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2 de octubre de 2006

"Guinea Ecuatorial no es ni democrática, ni está bien gobernada, ni se comporta responsablemente con su ciudadanía"

 Declaración del Senador norteamericano Carl Levin (Demócrata por Michigan) sobre  "Corrupción en el Extranjero y Petróleo". 26 de Septiembre de 2006


   Señor Presidente, el mes pasado, el 10 de Agosto, el Presidente Bush anunció una nueva iniciativa de los Estados Unidos para combatir la corrupción en todo el mundo. La denominó "Estrategia Nacional para Internacionalizar los Esfuerzos Contra la Cleptocracia". Para promover esta iniciativa, el Presidente Bush dijo: "El alto nivel de corrupción en las más altas instancias del gobierno, o cleptocracia, es un grave y corrosivo abuso de poder y representa el más odioso tipo de corrupción de la vida pública. Es una amenaza para nuestros intereses nacionales y una violación de nuestros valores. Impide nuestros esfuerzos para promover la libertad y la democracia, poner fin a la pobreza, y combatir el crimen internacional y el terrorismo".  
                 

   Yo no podría estar más de acuerdo.

   Pero últimamente, algunas acciones del Presidente no van de la mano con su retórica.  El primero de los principios de la iniciativa presidencial contra la corrupción sería denegar la entrada en los Estados Unidos a los cleptócratas, es decir, a altos mandatarios que se dedican a, o se benefician de, la corrupción.  Con todo en los últimos meses la Administración ha recibido a dos de los más notables cleptócratas del mundo: Teodoro Obiang, Presidente de Guinea Ecuatorial, y Nursultan Nazarbayev, Presidente de Kazajistán.

   ¿Qué tienen en común estos dos hombres además de sus corruptas dictaduras?.  Petróleo. Ambos controlan los vastos recursos petrolíferos de sus naciones. Ambos abastecen de crudo a los Estados Unidos.  Recibiendo a estos dictadores corruptos en los Estados Unidos, en contradicción con los principios anti-corrupciòn articulados por el Presidente en agosto, la Administración anuncia al mundo entero que nosotros pondremos en cuestión nuestros principios a un precio:  el del petróleo.

   El día 12 de abril de este año, en el Departamento de Estado, la Secretaria Rice saludó al Presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, diciéndole: "Muchas gracias por su presencia aquí. Usted es un buen amigo y nosotros le damos la bienvenida".  En su discurso de  bienvenida al señor Obiang, no hizo mención alguna de las sumamente inquietantes marcas de su régimen.  No mencionó los abusos en materia de derechos humanos;  no mencionó el fraude electoral;  no hizo mención acerca de la extensión y alto nivel de la corrupción.  En lugar de eso, una fotografía de la Secretaria Rice estrechando la mano del Señor Obiang y sonriendo ampliamente apareció en los medios de todo el mundo. El señor Obiang ha utilizado indudablemente su visita, y esta fotografía, para legitimar su régimen y demostrar su estatus preferencial en los Estados Unidos.

   La Secretaria Rice dice que su objetivo como Secretaria de Estado es dirigir una "diplomacia transformacional" que, en sus propias palabras, requiere de nosotros "trabajar con nuestros muchos socios en todo el mundo para construir y sostener estados democráticos y bien gobernados que respondan a las necesidades de sus pueblos - y que se conduzcan a si mismos con seriedad en el sistema internacional. "  Bajo el señor Obiang, Guinea Ecuatorial no es ni democrática, ni está bien gobernada ni se comporta responsablemente con su ciudadanía.

   Guinea Ecuatorial es el tercer más importante productor de crudo en el África subsahariana.  Actualmente exporta alrededor de 360.000 barriles diarios, pero hay mucho más bajo explotación.  Las compañías norteamericanas han invertido alrededor de 10 billones de dólares para explotar aquellos recursos petrolíferos.  Sin embargo la explotación de los recursos petroleros de Guinea Ecuatorial no ha beneficiado a su profundamente empobrecida población.  Si bien el dinero del petróleo hace de Guinea, en base al índice per capita, una de las naciones más ricas del mundo, el nivel de vida de su población se encuentra entre los más pobres de la tierra. Guinea Ecuatorial figura en el puesto nº 121 en el Índice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas.  De acuerdo con el informe del Departamento de Estado del 2002, hay "..escasa evidencia de que la riqueza generada por el petróleo del país esté siendo dedicada para el bien público".

   El señor Obiang es la causa principal de la miseria de su propio pueblo.  Tomó el poder hace 30 años mediante un golpe, sus oponentes políticos han sido encarcelados y torturados, y su reelección más reciente  ha sido condenada por el Departamento de Estado como "...desvirtuada a causa de un amplio fraude y conductas intimidatorias..".  El Informe del Departamento de Estado de 2005 por países acerca de Practicas relativas a los Derechos Humanos afirma, que en Guinea Ecuatorial, ".. la corrupción Publica en todas las ramificaciones del Gobierno continua siendo un problema significativo".  En su índice de corrupción, Transparencia Internacional clasifica a Guinea Ecuatorial en el puesto 152 de entre 159 naciones.

   En otras palabras, Guinea Ecuatorial es hoy en día uno de los países más corruptos del mundo.

   Yo he llegado a familiarizarme con el régimen de Obiang a través de mi papel como Ranking Minority Member [Miembro de la Minoría] del Subcomité Permanente de Investigaciones del Senado.  El 15 de Julio del 2004, el Subcomité celebró una vista cuyo titulo era "Lavado de dinero y corrupción en el extranjero: Puesta en vigor y eficacia del Acta Patriótica".  Dicha vista  y un informe que la acompañaba detallaban cómo el Presidente Obiang y su familia habían sacado personalmente beneficios de las compañías petroleras americanas que operaban en su país, estableciendo sociedades de mera fachada para, a través de ellas, abrir cuentas en el Riggs Bank,  aquí en Washington, e hicieron grandes depósitos, incluso depósitos en caja de cantidades del orden de los 3 millones de dólares de una sola vez, mediante transacciones que sugieren, con pocas dudas, que eran el resultado de prácticas de corrupción en el extranjero.

   Además, alrededor de 35 millones de dólares de los ingresos del petróleo fueron trasferidos a sospechosas cuentas fantasma.

   El Presidente Bush ha afirmado que su intención es "...acabar con la corrupción pública de alto nivel en todas sus formas y denegar a funcionarios corruptos el acceder al sistema financiero internacional como un medio para defraudar a sus pueblos y ocultar sus mal adquiridas ganancias".   Y aun así, después de que se revelara que el señor Obiang había utilizado mal las instituciones financieras de los Estados Unidos para el lavado de dinero, el Departamento de Estado ha intervenido recientemente  en beneficio de su régimen, tratando de convencer a los bancos que operan en Estados Unidos de que abran cuentas a favor del gobierno de Guinea Ecuatorial.  Merece la pena insistir: una vez que hemos visto cómo el señor Obiang  utilizaba el Riggs Bank para depositar y transferir  fondos sospechosos, y después de que el Riggs cerrase sus cuentas y las de su régimen, el Departamento de Estado se ha dirigido a  entidades bancarias americanas, poco predispuestas, y les ha pedido que abran cuentas para el régimen de Obiang.  Todo ello cuando se habla de  "...denegar a funcionarios corruptos el acceso a nuestro sistema financiero".

   Hay más. Hace pocos meses, en mayo, la Administración anunció un nuevo programa que dirige el Departamento de Defensa para ayudar específicamente a 20 países en el desarrollo de sus fuerzas militares.  Uno de ellos era Guinea Ecuatorial.  A pesar de su terrible record en materia de derechos humanos, de su reputación debida a la corrupción, y de su riqueza procedente del petróleo, la Administración se propuso gastar los dólares del contribuyente norteamericano en el desarrollo del ejército del régimen de Obiang.  Claro que el Presidente Bush pidió una estipulación al DOD [siglas del Departamento de Defensa USA] encargado de la autorización de la cuenta para poder aprobar las partidas.  Varios de nosotros nos opusimos, y Guinea Ecuatorial fue apartada de la provisión del proyecto del Senado.

   Esas y otras acciones llevadas a cabo por la Administración para cortejar al señor Obiang  están más que equivocadas.  Proporcionan argumentos a los que critican a América, a quienes afirman que nosotros no queremos decir lo que decimos y que no vivimos conforme a  nuestros propios principios, especialmente cuando el petróleo es lo que está en juego.  En la cuestión de la corrupción en el extranjero, el presidente necesita tomar el toro por los cuernos.  ¿Qué será mejor?  ¿Apartaremos nuestros ojos de los records de Obiang en corrupción y brutalidad para que poder obtener el petróleo de Guinea Ecuatorial?  ¿O le pediremos que ponga fin a sus corruptos modos de actuar?.

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   El Presidente Bush afirmó que la CLEPTOCRACIA "..es una amenaza a nuestros intereses nacionales y una violación de nuestros valores".  Dijo que la corrupción en el extranjero "...impide nuestros esfuerzos para promover la libertad y la democracia, poner fin a la pobreza, y combatir el crimen internacional y el terrorismo".

   Tiene razón, y eso muestra con exactitud hasta que punto su cortejo a dictadores corruptos como el señor Obiang y el señor Nazarbayev son tan manifiestamente deplorables.  Comprometer nuestra batalla contra la corrupción para ganar los favores de dictadores de países productores de crudo no es solo moralmente equivocado,  sino que  favorece también la propaganda del club de nuestros crìticos, sostiene regímenes brutales y corruptos, y por último dinamita nuestros esfuerzos, en palabras de la Secretaria Rice, para "...construir y sostener estados democráticos y bien gobernados".

   [La traducción es de L. A. Se han suprimido los párrafos del discurso dedicados al régimen de Kazajistán]

 

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