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HOJAS
INFORMATIVAS
5
de octubre de 2006
Denuncias de la situación en Guinea
Ecuatorial ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas
La Organización no
gubernamental Nord Sud XXI ha presentado ante el Consejo de
Derechos Humanos de Naciones Unidas cuatro documentos en los que se
denuncia la situación en Guinea Ecuatorial desde el punto de vista
del derecho a la educación, del derecho a la sanidad y en general de
las violaciones sistemáticas de los derechos humanos.
El Consejo de Derechos
Humanos de Naciones Unidas que finaliza en estos días el tercer
periodo de sesiones de este año, se está limitando en este primer
ejercicio a analizar los temas pendientes de la anterior Comisión.
La organización Nord Sud XXI presentó los documentos que
ahora reproducimos en el mes de marzo, razón por la cual algunas de
las denuncias están desactualizadas a día de hoy (en concreto, la
relación de personas encarceladas sin causa judicial alguna).
A continuación incluimos
el texto de los documentos presentados en Naciones Unidas. Pueden
verse también en
http://ap.ohchr.org/documents/dpage_s.aspx?c=60&su=68 (pinchar
S).
El
texto de los documentos presentados es el siguiente:
GUINEA ECUATORIAL:
LA EDUCACIÓN, UN DERECHO ESCAMOTEADO
En Guinea
Ecuatorial se concibe habitualmente la educación como un simple
medio de acceso a la escolarización formal y no como un derecho
fundamental cuyo objetivo es el pleno desarrollo de la personalidad
humana y el fortalecimiento de los demás derechos humanos.
La vigente Ley de
Educación, promulgada en 1994, establece que el Sistema Educativo de
Guinea Ecuatorial se estructura en los siguientes niveles:
1. Enseñanza
preescolar, de 3 años.
2. Enseñanza
primaria, de dos ciclos (1º- 2º- 3º y 4º - 5º).
3. Enseñanza
media de 7 años.
4. Formación
profesional reglada, con dos ciclos.
5. Enseñanza
superior o universitaria.
En esta misma ley
se recoge que la enseñanza es obligatoria y gratuita hasta el nivel
de primaria. Las modificaciones introducidas en dicha ley, aun sin
publicar, amplían la enseñanza primaria a 6 años y la enseñanza es
obligatoria y gratuita hasta los 16 años, incluyendo los 4 primeros
cursos de la enseñanza media.
Sin embargo, la
realidad es otra. Se constata un abandono de la enseñanza pública
por parte de la Administración, incumpliendo la obligación que
tienen los Estados de hacer efectiva y justiciable la educación en
toda la población. Este abandono e incumplimiento de la ley se
manifiestan en:
1.- En todo el
ámbito nacional no hay centros públicos de enseñanza preescolar.
Todos los centros de este nivel son privados, con unos gastos
anuales que oscilan entre 30 000 y 75 000 Francos CFA (unos 46 – 115
€) por niño/a. Esta suma, aunque parezca irrisoria, se sitúa fuera
de las posibilidades económicas de muchas personas. Y sin embargo,
la ley recoge esta enseñanza como gratuita. En cuanto a la Formación
Profesional reglada, solo se registran dos centros en todo el país,
uno en la capital Malabo y otro en Bata, segunda ciudad del país.
Estos centros no reciben el necesario y suficiente apoyo económico y
logístico de la Administración para llevar eficazmente a cabo su
misión, y malfuncionan prácticamente abandonados a su suerte.
2.- El estado
deplorable de los centros, aulas sin mobiliario, sin iluminación ni
ventilación y con un elevado número de alumnos, en ocasiones hasta
cien. Tampoco se está haciendo esfuerzos por hacer evolucionar esta
situación, es decir mejorar la infraestructura de los centros
escolares existentes y construir nuevos, y equiparlos, con el fin de
dar respuesta a la creciente demanda de puestos escolares.
3.- El deficiente
número de docentes, su idoneidad y sus penosas condiciones laborales
son factores que alientan la corrupción. El docente
guineoecuatoriano tiene un salario mensual neto de 110 000 F CFA
(unos 168 €), cuantía insignificante si se tiene en cuenta el coste
de vida en el país. Con estos salarios que no dan de comer a una
persona durante 15 días, los
docentes, generalmente jefes de
familias numerosas, recuren a prácticas de corrupción como la venta
de notas, el trueque de notas contra relaciones sexuales, el
abandono de las clases durante varios días para buscar qué comer o
para atender su pequeño negocio, etc., para que pueda resistir hasta
el fin del mes. La formación permanente del docente no se realiza
con frecuencia; el material didáctico es escaso y en muchos centros
inexistente.
Para solventar el problema del déficit de personal docente, la
Administración recurre al nombramiento y contratación de personal
docente según criterios ideológicos y fa miliares, sin tener en
cuenta ningún mérito académico, convirtiéndolos así en unos
verdaderos “asesinos pedagógicos”. Estos falsos docentes son
especialmente peligrosos en los niveles preescolar y primario, ya
que son niños/as cuyo aprendizaje depende exclusivamente del
enseñante.
4.- Pese a que en la ley se determina que la enseñanza es gratuita,
al menos hasta el nivel de primaria, las tarifas por derecho de
matrícula en los centros públicos son abusivos, cambiantes,
generalmente ascendentes, sin clarificación de los conceptos,
variables de un centro a otro, de un año a otro, desde los 12 500 F
CFA (unos 19 €) en la primaria hasta los 20 000 F CFA (unos 30 €) en
la enseñanza media. La forma de pago de la matrícula tampoco es
única. En ocasiones se hace en la Tesorería y otras veces en el
mismo centro, a través de un miembro del equipo directivo. La
Administración, consciente de la existencia de estas prácticas,
tampoco hace nada por erradicar la corrupción.
5.- La última resolución del Ministerio de Educación, publicada el
presente enero de 2006, no ha hecho más que empeorar la situación.
En esta resolución, se faculta a los centros escolares la venta de
libros de texto; esta medida perjudica enormemente a la clase
desfavorecida, además de alentar la corrupción en los centros, y
muchos alumnos/as no podrán acceder a dicho material.
6.- La supervisión educativa, que debería velar, entre otras cosas,
por el cumplimiento de los planes de estudios, la realidad en el
aula y la práctica docente, se preocupa más bien, en realidad, del
control de las afinidades ideológicas de los alumnos y docentes de
su jurisdicción; o sea, que los supervisores de la educación se
comportan en realidad como auténticos comisarios políticos de la
enseñanza. La tendencia observada en consecuencia es que en las
zonas rurales y en muchos centros escolares de las zonas urbanas, el
rigor de los docentes en su cometido es menor, la calidad de la
enseñanza baja, lo que significa que se va a promocionar a cursos
superiores a alumnos con grandes lagunas.
7.- Las estadísticas educativas revelan un alto porcentaje de
deserción y/o abandono de las adolescentes y un número importante de
repetidoras, datos a los que las autoridades educativas de nuestro
país no parecen dar ningún tipo de consideración.
8.- No se garantiza el derecho a la educación de las personas
inmigrantes. Uno de los obstáculos para una buena y rápida
integración es el dominio del idioma vehicular. Nuestro sistema
educativo no garantiza la enseñanza del español para los
extranjeros; normalmente son atendidos en centros privados, como los
centros culturales españoles. Por eso, por regla general, no hay
extranjeros en los centros públicos de nuestro sistema educativo.
Este grupo minoritario prefiere los centros con sistemas educativos
homologables dependientes de las legaciones diplomáticas como el
colegio nigeriano, el liceo francés y los colegios españoles. El
sistema educativo nacional no se ha dado todavía cuenta de que una
buena integración de los inmigrantes favorece la convivencia
intercultural.
9
- El acceso a las becas de estudios superiores al extranjero queda
abierto prioritariamente para los hijos y familiares de los grandes
dignatarios del régimen, incluyendo algunas becas de la cooperación
bilateral y las concedidas por las multinacionales del sector
petrolífero.
Los hijos de los pobres ni siquiera se enteran.
Ante este panorama, se insta a las autoridades de Guinea Ecuatorial
a que pongan mecanismos para garantizar este derecho fundamental. La
educación no debe restringirse para algunos. Se sabe que la
enseñanza privada es habitualmente privilegio de una minoría social,
de aquellos que puedan soportar la carga económica que supone dicha
enseñanza.
La educación es un derecho fundamental que el Estado tiene la
obligación de promocionar y proteger; es decir, trascender la
concepción de la educación como negocio.
La interacción de los derechos humanos nunca es más evidente que en
los procesos educativos, de modo que el derecho a la educación es a
demás una garantía individual y un derecho social cuya máxima
expresión es la persona en el ejercicio de su ciudadanía. La
educación va más allá del acceso a la escolarización formal, para
abarcar el derecho a una calidad específica de educación y el amplio
rango de experiencias de vida y procesos de enseñanza y aprendizaje
que permiten a las niñas y a los niños, individual y colectivamente,
desarrollar sus personalidades, talentos y habilidades y vivir una
vida completa y satisfecha en la sociedad.
Por todas estas razones estimamos que es fundamental que la
Comunidad Internacional vuelva a interesarse de cerca por lo que
ocurre en Guinea Ecuatorial designando, a través de la Comisión de
derechos humanos de las Naciones Unidas, a un nuevo Experto
Independiente encargado de supervisar la situación de los derechos
humanos en este país así como la asistencia técnica que se preste al
gobierno. Es indiscutible que tal designación representaría un
factor de mejora en el respeto y en el cumplimiento de dichos
derechos.
GUINEA ECUATORIAL: TORTURA Y DETENCIÓN ARBITRARIA, UNA
PRACTICA TRADICIONAL
La ONG Nord Sud XXI expresa su inquietud ante la Comisión de
derechos humanos por la persistencia de prácticas de tortura y
detención arbitrarias en Guinea Ecuatorial después de que el
19/04/2002 esta Comisión decidiera suprimir el seguimiento de la
situación de los derechos humanos en este país. Esta supresión se
producía después de 23 años de seguimiento continuo por esta
Comisión de la violación sistemática e impune de los derechos de la
población en aquel país, sin progreso significativo, como
invariablemente lo apuntaban los informes de absolutamente todos los
relatores enviados sucesivamente a ese país desde 1979: Fernando
Volio Jiménez (1979-1993), Alejandro Artucio Rodríguez (1993-1999)
y Gustavo Gallón Giraldo (1999-2002).
Desde entonces, los atropellos a la población siguen produciéndose
con el mismo carácter sistemático e impune. Destacaremos algunos
casos de tortura y detención arbitrarias para ilustrar el clima que
vive la población de este país:
Mariano Esono, más
conocido por Nenuco, taxista en la ciudad de Bata, fue encarcelado
en la comisaría local de Policía de Mondoasi en marzo de este año, a
petición de su empleador, Don Esteban Ela, hombre poderoso asociado
a la empresa SOEGUIBE fabricadora de cerveza en Guinea Ecuatorial,
por una historia de deuda que el señor Ela no quería pagar a su
empleado y que declaró al revés a sus amigos policías. El
encarcelamiento de Nenuco, acusado de haber robado a su jefe, pasó
por la previa detención de su amante como rehén, hasta que él mismo
se entregara y reconociera la deuda. Para que escarmentara, Nenuco
fue sometido a duras sesiones de tortura: esposado en posición de
rueda, dos alicates sujetando ambos maxilares, otro par de alicates
aplicados a los genitales y conectados con cables eléctricos. No
contentos de tales hazañas, le aplicaron además varias veces una
plancha eléctrica sobre el cuerpo. Ante la persistente negativa de
la victima a reconocer la falsa deuda, decidieron llevarlo al
juzgado, pero el juez se negó a juzgar a un moribundo y aconsejó que
fuera conducido con urgencia al hospital; sin embargo lo llevaron de
nuevo a la comisaría local de Mondoasi donde falleció poco después.
Para camuflar el cuerpo, decidieron ir a enterrarlo en la playa, en
las inmediaciones del restaurante Nnom Abong. Allí es donde fueron
sorprendidos por unos transeúntes que desencadenaron la alarma. Se
supo que Mariano Esono permaneció siete días en la comisaría de
Mondoasi. Su cuerpo fue enterrado el 28/03/2005.
Prosper DIFFO,
súbdito camerunés residente en Bata, Guinea Ecuatorial, mecánico
jefe en la empresa SEGAMI, fue severamente torturado el 18/05/2005
por tres gendarmes de la gendarmería central de Bata y encarcelado
el mismo día. El motivo fue que el gobernador de Litoral, Don
Silverio Baca Mba, tenía en SEGAMI piezas de recambio para su
vehículo, compradas por el gobierno, que él deseaba retirar y hacer
montar en su vehículo. Sin embargo, el estado real de su vehículo no
le permitió al técnico montar piezas nuevas sobre unos engranajes
oxidados que tenían que ser cambiados previamente. El gobernador
entendió que el camerunés le faltaba al respeto, que no había
querido montarle las piezas y que se merecía un correctivo. Por eso
lo envió a la gendarmería. Y por eso el señor DIFFO recibió más de
150 porrazos en el trasero y patadas en todo el cuerpo antes de ser
encarcelado y, más tarde, hospitalizado.
Estella Ilesamni,
súbdita nigeriana de unos 37 años, fue detenida en el mercado
central de Bata el 13/04/2005 mientras vendía su pescado, alegando
que iba indocumentada. De la multitud de vendedoras presentes, solo
ella y dos nigerianas más fueron detenidas. Estuvo encarcelada en la
gendarmería de Bata hasta el 23/05/2005, realizando gratuitamente
trabajos de recogida de basura en el cuartel central de Bata. No
sufrió maltratos físicos. Estella Ilesamni, como su esposo Wesco
Ilesamni, son humildes pescadores de origen nigeriano que llevan
viviendo varios años en Guinea Ecuatorial., donde Estella ha tenido
a dos de sus cuatro hijos.
El 08/05/2005 la policía guineana detuvo en el aeropuerto de Malabo
a trece miembros de las Juventudes del partido Convergencia
para la Democracia Social (CPDS) que querían viajar a Madrid donde
la próxima semana iban a recibir un curso de formación de cinco días
organizado por la Fundación Pablo Iglesias. Los trece jóvenes fueron
golpeados dentro del aeropuerto y algunos de ellos resultaron
heridos. Dos chicas que formaban parte del grupo fueron desnudadas
en público. Además de las agresiones anteriores, la policía les
decomisó toda la documentación que llevaban acusándoles de viajar a
España "para recibir instrucción militar". CPDS es un partido legal
que cuenta con dos diputados en el Parlamento guineano. Diez de
estos jóvenes, Marcial Abaga Barril, Cirro Bapori, Anselmo Santos
Eko, María del Carmen Veritas Nchama, Salvador Boichiché, Susana
Nandung, Bienvenido Bibang, Valentín Esono, Fidel Abeso y Juan
Ebozoa Ndong permanecieron varios días detenidos en la comisaría de
Malabo tras de los cuales fueron puestos en libertad sin cargos.
En la madrugada del 12/04/2005, fue detenido y torturado en Niefang,
Benito Biyang, responsable de la organización de CPDS en esta
zona. Se le acusaba de "esconder personas en su casa". Al parecer,
la policía perseguía a militantes del partido gubernamental PDGE que
abandonan esta formación para pasar al partido opositor CPDS. Las
autoridades policiales habrían llevado esta política de intimidación
a la detención y tortura de Benito Biyang.
El 04/09/2005, fue detenido en la ciudad de Nsork Jaime
Ndong Edú, responsable de la organización distrital de CPDS.
Ndong Edú tuvo un incidente con un grupo de militares de reciente
recluta. Fue puesto en libertad poco después.
El 09/09/2005, fueron detenidos en Baho Grande, en la isla de
Bioko, el jefe de poblado y otras siete personas más acusadas
de militar en el MAIB (Movimiento de Autodeterminación de la Isla de
Bioko). Días antes, ese mismo jefe de poblado había sancionado a dos
de los jóvenes que viven en Baho por no participar en las
actividades de trabajo público para la limpieza habituales en Guinea
Ecuatorial. En venganza, los jóvenes acudieron al campamento militar
de Riaba y denunciaron que el jefe del poblado y otras personas de
Baho eran militantes del MAIB. Las autoridades ordenaron la
inmediata detención de todos ellos y su traslado a Malabo donde
fueron interrogados y objeto de palizas. La policía se convenció
ulteriormente de que la denuncia era falsa y los detenidos
inocentes, pese a lo cual, todos ellos, el jefe del poblado y los
otros siete, debieron de pagar 25.000 francos CFA (unos 38 €) para
ser puestos en libertad.
Florentino Nguema
fue detenido arbitrariamente por el delegado del gobierno de Kogo el
31/10/2005 porque su vecino, Ncogo Osa, le denunció como opositor
político después de que tuvieran un conflicto de orden común en el
poblado de Miguala, lugar de residencia de ambos. Se le impuso a
Florentino una multa de 25.000 F CFA y estuvo encarcelado en Kogo
del 31/10 al 03/11/2005. Fue puesto en libertad por intervención del
ministro del interior.
La persistencia de estos hechos aconseja que la Comunidad
Internacional vuelva a interesarse de cerca por lo que ocurre en
Guinea Ecuatorial designando, a través de la Comisión de derechos
humanos de las Naciones Unidas, a un nuevo Experto Independiente
encargado de supervisar la situación de los derechos humanos en este
país así como la asistencia técnica que se preste al gobierno. Tal
designación representaría un factor de atenuación de las violaciones
y realizaría un seguimiento del respeto y cumplimiento de los
compromisos contraídos por el gobierno.
GUINEA ECUATORIAL: RICOS SIN SALUD
El Informe del senado americano ha revelado al mundo en 2005 cómo
los principales dirigentes de Guinea Ecuatorial, encabezados por su
Presidente, su esposa y sus hijos, y sus familiares se estaban
enriqueciendo desmesuradamente gracias a los ingentes ingresos
económicos generados en el país por la producción del Petróleo. El
presidente de Guinea Ecuatorial y sus próximos manejan en el Banco
Riggs de Washington más de 60 cuentas bancarias en las que se
depositaron más de 700 millones de dólares entre 1995 y 2004.
Por otra parte, el gobierno de Guinea Ecuatorial financia programas
de publicidad en grandes canales de TV internacionales (Canal Plus
Horizons) sobre la riqueza del país y lo bien que se vive en Guinea
Ecuatorial. En el mismo orden de hechos, los habitantes de Guinea
Ecuatorial también acaban de informarse, perplejos, de la reciente
orden ministerial imponiendo que los taxis de las grandes ciudades
del país fueran exclusivamente Mercedes Benz nuevos.
Mientras tanto, en Guinea Ecuatorial, la población sigue careciendo
de las mínimas condiciones sanitarias. No se nota preocupación por
parte de los dirigentes del país por ofrecer a la población un
mínimo de garantías para el goce del derecho a la salud, ya que
ellos mismos y sus familias se tratan en los grandes hospitales
extranjeros cuando enferman.
Se puede afirmar y se debe llevar al conocimiento del mundo que las
deficiencias del sistema sanitario de Guinea Ecuatorial, tercer
productor de petróleo del África subsahariana, son casi totales y
generalizadas. Los datos publicados sobre los principales
indicadores sanitarios del país no se corresponden con la realidad.
La organización básica del sistema falla por la ausencia de política
propia, la corrupción institucionalizada, el personal inadecuado, la
politización del sistema y el olvido total del ejercicio libre de la
Medicina en las consideraciones del gobierno, a pesar de su
incidencia en los gastos de salud. La estructura
técnico-administrativa de base se caracteriza por un gran desorden,
voluntariamente entretenido por el régimen, en el que todos los
técnicos se confunden y se mezclan en una amalgama difícilmente
concebible: enfermeros con licenciados y doctores; generalistas con
especialistas; técnicos superiores con medios, etc., y en el que las
calificaciones universitarias pierden su valor universal a favor de
valores extrauniversitarios, habitualmente políticos o familiares,
explicando la imposibilidad de practicar en el país el arte médico
tal como se supone que debiera aplicarse.
La grave deficiencia en el equipamiento médico gangrena este caótico
panorama sanitario: ningún hospital ofrece comida, ni siquiera
desayuno, al enfermo; ni sábanas en sus vetustas camas; los
medicamentos muchas veces se deben comprar por contrabando, lo mismo
que los consumibles médicos y los reactivos de laboratorio. En los
grandes hospitales de Malabo y Bata, faltan compresas, esparadrapo,
desinfectantes, hilos de sutura, etc., y muchas veces es imposible
obtener una simple radiografía del tórax. No hay en el país un solo
laboratorio capaz de ofrecer el análisis citológico o histológico de
un tejido patológico o el análisis bioquímico de un líquido
biológico. Ninguna mujer en Guinea Ecuatorial puede obtener una
citología cervical ni una radiografía del útero o de las trompas. En
toda la República de Guinea Ecuatorial no es posible disponer de un
simple hemograma fiable, un ionograma sanguíneo correcto y ya no se
hable de exploraciones mínimamente complejas. Los actos de cirugía
constituyen una verdadera proeza: condiciones de asepsia
deplorables, falta de instrumentos adecuados, anestesias generales
sin oxígeno ni equipos de reanimación. El aprovisionamiento en
medicamentos conoce grandes dificultades y su adquisición es
excesivamente onerosa.
La generalización de las prácticas de corrupción gangrena gravemente
el sistema, con la constitución de verdaderos feudos en los
hospitales y de grupos organizados con claros objetivos de lucro
personal.
La politización de la actividad sanitaria colma el panorama, con
exclusión de los opositores al régimen, el empleo en los hospitales
de familiares sin formación sanitaria y el sistema de información y
de vigilancia introducido entre el personal generando una situación
de desconfianza entre el mismo.
Y
para coronarlo todo, el 11/04/2005 la Presidencia de la República
autorizaba al Ministro de Sanidad, por escrito Nº 802, a suscribir
un contrato con la empresa de vigilancia SONAVI, propiedad de
Armengol Ondo Nguema, hermano del Presidente de la República, para
asegurar la seguridad y la vigilancia de los 18 hospitales del país,
contra el pago de 15.960.000 Francos CFA (unos 24.330 €) mensuales.
El contrato, Nº 05-1146-150, se firmó en Malabo el 30/05/2005, para
la vigilancia de unos hospitales que no cumplen con su principal
cometido: garantizar la salud.
La Seguridad social de Guinea Ecuatorial sirve de caja negra a los
miembros del régimen. La inmensa mayoría de la población ignora lo
que significa este nombre. Las empresas, que sufren una verdadera
extorsión en esta institución, se ven en la imperiosa necesidad de
recurrir a otros sistemas para garantizar un mínimo de cobertura
real para sus empleados.
En relación con la pandemia del VIH-SIDA, la enfermedad está
progresando de forma absolutamente inquietante, silenciosa y masiva
en Guinea Ecuatorial. El pequeño esfuerzo que se puede atribuir al
gobierno queda muy por debajo de la necesidad real y de la
incomparable capacidad económica que los propios dirigentes del país
reconocen gustosamente tener.
La información y la educación a la población, base de la prevención,
son prácticamente inexistentes. Gran parte de la población
sexualmente activa sigue dudando de la realidad del SIDA en Guinea
Ecuatorial. Interpelado ante el Parlamento sobre la profunda
ignorancia de la población sobre la problemática del VIH-SIDA, el
ministro de sanidad respondió afirmando que los países que habían
invertido en la información no habían llegado a ninguna parte.
El país carece de datos fiables porque la gestión del programa
nacional, que no involucra a todos los actores que luchan contra el
SIDA en Guinea Ecuatorial, se lleva según criterios familiares y
políticos, y porque no hay ningún registro nacional de datos serio.
No existe esfuerzo visible por establecer un programa de vigilancia
de los casos que se producen en el país, no se conocen todos los
casos hospitalarios y se ignoran todos los casos extrahospitalarios,
abrumadoramente superiores, que abarrotan las curanderías
tradicionales. Los datos oficiales no concuerdan con la realidad. En
diciembre de 2005, algunas series privadas rozaban el 20% de
seropositivos en la población general de Bata, segunda ciudad del
país, siendo las mujeres y los jóvenes las principales víctimas.
Por todas estas razones estimamos legítimo y fundamental que la
Comunidad Internacional vuelva a interesarse de cerca por lo que
ocurre en Guinea Ecuatorial designando, a través de la Comisión de
derechos humanos de las Naciones Unidas, nombrando a un nuevo
Experto Independiente encargado de supervisar la situación de los
derechos humanos en este país así como la asistencia técnica que se
preste al gobierno. Es indiscutible que tal designación
representaría un factor de atenuación de las violaciones y de
respeto y cumplimiento de los compromisos contraídos por el
gobierno.
GUINEA ECUATORIAL:
EL VICIO DE LA VIOLACIÓN
La ONG Nord Sud
XXI expresa su preocupación por el estancamiento que se registra en
el seguimiento de la situación de los derechos humanos en Guinea
Ecuatorial desde que se retirara la figura del Representante
Especial de la Comisión de Derechos Humanos para Guinea Ecuatorial
en 2002. Esta situación, lejos de mejorarse, empeora.
Independientemente del hecho de que las violaciones siempre
denunciadas en aquel país en el ámbito de la Comisión de derechos
humanos desde 1979 siguen perpetrándose con carácter sistemático,
debemos señalar que en 2005 ha habido innovaciones, y muy graves, en
las formas de violación de los derechos humanos por parte de las
autoridades guineanas: se ha generalizado la práctica de mantener
durante meses a detenidos en las cárceles, en muchos casos en
condiciones de aislamiento, sin presentarlos ante la justicia y por
tanto sin que se haya formulado contra ellos acusación alguna; se
han generalizado también los intentos de secuestro y de agresión, y
los secuestros y las agresiones, contra exilados ecuatoguineanos en
distintos países de África y en España. La responsabilidad última de
todos estos hechos corresponde a la "Seguridad" ecuatoguineana. Y
como consecuencia de estas prácticas se empieza a hablar de la
existencia de "desaparecidos" en Guinea Ecuatorial.
Ya, el 4/08/2005,
el Alto Comisariado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas
informaba que había aceptado los casos de los desaparecidos
ecuatoguineanos Celso Mba Esono, José Ndong Ntutumu y Emilio Ndong
Nguema. El Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o
Involuntarias, "había examinado estos casos y decidido transmitirlos
al Gobierno de Guinea Ecuatorial solicitándole que investigase estas
desapariciones y le comunicara los resultados que obtuviera". La
denuncia sobre estas desapariciones fue presentada en marzo de este
año por "personas cercanas a la formación política Fuerza Demócrata
Republicana y la Asociación para la Solidaridad Democrática con
Guinea Ecuatorial (ASODEGUE)" basada en Madrid.
En los términos de
la denuncia, "Celso MBA ESONO, de 25 a 30 años, casado, subinspector
de policía; sin antecedentes políticos, desapareció el 16 de
diciembre de 2003 cuando intentaba huir del país. Fue interceptado a
las 21 horas de ese día por la “Seguridad” dirigida por Diosdado
Nguema Eyí, comisario de policía y Subdirector de la Seguridad
Nacional, Liborio Mba Obama, capitán de la policía y José Mba Esono,
Adji-Nana, teniente de la policía y conocido torturador, en
el poblado de Milong-Milong a 6 kilómetros del puerto pesquero de
Bata. Mba Esono intercambió disparos con quienes intentaban
detenerlo. No ha vuelto a saberse nada de él y tampoco se ha
entregado el cadáver a su familia". "José NDONG NTUTUMU, de 25 a 30
años, soltero, militar sin graduación, residente en el Cuartel
General de Bata. Sin antecedentes políticos, desapareció después del
día 12 de octubre de 2004. Se sabe que fue detenido en la ciudad de
Mongomo. No se tienen más datos sobre su situación. Fue detenido por
un capitán de la policía y administrador de los bienes personales
del presidente Teodoro Obiang Nguema, apellidado Ndong Moló".
"Emilio NDONG
NGUEMA, de 17 a 19 años, vecino de Bata, militar sin graduación,
desapareció en agosto de 2004. Detenido desde finales de 2003.
Recluido en la Cárcel Pública de Bata,
fue juzgado y condenado en el
juicio “a puerta cerrada” celebrado en esta ciudad el 17 de febrero
de 2004. Permaneció en la Cárcel Pública de Bata hasta agosto de
2004; en esa fecha fue sacado de este establecimiento por el general
Antonio Obama Ndong, “Antonito”, primo de Obiang. Desde entonces no
ha vuelto a saberse nada de él".
Debemos recordar la presencia de numerosas personas encarceladas
desde varios meses en los siniestros penales de Black Beach y
Evinayong, generalmente por razones ideológicas, sin haber sido
jamás presentadas ante un juez y sin razones para pensar que esto
vaya a producirse de manera imparcial.
Entre estas personas, y lejos de ser exhaustivos, se puede citar a
Carmelo Ncogo Mitogo, Jesús Micha Micha, Juan Maria Itutu Méndez,
Juan Pedro Ncogo Abang y Juan Bestue Santander, residentes en Gabón,
secuestrados y traídos ilegalmente a Guinea Ecuatorial el
14/06/2004, sin haber mediado ningún tipo de extradición, acusados
de haber participado en una pretendida invasión de la isla de
Corisco sin armas; Bienvenido Samba Momesori (desde el 23/10/2003);
Weja Chicampo Puye (desde el 19/03/2004); Salvador Bibang Esono
(desde el 19/03/2004), Antonio Mba Nguema (desde enero 2004); Pedro
Mba Ndong, muy enfermo, (desde el 19/03/2004); Jerónimo Mba Obama
(desde el 27/06/2004); Marcelino Nguema Esono (desde el 27/06/2004);
José Antonio Nguema (desde el 27/06/2004); Leoncio Micha (desde el
27/06/2004); Vidal Bomabá, muy enfermo (desde enero 2005).
Más recientemente, a estos hechos vienen a añadirse secuestros e
intentos de asesinatos en países extranjeros, introduciendo una
inquietante dimensión internacional al terrorismo que siembra el
régimen que gobierna Guinea Ecuatorial dentro de su marco
territorial.
En este registro se inscriben los casos del ex-teniente coronel Juan
Ondo Abaga, refugiado en Benin, secuestrado en enero 2005, drogado y
traído clandestinamente al penal de Black Beach; del ex-teniente
coronel Florencio Ela Bibang, de Antimo Edu y de Felipe Pancho Esono,
secuestrados en Nigeria y extraditados ilegalmente a Black Beach
entre junio y julio de 2005; de Manuel Osa Mba, Rufino Eyene Nse,
José Esono Nsue, Jesús Sima y Miguel Obama Ndong, víctimas de
intentos de secuestros entre agosto y septiembre de 2005 en
Libreville, denunciados ante las autoridades gabonesas.
Las personas así extraditadas, particularmente Juan Ondo Abaga,
Florencio Ela Bibang, Antimo Edu y Felipe Pancho Esono, cuya
presencia en el país es confirmada por fuentes locales y por
organismos como Amnistía Internacional, corren además el riesgo de
desaparecer ya que el gobierno de Guinea Ecuatorial niega
oficialmente su presencia dentro del territorio nacional.
Es elocuente por fin, en este mismo orden de hechos, el caso de
Manuel Moto Tomo, gravemente herido en Alcorcón, cerca de Madrid, el
20/06/2005 cuando unos asesinos a sueldo lo confundieron con su
hermano Germán Pedro Tomo al que el régimen de Guinea Ecuatorial
habría encargado eliminar en territorio español. Nos consta que los
cuatro ciudadanos españoles responsables de esta agresión se
encuentran en manos de la justicia española (Juzgado de Instrucción
nº 4 de Alcorcón).
También en 2005 se ha vuelto a registrar episodios de muertes de
ciudadanos ordinarios por miembros del régimen galvanizados por la
impunidad, entre los que destacamos los siguientes: Miguel Angel
Ndong Ondo, conocido por Chatín, unos 27 años, disparado por un
militar sobre las 05h de la madrugada del 03/05/2005 en el barrio de
San Pedro de Lea de Bata y fallecido el 13/05/2005 en el mal llamado
policlínico Loeri Comba de Malabo sin que se le hubiera extraído el
proyectil.
Mariano Esono, conocido por Nenuco, taxista en Bata, murió en
la Comisaría de Policía de Mondoasi, en Bata, por instigación de Don
Esteban Ela, hombre poderoso asociado a la empresa SOEGUIBE
fabricadora de cerveza en Guinea Ecuatorial. Su cadáver fue
enterrado el 28/03/2005, después de haber intentado camuflar el
cuerpo en la playa.
Plácido Ndong Anvam, 36 años, guineano ordinario, murió el
20/01/2005 por consecuencia de la paliza que le infligieron los
militares en la plaza del reloj de Bata pocos días antes.
Se puede destacar también en este apartado la muerte misteriosa del
Reverendo Padre Tomás Esono Abeso en Acurenam en octubre 2005 cuyo
franco hablar no era secreto para nadie. Antes del Padre Tomás, ya
había muerto en similares circunstancias el Reverendo Padre León Mba
Ncogo, personaje carismático, el 01/01/2004.
Por todas estas razones estimamos que es fundamental que la
Comunidad Internacional vuelva a interesarse de cerca por lo que
ocurre en Guinea Ecuatorial designando, a través de la Comisión de
derechos humanos de las Naciones Unidas, a un nuevo Experto
Independiente encargado de supervisar la situación de los derechos
humanos en este país así como la asistencia técnica que se preste al
gobierno. Es indiscutible que tal designación representaría un
factor de atenuación de las violaciones y realizaría un seguimiento
del cumplimiento de los compromisos contraídos por el gobierno.
"La verdad sobre
Mbañé"
Max Liniger-Goumaz,
Mundo Negro, nº 476, julio-agosto 2003
“Los Estados petroleros del golfo de
Guinea empiezan a tener un destino desigual. Mientras Gabón vive su
ocaso, Guinea Ecuatorial está en pleno esplendor y superará en este
año el volumen de producción de su vecino francófono, que tiene una
extensión diez veces mayor. No es de extrañar, por eso, que
Libreville esté explotando sus últimas reservas en una concesión
otorgada - a principios de este mismo año – a la empresa británica
Tullo Oil en la zona marítima Kiarsseny (5442 kilómetros cuadrados),
colindante con Guinea Ecuatorial.
Es una zona que en el s. XIX la
Francia colonial quiso arrebatan a España. En 1955, Francia trato,
una vez más, de apropiarse de la isla de Mbañé, izando la barrera
tricolor. Poco después, una patrullera española la descolgó, y las
autoridades galas de Gabón se disculparon, diciendo que la bandera
sólo señalizaba una zona rocosa, peligrosa para la navegación. Las
autoridades españolas respondieron que para ello era idónea la
bandera española.
Mucho antes de su acceso a la
soberanía, la ONU había reconocido la pertenencia de la bahía de
Corisco a la Guinea española. Ya en 1869, el señor Benedetti, cónsul
francés en las islas españolas del Golfo de Guinea, especificaba,
aludiendo a la isla de Corisco que “los únicos europeos de la isla
son unos misioneros jesuitas” (Boletín de la Sociedad
Geográfica de París). Sin embargo, estos jesuitas eran españoles.
Después de su independencia, en
1960, Gabón codició, imitando al colonizador francés, los
territorios españoles, transformados en 1968 en ecuatoguineanos. Rl
pasado 13 de marzo Alí Bongo, primogénito del presidente gabonés
Omar Bongo y ministro de Defensa, llegó a la isla de Mbañé
acompañado por el Comandante en Jefe de la Marina gabonesa, así como
por un destacamento de gendarmes de élite. Declaró que el islote
pertenece a Gabón y que reforzaría su presencia con más dotación
policial. Más tarde, el presidente Bongo reafirmaba la soberanía
gabonesa sobre las 30 hectáreas de Mbañé.
Ante el enviado especial de Obiang
Nguema a Libreville, capital de Gabón, el Primer Ministro gabonés
manifestó su “total asombro” ante las afirmaciones ecuatoguineanas
de violación del territorio nacional, tildándolas de “lamentables e
inoportunas”. Pretendió demostrar que la presencia gabonesa en Mbañé
se remontaba a principios del S. XX. El Primer Ministro guineano,
Muatetema Rivas, replicó denunciando una “ocupación ilegal”.
Poco después, Obiang Nguema llegaba
a Libreville, en visita amistosa y de trabajo para examinar el
contencioso de Mbañé. Se acuerda una pronta reunión de la Comisión
de Fronteras, con el fin de facilitar la cooperación entre los dos
países; esa Comisión se reunió por primera vez en 2001. Durante la
entrevista Bongo-Obiang , este último presentaría unos viejos mapas
españoles que autorizaban a Guinea Ecuatorial para extender sus
reivindicaciones a las ciudades de Medounou y Sam (Monte Cristal),
fronterizas con Guinea Ecuatorial. En esta región, los geólogos de
la compañía De Beers habrían detectado unas minas de diamantes. El
presidente Bongo presentó un documento firmado por Macías Nguema, en
el que el primer dictador ecuatoguineano cedía Mbañe a Gabon. Malabo
cuestionó la autenticidad de dicho documento, ya que no tenía
encabezamiento oficial y la firma no correspondería a la habitual de
Macías.
Según la agencia canadiense Science
Press, se trataría de una disputa entre la petrolera francesa
TotalFinaElf que controla el petróleo gabonés y las empresas
norteamericanas, todopoderosas en Guinea Ecuatorial.
El pasado colonial
En marzo de 1843, un enviado
especial de Madrid, el Comisario Real Plenipotenciario Juan José
Lerena, llegó a la isla de Corisco, en donde izó la bandera española
ante numerosos jefes locales. Su autoridad se extendía a las islas
de Corisco, Elobey Grande y Elobey Chico, así como a los islotes de
Leva y Mbañe. Por cortesía, Lerena envió un comunicado a los
franceses de Gabón, en el que describía la extensión de las
posesiones españolas de Rio Campo al cabo Santa Clara. Incluidas las
bahías de Corisco-Elobeyes, del Muni y de Munga.
No hubo reacción ni objeción por
parte francesa. En 1849, Francia reforzó su posición en la zona que
le concedió España, fundando la ciudad de Libreville. Ya en 1844, el
misionero americano Wilson denunció “la agresión francesa en Gabón”,
denunciando que el negociante Amouroux habría firmado unos tratados
con algunos jefes locales emborrachando al jefe Glass.
Curiosa anécdota de la historia, ya
que en febrero de 1980, con la finalidad de hacerse con una parte de
la bahía de Corisco y su potencial petróleo, los gaboneses actuaron
de la misma forma con el presidente Obiang Nguema: en una larga
noche de orgías, le hicieron firmar un documento en el que cedía
parte del territorio nacional.
La hispanidad del islote
En 1861, Paul du
Chaillu denominó al islote Banian. Un Comité de la iglesia
presbiteriana americana, relatando una visita llevada a cabo en los
territorios españoles de la bahía de Corisco, en 1876, la llamó
Mbangwe. En sus Estudios geográficos (Madrid 1908), León
Martín Peinador hizo alusión a la isla de Corisco y destacó que “al
S. están los islotes de Leva o Laval y otros varios… Más al S. hay
otro nuevo banco con el islote de Mbanyé o Mbañe, que forman parte
de la misma formación de la isla de Corisco”.
En 1912, refiriéndose a las
colonias españolas del Golfo de Guinea, Luis Ramos Izquierdo
escribió, “A media milla de la isla de Corisco, y al S. de la misma,
se encuentra el islote Leva y al S.O., a más de seis millas, el
islote Mbañe; el primero de ellos despoblado y el segundo ocupado
tan solo por un plantón de la Guardia Colonial a fin de hacer en él
efectiva nuestra soberanía”.
El año de la llegada de los
misioneros claretianos a Guinea Ecuatorial, concretamente al sur de
Río Muni, se publicó el 10 de octubre de 1884, en Libreville, bajo
los auspicios de Asuntos Exteriores franceses, un acuerdo dudoso que
consagraba la soberanía francesa en la bahía de Corisco.
El historiador y geógrafo Abelardo
de Unzueta en sus Islas del Golfo de Guinea(Madrid, 1945),
precisa lo siguiente: “Rodean completamente a Corisco una serie de
bancos arenosos y rocosos de igual composición que el suelo de la
isla, emergiendo algunos en forma de pequeños islotes. Tales son el
de Leva o Levan (llamado Laval por D´Almonte), peñasco rocoso… Más
al sur del islote Leva, el banco de su nombre y el Bañe, Banye o
Banian y el Congo o Cuga… El islote o cayo de Bañe está al norte del
banco de su nombre, riquísimo en pesca. En este islote los franceses
de Gabón, sin advertir a las autoridades españolas, pusieron una
boya con los colores franceses, sin duda, con el ánimo de tomar
posesión del mismo e intentar ejercer luego derechos sobre
Corisco, pero el Padre misionero español Sorinas avisó al
Subgobernador de Elobey Chico y ambos marcharon al lugar, quitando
la bandera francesa, siendo este mismo Padre felicitado
posteriormente por el Senado español con motivo de su presencia en
el mismo y de quien fue conocido este hecho…”
En 1911, la prestigiosa
Enciclopedia Británica siguió calificando la isla Bana de
española, al igual que Corisco y los dos Elobeyes.
Treinta años de tergiversaciones
A finales de 1971 tuvo lugar en
Bata un encuentro guineo-gabonés, para tratar las aguas
territoriales. No se llegó a ningún acuerdo. En su tesis sobre
Guinea Ecuatorial (Neuchatel, 1976) el suizo A. Kabel, - muchísimo
antes del nacimiento del “Kuwait del África Central”- que el fracaso
de las negociaciones “no era ajeno a la política de algunos círculos
económicos. En efecto, la plataforma continental en la zona en
litigio es, según las estimaciones de las empresas petroleras
concesionarias (concretamente Chevron), la más ideal para contener
petróleo”.
No es de extrañar que desde enero
de 1973 la Revue française d´études politiques abriera sus
páginas con el contencioso insular. A finales de octubre de 1972. el
New York Times, refiriéndose al mismo (islotes Mbañe y
Cocoteros), subrayó que el 23 de agosto, Gabón, para hacerse con los
posibles yacimientos petroleros offshore, acaba de ampliar
unilateralmente sus aguas territoriales a 70 millas (la norma
internacional es de 20 millas).
El primer presidente de Guinea
Ecuatorial, Macías Nguema, denunció entonces aquella agresión. En
septiembre unos soldados ecuatoguineanos abrieron fuego contra unos
pescadores gaboneses activos en la zona en disputa, a lo que
Libreville respondió enviando dos barcos con 40 soldados para ocupar
Mbañe, Conga y Cocoteros. Congo y el entonces Zaire invitaron a
Macías y a Bongo a Brazzaville. Un comunicado hizo alusión al deseo
de una solución pacífica del conflicto de Mbañe bajo los auspicios
de los conciliadores Marien Ngouabi y Mobutu Sese Seko, presidentes,
respectivamente, de Congo y del entonces Zaire.
Sin embargo, desde la crisis de
1972, la isla ha estado ocupada por los gendarmes gaboneses. En
enero de 1993, un decreto presidencial gabonés anexiono los islotes
Mbañe, Cocoteros y Conga. A pesar del mismo, una Guía Informativa
oficial del Ministerio francés de Cooperación sostuvo en noviembre
que los islotes Belobi, Conga, Corisco, Elobeyes, Mbañe y Ukoko
dependen de la autoridad administrativa ecuatoguineana.
Al considerar la persistencia del
conflicto fronterizo, Bongo y Obiang crearon, en 1999, una Comisión
del Golfo de Guinea, con la finalidad de prevenir eventuales
conflictos, iniciativa que no ha resuelto nada. El US Geological
Survey Mineral Yearbook, de 2000 (Washington) afirma claramente
que la isla de Mbañe pertenece a Guinea Ecuatorial. Al igual que el
informe Guinea 2000 publicado por Malabo, que especifica que
forman parte de Río Muni los numerosos islotes de la Bahía de
Corisco. Así, no solo lo recoge el mapa del Ministerio
ecuatoguineano de Minas y Energía, sino también el mapa suministrado
en febrero de 2002 por la compañía petrolera Vanco de Houston que
sitúa Mbañe en el área ecuatoguineana.
Según el diario estatal gabonés
L´Union (Libreville 2-2-2001), la Comisión ad hoc de las
fronteras habría anunciado notables avances en las negociaciones
entre Gabón y Guinea Ecuatorial. Los instrumentos jurídicos e
históricos necesarios para la equitativa delimitación serían:
-
La Convención franco
española de 27 de junio de 1900.
-
La Carta de Naciones
Unidas.
-
La Carta de la OUA.
-
La Convención
Internacional sobre el Derecho Marítimo.
En el año 2001, varias fuentes
hicieron ver que Corisco llegaría a ser un centro económico y
financiero para las operaciones de inversión en África, con un
régimen fiscal ventajoso. Las agencias de viaje gabonesas
organizaron unas visitas a Corisco y submarinismo en la zona en
disputa.
La dictadura nguemista sacudida
A pesar de las tensiones políticas
entre el Gobierno ecuatoguineano y la oposición democrática, son
unánimes las protestas en Malabo contra la nueva provocación
gabonesa. El pasado 14 de marzo, el partido Convergencia para la
Democracia Social (CPDS) reclamó a Mbañe como “parte irrenunciable
del territorio nacional”. El Movimiento para la Autodeterminación
de la Isla de Bioko (MAIB), se manifestó en el mismo sentido,
denunciando la incapacidad del ejército para responder a la
ocupación militar gabonesa de Mbañe y su entorno.
La oposición democrática puso el
dedo en la llaga. Obiang Nguema, dueño en Libreville de varias
propiedades inmobiliarias, hoteles – Reendam, Inter, Atlantique – y
lujosos chalés en los barrios residenciales - Batterie IV y Owendo
-, no quiere reconocer ante el pueblo ecuatoguineano su terrible
desliz en la famosa “noche de orgía” de febrero de 1980. Lo cierto
es que su firma en el documento de cesión de una parte del
territorio nacional no tiene ningún valor jurídico. De hecho,
incluso una dictadura como la suya debe contar con el aval del Poder
Legislativo en temas como ése.
A finales de mayo, en una de las
sesiones de la Comisión de Fronteras, el segundo viceprimer ministro
gabonés, Antoine Mboumou Miyakou, propuso la explotación conjunta de
Mbañe, propuesta que fue rechazada por su homologo ecuatoguineano
Jeremías Ondo Ngomo. El gobierno ecuatoguineano argumentaba que “no
se tomará ninguna decisión, si no se hacía previamente un examen de
los antecedentes históricos que atribuyen esa zona a Guinea
Ecuatorial”.
La edición original de
Mundo Negro
puede verse aquí
Obiang volvió de Bucarest
France Press decía
ayer lo siguiente: "Hemos estado en Ginebra para tomar parte en las
negociaciones con Gabón sobre Mbañe. Pero la parte gabonesa no ha
podido acudir por problemas internos, esta es la razón por la que la
reunión tuvo que aplazarse" declaró la noche del martes el
presidente Obiang a su regreso de la Cumbre de la Francofonía que
tuvo lugar la pasada semana en Bucarest (Rumania)"
Comunicado
oficial tras la reunión Micha-Moratinos
El Ministerio español de
Asuntos Exteriores publicó ayer el comunicado siguiente: "Esta
mañana, el Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación se ha
reunido con el Ministro de Asuntos Exteriores, de la Cooperación y
de la Francofonia de Guinea Ecuatorial, Señor Pastor Michá, para
tratar temas relativos a las relaciones bilaterales y cuestiones
internacionales de interés común.
Se trata de una reunión preparatoria del viaje del Ministro de
Asuntos Exteriores y Cooperación a Malabo a finales de mes
acompañado de una importante misión empresarial, en el marco de las
frecuentes entrevistas entre ambos Ministros (julio 2006 en Rabat y
septiembre 2006 en Nueva York)
El Ministro español expresó durante el encuentro, su deseo de que
este viaje marque un nuevo punto de partida en las relaciones
bilaterales definidas por una mayor confianza y madurez que permitan
aprovechar todo el potencial de nuestras relaciones, especialmente
en los campos de la concertación política, la cooperación para el
desarrollo y el fomento de los intercambios comerciales y
económicos".
Amnistía Internacional condena
los desalojos forzados en varios países africanos, Guinea Ecuatorial
entre ellos
Amnistía Internacional
publicó ayer el comunicado siguiente con el título "África:
Los desalojos forzosos alcanzan niveles de crisis". El comunicado
dice: "Investigaciones llevadas a cabo por Amnistía Internacional y
el Centro por el Derecho a la Vivienda contra los Desalojos (COHRE),
con sede en Ginebra, revelan que la práctica de los desalojos
forzosos ha alcanzado proporciones epidémicas en África, donde más
de tres millones de personas han sufrido esta práctica desde 2000.
Las dos organizaciones pidieron hoy, 4 de octubre, a los gobiernos
africanos que pongan fin a los desalojos forzosos y cumplan con sus
obligaciones internacionales de derechos humanos.
"Las cifras se
están disparando realmente e indican a las claras que los desalojos
forzosos son una de las violaciones de derechos humanos más
extendidas y menos reconocidas que se producen en África", ha dicho
Kolawole Olaniyan, director del Programa Regional para África de
Amnistía Internacional.
Aunque la
práctica del desalojo forzoso ha sido reconocida como violación
grave de los derechos humanos por el derecho internacional y, en
particular, por la Comisión Africana, gobiernos de toda África
siguen desalojando de sus hogares a cientos de miles de personas
cada año. Muchos de estos desalojos vienen a menudo acompañados de
otras violaciones de derechos humanos, como el uso excesivo de la
fuerza por parte de quienes los llevan a cabo, con detenciones
arbitrarias, palizas, violación, tortura e incluso homicidios.
Jean du
Plessis, director ejecutivo en funciones de COHRE, ha declarado:
"Muchos gobiernos africanos justifican los desalojos forzosos
basándose en que son fundamentales para el ‘desarrollo’ y, por
consiguiente, de interés para el bienestar de la población general.
Sin embargo, el desarrollo que genera desalojos forzosos es
básicamente contraproducente, porque los desalojos dejan a las
personas sin hogar, destruyen bienes y activos productivos y
obstruyen el acceso al agua potable, los servicios sanitarios, la
atención a la salud, los medios de vida y la educación. Al llevar a
cabo desalojos forzosos, los gobiernos africanos empujan a la gente
hacia la pobreza, no la sacan de ella".
Kolawole
Olaniyan, de Amnistía Internacional, ha declarado: "Al no poner fin
a la práctica de los desalojos forzosos, los dirigentes africanos
están violando su obligación de proteger los derechos humanos y
desvirtuando su compromiso expreso hacia imperativos de desarrollo
tales como los Objetivos de Desarrollo del Milenio y la Nueva
Asociación para el Desarrollo de África."
Los ejemplos
de desalojos forzados en todo el continente son tan numerosos como
penosos. Éstos son algunos ejemplos recientes:
Se calcula que
dos millones de personas han sido desalojados a la fuerza de sus
domicilios y muchos miles se han quedado sin hogar desde 2000 en
Nigeria.
Más de 12.000
personas fueron desalojadas a la fuerza del campo de Dar Assalaam en
Sudán en agosto de 2006. La mayoría eran personas previamente
desplazadas por el conflicto de Sudán que habían sido asentadas en
campos situados en la capital, Jartum, o sus alrededores. Las
autoridades han llevado a cabo el desalojo forzoso de miles de
personas de estos campos, reasentándolas en zonas del desierto sin
acceso a agua potable, alimentos ni otros servicios esenciales.
Actualmente hay más de cuatro millones de personas desplazadas en
Sudán.
El gobierno de
Zimbabue sorprendió a la comunidad internacional en 2005
cuando, en una operación tipo militar, obligó a unas 700.000
personas a dejar sus casas, sus negocios o ambas cosas. Hasta la
fecha, el gobierno no ha tomado ninguna medida eficaz para ocuparse
de la difícil situación que atraviesan estas personas desplazadas.
En Luanda,
capital de Angola, al menos 6.000 familias han sufrido
desalojo forzoso y la destrucción de sus casas desde 2001. Muchas de
estas familias, que no han recibido indemnización, sufrieron el robo
de sus propiedades por parte de quienes las desalojaron, y aún están
sin hogar.
En Kenia,
aproximadamente 70.000 personas han sido desalojadas a la fuerza de
sus hogares en zonas de selva desde 2005, mientras que al menos
20.000 lo han sido de barrios de Nairobi o de sus alrededores desde
2000.
En Ghana,
más de 7.000 personas quedaron sin hogar cuando fueron desalojadas
por la División de Caza y Fauna del Parque Nacional de Digya, en
marzo y abril de 2006. El desalojo se interrumpió en abril, sólo
después de que volcara una embarcación que transportaba a más de 150
personas desalojadas, accidente en el que murieron al menos 10
personas. Quienes quedan en el Parque siguen viviendo bajo la
amenaza del desalojo forzado. Además, en Legion Village (Accra), en
mayo de 2006, fueron destruidas las casas de unas 800 personas,
mientras que unas 30.000 de la comunidad de Agbogbloshie, también en
Accra, están bajo la amenaza del desalojo forzoso desde 2002.
Al menos 300
familias en Guinea Ecuatorial han sido desalojadas a la
fuerza de sus hogares desde 2004, cuando el gobierno se embarcó en
un programa de regeneración urbana en Malabo y Bata. Estas familias
tenían título de propiedad. Hay miles de personas más en situación
de riesgo.
Información
general
En octubre de
2001, la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos
(Comisión Africana), en una decisión histórica sobre desalojos
forzosos en Nigeria, señaló que la Carta Africana de Derechos
Humanos y de los Pueblos garantizaba el derecho a una vivienda
adecuada, lo cual incluía la prohibición de los desalojos forzosos
(véase SERAC and CESR v. Nigeria, ACHRP 2002). En este caso,
la Comisión Africana incorporaba el fundamento y la jurisprudencia
del derecho internacional de los derechos humanos sobre la
prohibición del desalojo forzoso al derecho implícito a una vivienda
adecuada que recoge la Carta Africana. Sin embargo, esta importante
decisión aún no se ha visto reflejada en la jurisprudencia del
continente ni en las prácticas de los gobiernos.
Según el
derecho internacional de los derechos humanos, que incluye la Carta
Africana, ratificada por Estados miembros de la Unión Africana, los
desalojos sólo pueden considerarse legítimos si se juzgan necesarios
en "las circunstancias más excepcionales". Aun dándose estas
circunstancias, es necesario cumplir ciertas protecciones de
procedimiento y requisitos de debido proceso, como que los Estados
garanticen, antes de cualquier desalojo previsto y especialmente de
los que afectan a grandes grupos, que se estudian todas las
alternativas viables en consulta con las personas afectadas. Además,
y en cualquier caso, la consecuencia del desalojo no debe ser que
los particulares queden sin hogar o vulnerables a la violación de
otros derechos humanos. Los gobiernos están legalmente obligados a
garantizar que las personas afectadas reciben una vivienda
alternativa y una indemnización por todas las pérdidas.
Los Objetivos
de Desarrollo del Milenio, tal y como están definidos en la
Declaración del Milenio de las Naciones Unidas, fueron adoptados por
la Asamblea General de las Naciones Unidas el 18 de septiembre de
2000. El objetivo 7.11 pide a los gobiernos "[p]ara el año 2020,
haber mejorado considerablemente la vida de por lo menos 100
millones de habitantes de tugurios".
La Nueva
Asociación para el Desarrollo de África (NEPAD) es una visión y un
marco estratégico para el desarrollo de África. Dentro de sus
objetivos fundamentales declarados está, entre otros, "erradicar la
pobreza" y "situar a los países africanos, tanto individual como
colectivamente, en una vía de crecimiento y desarrollo sostenibles".
Uno de sus principios es "[a]segurar que todas las asociaciones con
NEPAD están vinculadas a los Objetivos de Desarrollo del Milenio y
otros objetivos y fines de desarrollo acordados".
Editado y
distribuido por ASODEGUE

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