HOJAS INFORMATIVAS
4
de noviembre
Las
agencias de prensa informan del caso Moto
La
agencia Europa Press publicó ayer dos despachos sobre
este asunto. En el primero se dice: "El opositor
ecuatoguineano y presidente del autoproclamado Gobierno de
Guinea Ecuatorial en el Exilio, Severo Moto, anunció a Europa
Press que recurrirá dentro de los próximos 15 días el
expediente que le ha abierto el Gobierno español para
retirarle el estatuto de refugiado político, al tiempo que
adelantó que volverá a su país natal cuando salga
definitivamente de España.
Moto explicó que la pasada noche recibió una citación en su
domicilio por parte de la Policía de Fuenlabrada para
presentarse esta mañana a las 11:00 horas en la Comisaría de
Asilo y Refugio que está situada en la calle Pradillo de
Madrid. "Me han hecho entrega del documento, me lo han
hecho leer delante de una funcionaria, he firmado y me lo he
traído a casa", manifestó.
El opositor ecuatoguineano admitió que en cuanto le quiten su
condición de asilado, las autoridades españolas le echarán
del país. "Sí les pediría que me dejaran elegir el
sitio al que me quiero ir. Yo he salido de Guinea Ecuatorial
porque me quieren matar. El Gobierno actual (español) no
quiere saber nada de mí y yo vuelvo a Guinea
Ecuatorial", adelantó a Europa Press.
Moto hizo hincapié en que en la antigua colonia española se
encuentran aún su madre y sus hermanos. "Está el
Partido del Progreso, mi pueblo, la gente que creo que por
ellos lucho por su felicidad y tranquilidad. Cuando lucho por
ello, sé que voy a morir también por ello, porque (Teodoro)
Obiang tiene preparada la daga para asestármela cuando llegue
a Guinea Ecuatorial. Eso es, ni más ni menos, lo que quieren
hacerme los que me echan de España", opinó.
Además, constató que hace varios años que "se veía
venir" la incoación del expediente que se le ha abierto
hoy debido a las declaraciones en su contra y al
"odio" que despertó en España. "Por tanto, lo
recibo con estoicismo, pero sobre todo mirando a mi pueblo y
con la conciencia tremendamente confiado de que al pueblo español
ni a nadie le he dado motivos para que se me odie tanto en
España", concluyó.
En el segundo despacho se dice: "El Gobierno
justifica el inicio de los trámites administrativos para
retirar al opositor ecuatoguineano Severo Moto su condición
de refugiado político debido a que este último ha realizado
actos que constituyen un "peligro o amenaza" para
España, según indicaron fuentes gubernamentales a Europa
Press.
El Ejecutivo confirmó que esta mañana se ha notificado a
Moto la incoación de un expediente para retirarle el estatuto
de asilo político que disfruta desde finales de la década de
los ochenta en España.
En primer lugar, se le reprocha el que sus actividades
vulneren los principios y deberes que Naciones Unidas
determina para los refugiados políticos y se le advierte de
que sus actos constituyen un "peligro o amenaza"
para España tanto a nivel interno como en el exterior.
Una vez que Moto presente sus alegaciones en un plazo de 15 días,
la Comisión Interministerial de Asilo y Refugio se reunirá
para tomar una decisión al respecto. Las citadas fuentes
pusieron en duda que el recurso de Moto prospere en su
beneficio.
Tras ello, el caso se elevará ante el Consejo de Ministros ya
que tiene la última palabra en lo que se refiere a la
retirada de la condición de asilado o refugiado a una
persona. El visto bueno del Ejecutivo --previsto para las próximas
"tres o cuatro semanas"-- cerrará la vía
administrativa y a los abogados de Moto sólo les quedaría la
vía judicial para contestar esta decisión.
Por su parte la agencia Efe dice en un despacho
publicado también ayer: "El opositor guineano Severo
Moto desea tener tiempo para buscar él mismo "dónde
ir" antes de que le "echen de España", pero,
si el Gobierno español le retira el asilo y le expulsa,
prefiere ir a Guinea Ecuatorial para que le "maten"
allí, antes de que le "maten a escondidas" en un
tercer país.
En declaraciones a Efe, Moto explicó que, tras recoger esta
mañana una notificación del Ministerio del Interior en la
que se le comunica la apertura de un expediente de revocación
del asilo concedido en 1986, su "idea" es buscar él
por sí mismo un destino alternativo a España, pero primero
necesita disponer de la "capacidad económica"
necesaria para el viaje.
"No la tengo, de modo que es muy fácil que me pille el
toro", añadió el líder del Partido del Progreso de
Guinea Ecuatorial (PPGE), si bien, al ser preguntado por el
destino que él elegiría, subrayó: "si me persiguen en
Guinea para matarme y de España me echan, prefiero ir a
Guinea y morir".
"Prefiero ir a Guinea Ecuatorial y que me maten, pero que
no me maten a escondidas enviándome a ningún otro país,
como ya han querido hacer en Croacia", insistió Moto,
antes de argumentar: "yo no tengo otro país donde
preferiría ir; en Guinea está mi madre, mi hermano, mi
partido, mi pueblo, está todo por lo que yo debería
morir".
"Que me den tiempo para que yo elija y, si tuviera que
elegir, elegiría Guinea Ecuatorial; ahí es donde mi pueblo
me espera con los brazos abiertos, aunque sea cadáver".
Moto acudió a la oficina de Asilo y Refugio del Ministerio
del Interior para recoger la notificación de este expediente
de revocación del asilo, abierto por su "presunta
implicación" en "la organización y preparación de
actividades no pacíficas o violentas en Guinea
Ecuatorial".
Según recalcaron fuentes gubernamentales, si el Ejecutivo
decidiera finalmente revocar la condición de asilado a Moto,
"en ningún caso se le enviaría a Guinea
Ecuatorial" ni a otro Estado en el que pudiera ser
perseguido, sino que "se buscará un país seguro"
como destino.
El expediente abierto se basa en dos principios: la
participación de Severo Moto en actividades contrarias a las
obligaciones y deberes que debe cumplir como asilado político,
según la definición de la ONU, y su implicación en acciones
contrarias a la seguridad del Estado que le concede el asilo.
A partir de ahora, Moto tiene un plazo de 15 días para
presentar alegaciones contra el expediente, que a su vez será
elevado a la comisión interministerial de Asilo y Refugio,
integrada por representantes de los ministerios de Interior,
Exteriores, Justicia y Asuntos Sociales y un representante de
la ACNUR".
Nuestra
opinión
Vuelve otra vez a la
actualidad la relación entre el dirigente del Partido del
Progreso guineano y la administración española y aunque
caben pocas novedades sobre este asunto, vamos a intentar
dejar clara nuestra opinión sobre el mismo.
Digamos, para empezar, que el inicio de los trámites para la
expulsión de Moto no nos parece una buena noticia. Los
exilados guineanos sólo deberían abandonar nuestro país de
manera voluntaria o para regresar a su país con vías ya
claras para la democratización. Las medidas del Ministerio de
Asuntos Exteriores (que pasaremos ahora a analizar) nos dejan,
y no somos los únicos, un mal sabor de boca.
¿Se trata de una medida arbitraria por parte de la
administración española? Pensamos que no, se trata, creemos,
de una medida quizás rigurosa, pero en todo caso ajustada a
lo que puede hacer la administración española ante este tipo
de situaciones, en la que el afectado dispondrá de todo tipo
de garantías y a la que en nuestra opinión solo puede achacársele
falta de oportunidad.
¿Está en crisis en España la situación de los
refugiados políticos? No, que nosotros sepamos. Ni ahora, ni
desde hace años.
Las principales razones expuestas por el Ministerio de Asuntos
Exteriores para tramitar la expulsión de Moto apuntan al
incumplimiento de sus obligaciones como refugiado. ¿Cómo es
posible que de entre todos los centenares de refugiados que ha
habido y hay en nuestro país sólo Severo Moto tenga
problemas políticos con la administración española? ¿Alguien
puede creer que esos centenares de refugiados no conspiraron
nunca contra los gobiernos que los habían expulsado, ni
prepararon contra ellos todo tipo de operaciones políticas
entre ellas, desde luego, golpes de estado? ¿Porqué le pasan
estas cosas a Severo Moto?
Caben al menos dos posibilidades, que la responsabilidad
fundamental sea de Moto (de sus métodos de trabajo político),
que sea del Ministerio, o que sea de ambos.
Veamos. Hemos hablado ya muchas veces de los métodos de
trabajo de Moto [puede verse nuestro artículo Hablemos
de los golpes de estado]. Para resumirlos en una sola
frase digamos que ellos hay demasiada propensión a los golpe
de estado, que estos golpes de estado son demasiado chapuzas y
que se hacen con demasiada publicidad. Los intentos de Moto
son, cada vez más, meras operaciones militares, desprovistas
de cualquier formulación emancipadora para los guineanos y en
los que el único mensaje político es el que pueda deducirse
de la presencia del propio Moto. Es posible que el dirigente
del Partido del Progreso, y algunos otros guineanos, piensen
que hacen estas operaciones en el ejercicio de su libertad,
pero es seguro que la administración española (esta y
cualquiera otra) tiene pleno derecho para organizar sus
relaciones con Guinea sin el estorbo permanente de unos
"intentos", cada vez "menos guineanos", y
en los que el papel fundamental lo acaban desempeñando grupos
de delincuentes internacionales como Simon Mann y compañía.
Esto en lo que hace a los "golpes", no hablemos ya
de las incontinencias verbales de Moto [siempre "falto de
cariño" por parte de las administraciones españolas],
capaz de acusar en un momento al gobierno español de querer
asesinarlo y dos minutos después de no protegerlo
suficientemente...
¿Cabe decir que la administración española ha acosado, en
los últimos tiempos, a Severo Moto? Todo lo contrario. Si de
algo cabe acusar al actual equipo del Ministerio de Asuntos
Exteriores español es de hacerle demasiado poco caso. Moto ha
recurrido a distintos elementos de provocación para llamar la
atención de las autoridades españolas y estas han contestado
siempre con el silencio. Probablemente si el Ministerio
hubiera aceptado algún tipo de diálogo (evidentemente,
siempre conflictivo), con el dirigente del PP, éste habría
cometido menos errores. Pero esto es ya política ficción...
y desde luego no está entre las obligaciones del Ministerio
proteger a Moto de sus propios errores.
El problema fundamental de las actuaciones del Ministerio
respecto a Severo Moto es que no aparecen como el resultado de
un análisis y un compromiso claro con la democracia en Guinea
Ecuatorial. Tras la visita de Moratinos a Malabo aparecen como
elementos de una transacción con el dictador guineano y de
una política de "apaciguamiento" que nosotros
entendemos ya como fracasada.
Aquí entra el elemento de inoportunidad que citábamos al
principio. El inicio del trámite de expulsión contra Severo
Moto viene a coincidir con la instrucción, todavía en un
juzgado de Alcorcón, de una causa contra cuatro empresarios
españoles acusados de intentar atentar contra exilados
guineanos (entre ellos el propio Moto) por encargo, al menos,
de la "Seguridad" guineana. El gobierno de Obiang,
con una desbocada política represiva, ha dado una respuesta
manifiestamente desleal a los intentos de acercamiento de
Moratinos... Creemos que no hubiera pasado nada si se hubieran
aplazado los trámites de Moto (que no van precisamente rápidos)
hasta ver el desenlace y las implicaciones de Obiang en el
intento de asesinato de Mayo y de su hermano.
Nada más por hoy. Habrá, sin embargo, que seguir hablando de
este tema...
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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