| |
|
BOLETÍN
NOTICIAS DE GUINEA
Nº
9 Diciembre 1998
SUMARIO
- Dos meses como otros muchos: detenciones, disparos,
nervios, viajes y censo
- La producción de cacao en Guinea Ecuatorial
- Veinticuatro firmas a favor de Obiang
OPINIÓN
-
Los guineanos deben participar en la actividad política por
José Pablo Nyo Owono.
-
¿Tendremos pruebas suficientes para solicitar el procesamiento de
Teodoro Obiang Nguema? por Adolfo Fernández
Marugán.
-
Credibilidad democrática y participación en la transición
perversa de Obiang por Marcos Manuel
N'Dongo.
DOS
MESES COMO OTROS MUCHOS: DETENCIONES, DISPAROS, NERVIOS, VIAJES Y
CENSO.
Mientras permanecían encarcelados los militantes del partido CPDS
detenidos en Río Muni durante la primera semana de noviembre (véase
NGE nº 7), una nueva oleada de detenciones tenía lugar en
la isla de Bioko a partir del veinticinco de ese mismo mes.
La
lista incompleta de detenidos es: Marcelo Beta Echuaca, Secretario
de Estado del ministerio de Planificación, y uno de los nombres que
había "sonado" en las últimas oportunidades para cubrir
la "cuota bubi" de altos cargos del gobierno guineano;
Sabas Bolekia, Sabito, conocido "antorchón";
Bernardo Lola Sorizo y Juan Lola Sorizo, naturales ambos de Rebola;
Justo Mete, hermano de Remigio Mete, uno de los condenados a muerte
"en rebeldía" en el juicio contra los bubis ; Remigio
Fernández, persona relacionada con Guillermo Salomón Echuaca, Alex,
también condenado a muerte "en rebeldía" y la persona a
quien las autoridades guineanas atribuyeron la condición de
"dirigente militar" de los acciones armadas llevadas a
cabo a partir del 21 de enero por un grupo de bubis; Anselmo Ribado
Rope, MariCarmen Varela Rope y su hijo de un año de edad, parientes
de Atanasio Bitá, otro de los condenados a muerte "en rebeldía"
y a quién se considera el máximo dirigente del grupo antes citado.
MariCarmen Varela es hermana de Bitá y esposa de Francisco Biachó
uno de los cuatro ciudadanos españoles juzgados y absueltos en
aquel juicio. También fueron detenidos Silvia Eron, Adamou Ousmane,
José Antonio Oliveira, Antonia Macole y su marido, y el dueño del
restaurante "Cuatro Ases", de apellido Cole, que había
sido detenido en el mes de enero, aunque en aquella oportunidad fue
puesto en libertad...El número total de encarcelados (todos ellos
en la comisaría de Malabo) supera los veinte. A los nombres
anteriores hay que añadir el de Ildefonso Montero, Jau,
entrenador del equipo de fútbol "Gran Rebola" que ingresó
en ese centro la madrugada del uno de diciembre, y Manuel Owono
Obama miembro del Consejo Directivo del CPDS.
Todos
los detenidos han padecido reiteradas sesiones de tortura, y la
mayoría de ellos fueron detenidos de madrugada, inaugurando un
nuevo modo de hacer de la policía guineana.
Manuel
Owono compareció en la comisaría tras recibir una citación el día
veinticinco de noviembre. Había viajado a Camerún en
"cayuco" un par de semanas antes para comprar una sierra
mecánica con la que cortar madera en una finca de su propiedad. En
principio fue acusado de pasar clandestinamente la frontera, pero más
tarde la policía pretendió que su viaje al vecino país había
tenido por objeto comprar armas para su partido.
El
resto de las detenciones están relacionadas con la salida
clandestina de Guinea de Atanasio Bitá, Remigio Mete, Gabriel Salomón
Echuaca y Epifanio Moaba, los cuatro condenados a muerte "en
rebeldía" y a los que la "Seguridad" no había
conseguido localizar. Todos ellos habrían abandonado el país en
los meses de junio o julio; la actual intervención de la policía
se habría producido tras los comentarios en un bar de alguno de los
detenidos jactándose de su participación en la ocultación durante
varios meses de los cuatro huidos y en su fuga definitiva.
En
estas mismas fechas eran detenidos en Bata cuatro personas ligadas
al Partido del Progreso: Damián Motu, secretario adjunto de
finanzas; Carlos José Ochaga, secretario de formación de la
organización de Río Muni; Carmelo Angüe, secretario de organización
y José Elá Nguema, simpatizante. La detención de los dos primeros
tuvo lugar el ida veintiocho de noviembre tras ser denunciados a la
policía por Omar Bensala, coordinador general de la ASHO, Asociación
de Hijos de Obiang, pintoresca agrupación cuyo nombre habla
claro de su identidad política. Carmelo Agüe fue detenido en el
aeropuerto de Bata cuando intentaba tomar un avión hacia Malabo.
Todas
estas actuaciones de la policía han coincidido con una nueva
estancia en Guinea del relator de Naciones Unidas, Alejandro Artucio,
que ha visitado a los detenidos en Malabo y en Bata, y se ha reunido
con las autoridades del país y con los partidos políticos. Artucio
ha manifestado a su salida, que el proceso de democratización
estaba en los inicios, y de ninguna manera podía considerarse
finalizado tal como afirman los máximos dirigentes guineanos.
Respecto a los detenidos afirmó que las torturas no habían llegado
ahora a los niveles padecidos en el pasado mes de enero; no se han
producido mutilaciones. En reuniones privadas con dirigentes
opositores manifestó su pesimismo sobre la posible evolución de la
situación en Guinea. Artucio abandonó Malabo el 13 de diciembre.
Noticias
de última hora, nos informan de la puesta en libertad, la tarde del
veintitrés de Amancio Nsé y de las dos mujeres de Alberto Nve,
Asunción y Aben Eko, detenidos en la comisaría de Bata desde los
primeros días del pasado noviembre, por introducir en el país
sesenta ejemplares del libro Guinea Ecuatorial en
la encrucijada, aunque las autoridades guineanas no han hecho
explícita acusación alguna en estos dos meses. Previamente a su
puesta en libertad, han debido pagar una multa de cincuenta mil
francos CFA. No se sabe si con posterioridad serán objeto de
procesamiento.
...
DISPAROS...El sábado día 12 de diciembre tuvieron lugar graves
incidentes en Malabo tras la disputa de un partido de fútbol entre
las selecciones del Congo y de Guinea Ecuatorial. Los aficionados
guineanos, descontentos con la derrota de su equipo, intentaron
agredir al equipo arbitral (natural de Chad). Las fuerzas de policía
estacionadas en los alrededores al mando de Pedro Ndong Obiang, Tenso-Tenso,
pariente cercano del presidente Obiang, y conocido torturador,
intervinieron con disparos al aire, pero a partir de un determinado
momento (y según testigos presenciales) el propio Tenso-Tenso comenzó
a disparar directamente contra las personas que habían intervenido
en los incidentes y otras que tan solo miraban. De resultas de estos
hechos fue herido gravemente Epifanio Bualo, de unos treinta años,
que tomaba una cerveza en un bar cercano. Los mismos testigos
aseguran que las acciones de Pedro Ndong no carecieron de
premeditación y que la elección de Bualo puede atribuirse a las
simpatías que este ha mostrado en distintas oportunidades por
partidos opositores. Otra persona más resultó herida en una pierna
por lo que hubo, también, de ser internada en el Hospital de Malabo
. Parece ser que hay un tercer herido que prefirió ser atendido en
su propio domicilio.
...
NERVIOS, VIAJES... Estos hechos vienen produciéndose en una
situación de extremo nerviosismo de las autoridades guineanas. El
ejercito permanece en estado de alerta y patrulla por las calles de
Malabo. El presidente Obiang ha viajado frenéticamente durante el
mes de noviembre por los países del entorno en uno de los cuales
cree que está recibiendo entrenamiento militar una fuerza
opositora. En círculos cercanos a la presidencia se identifica este
hecho con un viaje reciente que habría realizado por la zona un
antiguo colaborador de Macías, que ha vuelto recientemente a la política
activa.
Obiang
que había iniciado su gira propagandística por el continente, la
suspendió repentinamente el veintitrés de noviembre para
desplazarse a Francia con el pretexto de la XX Cumbre
franco-africana celebrada en París entre los días veintiséis y
veintiocho del mismo mes. Ha permanecido en esa ciudad hasta el
trece de diciembre sin que por el momento pueda tenerse certeza
sobre las razones de tan larga estancia. Algunos círculos
opositores la atribuyen a una grave enfermedad (la misma que acabó
con Mobutu) de la que habría estado recibiendo tratamiento en la
capital francesa, en otros no se excluye la posibilidad de que haya
estado preparando alguna operación de "ingeniería
electoral".
...
Y CENSO. El lunes 14 de diciembre tuvo lugar la entrega al
gobierno de los datos oficiales del censo en un acto celebrado en el
edificio del parlamento, y al que se quiso rodear de gran
solemnidad; asistió todo el cuerpo diplomático acreditado en
Malabo. Obiang con voz muy débil, delgado y con señales de fatiga
aseguró que habría unas elecciones limpias y se cumpliría lo
acordado con los partidos a este respecto, es decir, en los quince días
siguientes a la entrega de los datos del censo se entregarían los
carnets de elector (los entregaría la Comisión mixta
gobierno-partidos), habría una semana para que pudieran presentarse
recursos, transcurrida la cual se convocarían las elecciones.
Conforme a este calendario la convocatoria deberá producirse en
torno al seis de enero. Sin embargo, en el momento de redactar este
boletín, 28 de diciembre, no tenemos noticias de que hayan empezado
a cumplirse ninguno de los compromisos del presidente.
Obiang
ha reanudado finalmente su gira por el continente, en la que ha
reiterado el mismo discurso pronunciado con motivo del 12 de
octubre. El día 23 de diciembre dio por terminados estos actos con
un mitin en el estadio de fútbol de Malabo. Para "facilitar la
asistencia" de los ciudadanos de la capital, el día fue
declarado festivo.
LA
PRODUCCIÓN DE CACAO EN GUINEA ECUATORIAL.
La Secretaría de Estado para la Cooperación Internacional y
para Iberoamérica (SECIPI) del Ministerio de Asuntos Exteriores
español va a publicar en el próximo mes de enero un estudio sobre
la situación del sector del cacao en Guinea Ecuatorial. El motivo
inmediato del estudio ha sido valorar el proyecto para la reactivación
del sector que viene desarrollándose en Bioko desde 1993 financiado
por la Comisión Europea y la Cooperación Española.
Al
margen de futuras valoraciones sobre el proyecto, nos parece
importante reseñar ahora los datos fundamentales que aparecen en la
publicación:
Se
dedican actualmente a la producción de cacao en la isla de Bioko
doce mil hectáreas, no todas con la misma intensidad. El número de
parcelistas está en torno de los 5000. La población de la isla,
calculada en 1995, es de 94000 habitantes, de los cuales el 25%
corresponde al medio rural. De la población dedicada al cacao una
parte es rural y vive en los poblados o en los patios de las fincas,
otra vive en las ciudades y trabajan sus parcelas temporalmente. Un
número indeterminado de hombres y mujeres están ocupados en el
sector de manera temporal para trabajos de baja capacitación.
La
producción de cacao en Guinea ha oscilado durante el último
decenio entre las 6,9 mil toneladas del año 89/90 y las 1,9 mil del
93/94; representando entre el dos y el tres por mil de la producción
mundial. La tendencia del mercado mundial es de déficit de oferta y
de una cierta estabilidad de los precios: entre 950 y 1000 libras
por tonelada. Guinea orienta su producción hacia el sector de la
cosmética, con una demanda relativamente estable.
Los
objetivos del proyecto son recuperar el potencial productivo,
mejorar la renta de los agricultores e incrementar las
exportaciones. Se donan los arboles para replantar y se pagan los
trabajos necesarios para su instalación y mantenimiento. En la
actualidad se han repoblado mas de 1200 hectáreas. Los donantes han
optado por favorecer la replantación de tierras pertenecientes a
grandes empresas. La primera fase, que ha transcurrido entre 1993 y
1997, se centró en las tierras de Casa Mallo (75% del total de hectáreas
replantadas), Teixeira (casi el 80% del polo de Luba) y en las de
DICSA gestionadas por el INPAGE, Instituto de Promoción
Agropecuaria de Guinea Ecuatorial (99% del polo de Riaba). La
segunda fase que se anuncia para 1998 se centrará en pequeños y
medianos propietarios locales.
Los
resultados no reflejan aumento de las exportaciones, que parecen
modificarse preferentemente de acuerdo con las oscilaciones del
precio del cacao en el mercado mundial y que, en cualquiera de los
casos no han superado desde el inicio del proyecto las cifras
conseguidas en los últimos años de la década de los ochenta. (El
comienzo del proyecto coincide en fechas con un llamamiento del MAIB
en 1993 para boicotear la producción, que pudo tener repercusión
en la bajada efectiva que se da en ese año).
Efectos
positivos que se destacan en el estudio son los relativos a la
participación de las mujeres que han ocupado un lugar preferente en
algunas de las tareas llevadas a cabo, en especial en los viveros y
en las brigadas de limpieza del terreno (entre el 40 y el 50 % de
los jornales pagados por Casa Mallo se dirigen a mujeres).
"Varias fuentes consultadas coincidieron en destacar que las
mujeres realizan un trabajo de mejor calidad que los hombres, sobre
todo en el cuidado de los árboles jóvenes. Esto repercute en una
preferencia en el momento de la contratación, y se han llegado a
conformar brigadas de trabajo compuestas exclusivamente por mujeres,
que responden a otras mujeres que ejercen funciones de
capataz".
El
proyecto en su totalidad supone un desembolso de 33.000 jornales con
un importe de 49 millones de francos CFA.
Otros
aspectos positivos hacen referencia a la diversificación de los
cultivos entre los que destacan los de café y pimienta de buena
calidad; menos consolidados están los de canela y nuez moscada.
Nos
parece importante destacar, sin embargo, que no podrán ignorarse en
fases más adelantadas del proyecto temas como los debidos a la
propiedad de la tierra. Una parte de las fincas que aparecen
actualmente como propiedad de particulares son el resultado de los
procesos de estatalización realizados en el periodo de Macias; en
aquellos años las fincas expropiadas pasaron a considerarse de
propiedad estatal y se encomendaron a personas concretas. Tras el
"golpe de libertad", una parte volvió a sus antiguos
propietarios que las abandonaron nuevamente desengañados de las
medidas "liberalizadoras" de Obiang; finalmente la mayoría
han sido entregadas a personas del entorno presidencial tras un
remedo de subasta en la que aportaron, en el mejor de los casos, el
10% de su valor. ¿Se incluirán estas fincas en el proyecto?
En
cualquiera de los casos esta publicación de la SECIPI ofrece la
oportunidad a las fuerzas políticas democráticas de Guinea de
tomar posición, a partir de una información rigurosa, ante un
problema de gran importancia para una parte de la población de su
país.
Ofrecemos
como siempre este boletín a todos aquellos que quieran exponer su
opinión al respecto.
VEINTICUATRO
FIRMAS A FAVOR DE OBIANG.
Con fecha 27 de noviembre se ha difundido una Carta abierta
firmada por veinticuatro "empresarios, profesionales y
trabajadores españoles residentes en Guinea Ecuatorial". La
carta comienza expresando la "gran preocupación" de los
firmantes ante "el empeoramiento paulatino de las relaciones
entre las autoridades españolas y guineanas". Tras afirmar que
el escrito "no tiene ninguna connotación política ni
partidista" pasan a referirse a "unos temas que (les)
preocupan enormemente". El primero de ellos son las emisiones
de Radio Exterior de España, cuyo programa para Guinea consideran
"tendencioso" y no independiente "ya que el Ente
Radio Exterior no tiene publicidad que sustente sus gastos de
personal y de realización que son a costa de subvenciones del
estado español, que de una manera consciente y no se sabe por qué
estrategia mantienen y fomentan esta mala relación a través de las
ondas". Muestran su extrañeza porque este tipo de programas no
se realicen hacia otros países del mundo con los que se usa
"otra vara de medir los derechos humanos y la democracia"
y se citan China, Libia, Cuba, Marruecos, "y un largo
etc...,donde España tiene y fomenta inversiones". Se muestran
contrarios a los bloqueos que perjudican siempre a los pueblos y a
las empresas y dejan intactos a los gobiernos. Pasan mas tarde a
referirse, aunque sin citarlo, a Severo Moto al que acusan de
organizar desde España distintas acciones, violentas y no
violentas, abusando, dicen, de su situación como refugiado y también
a la política de concesión de visados que consideran muy
restrictiva. Acaban pidiendo que se incremente la cooperación española
hacia aquel país y que la autoridades españolas se reúnan con
ellos en algunos de los viajes que realicen a Guinea.
No
vamos a caer en la tentación de analizar en profundidad el texto de
la carta, evidentemente poco afortunado, para dar nuestra opinión
sobre esta toma de postura del grupo de ciudadanos españoles entre
los que están, sin duda, "los mas representativos" de
cuantos quedan en Guinea. No se nos escapa tampoco que la falta de
libertades que padece el pueblo guineano alcanza también a los
residentes españoles y que algunos de los firmantes pueden haberla
suscrito en condiciones que no son de completa libertad. Sin embargo
no podemos por menos que rechazar la base fundamental de su
argumentación que nos recuerda la expresada recientemente por el
canciller de un país suramericano que al llegar a Madrid mostraba
su extrañeza porque no hubiera manifestaciones pro-Pinochet y que
la opinión publica española no adoptase opciones intermedias
frente a la posible extradición del dictador chileno. Las emisiones
de Radio Exterior son independientes precisamente porque no tratan
igual a los violadores de los derechos humanos que a sus víctimas y
dejarían de serlo si adoptasen posiciones equidistantes entre unos
y otros. Las relaciones entre los pueblos español y guineano están
obstaculizadas por dictadores como Obiang y Macias y la llegada de
la democracia a Guinea (como la llegada de la democracia a España )
favorecerán unas relaciones que no deberán basarse nunca mas en
paternalismos y actitudes heredadas de la colonia. Es difícil creer
la sinceridad de ciertos amores hacia los guineanos cuando se
defiende al régimen responsable de la miseria en la que viven. Es
difícil creer en el apoliticismo de determinadas posturas que
acaban pidiendo el amordazamiento de la oposición aunque sea en
España. No es fácil entender porque se llama violencia a la
"chapuza" de algún dirigente opositor guineano, mientras
se olvidan las muertes, las mutilaciones, las torturas que son mucho
mas frecuentes en el interior de Guinea.
Sin
embargo, faltaríamos a la verdad si no reconociéramos que nos han
extrañado algunas de las firmas que aparecen en el escrito. Han
pasado los tiempos en los que España tenía una postura mas clara
ante los problemas guineanos, cuando se decía desde la embajada en
Malabo y desde el Ministerio de Asuntos Exteriores que las
prioridades eran: buenas relaciones entre los dos países, respeto
de los derechos humanos y respeto al calendario de apertura democrática.
Hace mucho tiempo que los dos últimos condicionantes han
desaparecido y Obiang, agradecido, trabaja ahora contra el primero
de ellos. En los tiempos anteriores algunos de los firmantes tenían
opciones diferentes. Parece que ahora se resienten de esa falta de
definiciones democráticas por parte de la administración española
y quizás han perdido el norte... Quizás se quiera justificar estas
actitudes con tópicos como que el capital es muy conservador y no
se pronuncia a favor de un cambio más que cuando están mas que
trazadas las vías por las que va a producirse, sin embargo tomas de
posición tan evidentes como las que se hacen en la carta de
referencia, a favor de un régimen tan inmoral y tan aislado como el
de Obiang, aireadas inmediatamente por su "aparato de
propaganda", pueden llegar a ser algo peor que un error.
(Post
data para aprendices de Maquiavelo: la fecha límite entre los
"tiempos anteriores" y los actuales no es ningún día de
abril de 1996).
OPINIÓN
Los guineanos deben participar en la actividad política
por José Pablo Nvo Owono (José Pablo Nvo Owono es el
representante en España del Partido del Progreso (PP) de Guinea
Ecuatorial.)
Antes
de nada una reflexión. Cada vez se pone menos en duda (no debería
ponerse) el papel esencial que juega la sociedad (los demás) a la
hora de buscar soluciones para los problemas que nos afectan a cada
uno de nosotros. Se trata, pues, de coordinar esfuerzos y
expectativas humanas para conseguir los objetivos que nos interesan
a cada uno y que a todos nos afectan. De reconocer que estamos en
permanente actividad social e incluso política y ello a despecho de
que podamos no militar en ningún partido. De pronto hablamos todos
de lucha por la igualdad ante la ley, porque los beneficios que
generan los recursos naturales se distribuyan por igual entre todos,
porque a todos pertenecen; que la asignación de responsabilidades públicas
sea un ejercicio del pueblo en el uso de su soberanía...Sin
embargo, todos estos planteamientos no escapan a la discrepancia,
normalmente, incluso, se hacen desde una sana y legítima
divergencia, lo que no hace sino legitimar la existencia de los
"partidos" y de un sistema político que los contenga, el
"sistema democrático".
Uno
de los grandes enemigos de la democracia es la apatía política, es
decir la disposición a no definirse políticamente. Parece que hoy
está de moda no implicarse, "no mojarse". Y lo mas grave
es ver como se fomenta esa apatía apelando al miedo o a una
excesiva prudencia que acaba por hacernos aceptable la renuncia a
nuestros propios ideales y en algún caso el pacto con aquellos que
se benefician contrariándolos.
Los
partidos políticos son, además, los instrumentos habilitados en la
sociedad y por la propia sociedad para canalizar las ideas que se
producen en su seno acerca de aquellos problemas que a todos nos
afectan y a cada uno nos interesan. En este sentido, en el actual
estado del conflicto político en nuestro país, se hace necesaria más
que nunca la participación de todos aquellos que consideren que
tienen algo que aportar a la solución acertada del mismo.
Cualquiera que sea la forma en la que se concrete esta solución
final, solo podrá ser fruto del diálogo y el consenso.
Los
debates y los foros de discusión tienen por objeto concertar un común
denominador que las partes contrapuestas acaten. El dialogo es la
clave para transformar la subjetividad de cada pretendiente en
consenso y para conducirnos por tanto a conclusiones objetivas y
mucho mas acertadas.
Si
situamos el problema entre los guineanos y guineanas residentes en
España, resulta particularmente desalentadora su escasa implicación
social y su baja participación en los partidos políticos. En
nuestra opinión se pierde así una oportunidad de ejercitar las
actividades políticas e ideológicas que substanciarían la
tolerancia, la convivencia y el saber respetar lo distinto.
Somos
conscientes, sin embargo, del pesado lastre que supone haber
recorrido muchos años con un sistema político basado en el
permanente engaño a la ciudadanía y en campañas de
adoctrinamiento dedicadas a sembrar el odio y la manipulación. La
política oficial ha tendido a lo largo de las dos dictaduras que se
han sucedido en Guinea a desinformar y desmotivar a la ciudadanía
con el objetivo de no ser desbancados de un poder que ostentan en
minoría. Política para ellos es desprestigiar a los partidos que
se identifican valientemente con una ideología determinada, a los
que se acusa de aportar división, fragmentación, polarización y
fomentar la discordia. Sometidos de por vida a una
institucionalización personal, atacan cualquier propuesta por
moderada que sea con tal de mantener una situación que les condena
a una muerte intelectual y que, enemiga de todo lo colectivo,
conduce inequívocamente a la desintegración social.
El
debate y la organización son las bases sobre las que debe
articularse un tejido social que tienda naturalmente a la libertad y
a la tolerancia. Llamamos por tanto, a todos los guineanos y
guineanas del interior y de la emigración a participar en estos
procesos para conseguir la solución adecuada a los problemas que
afectan a nuestro país y suprimir las secuelas de las dictaduras
que nos gobiernan desde hace tantos años.
¿Tendremos pruebas suficientes para solicitar el
procesamiento de Teodoro Obiang Nguema?
por Adolfo Fernández Marugan (Adolfo Fernandez Marugan
es Secretario de ASODEGUE.)
Parece
ya un tópico decir que cualquiera que sea el resultado final del
proceso abierto por la justicia española a Pinochet, la situación
de aquellos dirigentes políticos, en activo o derrocados, que han
violado de manera sistemática los derechos humanos no va a ser la
misma. El precedente ingles de no reconocer la impunidad del
ex-dictador chileno ante las muertes, secuestros y torturas
cometidas bajo su régimen y el del tribunal de Arusha, competente
para los delitos de genocidio cometidos en Ruanda empiezan a
preocupar ya a un grupo importantes de mandatarios o ex-mandatarios
de Africa y de todo el mundo. Los nombres de, al menos, Suharto,
Duvalier, Arap Moi, Charles Taylor, Gnassingbé Eyadéma y Hassan el
Turabi empiezan a estar en el objetivo de las organizaciones
defensoras de los derechos humanos. ¿Puede estar Obiang Ngema en
esta misma situación? ¿Se cometieron en Guinea en los últimos
treinta años crímenes contra la humanidad?
Amnistía
Internacional decía en octubre de 1978 en un llamamiento dirigido a
la Organización de la Unidad Africana (OUA) refiriéndose a Guinea
Ecuatorial, "se sabe que uno de cada quinientos de los 300.000
ciudadanos del país ha sido ejecutados a lo largo de la última década,
la mayoría de ellos sin juicio".
En
junio de 1975 la organización Alianza Nacional de Restauración
Democrática (A.N.R.D.) que agrupaba a la mayoría de la oposición
guineana en el exterior publicó en el suplemento al numero 2 de su
revista Guinea Ecuatorial Hoy, una relación de las
ejecuciones "reconocidas" por el régimen guineano hasta
abril de ese año: eran 490. La publicación aporta los nombres y
profesiones de la mayoría de ellos, en algunos casos se incorpora
también el lugar de residencia.
El
profesor Liniger-Goumaz amplió la relación hasta 1977. En su libro
La Guinée Ecuatorial, un pays méconnu, publicado por
L`Harmattan en 1980, los asesinatos políticos cometidos por
el régimen guineano en el periodo 1968-1977 son 510. Liniger-Goumaz
no publica la relación de nombres añadidos a la lista de la
A.N.R.D. pero mantiene su distribución por profesión y grupo étnico.
El cuadro final es el que sigue:
|
Vicepresidente
de la República
|
1
|
|
Ministros
|
18
|
|
Diputados
nacionales y provinciales
|
22
|
|
Alcaldes
y miembros de consejos municipales
|
7
|
|
Embajadores
|
5
|
|
Altos
funcionarios
|
15
|
|
Enseñantes
|
24
|
|
Otros
funcionarios
|
123
|
|
Militares
|
30
|
|
Jefes
de poblados
|
23
|
|
Comerciantes
|
56
|
|
Propietarios
|
23
|
|
Agricultores
|
134
|
|
Escolares
y estudiantes (menores de edad)
|
25
|
|
Mujeres
|
9
|
|
TOTAL
|
514
|
Su
distribución por zonas geográficas y grupos étnicos es : de Río
Muni 441 (384 fang y 57 ndowes); de Bioko 69 (61 bubis y 8
fernandinos); de Annobon 4 ( 4 annoboneses).
Liniger-Goumaz
cita informes de Amnistia Internacional para añadir ( obra citada,
pag 473) las cifras siguientes: a finales de 1978 el número total
de víctimas era de 619, de las cuales 319 habían muerto entre 1968
y 1974, y 300 más entre 1975 y 1978, lo que demuestra un
endurecimiento del régimen de terror que pasa de 46 ejecuciones/año
en el primer periodo a 125 ejecuciones/año durante el segundo
(volveremos a estos datos más adelante).
Parece
concluirse por tanto que la cifra de muertos reconocidos durante la
dictadura de Macias es el dos por mil del total de la población
guineana. En estas cifras no se incluyen ejecuciones clandestinas,
ni tampoco aquellas personas que falleciesen como consecuencia de
los malos tratos pero algún tiempo después de haberlos recibido...
Aunque
no tenemos la pretensión de hacer nosotros ningún dictamen jurídico,
nos parece claro que se trató de la puesta en practica de un plan
sistemático de eliminación de todos aquellos que pudieran estorbar
la dominación política del país por el clan al que pertenecen los
dos únicos presidentes que ha conocido Guinea. La represión se
orienta, con preferencia pero no exclusivamente, a las capas
dirigentes, a los que por su preparación o su decisión política
habían jugado algún papel en el periodo de la independencia y en
los años inmediatamente posteriores y va llevándose a cabo de
manera sistemática a través de la invención de complots a los que
siguen procesos políticos carentes de las menores garantías. Los
sumarios se preparan en medio de torturas algunas veces difícilmente
imaginables. Las cárceles de Guinea presentan además un número
inusual de fallecimientos a los pocos meses de dictadas las
sentencias.
Creemos
que en todas estas practicas, que podrán en buena parte
reconstruirse, existe una base suficiente para establecer una
demanda por crímenes contra la humanidad.
¿Que
papel juega Obiang en este periodo? Teodoro Obiang Nguema aparece en
escena en 1969, aprovechando una gira que realizan por el continente
, Macias y la mayoría del gobierno. Queda entonces como responsable
militar de la isla, lo que aprovecha para denunciar una "invasión
de mercenarios" y detener a Jesús Alfonso Oyono Alogo,
responsable político en ausencia del resto de autoridades, ministro
de Obras Públicas y amigo personal de Macias. El regreso del
entonces presidente acaba con el incidente y da comienzo a un cierto
periodo de ostracismo para el atrevido sobrino que finaliza en 1975
momento en el que, tras la caída del teniente coronel Tray, remonta
la estrella de Obiang. Sus cargos en esta nueva fase son: Vice-Ministro
de Defensa Nacional (titular en la practica dado que el ministro era
Macias con quien despachaba directamente), Coronel y Comandante de
todas las Fuerzas Armadas guineanas, incluida la Brigada de
Seguridad Presidencial, Comandante de la Marina Nacional, Comandante
de la Policía Nacional, Director de la cárcel de Black Beach e
Inspector General de las Prisiones de todo el país (puede verse al
respecto el escrito de Daniel Mba Oyono Ayingono titulado Réplica
del sr. Mba Oyono a las manifestaciones del sr. Santiago Ngua,
portavoz de propaganda del partido PDGE, agosto 1998, pag 4. Mba
Oyono era entonces, y ahora, un directo rival de Obiang Nguema).
Pocos
meses después, en enero de 1976, tras los incidentes producidos
durante la salida masiva de los trabajadores nigerianos residentes
en Guinea (véase Donato Ndongo Bidyogo, Historia y tragedia de
Guinea Ecuatorial, Editorial Cambio 16, pag. 288), Macias
abandonó Malabo donde no volvió nunca más como presidente (si
volvería, ya derrocado, en 1979 para comparecer ante el tribunal
que lo condenó a muerte). Obiang queda por tanto como máxima
autoridad de la isla, de sus fuerzas armadas y de la cárcel de
Black Beach. Su responsabilidad en los actos represivos que tienen
lugar en Bioko desde 1975, y especialmente desde enero de 1976,
parece clara.
El
trece de mayo de 1976 la A.N.R.D. publicó una relación nominal de
presos políticos asesinados en Black Beach desde septiembre de
1975. Son veintitrés nombres, veintidós varones y una mujer todos
ellos procedentes de Ebebiyin y Micomeseng. El último de la lista y
el único del que no se da su lugar de residencia es Alberto M.
Ndongo Obama, sacerdote.
A
partir de diciembre de 1976 se inician las detenciones del la última
gran oleada represiva que tiene lugar en vida de Macias y en la que
son eliminados un centenar de altos funcionarios y magistrados. Se
han publicado dos versiones de la misma, que implican ambas a Obiang
Nguema. Liniger-Goumaz reparte la responsabilidad de las muertes
entre Macias y Obiang; Mba Oyono la atribuye por completo a este último.
Entre los supuestamente implicados en el complot vuelve a estar Jesús
Alfonso Oyono Alogo pero esta vez Macias no puede salvarle. De
acuerdo con la versión de Mba Oyono cuando Obiang informa al
presidente de la existencia de un complot y de la supuesta implicación
del eterno ministro de Obras Publicas, ya había ordenado su
asesinato en Black Beach.
Es
importante tener en cuenta, además, que las constituciones de
Guinea Ecuatorial atribuyen las competencias de orden público a la
Presidencia de la República. De esta forma Macias, al unir a la
Presidencia el Ministerio de Defensa, juntaba en una sola mano toda
la "capacidad punitiva" del estado. Hace posible así la
aparición de una rama aislada de la administración que se
encargaba de todos los asuntos relativos a la represión política y
que solo tenía que responder de sus actos ante el propio
presidente. Toda la "carrera" de Obiang transcurre
precisamente en esta "rama punitiva". Queda por saber si
su papel fue el de mero cómplice, si aprovechó las oportunidades
que se le iban presentando para eliminar a los contrincantes que
pudieran impedir su "promoción", o si, como pretenden la
mayoría de los antiguos colaboradores de Macias, y otros muchos
guineanos, es precisamente él uno de los creadores de la estrategia
de eliminación sistemática de una parte sustancial de las capas
dirigentes guineanas. Si aceptamos esta última interpretación habría
que leer el "golpe de libertad" como una simple pantomima
que culmina un trabajo conspirativo de años.
Parece
que los asesinatos políticos aumentan cuando Obiang ocupa puestos
de mayor responsabilidad (recuérdense las cifras de Amnistía
Internacional para el último periodo de la dictadura de Macias),
aunque puede sorprender el que una vez conseguida la Presidencia de
Guinea la tendencia se invierta y solo puedan atribuírsele unos
veinte más, en prácticamente el mismo número de años.
De
lo que no caben dudas, sin embargo, es de la practica sistemática
de torturas en las cárceles guineanas y tampoco de la
responsabilidad de Teodoro Obiang en ellas desde 1975. Los informes
de Amnistía Internacional al respecto son una colección de
horrores. En el Monthly Bulletin de marzo de 1978 se define a
Guinea como "un inmenso campo de torturas cuya única salida es
el cementerio". En 1990 Amnistía publicó un folleto con el título
Guinea Ecuatorial.Torturas que reunía informaciones desde
1968 a 1988 y en el que se afirmaba reiteradamente que la tortura
era una practica habitual en los cuarteles, cárceles y comisarias
guineanas. En la página 28 se describen diez métodos de tortura
distintos utilizados en un campamento militar en agosto de ese año.
A lo largo de las distintas informes se relatan numerosos casos en
los que se prodigan las palizas, violaciones, muertes por inanición,
ausencia de cuidados médicos, mutilaciones, crucifixiones incluso
en el periodo final de Macias en el que los dirigentes guineanos
decidieron romper con la Iglesia Católica...
La
tortura conserva en la actualidad su condición de practica habitual
en Guinea. Puede decirse que es el método preferido por las
autoridades para relacionarse con la oposición política. Todos los
dirigentes y buena parte de los militantes opositores guineanos han
sido torturados en mas de una oportunidad, pero la tortura se aplica
sin restricciones a cualquier ciudadano siempre que las autoridades
guineanas consideren adecuado "darle una lección". Los
políticos cercanos al presidente y los militantes de sus partidos
no escapan a esta regla. Tras las detenciones habidas en el primer
semestre de 1998 previas al proceso contra los bubis, han vuelto a
aparecer las mutilaciones, la toma de rehenes entre las familia de
los detenidos y las muertes por falta de cuidados médicos. Se han
dado también en los últimos años denuncias sobre asesinatos
rituales aunque no en todos los casos han tenido significado político.
El
hecho de que las torturas se hayan extendido a una parte importante
de la población y que se sigan practicando de manera habitual (en
los últimos dos meses las habrían padecido mas de treinta
ciudadanos) facilitará sin duda el que puedan reconstruirse
numerosos casos para un proceso de acusación en torno a este
delito.
¿Como
pensamos que debe organizarse el trabajo que haga posible el
procesamiento de Obiang ? Desde ASODEGUE planteamos la creación de
un Grupo de Trabajo relativamene abierto, formado en la parte española
por organizaciones interesadas en los temas guineanos como son
Amnistía Internacional, la Asociación Pro-Derechos Humanos (APDH),
SOS Racismo, alguna(s) de las organizaciones de abogados ( o
juristas) que han trabajado en el proceso a Pinochet y, desde luego
nosotros; por parte guineana deberían participar todas las
organizaciones de refugiados que tuvieran interés en hacerlo. Se
trata de llevar a cabo un trabajo discreto, riguroso y
alejado de tentaciones mediáticas.
Sin
embargo, se requerirá, además, la predisposición a aportar su
testimonio de un número importante de guineanos y eso solo podrá
conseguirse si se lleva a cabo una discusión importante sobre la
conveniencia y la oportunidad del intento de procesar a Obiang.
No
se nos escapa que no somos nosotros los que podemos hacer ese debate
"en nombre de los guineanos" y tampoco que hay personas,
en España y en Guinea, que piensan que utilizar este método puede
contribuir a agudizar las tensiones en aquel país y no a
solucionarlas.
Permítasenos,
sin embargo, tomar prestados algunos razonamientos de Nelson Mandela
al respecto de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación que ha
trabajado en los últimos años en Surafica:
"En
mi opinión, no debemos considerar la curación de Suráfrica como
un hecho, sino como un proceso, y la Comisión ha contribuido de
forma magnífica a dicho proceso, porque ahora las familias de las víctimas
de las atrocidades saben lo que les ocurrió a sus seres queridos, y
algunos de ellos se han mostrado magnánimos: han sido capaces de
escuchar las confesiones de los agentes del apartheid y han
replicado que les perdonan. Por supuesto otros tienen tanta amargura
que les resulta imposible olvidar el dolor de perder a quienes querían.
Pero creo que, en general, la Comisión ha hecho un trabajo
maravilloso y nos ha ayudado a alejarnos del pasado para
concentrarnos en el presente y el futuro."
"Todos
los que deseen un perdón deben solicitarlo a título individual.
Con arreglo a las instrucciones de la Comisión, establecimos que
todo el mundo tenía que declarar qué crimen había cometido y
entonces decidiríamos si concederle la amnistía..."
Parece
evidente que un proceso contra Obiang, lo sería también contra
toda una época y un modo de hacer política en Guinea y que tendría
importantísimas consecuencias para el presente y el futuro del país.
Creemos como Mandela que la reconcilición solo es posible si los
familiares, los amigos, los conciudadanos, los que militaron con las
víctimas perdonan a sus verdugos, declarados previamente culpables.
Y nos caben pocas dudas sobre el entorno político que nacería y
posibilitaría una vía hacia la Verdad y la Reconciliación en
Guinea.
Credibilidad democrática y participación en la transición
perversa de Obiang
por Marcos Manuel N´Dongo (Marcos Manuel N´Dongo es
Coordinador en el exterior de Convergencia para la Democracia Social
-CPDS-. )
Treinta
años después del acceso de Guinea Ecuatorial a la soberanía
nacional es evidente el declive social y las diversas
manifestaciones que presenta, propias de un país sumido en una
profunda y grave crisis. La situación general denota las
consecuencias de sucesivos malos gobiernos a lo largo de las dos
etapas (la de Macías y la de Obiang) de estos años de dictadura:
la desarticulación social, la prostitución de los valores éticos,
la pobreza material y moral, la inseguridad jurídica, la sistemática
violación de los derechos humanos, la falta de libertades y una
forma arbitraria y tiránica de ejercer el poder.
En
el marco de este panorama se inicia una transición política que
lleva siete años sin que sea posible observar cambio político
alguno. Siete años caracterizados por incumplimientos sistemáticos
de los pactos firmados, montajes y celebración de procesos
electorales fraudulentos y una obcecada persecución y represión
contra la oposición, orientada a eliminarla.
Siete
años de una transición perversa durante los cuales las autoridades
dictatoriales se han beneficiado y se están beneficiando, política
y materialmente, de la paulatina pero creciente falta de interés e
iniciativas de la comunidad internacional para avanzar y concluir el
cambio político. Esta actitud de gradual y progresivo abandono,
bien sea por cansancio o por intereses inconfesables, está
significativamente ligada, sobre todo, a los intereses económicos
presentes en Guinea Ecuatorial (empresas petroleras americanas y
francesas; madereras, pesqueras y comerciales españolas) que, sin
escrúpulos, valoran más la facilidad de conseguir beneficios
extraordinarios con un régimen corrupto, incapaz y en descomposición,
a un eventual cambio político que podría hacer que los nuevos
responsables políticos exigiesen actuaciones de clara honestidad de
los actores extranjeros, y de esta forma mermar sus fabulosas
ganancias en beneficio del conjunto del país.
Sobre
estas premisas y a tenor de la situación política actual de Guinea
Ecuatorial en cuyo horizonte temporal se vislumbra un importante
hecho político como son las elecciones legislativas, que inician el
segundo ciclo de procesos electorales de una transición
interminable, merece la pena realizar un análisis reflexivo,
expuesto de forma sucinta, sobre las creencias democráticas y la
participación en una transición como la que lleva a cabo el
General Obiang.
En
primer lugar, conviene hacer alguna precisión en torno al
significado del término democracia. Usada y abusada por
todos los sistemas y regímenes políticas, la democracia admite
acepciones formales como: sistema de gobierno en el que el pueblo, o
la plebe, ejerce la soberanía. Dicho de otra manera, doctrina política
favorable a la intervención del pueblo en el gobierno.
Informalmente, y en la practica, diríase que la democracia es la
dictadura de la mayoría que respeta y tiene en cuenta la voluntad
de las minorías. Democratizar sería, por tanto, hacer demócratas
a las personas y a las instituciones.
En
segundo lugar, un cambio político implica la transición o
el paso de una forma a otra de detentar y ejercer el poder, con
independencia de la naturaleza que opere en el proceso. La política,
en todo lugar, momento y para cada colectividad, debe dar respuesta
a las cuatro preguntas esenciales: quien ejerce el poder, cómo lo
ejerce, para qué lo ejerce y para quién lo ejerce.
En
tercer lugar, los elementos que configuran el sistema democrático:
soberanía del pueblo, intervención del pueblo soberano en el
gobierno (representatividad), mayorías y minorías, requieren la
coexistencia de un grupo que detenta el poder con otro que debe
estar en condiciones de ejercerlo en cualquier momento; se trata del
binomio gobierno/oposición, absolutamente necesario para el
funcionamiento del sistema; todo ello en un marco de libertad e
información que le den credibilidad colectiva.
Sobre
la necesaria coexistencia entre gobierno y oposición hay que decir
que en Guinea la idea predominante, e impuesta por las autoridades
dictatoriales, es la de que el opositor es un enemigo a batir, no un
adversario político. Desde todo tipo de represión y torturas,
pasando por el veto a las posibilidades de trabajo y al acoso
permanente, la exclusión sistemática de todo aquel que no comparte
los postulados de los gobernantes, el régimen utiliza todos los
mecanismos a su alcance, legítimos o no, para reducir a la oposición
política a la mínima expresión, a la eliminación. De esta forma
la dictadura de Obiang pretende conformar un extraño sistema político,
solo concebible en la mente de las autoridades dictatoriales de
Guinea: Democracia sin oposición; una entelequia. Esta
conducta, que expresa la esencia misma de la dictadura, hace
evidente una primera conclusión: el gobierno no sabe lo que es una
democracia, y mucho menos, cree en ella.
Y
la oposición, ¿cree en la democracia?. Admitidas todas las formas
posibles de libre agrupamiento de las comunidades humanas (ideológicas,
políticas, étnicas, regionales etc.) para el ejercicio de los
derechos políticos hay que decir que sólo es posible conformar y
consolidar un régimen democrático a partir de organizaciones
democráticas. Una primera exigencia para la actual oposición
democrática es realizar un doble contraste democrático: interno o
particular, y externo o general. Parece evidente que en la medida en
la que no se cumplan las premisas de libertad y
conocimiento-información en el seno de una organización política,
su credibilidad democrática será, al menos, dudosa. Los principios
democráticos suelen ser más difíciles de establecer en aquellas
organizaciones, o grupos políticos, con pretensiones de
exclusivismo, sobre todo si se trata, además, de agrupamientos de
carácter no ideológico. Así, resultaría fácil atribuir carácter
democrático a la asociación de admiradores del escarabajos E de un
país, si todos los admiradores de dichos escarabajos en el país en
cuestión pertenecen a la citada asociación, pero si hay en el país
admiradores de escarabajos E que no forman parte de ese grupo, la
asociación no estaría legitimada para esgrimir la condición de
sus asociados como elemento decisivo para monopolizar "democráticamente"
los derechos de los admiradores de los escarabajos E.
Esta
claro que, salvo en los casos de procesos de descolonización ( que
no es el de la actual situación guineana) en los que se acepta
generalmente la monopolización del derecho político por excelencia
(el acceso a la soberanía nacional), para articular y ejecutar un
proceso de transición de una dictadura a la democracia es necesario
que las representaciones políticas y los liderazgos se establezcan
sobre bases democráticamente bien delimitadas. La presencia de
agrupamientos políticos que tengan pretensiones monopolizadoras y
que no evidencien su carácter democrático, obstaculizan la
articulación y el establecimiento de compromisos políticos para
llevar a cabo la transición democrática.
No
faltan en la oposición de Guinea Ecuatorial entidades con
pretendida legitimidad para monopolizar alguna característica
peculiar, exclusivista. También se evidencia otro sector de la
oposición que, si bien lo es nominalmente, presenta, sin embargo,
comportamientos políticos, actitudes y posicionamientos apenas
diferentes de los de la dictadura. No parece ningún atrevimiento
afirmar que existen en la actual oposición al régimen dictatorial,
sectores carentes de convicciones democráticas, lo que no hace sino
sembrar dudas respecto a la credibilidad democrática de buena parte
de esa (nominal) oposición política.
Ante
el necesario cambio político que se reclama para poner fin al
marasmo en el vive Guinea Ecuatorial, pueden distinguirse cuatro
posiciones en todo el espectro político: 1) La del gobierno,
caracterizada por un total ausencia de voluntad democrática y un
claro obstrucionismo respecto del proceso de transición. 2) La de
un primer sector de la oposición política, que se caracteriza por
su actitud de comparsa respecto a la dictadura y sus comportamientos
colaboracionistas. 3) Un segundo sector de la oposición, con
perfiles exclusivistas, que manifiesta planteamientos poco
realistas, incapaces de asumir compromisos políticos y que acaban,
consciente o inconscientemente por obstaculizar la transición. 4)
El tercer segmento de la oposición que aborda la exigencia
colectiva de cambio político con todos los instrumentos a su
alcance; es la oposición democrática real.
Dadas
las circunstancias indicadas, podemos afirmar sin paliativos el carácter
perverso del proceso político de transición llevado a cabo hasta
ahora en Guinea Ecuatorial y la necesidad de transformarlo en un
cambio político creíble. Esta tarea es sin duda muy difícil, pero
no imposible.
Hay
que partir del objetivo esencial a conseguir con la transición y
que no es otro que un cambio político que ponga fin al actual régimen
dictatorial y lo sustituya por un sistema democrático,
representativo y participativo. Los posicionamientos políticos de
todos los actores tanto en el escenario nacional como internacional
requieren de una orientación clara y precisa hacia el citado
objetivo. Del gobierno del General Obiang no puede esperarse una
reorientación voluntaria, efectiva y real de la transición política;
su comportamiento durante estos siete últimos años lo hace
evidente. Sin embargo, las iniciativas de la oposición en su
conjunto, y sobre todo las que puedan formularse desde la
identificada como oposición política real, deben dar un nuevo y
vigoroso impulso al proceso democratizador en Guinea Ecuatorial. A
pesar de los desgastes de todo tipo sufridos, la oposición democrática
debe estar en condiciones de responsabilizarse de iniciativas y
decisiones que propicien salidas políticas para que no se trunque
definitivamente la posibilidad de cambio anhelado por la comunidad
guineoecuatoriana. Estas iniciativas deberán tener la capacidad de
ser tenidas en cuenta y estudiadas por el resto de la oposición, y
sobre todo, por la comunidad internacional , para que puedan
asumirse los correspondientes compromisos políticos. Las
experiencias recientes de la oposición entre las que merece
resaltar la de la Plataforma de Oposición Conjunta (POC), deben ser
de utilidad y servir como soporte y referente en el proceso de
maduración política necesario para afrontar la apertura de una
nueva y decisiva etapa.
La
decepción, la pobreza y la represión sistemática están
provocando no solo el hartazgo y el cansancio de la población, sino
también un fenómeno político grave para la estabilidad y la
gobernabilidad del país; se trata de la creciente perdida de
credibilidad en el discurso del cambio político pacífico, mediante
métodos democráticos, frente a la utilización de la violencia
para conseguir fines políticos. En este sentido hay que resaltar la
importancia que revisten las próximas elecciones legislativas. Si
el gobierno persiste en su actitud de no cumplir los requisitos para
que tengan lugar con garantías de limpieza, como reclama la oposición
democrática, y no se hace presente para ello la ayuda de la
comunidad internacional, será muy difícil convencer a la oposición
de la bondad y la eficacia de los métodos pacíficos para el cambio
político en Guinea Ecuatorial. En esta tesitura la consecuencia es
obvia, si a la rabia contenida y la frustración acumulada, se añade
un nuevo fraude electoral, en el clima social subsiguiente, la
oposición democrática real no tendría espacio político, no tendría
razón de existir.
Con
la responsabilidad de buscar una alternativa democrática válida
para la transición política y ante la delicada situación en la
que se encuentra el proceso democratizador, Convergencia para la
Democracia Social de Guinea Ecuatorial (CPDS) ha propuesto a la
oposición un proyecto político completo, en forma de documento de
trabajo, que pueda ser el soporte de unas negociaciones que lleven
al consenso político, devuelvan la credibilidad democrática y
vuelvan a situarnos en el camino del cambio político hacia la
democracia. Dicho proyecto recoge planteamientos, exigencias y
contenidos, mínimos, pero suficientes, necesarios y realistas para
una transición ordenada y pacífica. Esta iniciativa aborda el
necesario marco de acción unitaria, el horizonte temporal de la
transición, los criterios de formación del gobierno de unidad
nacional, los objetivos y acciones de dicho gobierno, las líneas básicas
de una nueva Constitución y otras leyes de un marco
post-dictatorial inmediato, con todos los intereses nacionales
presentes, una reorganización de las instituciones del Estado, las
garantías adicionales de terceros estados y establece, también,
las premisas para el consenso sobre responsables políticos. Así
mismo, este proyecto establece la necesidad de involucrar a los países
y organizaciones que vienen jugando un papel importante en el campo
de los derechos humanos y los avances en el proceso de democratización
de Guinea Ecuatorial (España: Plataforma de Apoyo a la
Democratización y Gobierno. EE UU de América, Francia. UE:
Parlamento y Comisión, PNUD, etc.)
Al
progresivo desinterés de la comunidad internacional, va
correspondiendo una actitud similar por parte de España. Ni tan
siquiera la progresiva marginación del español a favor del idioma
francés, que, de forma inconstitucional, desarrolla el General
Obiang a propiciado medidas de apoyo desde España a la transición
política. Todo parece indicar que Guinea Ecuatorial entra dentro de
los intereses y contrapartidas de las transacciones políticas España-Francia.
En
el horizonte político de Guinea Ecuatorial se ciernen inquietantes
nubarrones, que pueden acabar en la desaparición del País y en un
posible estallido de violencia. Evitarlo es responsabilidad del
gobierno del General Obiang, de la oposición democrática y de los
países de la comunidad internacional involucrados.
La
oposición democrática real apuesta por los mecanismos democráticos.
La exitencia de que las próximas elecciones se celebren en las
mejores condiciones de limpieza posibles y la participación en las
mismas, constituyen la última oportunidad para evitar males
mayores. Las decisiones y acciones que ejecuten otros actores y
otros intereses políticos sobre estos comicios influirán de forma
determinante en el futuro a corto y medio plazo de Guinea . Habremos
de verlo.
Editado y
distribuido por ASODEGUE
Índice
Noticias
|
|
|