HOJAS INFORMATIVAS
3 de noviembre de 2003
¿HUBO
REALMENTE UN INTENTO DE GOLPE DE ESTADO?
A
última hora de la mañana del miércoles 29 de
octubre la agencia AFP difundía un despacho
fechado en Malabo, que decía resumir rumores muy
difundidos en la capital guineana, donde se
informaba de un intento de golpe de estado que
podría haber tenido lugar en Bata (región
continental) el pasado sábado, día 25. Según
la agencia francesa, Obiang habría abandonado el
mismo sábado, apresuradamente, aquella ciudad y
se habría reunido con toda su familia en Malabo.
Aunque no se daban nombres, se hablaba de
numerosas detenciones, que precisiones
posteriores situaban en la región de Mongomo (de
la que es natural el mismo Obiang).
El
despacho de AFP coincidía en fechas con la
desaparición del sacerdote de la iglesia de los
Querubines y los Serafines, Bienvenido Samba
Momesori, y la detención de Aurelio Ovono Ondó,
hijo de uno de los detenidos en Black Beach,
Faustino Ondó Ebang (ahora agricultor, antes
militar formado en Cuba) condenado en junio de
2002, en el juicio del cine Marfil.
Durante
todos estos días la situación en Malabo ha sido
de absoluta tranquilidad, sin que se apreciasen
vigilancias especiales en ningún punto de la
capital. Nada parece confirmar lo dicho por
France Press (en realidad la confidencia de un
alto personaje de la administración guineana).
No se ha sabido de movimientos de tropas, ni de
detenciones en la región continental, donde tan
solo se califica de si no apresurada, al
menos no programada la salida de Obiang
para Malabo. El mismo miércoles por la noche era
puesto en libertad Aurelio Ovono, al que según
distintas fuentes, la policía guineana
interrogó (¿sorprendentemente?) sobre sus
relaciones con ciudadanos norteamericanos y
empleados de las petroleras de ese mismo país.
El jueves la guarnición de Malabo parecía estar
acuartelada, medida difícil de valorar si se
tiene en cuenta que se celebraba en Malabo la XX
Reunión Ministerial del Comité Permanente de
Naciones Unidas sobre temas de Seguridad en el
Africa Central (con diez delegaciones
extranjeras) y que para entonces ya era
suficientemente conocida la información de AFP.
El sábado, día 1, el gobierno guineano
desmintió oficialmente cualquier intentona de
golpe a través de su ministro-portavoz Nve Ngú.
La agenda del dictador guineano no parece haber
sufrido tampoco alteración alguna y la ministra
española de Sanidad habrá viajado a Guinea ayer
día 2. Los rumores en Malabo hablan, eso sí, de
la detención de varios ciudadanos de la etnia
bubi, además de Samba Momesori, cuya identidad
no acaba de conocerse, aunque las razones habría
que buscarlas en una reunión reciente de
militantes del MAIB en un país relativamente
cercano...
¿Ha
sucedido algo en Bata que justifique
el soplo recibido por AFP? Si
consideramos que la estructura del poder en
Guinea está formada por un primer círculo,
enteramente familiar, integrado por Obiang y los
suyos, por debajo del cual habría un segundo
nivel que puede entenderse formado por círculos
sucesivos de mayor a menor poder pero, en todos
los casos, con muchísima menos jerarquía
real que el primero, y
entendemos por golpe de estado una
acción civil y/o militar originada en este
segundo nivel que pone en riesgo el poder de
Obiang y su familia, creemos que hay pocas dudas
para dar una respuesta negativa. Una semana
después se conocerían muchos detalles de la
intentona, el régimen guineano habría mostrado
con los disidentes toda su violencia y su
crueldad y sería imposible ocultar los nombres
de los participantes en ella...
Queda
sin embargo una posibilidad: que el conflicto se
haya producido en el primer círculo,
que hayan conseguido controlarlo en sus
consecuencias y no haya trascendido
suficientemente, o al menos, no haya trascendido
todavía. La opacidad del sistema guineano es
enorme en el corto plazo, pero en Guinea, a medio
y largo plazo, todo acaba por saberse...
LA
INESTABILIDAD DE LOS PAÍSES PRODUCTORES DE
PETRÓLEO AMENAZA LOS MERCADOS ENERGÉTICOS.
EL SENADO DE LOS ESTADOS UNIDOS ANALIZA LA
SITUACIÓN POLÍTICA DE GUINEA ECUATORIAL Y OTROS
PAÍSES DEL ENTORNO.
La
publicación Washington File, órgano
oficioso del Departamento de Estado
norteamericano ha difundido la pasada semana dos
artículos en los que se hace alusión a la
situación política de Guinea Ecuatorial y de
otros países del Africa del Oeste. El Senado de
los Estados Unidos estaría analizando las
consecuencias que para la estabilidad del mercado
de la energía tiene esa situación política.
Washington
File se refiere, en dos artículos firmados
por su redactor David Corey, a las comparecencias
que tuvieron lugar el pasado día 21 de octubre
ante subcomisiones del Senado norteamericano, con
las intervenciones de John Brodman, viceministro
adjunto de energía y responsable de la política
internacional de energía del gobierno
norteamericano, y David Goldwyn de la consultora
Goldwyn International Strategies LLC.
El
primero de los artículos, que reseña la
intervención de Brodman, apareció el día 28 de
octubre y se titula El petróleo y el gas
podrían contribuir al desarrollo de Africa.
John
Brodman empezó afirmando que las reservas
conocidas y la producción [de petróleo] de
América Latina y Africa del Oeste no les
permitirán, con toda certeza, sustituir a los
países de Oriente Medio en los mercados
internacionales de energía.
Se
refirió después a la tradicional política de
las administraciones norteamericanas respecto de
la OPEP y señaló que los países productores,
ajenos a esta organización, han ido aumentando
su contribución a la producción energética
mundial, tendencia que estaría llamada a
mantenerse.
Tras
un repaso a la situación en América Latina,
Brodman ha afirmado que el presidente Bush había
reconocido la importancia de las
relaciones de los Estados Unidos con Africa y que
la política energética norteamericana tiende
a favorecer la creación de un clima más
favorable al comercio y a las inversiones
norteamericanas en el ámbito del petróleo y del
gas, así como a la utilización más
transparente y responsable de los recursos
petroleros en los países productores africanos
con el fin de reforzar la estabilidad y la
seguridad del comercio y de las inversiones.
Ha
advertido, sin embargo, que Africa del
Oeste es una región inestable, que sufre las
consecuencias de la corrupción, la inestabilidad
política, de disputas fronterizas, de conflictos
étnicos y religiosos, de una mala gestión de
los asuntos públicos y de la pobreza. Los
conflictos generan riesgos que tienen un efecto
desestabilizador para las inversiones, para las
aspiraciones al desarrollo social y económico de
los pueblos de Africa y para nuestra seguridad
energética [la de los Estados Unidos]. En
consecuencia, encontrar procedimientos abordables
y eficaces de ayudar a estos países a superar
tales obstáculos, es uno de los nuevos desafíos
de nuestra seguridad energética.
Más
tarde explicó que la democratización y la
creación de instituciones públicas responsables
son especialmente importantes de cara a la
reducción del número de conflictos ligados al
petróleo y a promover la estabilidad de la
oferta africana.
La
responsabilidad y la transparencia son
indispensables a fin de garantizar que los
ingresos procedentes del petróleo benefician a
la población y apoyan el desarrollo económico y
social. Bien administrados, los ingresos
procedentes del petróleo y el gas podrían ser
el motor del desarrollo nacional y regional y de
la estabilidad del Africa del Oeste.
Brodman
ha calificado a esta región de Africa como
una de las fuentes de petróleo y de gas
con crecimiento más rápido del mundo. La
producción petrolera ha dado lugar a ingresos
importantes en numerosos países africanos
y nuevos productores están a punto de aparecer
en le mercado.
Concluyó
prediciendo que Estados Unidos será cada vez
más dependiente de la producción de gas y que
gran parte de esta mueva demanda podría
satisfacerse desde América Latina y Africa.
El
segundo de los artículos apareció el día 29 y
se titula La inestabilidad de los países
productores de petróleo amenaza los mercados
energéticos.
La
idea central de la comparecencia de David Goldwyn
ante los senadores fue que la inestabilidad
política de los nuevos países productores
constituye una grave amenaza para el
mantenimiento de los precios mundiales de los
productos energéticos. Según Goldwyn, habría
demasiados productores inestables y la política
hacia ellos de la administración norteamericana
no se ajustaría a las amenazas actuales.
Nuestro
anterior sistema estaba basado en la disuasión.
Hemos acumulado enormes reservas para hacer
frente a los posibles embargos. Es una política
que ha dado buenos resultados pero que resulta
ineficaz frente a las amenazas actuales. La
fuerza militar es también ineficaz dado que las
fuentes de la inestabilidad de los productores
son esencialmente internas. Sin embargo, esos
problemas podrían llegar a afectarnos si esos
países dejaran de producir.
La
inestabilidad y las improvisaciones políticas de
los nuevos países productores aumentan la
volatilidad de los precios energéticos,
perjudica a la economía de los Estados Unidos y
nos deja aún más dependientes respecto del
petróleo del Oriente Medio.
Goldwyn
repasó después, uno a uno, la situación de
países de América Latina (Trinidad y Tobago,
México, Venezuela y Colombia) y Africa (Angola y
Nigeria) hasta llegar al Chad, Guinea Ecuatorial
y Sao Tomé y Príncipe sobre los que dijo lo
siguiente:
Respecto
a los nuevos productores del continente, Goldwyn
ha declarado que la producción a largo plazo del
Chad, de Guinea Ecuatorial y Sao Tomé y
Príncipe continúa siendo incierta.
Recibirán
muy pronto el maná del petróleo, lo que no
tardará en hacerles indiferentes a todo tipo de
influencias, incluidas las positivas. Tenemos
todavía la posibilidad de plantear los problemas
relacionados con la transparencia en su proceso
de desarrollo. Si lo hacemos, creo que habrá
posibilidades de progresar. En caso contrario,
estos países llegarán a ser un medio propicio
para los golpes de estado, los disturbios o las
sanciones, conforme al comportamiento que adopten.
Estableciendo
prioridades, Goldwyn declaró: Es mucho
más importante que estos países respeten a sus
pueblos que se conviertan en nuestros
suministradores de petróleo. Si no actuamos en
este momento, corren el riesgo de no hacer ni una
cosa, ni la otra. Cada uno de ellos tiene sus
propios problemas, pero la mala gestión de los
asuntos públicos está en la base de muchos de
ellos.
Se
lamentó en especial de que todos los países
productores de petróleo no hayan conseguido
reducir la pobreza e invertir en su desarrollo y
que hayan dejado que se atrofie el sector no
petrolero de su economía.
Las
empresas petroleras nacionales han alcanzado tal
gigantismo que se han vuelto insensibles a las
políticas de reformas.
Goldwyn
concluyó su comparecencia planteando las
políticas siguientes [para el conjunto de
países citados]:
-
trasladar estas inquietudes, y concertar las
respuestas, en el G7 (Alemania, Canadá, Francia,
Italia, Japón, Reino Unido y USA)
-
plantear la iniciativa: cambio de deuda por
transparencia.
-
ampliar los criterios de condicionalidad para la
participación en estos países de entidades como
el Banco Mundial, incluyendo en ellos la
transparencia, el servicio a políticas de
desarrollo y el respeto al medio ambiente.
-
establecer estos mismos criterios de
condicionalidad para los programas de ayuda a las
exportaciones procedentes de estos países.
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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