"En el pasado trabajé en misiones con un acceso limitado a
la información, en las que no sabes de dónde proceden los fondos
o quiénes son los implicados, pero se entiende que si surge un
problema, encontrarán abogados que vendrán en tu ayuda",
prosiguió. "Estamos en una situación terrible y aún no nos
ha llegado esta ayuda. Ninguno de los ricos personajes implicados
se ha manifestado", añadió.
Otro despacho de Europa Press del mismo día pero fechado
en Madrid, dice: "Mark Thatcher ha sido relacionado con el
presunto "cerebro" de la intentona, el británico Simon
Mann, quien el pasado viernes fue declarado culpable en Harare del
delito de tráfico de armas. El portavoz de los servicios
especiales para casos de corrupción de la Policía sudafricana
(los 'Scorpions'), Sipho Ngwema, declaró hoy que las autoridades
ecuatoguineanas son libres de iniciar los trámites que consideren
oportunos para conseguir la extradición de Thatcher.
Por otra parte, los 'Scorpions' han afirmado que disponen de una
lista de personas residentes fuera de Sudáfrica (la llamada
'Lista Wonga') que supuestamente estarían detrás del golpe de
Estado, según SABC News. El director del cuerpo, Bulelani
Ngcuka (que deja el cargo al término de este mes), adelantó el
pasado viernes que los 'Scorpions' compartirán esta información
con las agencias legales internacionales. Las personas que
figuran en esta lista habrían aportado hasta 100.000 libras
esterlinas (casi 150.000 euros) a cambio de que se les
concedieran compensaciones por su participación en el
derrocamiento del Gobierno de Teodoro Obiang.(...)
Según los medios de comunicación sudafricanos, los 'Scorpions'
pretenden interrogar en Londres a Jeffrey Archer, quien fue
vicepresidente del Partido Conservador en la época de Margaret
Thatcher y que cayó en desgracia hace unos años por un delito
de perjurio, así como a otros empresarios supuestamente
implicados en la intentona golpista.
Archer habría ingresado 74.000 libras (110.000 euros) en el banco
Guernsey, en una cuenta a nombre de Simon Mann justo días antes
de que éste fuera detenido en Harare durante la operación
lanzada a principios de marzo en Zimbabue y en Guinea Ecuatorial
contra los mercenarios. Archer ha negado su implicación y ha
insistido en que no tenía "ninguna información previa"
sobre el complot". Hasta aquí el despacho de Europa Press.
El periódico The Independent había hablado ya el día
27 de esta "Lista Wonga" y hacía referencia a un
"experto informático" surafricano, de nombre J. Kershaw,
ligado a los mercenarios y del que se habría hablado en el
proceso de Harare. Kershaw se habría mostrado dispuesto a
trasladar la lista a la policía a cambio de no verse
implicado en todo este asunto.
Los distintos medios hablan de los verdaderos responsables del
complot, que serían los primeros de esa lista, y de los distintos
responsables "operativos" que serían Simón Mann, Greg
Wales, Elie Calil... [Por cierto, Greg Wales, hombre de negocios,
colaborador de Mann, hizo unas declaraciones al Sunday Times
el pasado 29 de agosto, en las que contaba sus contactos con un
"responsable del Pentágono dos semanas antes de la puesta en
marcha del plan". El funcionario norteamericano, siempre según
Wales, no se habría mostrado partidario del mismo porque la
situación en Guinea Ecuatorial podría hacerse
"peligrosa"].
¿Donde quedan los guineanos? Los guineanos juegan en todo
esto un papel subalterno. A partir de agosto de 2003, una vez
formado "el gobierno guineano en el exilio", Elie Calil
y Greg Wales han viajado a Madrid (habitualmente la primera semana
de cada mes) para dar instrucciones y pagar sueldos. Las reuniones
se han hecho en un despacho de situado en la calle Bailen nº 11 y
a ellas ha asistido permanentemente Severo Moto y, con
intermitencias, algunos de los demás ministros del gobierno. Las
instrucciones [según fuentes guineanas próximas al Partido del
Progreso] iban en el sentido de garantizar el calendario de
operaciones y la situación de las negociaciones que se llevaban
"desde Londres" para hacerlas posibles. Un tema central
era la elección del "tercer país" al que se trasladaría
Moto para esperar la llamada de los mercenarios una vez tomado
Malabo. Mensualmente los tres miembros del "gobierno"
que eran dirigentes máximos de partidos recibían 500.000 pesetas
(su equivalente en euros); el resto de los ministros cobraba
300.000 pesetas. Los pagos se mantuvieron, siempre según nuestras
fuentes, hasta febrero de 2004.
Desde finales de año, los integrantes del gobierno en el exilio,
y en especial Severo Moto, dijeron a todo el que quiso oírles que
en marzo estarían en Guinea. Se jugaba con el equívoco de que
fuesen a participar en las elecciones que se celebrarían en
abril, pero en realidad nunca mostraron intención alguna de
participar en este proceso electoral.
Durante esos meses se habló siempre de una expedición de
mercenarios que llegaría a Malabo por mar y aquí se enlaza con
la presencia, en aquellas fechas, de barcos españoles en las
aguas territoriales guineanas. Los barcos españoles contaban
entre sus instrucciones con la de interceptar un determinado tipo
de navío que se dirigía a Guinea. Lo demás, la protección de
Mbañé, era el pretexto. Probablemente el cambio de planes de última
hora [el que los mercenarios llegasen por aire y no por mar] puede
estar en la base de los múltiples errores de los que adolece la
acción de los mercenarios. Los barcos españoles recibieron
instrucciones de volver el mismo fin de semana en el que se
interceptó el avión en Harare. Estaban de regreso en Rota el 14
de marzo.
En ese mismo mes de marzo, interrumpida la fuente de financiación
que venía de Londres (al menos para los ministros) y abortada la
invasión de Guinea, el "gobierno en el exilio" decidió
congelar sus actividades. Dos meses después hizo crisis con la
salida de dos de sus ministros.
¿Sabían los integrantes del "gobierno en el exilio"
con quien se habían aliado? Unos si y otro no. "El gobierno
en el exilio" respondía a las características de una parte
de la oposición guineana: la fe en el "gran lider" y la
ausencia de crítica interna. Es una característica que algunos
creen que les fortalece pero que, como puede verse, les hace
muy manipulables. Eso es lo que buscaban "desde
Londres", un gobierno manipulable, no un gobierno democrático.
Queremos, sin embargo, terminar esta nota diciendo que la inmensa
mayoría de la oposición democrática no tiene nada que ver con
estos personajes que han aparecido en los últimos meses
interesados por su país, que permanece al margen de delincuentes
o para-delincuentes internacionales y que su afán ha sido
siempre el bienestar y la democracia para sus conciudadanos.
MUERE
EN MALABO EN CONDICIONES POCO CLARAS OTRO CIUDADANO NORTEAMERICANO
En la madrugada del sábado al domingo apareció muerto en
Malabo un ciudadano norteamericano, mecánico del avión que
enlaza Houston con la capital guineana. Es el segundo ciudadano de
nacionalidad norteamericana que aparece muerto en Malabo en extrañas
circunstancias en las últimas semanas. Fuentes de información de
exilio indican que podría haber muerto envenado y que el
envenenamiento podría haberse producido en alguna de las salas de
"alterne" que tan frecuentes son en Malabo en los últimos
tiempos. El avión en el que prestaba servicios el difunto
permaneció en las pistas de Malabo a lo largo de todo el día de
ayer.