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HOJAS INFORMATIVAS
7 de septiembre
de 2008
"La propiedad de la tierra en
Bioko"
Humberto Riochí, Portavoz del MAIB
"A principios de los años noventa, a
un miembro de la comunidad bubi, alto cargo de la Administración
del Estado destinado en Río Muni, se le ocurrió solicitar una de
las propiedades coloniales llamadas comúnmente en Guinea “bienes
abandonados”. Aquella finca estaba completamente abandonada y
para muchos era prácticamente irrecuperable, de ahí que nadie se
hubiera interesado por ella.
Nuestro hombre, en adelante ABC, una “autoridad importante”,
inició los trámites legales pertinentes para la adquisición de
aquel bien; presentó una solicitud formal y en un tiempo
relativamente corto, tal vez por el puesto que ocupaba o bien
por el estado en el que se encontraba, le fue adjudicada aquella
ruina urbana. Con la documentación en sus manos inició el
trabajo de recuperación, al tiempo que se esmeraba en darle otro
“look” a una finca cochambrosa y cubierta de maleza.
La
nueva estructura que empezaba a adquirir aquel bien urbano,
despertó el interés de muchos lugareños, entre estos, el de uno
de los jerarcas fang pegados a Obiang. Aquel señor, que
llamaremos en adelante CBA, sin encomendarse ni a Dios, ni al
diablo, resolicitó la finca sabiendo que había sido adjudicada a
ABC. Ante la negativa que obtiene desde las esferas bajas de la
Administración, presenta su solicitud de manera directa a su
amigo y valedor. Obiang, viéndose desbordado por el tema,
decreta una solución salomónica con una nueva readjudicación
para un bien teóricamente indivisible: la mitad de la finca para
el bubi, y la otra mitad para el fang. Al final, ABC el bubi,
primer adjudicatario, terminó cediendo su parte de la finca al
fang con todas las inversiones hechas para evitar su final
político o físico, desde la excusa de una finca urbana.
Lo
lacerante de esto caso no es la injusticia, que también, sino
los argumentos con los que se trató de justificar la memez de Obiang. Los fang en “petit comité” decían, entre otras lindezas,
que “En lugar hacerlo en Río Muni, porqué el señor ABC no se va
a Bioko a solicitar bienes abandonados”. Dando a entender que
los bienes abandonados de la parte continental eran solo para
los fang.
¿Olvido supino? ¿Provocación? Que cada quien juzgue la cuestión
como le venga en gana. Lo que no se puede negar es que, después
del 5 marzo de 1969, y con la subsiguiente expulsión de los
colonos españoles, en Bioko, casi un 94% de los propietarios
apoderaron a bubis para que siguieran con la gestión de sus
negocios, en la idea de que las turbulencias políticas
escamparían muy pronto y regresarían para retomar la dirección
de aquellos. Muchos de ellos hicieron las transferencias de
poderes ante fedatarios públicos para que no quedara ningún
atisbo de duda sobre su autenticidad.
Apenas transcurrieron unos meses, Macías decretó la nulidad de
aquellos poderes y detuvo a muchos de los bubis que los
exhibían. Mandó quemar parte de los archivos del Registro de la
Propiedad para crear, exprofeso, una de las mayores confusiones
jamás conocidas, al tiempo que arrancaba la fase de
estatalización del legado económico español. El proceso de
trasvase, manu militari, de los bienes coloniales en Bioko a
manos fang, comenzaba así desde Malabo con las fincas urbanas.
Los bubis apoderados eran desalojados de las casas con lo
puesto, para que estás fueran ocupadas por personas cercanas al
poder fang.
En
lo que toca a las fincas rústicas, Macias las confió a manos
inoperantes -incluidas las de algunos señoritos bubis- que
denominó “administradores estatales”, en aquella locura llamada
“operación salva-cosecha”. El fondo, se sabe, era una simple
excusa para colocar en Malabo a ingentes cantidades de
continentales para completar el proceso de saqueo y liquidación
de Bioko, con promesas que se cumplieron para muchos: vivirían
como reyes, en casas de hormigón armado, con agua potable, luz
eléctrica y otras muchas comodidades que jamás habían visto, ni
soñado. Será, les dijo Macías, - y así fue para muchos-, el
adiós al chabolismo, al nomadismo, a las casitas de barro
cubiertas con nipas, el adiós a los “concentrados” etc. etc.
De
esta guisa, arrancaba el desmadre en las fincas coloniales con la
tala de árboles sin orden ni concierto; el desmantelamiento de
casas, barracones y secaderos de cacao y café para llevarse las
chapas de zinc y todo lo utilizable a Río Muni. El saqueo de
animales domésticos se completó en menos que canta un gallo. Una
vez liquidado, una buena parte del patrimonio colonial español,
los fang se metieron en las plantaciones bubis para talar
palmeras cuyos cuidados habían requerido largos años de trabajo.
Con la finalidad de extraer “tope”, destruían las
potencialidades de años de producción de un árbol que, por sus
aportes, es sagrado para los bubis. Y el proceso sigue hasta la
fecha, con incursiones en nuestras plantaciones para llevarse
gratis, y a veces a punta de pistola, nuestras cosechas.
Pero el clímax de este procedimiento lo protagoniza Obiang,
recolocando todos los bienes coloniales en manos de sus
hermanos, cuñados, esposas y amigos. A fecha de hoy, más del 97%
de aquellas propiedades están en manos de señoritos oriundos de
Rio Muni. De hecho, hoy son los fang los que en nombre de los
poderes cedidos y concedidos por las triquiñuelas ocupacionistas
de los Gobiernos de Guinea, venden en todo Bioko, terrenos,
árboles para la tala, parcelas para explotar, licencias para
atentar contra el medio ambiente, precipitando de manera
premeditada la desaparición de ecosistemas y muchos microclimas
de la isla.
En
la espiral montada para liquidar los derechos de los demás
pueblos se han atribuido propiedades ajenas, haciendas y todo
tipo de derechos, resumidos en “el derecho de la fuerza”, sin
posibilidad de apelación ante ninguna instancia para los
damnificados.
En
Bioko, además de fincas y terrenos bubis, sean o no colindantes
con los que dicen ser suyos, se están apropiando de viviendas
con sudores de años, que legalizan con nuevos registros
falsificados, inventando hechos ilícitos con los que pretenden
“justificar” las confiscaciones. Las fincas bubis aledañas a
Malabo son el ejemplo más clamoroso de cómo se adquieren
propiedades ajenas para revenderlas como terrenos destinados a la construcción y a precio de
oro. Sin embargo, el artículo 29 de la Constitución dice: "El
Estado reconoce la propiedad de carácter público y privado; el
derecho de propiedad queda garantizado y protegido sin más
limitaciones que las establecidas por la ley; la propiedad es
inviolable, ninguna persona puede ser privada de sus bienes y
derechos, salvo por causas de utilidad pública y correspondiente
indemnización; y, el Estado garantiza a los agricultores la
propiedad tradicional de las tierras que poseen". Quedan pocas
dudas de que todo el proceso que venimos describiendo contradice
de manera flagrante lo dicho por la Ley Fundamental
ecuatoguineana. Los propietarios de Bioko cuyas fincas se vieron
atravesadas por carreteras, nunca cobraron indemnización. Lo
mismo puede decirse de los propietarios de fincas urbanas, bubis
o fang, cuyas casas han sido derruidas sin otra justificación
que los negocios inmobiliarios de Obiang
El reciente Proyecto de Ley de Propiedad de la Tierra,
elaborado y próximo a ser aprobado, nos dará muy pronto las
claves que faltan para asistir a la nueva “desamortización
señorial” de bienes de particulares que pasarán a engrosar el
patrimonio de estos oligarcas fang.
Llegados aquí, sobra concluir que el derecho de propiedad queda
residenciado para los fang en Río Muni, y de manera exclusiva,
toda vez que Obiang abortó con aquella decisión, las
posibilidades de que un bubi, uno solo, pudiera servir de botón
de muestra en la tenencia y adquisición de bienes abandonados.
Pero también aquí se impone la pregunta del millón: ¿Si los
bienes abandonados de Río Muni son sólo y exclusivamente para
los fang, qué hacen estos ocupando bienes en territorio bubi?
Conviene señalar que el problema de estas arbitrariedades no empieza
con Macías para terminar en Obiang, no. Se trata de cuestiones
que van más allá de estos dos señores. Estamos ante esquemas
mentales comunitarios; posiblemente incluso, ante patologías
colectivas que se repiten, siempre que se presenta la
oportunidad, y casi con la misma cadencia. Obiang simplemente
ejemplifica la manera de pensar de muchos elementos de su
pueblo, especialmente de los políticos, que viven en la idea
de que los demás somos simples agregados estadísticos y nuestra
existencia como pueblos, y por tanto sujetos de derecho,
empieza y termina en ser comparsas en su macabro juego tribal".
Comunicado de CPDS ante los
discursos de de Obiang y Seriche Dougan en la ceremonia de
apertura del Parlamento 2008
CPDS
CONVERGENCIA
PARA LA DEMOCRACIA SOCIAL DE GUINEA ECUATORIAL
Calle Tres de Agosto N° 72, 2°-1ª
Apdo 441 Malabo – Guinea Ecuatorial.
Tel/Fax:
           00
240 09 20 13
Órgano:
CEN
Referencia: Comunicado apertura Parlamento 2008
C O M U N I C A D O
Convergencia para la Democracia
Social (CPDS) de Guinea Ecuatorial reacciona ante la opinión
pública nacional e internacional tras la serie de propósitos
tendenciosos, demagógicos y deformados vertidos por el
Presidente Obiang y el Presidente del Parlamento guineano en sus
discursos con ocasión de la apertura del primer periodo de
sesiones de la Cámara de los Representantes del Pueblo
correspondiente al ejercicio 2008, cuya trascripción puede
leerse en la página web de nuestro partido (www.cpds-gq.org).
Para CPDS, el objetivo de tales
declaraciones no es más que distraer y confundir a la opinión
pública sobre la grave realidad política de falta de libertades
democráticas, violaciones a los derechos humanos y corrupción
que se vive dentro de Guinea Ecuatorial.
Con esos
discursos, el Presidente Obiang y el Presidente del Parlamento
quieren vender a la comunidad internacional la imagen de un país
verdaderamente animado por una voluntad de evolución hacia el
pluralismo político y la democracia, cuando en la realidad de
los últimos años, y más con las últimas elecciones, su proyecto
político es el del retorno al totalitarismo y al régimen de
partido único.
Desde el inicio de su ahora
estancado “ensayo democrático”, el Presidente Obiang y su
régimen se han dado cuenta de los inconvenientes que supone para
sus intereses la instauración de un sistema político plural.
Obsesionados por la idea de ser cuestionados en la gestión de
las riquezas del país y con el miedo de que se les vaya a exigir
cuentas de su gestión política y económica, el Presidente Obiang
y correligionarios han elegido la opción de huir hacia adelante,
negándose a cambiar su tan criticada y nefasta política de
corrupción y de injusticias y endureciendo su línea política de
acoso sin tregua a toda disidencia.
Fiel a
esta lógica, ambos discursos denotan con claridad esta postura
del Presidente Obiang y su régimen de no permitir la
participación de la oposición en ninguna institución
representativa del Estado, enquistándose en la lógica y
procedimientos de un anacrónico sistema de partido único.
Esto
explica el secuestro de los escaños y concejalías normal y
legítimamente atribuibles a CPDS en las elecciones del pasado
día 4 de mayo. Esto explica su contradicción en querer vender la
imagen de un parlamento multicolor cuando todas sus actitudes
políticas denotan su virulento rechazo al pluralismo ideológico
y a una institución parlamentaria libre y representativa de
todas las opiniones y sensibilidades políticas y sociales del
país.
Por eso
mismo el Presidente del Parlamento explica que la “aplastante
victoria” del Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE) en
las pasadas elecciones responde al diseño hecho por el propio
Presidente Obiang.
Con su
intento de acallar las pocas voces críticas que quedan en el
país obligando a los diputados a colaborar con el gobierno y no
criticarle, el Presidente Obiang y colaboradores expresan
abiertamente su intolerancia política, su aversión a la crítica
y el proyecto totalitario de su PDGE.
Ante este
movimiento de clara y peligrosa involución política en Guinea
Ecuatorial, y el consiguiente incremento del riesgo por la
integridad de los disidentes,
Convergencia para la Democracia Social
desmiente categóricamente las declaraciones tendenciosas del
Presidente Obiang y sus colaboradores parlamentarios cuando
pretenden que las pasadas elecciones fueron libres y
transparentes. En realidad, fueron las más fraudulentas y
violentas que ha conocido este país en toda su historia, y su
organización es la prueba evidente del grado de intimidación,
represión y acoso que su régimen ejerce sobre la oposición en
particular y la población en general.
CPDS
reafirma que el proyecto político actual del Presidente Obiang
es de suprimir toda oposición en el país e implantar por la
fuerza un régimen de partido único. Para ello, cualquier
discurso demagógico, intimidatorio y amenazador ante la opinión
pública es útil para preparar y justificar la represión
existente y venidera.
Nuestra
formación política condena con el mayor vigor este proyecto
político e invita al Presidente a reconsiderar su línea de
acción retomando el diálogo sincero y constructivo con todas las
fuerzas vivas de Guinea Ecuatorial.
Malabo, 7 de septiembre de 2008
LA COMISIÓN EJECUTIVA NACIONAL
Editado y distribuido por ASODEGUE
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