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HOJAS INFORMATIVAS

 

31 de octubre de 2007 

Primeras informaciones sobre la entrevista Obiang-Sarkozy

   La agencia EFE difundió a última hora de la tarde de ayer el despacho siguiente: "El presidente francés, Nicolas Sarkozy, celebró hoy, en una reunión con su colega de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, las reformas que ha emprendido y abogó por que se 'profundicen' hacia 'más democracia'.

   Así lo indicó hoy el portavoz del Elíseo, tras la reunión entre Sarkozy y Obiang, quien acudía luego a la UNESCO para intervenir ante la Conferencia General de esa organización internacional.

   Según el Elíseo, Sarkozy manifestó su satisfacción por las reformas emprendidas por Obiang para 'combatir la corrupción' y 'mejorar la gobernanza', así como por su 'apertura a la oposición en el exilio'.

   A mediados de mes, el presidente de Guinea Ecuatorial llamó a los opositores en el exilio a volver al país.

   Los dos presidentes trataron también de la disputa fronteriza entre Guinea Ecuatorial y Gabón en torno al islote de M'Banié.

   Sarkozy expresó la esperanza de que los dos países africanos encuentren una solución amistosa al contencioso.

   Por otra parte, los dos mandatarios abordaron la cooperación cultural y lingüística entre Francia y Guinea Ecuatorial, antigua colonial española.

   Al respecto, Sarkozy felicitó a Obiang por haber escogido el francés como lengua oficial de su país, según el Elíseo.

   En otros ámbitos, el presidente francés celebró los esfuerzos de Obiang para la preservación de los bosques de la cuenca del Congo.

   También se alegró de los avances del comité estratégico impulsado por Obiang y encargado de elaborar un programa de reforma de la Comunidad Económica y Monetaria del África central".

 

   A: Este es el texto completo del despacho de EFE. Esperaremos otras informaciones (si las hay) para opinar sobre lo tratado en la entrevista.

 

Declaraciones de Obiang a la prensa

   "He analizado con el presidente Sarkozy los temas de la cooperación bilateral entre Francia y mi país. En lo que hace a nuestras diferencias fronterizas con Gabón, pienso que Francia puede ayudar a su solución", manifestó a la prensa en la escalinata del Elyseo. Lo dice la agencia PANA en un despacho fechado ayer en París.

 

El dictador ecuatoguineano interviene en la Unesco

   La agencia EFE ha dedicado tres despachos a la intervención del dictador ecuatoguineano en la Conferencia General de la Unesco. En el primero de ellos se dice: "Obiang Nguema, (...) explicó a la Conferencia de la UNESCO que Guinea Ecuatorial es 'el único país africano de habla española y el último reducto del colonialismo español en el mundo'.

   Obiang afirmó que el régimen colonial 'no sólo minimizó el desarrollo de la educación sino que limitó los niveles de la misma' y agregó que cuando su país accedió a la independencia en 1968 y tras doscientos años de presencia española 'no contábamos con ningún centro de formación profesional y el nivel más alto de formación era el de la secundaria'.

   El presidente ecuato-guineano lamentó la 'desconsideración' de las potencias coloniales en toda Africa, que ocasionó que los jóvenes conocieran más la realidad de sus metrópolis que la suya propia".

Teodoro Obiang Nguema (R), President of Equatorial Guinea arrives at the Elysee Palace to meet French President Nicolas Sarkozy, 30 October 2007.

Obiang a su llegada al Elyseo
 

   En el segundo despacho se dice: "El presidente ecuatoguineano, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, subrayó hoy en su intervención ante la Conferencia General de la UNESCO, en París, la importancia de que la sociedad africana reivindique su identidad cultural, según informó la propia UNESCO en un comunicado.

   Obiang consideró que, frente a los retos de la globalización, el 'África Negra (...) tiene la urgente necesidad de definir sus estrategias para afianzar su identidad cultural, actualmente en peligro de extinción a consecuencia del influjo de otras culturas mejor dotadas de medios para su expansión'.

   En este sentido, instó a los africanos a 'elaborar nuevos sistemas educativos que actualicen y contribuyan a reforzar la asimilación coherente' de las culturas autóctonas, 'de forma que puedan seguir teniendo su sentido y significado propio, sin perjuicio de la incorporación que se haga a las mismas de elementos de otras culturas'.

   El presidente ecuatoguineano rindió después homenaje, a quienes contribuyeron al 'reconocimiento de los valores del hombre negro y su cultura', entre los cuales destacó al poeta y ex presidente de Senegal Leopoldo Sedar Senghor, líder de la Negritud, movimiento que revalorizó la concepción estética del hombre negro africano en el que participaron intelectuales y artistas como Aimé Césaire, León Damas y Wilfredo Lam.

   A continuación, el Presidente ecuatoguineano habló de la importancia de la educación, sobre todo en África. 'Vale más un pueblo culto que un pueblo rico', dijo, para luego lamentar que el régimen colonial que padeció su país minimizara el desarrollo de la educación y limitara su nivel.

   'Es sólo después de la Independencia que, con escasos medios disponibles, el Gobierno decide elevar la educación a los niveles superiores con la creación de escuelas técnicas y profesionales, y la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial', continuó, y agradeció 'el apoyo' brindado por la UNESCO para conseguirlo.

French President Nicolas Sarkozy (L) welcomes Teodoro Obiang Nguema, President of Equatorial Guinea, 30 October 2007 at the Elysee Palace in Paris, before their meeting.

Sarkozy recibe al dictador ecuatoguineano
 

   El texto del tercer despacho es el siguiente: "El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema, pidió hoy a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) que mantenga su ayuda para mejorar el sistema de enseñanza de su país.


   Obiang Nguema intervino hoy ante el plenario de la Conferencia General de la UNESCO, reunido en París, donde solicitó el respaldo para la formación de docentes, el incremento de centros educativos y su equipamiento y el suministro de material didáctico.

   Esa agencia de la ONU apoya desde hace años a Guinea Ecuatorial en materia de mejora del modelo educativo, pero también para la conservación de los ecosistemas forestales del Monte Alén y para proteger las especies animales amenazadas de extinción.

   'Los programas de la UNESCO son prioritarios', dijo el presidente ecuato-guineano, quien elogió la labor de esta organización para promover la educación de calidad en todo el mundo, ampliar los conocimientos científicos y tecnológicos y reafirmar los valores positivos de la cultura.

   En el caso concreto del África negra, existe la 'urgente necesidad' de definir una estrategia para afianzar su identidad cultural, 'actualmente en peligro de extinción por el influjo de otras mejor dotadas de medios para su expansión'.

   En su discurso Obiang Nguema anunció que su Gobierno financiará un premio que llevará su nombre y concederá la UNESCO para reconocer los esfuerzos en favor de la lucha contra las pandemias y la destrucción de la biodiversidad y para la promoción de la cultura y la educación".

 

   A: El próximo año se cumple el cuarenta aniversario de la independencia de Guinea Ecuatorial. Será sin duda una buena oportunidad para hacer balance de los problemas dejados por la colonia y las soluciones que a ellos han planteado los dos regímenes dictatoriales que han gobernado desde entonces el país.

   El boom petrolero se inició en Guinea Ecuatorial en 1996. Once años no parecen suficientes para que el régimen dictatorial resuelva problemas tan básicos como el de la enseñanza. El fracaso escolar, en todos los niveles de la enseñanza, alcanza niveles sonrojantes. El dictador ecuatoguineano, a la cabeza del tercer país productor de petróleo del África subsahariana (y probablemente el máximo productor de gas) sigue pidiendo ayuda material a la Unesco y anuncia que va a gastarse una parte de los dineros del país en un premio que lleve su nombre. Una vez más, se ponen de manifiesto algunas de las características básicas del régimen ecuatoguineano: incuria y culto al dictador. 

   ¿Qué tipo de gente cree Obiang va a optar a un premio que lleva el nombre de uno de los personajes más tristes, más impresentables de la reciente historia africana?
 

 

Las migraciones africanas: más horizontales que verticales

Mbuyi Kabunda, 26 de octubre de 2007, Revista Pueblos

 

   "Contrariamente a la opinión más extendida, existen flujos migratorios más importantes dentro de la propia África que hacia Europa, donde se considera cada vez más a la inmigración africana como una amenaza global: económica, social, demográfica, cultural o identitaria e incluso militar, debido a la amalgama que se suele hacer entre inmigración y terrorismo islamista; el inmigrante es equiparado con el enemigo interno o la quinta columna del terrorismo islamista.

   África subsahariana, la región más joven del planeta con el 45 por ciento de la población menor de 15 años (el 50 en algunos casos) y sólo el 3 por ciento de los mayores de 65 años, aun cuando orienta cada vez más su emigración hacia otros continentes por la falta de perspectivas locales, está registrando transferencias internas o interafricanas masivas que ponen de manifiesto su extraordinario potencial migratorio. Todo indica que estos flujos intra e interregionales seguirán incrementándose en los años y décadas venideros, y que se feminizan cada vez más al representar las mujeres del 15 al 20 por ciento de dichos flujos.

   Aunque es difícil hoy saber el número exacto de las poblaciones migrantes en el propio continente, África acoge a unos 40 millones de migrantes, en su mayoría internos, mientras que el Norte, con políticas de inmigración definidas en función de sus necesidades económicas y demográficas, recibe a unos 18 millones de migrantes africanos [1]. Las poblaciones de Malí, Burkina Faso y Níger, países emisores más activos, migran tradicionalmente hacia los países del golfo de Guinea un poco más dotados. Por lo tanto, existe una polarización de movimientos migratorios hacia los países con altos índices de crecimiento económico y/o políticamente más estables, e incluso se realizan movimientos contrarios en el caso de producirse una depresión o un conflicto en estos países receptores.

Polos de concentración de las migraciones interafricanas

   En el contexto arriba dibujado, cabe distinguir la emigración del África del Norte de la del África subsahariana. En opinión de Sami Naïr, el África “blanca” (Egipto y Magreb) exporta sobre todo sus poblaciones hacia Europa y Estados Unidos, mientras que el África subsahariana, aun cuando orienta su emigración hacia Europa -tres países, Ghana, Nigeria y Senegal, son los principales emisores de la emigración del África occidental hacia Europa y representan la mitad de los flujos migratorios subsaharianos, seguidos por Cabo Verde y Malí- conoce importantes flujos migratorios internos: de las zonas rurales hacia las ciudades, de las zonas en guerra hacia las en paz, y de los países más pobres hacia los países ricos.

   Aunque se estima que África seguirá siendo durante mucho tiempo la principal zona de partida de emigración hacia el Norte -y hacia Europa en particular-, los expertos de las organizaciones internacionales que se ocupan de las migraciones, reunidos en Uganda en octubre de 1995, postularon casi con certeza que se registrará en los próximos años un incremento sustancial de los flujos intrarregionales, que afectará por lo demás a todas las formas de migración: migraciones clásicas, huida de la pobreza, del paro, de la falta de perspectivas de futuro; pero también huida de la guerra, los conflictos, fuga de cerebros, etc.

   Países como Nigeria, Libia o Gabón, enriquecidos por el petróleo, y aquellos con más recursos como Kenia, Costa de Marfil, Sudáfrica o Botswana, acogen a los trabajadores de los países pobres del África subsahariana, vecinos o procedentes de otras zonas del continente, que expulsan brutalmente cada vez que se manifiesta una crisis económica. La emigración africana es, pues, más horizontal (intraafricana) que vertical (extraafricana): Costa de Marfil, Nigeria, la RDC, Sudáfrica, Kenia, Botsuana y Zambia siempre han sido y son tierras de inmigración. En la actualidad, Burundi, Sudán, Angola, la RDC y Somalia son países emisores de refugiados, según el Alto Comisionado para el Refugiado (ACR), generalmente acogidos en países como Tanzania, la RDC, Sudán, Zambia y Kenia. Todos estos países han acogido a más inmigrantes africanos que los que están en Europa al existir en el continente países emisores, países receptores y países que asumen las dos funciones, como la RDC, Sudán, Costa de Marfil, Senegal, Nigeria o Ghana. Muchos países africanos son, pues, a la vez países de inmigración y de emigración, en función de los cambios políticos y económicos.

   Refiriéndonos al caso particular de Costa de Marfil, este país recibe cuatro veces más inmigrantes que Francia, inmigración en la base de sus actuales problemas políticos (el 44 por ciento de la población de Abiyán, la capital, está integrado por los inmigrantes). De igual modo, Malawi, uno de los países más pobres y más poblado del mundo, recibió a finales de la década de los 80 y comienzos de los 90 a unos 700.000 refugiados.

   El África Occidental y el África del Norte son las grandes regiones de las migraciones del continente y sirven de etapas hacia Europa. Las ciudades del Sahara tales como Tamanrasset, Djanet (Argelia), Agadez (Níger), Sabha, Koufra (Libia), El Ayun (Sahara Occidental), Nouadhibou (Mauritania) y Saint-Louis (Senegal) sirven de puntos de paso y de contacto con las redes de migraciones entre el África subsahariana y el Magreb, última etapa antes del asalto europeo. De este modo, se ha pasado de las migraciones internas a las migraciones externas, y en los países receptores del Norte de las migraciones por trabajo (provisional) de las décadas anteriores a las migraciones de asentamiento (permanente) actuales.

   En definitiva, según Dumont, las migraciones interafricanas toman tres formas principales que constituyen su trasfondo: la migración política (éxodos nacidos de conflictos, de la inseguridad y de represalias contra una minoría en un país), la migración económica (fronteras artificiales inadaptadas a los intercambios seculares, humanos y económicos precoloniales y nuevas movilidades hacia las zonas mineras y petroleras), la migración étnica (carácter transfronterizo de grupos con afinidades lingüísticas y bioculturales).

   En este contexto se están construyendo importantes y nuevas áreas culturales desde abajo, a partir de los flujos migratorios. Es el caso del triángulo cissakho-Korhogo-Bobo Dioulasso en la zona saheliana donde dichos flujos han reconstituido los espacios de comercio precoloniales por encima de los Estados de los que los comerciantes son oriundos: Malí, Costa de Marfil y Burkina Faso, es decir la libre circulación de personas, bienes, capitales y mercancías, legales o ilegales. Lo mismo puede decirse de la región de los Grandes Lagos. Allí, los militares ruandeses del FPR que ayudaron a Kabila a hacerse cargo del poder en Kinshasa en 1997, a su regreso a Kigali, tras su expulsión por parte del mandatario congoleño, consiguiente a la ruptura con el aliado ruandés, han convertido a Kigali en una capital donde se habla cada vez más el lingala (al lado del kinyaruanda) y se reproducen algunas costumbres congoleñas, que aprendieron durante su estancia en este país, además de casarse muchos de ellos con las congoleñas de Kinshasa con las que retornaron a Ruanda.

Los preocupantes brotes de xenofobia

   Es preciso subrayar que la crisis económica y los conflictos que afectan a muchos países africanos en las últimas décadas, han dado lugar a preocupantes sentimientos xenófobos hacia los inmigrantes, convertidos en chivos expiatorios de los problemas políticos y económicos internos. Es decir, la lucha por el acceso a los escasos recursos, junto a los nacionalismos exacerbados y manipulados por los dirigentes por fines políticos o para distraer a las masas de los fracasos internos, han dado lugar a las violencias xenófobas y a las expulsiones masivas de los inmigrantes procedentes de otros países africanos: Senegal (1965); Sierra Leona, Guinea-Conakry y Costa de Marfil (1966); Zambia (1972); Kenia (1971 y 1981); Uganda (1982); Nigeria (1983 y 1985); Mauritania y Senegal (1989); Etiopía y Eritrea (1998); Libia (2000); Sudáfrica (toda la segunda mitad de la década de los 90), Costa de Marfil (2002-2003), etc.

   En todas partes, las legislaciones oficiales se han endurecido para hacer imposibles la estancia y el desarrollo de actividades de los inmigrantes, con excepción de Tanzania, Botswana y Burundi que han concedido la nacionalidad a los desplazados de las guerras civiles y a los inmigrantes que lo deseen.

   Estas prácticas xenófobas y racistas han de interpretarse como el resultado de la manipulación de los bajos instintos de los pueblos por unos dirigentes sin escrúpulos, que en periodos de crisis y para fines políticos, no dudan en fomentar el odio popular contra los oriundos de los países vecinos en nombre del nacionalismo. Aquellos siempre habían vivido según sus tradiciones de solidaridad y de hospitalidad hacia los extranjeros. De este modo, la unidad o la solidaridad africana se han convertido en meros eslóganes de los que se burlan los propios dirigentes. Prevalecen en los oriundos de los países receptores africanos actitudes de rechazo y xenofobia hacia los inmigrantes procedentes de otros países del continente como en los casos de Costa de Marfil, Gabón y Sudáfrica.

   Muchos de los migrantes subsaharianos se quedan de una manera duradera en los países del norte de África, y en particular en el espacio saharo-saheliano revitalizando el desierto convertido en zona habitable, y sólo una minoría se dirige hacia Europa. Por lo tanto, hay que abandonar el argumento repetido hasta la saciedad por algunos dirigentes europeos de que “sus países no pueden acoger a toda la miseria del mundo”. La cruda realidad es que el 75 por ciento de los migrantes africanos viven en los países del continente.

   La vida de los inmigrantes subsaharianos no es siempre fácil al ser sometidos a persecuciones racistas y expulsiones en los países norteafricanos. En los países norteafricanos, y en particular en el Magreb, que se ha convertido en zona de inmigración, la tasa promedia de paro es del 20 por ciento, razón que explica que los jóvenes magrebíes también sueñan con emigrar a Europa, y no están dispuestos a acoger en sus países a los inmigrantes subsaharianos con los que no se sienten solidarios.

La presión ejercida por la UE en los países norteafricanos desde el “proceso de Barcelona”, para luchar contra la inmigración clandestina e impedir la llegada de subsaharianos a las fronteras europeas, ha tenido como consecuencia el fortalecimiento de la represión hacia este colectivo perjudicando las ya difíciles relaciones afro-árabes.

Los países norteafricanos rivalizan en cinismo en sus comunicados, en su papel de gendarmes de las fronteras europeas, con balances como estos: 28.828 subsaharianos detenidos por la policía argelina, 12.000 detenidos por las autoridades tunecinas, 480 redes desmanteladas en 2005 por las autoridades marroquíes y 30.000 intentos de asalto frustrados, vulnerando la solidaridad y la hospitalidad africanas.

El futuro de las migraciones interafricanas

El futuro de estos flujos migratorios interafricanos se definirá en función de las actuales experiencias de integración regional (ECOWAS, SADC, COMESA, CEEAC, IGAD, UEMOA, CEMAC, EAC), basadas en la libre circulación de personas y de bienes, y de la concreción del desarrollo de las infraestructuras transnacionales del NEPAD, además de constituir dichos flujos el trasfondo de la uniformización de modos de vida y de valores (vínculos matrimoniales y sexuales, convergencia de comportamientos e inclusión civil y política mediante el proceso de asimilación), y de creación de nuevos espacios públicos flexibles y supraestatales en el continente, es decir, las bases de la integración regional esta vez desde “abajo” o desde los pueblos.

Además, el crecimiento económico extraordinario experimentado por China e India en las dos últimas décadas crea en estos países la necesidad de mano de obra y les abre a las migraciones procedentes de África y Asia. Los flujos migratorios subsaharianos se orientan cada vez más hacia el Magreb, Turquía, Oriente Medio y Asia.


Mbuyi Kabunda es profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad de Basilea y profesor visitante en distintas universidades españolas. Este artículo ha sido publicado en el nº 28 de la edición impresa de Pueblos, septiembre de 2007.

Notas

[1] Europa acoge a unos 4 millones de inmigrantes africanos de los cuales el 80 por ciento son magrebíes.

 

 

Editado y distribuido por ASODEGUE

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