NOTICIAS ASODEGUE

 
   

 

 

 

 

 

HOJAS INFORMATIVAS

 

12 de octubre de 2007 

 

DOCE DE OCTUBRE

Aniversario de la Independencia de Guinea Ecuatorial

Por la democracia y la prosperidad para todos los ecuatoguineanos

¡Libertad para Guinea Ecuatorial! 

 

GALERÍA DE PERSONAJES IMPRESCINDIBLES

Atanasio Ndongo

 

Saturnino Ibongo

 

Edmundo Bosio

 

Bonifacio Ondo Edu

 

La Conferencia Constitucional

 

Ondo Edu, Macías y un guineano al que no conocemos comen con dos claretianos

 

Ondo Edu en un acto oficial

 

Edmundo Bosio saluda a Juan Duran Loriga, embajador español

 

.

El pueblo de Guinea Ecuatorial...

 

ANTE EL 12 DE OCTUBRE (III)

1. La madre patria

Humberto Riochí, portavoz del MAIB

   La historia de España y Guinea Ecuatorial es la de un amor no correspondido. En nuestro caso, los bubis, es la historia de ignominias, de traiciones sin parangón. A primera vista, posiblemente no se me entienda, pero basta una pequeña mirada retrospectiva, un flash-back para ver con claridad meridiana todos los abusos que contra nuestro pueblo ha llegado a cometer la llamada “Madre Patria”. 

   España entra en la fase de colonización real de los territorios del Golfo de Guinea montando sus bases y sus cuarteles en la Isla de Bioko, después de diezmar la población de la zona sur de nuestra isla ante la resistencia de los lugareños. Esta guerra, cuyos capítulos reales no han sido contados para no empañar la “magna labor civilizadora y evangelizadora” española, será una gota de agua en el océano de abusos que posteriormente se cometerían contra los inofensivos bubis en su propia tierra. 

   La cruz y el mosquetón (evangelizador y colono) españoles, ambos caras de una misma moneda, se apropiaron de las zonas y los sectores más rentables de la isla. Es decir, las zonas costeras donde sus cultivos de exportación para alimentar las arcas coloniales eran más rentables, mientras  iban relegando  a los nativos a las  zonas más desfavorecidas por los accidentes geográficos y con una climatología totalmente adversa. Muy a su pesar, el bubi no desfalleció, sobrevivió a estas situaciones y creó, frente los dictados coloniales del momento, las bases para vivir de manera relativamente decente. 

   El rigor colonial español volvió a manifestarse nuevamente con discriminaciones positivas hacia los hijos de los pocos fang, traídos entonces de  Río Muni, frente a los hijos de los bubis  en todas las esferas de la vida pública. Se les concedieron becas para cursar estudios, mientras a los bubis se les obligaba a costear los gastos de sus vástagos; se les aceptaba en los seminarios para abrazar la vida sacerdotal, para dar continuidad a ese poder oculto, pero real, basado en el respeto reverencial de la población hacia el clero;  se les admitía en la policía colonial etc. porque eran desposeídos, que no disponían de plantaciones de cacao, ni otros medios de vida. 

   El colono español ignora en aquellos años una verdad tan evidente y palmaria como que los bubis, propietarios, tuvieron que derrochar auténticos ríos de sudor para conseguir sus  plantaciones, mientras  los recién llegados fang vivían de los frutos de la colonia. La preeminencia actual de los fang en la practica totalidad de los sectores de la sociedad guineana se inicia con aquellas decisiones coloniales. 

   A lo largo de todo este tiempo, España hizo descansar el peso del presupuesto de sus territorios en el Golfo de Guinea sobre las espaldas de Fernando Poo, hoy Bioko. El interés español en que los pueblos que estaban bajo su égida colonial tuvieran algunos puntos de coincidencia que no fueran el lema “España: UNA GRANDE y LIBRE” de Franco, amén de su himno, su bandera y su lengua, fue totalmente nulo. 

   A la situación de desconocimiento total entre aquellos  pueblos, España añadió, y otra vez contra las tesis bubis,  la cacareada Conferencia Constitucional de 1967, primera fase, y 1968, la segunda y definitiva.  

Bosio y Duran Loriga

   Como es sobradamente conocido, los despropósitos de la fase colonial tuvieron su culminación en aquel evento. España seleccionó a una serie de personajes, (algunos todavía con vida, que bien podrían contar sus errores) para ser arte y parte en el proceso, mientras se silenciaba la voz de los bubis. Se redactó una Constitución que en referéndum fue rechazada por la totalidad de nuestro pueblo, para dar carta de naturaleza al engendro político que posteriormente bautizarían con el nombre de Guinea Ecuatorial. 

Macías

   Todo lo que viene después es archiconocido: once años de una primera dictadura con Macías, asesinato de las ideas de Montesquieu, entierro del  Derecho, terrorismo estatal, levantamiento de santuarios a la ignorancia, dictadura de la mayoría sobre el resto de pueblos, trasvase de continentales a Bioko para ocupar los “palacios” abandonados por los expulsados españoles mientras se expropiaban bienes bubis,   abusos sexuales, violaciones, saqueos, ejecuciones extrajudiciales, asesinatos… 

   Con Obiang no han ido mejor las cosas. España ha  seguido equivocándose constantemente, desde Adolfo Suárez hasta Rodríguez Zapatero, en nombre de una política exterior uniforme, no hemos dejado de asistir al agravamiento de la situación de los guineanos, especialmente de las minorías del país y de las clases más vulnerables de la parte continental, bien sea por su situación geográfica, por su origen familiar, por su condición sexual o simplemente por la edad. 

   La última sinfonía de este festival del disparate español es la del actual Gobierno, con su ministro de Asuntos Exteriores al frente, culminada con la visita de Obiang a España. Desde entonces hasta la fecha (la legislatura está en su ocaso), no solo no se han  visto los gestos de cambio hacia la eternamente prometida democratización de Guinea Ecuatorial, o la liberación de los presos políticos, sino que se ha dado una vuelta de tuerca hacia la regresión. ¿”Qué tendrán que ver los Derechos Humanos con la democracia”? Alandi, dixit

   Los bubis hemos soportado 39 años de sojuzgamiento, desde que en 1968 España decidiera confiar  “la custodia de las gallinas a los zorros”. Alguno pensará, y no le faltará razón que, igual que los bubis, el resto de Guinea Ecuatorial ha estado en este vía crucis. Pero hay y existen diferencias notorias entre una realidad y la otra. Porque las dictaduras de los Nguema, han servido como parapeto para la perpetración de actuaciones inconfesables contra nuestra comunidad. 

   Llegados aquí, es fácil que cualquiera se pregunte ¿Qué queremos que haga España si, aunque mal, nos ha independizado, o nos hemos independizado? Queremos, simplemente, que deje de complicar la situación. El cambio en Guinea Ecuatorial exige el concurso de los pueblos, de voluntades democráticas y, ni que decir tiene que, Obiang Nguema Mbasogo anda ayuno de estas virtudes que han levantado otras naciones. La solución pasa por cambiar de carril, de métodos, y de interlocutores. Lo contrario es querer montar parches que, antes o después demostrarán su nula virtualidad.

   Los bubis exigimos, ahora también la recuperación de nuestra "memora histórica", una reparación de los daños infligidos en todo este tiempo y el reconocimiento de nuestra dignidad, porque soportamos la dictadura de Franco, y cuatro décadas después seguimos bajo el yugo demoledor de los resultados de las grandes políticas españolas.   

 

Editado y distribuido por ASODEGUE

Índice Noticias