HOJAS INFORMATIVAS
10 de octubre de 2003
LA
TRANSICIÓN NECESARIA
A
lo largo del día de ayer tuvieron lugar en
Madrid, en el Salón de Actos de la Asociación
de Periodistas Europeos, el Primer Foro de
Encuentro sobre la transición política en
Guinea Ecuatorial. El foro estaba convocado por
Convergencia para la Democracia Social (CPDS) con
la colaboración de ANRD, MAIB y PCD.
La
jornada comenzó con una intervención de
bienvenida del periodista, y presidente de la
APE, Miguel Angel Aguilar que manifestó el
compromiso de su organización con la libertad de
expresión. Según Aguilar, Guinea era para
Europa una oportunidad para un activo compromiso
de cambio; "Europa debería adoptar un papel
agente en el cambio y en la transición de
Guinea".
Tras la
presentación del Foro por parte de Marcos Manuel
Ndongo, responsable para Europa de CPDS y
organizador del acto, tomó la palabra
Placido Micó, secretario general de esta misma
organización para desarrollar su ponencia sobre
"La transición necesaria".
Comenzó Micó hablando de la
necesidad del debate y del acuerdo político
entre los guineanos. "El acuerdo es
imprescindible para el éxito de la
transición", manifestó y desarrolló los
puntos necesarios, según su partido, para esa
transición política. El primero es la garantía
de la seguridad interior y exterior del estado
durante ese periodo. Por garantía de la
seguridad interior debe entenderse la creación
de un marco en el que se asegure el ejercicio de
los derechos de los ciudadanos, el cumplimiento
de los acuerdos que se vayan formulando y la
anulación de posibles fuerzas reaccionarias
procedentes del régimen actual que intentasen
abortar este proceso de afirmación de la
voluntad popular. A tal fin, sería necesario
recurrir a fuerzas procedentes de países amigos,
de Naciones Unidas o, también, de la CEMAC
(Comunidad Económica de los Estados del
Africa Central), organización a la que pertenece
Guinea Ecuatorial.
El
segundo sería la promulgación de una ley de
Amnistía que permitiera la libertad de los
presos políticos y el retorno de los exilados.
Esta ley contribuirá de forma decisiva a
una de las políticas básicas de la transición
y de la democracia en Guinea: la
reconciliación nacional. La ley
de Amnistía deberá abarcar los
"delitos" políticos y los delitos
económicos. Su amplitud debería ser
objeto de discusión y de acuerdo entre los
partidos políticos. "Habrá que hacer
esfuerzos por olvidar, pero habrá que hacer
justicia", dijo Micó. Tratamiento especial
deberían tener los delitos y los agravios
cometidos contra comunidades enteras a las que se
ha privado de tierras, de libertad... Los delitos
de sangre deberían tener un tratamiento
especial.
En
tercer lugar estaría la legalización de todas
las fuerzas políticas. En este punto,
siempre según Micó, habría que tener en cuenta
la experiencia de los partidos
"concurrentes", de los partidos
políticos acólitos de Obiang. "Son
partidos destinados a que sus dirigentes hagan
negocios, no para favorecer el cambio o para
defender los intereses del pueblo". Habrá
que establecer cláusulas que garanticen el
compromiso de los partidos con la democracia
interna y externa, en sus objetivos y en su
trabajo diario.
La
constitución de un Gobierno de Unidad Nacional
es el cuarto punto. Durante la dictadura este
tipo de gobiernos se han destinado, dijo, al
"reparto del pastel", a la corrupción
de los políticos y a la eliminación de
posibles voces discordantes. En la
Transición debería estar presidido por el
sentido de la eficacia y tener un mandato
limitado en el tiempo. La composición del
Gobierno de Unidad Nacional será el resultado de
un acuerdo entre las fuerzas políticas.
Habrá que convocar una Asamblea Constituyente en
la que estarán representados fundamentalmente
los grupos políticos. Sin embargo, los grupos
étnicos deberían tener también representación
en esta Asamblea. Habría que acordar la cuantía
de esa representación y que aquellos que la
ostenten sean representantes auténticos de sus
pueblos. Habría que discutir también si en esa
Asamblea Constituyente tendrían representación
otras organizaciones sociales a las que se les
reconociese especial relevancia.
El Gobierno de Unidad Nacional deberá presentar
la propuesta de reforma de las leyes
fundamentales, pudiéndose llegar a una reforma
constitucional que afirmase los objetivos
democráticos de la transición. Entre las
leyes a modificar deberán estar la Ley
Electoral, las que garanticen los derechos de
Asociación y Manifestación y en general el
ejercicio de las libertades públicas. La
Asamblea Constituyente deberá conocer y
ratificar en su caso los acuerdos establecidos
con las compañías petroleras. Deberán
elaborarse leyes que regulen en Poder Judicial y
que aseguren la lucha contra la corrupción.
Especial importancia deberán tener las
disposiciones que aseguren la pervivendia de los
derechos consuetudirnarios de los distintos
pueblos de Guinea, las relaciones de estos
derechos entre sí y con las nuevas leyes
democráticas.
Micó
afirmó también "nuestra opción es
pacífica, es decir creemos que deben ser las
elecciones democráticas las que abran la
posibilidad de un cambio político en
Guinea". Según el secretario general de
CPDS, esta estrategia obliga a que el pueblo
guineano se implique en la transición política,
a hacer un trabajo político importante entre la
mayoría de la población. La experiencia de CPDS
de participación en todas las campaña
electorales les indica que, aún en las
condiciones actuales, ayudan a ese trabajo y
permiten denunciar ante las poblaciones la
situación en la que viven y a los responsables
de ella.
Recomendó que la comunidad internacional
practicase una "diplomacia preventiva"
respecto a situaciones como la existente en
Guinea Ecuatorial. "La frustración
reiterada de los procesos electorales está en la
base de muchos de los conflictos que se producen
en los países africanos. Si se hubiesen hecho
esfuerzos que contribuyesen al éxito de sus
transiciones democráticas se habrían evitados
centenares de muertos y se habrían ahorrado los
costosísimos procesos de paz que ha habido que
implementar después".
Terminó
afirmando que "la democracia es posible en
Africa" y que los africanos no están
impedidos por ninguna fatalidad para vivir en
regímenes pacíficos y democráticos. Durante el
coloquio que siguió a su intervención
respondió a preguntas sobre la estrategia
pacífica de CPDS, sobre el papel que se otorgaba
a la representación de los pueblos en el proceso
de transición y sobre una hipotética
participación en ese proceso del actual dictador
Obiang Nguema Mbasogo.
En
la sesión vespertina intervinieron Luis Bokung,
que desarrolló la ponencia "La sociedad
civil y el estado moderno", Ramón Nnar, que
intervino sobre "Los medios de comunicación
y su importancia en el desarrollo
democrático", y José Luis Nvumba, sobre
"El papel de los cuerpos y fuerzas de
seguridad del Estado en el proceso de
transición".
Bokung
habló de "colapso de la sociedad civil
guineana", de "fracaso colectivo"
y de proceso de desmoralización que había
llevado a privilegiar la salida
individualista de los problemas, el
"sálvese quien pueda". Se refirió al
reto que para todos suponía el proceso de
transición democrática y su confianza en que,
ese proceso, supusiese un esfuerzo de
remolarización de la sociedad guineana.
Nnar
hizo referencia al papel animador, no siempre
conseguido, de los medios de comunicación en el
camino hacia la democracia. De su papel de
difusión de los derechos básicos y de denuncia
de la corrupción. "El grado de libertad de
expresión es un índice que permite medir si una
sociedad camina en una dirección correcta",
dijo, "sin libertad de expresión hay
dictadura política". "En una sociedad
autoritaria todo viene de arriba hacia
abajo". Hizo especial mención al
papel de los medios de comunicación en la
transición española.
El
texto completo de la intervención de Nvumba la
difundiremos en unos pocos días.
A
las sesiones del Foro asistieron miembros de los
partidos convocantes (CPDS, ANRD, MAIB y PCD) y
dirigentes de la FDR y UP. Por la tarde asistió
también el coordiandor para España del PDGE. En
la sesión de mañana saludó a los reunidos (les
expresó su "simpatía y cercanía")
Gustavo de Aristegui, responsable de Relaciones
Internacionales del Partido Popular español y
por la tarde el PSOE envió un mensaje a los
reunidos a través del senador Juan José
Laborda.
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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