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HOJAS INFORMATIVAS
30 de noviembre de
2007
Seis ecuatoguineanos detenidos por fuerzas
camerunesas cerca de la frontera de Rio Campo
Unión Popular quiere denunciar
públicamente la pasividad del gobierno ecuatoguineano ante la situación
que padecen seis ciudadanos del poblado de Ayamikeng, perteneciente al
municipio de Río Campo y próximo al río Ntem, que fueron detenidos hace
una semana por un destacamento militar camerunés cuando cazaban en una
zona próxima a la frontera pero claramente en territorio ecuatoguineano.
Según fuentes de UP las fuerzas camerunesas se hacen notar cada vez más
en esta zona del país sin que se produzca ninguna reacción por parte de
las autoridades del régimen. Al parecer Camerún condiciona su puesta en
libertad al pago de una multa de 500.000 francos CFA por parte de cada
uno de los detenidos.
Unión Popular atribuye la pasividad del
régimen a la existencia de pactos secretos de Obiang con los dirigentes
de los países vecinos que se traducen finalmente en problemas para las
poblaciones de las zonas fronterizas.
Más riesgos y menos protección. Mujeres
inmigrantes en España frente a la violencia
de género
Es un informe de la sección española de
Amnistía Internacional.
Pinchar aquí.
Reabierta la discusión acerca de la cesión de la península de Bakassi
El conflicto de
Bakassi, muy cercana a Bioko, pudo parecer durante algún periodo un
modelo de resolución de los contenciosos fronterizos africanos.
Llegado al tramo final del proceso de entrega a la administración
camerunesa empiezan a aparecer problemas:
"La semana pasada una
moción del Senado nigeriano reabrió la vieja polémica entre Nigeria y
Camerún acerca de la soberanía de la península de Bakassi. Esta
cuestión parecía haberse resuelto a favor de Camerún en la reunión
celebrada entre ambos países en junio de 2006. Pero ahora, una
irregularidad en el proceso imputable al ex Presidente nigeriano ha
reabierto discusión sobre las decisiones tomadas.
Anita Boselli
Equilibri.net (29 noviembre 2007)
La cesión de la península
de Bakassi
La península de Bakassi
es un área de apenas 1000 km², rica en petróleo (ya existen algunas
instalaciones petrolíferas en la zona) y con abundantes recursos
hídricos que se extiende a lo largo del golfo de Guinea, entre las
fronteras de Nigeria y Camerún. El área ha sido durante mucho tiempo
objeto de disputas entre Camerún y Nigeria, a quien había sido
asignada en el momento de su independencia. Ambos países se
dirigieron finalmente a la Corte Internacional de Justicia (CIJ)
para dirimir definitivamente la cuestión. En octubre de 2002 la CIJ
se pronunció a favor de la cesión de la península a Camerún, pero la
transferencia de la soberanía ha encontrado una fuerte oposición y
muchas dificultades, entre otras cosas debido a la fuerte oposición
de la población local. Por este motivo, el año pasado se celebró la
cumbre de Green Tree (Nueva York), bajo la tutela de Naciones
Unidas, en la que participaron el presidente camerunés Paul Biya, el
entonces presidente nigeriano Olosegun Obasanjo y el ex Secretario
General de la ONU Kofi Annan. En ese encuentro, se firmó un acuerdo
que estipulaba la retirada de las tropas nigerianas de la península
en un plazo de sesenta días y la cesión total del control del
territorio a Camerún en un plazo de dos años. Sin embargo, la firma
del acuerdo no consiguió aplacar los ánimos. En este contexto un
grupo de habitantes de la península contrarios al traspaso de la
región a Camerún amenazaron con tomar el camino de la secesión,
incluso poco después, el 9 de julio de 2006, legaron a declarar la
independencia de la “República Democrática de Bakassi”. A pesar de
todo, la retirada de Nigeria se inició el 9 de julio de 2006 y el 14
de agosto de ese mismo año se llevó a cabo formalmente la cesión de
la zona a las autoridades camerunesas.

Acuerdo
La moción del Senado
nigeriano
El pasado martes 22 de
noviembre una veintena de miembros del Senado nigeriano promovieron
una moción que resultó inmediatamente aprobada por toda la Cámara
Alta del Parlamento nigeriano. En ella, se solicitaba al actual
Presidente, Umaru Yar'Adua, suspender el proceso de transferencia de
la soberanía de Bakassi a Camerún y someter lo antes posible el
acuerdo de Green Tree a la aprobación del Parlamento, que tendrá que
decidir si a Nigeria le conviene o no ratificarlo. Los senadores que
han promovido la iniciativa han basado su decisión en la
unilateralidad con la que el ex presidente nigeriano gestionó el
problema, sin someter a la aprobación bicameral el acuerdo firmado
con su homólogo en Green Tree. La firma de dicho tratado, por tanto,
tendría que considerarse inconstitucional de acuerdo con la sección
12(1) de la Constitución nigeriana que exige que todos los tratados
concluidos entre la federación nigeriana y otro país sean aprobados
por el Parlamento antes de entrar en vigor. Pero las
transformaciones territoriales sancionadas por la CIJ no fueron
objeto de discusión parlamentaria por lo que no pueden ser
consideradas válidas hasta que la Asamblea Nacional no se pronuncie
positivamente. Además, los senadores sostienen que, al no haberse
introducido modificaciones en la Constitución, la península de
Bakassi forma aún parte de la lista de territorios que en el texto
constitucional aparecen como de soberanía nigeriana y, por tanto,
técnicamente no ha cambiado de propietario.
Los expertos en derecho nigeriano han reaccionado de forma distinta
a la decisión del Senado. Algunos consideran ilegal la moción a
causa de la decisión tomada por la CIJ. En esta línea se sitúa Bola
Ajibola, jefe de la Comisión mixta de Nigeria-Camerún, creada por
Naciones Unidas tras el pronunciamiento de la Corte con el objetivo
de agilizar la puesta en práctica de la medida. Ajibola sostiene que
el artículo de la Constitución argumentado por el Senado puede
aplicarse a los asuntos internos de Nigeria, pero que ésta aún debe
someterse a los compromisos internacionales que suscriba. Otro de
los problemas que podría verse agravado por la moción es la
situación que atraviesan las personas residentes en la península,
que desde agosto del año pasado han asistido a un sensible
empeoramiento de sus condiciones de vida.

Arriando la bandera nigeriana
El actual sistema de
gestión
El traspaso del
territorio a la administración camerunesa no fue acogido
favorablemente por la población. El número de personas residentes en
la península es objeto de disputas, en parte a causa de que la
principal actividad económica de la mayoría de la población es la
pesca. Sin embargo, en general, tanto la autoridad nigeriana como la
camerunesa concuerdan a la hora de constatar que las condiciones de
vida de los residentes han ido deteriorándose. La población de la
península tiene tres posibilidades: obtener la ciudadanía camerunesa,
permanecer en la península conservando su ciudadanía nigeriana
(“Resident Alies Status”) o dejar la península y establecerse en
Nigeria. A día de hoy, después de que haya pasado más de un año
desde la cesión a la administración camerunesa, el territorio se ha
dividido en tres zonas, cada una con problemas diferentes. La zona
sur de la península, llamada “Zona Bakassi” se encuentra bajo el
control nigeriano: en ella, las escuelas, los servicios sanitarios y
el agua corriente han dejado de funcionar en gran medida. El resto
de la península se encuentra bajo el control de Camerún, cuya
autoridad ha iniciado a abastecer agua y servicios sanitarios y a
crear escuelas, esperando de esta forma tranquilizar los ánimos y
ganarse el apoyo de los residentes que se oponían a la transferencia
de poder. No obstante, en la península se ve todavía a los
cameruneses como colonizadores. Además, existe una zona denominada
“Nueva Bakassi” que no se encuentra de forma concreta sobre la
península y que es todavía más una idea que una entidad concreta.
Ésta ha sido creada por el Gobierno nigeriano como zona de
transición para aquellos nigerianos que decidan dejar Bakassi, para
que de esta forma no tengan necesidad de atravesar la zona que se
encuentra bajo control camerunés. A pesar de las promesas de
invertir cerca de 8 millones de dólares en el proyecto, el área
predestinada no sólo no tiene todavía escuelas, ni servicios
sanitarios, ni acceso a agua potable, sino que ni siquiera se
encuentra comunicada por carretera. Por ello, la opción elegida por
miles de personas ha sido dejar la península y trasladarse a otras
partes de Nigeria.
Enfrentamientos en la
península
El pasado 12 de
noviembre, el tema de la península de Bakassi volvía a saltar a los
foros de discusión después de que las fuerzas camerunesas sufrieran
un repentino ataque a una de sus bases en los alrededores de Río del
Rey, en el curso del cual 21 soldados fueron asesinados. La
responsabilidad del ataque fue atribuida a los militantes del MEND
(Movimiento para la Emancipación del Delta del Níger), aunque éstos
han negado su implicación y han acusado al ejército nigeriano del
suceso. Según el MEND, el ejército nigeriano actuaba para castigar a
los cameruneses, sospechosos de permitir el tráfico de armas de los
movimientos separatistas. En aquella ocasión, el Ministerio de
Defensa nigeriano había rechazado su responsabilidad, acusando al
MEND de haber perpetrado el ataque para liberar a siete de sus
miembros, capturados por las fuerzas camerunesas unos días antes. En
esa misma ocasión la autoridad de Nigeria había precisado su
intención de continuar respetando sus acuerdos con Camerún. Desde
aquel momento, sin embargo, Nigeria ha reforzado su presencia
militar en las fronteras, y sólo diez días después del suceso, el
Senado presentó su moción, discutiendo la aprobación de los
acuerdos, su constitucionalidad y su aplicabilidad.

Conclusiones
El estatus de la
península de Bakassi y su pertenencia a una u otra bandera se ha
discutido en profundidad. Después de todo el escándalo que ha
causado la moción del Senado, que, de hecho, suspende la aplicación
de la sentencia del CIJ y de los acuerdos que la han seguido, y de
la atención prestada por los senadores a los intereses de los
nigerianos residentes en Bakassi, es improbable que el Parlamento
apruebe la cesión, lo que reactivaría los mecanismos hasta ahora
suspendidos.
Si el actual Presidente rechazase transmitir el acuerdo al
Parlamento para su aprobación, tal y como prevé la Constitución de
1999, estaría repitiendo la misma línea de conducta que su
predecesor, contraria a los preceptos constitucionales. La decisión
del Senado, además, podría lanzar un mensaje al ejecutivo: la era en
la que las decisiones eran tomadas de manera unilateral por parte
del Presidente está a punto de concluir, ha llegado el momento de
que el país salga adelante a través del trabajo colectivo de todos
los organismos institucionales, unidos para alcanzar los objetivos
comunes y respetando cada uno sus funciones específicas.
También la imagen de Nigeria puede verse afectada por este nuevo
golpe de efecto producido por los acontecimientos de Bakassi.
Económicamente es uno de los gigantes de África, y su decisión de
desatender un acuerdo ya firmado desde hace tiempo podría ser vista
como un acto de prepotencia hacia un país más débil, como es
Camerún, con la intención de recuperar un territorio rico en
recursos".
Traducción de Paula Martos Ardid y Carolina Sabater
Editado y distribuido
por ASODEGUE
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