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HOJAS INFORMATIVAS

 

21 de noviembre de 2005

La manifestación del sábado

   El pasado sábado, día 19, la plataforma Demócratas por el Cambio (DECAM) había convocado en Madrid en solitario (voluntariamente en solitario) una manifestación que debería partir a las 12 de la mañana desde la glorieta de Atocha, subir por la calle del mismo nombre y acabar en la Plaza de la Provincia, frente al Palacio de Santa Cruz (una de las dependencias del Ministerio español de Asuntos Exteriores).

   La convocatoria ha venido difundiéndose fundamentalmente a través de Internet y las ideas centrales de la misma eran: "Por la libertad y la democracia. Libertad para los presos políticos. Por la seguridad de los guineanos en España".

   Sin embargo, llegada la hora de la convocatoria, el número de manifestante (según testimonio de algunos de los presentes) era de entre doce y quince personas. Aconsejados por las fuerzas de Orden Público los organizadores del acto decidieron cambiar la manifestación por una concentración en la Plaza de Santa Cruz.

   Según fuentes cercanas a la DECAM en la concentración "se han mezclado" las canciones de Baron ya Búk-lu y un grupo senegalés "con las voces de Justo Bolekia, Celestino Okenve, José Pablo Ndong, Aquilino Nguema y Francisco Zamora, miembros destacados de este grupo" [de la DECAM].

   "En sus discursos (...) han vuelto a denunciar la situación insostenible de violaciones sistemática de los Derechos Humanos que se vive en su país y la escasa sensibilidad y ausencia de medidas para evitarla, de la comunidad internacional y, concretamente, España a la que han solicitado que tenga en cuenta la ingerencia democrática, a fin de poner freno a todas las injusticias, que se producen en su antigua colonia". (...) Han exigido al presidente Obiang Nguema, la puesta en libertad de todos los presos políticos que permanecen en las cárceles sin haber cometido delito alguno. También se han referido a la pobreza reinante entre la población guineana que no es destinataria de los ingresos de la explotación de las materias primas del país (...)", relatan las mismas fuentes.

   Volviendo al testimonio de algunos de los presentes, en esta fase del acto, especialmente durante las actuaciones de Baron (que califican de "espectaculares"), el número de personas congregadas alcanzó las veinticinco o treinta.

   Ninguna agencia de prensa se ha hecho eco del acto.

   Es la segunda vez que la DECAM intenta convocar una manifestación en Madrid. La anterior se convocó para el 12 de octubre pero no pudo celebrarse por carecer de autorización de la Delegación del Gobierno de Madrid. La razón de esta desautorización fue que la solicitud para manifestarse se presentó fuera de los plazos legales que marca la legislación española.

 

Luna de miel Malabo-Pekín 

   El semanario francés Jeune Afrique publicó el pasado día 13 dos artículos sobre las relaciones entre China y Guinea Ecuatorial, firmados por su corresponsal en Malabo, Pascal Airault, que traducimos a continuación. 

   El primero de ellos se titula “Treinta y cinco años de amistad”: “Las relaciones diplomáticas entre China y Guinea Ecuatorial se establecieron en 1970 bajo el régimen de Francisco Macías Nguema. Los primeros cooperantes chinos llegaron en los años siguientes para dedicarse a las infraestructuras eléctricas, a trabajos en las carreteras, al transporte marítimo, a las telecomunicaciones y a las infraestructuras de sanidad. Tras su ascenso al poder, en 1979, Obiang Nguema Mbasogo ha mantenido sus lazos con el celeste imperio. Malabo ha apoyado a Pekín en su combate por la reunificación del país. Desde el año 2000, la comunidad china no deja de aumentar en Guinea Ecuatorial. Las grandes empresas, como la China Road and Bridge Corporation (CRBC) y Henan, han obtenido la concesión de importantes trabajos de construcción de edificios públicos, carreteras y estados. Los chinos están también presentes en el pequeños comercio, electrónica y restauración. Los intercambios económicos entre los dos países han pasado de 137 millones de dólares en el año 2000 a 416 millones en el 2003”. 

   El segundo, y más interesante, se titula “Luna de miel Malabo-Pekin”: “El viaje oficial del presidente Teodoro Obiang Nguema relanza la cooperación con China, en especial en el sector petrolero. 

   “A partir de ahora, China será nuestro socio principal en el desarrollo de Guinea Ecuatorial”. Al hacer estas declaraciones, el 27 de octubre, el presidente Teodoro Obiang Nguema, de regreso de su viaje oficial de una semana de duración al país de Mao, ha lanzado un jarrón de agua fría sobre las embajadas occidentales en Malabo. Los diplomáticos norteamericanos, franceses y españoles activan en este momento sus redes de información para descubrir el contenido de los acuerdos firmados por el Jefe del Estado con su homólogo Hu Jintao, y sospechan que tienen un fuerte olor a petróleo. En el entorno del poder se mantiene el mayor misterio. Gabriel Obiang Nbegha Lima, el viceministro de Hidrocarburos e hijo del presidente, que quiere manifestarse sobre este asunto, lo mismo que el ministro de Asuntos Exteriores, de la Cooperación Internacional y de la Francofonía, Pastor Micha Bilé, pese a haber viajado ambos a China. En cuanto al embajador chino en Malabo, se oculta para escapar a las preguntas de la prensa y su teléfono móvil no contesta. 

   Oficialmente, Pekín Y Malabo han firmado acuerdos relativos a la protección de inversiones y de libre circulación de sus ciudadanos. En concreto, los diplomáticos ecuatoguineanos podrán a partir de ahora entrar en China sin necesidad de visado y viceversa. Hu Jintao ha concedido, además, la condonación de la deuda de Malabo en un porcentaje importante, aunque no se ha desvelado cual es. Sin embargo, estos “gestos de amistad y cooperación” no constituyen mas que la parte visible del iceberg. Según varios diplomáticos y fuentes del ministerio de Hidrocarburos, el viaje de Obiang Nguema se ha concretado con la firma de un acuerdo con la empresa Sinopec (China Petroleum and Cheminal Corporation) para la exploración y explotación de algunos recursos del subsuelo. El grupo petrolero chino pone sus pies en Guinea Ecuatorial tras haber obtenido concesiones en Gabón en febrero de 2004 y iniciado actividades de exploración a lo largo de las costas congoleñas en febrero de 2005. Lo que explica la especial predisposición china respecto a los dirigentes del golfo de Guinea y las numerosas visitas de éstos  a Pekín: Omar Bongo Ondimba en septiembre de 2004, Denis Sassou Nguesso un año más tarde y Obiang Nguema en octubre último. China compra desde hace tiempo una parte de su petróleo en Gabón, Congo-Brazzaville y Guinea Ecuatorial, ahora quiere aumentar y garantizar su aprovisionamiento implicándose en la producción. La llegada de Sinopec a Guinea Ecuatorial se ha preparado desde hace dos años. Una delegación formada por el ministro de Finanzas Marcelino Owono Edu y Gabriel Obiang Mbegha Lima ha visitado China para acordar las modalidades de su presencia.  

   En paralelo, las relaciones de Malabo con los Estados Unidos han cambiado un poco. El Senado norteamericano publicó en julio de 2004 un informe según el cual varios miembros del gobierno ecuatoguineano  habrían dispuesto de cuentas personales en el banco Riggs para percibir una parte de los ingresos procedentes de la explotación del petróleo, hecho que los implicados rechazan argumentando que se trataba de cuentas públicas.  Tras el estallido de este “affaire”, Malabo busca liberarse de su dependencia hacia las grandes petroleras norteamericanas – ExxonMobil, Maratón Oil, Amerada Hess están presentes en la explotación guineana – que controlan la casi totalidad de la producción nacional y gozan de condiciones de explotación muy favorables. A ellas va a parar el 75% de la cifra de negocios resultante de la actividad petrolera, mientras que al Estado [guineano] le corresponde sólo el 25%. Los primeros contratos reportaban a los norteamericanos una primacía ultrajante. Y los intereses del Estado no pasaban entonces del 3% en el campo Alba y el 5% en los de Zafiro Y Ceiba. Más tarde las autoridades guineanas encontraron una cierta cordura en la negociación: las royaltis y otras tasas han ido aumentando, pero tienen muchas dificultades para imponer sus condiciones a los norteamericanos que se apoyan en importantes gabinetes jurídicos internacionales para aplicar el derecho e influir en los medios jurídico-económicos del país.  

   Tras las sonrisas aparentes y las declaraciones de amistad – Obiang propuso prestar ayuda a las victimas de los ciclones de Lousiana – hay un gran recelo entre los representantes de Washington y de Malabo. Por otra parte se oye hablar cada vez más de un descenso de las extracciones en el campo más importante, Zafiro, explotado por ExxonMobil. La producción nacional sería actualmente de 384.000 barriles diarios, mientras que las previsiones de la Banca de los Estados del África Central (BEAC) calculaban 500.000 barriles/día. Para preparar el futuro, las autoridades han otorgado concesiones recientemente a la empresa malaya Petronas y la española REPSOL. Objetivo: encontrar nuevos recursos y no poner todos los huevos en la misma cesta. Colocando a China frente a los Estados Unidos, Malabo quiere dotarse de una baza suplementaria. En el curso de este viaje el presidente guineano ha invitado a Hu Jintao a visitar Guinea Ecuatorial y ha recibido una respuesta positiva. Una primera misión china deberá llegar próximamente a Malabo. Nadie duda de que Washington seguirá muy de cerca esta visita”.  

 

Conferencia sobre la inmigración

   El boletín MUNDO NEGRO en su número 239, correspondiente al 10 de noviembre, publica la siguiente noticia: "El presidente maliano Amadou Toumani Touré ha expresado desde Bamako el apoyo de su país al proyecto de una conferencia afro-europea sobre la inmigración. Durante su intervención en la apertura del Foro de la juventud africana organizada, previo al 23 Encuentro Africa-Francia, el mandatario maliano dijo que se sentía "profundamente impactado" por las imágenes de inmigrantes africanos rechazados en las puertas de Ceuta y Melilla. “Me duele todavía más que los medios de comunicación no expliquen los motivos que llevan a estos jóvenes a llamar a las puertas de Europa” declaró ante los jóvenes procedentes de 53 países africanos y de la diáspora africana en Francia.

   La idea de un encuentro afro-europeo sobre las cuestiones de la inmigración ya tiene el apoyo de Francia, Marruecos, la Unión Africana y la Unión Europea. Hace poco, el presidente senegalés Abdoulaye Wade se pronunció a favor de este encuentro, estimando que debe abordar la mejor manera de organizar la inmigración legal y aumentar la ayuda al desarrollo de África, para que los jóvenes encuentren en el continente las oportunidades de trabajo". 

 

 

 

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