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HOJAS
INFORMATIVAS
10
de octubre de 2006
El 12 de octubre
se celebrará también en Mongomo
La conmemoración del doce de
octubre tendrá lugar también en Mongomo. La coincidencia en fechas
de las jornadas del MAO con la fiesta nacional ecuatoguineana ha
hecho que la gran mayoría de los dirigentes del régimen estén desde
hace días en la capital de Wele-Nzas, distrito del que son naturales
el dictador y la gran mayoría de ellos. El gobierno ha pagado entre
cuatro y siete millones de francos CFA a cada vecino de Mongomo para
que engalanen la ciudad. Una cantidad muy superior a la que se ha
entregado a los vecinos de las ciudades que, hasta ahora, han venido
acogiendo la festividad del Día Nacional ecuatoguineano.
Ante la despedida
de Kofi Annan
"Los africanos
están satisfechos del trabajo de Kofi Annan, ghanés y primer
secretario general de la ONU nacido en el África subsahariana, que
abandona su puesto a finales de 2006, pero lamentan que no haya
podido imponer una reforma de Naciones Unidas que reconozca al
continente el puesto que merece.
"Es un lider mundial
excepcional que ha servido fielmente a África", ha dicho de él el
presidente surafricano Thabo Mbeki que, sin embargo, como todos sus
homólogos del continente es muy crítico con la organización y el
funcionamiento de Naciones Unidas, muy influenciada por los países
ricos.
"¿Por qué debemos
escucharles?" se preguntaba durante la última cumbre de Movimiento
de los No Alineados de La Habana, y añadía "Mientras no estemos
suficientemente representados en estas instituciones (de Naciones
Unidas), ¿por qué creen que tienen capacidad para tomar decisiones
por nosotros?"
En la última Asamblea
General de la ONU, el presidente zimbabwuano Robert Mugabe, cuyas
relaciones con Kofi Annan han sido siempre distantes, mostró su
indignación porque "Africa siga siendo el único continente sin un
puesto permanente, con poder de veto, en el Consejo de Seguridad".
"Esta situación es
inaceptable, debe rectificarse y debe rectificarse ahora", añadió.
Con el impulso de Annan
que ha cumplido dos mandatos de cinco años, la ONU lanzó en 2005 un
amplio proyecto de reforma que no ha llegado a buen puerto y uno de
cuyos objetivos era dar a África su puesto en el Consejo de
Seguridad.
Kofi Annan ha tenido el
mérito "de iniciar la reforma del Consejo de Seguridad en el que
África deberá tener dos puestos", según Raymond Ramazani Baya,
ministro de Asuntos Exteriores de la República Democrática del Congo
(RDC). "Es una reforma importante aunque no se haya conseguido
todavía", añadió.
Durante su mandato, Kofi
Annan ha debido enfrentarse a una serie de conflictos y de crisis en
África que todavía se mantienen: Sudan, Costa de Marfil, Zimbabwe.
Otros, en particular el
de Liberia asolada por años de guerra civil, se resolvió con la
elección en 2005 de Ellen Johnson Sirleaf, la primera mujer
presidente en el continente.
"Creo que ha servido bien
a África", ha dicho la señora Johnson al respecto de Annan. "Es uno
de los más grandes hijos de este continente".
Otro éxito, menos claro,
ha sido el de la RDC, donde un proceso electoral, que acabará el
próximo 29 de octubre, debe poner fin a una transición política
iniciada en 2003 tras una guerra regional de casi cinco años en
suelo congoleño.
La ONU ha desplegado allí
su operación de mantenimiento de la paz más importante del mundo,
con casi 19.000 miembros, civiles y militares.
"Tenemos hacia él (hacia
Annan) sentimientos de agradecimiento por todo lo que ha iniciado y
conseguido en favor de la RDC, a donde se ha enviado la misión de
paz más importante de Naciones Unidas", ha dicho el responsable de
la diplomacia congoleña.
Sin embargo, la salida de
Annan, que deberá ser sustituido por el actual ministro surcoreano
de Asuntos Exteriores Ban Ki-moon, suscita también inquietudes
respecto al mantenimiento de la política de implicación de Naciones
Unidas en el continente más pobre del mundo que continúa sumido en
graves tensiones.
"África pierde un oído
atento", estima el beninés Albert Tévoedjrè, enviado especial de
Kofi Annan en Costa de Marfil. "El ámbito de los conflictos se
extiende por todo el mundo. Pero por sus orígenes, Annan pensaba en
África con un ojo africano", dice.
El antiguo Primer
Ministro de Guinea Bissau ha manifestado también su inquietud: "Mi
temor es que su sucesor no esté tan pendiente del papel de África",
ha dicho.
Fuente AFP,
Johannesburgo, 10 de octubre.
La disputa en torno a la
isla de Mbañe deberá incluirse en la relación de contenciosos no
resueltos por Kofi Annan, pero también entre los problemas africanos
por los que ha mostrado una gran preocupación y en cuya resolución
se ha implicado con pocas reservas. Todo el ambiente previo a la
frustrada reunión de Ginebra de principio de mes entre los
presidentes de Gabón y Guinea Ecuatorial muestra el interés y el
cuidado de Naciones Unidas por alcanzar una solución satisfactoria.
Ha sido precisamente esta posibilidad real de conseguir un acuerdo
la que ha llevado a irrumpir en escena a algunos de los "poderes
fácticos" gaboneses, dispuestos a convertir las 50 hectáreas de los
islotes en la prueba de fuego del honor nacional y el patriotismo
gabonés y dispuestos también a sacar ventaja con ello frente a otras
facciones a las que disputan la dirección política y el futuro
del país.
Makaya y
Mbañe
Gabón es un país empeñado en
mostrarse como un paradigma de la democracia y la estabilidad
política. Uno de los símbolos del sistema gabonés es el periódico
L´Union, portavoz del gobierno. En ese periódico hay una columna
llamada Makaya, cuyo redactor, o redactores, son
desconocidos y que viene desde años intentando presentarse como "la
voz del hombre de la calle", la voz del ciudadano gabonés común.
Esta columna tiene unas características permanentes: nunca critica a
Bongo y sí lo hace, sin embargo, a los mamadou, al resto de
los personajes poderosos del país, de dentro o cercanos al gobierno.
Algunos analistas la consideran cómo el método ideado por el
presidente gabonés para hacer frente a los rumores que se producen
en el país a los que contrarresta mediante rumores nuevos, o en
cualquier caso con ideas más o menos veraces que considera les son
favorables.
Pues bien, es precisamente desde el
periódico L´Union desde donde empezaron a difundirse rumores
sobre la existencia de personas en el gobierno gabonés favorables a
la venta de Mbañe a Guinea Ecuatorial, desde donde se tocó a rebato
por la posible mancha al honor del país que supondría la "renuncia"
a los islotes y desde donde, a través de Makaya está
intentando modularse esta extemporánea campaña de patriotismo.
Dábamos cuenta ayer del discurso
pronunciado por el Primer Ministro gabonés durante el pasado fin de
semana, a través de la televisión nacional, en el que llamaba a la
tranquilidad, a que cesaran los rumores sobre existencia de
distintas tendencias en el gobierno y a cerrar filas en torno a Omar
Bongo. Aunque pueda parecer sorprendente, ha sido "el periódico
gubernamental" el primero en responder a Jean Eyghe Ndong. En la
sección Makaya se afirma que sus declaraciones no son
suficientes, "... la movilización de los gaboneses, en filas
cerradas, tras su "presida", en defensa del territorio nacional no
se ha echado nunca en falta". "Que no se intente escamotear el
debate. (...) lo que plantea problemas y lo que se denuncia son las
presuntas maniobras de baja estofa de uno, dos o tres ministros de
la República que se han esforzado mucho para empujar a nuestro
"presida" a ceder la isla de Mbañe, a cambio de especies contantes y
sonantes. ¿Es cierto esto, o no? Esta es la verdadera cuestión (...)
Lo que los gaboneses quieren hoy, es la manifestación de la verdad
sobre la apariencia, ni más ni menos, en lo que es una trampa, un
caso de alta traición contra la seguridad interior del país".
Makaya acusa al Primer Ministro de no haber planteado la
cuestión esencial. "En el entorno de un hombre de Estado no esta
solo la crema [lo mejor de la sociedad, se entiende], hay también
personas dudosas, personas malintencionadas (...) cuando se
identifica a esta gentuza, se aplastan sus planes sórdidos, hay que
desembarazarse de ellos en nombre de la moral, colocando a la razón
de Estado por encima de cualquier consideración afectiva o étnica.
El resto no son más que maniobras de diversión".
¿En nombre de qué poder escribe
Makaya? ¿Qué poder es ese que se atreve a desautorizar
públicamente al Primer Ministro gabonés? ¿Bongo (padre) se ha
entregado, o ha sido atrapado, por las estrategias de Bongo (hijo)
que participó ya en la invasión a Mbañe de 2003?
Las pretensiones gabonesas sobre
Mbañe (Cocoteros y Conga) son antiguas, anteriores sin duda a los
datos actuales sobre la presencia en sus aguas de importantes
recursos petroleros. Pero caben pocas dudas de que el carácter
apremiante con el que ahora se manifiestan está en conexión con
esos recursos y con la disminución de producción petrolera en Gabón.
De la decisión con la que pueden actuar quienes no quieren reconocer
la soberanía ecuatoguineana sobre los islotes habla con claridad la
invasión de 2003 y esta operación política de última hora, destinada
a mover a la opinión pública gabonesa hacia unos objetivos sin
justificación alguna. Países de democracia limitada, como es el caso
de Gabón, dominados por el pesimismo que nace del ocaso de unas
riquezas petroleras mal gestionadas (gestionadas sin tener presente
que no van a ser eternas y en beneficio de una élite reducida),
ofrecen un caldo de cultivo favorable para políticos populistas como
Alí Bongo.
Todo parece indicar que entraremos
en un periodo de alguna tensión oficial entre los dos países (Gabón
y Guinea Ecuatorial), en el que puede que no falten gestos
espectaculares por parte gabonesa. No creemos, sin embargo, que la
sangre llegue al río. Puede que finalmente se quiera aprovechar este
ruido para mejorar las posiciones de Gabón cara una explotación
conjunta de la zona. No hay que olvidar que la pervivencia del
contencioso impedirá que las compañías petroleras empiecen a
trabajar y esto tampoco conviene a Alí Bongo y los suyos.
Probablemente el gobierno ecuatoguineano acabe recurriendo a
instancias internacionales que confirmarán la soberanía de su país
sobre Mbañe y puede ser ese el momento de reconocer alguna
participación gabonesa en la explotación de los islotes, no en su
soberanía... Siempre es más sencillo repartir en la abundancia que
en la escasez.
Editado y
distribuido por ASODEGUE

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