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HOJAS INFORMATIVAS

 

6 de septiembre 

LOS JUICIOS DE NUNCA ACABAR

   Tras dos semanas de apagón informativo por nuestra parte no han cambiado los temas centrales de la actualidad guineana. El proceso de Harare está a expensas de que el próximo día 10 se concrete la sentencia y el proceso de Malabo ha sido suspendido "sine die", expresión que no sabemos si quiere decir "para siempre" o hasta dentro de un mes, como dicen algunos rumores de Malabo.

   El proceso de Malabo ha constituido un importante fracaso del régimen guineano y de sus instituciones judiciales. José Oló, fiscal general del estado, ha sido incapaz de demostrar ni una sola de las acusaciones. En palabras de uno de los abogados defensores "si du Toit no hubiera reconocido sus cargos podríamos decir que no ha  habido juicio". Esto es tanto más grave cuando, esta vez sí, el complot existía. 

   El fiscal ha sido incapaz de demostrar quienes eran los integrantes y que papel jugaba cada uno. No ha sabido matizar siquiera lo dicho por du Toit, algunos de cuyos testimonios son simplemente increíbles [¿los mercenarios iban a llegar en un avión cargado de armas y se iban a alojar en 3 hoteles de Malabo?]. Ha sido incapaz de concretar acusación alguna contra los seis armenios. Ha visto como se esfumaba su acusación contra Antonio Javier Nguema Nchama e incluso el famoso contrato que parecía ligar a Simón Mann con Severo Moto. Poco o nada se ha dicho de la empresa Triple Option Trading en la que coincidían buena parte de los acusados con el responsable de la "Seguridad" guineana y hermano de Obiang. [¿A qué se dedicaba esta empresa? ¿Era una tapadera de Nick du Toit o cubría negocios comunes del surafricano y de Armengol Nguema? Un despacho de AFP de 26 de agosto, habla de ella como de "empresa tapadera destinada a ocultar tráfico de armas y de diamantes"]. La petición de aplazamiento formulada el día 31 no es sino el reconocimiento de este fracaso y de la irritación que la marcha de los dos procesos había producido al dictador guineano.[Obiang declaró poco antes al semanario británico The Mail on Sunday que los acusados merecían la pena de muerte. "Si yo fuese el juez, les aplicaría la pena máxima, la pena capital ante un pelotón de fusilamiento"].

   El ambiente en Harare pareció ser otro y cuando el 27 de agosto el juez Mishrod Guvamombe acabó de leer el veredicto se oyeron aplausos en la sala, "en la que que había muchos parientes de los acusados". El veredicto culpabiliza a Simón Mann: "Los actos del acusado ponen de manifiesto su intención de comprar armas de fuego. El acusado es reconocido culpable". Mann puede ser condenado hasta a 10 años de cárcel. El resto de los procesados solo habrán de responder a penas mucho menores y la mayoría debe estar ya en libertad. Dos de ellos, Carlse y Horn, fueron detenidos por la unidad especial de la policía surafricana llamada Escorpiones a su llegada a Pretoria. Se les acusa de haber violado la ley surafricana contra los mercenarios.

   La coincidencia de ambos procesos con las acciones de la policía surafricana contra Mark Thatcher ha vuelto a plantear las preguntas fundamentales de todo este asunto y que no se han resuelto en ninguno de los dos procesos judiciales: ¿quien está detrás del intento de golpe de estado? ¿qué papel ha jugado en él la oposición guineana?

 

EL GOLPE DE ESTADO NO ERA GUINEANO

   El golpe de estado no era, en su origen, guineano. La relación de dirigentes y financiadores, que empieza ya a ser numerosa, está llena de personajes ingleses y surafricanos, en su mayoría ligados a medios conservadores, con un pasado delincuente (al menos con abundantes problemas con la justicia) y con historiales tan significativos como: traficantes de armas, mercenarios, colaboradores de todo tipo de dictaduras africanas, autores de agresiones contra distintos pueblos del continente y, en general, enemigos de la democracia en África. ¿Quienes son? ¿Qué pintan en Guinea?   

   Un despacho de AFP y Europa Press, fechado en Malabo el 30 de agosto dice: "Nick du Toit afirmó hoy al diario sudafricano 'The Star' que ha sido "abandonado". "Antes que nada estoy amargado. Hemos sido completamente abandonados por los peces gordos que están detrás del intento de golpe de Estado", declaró. Según 'The Star', esta entrevista fue concedida la semana pasada "en la comisaría central de Malabo". 

   "En el pasado trabajé en misiones con un acceso limitado a la información, en las que no sabes de dónde proceden los fondos o quiénes son los implicados, pero se entiende que si surge un problema, encontrarán abogados que vendrán en tu ayuda", prosiguió. "Estamos en una situación terrible y aún no nos ha llegado esta ayuda. Ninguno de los ricos personajes implicados se ha manifestado", añadió.

   Otro despacho de Europa Press del mismo día pero fechado en Madrid, dice: "Mark Thatcher ha sido relacionado con el presunto "cerebro" de la intentona, el británico Simon Mann, quien el pasado viernes fue declarado culpable en Harare del delito de tráfico de armas. El portavoz de los servicios especiales para casos de corrupción de la Policía sudafricana (los 'Scorpions'), Sipho Ngwema, declaró hoy que las autoridades ecuatoguineanas son libres de iniciar los trámites que consideren oportunos para conseguir la extradición de Thatcher.

   Por otra parte, los 'Scorpions' han afirmado que disponen de una lista de personas residentes fuera de Sudáfrica (la llamada 'Lista Wonga') que supuestamente estarían detrás del golpe de Estado, según SABC News. El director del cuerpo, Bulelani Ngcuka (que deja el cargo al término de este mes), adelantó el pasado viernes que los 'Scorpions' compartirán esta información con las agencias legales internacionales. Las personas que figuran en esta lista habrían aportado hasta 100.000 libras esterlinas (casi 150.000 euros) a cambio de que se les concedieran compensaciones por su participación en el derrocamiento del Gobierno de Teodoro Obiang.(...)   

   Según los medios de comunicación sudafricanos, los 'Scorpions' pretenden interrogar en Londres a Jeffrey Archer, quien fue vicepresidente del Partido Conservador en la época de Margaret Thatcher y que cayó en desgracia hace unos años por un delito de perjurio, así como a otros empresarios supuestamente implicados en la intentona golpista. 

   Archer habría ingresado 74.000 libras (110.000 euros) en el banco Guernsey, en una cuenta a nombre de Simon Mann justo días antes de que éste fuera detenido en Harare durante la operación lanzada a principios de marzo en Zimbabue y en Guinea Ecuatorial contra los mercenarios. Archer ha negado su implicación y ha insistido en que no tenía "ninguna información previa" sobre el complot". Hasta aquí el despacho de Europa Press.

   El periódico The Independent había hablado ya el día 27 de esta "Lista Wonga" y hacía referencia a un "experto informático" surafricano, de nombre J. Kershaw, ligado a los mercenarios y del que se habría hablado en el proceso de Harare. Kershaw se habría mostrado dispuesto a trasladar   la lista a la policía a cambio de no verse implicado en todo este asunto. 

   Los distintos medios hablan de los verdaderos responsables del complot, que serían los primeros de esa lista, y de los distintos responsables "operativos" que serían Simón Mann, Greg Wales, Elie Calil... [Por cierto, Greg Wales, hombre de negocios, colaborador de Mann, hizo unas declaraciones al Sunday Times el pasado 29 de agosto, en las que contaba sus contactos con un "responsable del Pentágono dos semanas antes de la puesta en marcha del plan". El funcionario norteamericano, siempre según Wales, no se habría mostrado partidario del mismo porque la situación en Guinea Ecuatorial podría hacerse "peligrosa"].

   ¿Donde quedan los guineanos? Los guineanos juegan en todo esto un papel subalterno. A partir de agosto de 2003, una vez formado "el gobierno guineano en el exilio", Elie Calil y Greg Wales han viajado a Madrid (habitualmente la primera semana de cada mes) para dar instrucciones y pagar sueldos. Las reuniones se han hecho en un despacho de situado en la calle Bailen nº 11 y a ellas ha asistido permanentemente Severo Moto y, con intermitencias, algunos de los demás ministros del gobierno. Las instrucciones [según fuentes guineanas próximas al Partido del Progreso]  iban en el sentido de garantizar el calendario de operaciones y la situación de las negociaciones que se llevaban "desde Londres" para hacerlas posibles. Un tema central era la elección del "tercer país" al que se trasladaría Moto para esperar la llamada de los mercenarios una vez tomado Malabo. Mensualmente los tres miembros del "gobierno" que eran dirigentes máximos de partidos recibían 500.000 pesetas (su equivalente en euros); el resto de los ministros cobraba 300.000 pesetas. Los pagos se mantuvieron, siempre según nuestras fuentes, hasta febrero de 2004.

   Desde finales de año, los integrantes del gobierno en el exilio, y en especial Severo Moto, dijeron a todo el que quiso oírles que en marzo estarían en Guinea. Se jugaba con el equívoco de que fuesen a participar en las elecciones que se celebrarían en abril, pero en realidad nunca mostraron intención alguna de participar en este proceso electoral.

   Durante esos meses se habló siempre de una expedición de mercenarios que llegaría a Malabo por mar y aquí se enlaza con la presencia, en aquellas fechas, de barcos españoles en las aguas territoriales guineanas. Los barcos españoles contaban entre sus instrucciones con la de interceptar un determinado tipo de navío que se dirigía a Guinea. Lo demás, la protección de Mbañé, era el pretexto. Probablemente el cambio de planes de última hora [el que los mercenarios llegasen por aire y no por mar] puede estar en la base de los múltiples errores de los que adolece la acción de los mercenarios. Los barcos españoles recibieron  instrucciones de volver el mismo fin de semana en el que se interceptó el avión en Harare. Estaban de regreso en Rota el 14 de marzo.

   En ese mismo mes de marzo, interrumpida la fuente de financiación que venía de Londres (al menos para los ministros) y abortada la invasión de Guinea, el "gobierno en el exilio" decidió congelar sus actividades. Dos meses después hizo crisis con la salida de dos de sus ministros. 

   ¿Sabían los integrantes del "gobierno en el exilio" con quien se habían aliado? Unos si y otro no. "El gobierno en el exilio" respondía a las características de una parte de la oposición guineana: la fe en el "gran lider" y la ausencia de crítica interna. Es una característica que algunos creen que les  fortalece pero que, como puede verse, les hace muy manipulables. Eso es lo que buscaban "desde Londres", un gobierno manipulable, no un gobierno democrático. 

   Queremos, sin embargo, terminar esta nota diciendo que la inmensa mayoría de la oposición democrática no tiene nada que ver con estos personajes que han aparecido en los últimos meses interesados por su país, que permanece al margen de delincuentes o para-delincuentes internacionales y que su afán ha sido siempre  el bienestar y la democracia para sus conciudadanos.

MUERE EN MALABO EN CONDICIONES POCO CLARAS OTRO CIUDADANO NORTEAMERICANO

   En la madrugada del sábado al domingo apareció muerto en Malabo un ciudadano norteamericano, mecánico del avión que enlaza Houston con la capital guineana. Es el segundo ciudadano de nacionalidad norteamericana que aparece muerto en Malabo en extrañas circunstancias en las últimas semanas. Fuentes de información de exilio indican que podría haber muerto envenado y que el envenenamiento podría haberse producido en alguna de las salas de "alterne" que tan frecuentes son en Malabo en los últimos tiempos. El avión en el que prestaba servicios el difunto permaneció en las pistas de Malabo a lo largo de todo el día de ayer.

 

 

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