HOJAS INFORMATIVAS
9
de octubre
Obiang
quiere juzgar a los integrantes del "gobierno en el
exilio"
Desde hace dos o tres días Radio Malabo viene difundiendo una
nota en la que se anuncia la apertura de una causa judicial
contra las personas que integran (sería mejor decir
"integraron") el "gobierno guineano en el
exilio". La nota, firmada por "el juez
instructor", indica que ha recurrido a la Interpol para
que localice a esas personas.
El "gobierno en el exilio" parece ser un elemento
importante en esa partida de ping-pong propagandística que
juegan Obiang y Severo Moto y cuya relación con la democracia
en Guinea parece, las más de las veces, dudosa. Uno y otro,
Obiang y Moto, exageran la importancia del citado
"gabinete".
En su reciente intervención en Naciones Unidas, Abía Biteo
habló del reconocimiento y el apoyo del gobierno español
(del gobierno del PP) al "gobierno en el exilio". No
es cierto. La política del Partido Popular hacia Guinea no
contempló nunca este tipo de operaciones. La verdad es que
Gil Casares insistió reiteradamente a todo lo largo de 2003
ante Obiang y los suyos para que "hiciesen un hueco"
a Moto en el gobierno de Malabo y el gobierno español vio con
disgusto la iniciativa del opositor de crear un
"gabinete" en el exilio. Otra cosa es que, una vez
montado, hiciesen la vista gorda ante la existencia y las
actividades (muy pocas, en realidad) del llamado
"gobierno guineano en el exilio".
El gobierno del PSOE llegó a la Moncloa cuando ese
"gobierno" había, prácticamente, desaparecido.
Como es suficientemente conocido, a finales de marzo
decidieron "congelar sus actividades" y dos meses
más tarde pasaron por una crisis que se saldó con la
dimisión de dos de los "ministros" que no estaban
dispuestos a mantener la extraña situación en la que se
encontraban.
En realidad, la denominación "gobierno guineano en el
exilio" es una exageración verbal de Moto que difícilmente
soporta un análisis serio. Sin entrar ahora en aspectos de
legitimidad, cabe decir que cuando se presentó oficialmente
en Madrid, a finales de agosto de 2003, el
"gobierno" estaba integrado por militantes (y
simpatizantes) del Partido del Progreso en el exilio (el
partido de Moto) y de otras dos formaciones de muy escasa
militancia. Escaso bagaje en un país en el que existen casi
media docena de formaciones opositoras de entidad y al menos
otros tantos partidos "de nombre". En la actualidad,
tras la crisis de mayo, puede decirse que el "gobierno
guineano en el exilio" representa, con otro nombre,
la política del Partido del Progreso y, conociendo el tipo de
relaciones que mantiene Moto con su partido, no es exagerado
decir que representa solamente la política de Severo Moto.
¿Cabe establecer alguna relación de las personas que
integraron el "gobierno en el exilio" y el golpe de
los mercenarios? Estamos seguros que la practica totalidad de
ellos ignoraban la existencia, y las biografías, de personas
como Elie Calil, Simon Mann, Greg Wales o Nick du Toit y que
solo escucharon. o leyeron, sus nombres después del 7 de
marzo. Sin exagerar su "ingenuidad", creemos que
ignoraban el tipo de relaciones que mantenía Moto con los
dirigentes de la operación, los planes que tenían hacia
Guinea y el papel (claramente subalterno) que ellos, los
guineanos, jugaban en esta historia.
Para explicar todo esto hay que recurrir a la cultura
política de una parte de la oposición guineana, empeñada en
repetir formas organizativas que se basan en la entrega de
toda su capacidad política en manos de un "gran líder"
que actúa con su sólo criterio y sin el menor control... La
sombra del "Secretariado Conjunto" está más
presente de lo que se cree.
Volviendo al "juez instructor", no creemos tenga
mucho éxito en su petición a la Interpol tratándose, como
es el caso, de un contencioso puramente político. Creemos,
para terminar, que las personas que formaron el "gobierno
guineano en el exilio" deben seguir residiendo en nuestro
país, si ese es su deseo, mientras haya un dictadura en
Guinea Ecuatorial.
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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