4, Japón, Brasil, Alemania y
la India) que trabaja para conseguir un puesto permanente.
Sus integrantes propusieron a los africanos propusieron a
los africanos que optasen por dos puestos permanentes pero
sin derecho a veto. La Unión Africana mantuvo sus
exigencias e incluso rechazó cualquier reforma del Consejo
de Seguridad que no aumentase el número de puestos con
derecho a veto, comprometiendo así las pretensiones del G4.
África “pide más de lo que los miembros de Naciones
Unidas o el propio sistema de la ONU parece capaz de
darle” manifestó Greg
Mills, de la Fondation Brenthurst, un instituto
de investigación
surafricano.
Más tarde, Nigeria, que preside actualmente la Unión
Africana, y Suráfrica han parecido dispuestas a aceptar un
compromiso. “Nuestra posición es que vale más estar
dentro del Consejo que insistir en el derecho de veto”
explicó Femi Fani-Kayode, portavoz del presidente nigeriano
Olusegun Obasanjo.
La pasada semana, Thabo Mbeki se pronunciaba también por
una actitud más flexible: “No creo que nuestra posición
deba ser plantear una exigencia y, si no es aceptada,
volvernos y quedarnos en casa”. Sin embargo, el presidente
surafricano reconocía que había pocas oportunidades para
conseguir un acuerdo durante la Asamblea General en torno a
un tema que requiere el acuerdo de los cinco miembros
permanentes (China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña,
Rusia).
La reforma del Consejo corre el riesgo una vez más de verse
aplazada sine die, mientras que las posibilidades de lograr
un acuerdo sobre otro de los grandes temas de la Asamblea,
la lucha contra la pobreza, parecen algo mayores tras
suavización de las posiciones norteamericanas a lo largo de
la pasada semana.
Ante todas las críticas recibidas, Washington parece
dispuesto a aceptar que la declaración final haga
referencia a los Objetivos del Milenio (OMD) adoptados hace
cinco años por la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Estos objetivos son principalmente, reducir a la mitad la
extrema pobreza y el hambre, garantizar la escuela primaria
para todos y detener la propagación del SIDA antes de 2015.
Estados Unidos ha reconocido finalmente
la importancia de mencionar el compromiso de los países
ricos de dedicar una parte de su riqueza a la ayuda pública
para el desarrollo, aunque rechazan el umbral mínimo del
0,7% del producto nacional bruto. De hecho, según un
reciente informe de Naciones Unidas, no han dedicado mas que
el 0,16% de su PNB en 2004 para ayuda al desarrollo.
Los dirigentes del mundo entero reunidos en Nueva York van
también a analizar los medios para impedir la repetición
de genocidios tales como los cometidos en Ruanda. Estados
Unidos, Rusia, India o Brasil se muestran tibios, en algún
caso abiertamente opuestos, a esta proposición por temor a
que a través suyo se apruebe alguna forma de derecho de
ingerencia.
Influyentes países africanos como Nigeria, Surafrica o
Kenia apoyan iniciativas destinadas a garantizar una
intervención de la comunidad internacional en caso de
violaciones a gran escala de los derechos humanos, según
Brendan Cox, portavoz de Oxfam en Londres. Sin embargo,
Sudan, acusado por los Estados Unidos de genocidio en la
provincia de Darfur, se opone a este proyecto".