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HOJAS
INFORMATIVAS
17
de octubre de 2006
Crónicas
Parlamentarias (3). Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2007.
"El pasado 28 de septiembre compareció ante el pleno de la Cámara de
los Representantes del Pueblo de Guinea Ecuatorial el ministro de
Hacienda y Presupuestos, Marcelino Owono, para presentar los
Presupuestos Generales del Estado correspondientes al ejercicio
económico 2007.
Previo a la presentación de los presupuestos del próximo año, el
titular de Hacienda explicó al pleno la ejecución de los anteriores,
los del 2006. Empezó informando que en la recaudación seguían
predominando los ingresos procedentes del sector petrolero, merced
al mantenimiento al alza del precio del barril en los mercados
mundiales, y, según él, se mantenía un crecimiento sostenido en la
recaudación de los ingresos no petroleros, acorde al nivel de la
actividad económica del país.
La realidad presupuestaria suponía a 30 de junio de 2006 una
recaudación total de 121% por encima de las previsiones establecidas
para este período. Por otra parte, los gastos marchaban también por
encima de las previsiones para este semestre, habiéndose observado
sobregiros en prácticamente la totalidad de las asignaciones
(apartados de bienes y servicios, de subvenciones e inversiones), a
excepción de los gastos de personal y de la amortización de la
deuda. [En los términos de la Hacienda ecuatoguineana, hay que
enviar "sobregiros" a una determinada partida cuando se rebasan las
cantidades asignadas a ella en el presupuesto. Si, como parece, hay
que enviar "sobregiros" a la práctica totalidad de las partidas, es
porque existe una ausencia, casi total de disciplina presupuestaria]
En el resumen presentado por el Ministro, la ejecución
presupuestaria al 30 de junio de 2006 se había saldado con 1.037.484
millones de F.CFA en ingresos y 381.091 millones de F.CFA en gastos,
incluido el pago de la deuda, y 656.393 millones de F.CFA en
financiación.
Continuando su idílico relato, el ministro se extendió en una
farragosa lectura de cifras macroeconómicas de las que destacaban
las inversiones en carreteras, puertos, aeropuertos, edificios
públicos , hoteles, compra de tres aviones por la compañía de
bandera nacional, entre otras, según él, "grandes realizaciones de
su gobierno". Siempre según sus palabras, había aumentado de modo
considerable el poder adquisitivo de la población, además del
crecimiento del empleo por lo que, según su tenor, el desarrollo era
perceptible a ojos vista. La inflación la cifró el ministro en un
4%, ensalzando la disciplina presupuestaria y la estabilidad
económica. [La realidad un análisis aunque sea somero del
presupuesto de 2006 demuestra la exiguo de las partidas destinadas a
servicios sociales y la enorme cuantía de las que se destinan al
capítulo de obras. Son estas, precisamente, las partidas en las que
el control es menor, donde anida más claramente la corrupción. Las
partidas destinadas a servicios sociales para la mejora de las
condiciones de vida de la población, suponen muchas veces cantidades
ridículas. El ministerio de Sanidad había presupuestado, por
ejemplo. 600 millones de CFA para el concepto de medicamentos
destinados al conjunto de la población (no a enfermedades
especiales). A finales de junio de 2006, se habían gastado solamente
para este concepto, 4 millones de francos CFA. Preguntado el
ministro sobre las razones de, en este caso, tan exiguo
cumplimiento, dijo por toda explicación que "el Ministerio de
Sanidad no había pedido más". Mientras, la carencia de medicamentos
en los hospitales es una de las realidades más escandalosas de
Guinea Ecuatorial].
Para el ministro de Hacienda, la ejecución presupuestaria tiene
mejoras sólo a nivel de la recaudación de los ingresos (petroleros y
no petroleros), pero se mantienen las dificultades de
organización en los servicios aduaneros. Por otro lado, prevalecen
ciertas dificultades en alcanzar un nivel óptimo en los gastos
corrientes de la administración central, así como un control eficaz
en la ejecución de los mismos, lo que da lugar a sobregiros
importantes.[Otra vez los "sobregiros"].
Sobre los Presupuestos para el ejercicio del año 2007, las
previsiones oficiales que se han realizado se basan, entre
otras, en las siguientes consideraciones:
En lo que a gastos se refiere:
- La situación macroeconómica del país y del entorno mundial se ve
favorecida por el impulso de la actividad petrolífera, tanto a nivel
de la producción, como de los precios internacionales del petróleo
bruto;
- Las previsiones de crecimiento del PIB para el ejercicio económico
2007 se estiman en un 6%, contra un 8% en 2005, con preponderancia
de los ingresos petroleros;
- Una producción estable de los hidrocarburos en comparación con el
presente año; a un precio medio de 65 $USA el barril;
- La entrada en fase de producción de un nuevo pozo petrolero a lo
largo del año.
Con estas bases, y con relación a las previsiones del ejercicio
2006, el Proyecto de Presupuestos Generales del Estado para el
ejercicio 2007 tenía un incremento del orden del 131%, pasando de
999.740 millones de F.CFA a 2.313.200.000.00O millones para el
2007. De este importe, los ingresos petroleros ascienden en F.CFA a
2.181.820.000.000 y los no petroleros en F.CFA a 131.380.000.000.
La deuda externa e interna ascendía en 49.650.000.000 F.CFA y los
fondos especiales a 1.079.762.556.247 F.CFA.
La Comisión de Hacienda y Presupuestos del Parlamento, luego de
introducir enmiendas y redactar el correspondiente Acta, así como el
dictamen, hizo una serie de recomendaciones en el sentido de que el
gobierno hiciera lo posible para que se construyeran librerías y se
estableciera una biblioteca nacional con sus antenas en todo el
territorio nacional, construcción de un nuevo edificio para el
ministerio de Trabajo, promoción de todas las ramas del deporte,
incremento del presupuesto en el sector productivo, etc.
Comenzó el turno de portavoces con la intervención del representante de la
Coalición Democrática, José Manuel Akono, quejándose de que no se
les había facilitado el texto final del proyecto de ley de los
Presupuestos del Estado, para comprobar si recogía todas las
enmiendas y recomendaciones de la Comisión parlamentaria. Akono
preguntó también sobre el porcentaje de la subida salarial a los
funcionarios porque no aparecía en el texto, recordando que el
Primer Ministro la había cifrado en un 70%, pero los precios de los
artículos de primera necesidad estaban ya subiendo vertiginosamente
en los mercados. Observó igualmente que la inversión en el sector
productivo era ínfima y que los entes autónomos y las empresas
participadas por el Estado no reflejaban en sus cuentas si hacían
transferencias al Estado en sus capítulos de beneficios. Preguntó
las razones por las que se incluía en los presupuestos la
edificación de la sede del PDGE en Añinsok. No obstante, afirmó que
votaría a favor del anteproyecto de Ley de los Presupuestos
para el año 2007.
Plácido Micó, portavoz de CPDS, comenzó su intervención protestando
por la nula información que se ofrecía a algunos grupos
parlamentarios, además de por las inexactitudes existentes en el
Acta de la Comisión, en la que se pretendía que se había llegado a
la unanimidad en las conclusiones. Manifestó que el gobierno había
respondido siempre con evasivas a las cuestiones planteadas,
que había expresado su voto en contra en todas ellas y tenía
intención de plantearlas de nuevo ante el Pleno. De la misma manera,
Micó se quejó de no tener el texto definitivo de los presupuestos,
de donde deducía que no se quería un debate sincero y constructivo.
Era, en resumen, una estrategia sutil para evitar la confrontación
de ideas, y pidió tranquilidad a todos porque, al fin y al cabo, el
voto a favor del texto iba a ser afirmativo dada la abrumadora
mayoría parlamentaria del PDGE.
Señaló que el propósito del Grupo Mixto era el de mejorar la
elaboración y ejecución de los presupuestos, porque a través de
ellos giraba la política de un gobierno durante un año: crecimiento
económico, infraestructuras, control de la inflación, etc.
El secretario general de CPDS observó, asimismo, que el ministro
había presentado una batería de cuadros numéricos que no llevaban
aparejados ninguna explicación, o sea, que seguían los mismos vicios
de siempre. Además, no existía ninguna memoria explicativa donde se
pudiera comparar con los presupuestos anteriores, a excepción de los
presentados por la UNGE.
Micó siguió diciendo que los presupuestos para el 2007 no llevaban el preceptivo informe
financiero como recomendaba el reglamento de la Cámara de los
Representantes del Pueblo, y este olvido voluntario era un claro
indicio de que se pretendía driblar al Parlamento para que no
conociera la realidad de las cifras que se le presentaban. Los
cuadros macroeconómicos no se correspondían con la realidad,
posiblemente fueran representativos de las condiciones de vida del 2% de la población que
gozaba de los beneficios del petróleo, pero no de la mayoría del
país. Por ningún sitio estaban los intereses que se generaban a
partir de los fondos de reserva, ni de todos los fondos implicados
en el escándalo del banco Riggs. ¿Qué hacían y dónde estaban?,
preguntó Micó. El ministro había dicho, de viva voz, en su
presentación del anteproyecto de ley, que los fondos de reserva
generaban 20.000 millones de F.CFA de intereses. Sin embargo, esta
cantidad no aparece después en los presupuestos y, además, ¿cuál era
el monto de estos fondos? [El gobierno guarda cada año una parte
importante de los presupuestos en unos fondos que tiene depositados
en la BEAC, el Banco de los Estados del África Central. ¿Tiene
sentido guardar estas cantidades en lugar de destinarlas a la mejora
de las condiciones de vida de la gran mayoría de los ecuatoguineanos?
El resultado final es que se mantiene la precariedad de esa gran
mayoría y, al tiempo, se sustraen esas cantidades al posible control
del Parlamento].
El portavoz del Grupo Mixto observó también que el titular de
Hacienda afirmaba que la inflación era del orden del 4%, y volvió a
preguntar cómo se calculaba este porcentaje, porque no creía que
fuera real, salvo para el bolsillo de los afortunados. También Micó
le recordó al ministro que había asegurado que el PIB creció un 9%
en 2006, en 2005 hubo un crecimiento del 5% y para el 2007 se preveía un
6%. Sin embargo, se asombró Micó, de que si para el 2007 iba a haber
una inyección económica de más de 900.000 millones de F.CFA en
inversiones, cómo se puede explicar que el crecimiento esperado
fuera de un 6%, si en el año anterior, con apenas 400.000 millones
en inversiones, el crecimiento había sido de un 9%. ¿Cómo se
explicaba que a mayor inversión hubiera menor crecimiento? Una
contradicción que ponía de manifiesto la falsedad de los datos y de
la información contenida en los documentos presupuestarios.
Asimismo, Plácido Micó destacó que había empresas públicas y
autónomas que no presentaban sus presupuestos y estados financieros
al parlamento para que se supiera si tenían o no beneficios, o
simplemente si utilizaban bien el dinero de todos los
guineoecuatorianos.
Respecto de la partida presupuestaria de gastos, más de 900.000
millones de F.CFA se destinaban a inversiones, o sea, casi el 80%
del total de los presupuestos. Sin embargo, no se tuvo el
presupuesto de las inversiones en el parlamento hasta el día 6 de
septiembre, o sea, mucho más tarde que otras veces. ¿Por qué? Y se
respondió "porque no se quería que lo supiera el parlamento"; todo
se hacía a un ritmo vertiginoso, porque a lo mejor se tenía la idea
de que éramos unos superdotados, pero desde luego, él, Micó, no se
incluía en ese grupo. En realidad se trataba de esconder las cuentas
reales a la ciudadanía. En definitiva, se buscaba la impunidad total
en el manejo del dinero de todos.
Las enormes cifras leídas por el ministro ocultaban muchas cosas que
los entes autónomos y empresas participadas por el Estado no querían
que salieran a la luz pública. Es decir, el Estado creaba unos entes
y unas empresas públicas no para beneficiarse él, sino que lo
hicieran un determinado grupo de personas.
También acusó al ministro de falta de previsión en sus objetivos. La evolución de las recaudaciones se tendrá que corregir al
alza precisamente por no saber prever el futuro, capacidad que se
la supone a un ministro de hacienda cuando elabora unos presupuestos
generales. ¿Y qué decir de las aduanas que no se haya dicho ya?
Se preguntó también, en otro orden de cosas: ¿Cómo se podía ahorrar tanto dinero para las futuras generaciones,
más de un billón, en un país donde faltaba de todo? Sin embargo, se
gastaban cantidades de dinero superfluas en coches de grandes
cilindradas que luego no se veían por ninguna parte, y así un largo
etcétera de despropósitos que se hacían difíciles de enumerar.
“No se conoce el número de personas que figuran en los consejos de
administración de las empresas participadas por el Estado y los
entes autónomos, pero los salarios que cobran son exorbitantes”,
por contraposición, señaló el abandono que sufrían otros sectores tan
sensibles como la sanidad, educación o la agricultura a los que se
destinaban cifras irrisorias, se lamentó Micó. El portavoz de CPDS
en el parlamento dio un detalle esclarecedor de cómo se repartían
los dineros de los presupuestos de modo desigual e injusto: la
Jefatura del Estado tenía un presupuesto de más de 28.059.459
millones de F.CFA, superior en su conjunto al de los ministerios de
Educación (14.250.909 millones de F.CFA), Sanidad (7.864.579
millones de F.CFA), Trabajo (601.864 millones de F.CFA ), Agricultura (4.047.561 millones de F.CFA),
Información, Turismo y
Cultura (1.058.820 millones de F.CFA) y Transportes (970.182
millones de F.CFA), sin tener más obligaciones que las del pago del
personal y bienes y servicios. No se tiene pues una clara voluntad
de acabar con la pobreza de la mayor parte de nuestra población y,
por eso, no se contemplaba en los presupuestos partidas económicas
para guarderías infantiles, pozos de agua, etc. A los ayuntamientos
se les daba una cantidad simbólica.
Por
lo tanto, para el portavoz de CPDS, los Presupuestos Generales del
Estado para el ejercicio 2007 eran engañosos, y los proyectos que
hacía el gobierno eran a su juicio fantasmales porque no se sabía a
ciencia cierta qué empresas los realizaban, además de insistir en
que la construcción de edificios para los ayuntamientos no podía
considerarse una
obra social sino institucional. Las viviendas sociales no existían y
si se construían algunos edificios se destinaban para las clases más
pudientes, es decir que con el dinero de todos se construyen
lujosas casas para después entregarlas a ministros, generales,
coroneles ..etc, o sea, a los que ya tienen, mientras que para los
más necesitados no se hace absolutamente nada, terminó diciendo el
secretario general de CPDS.
El
portavoz del Grupo PDGE, Francisco -Pascual Obama Asue manifestó de
entrada que el discurso de Micó era demagógico y que ningún grupo
gozaba de privilegios en el parlamento. Dijo que su posicionamiento respecto
de los presupuestos era manifiestamente favorable y pidió que todos
hicieran lo mismo, porque el buen hacer de su gobierno se
manifestaba claramente en las grandes cifras macroeconómicas que
acababa de citar el ministro de Hacienda y que, a su juicio,
significaban crecimiento económico sostenible que desembocaba en la
creación de empleo, para de esta manera llevar a Guinea Ecuatorial a
la cima del bienestar. Obama Asue finalizó su intervención haciendo
al ejecutivo de su partido una serie de recomendaciones.
En
sus respuestas a los portavoces, el ministro Marcelino Owono dijo al
portavoz de la CD que la subida salarial a los funcionarios se
cifraba en un 35% para los niveles A y B y el 30% para los del nivel
C. Asimismo, señaló que la subida de los precios de los artículos
era una reacción lógica de los mercados y que el gobierno tomaría
las medidas pertinentes para paliar estos efectos colaterales de la
subida salarial. El gobierno aumentará la
inversión en el sector productivo, prometió al portavoz de la CD,
pero la tarea del ejecutivo era la de crear las condiciones
favorables que debía de aprovechar el sector privado, y recomendó al
diputado de UDS que leyera el texto de la Ley de Presupuestos en el
capítulo de los ingresos no petroleros y así sabría lo que ingresan
las empresa públicas y entes autónomos.
Con
respecto al portavoz del Grupo Mixto, el ministro de Hacienda dijo
no saber si eran preguntas o consejos los que le hacía. No obstante,
manifestó que los presupuestos se habían elaborado de acuerdo a
criterios internacionales y, de hecho, habían sido asesorados por
expertos internacionales. La afirmación de Micó era por lo tanto
vaga, apostilló.
Sobre
el tema de la banca Riggs dijo que estaba suficientemente
explicado, y los fondos que estaban depositados en el citado banco
no estaban escondidos, de hecho estaban a nombre de la Tesorería de
Guinea Ecuatorial. Ahora, han sido transferidos al Banco de los
Estados del África Central (BEAC), banco en el que se ingresan, además, todos los dineros
del petróleo. Sobre los intereses de los fondos de
reserva, los 20.000 millones de intereses que antes citó eran reales
y Guinea Ecuatorial cobraba estos intereses a 2,85%, y se preveía un
porcentaje superior para dentro de poco. No se escondían datos, ni
información, ni dinero y le remitió a Micó a lo que acababa de
publicar el Fondo Monetario Internacional. Sobre los datos del PIB
dijo que eran econométricos, pero creía que era cuestión de
desconocimiento el que sufría Micó, además de asegurar que las
empresas participadas por el Estado no estaban obligadas a presentar
sus presupuestos al parlamento, pero sí la tenían con el fisco y
los intereses de éstas se contemplaban en los ingresos no
petroleros. Y terminó de responder al portavoz del Grupo Mixto
afirmando que las previsiones se hacían de acuerdo a supuestos
internos y externos cuando se elaboraban los presupuestos. Sobre las
aduanas, el gobierno anunciaría reformas tendentes a evitar la
sobrefacturación para así aumentar los ingresos. Expresó su
agradecimiento al grupo del PDGE.
En
las réplicas subsiguientes a la intervención del ministro de
Hacienda, el portavoz de la CD dijo no querer entrar en polémica,
y explicó que su grupo era difícil por la heterogeneidad
partidaria de los diputados que lo componían (son diputados de
diversos partidos políticos que se coaligaron con el PDGE en las
elecciones legislativas de 2004). Agradeció al ministro las
explicaciones dadas y pidió el voto favorable para el Proyecto de
Ley de los Presupuestos Generales del Estado.
Plácido Micó, de prisa y corriendo, porque el presidente de la Mesa
les daba solamente cinco minutos a los portavoces para la réplica,
señaló que el reglamento del parlamento exigía la presentación de
los presupuestos de los entes autónomos y de las empresas
participadas por el Estado, en contraposición con la afirmación del
ministro que decía que no existía tal obligación. El portavoz de
CPDS destacó además que el ministro no había respondido a las
preguntas que le hizo, sino que se fue por los cerros de Úbeda, o lo
que es lo mismo, se había desviado mucho del asunto de que se estaba
tratando, y preguntó, ¿no sería mejor pagar la deuda ahora que se
disponía de dinero? e insistió en querer saber cómo se
calculaba la inflación y el PIB. Porque, repitió Micó, los
presupuestos eran injustos y no se ajustaban a la realidad del país,
además de que no se veía por ninguna parte el esfuerzo por resolver
los problemas de los ciudadanos. Se hacía todo lo contrario y de
allí el reparto poco equitativo del gasto público.
El
secretario general de CPDS concluyó su última intervención en este
debate
preguntando si el aumento salarial era la única causa que podía
generar inflación y no, por ejemplo, la enorme masa monetaria que
había ahora en el país, amén de que era conocida la existencia de
una corrupción galopante y no se hacía nada para
erradicarla. ¿Se acordaron los que elaboraron los presupuestos de
las ONGs?, finalizó preguntando Micó.
El
Grupo PDGE se reiteró en su petición de pedir la aprobación de los
presupuestos.
Finalmente, el ministro de Hacienda respondió al grupo de CPDS
explicando que la inflación la y el PIB los medían el ministerio del Plan y la CEMAC; además de que las reservas se
reflejaban en el balance de situación del país y se encontraban en
el BEAC. Las cuentas no eran secretas y se ofreció a dárselas al
portavoz de CPDS. En relación con el pago de la deuda, aseguró que
no se pagaban las deudas de golpe sino a través de acuerdos
puntuales con los acreedores. Guinea Ecuatorial no tenía una deuda
cero, pero la suya era ínfima porque representaba sólo un 3% del PIB
nacional.
Votada que fue la ley, se aprobó con los votos favorables del Grupo
PDGE y de sus coaligados de la CD y con los dos votos en contra del
Mixto de CPDS".
CPDS anuncia la próxima
publicación de "un informe mas detallado sobre el debate del
presupuesto en la Comisión y sobre el contenido de la Ley".
La FAO pide al gobierno de de Guinea
Ecuatorial que invierta en agricultura para garantizar la seguridad
alimentaria de la población
La agencia EFE ha difundido en la mañana de hoy
el despacho siguiente: "El representante de la Organización de las
Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO) en Guinea
Ecuatorial, Calambay Calula, pidió hoy a las autoridades 'invertir
en la agricultura para lograr la seguridad alimentaria' de la
población, informó la radio estatal.
El funcionario de la FAO que participó en varios
actos junto a los representantes de las organizaciones OMS, UNICEF,
PNUD y UNESCO, para celebrar el Dia Mundial de la Alimentación, citó
la 'erradicación de la pobreza y la lucha contra el sida' como otros
retos que debe abordar el gobierno guineano.
La carencia de alimentos y el alza de sus precios
es la tónica general que se vive en las principales ciudades de
Guinea Ecuatorial, especialmente en Malabo, capital del país y, en
Bata, segunda ciudad en importancia.
A pesar de la instalación de dos plantas de
conservación de alimentos en Malabo y Bata hace cuatro años,
productos como yuca, tomates, plátanos, cebollas, patatas, entre
otros, deben ser importados de Camerún.
Además, un setenta por ciento de la población
guineana que se dedica a la agricultura, ganadería y pesca
desconocen técnicas modernas para mejorar sus explotaciones.
La FAO coopera con Guinea Ecuatorial en el
programa de apoyo institucional con los ministerios de Agricultura,
Pesca y Forestal, así como en un proyecto de desarrollo agrícola en
tres distritos de la parte continental del país, con un coste de dos
millones de dólares al año.
El país africano se beneficia de la asistencia de
la FAO desde hace más de quince años, tanto a nivel de cooperación
bilateral como multilateral, por medio de instituciones como el
Banco Mundial y el Banco Africano de Desarrollo".
Editado y
distribuido por ASODEGUE

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