"Tal día como hoy de 1993,
nacía en Guinea Ecuatorial el Movimiento para la
Autodeterminación de la Isla de Bioko (MAIB). Su puesta en
escena fue un hito jamás alcanzado por ninguna otra
comunidad de las que conforman el país. La totalidad de los
jefes de poblado de la isla, y todos los Consejos de
Ancianos firmaban una “carta abierta” a Obiang en la que se
enumeraban una serie de vindicaciones y derechos bubis no
reconocidos ni respetados.
El “Manifiesto”, nombre
con el que se denominó a aquel documento, fue entregado al
dictador por un grupo de ancianos en representación del
pueblo bubi, aquel 12 de noviembre. El documento enunciaba y
denunciaba los usos y abusos que se estaban practicando
contra nuestro pueblo desde el 12 de octubre de 1968, al
tiempo que se le solicitaba a Obiang, en tanto que primer
responsable de la República, recibiese en audiencia a
nuestros representantes. Aquellas intenciones y el espíritu
de la iniciativa fueron traducidos como delito de lesa
humanidad, como atentados contra la sacrosanta unidad
guineana. Se soltaron amarras y el “aparato” recreó los
acontecimientos de la Conferencia Constitucional de
1967-1968
La exigencia de una simple sentada para
negociar, sirvió de excusa para tacharnos de separatistas
por algunas mentes perezosas del sistema. Se nos catalogó de
rupturistas del statu quo derivado de los dogmas caducos
de la Conferencia de Berlín de 1885; de atentar contra las
aceptaciones irracionales coloniales, bendecidas a prisa y
corriendo por la inútil y fenecida Organización para la
Unidad Africana (OUA), sobre intangibilidad de las
fronteras nacionales.
Otros muchos, reaccionarios confesos,
convirtieron nuestras reivindicaciones en motivo de unidad y
razón étnica para cerrar filas entorno a Obiang a fin de no
perder las prebendas conseguidas del botín de los disparates
creados por España en 1968. Este hecho supuso además, un
nuevo motivo de ataque contra nuestra comunidad, desde la
impunidad total que el sistema les brindaba. Los bubis
habíamos agravado nuestra de por sí lamentable situación,
para entrar en una fase de delincuencia colectiva.
Lo que sucedió después de la entrega es de
sobra conocido por todos los que siguen mínimamente los
avatares de las páginas que se escriben con letras de sangre
en Guinea Ecuatorial: Interrogatorios, humillaciones,
detenciones, violaciones de mujeres y niñas, arrestos,
encarcelamientos, ceses de funcionarios bubis, controles en
poblados, saqueos, rentabilización de la situación para
confiscar bienes…
Además de la entrega del Manifiesto, el
nombre utilizado para hacer nuestra presentación pública
como grupo de defensa de los derechos y valores de nuestro
pueblo, supuso otra nueva vuelta de tuerca en la espiral
represiva. El MAIB se había situado extramuros de la
doctrina oficial desde su constitución, con el agravante
importante de ser “Movimiento” y no partido político, según
las previsiones legislativas fang al uso. Sin embargo, la
inmensa mayoría de los grupos políticos legalizados para
justificar el multipartidismo de Obiang no llevaban en sus
siglas la “P” de partido, y este hecho no fue constitutivo
de delito alguno, porque se trataba de grupos continentales.
El vocablo “Autodeterminación” nos situaba
en la picota porque chocaba con las grandes verdades de la
teoría democrática que nos fueron reveladas por Occidente.
En este caso, aquellas verdades, habían adquirido una
entidad propia que trascendía las intenciones coloniales.
La palabra “Isla de Bioko” tampoco podía
ser aceptada porque rompía el uniformismo interesado
y artificial iniciado por los fang desde la fase previa a la
independencia. Téngase en cuenta que por aquellas fechas,
todos los grupos políticos de Rio Muni se camuflaban en
siglas que evocaban a Guinea Ecuatorial en un eterno afán de
ocultar identidades que todo el mundo conocía: IPGE,
MONALIGE, MUNGE…etc. Aquellos grupos, precursores de las
traiciones subconscientes de un pueblo, tenían su correlato
con la entrada en vigor del obianguemado paquete
legislativo del pluripartidismo. UP(E) es, y todo el mundo
lo sabe, Unión Popular de Ebebiyín; como la FDR(M) o Fuerza
Demócrata Republicana, es de Mongomo; PF(A) es partido
Federal de Annobón, el PP(N) es Partido del Progreso de
Niefang… y así hasta llegar al PD(GE) también de Mongomo que
aglutina a todas las nacionalidades por intimidación o a
golpe de talonario.
En síntesis, nos negaron el pan y la sal.
Ni nuestras siglas, ni nuestra militancia tenían cabida en
el nuevo proceso inaugurado. Nos proscribieron mientras nos
condenaban al ostracismo político desde el Gobierno de la
nación, y con la complicidad calculada de todas las fuerzas
políticas legalizadas. Se arrancaba un proceso democrático
con leyes anti democráticas.
En Guinea Ecuatorial molestan
denominaciones como UNION BUBI o MAIB. Pero esta
incomodidad tiene explicación fácil: Bioko ha mantenido
desde la noche de los tiempos a toda Guinea Ecuatorial y su
posible salida de la unión/unidad traería hambre y miseria a
muchos que han vivido, viven, y si Dios, los bubis y la
comunidad internacional no lo remedian, seguirán viviendo a
costa de las ubres de nuestra isla, sin dar golpe.
La política del “café para todos” con ser
mala, sería digerible si no fuera porque el café lo pagan
siempre “unos pocos”. Hablando alto y claro: Rio Muni no ha
aportado NADA a Bioko desde que España nos uniera en aquel
maldito año del Señor. Macias en once años de Gobierno, solo
pudo terminar el proyecto de construcción del puente Cope,
la construcción de un banco y el edificio de
telecomunicaciones, y eso con dinero bubi. Nada más. Ni una
escuela, ni un centímetro de carretera, NADA. Por contra,
con los dineros resultantes de nuestros sudores, se preocupó
en construir viviendas, carreteras, palacios en su pueblo
natal y en Bata.
Obiang, por su parte, desde 1979 hasta el
1993 se encargaba de recorrer el mundo asistiendo a mesas
petitorias de donaciones con las que se encargaba de
cubrirse las espaldas, mientras compartía mesa y mantel con
sus elegidos. No hizo NADA en Bioko. Las escasas mejoras que
se llevaron a cabo en este periodo fueron fruto de la
voluntad cooperante de algunos países como España.
El cacao y el café de Bioko, esta vez
cultivado enteramente por bubis después de la expulsión de
los españoles y nigerianos, se encargaba de dar cobertura a
las necesidades básicas del Estado. Los dineros de las
partidas de la madera de Río Muni desaparecían de la
contabilidad nacional. Es decir, la cosecha del continente
era y sigue siendo solo y exclusivamente para los
continentales, sean estos miembros del Gobierno o no; y las
aportaciones de Bioko, también.
Guinea Ecuatorial a lo largo de todos
estos años ha estado firmando millonarios contratos de
pesca. Las partidas de los protocolos firmados con la Unión
Europea y otros países occidentales nunca se ha sabido donde
han ido a parar. Y en este capítulo también hemos estado
contribuyendo de manera significativa.
Las causas inmediatas del posicionamiento
bubi de aquel año podrían ser sintitetizadas pues, en la
desconsideración de las aportaciones que, sin
contrapartidas, hacía la isla a toda la República; la
discriminación étnica institucionalizada; el ocupacionismo
fang de Bioko; el acaparamiento de todos los poderes y las
esferas públicas; los abusos de poder… hasta llegar a la
apertura de un pseudo pluripartidismo pensado solo para los
fang sin opciones de participación para el resto de pueblos
de la república.
Hasta el 12 de noviembre de aquel año,
habíamos sido testigos mudos de la imposición de una parte
sobre el todo; de una región sobre el conjunto; de un pueblo
sobre toda la población. Así Guinea Ecuatorial en lugar de
una realidad sentida y compartida por todos, se había
convertido, y sigue siéndolo, en un sinapismo para nosotros.
Porque la patente de corso de un solo pueblo, con
privilegios territoriales y razones demográficas, con
enganches tribales y clánicos, con terminales familiares
horizontales que casi llegan al infinito, nos tenían y
tienen a todos instalados en un eterno sin vivir.
Hoy, catorce años después de la
presentación de aquel primer Manifiesto, Obiang sigue sin
recibirnos para dialogar. Los argumentos señalados más
arriba se quedan cortos si tenemos que hacer una tabla de
reivindicaciones. Los agravantes se han exponenciado, al
tiempo que nuestra aportación al país se ha sufrido una
progresión geométrica.
Guinea Ecuatorial vive desde 1994 del
petróleo de Bioko. A fecha de hoy, a pesar de que en la
región continental se están llevando a cabo extracciones,
casi un noventa por ciento de lo que hoy disfrutan procede
de los pozos de las aguas territoriales de nuestra isla, sin
contar con las enormes aportaciones futuras –mucho más que
el crudo- que dejarán las explotaciones del gas licuado,
localizado principalmente en Bioko. ¿Dónde está el dinero?
En 1993, después de la entrega del primer
Manifiesto y de la subsiguiente presentación pública del
MAIB, uno de los catedráticos de la ignorancia adscrito al
sistema, quiso refutar parte del contenido de la carta
enviada a Obiang. Se empleó a fondo en demostrar que los
milagros de las aportaciones que el cacao hacía a las arcas
públicas eran una conquista fang de sus abuelos. Sin
comentarios. Hoy solo nos falta oír de boca de los “trepas”
que circundan a Obiang, que el petróleo fue traído en
“nkués” (cestas de la artesanía fang) desde Rio Muni para
colocarlo en el subsuelo de la Isla de Bioko.
Y es que la bicicleta no puede estar
eternamente remolcando al camión guineano. Si la variable
demográfica y territorial sirve como ratio para justificar
las cuotas gubernamentales, en los escaños parlamentarios y
en las posiciones en todas las esferas de la vida pública,
también deberían servir como criterio importante los aportes
que hace nuestra región a la cosa pública.
Para nosotros empieza a carecer de validez
la ficción inculpatoria de las dictaduras como responsables
de todas las aberraciones que se cometen en Guinea,
argumento en el que se escudaban algunos para soslayar su
cuota de responsabilidad en el pisoteo de los derechos del
resto de nacionalidades del país. Porque ni Macías ni Obiang,
pese a sus diabólicas concepciones del poder, podrían solos,
causar tantos estragos contra los demás. La complicidad de
parte de su pueblo ha servido, y de qué manera, para
completar el ciclo de invasión, anulación, y postración de
los demás pueblos.
El derecho a la autodeterminación de los
pueblos, no es un invento bubi, que se sepa. Tampoco lo es
de Guinea Ecuatorial. Existió mucho antes de que surgieran
los Estados modernos. Y en nuestro caso está más que
justificado.
Las decisiones europeas tomadas en Berlín
no pueden condicionar per sécula a todo un continente,
cuando sobre cuestiones idénticas, todo occidente cree que
no existen verdades absolutas e intemporales. La
arquitectura política y territorial guineana necesita
revisiones capaces de romper las pontificaciones creadas ad
hoc por el colonialismo. Las verdades que inspiraron
aquellas decisiones, dos siglos después, han desaparecido. Y
los efectos de aquellas decisiones han contribuido a crear
grandes desencuentros entre los pueblos, guerras, miseria y
un largo etcétera de calamidades. No podemos seguir sine die
en esta situación, queremos ser libres y nuestro derecho a
ser libres no atenta contra los derechos de nadie".
Marathon
Oil dice que la planta de gas natural licuado de Bioko
estará reparada pronto
Lee Warren, portavoz
de Marathon Oil, declaró el pasado viernes que la avería que
interrumpió la producción de la fábrica de gas natural
licuado de la isla de Bioko coincidiendo con su
"inauguración oficial" por el dictador ecuatoguineano estará
reparada "a mediados de noviembre o principios de
diciembre". Como se recordará, las primeras noticias sobre
la interrupción de la producción se tuvieron el pasado 16 de
octubre, también por declaraciones de dirigentes de Marathon
Oil. Las autoridades ecuatoguineanas no han reconocido en
ningún momento estos hechos.
http://www.reuters.com/article/companyNewsAndPR/idUSL0989435520071109