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HOJAS
INFORMATIVAS
24
de octubre de 2006
Una invitación a
la prudencia
Venimos
manteniendo desde hace años que el proceso democrático en Guinea
Ecuatorial será el resultado de la conjunción de voluntades entre la
oposición democrática ecuatoguineana y la "comunidad internacional".
Por este último término entendemos al conjunto de países
occidentales, países con opinión pública y con intereses en Guinea,
que periódicamente, unas veces con más claridad y otras con menos,
plantean exigencias democratizadoras a la dictadura imperante en
Guinea Ecuatorial. Hay otras "comunidades internacionales", pero
esas guardan silencio o apoyan claramente al dictador.
Uno de los dirigentes
democráticos recibido ayer por Moratinos nos decía, después de la
entrevista, que el ministro español les había planteado el mismo
análisis y las mismas perspectivas que le habían hecho días atrás en
la embajada norteamericana en Malabo: se percibe una voluntad de
cambio en el actual gobierno de Malabo y la prueba de esta voluntad
van a ser los procesos electorales de 2008. El periodo desde aquí a
2008 debe ser un periodo de preparación y de acumulación de fuerzas
para la oposición democrática.
Por primera vez en esta
década la "comunidad internacional" tiene un análisis común y unas
perspectivas comunes hacia Guinea. Una perspectiva de favorecer sus
negocio en Guinea, sin duda, pero de favorecer también una
suavización, como poco, del régimen ecuatoguineano en lo político y
una mejora en lo social...
¿Cual debe ser, en
nuestra opinión, la actitud de la oposición democrática ante este
nuevo marco político? Debería entender, creemos, que el papel
protagonista en la transición democrática y en el establecimiento de
sus objetivos y sus límites, le corresponde a los propios
ecuatoguineanos. Deberán contar, sin duda, con aliados, pero deben
tener capacidad para formular y defender sus propias alternativas.
Dicho de otra forma, "la comunidad internacional" no va a llevar por
sí sola la democracia a Guinea. La "calidad" de la democracia
ecuatoguineana dependerá fundamentalmente de la organización, la
preparación y la eficacia políticas de las organizaciones
democráticas ecuatoguineanas.
¿Hay que estar de acuerdo
en todo con los análisis y las afirmaciones que sobre el gobierno y
la situación general en Guinea Ecuatorial se hacen en Madrid o en
Washington? Nosotros no lo estamos. Creemos que, sobre todo en la
parte española, hay un claro voluntarismo, un optimismo que se
compadece poco con la realidad ecuatoguineana.
Los acuerdos de ayer en
Malabo se basan en la aceptación como hechos probados de los simples
balbuceos reformadores de algunos miembros del gobierno de Guinea
Ecuatorial. ¿Existe realmente una voluntad democratizadora en el
gabinete de Ricardo Mangué? ¿Van a respetar realmente los derechos
humanos? ¿La aprobación de una ley contra la tortura implica que va
a dejar de torturarse en Guinea Ecuatorial? En el mejor de los casos
hay que decir que no hay motivos suficientes para responder
afirmativamente a ninguna de las tres cosas.
El embajador
norteamericano saliente, Niels Marquardt se refería recientemente en
su discurso de despedida, en un cierto tono de decepción, a que el
gobierno de Guinea no ha presentado un informe sobre la
transparencia en las industrias petroleras en la reciente reunión de
la IETI celebrada en Oslo. "Esto habría hecho que se considerase a
Guinea Ecuatorial algo más que "parte interesada" en este asunto"
dice el embajador y es cierto que en los momentos iniciales de esa
Iniciativa, hubo varios ministros ecuatoguineanos que se trasladaron
a Londres mostrando un interés por ella cuyos límites quedan ahora
perfectamente claros. No es ninguna novedad. Esa ha sido siempre,
con independencia de lo que digan, la actitud de los gobiernos de
Obiang ante cualquier iniciativa contraria a la corrupción o de
intenciones democratizadoras. El cinismo ha estado siempre presenta
en las políticas, interiores y exteriores, de esos gobiernos y este
es un dato que, en nuestra opinión, todos deberíamos seguir teniendo
en cuenta.
No queremos decir con
esto que los partidos ecuatoguineanos deban dar la espalda, ni mucho
menos, a las deseos democratizadores de Estados Unidos y España cara
a 2008. Decimos que los partidos ecuatoguineanos deben medir con
mucha cautela los intentos reformadores, si es que existen, del
gobierno ecuatoguineano y mantener (como vienen haciendo) intactas
todas sus reivindicaciones sobre libertades y derechos para su
pueblo. Esta actitud, no debe impedir, sin embargo, que consideren
el proceso electoral de 2008 como una magnifica oportunidad para
ampliar y consolidad sus organizaciones y para ampliar de manera
decisiva su influencia política. Para conseguirlo, harán bien en
recurrir al apoyo y al compromiso que viene expresando en estos días
la "comunidad internacional".
En otro orden de cosas y
centrándonos ya exclusivamente en el viaje de los ministros
Moratinos y López Aguilar a Malabo, queremos expresar nuestra
disconformidad con la decisión del gobierno español de invitar a
Madrid al dictador ecuatoguineano, para que sea recibido, además,
por el jefe del Estado español, así como con la decisión de
invitarlo a participar en las Cumbres Iberomericanas. Creemos que
es un gesto precipitado. Nada hay en el triste historial
de Obiang que le haga merecedor de tal reconocimiento. Se accede con
ello a una de sus viejas peticiones sin que, sepamos, haya concedido
nada a cambio en el terreno de la democracia o en el de los derechos
de los ecuatoguineanos.
Anticipamos nuestra
intención de expresar públicamente nuestro rechazo a esa visita y
nuestra intención de convocar para ello a las organizaciones
democráticas ecuatoguineanas presentes en nuestro país y a todas las
organizaciones interesadas en los temas ecuatoguineanos.
El Partido
Popular está de acuerdo con la visita de Obiang
La agencia EFE ha
difundido hoy el siguiente despacho: "El portavoz de
Exteriores del PP, Gustavo de Arístegui, consideró hoy 'positiva' la
visita del presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, y apoyó
la apertura de una 'nueva etapa de diálogo crítico' con el país
subsahariano siempre que se le inste a 'dar pasos firmes hacia una
democratización seria'.
En declaraciones
a Efe, Arístegui recordó la 'larga trayectoria de falta de respeto
de los derechos fundamentales' en la ex colonia española, pero
matizó que en los últimos tiempos 'ha habido algún síntoma
esperanzador' por parte del gobierno de Obiang para fomentar la
estabilidad, la prosperidad, el progreso y la democracia.
Relacionó esta
relativa mejora de las condiciones de vida con las 'ingentes
cantidades de petróleo' que ha comenzado a producir este país, que
era el más rico del Africa subsahariana cuando se independizó en
1968, y pasó a ser el más pobre del área unas décadas más tarde,
recordó.
En este contexto,
el portavoz defendió un diálogo 'exigente, firme y crítico' con el
régimen de Obiang, en línea con la actitud que mantuvo el gobierno
de José María Aznar durante sus ocho años de mandato, aseguró.
Arístegui explicó
que el PP estudiará los términos en los que está prevista la visita
a España del presidente ecuatoguineano antes de fin de año, y, de
ajustarse a las citadas premisas, 'el PP apoyará esta política de
diálogo crítico'.
Subrayó además
que la Unión Europea mantiene relaciones con otros países que sufren
tiranías, tratando de buscar una mejora de las condiciones para las
poblaciones civiles.
No obstante, se
refirió a las acusaciones 'completamente intolerables' del gobierno
de Obiang sobre la relación del ex presidente Aznar con una supuesta
trama golpista, y las catalogó como 'condenables y falsas de toda
falsedad'.
El viaje a Malabo
de los ministros españoles en los medios de comunicación
- Firmadas por Luis Ayllon, el
diario ABC, publica las dos noticias siguientes: "Los
Gobiernos de Guinea Ecuatorial y de España han decidido abrir una
nueva etapa en sus relaciones. Ayer, los ministros de Asuntos
Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y de Justicia, Juan Fernando
López Aguilar, escenificaron el primer capítulo con una rápida
estancia en Malabo, pero el acto principal tendrá lugar antes de
fin de año cuando el presidente Teodoro Obiang realice una visita
oficial a nuestro país, en la que será recibido por Su Majestad el
Rey y por el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero.
Moratinos hizo el anuncio tras
ser recibido, en compañía de López Aguilar, por Obiang, quien,
después de 27 años en el poder, al que llegó por un golpe de
Estado, se siente fortalecido gracias a las reservas petrolíferas
de la antigua colonia española. Los beneficios derivados de la
extracción de 360.000 barriles diarios de crudo, que pueden
alcanzar el medio millón en 2008, no terminan de llegar a una
población sumida en el subdesarrollo, pero al dictador le han
supuesto un importante balón de oxígeno. Consciente de esa nueva
realidad, el Ejecutivo español ha decidido recuperar el tiempo
perdido en continuos roces con el régimen de Obiang, que
impidieron, por ejemplo, que las estancias del presidente
ecuatoguineano en España tuvieran carácter oficial. Después de
frecuentes viajes en la época de Felipe González, Teodoro Obiang
tuvo que aprovechar las ocasiones que propiciaban encuentros
multilaterales para reunirse con Aznar. Ahora, el Gobierno invita
a Obiang a que visite oficialmente España, acompañado de
empresarios, y además se muestra dispuesto, como indicó el propio
Moratinos, a abogar en la Cumbre Iberoamericana de Uruguay, a
comienzos de noviembre, para que Guinea Ecuatorial se asocie a ese
club.
El régimen ecuatoguineano, a su
vez, ha percibido el interés de las autoridades españolas y ha
preparado con detalle (incluso celebrando un Consejo de Ministros
extraordinario) la visita de Moratinos y López Aguilar junto a una
representación empresarial importante, formada por altos
representantes de Repsol, Isolux, Unión Fenosa, el BBVA y el
«cluster» de empresas pesqueras. Todos ellos fueron recibidos por
Obiang, tras su encuentro con los ministros.
Quizás uno de los más interesados
en una buena relación Madrid-Malabo sea el presidente de Repsol,
Antonio Brufau, que ayer sondeó las posibilidades de que su
empresa reciba una nueva parcela de explotación petrolífera en el
reparto que hará Obiang.
Moratinos firmó con su colega
guineano, Pastor Micha, una declaración conjunta, mientras López
Aguilar suscribió con el ministro de Justicia, Mauricio Bokung, un
memorándum para la cooperación en materia civil y penal".
Con el título "Apoyo a la
oposición y derechos humanos" dice también Luis Ayllon: "Moratinos
se reunió también ayer con el Partido Democrático de Guinea
Ecuatorial, que sustenta a Obiang, y después lo hizo con las dos
formaciones opositoras al régimen: la socialdemócrata Convergencia
para la Democracia Social (PDS), de Plácido Micó, y la Alianza
Popular de Guinea Ecuatorial (APGE), de Avelino Mocache, que
cuenta con apoyo del PP. Los dirigentes de esas formaciones
reclamaron ayer al ministro que ejerza una mayor presión sobre el
régimen para que se respeten los derechos humanos".
- El diario El Pais
ha publicado, hasta ahora, una crónica de Peru Egurbide y una
noticia de alcance a partir de informaciones de agencia.
El artículo de Egurbide dice:
"Miguel Ángel Moratinos llegó anoche a Malabo para iniciar hoy una
visita que pretende marcar el vuelco decisivo en la mejora de las
relaciones entre España y Guinea Ecuatorial que se viene buscando
desde hace una década, con escaso éxito. La visita del ministro de
Asuntos Exteriores es excepcional por dos motivos: la composición
de la delegación, que incluye también al ministro de Justicia,
Juan Fernando López Aguilar, y a media docena de empresarios, y
porque se van a alcanzar pactos.
Si se exceptúa el acuerdo de
Promoción y Protección Recíproca de Inversiones firmado por el
Gobierno del PP hace tres años, Madrid y Malabo no habían
formalizado ningún compromiso importante desde el Tratado de
Amistad y Cooperación de 1980, que cumple ahora 26 años. Tampoco
había viajado a Guinea una delegación española del nivel de la de
hoy desde que Felipe González realizara el último viaje
presidencial, en 1991.
La presencia de López Aguilar
junto a Moratinos responde a que los acuerdos que se van a firmar
son de cooperación jurídica y servirán, entre otras cosas, para
formar jueces guineanos y dar solidez institucional a una
Administración de Justicia muy deficiente. Las carencias de ese
aparato explican la negativa española a atender la demanda
guineana de extradición del opositor Severo Moto, que ha sido
privado de la condición de refugiado en España tras apreciarse
indicios de su presunta participación en el golpe de Estado
fallido contra el presidente Teodoro Obiang Nguema en marzo de
2004.
Interés económico
La delegación empresarial
refleja, en cambio, el interés económico que España otorga a la ex
colonia, ahora que lleva camino de convertirse en el segundo país
productor de petróleo del continente africano. Los empresarios que
viajaron anoche a Malabo -entre ellos el presidente de Repsol,
Antoni Brufau; el de Isolux, Luis Delso; José Ramón Fontán,
representante de 220 asociaciones pesqueras, y directivos de Unión
Fenosa y el BBVA- operan en los sectores energético,
agroalimentario, pesquero y de turismo. Está previsto que el
presidente Obiang reciba hoy a los representantes del sector
privado y a los ministros.
La visita carece, por todo ello,
de precedentes en las difíciles relaciones que España ha mantenido
con su ex colonia desde la independencia, en 1968.
Miguel Ángel Moratinos viajó a
Malabo en febrero de 2005, retomando un diálogo de alto nivel que
desemboca en la visita de hoy. Para ello, hubo de dar garantías
públicas de que España no tolerará en su territorio ninguna
actividad conspirativa contra el régimen guineano. Moratinos
pretende reorientar la cooperación actual, reducida a la enseñanza
y la sanidad, ahora que la riqueza real de Guinea permite a sus
autoridades hacerse cargo de esos servicios básicos".
La noticia de agencias dice: "El
presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, visitará España
antes de fin de años, según ha anunciado desde Malabo, capital del
país africano, el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos.
Según Moratinos, la visita forma parte de la apuesta del Gobierno
español por mantener “unas relaciones normalizadas” con la antigua
colonia. La delegación que visita estos días Guinea es la de mayor
nivel desde que en 1991 Felipe González efectuara un viaje
presidencial al país.
En rueda de prensa junto al
ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, tras reunirse
con Obiang en Malabo, Moratinos ha defendido la necesidad de
superar "los vaivenes y los ciclos políticos" de las relaciones
bilaterales y destacó el apoyo de España al proceso de
democratización, a la construcción del Estado de derecho y al
respeto de los derechos humanos en la ex colonia.
El jefe de la Diplomacia española
ha explicado también en rueda de prensa que llevará a la reunión
preparatoria de la próxima Cumbre Iberoamericana de Montevideo la
propuesta de que Guinea Ecuatorial acuda a esta reunión como país
invitado miembro de la comunidad hispana. Los titulares de
Exteriores y Justicia han firmado sendos acuerdos de colaboración
para reforzar el diálogo entre los dos países.
Además, Moratinos ha explicado a
su homólogo guineano, Pastor Michá, la nueva política exterior de
España hacia el frica subsahariana, contenida en el Plan África
2006-2008 adoptado por el Gobierno español, en el que Guinea
Ecuatorial figura como el primero de los países prioritarios y ha
ofrecido el pleno apoyo de España al proceso de fortalecimiento
institucional y el Estado de Derecho en la antigua colonia
española.
Viaje con empresarios
El titular de Exteriores,
que ha viajado a Malabo acompañado de una delegación empresarial
en la que se encontraba el presidente de Repsol YPF, Antonio
Brufau, ha subrayado la importancia de la agenda económica y la
actitud positiva del Gobierno de Obiang para cooperar en el sector
energético, pesquero y de turismo.
Obiang estuvo en España en marzo
de 2001 haciendo una escala técnica en Madrid procedente de la
cumbre de la Organización para la Unión Africana (OUA) en Trípoli
y en septiembre de 2003 cuando se entrevistó con el entonces
presidente del Gobierno, José María Aznar, en el Palacio de la
Moncloa tras participar en el Congreso de la Lengua Española en
Valladolid".
- Sobre la parte empresarial de
la delegación, en especial sobre la presencia en la misma del
presidente de Repsol YPF Antoni Brufau, dice Europa Press:
"Brufau,
en declaraciones a Europa Press, destacó la "impresión muy
positiva" que se llevó del encuentro mantenido con el mandatario
guineano, quien exhortó a las empresas españolas a incrementar sus
inversiones en el sector energético, fundamentalmente en petróleo
y gas natural licuado (GNL).
"Es un país de mucho futuro",
resaltó Brufau, quien se mostró gratamente sorprendido del interés
demostrado por Obiang en el desarrollo del sector energético
guineano, así como de sus conocimientos en la materia y de la
iniciativa que mantuvo en la conversación.
El presidente de Repsol YPF, que
formaba parte de la delegación de empresarios que acompañó a los
ministros de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y de
Justicia, Juan Fernando López Aguilar, en su viaje a Guinea
Ecuatorial, indicó que la petrolera con mayor implantación en el
país es la estadounidense Exxon Mobil, por delante de otros grupos
de nacionalidad francesa y china.
La zona de mayor potencial para
la prospección está en la isla de Malabo, en un lugar llamado
'Punta Europa'. La empresa hispano-argentina está interesada en la
próxima concesión de parcelas para prospecciones petrolíferas. A
31 de diciembre de 2005, Repsol YPF poseía en Guinea Ecuatorial
derechos mineros sobre dos bloques de exploración, con una
superficie neta total de 2.927 kilómetros cuadrados.
En 2005 se terminó un sondeo
exploratorio con resultado negativo en un bloque próximo a la
parte continental. Asimismo, en 2005 se adquirieron 940 kilómetros
de sísmica 2D.
Entre los empresarios que
integraban la comitiva figuraban también el presidente de Isolux,
Luis Delso, y el del Cluster de Empresas Pesqueras en países
terceros, José Ramón Fontán".
- La agencia France Press
dice:"España y Guinea Ecuatorial, su antigua colonia, reafirmaron
el lunes en un comunicado común la voluntad de reforzar su
cooperación al término de una visita de dos días a Malabo de los
ministros españoles de Asuntos Exteriores y de Justicia.
Las dos partes han "identificado
como sectores de interés común para la consolidación" de sus
relaciones "los sectores turístico, energético, bancario, de
infraestructuras y agroalimentario", indica el texto.
Ambas partes se han manifestado
de acuerdo en la necesidad de reforzar y diversificar sus
relaciones en los "sectores prioritarios de apoyo al programa de
modernización de Guinea Ecuatorial" tales como "la educación, la
sanidad, el agua", continúa el comunicado.
Guinea Ecuatorial y España se
comprometen también a "reforzar un dialogo político regular,
basado en la confianza" y a "mantener una estrecha concertación
sobre los temas de interés común", entre los cuales están "la
prevención y solución de conflictos en África, la lucha contra el
terrorismo, el mercenariado, el tráfico (...) de drogas".
Llegados el domingo a Malabo, los
ministros españoles de Asuntos Exteriores Miguel Angel Moratinos y
de Justicia Fernando Lopez Aguilar han entregado al presidente
ecuatoguineano Teodoro Obiang Nguema una invitación para visitar
España, según ha informado una fuente diplomática española.
Las relaciones entre los dos
países conocieron momentos de tensión en los años 90 causadas por
el respeto a los derechos humanos por parte del régimen de Malabo
pero han mejorado después".
- El diario El Mundo
reproduce una despacho de EFE: "El ministro de
Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, apostó por mantener
unas relaciones "normalizadas" con Guinea Ecuatorial y por la
potenciación de la inversión española en el país, y anunció que
antes de fin de año visitará España el presidente ecuatoguineano,
Teodoro Obiang.
Moratinos, que junto al ministro
de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, se ha reunido con Obiang
en Malabo, defendió la necesidad de superar "los vaivenes y los
ciclos políticos" de las relaciones bilaterales y destacó el apoyo
de España "al proceso de democratización, a la
construcción del Estado de derecho y al respeto de los derechos
humanos" en la ex colonia.
Obiang estuvo en España en marzo
de 2001 haciendo una escala técnica en Madrid procedente de la
cumbre de la Organización para la Unión Africana (OUA) en Trípoli
y en septiembre de 2003 cuando se entrevistó con el entonces
presidente del Gobierno, José María Aznar, en el Palacio de la
Moncloa tras participar en el Congreso de la Lengua Española en
Valladolid.
Además, el jefe de la Diplomacia
española explicó que llevará a la reunión preparatoria de la
próxima Cumbre Iberoamericana de Montevideo la
propuesta de que Guinea Ecuatorial acuda a esta reunión como país
invitado miembro de la comunidad hispana.
El titular de Exteriores, que
viajó a Malabo acompañado de una delegación empresarial en la que
se encontraba el presidente de Repsol YPF, Antonio Brufau, subrayó
la importancia de la agenda económica y la actitud "positiva" del
Gobierno de Obiang para cooperar en el sector energético,
pesquero y de turismo.
Según informaron fuentes
diplomáticas, la presencia empresarial española en Guinea
Ecuatorial, el tercer país exportador de petróleo del
África Subsahariana, es en estos momentos "anecdótica" y,
como comprador de productos ecuatoguineanos, España se sitúa por
detrás de Estados Unidos y China.
Respecto a la situación política
de la ex colonia, Moratinos destacó la "voluntad" del Gobierno
ecuatoguineano de celebrar las próximas elecciones legislativas,
locales y presidenciales "con todas las garantías".
Por su parte, el ministro de
Justicia firmó junto a su homólogo, Mauricio Bokung, un acuerdo
para el futuro desarrollo de dos convenios de cooperación: uno en
materia civil y comercial, que dará seguridad jurídica a las
empresas, y otro sobre asistencia penal.
Según explicó, el objetivo es que
España sea "una referencia" para la modernización institucional de
un país que experimenta un crecimiento económico sostenido y que
tiene que afrontar la tarea "urgente" de actualizar su
ordenamiento jurídico, para responder a las necesidades de la
inversión extranjera.
El saldo comercial entre los dos
países es muy deficitario para España, que
exporta a la ex colonia por importe de 89 millones de euros
anuales e importa por valor de 587 millones (el 94%
correspondiente a productos del petróleo)".
- La Razón, por último,
publica una crónica de la que es autora Carmen Gurruchaga: "El
presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, visitará
oficialmente España antes de final de año como respuesta a la
invitación que le hizo ayer el ministro de Exteriores, Miguel
Ángel Moratinos. Asimismo, éste se comprometió a llevar una
propuesta de asociación de Guinea a la Comunidad Iberoamericana a
la próxima reunión de ministros de Exteriores que tendrá lugar
durante la celebración de la Cumbre Iberoamericana de Montevideo,
en noviembre próximo.
El jefe de la diplomacia española visitó ayer el país africano
en compañía del titular de Justicia, Juan Fernando López Aguilar,
quien firmó con su homólogo guineano un «Memorando de
Entendimiento» mediante el que se acuerda el inicio inmediato de
negociaciones técnicas para la elaboración de sendos convenios de
cooperación en materia civil y comercial y en asistencia jurídica
penal.
Todo ello
responde al deseo de normalizar relaciones con el único país
africano en el que la lengua española es oficial. En este sentido,
el objetivo del viaje era sentar las bases de un nuevo vínculo con
Guinea, que sea más profundo y con menos altibajos de los habidos
desde que, durante el Gobierno de Felipe González, se rompieron
las relaciones entre ambas naciones.
Ayer, el
Gobierno guineano pidió la extradición del opositor Severo Moto,
que hasta hace unos meses gozaba del estatus de refugiado
político. Sobre este asunto, los dos ministros españoles aseguran
que no se dan las condiciones porque no existe tratado de
extradición entre ambos países.
En su
recorrido por la capital de Guinea Ecuatorial, los dos ministros
estuvieron acompañados por el presidente de Repsol-YPF, Antonio
Brufau; el de Unión Fenosa Gas, Antonio Hernando; o el de Isolux,
Luis Delso. También estuvo presente un directivo del BBVA, dado
que Guinea desea diversificar sus relaciones bancarias. Todos
ellos se entrevistaron con los ministros del ramo respectivos,
además de con el presidente de la República.
La ex colonia
española explota importantes yacimientos de petróleo desde el año
1995, lo que la ha convertido en un país de renta media con unos
ingresos per cápita anuales de 18.000 dólares. Sin embargo, pese
al rápido e importante crecimiento, carece de cualquier estructura
que le permita canalizar hacia la sociedad las cantidades de
dinero que el Gobierno está acumulando. No obstante, según las
autoridades guineanas, existe el deseo de utilizar este
crecimiento para un cambio de estructuras institucionales. En
cambio, no están dispuestos a admitir que se violen los derechos
humanos, pese a que aparece reiteradamente en los informes de
Amnistía Internacional.
Guinea está
dispuesto a mejorar socialmente y así, por ejemplo, ayer mismo,
España entregó 70.000 libros de texto para el primer ciclo de la
enseñanza secundaria que, en este país, no es obligatoria. Es tal
la carencia estructural que sufre Guinea Ecuatorial que ni
siquiera tiene un registro civil fiable, porque no es obligatorio
inscribir ni los nacimientos ni las defunciones. En este sentido,
el presidente infla el censo cuando, por ejemplo, se trata de
recibir ayuda externa y lo baja para otros menesteres. Siempre de
acuerdo a sus intereses.
Ésta es una
de las quejas principales de la oposición guineana que se había
entrevistado por la mañana con Moratinos para trasmitirle su
preocupación por la mala situación económico y social".
Memoria negra,
un documental sobre Guinea Ecuatorial
en el Festival de Cine de Valladolid
"Javier Montanyá describe en ‘Memoria
negra’ la colonización española de Guinea Ecuatorial y la herencia
política, religiosa y social desde los tiempos sangrientos de la
dictadura de Francisco Macías hasta el actual régimen de Teodoro
Obiang, sustentado por la riqueza petrolífera del país. El filme
recoge las aportaciones de políticos franquistas, como Manuel Fraga,
y opositores, como Fernando Morán, además de exiliados y víctimas de
la represión".
Agencia Colpisa, 20 de
octubre
Editado y
distribuido por ASODEGUE

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