Señor
Presidente del Parlamento Europeo
Bruselas
Las organizaciones políticas, sindicales y sociales
abajo firmantes, que integran desde hace años la Plataforma
para la Defensa de la Democracia en Guinea Ecuatorial,
queremos manifestarle nuestra preocupación por la situación
de aquel país.
La reciente publicación del Informe del Senado
norteamericano sobre la Banca Riggs ha hecho evidente la
falta de transparencia que rodea la explotación del petróleo
en Guinea Ecuatorial. La naturaleza de los contratos de la
empresas petroleras es uno de los secretos mejor guardados
del régimen guineano, pero los ciudadanos de Guinea ignoran
también donde, a quien y cuanto pagan las petroleras y si
las complejas relaciones que mantienen con la familia Obiang
( que aparecen ampliamente reflejadas en el citado Informe)
suponen connivencias ilegales con la dictadura que gobierna
aquel país.
La falta de transparencia en la industria del petróleo
y sus derivados, la más importante de Guinea y una de las más
importantes del continente, que sitúan al país en el
tercer lugar entre los productores del África subsahariana,
se une a la falta de control político. El general Obiang
ignora los reiterados llamamientos que se le han hecho desde
la comunidad internacional
y desde su propio pueblo para que active un proceso
de democratización anunciado desde años y siempre
frustrado y aplazado.
Todos los estudios llevados a cabo en los últimos años
por distintas instancias internacionales demuestran que los
ingresos del petróleo han mejorado muy poco las condiciones
de vida de la mayoría de los guineanos, un
porcentaje muy importante de los cuales sigue viviendo por
debajo de los umbrales de la pobreza.
Estos factores están, en nuestra opinión, en la
base de la permanente inestabilidad política que padece el
país y constituyen elementos preocupantes para toda la región
del Golfo de Guinea.
Por
todo ello, agradeceríamos que la Institución que usted
preside adoptase una actitud clara sobre la situación de
Guinea Ecuatorial que, congruente con los deseos de la
inmensa mayoría de sus ciudadanos, contribuya a la
democratización, el bienestar y la paz en aquel país.
Firman
este escrito:
PARTIDO
SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL (PSOE)
PARTIDO
POPULAR (PP)
IZQUIERDA
UNIDA (IU)
COMISIONES
OBRERAS (CCOO)
UNIÓN
GENERAL DE TRABAJADORES (UGT)
ASOCIACIÓN
PARA LA SOLIDARIDAD DEMOCRÁTICA CON GUINEA ECUATORIAL (ASODEGUE)
Madrid,
a 15 de octubre de 2004
Detenciones
en Mongomo y en Bata
A lo largo del fin de semana se han producido
detenciones en Mongomo (ciudad de la que es natural el
dictador) y en Bata, ambas en la región continental. Entre
los detenidos está Carmelo Bicó Nguá. El señor Bicó Nguá
de 62 años y militar bajo la dictadura de Macías,
fue procesado y condenado en el juicio celebrado en el cine
Marfil en mayo-junio de 2002 (junto con Felipe Ondó,
Guillermo Nguema Elá y otros dirigentes de la FDR).
Posteriormente fue indultado. Bicó Nguá compareció ante
aquel tribunal con evidentes signos de haber sido cruelmente
torturado.
Reconocimiento
tardío
Hace algunas semanas el gobierno guineano publicó un "contraInforme"
del publicado en julio por el Senado norteamericano sobre
las corrupciones, entre otros, de la familia Obiang. En su
apartado 6 titulado "Reflexiones inexactas y
extrapolaciones del Informe", punto 33, b, se hace
referencia a las elecciones municipales de 1995. Se dice de
ellas que fueron "altamente competitivas" y que en
ellas la oposición "ganó 18 de los 26 ayuntamientos
existentes". Si fue así, ¿por qué el gobierno
guineano sólo reconoció en su momento a la POC nueve de
esas alcaldías?
Las elecciones del 17 de septiembre de 1995 han sido las únicas
celebradas en Guinea con garantías mínimas. En ellas
se evidenció que Obiang, sin pucherazo, no ganaría nunca
unas elecciones. Tras ella, una oleada represiva sin
precedentes se desató sobre aquellas personas que el régimen
suponía votantes de la oposición. Todas las elecciones
celebradas desde entonces han sido claramente fraudulentas.
Republicanos, demócratas,
operaciones militares... y mercenarios
El pasado 15 de octubre Washington
File, órgano oficioso del Departamento de Estado
norteamericano, publicó el artículo siguiente con el título:
“Mantenimiento de la paz: las operaciones de la ONU en África
dan pocos resultados (Declaraciones dela Subcomisión de
asuntos africanos de la Cámara de Representantes)”. Su
autor es Jim Fisher-Thompson.
“Los
resultados de las operaciones de la ONU para el
mantenimiento de la paz en África son muy decepcionantes,
aunque este continente recibe las tres cuartas partes de los
fondos que Naciones Unidas dedica al mantenimiento de la
paz, ha declarado el 8 de octubre el Presidente de la
Subcomisión de Asuntos Africanos de la Cámara de
Representantes, el señor Ed Royce (representante
republicano por California) ante los demás miembros de esta
Subcomisión.
Manifestó que “hay mucho por hacer para mejorar
las operaciones de mantenimiento de paz de Naciones Unidas,
que han de hacer frente a numerosas dificultades”, tales
como la falta de soldados con suficiente formación, la
incapacidad para proteger a las poblaciones civiles y el carácter
insostenible de las misiones. Las empresas de seguridad podrían
tener un papel en el continente africano donde los
conflictos son tan numerosos, ha añadido.
El señor Royce se ha referido al fuerte aumento del
número de operaciones de mantenimiento de la paz
de Naciones Unidas en África, que precisan de 2900
millones de dólares sobre los 3900 que suponen el
presupuesto de esta institución dedicado al mantenimiento
de la paz. “Aunque los mandatos de estas operaciones se
han hecho más complejos (...) sus resultados son
desiguales”.
"Las operaciones en Namibia y en Mozambique se
han visto coronadas por el éxito, pero las de Somalia y
Ruanda fueron un fracaso. La misión en Sierra Leona no ha
conseguido resultados hasta que el contingente británico
tomó las cosas bajo su responsabilidad” para luchar
contra el Frente Revolucionario Unido (FRU), movimiento que
atacaba a la población civil y mutilaba a personas para
ganarse la atención del resto del mundo.
En un momento en el que numerosos Estados africanos
avanzan hacia situaciones de crisis, prosiguió, conviene
analizar nuevas medidas tales como el recurso a empresas
especializadas en seguridad, si partimos del hecho de que la
seguridad es indispensable para el desarrollo africano.
“Hemos recurrido a tales empresas en Liberia y en Costa de
Marfil para temas logísticos (...) sé, también, que se
encargan de la logística en Darfour, en el marco de la misión
de la Unión Africana”.
Desde hace varios años, sociedades tales como "Military
Profesional Resources Incorporated" (MPRI), Dyncorp"
e "International Charter Incorporated" (ICI) dan
apoyo logístico (aeronaves,
material de telecomunicaciones, vehículos, personal de
seguridad y formación técnica) a operaciones de paz de la
ONU, de la OTAN y de los Estados Unidos en países tales
como Bosnia, Sierra Leona e Irak.
Por su parte, el subsecretario de Estado encargado de
las relaciones con las Organizaciones Internacionales, James
Swigert, ha declarado que no había una fórmula única para
acabar con los conflictos internacionales lo más rápidamente
posible y de forma duradera.
El gobierno de Bush, ha dicho, solo apoya las
operaciones de paz de Naciones Unidas cuando las considera
necesarias, bien diseñadas y se ha previsto en ellas una
estrategia de salida válida.
El conflicto de Darfour ha hecho evidente la
necesidad de proteger a las poblaciones civiles y conseguir
la estabilidad, ha insistido, añadiendo que la imposición
de la paz debería ponerse por encima del mantenimiento de
la paz. En Darfour, “la misión de la Unión africana es
esencial y las empresas privadas de seguridad juegan en ella
un papel vital” aportando ayuda alimentaria y protegiendo
a la sociedad civil.
Los cascos azules de Naciones Unidas no están
equipados para hacer la guerra, dijo
Swigert. El gobierno
Bush está persuadido de que estas tareas las llevan
mejor a cabo "coaliciones de fuerzas competentes bajo
la dirección de un Estado dotado de un ejército
poderoso”, como fue el caso de la Comunidad Económica de
los Estados de África del Oeste (CEDEAO) en su intervención
en Liberia a mediados de 2003.
Swigert hizo referencia a varios programas de formación
militar de los Estados Unidos destinados a permitir a los ejércitos
africanos luchar contra el terrorismo y garantizar la paz en
el marco de operaciones multinacionales del tipo de la
intervención de la Unión africana en Sudan.
Gracias al ACOTA ("African Contingency
Operations Training and Assistance"), programa de
formación y ayuda militar que ha sustituido a la Iniciativa
de Reacción ante las Crisis
en África (ACRI), nueve batallones de distintos países
africanos habrán recibido a finales
de 2004 formación adecuada para el mantenimiento de
la paz. El ACOTA será el elemento principal la nueva
iniciativa del gobierno Bush ("Global Peacekeeping
Operations Initiative", GPOI) en África, destinada a
dar formación en materia de mantenimiento de la paz a
75.000 soldados de distintos países repartidos por todo el
mundo.
En cuanto al presidente de la asociación que agrupa
a catorce empresas de seguridad (International Peace
Operations Association, IPOA), Doug Brooks, ha declarado que
Liberia constituye un buen ejemplo de la posible colaboración
entre el sector privado y los militares para el
mantenimiento de paz en África.
"Muchos de los soldados procedentes de África
del Oeste que han participado en esta operación habían
recibido formación de empresas de seguridad privadas, los
transportaron a Monrovia estas empresas y recibieron de
ellas apoyo logístico sobre el terreno. Se ha tratado de
una operación híbrida, publica y privada, que proporciona
indicaciones útiles para dar cuerpo en el futuro a este
tipo de ideas”, indicó.
Dos miembros de la Subcomisión, Donald Payne
(representante demócrata de New Jersey) y Barbara Lee
(representante demócrata por California) pusieron de
manifiesto su preocupación sobre el recurso a las empresas
de seguridad en África, citando al respecto el papel que
los mercenarios han jugado en la historia del continente
africano así como el reciente proceso celebrado en Zimbabwe
contra un grupo de mercenarios acusados de haber intentado
derribar al gobierno de Guinea Ecuatorial".