HOJAS INFORMATIVAS
11 de
septiembre de 2006
Obiang en
Libreville
El dictador
ecuatoguineano visitó Libreville el pasado viernes. La visita ha
merecido despachos breves de distintas agencias de prensa y ha
tenido algún reflejo en medios gaboneses. Los medios de
comunicación ecuatoguineanos no han informado de ella. Según los
despachos, el viaje de Obiang sería una "visita de trabajo"
aunque nadie dice en qué han trabajado Bongo y Obiang.
La visita se produce
en un momento en el que el presidente gabonés intenta tomar la
iniciativa en distintos aspectos regionales. El 25 de agosto se
celebró en Libreville la reunión de la Comisión del Golfo de
Guinea [pueden verse las hojas informativas de los días 25 y 28
de agosto]. Por otra parte, la publicación francesa La Lettre
du Continent da especial relieve en su número 500, de 31 de
agosto, al desfile militar celebrado en Libreville el
pasado 17 de agosto. Ambos actos estuvieron presididos por
Omar Bongo.
La Lettre
informa del rearme del ejército gabonés, que habría exhibido con
ocasión de la fiesta nacional aviones Mirage F1, misiles
y nuevos uniformes. Los Mirage (tres aviones, dos
de los cuales participaron en el desfile) habrían sido
adquiridos a la empresa surafricana Aerosud. Ali Bongo,
ministro de Defensa e hijo del presidente gabonés, visitó
Surafrica el pasado mes de junio para gestionar esta compra y
firmar un acuerdo de cooperación militar con el gobierno de
aquel país.
Ali Bongo ha firmado
también el 20 de julio un acuerdo de "compra y asistencia mutua"
con el general norteamericano E. Ward, responsable segundo de
las fuerzas norteamericanas en Europa y ha equipado al ejercito
gabonés de camiones de marca Mercedes, comprados en Austria (la
publicación francesa habla de varios centenares). El gobierno
gabonés acaba de autorizar un préstamo de 21,4 millones de euros
por parte de una banco austriaco para la "concepción, creación y
equipamiento" de centros de formación militar, dice también
La Lettre.
Todas estas
inversiones han podido hacerse, dice La Lettre, a costa
de los beneficios procedentes del petróleo.
Los dirigentes
gaboneses podrían estar empeñados en una operación de prestigio
con el fin de "hacerse útiles" en las "políticas de paz",
esencialmente norteamericanas, que cada vez tienen un reflejo
más importante en el Golfo de Guinea. Esta política podría tener
consecuencias indeseables en el único contencioso "histórico"
que se le conoce a Gabón: el que le enfrenta a Guinea Ecuatorial
por los islotes de Mbañé...
Guinea Ecuatorial y el "Otro"
español. Cerrar Black Beach
"¿Cuáles son
las responsabilidades de las grandes potencias históricamente
imperiales frente a sus ex-colonias? Se ha sugerido por
intelectuales expertos en el poscolonialismo (Basil Davidson,
Bill Ashcroft y el antropólogo Gustau Nerín) que los países
europeos que ahora disfrutan de ventajas –tanto económicas como
políticas– sobre lo que aún llamamos el "Tercer Mundo" han
llegado a un nivel de bien estar relativamente alto gracias a
intercambios, guerras, conquistas, explotaciones y
cristianizaciones de ese otro mundo.
También se postula, a pesar de
las distintas tendencias ideológicas, que dichos encuentros no
han sido demasiado fructíferos para el "mundo en desarrollo." En
tal "mundo," o "Tercer Mundo," o "sur" y demás eufemismos para
designar geografías de miseria, "el desarrollo" consiste en la
dependencia de organizaciones bancarias del llamado "Primer
Mundo" y de estados potentes cuyos órganos diplomáticos y
militares han mantenido el desnivel en la calidad de vida.
Para los que vivimos en este
estado (global) de bienestar (bien protegido militarmente) es de
ponderar que ese otro mundo, a pesar de no ser nuestro, existe
dentro de nuestra historia como reflejo de lo que hemos sido, de
lo que hemos hecho y de lo que hemos aprovechado. Es el "Otro,"
no tanto como faceta de una psicología individual interna sino
de un reflejo social. En fin, no se puede negar que ese otro
mundo global es algo que compartimos.
Entonces otra vez la
pregunta: ¿cuál es la responsabilidad para con el "otro" global?
En España poco se habla o se escribe sobre Guinea Ecuatorial, la
única ex-colonia española subsahariana. El silencio es curioso
si se tienen en cuenta los aproximadamente cuarenta mil
guineo-ecuatorianos que viven en España además de la avalancha
de migración africana a España en las últimas décadas, asunto
muy comentado en todos los medios de comunicación. Si
consideramos las razones por las que tantos seres humanos
procedentes de Guinea, Senegal, Camerún, Nigeria, Somalia, Chad,
Malí, Kenya y tantos otros países africanos se arriesgan la vida
para llegar a la "puerta de Europa" (apta designación para la
España actual), habría que considerar, además de las
explicaciones obvias, como la pobreza y la represión, sus
respectivas historias coloniales.
Efectivamente el
legado colonial de España en Guinea Ecuatorial ha sido uno de
los factores reveladores del presente de los dos países. Es
cierto que la evolución de la historia contemporánea española
ha tenido variadas vertientes, sin embargo no hay que excluir la
explotación de los recursos naturales de Guinea: el proceso de
poner en marcha los mecanismos del comercio del café, cacao,
fruta, madera y (la más terrible) los seres humanos. Por
decretos reales españoles de finales del siglo diecinueve y
principios del veinte se había expropiado vastos terrenos para
crear plantaciones en las que los "salvajes" guineanos o
"cuerpos sin alma"–términos usados por comerciantes y
misioneros (Gustao Nerín, Guinea Ecuatorial, historia en blanco
y negro)–, trabajaban como braceros, poco menos que esclavos. De
eso se aprovecharon mucho los patrones coloniales, en algunos
casos haciéndose ricos. Después de la Guerra Civil, durante los
conocidos "años del hambre," Guinea sirvió como fuente de
abastecimiento de artículos necesitados en España: "no solo
madera, café y cacao, sino harina de yuca, aceite de palma,
abacá, caucho y otros productos" (Donato Ndongo, España en
Guinea,). Hoy día el petróleo (maldito) es el recurso más
cotizado y el que sigue las pautas de la historia económica
colonial con pocas desviaciones. Los beneficios del "oro negro"
no llegan a los ciudadanos guineanos medios, sino a la clase
política cuyo máximo representante es el presente dictador,
Teodoro Obiang. Habría que añadir que la gran mayoría de las
ganancias llegan bastante antes a las empresas petroleras que al
ciudadano medio español que ha podido volver a casa en coche de
unas, según él, bien merecidas vacaciones.
En contraste con el
"Primer Mundo" español, para la inmensa mayoría de la población
guineana el encuentro Europa/Africa ha tenido una serie de
consecuencias históricas mucho menos rentables. Se supone, según
la teoría anti-colonialista que la salida de los colonizadores
de sus ex-colonias debería dar origen a un nuevo período de
mejora social, económica y política. Pero en el caso de Guinea
Ecuatorial, como en muchos países africanos, con la
independencia (1968) ha pasado lo contrario. El postcolonialismo
inmediato de Guinea ha sido el período más terrorífico de su
historia a causa de la dictadura de Francisco Macías Nguema,
autor de múltiples encarcelamientos políticos en el infame Black
Beach, matanzas masivas y públicas, exilios, torturas, quiebras
económicas, destrucciones de infraesturctura; todo ésto con la
aprobación del gobierno español en forma de su política de
"materia reservada" en la que se prohibía hablar y escribir
sobre la realidad postcolonial de Guinea. El sociólogo Eugenio
Pordomingo hasta ha argüido que el silencio oficial "trataba de
ocultar... los pingües negocios que hacían políticos,
empresarios y financieros ligados al régimen."
El descubrimiento
reciente de vastas reservas de petróleo ha sido más una
maldición que un beneficio. La mera continuación de la dictadura
de Obiang depende del petróleo como se vio recientemente en la
visita del jefe a Condoleeza Rice. En esta "segunda dictadura
Nguemista" parecida a la de Macías, Black Beach sigue intacta, y
la resistencia del presente señor Ministro de Asuntos
Exteriores, Miguel Angel Moratinos, a señalar los abusos de
derechos humanos representa la continuación de la política
español de "materia reservada."
Volviendo a la
pregunta: ¿Cuál es la responsabilidad del yo/primer mundo al
otro mundo en miseria? Es una pregunta difícil y llena de
angustia, como diría el filósofo de la "alteridad," Emmanuel
Levinas. Desafortunadamente no tiene unas respuesta clara. Sin
embargo, sí puede haber una medida política concreta. El
gobierno español, como ex-madre patria (o como huérfano de
poderosos padres como en un conocido poema de Martí) bien podría
presionar tanto el gobierno guineano como la ONU, como la Unión
Africana, como EEUU, como todos los países que sacan los
beneficios del petróleo, para cerrar el infame Black Beach. Se
supone que la creación de esta horrorosa prisión fue producto de
Macías, pero no es así: son los españoles los que lo fundaron
para castigar a los independentistas de los años 60–otra parte
del legado colonial. Si no hay solución fácil quizás lo que sí
es posible es planteamientos, una serie de acciones concretas,
diálogos e intercambios para iniciar un proceso de recompensar
esos demasiado terribles abusos del pasado".
Michael Ugarte
Profesor de Literatura Española y Estudios Culturales
Universidad de Missouri (EEUU)
Empieza en Harare la vista sobre
la solicitud de extradición a Guinea Ecuatorial de Simon Mann
El día 1 de septiembre
se inició la vista pública relativa a la solicitud de
extradición a Guinea Ecuatorial del ciudadano inglés, Simon Mann,
acusado de ser el principal organizador del intento de invasión
y golpe de estado de marzo de 2004. Simon Mann permanece
internado en la cárcel de máxima seguridad zimbabwana de
Chikurubi, situada a unos 24 kilómetros de Harare.
Simon Mann fue detenido en la
capital de Zimbabwe cuando iba a integrarse en una expedición
militar a bordo de un avión procedente de Suráfrica que
transportaba a otros setenta mercenarios profesionales. Mann
esperaba a la expedición en Harare donde había adquirido diverso
material militar. Condenado a cuatro años de cárcel, ha
permanecido desde entonces (primeros días de marzo de 2004) en
prisión y, según opinión de su abogado, podría ser puesto en
libertad el próximo mes de mayo.
Las autoridades ecuatoguineanas,
a través de su fiscal general, José Oló ha presentado diversas
alegaciones para conseguir su extradición a Guinea Ecuatorial.
Simon Mann no asistió personalmente a la vista del día 1. Su
abogado Jonatan Samkangue se manifestó "decididamente opuesto" a
la extradición y solicitó la presencia del "fiscal general de
Guinea Ecuatorial para responder a algunas preguntas". El
magistrado Omega Mogumbate aceptó esta petición y suspendió la
vista hasta que José Oló pueda personarse ante el tribunal
zimbabwano.
Como se recordará las leyes
internacionales prohíben las extradiciones cuando el acusado
puede ser objeto de torturas en el país solicitante. La tortura
y los tratos vejatorios son prácticas habituales en todas las
cárceles ecutoguineanas.
Idris Deby expulsa a dos
compañías petrolíferas
El Boletín Mundo
Negro publica en su número 272, de 8 de septiembre la
noticia siguiente: "La compañía norteamericana Chevron y la
compañía malaya Petronas han sido expulsadas de Chad, según
anunció la semana pasada el propio presidente Idriss Deby.
“Desde mañana, los representantes de la Chevron y Petronas
deberán abandonar Chad y cerrar su oficinas”, anunció en un
encuentro el presidente chadiano.
Chad ha decidido
crear una nueva compañía nacional de petróleo, que, según los
expertos, pasaría a formar parte del actual consorcio productor
de petróleo, liderado por la Exxon Mobbil y en la que se incluye
a la Chevron y a Petronas.
Según el presidente
Deby, el gobierno le pidió a las dos compañías, Chevron y
Petronas, que coumplieran con sus obligaciones de pago de
impuestos que aparecían en los contratos. “Por desgracia, el
gobierno no ha recibido ninguna respuesta de sus socios”, dijo
Deby.
“Chad debe
involucrarse en la producción de su petróleo para controlar sus
beneficios y el desarrollo e incrementar su participación en el
consorcio”, argumentó Deby.
Según el acuerdo de
1998 Chad tendría un 12,5 por ciento beneficios de la producción
total.
“Sin embargo, a pesar
del incremento del precio de un barril, ahora estimado en 70
dólares, Chad no ha aumentado sus ingresos por su petróleo”,
afirmó Deby en un encuentro con los ministros del gobierno y
partidos políticos.
“En menos de tres
años de explotación el consorcio ha ganado 5.000 millones de
dólares, de una inversión de 3.000 millones. En contraste, Chad
ha recibido las migajas: 588 millones de dólares, justo el 12,5
por ciento”.
Como consecuencia,
los ministros del Gobierno que llevaban adelante las
negociaciones sobre el petróleo han sido despedidos.
Según algunos
analistas, Deby podría querer excluir a Chevron y Petronas para
dar cabida a empresas chinas.
Por otro lado, el
gobierno necesita incrementar los ingresos recibidos por
petróleo para poder hacer frente a varios intentos de rebelión
que ha tenido a lo largo del año, incluido un intento de toma
del poder que incluso llegó a Yamena, protagonizado por
desertores de su propio Ejército".
Editado y distribuido por ASODEGUE
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