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18 de octubre de 2006 

Crónicas Parlamentarias (4): Ley sobre el Ejercicio Sanitario

   "Antes de que diera comienzo la comparecencia de los representantes del gobierno para pedir al pleno del Parlamento la aprobación del Proyecto de Ley sobre el Ejercicio Sanitario en nuestro país, el presidente de la Cámara de los Representantes del Pueblo se lamentó del notorio absentismo de que hacían gala algunos conspicuos diputados que, sin solicitar permiso a la Mesa del parlamento, se ausentaban del hemiciclo para dedicarse a sus negocios, o que simplemente viajaban fuera del país y no se sentían obligados a notificárselo  a nadie porque estando con Dios los ángeles sobraban.

   La comparecencia para defender ante el pleno de la Cámara el Proyecto de Ley sobre el Ejercicio Sanitario en Guinea Ecuatorial estuvo a cargo del viceministro de Sanidad, el titular se hallaba de viaje en el extranjero, quien destacó que las orientaciones estratégicas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), exigían a los ministerios de sanidad de todo el mundo poner al alcance de su correspondiente población servicios de calidad fácilmente asequibles.  Quienes intervienen en los sistemas nacionales de salud, manifestó, deben en sus actuaciones tener en cuenta las peculiaridades del sector y, por ello, los profesionales de la salud deben distinguirse por su vocación, entrega al trabajo, humanismo y demás cualidades que en el ejercicio de sus funciones anteponen trabajar sin influencias ni pretensiones de tipo comercial al atender a los pacientes, privilegiando el carácter humanitario de su labor… [En realidad, tras de los juegos florales a los que se entrega el viceministro de Sanidad, sólo está la voluntad del régimen ecuatoguineano, de seguir al pié de la letra, las ocurrencias de Obiang respecto al personal sanitario. Cómo es sobradamente conocido, Obiang ha atacado en público, reiteradas veces, a los médicos que trabajan en la sanidad pública ecuatoguineana, intentando hacerles responsables de todos los desastres que aquejan al sistema de salud del país. Según Obiang, el remedio de todos los males de la sanidad está en impedir que los médicos que trabajan en la sanidad pública, ejerzan también su profesión en centros privados… ¿Controlando más a los médicos va a haber medicinas en los hospitales ecuatoguineanos?]

   El viceministro pretendió justificar el proyecto de ley por la falta de previsión a la hora de evitar  determinadas desviaciones (de concepción y de percepción) del trabajo del médico, la ausencia de una regulación específica sobre el ejercicio de la medicina, el deseo generalizado de obtener mejores prestaciones en los servicios sanitarios y el interés de conjugar la labor que realizan los profesionales de la medicina considerando sus particularidades con el ejercicio de sus funciones en otras profesiones liberales… La ley consta de una introducción, siete capítulos, 48 artículos, una disposición adicional, dos transitorias, una derogatoria y una final.

   Se inició el debate con la intervención del portavoz de Coalición Democrática, José Manuel Akono, que protestó por que el acta de la comisión no había sido fue remitido a su grupo y señaló que la ley podía mejorar el trabajo de los médicos, pero no las insuficiencias sanitarias, ¿iban a ser los médicos quienes mejorasen las  infraestructuras hospitalarias? No obstante, su grupo pidió la aprobación del proyecto de ley.

   A renglón seguido, el portavoz adjunto del grupo de CPDS, Celestino Bacale, observó que la iniciativa gubernamental era buena en sí, pero que, como siempre, el gobierno había elaborado la ley con demasiadas prisas y sin contar con la autorizada opinión de los profesionales de la medicina y de otros sectores de la sanidad, porque la salud, señaló Bacale, no se circunscribía única y exclusivamente a la actividad de los médicos: abarca a  otros profesionales sanitarios como eran los veterinarios, biólogos y farmacéuticos por solo citar algunos.

   En este sentido, el portavoz adjunto del Grupo Mixto, pronosticó que la ley no iba a mejorar la situación de la sanidad en Guinea Ecuatorial, porque se habían obviado aspectos importantes como la planificación que en una ley de ejercicio sanitario que se preciara como tal era una pieza indispensable. Además, la ley tenía un carácter restrictivo en la que se veía la manifiesta pretensión de poner firmes a los médicos, prohibiéndoles el ejercicio de la profesión en otros ámbitos que no fueran los hospitales del sector público, cuando en una profesión liberal como es la medicina, los profesionales del ramo podían perfectamente alternar el trabajo en el sector público con el privado y docente en sus horas libres, y no ponerles el corsé que pretendía la ley. El portavoz adjunto de CPDS rechazó la imposición de un horario restrictivo a unos profesionales liberales que, por otra parte, tampoco iban a respetarlo. No era de recibo.

   En otro orden de cosas, Celestino Bacale señaló que el proyecto de ley se dirigía  más a los profesionales de la medicina que a los usuarios, que eran los enfermos. La dotación de recursos económicos, tanto para los centros sanitarios del país como para la formación y reciclaje continuo del personal era escasa; y ni que decir tiene que el salario que percibían los médicos, ayudantes técnicos sanitarios y enfermeros no les permitía vivir decentemente. Bacale pidió que el pleno de la cámara devolviera el proyecto de ley al gobierno no porque fuera estrictamente malo, sino para que éste lo madurara habida cuenta de su importancia en la población de Guinea Ecuatorial; y por eso su grupo votaba en contra de la aprobación de la citada ley.

   El Grupo mayoritario, por medio del portavoz adjunto Batho Obama Nsue, felicitó, como no podía ser de otra manera, al gobierno por la presentación del proyecto de ley al parlamento para su aprobación, porque, recalcó,  hacía falta. El portavoz pedegista se asombró de que el grupo de CPDS manifestara que no deberían tenerse prisas en la elaboración de la ley. Para su partido sí las había, porque era imprescindible regular el sector y, a  su juicio, todos los grupos parlamentarios deberían apoyar en bloque la ley. De igual manera, destacó que la ley la habían elaborado un equipo de profesionales de la medicina y, en este sentido, se preguntó si las dudas de CPDS no obedecerían a que un determinado profesional de la medicina no estuvo entre los que hicieron el proyecto. Terminó su intervención pidiendo la aprobación de la ley.

   En las respuestas a los portavoces de los distintos grupos parlamentarios, el viceministro de sanidad agradeció el apoyo de la Coalición Democrática, para seguidamente responder al representante de CPDS de quien se mofó, añadiendo que le extrañaba que votara en contra de la ley cuando, según él, Bacale mantuvo una actitud favorable en los debates de la comisión  amén de que se admitieron sus propuestas.

   Asimismo, el miembro del ejecutivo aclaró que las restricciones de la ley se referían a que en la misma franja horaria los médicos funcionarios no debían de simultanear sus trabajos con las actividades particulares. Expresó también su agradecimiento al grupo del PDGE.

   En las réplicas, el portavoz adjunto de la Coalición Democrática, David Nguema, dijo que se había quedado confuso por la terminología empleada por el ministro, dado que la ley se refería solamente a los médicos y no a la sanidad en su conjunto.

   Celestino Bacale, replicó, a su vez, diciendo que no  iba a responder al viceministro con un exabrupto como había hecho él en la anterior intervención, pero le hizo ver que el ejercicio de la sanidad, en general, y el de los médicos, en particular, eran dos cosas diferentes.

   El portavoz adjunto del Grupo Mixto refutó la aseveración del viceministro sobre su supuesto cambio de actitud respecto al texto de la ley en la Comisión y en el Pleno  y afirmó que había manifestado desde el principio sus inquietudes, porque la ley presentaba muchos interrogantes. Afirmó que  el actual equipo ministerial no era el autor del texto que se presentaba, en realidad, lo habían visto por primera vez  cuando se presentó ante la Comisión, dado que sus autores eran un grupo de médicos cubanos.

   El representante del PDGE, Obama Asue, se reiteró en la postura de su grupo diciendo que la actitud de CPDS venía motivada porque echaba en falta a un determinado médico en la elaboración del proyecto de ley e intentó justificar las razones por las que habían sido médicos  cubanos los redactores de la ley, con el argumento de que Guinea Ecuatorial tenía firmado acuerdos con el gobierno de Cuba sobre la materia, y aceptar su ayuda no era ningún desdoro.

   El viceministro pretendió aclarar que el término sanitario era muy amplio y que no había dirigido ninguna invectiva a Bacale. El presidente del Parlamento le interrumpió invitándole a que se dirigiera con mayor corrección y compostura a los diputados porque representaban la soberanía nacional. Tras ese lapsus, el viceministro terminó diciendo que las restricciones que aparecían en la ley se limitaban a que los médicos no simultanearan sus trabajos, públicos y privados, en franjas horarias coincidentes.

   Luego de la intervención del viceministro de Sanidad, pasó a hablar Plácido Micó., quien insistió en que se deberían, si no admitir, al menos escuchar, las observaciones de todos los que tuvieran algo que decir en un proyecto de ley de tanto calado en la sociedad como el que se estaba debatiendo en aquellos momentos: se trataba de la salud de todos y de cada uno de los guineoecuatorianos. Hacer oídos sordos a este tipo de sugerencias, era una de las causas que  había conducido a este país al desastre en el que se encontraba en la actualidad. Aclaró que cuando hablaba de la falta de consenso se refería a que el Ministerio de Sanidad, dada la ausencia de Corporaciones profesionales (médicos, veterinarios, enfermeras, comadronas, analistas, biólogos,..etc.) en el país, debería haber animado a esos profesionales a reunirse, constituirse como colectivos y pedirles observaciones y propuestas sobre las pautas que han de regir el ejercicio de sus profesiones. Y añadió, que era un grave error de diagnóstico, atribuir el abandono de los puestos de trabajo en horas de servicio por parte de los médicos al ejercicio de la profesión en consultorios y clínicas privadas. Si el diagnóstico no es cierto, dijo, el remedio será inadecuado. El abandono de los puestos de trabajo en horas de servicio no es exclusivo de los médicos, enfermeros y personal administrativo del Ministerio de Sanidad. Se trata, en una palabra, de una manifestación del absentismo laboral, un mal endémico que afecta a todos los estamentos administrativos de Guinea Ecuatorial, y es poco probable que la causa esté en el pluriempleo, ya que no pocas veces, el ausente se encuentra en un bar bebiendo o desayunando durante tres horas, o charlando con una amiga o resolviendo cualquier otro asunto o negocio personal o familiar.

   Al hilo de esta reflexión, el portavoz del PDGE, Obama Asue, aseguró que existía una clara voluntad política de cambio porque se estaba por la labor de que Guinea Ecuatorial fuera una nación ejemplar. Señaló que Micó que se había congratulado por el buen funcionamiento de la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial (UNGE), y añadió que un determinado médico, no del PDGE precisamente, había dejado morir a un paciente mientras se encontraba en una reunión política.

   Micó respondió a estas inexactitudes aclarando al portavoz del PDGE que él habló de la transparencia de los presupuestos de la UNGE en comparación con los de los otros entes autónomos y empresas públicas y no de que funcionara bien la universidad, porque los responsables y profesores de la universidad de referencia se ausentaban de las clases durante semanas incluso meses para dedicarse a hacer proselitismo en favor del PDGE por toda la geografía nacional, gritando sin cansar estos eslóganes “un hombre, un pueblo, un partido …” sin que por ello nadie les aplicase medida correctiva alguna. Y apostilló que si uno tenía problemas personales con un determinado médico quedaba totalmente fuera de lugar el aprovechar el parlamento y el turno de uno como portavoz de un grupo para agredir a  un particular  sin que este tuviera  la oportunidad de defenderse. Además, un médico privado marca y tiene su propio horario de visitas que han de respetar sus pacientes y puede que el consultorio o el médico en cuestión no tenga un servicio de urgencias …, en cualquier caso, concluyo Micó el parlamento no puede convertirse en un lugar para descarga la rabia o las diferencias que un diputado o portavoz pueda tener con una persona privada, aquí de lo que se trata es presentar cuestiones de interés general para el país.

   Cambiando de tercio, Micó preguntó por las razones de la inexistencia de colegios profesionales en Guinea Ecuatorial, si se exceptuaba el de abogados, y se respondió que se debía a la falta de libertades en nuestro país, porque los poderes públicos no querían oír hablar de asociaciones profesionales que, unidas, significaban un contrapeso a  los poderes establecidos.

   Un diputado del PDGE, Salas Bolekia, no se sabe si por pretender aparecer como un gran defensor de las esencias de la patria, o por no saber interpretar con exactitud el contexto de una frase en español, que es la primera lengua oficial de Guinea Ecuatorial, pidió a la Mesa que exigiera sin más al portavoz del Grupo Mixto, Plácido Mico, que pidiera perdón por supuestos insultos a la nación, dado que el diputado de CPDS había dicho que nuestro país era un desastre.

   Plácido Micó le respondió con contundencia, explicándole conforme al diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, qué es interpelar, pedir cuentas de algo o reprenderle severamente a uno. Diciéndole que si su intención era cerrarle la boca, no tendría éxito en su empeño, no lo conseguiría nadie y menos aún en la Cámara de los Representantes del Pueblo. Claro que conociendo al ínclito diputado Salas Bolekia, como le conocen los que habitan en Malabo, su actitud podía interpretarse como un tic de su subconsciente, tan acostumbrado a reprimir por la violencia a su gente de Rebola y Baney como demostró desde su puesto de gobernador de Bioko Norte. Por otra parte, manifestó, el diputado Salas Bolekia quería aparentar en público lo que en privado no es. En sus círculos íntimos su discurso es de otro tenor.

   El presidente del parlamento puso punto final al acalorado debate e invitó al pleno a que votara el proyecto de ley que, como era de rigor, lo aprobó con los dos votos en contra del Grupo Mixto".

 

Una nutrida representación española visitará Guinea Ecuatorial el próximo lunes

   El Confidencial Digital (http://www.elconfidencialdigital.com)ha publicado hoy la siguiente información: "Según anticipó días atrás El Confidencial Digital, el ministro Moratinos viajará a Guinea Ecuatorial el domingo 22 y el lunes 23 de este mes de octubre. A última hora se ha decidido la incorporación del ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar. La prensa generalista aún no se ha hecho eco de los pormenores del viaje, pese a su extenso conocimiento, y para pasmo de los opositores al régimen de Obiang.

   Conforme la opinión de los analistas más cualificados, el propósito del viaje es culminar el proceso de “normalización de relaciones” con la dictadura, proceso empezado desde la llegada al poder del gobierno socialista ante la percepción de que había que rehacer las relaciones bilaterales.

   En cierta medida, es un cambio de rumbo, puesto que durante un tiempo se insistió en “desguineizar” la política africana de España, del mismo modo que se planteó el cierre de embajadas en otros países del África Occidental que ahora reciben visitas ministeriales a raíz de los cayucos. La “normalización de relaciones” con un régimen con memorial penoso en materia de Derechos Humanos, y sin mejoras perceptibles en el asunto, es objeto de crítica por buena parte de la oposición a Obiang.

   En la agenda del ministro Moratinos está reunirse con Obiang y también con su ministro de Exteriores, Pastor Michá, quien en fechas recientes visitó Madrid. Asimismo, el ministro mantendrá encuentros con los partidos opositores a la dictadura, tanto con el socialdemócrata CPDS, espejo del PSOE en Guinea Ecuatorial, como con la renovada plataforma centrista APGE, espejo del Partido Popular español. Es posible que haya encuentros también con los líderes de UP.

   La incorporación de Juan Fernando López Aguilar, no prevista en un principio, tiene que ver con el relanzamiento de planes de cooperación destinados a modernizar la administración de Justicia ecuatoguineana. La perplejidad de los analistas en este punto se fundamenta en que tanto españoles como franceses han elaborado ya decenas de planes de cooperación sobre esta materia, sin consecución de frutos visibles.

   Lo que algunos apuntan como “sobrerrepresentación” en esta escenificación de la concordia bilateral podría agravarse con la inclusión, como acompañante de los ministros, del presidente de Repsol YPF, Antoni Brufau. Al margen de la “sobrerrepresentación” ya aludida, las razones de su incorporación al viaje o de su sustitución por otro alto ejecutivo de la compañía, no dejan de plantear conjeturas.

   Repsol YPF tiene actualmente sólo una parcela petrolífera –en estudio en estos momentos-, y la otra que tuvo pasó a manos de una empresa sudafricana por decisión administrativa de Obiang. Lo poco relevante de la presencia no explicaría un viaje donde hay quien ve “algo más”. En enero se reparten las adjudicaciones de las nuevas parcelas petrolíferas y Obiang ha apuntado muy recientemente que es partidario de una mayor presencia china, de modo que la participación mayoritaria en el crudo guineano sería china y norteamericana. Todo indica que –lo crea o no el Gobierno de España- Obiang no quiere españoles en su feudo. Este dato y la condición poco discreta del presumible viaje de Brufau es lo que lleva algunos a pensar que haya “algo más”.

   A estas alturas, ya se ultima el comunicado conjunto hispano-guineano y en Exteriores abunda el secreto en torno a la presencia de empresarios, algunos de ellos destacados, que han de estar presentes en el viaje. Según informaciones recogidas por ECD, habría importantes hombres de empresa de, al menos, dos sectores: el pesquero y el de la construcción.

   Otro de los temas que podrían plantearse en el viaje es la petición de ayuda, por parte de Obiang, en el contencioso bilateral en que están enzarzados Guinea Ecuatorial y Gabón a propósito del islote de Mbañé, de subsuelo presuntamente abundante en petróleo. Aquí se jugaría a cuatro bandas por prestar España su apoyo a Guinea y Francia a Gabón. Llegó a plantearse una reunión cuatripartita en Ginebra, con los presidentes de Estado o de Gobierno de los países mencionados, pero el contencioso está ahora mismo en punto muerto. España, entre otras bazas, tiene los documentos que atestiguan la pertenencia de Mbañé a la integridad territorial de la antigua colonia.

   Por último, falta apuntar que el viaje tendrá lugar a bordo de uno de los nuevos aviones reservados por lo general a la Casa Real y a Presidencia del Gobierno, dada la concurrida comitiva de periodistas que ha de acompañar a los ministros".

 

 

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