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BOLETÍN NOTICIAS DE GUINEA

Nº 9 Diciembre 1998

SUMARIO

- Dos meses como otros muchos: detenciones, disparos, nervios, viajes y censo
- La producción de cacao en Guinea Ecuatorial
- Veinticuatro firmas a favor de Obiang

OPINIÓN

- Los guineanos deben participar en la actividad política por José Pablo Nyo Owono.

- ¿Tendremos pruebas suficientes para solicitar el procesamiento de Teodoro Obiang Nguema? por Adolfo Fernández Marugán.

- Credibilidad democrática y participación en la transición perversa de Obiang por Marcos Manuel N'Dongo.

DOS MESES COMO OTROS MUCHOS: DETENCIONES, DISPAROS, NERVIOS, VIAJES Y CENSO.
Mientras permanecían encarcelados los militantes del partido CPDS detenidos en Río Muni durante la primera semana de noviembre (véase NGE nº 7), una nueva oleada de detenciones tenía lugar en la isla de Bioko a partir del veinticinco de ese mismo mes.

La lista incompleta de detenidos es: Marcelo Beta Echuaca, Secretario de Estado del ministerio de Planificación, y uno de los nombres que había "sonado" en las últimas oportunidades para cubrir la "cuota bubi" de altos cargos del gobierno guineano; Sabas Bolekia, Sabito, conocido "antorchón"; Bernardo Lola Sorizo y Juan Lola Sorizo, naturales ambos de Rebola; Justo Mete, hermano de Remigio Mete, uno de los condenados a muerte "en rebeldía" en el juicio contra los bubis ; Remigio Fernández, persona relacionada con Guillermo Salomón Echuaca, Alex, también condenado a muerte "en rebeldía" y la persona a quien las autoridades guineanas atribuyeron la condición de "dirigente militar" de los acciones armadas llevadas a cabo a partir del 21 de enero por un grupo de bubis; Anselmo Ribado Rope, MariCarmen Varela Rope y su hijo de un año de edad, parientes de Atanasio Bitá, otro de los condenados a muerte "en rebeldía" y a quién se considera el máximo dirigente del grupo antes citado. MariCarmen Varela es hermana de Bitá y esposa de Francisco Biachó uno de los cuatro ciudadanos españoles juzgados y absueltos en aquel juicio. También fueron detenidos Silvia Eron, Adamou Ousmane, José Antonio Oliveira, Antonia Macole y su marido, y el dueño del restaurante "Cuatro Ases", de apellido Cole, que había sido detenido en el mes de enero, aunque en aquella oportunidad fue puesto en libertad...El número total de encarcelados (todos ellos en la comisaría de Malabo) supera los veinte. A los nombres anteriores hay que añadir el de Ildefonso Montero, Jau, entrenador del equipo de fútbol "Gran Rebola" que ingresó en ese centro la madrugada del uno de diciembre, y Manuel Owono Obama miembro del Consejo Directivo del CPDS.

Todos los detenidos han padecido reiteradas sesiones de tortura, y la mayoría de ellos fueron detenidos de madrugada, inaugurando un nuevo modo de hacer de la policía guineana.

Manuel Owono compareció en la comisaría tras recibir una citación el día veinticinco de noviembre. Había viajado a Camerún en "cayuco" un par de semanas antes para comprar una sierra mecánica con la que cortar madera en una finca de su propiedad. En principio fue acusado de pasar clandestinamente la frontera, pero más tarde la policía pretendió que su viaje al vecino país había tenido por objeto comprar armas para su partido.

El resto de las detenciones están relacionadas con la salida clandestina de Guinea de Atanasio Bitá, Remigio Mete, Gabriel Salomón Echuaca y Epifanio Moaba, los cuatro condenados a muerte "en rebeldía" y a los que la "Seguridad" no había conseguido localizar. Todos ellos habrían abandonado el país en los meses de junio o julio; la actual intervención de la policía se habría producido tras los comentarios en un bar de alguno de los detenidos jactándose de su participación en la ocultación durante varios meses de los cuatro huidos y en su fuga definitiva.

En estas mismas fechas eran detenidos en Bata cuatro personas ligadas al Partido del Progreso: Damián Motu, secretario adjunto de finanzas; Carlos José Ochaga, secretario de formación de la organización de Río Muni; Carmelo Angüe, secretario de organización y José Elá Nguema, simpatizante. La detención de los dos primeros tuvo lugar el ida veintiocho de noviembre tras ser denunciados a la policía por Omar Bensala, coordinador general de la ASHO, Asociación de Hijos de Obiang, pintoresca agrupación cuyo nombre habla claro de su identidad política. Carmelo Agüe fue detenido en el aeropuerto de Bata cuando intentaba tomar un avión hacia Malabo.

Todas estas actuaciones de la policía han coincidido con una nueva estancia en Guinea del relator de Naciones Unidas, Alejandro Artucio, que ha visitado a los detenidos en Malabo y en Bata, y se ha reunido con las autoridades del país y con los partidos políticos. Artucio ha manifestado a su salida, que el proceso de democratización estaba en los inicios, y de ninguna manera podía considerarse finalizado tal como afirman los máximos dirigentes guineanos. Respecto a los detenidos afirmó que las torturas no habían llegado ahora a los niveles padecidos en el pasado mes de enero; no se han producido mutilaciones. En reuniones privadas con dirigentes opositores manifestó su pesimismo sobre la posible evolución de la situación en Guinea. Artucio abandonó Malabo el 13 de diciembre.

Noticias de última hora, nos informan de la puesta en libertad, la tarde del veintitrés de Amancio Nsé y de las dos mujeres de Alberto Nve, Asunción y Aben Eko, detenidos en la comisaría de Bata desde los primeros días del pasado noviembre, por introducir en el país sesenta ejemplares del libro Guinea Ecuatorial en la encrucijada, aunque las autoridades guineanas no han hecho explícita acusación alguna en estos dos meses. Previamente a su puesta en libertad, han debido pagar una multa de cincuenta mil francos CFA. No se sabe si con posterioridad serán objeto de procesamiento.

... DISPAROS...El sábado día 12 de diciembre tuvieron lugar graves incidentes en Malabo tras la disputa de un partido de fútbol entre las selecciones del Congo y de Guinea Ecuatorial. Los aficionados guineanos, descontentos con la derrota de su equipo, intentaron agredir al equipo arbitral (natural de Chad). Las fuerzas de policía estacionadas en los alrededores al mando de Pedro Ndong Obiang, Tenso-Tenso, pariente cercano del presidente Obiang, y conocido torturador, intervinieron con disparos al aire, pero a partir de un determinado momento (y según testigos presenciales) el propio Tenso-Tenso comenzó a disparar directamente contra las personas que habían intervenido en los incidentes y otras que tan solo miraban. De resultas de estos hechos fue herido gravemente Epifanio Bualo, de unos treinta años, que tomaba una cerveza en un bar cercano. Los mismos testigos aseguran que las acciones de Pedro Ndong no carecieron de premeditación y que la elección de Bualo puede atribuirse a las simpatías que este ha mostrado en distintas oportunidades por partidos opositores. Otra persona más resultó herida en una pierna por lo que hubo, también, de ser internada en el Hospital de Malabo . Parece ser que hay un tercer herido que prefirió ser atendido en su propio domicilio.

... NERVIOS, VIAJES... Estos hechos vienen produciéndose en una situación de extremo nerviosismo de las autoridades guineanas. El ejercito permanece en estado de alerta y patrulla por las calles de Malabo. El presidente Obiang ha viajado frenéticamente durante el mes de noviembre por los países del entorno en uno de los cuales cree que está recibiendo entrenamiento militar una fuerza opositora. En círculos cercanos a la presidencia se identifica este hecho con un viaje reciente que habría realizado por la zona un antiguo colaborador de Macías, que ha vuelto recientemente a la política activa.

Obiang que había iniciado su gira propagandística por el continente, la suspendió repentinamente el veintitrés de noviembre para desplazarse a Francia con el pretexto de la XX Cumbre franco-africana celebrada en París entre los días veintiséis y veintiocho del mismo mes. Ha permanecido en esa ciudad hasta el trece de diciembre sin que por el momento pueda tenerse certeza sobre las razones de tan larga estancia. Algunos círculos opositores la atribuyen a una grave enfermedad (la misma que acabó con Mobutu) de la que habría estado recibiendo tratamiento en la capital francesa, en otros no se excluye la posibilidad de que haya estado preparando alguna operación de "ingeniería electoral".

... Y CENSO. El lunes 14 de diciembre tuvo lugar la entrega al gobierno de los datos oficiales del censo en un acto celebrado en el edificio del parlamento, y al que se quiso rodear de gran solemnidad; asistió todo el cuerpo diplomático acreditado en Malabo. Obiang con voz muy débil, delgado y con señales de fatiga aseguró que habría unas elecciones limpias y se cumpliría lo acordado con los partidos a este respecto, es decir, en los quince días siguientes a la entrega de los datos del censo se entregarían los carnets de elector (los entregaría la Comisión mixta gobierno-partidos), habría una semana para que pudieran presentarse recursos, transcurrida la cual se convocarían las elecciones. Conforme a este calendario la convocatoria deberá producirse en torno al seis de enero. Sin embargo, en el momento de redactar este boletín, 28 de diciembre, no tenemos noticias de que hayan empezado a cumplirse ninguno de los compromisos del presidente.

Obiang ha reanudado finalmente su gira por el continente, en la que ha reiterado el mismo discurso pronunciado con motivo del 12 de octubre. El día 23 de diciembre dio por terminados estos actos con un mitin en el estadio de fútbol de Malabo. Para "facilitar la asistencia" de los ciudadanos de la capital, el día fue declarado festivo.

LA PRODUCCIÓN DE CACAO EN GUINEA ECUATORIAL.
La Secretaría de Estado para la Cooperación Internacional y para Iberoamérica (SECIPI) del Ministerio de Asuntos Exteriores español va a publicar en el próximo mes de enero un estudio sobre la situación del sector del cacao en Guinea Ecuatorial. El motivo inmediato del estudio ha sido valorar el proyecto para la reactivación del sector que viene desarrollándose en Bioko desde 1993 financiado por la Comisión Europea y la Cooperación Española.

Al margen de futuras valoraciones sobre el proyecto, nos parece importante reseñar ahora los datos fundamentales que aparecen en la publicación:

Se dedican actualmente a la producción de cacao en la isla de Bioko doce mil hectáreas, no todas con la misma intensidad. El número de parcelistas está en torno de los 5000. La población de la isla, calculada en 1995, es de 94000 habitantes, de los cuales el 25% corresponde al medio rural. De la población dedicada al cacao una parte es rural y vive en los poblados o en los patios de las fincas, otra vive en las ciudades y trabajan sus parcelas temporalmente. Un número indeterminado de hombres y mujeres están ocupados en el sector de manera temporal para trabajos de baja capacitación.

La producción de cacao en Guinea ha oscilado durante el último decenio entre las 6,9 mil toneladas del año 89/90 y las 1,9 mil del 93/94; representando entre el dos y el tres por mil de la producción mundial. La tendencia del mercado mundial es de déficit de oferta y de una cierta estabilidad de los precios: entre 950 y 1000 libras por tonelada. Guinea orienta su producción hacia el sector de la cosmética, con una demanda relativamente estable.

Los objetivos del proyecto son recuperar el potencial productivo, mejorar la renta de los agricultores e incrementar las exportaciones. Se donan los arboles para replantar y se pagan los trabajos necesarios para su instalación y mantenimiento. En la actualidad se han repoblado mas de 1200 hectáreas. Los donantes han optado por favorecer la replantación de tierras pertenecientes a grandes empresas. La primera fase, que ha transcurrido entre 1993 y 1997, se centró en las tierras de Casa Mallo (75% del total de hectáreas replantadas), Teixeira (casi el 80% del polo de Luba) y en las de DICSA gestionadas por el INPAGE, Instituto de Promoción Agropecuaria de Guinea Ecuatorial (99% del polo de Riaba). La segunda fase que se anuncia para 1998 se centrará en pequeños y medianos propietarios locales.

Los resultados no reflejan aumento de las exportaciones, que parecen modificarse preferentemente de acuerdo con las oscilaciones del precio del cacao en el mercado mundial y que, en cualquiera de los casos no han superado desde el inicio del proyecto las cifras conseguidas en los últimos años de la década de los ochenta. (El comienzo del proyecto coincide en fechas con un llamamiento del MAIB en 1993 para boicotear la producción, que pudo tener repercusión en la bajada efectiva que se da en ese año).

Efectos positivos que se destacan en el estudio son los relativos a la participación de las mujeres que han ocupado un lugar preferente en algunas de las tareas llevadas a cabo, en especial en los viveros y en las brigadas de limpieza del terreno (entre el 40 y el 50 % de los jornales pagados por Casa Mallo se dirigen a mujeres). "Varias fuentes consultadas coincidieron en destacar que las mujeres realizan un trabajo de mejor calidad que los hombres, sobre todo en el cuidado de los árboles jóvenes. Esto repercute en una preferencia en el momento de la contratación, y se han llegado a conformar brigadas de trabajo compuestas exclusivamente por mujeres, que responden a otras mujeres que ejercen funciones de capataz".

El proyecto en su totalidad supone un desembolso de 33.000 jornales con un importe de 49 millones de francos CFA.

Otros aspectos positivos hacen referencia a la diversificación de los cultivos entre los que destacan los de café y pimienta de buena calidad; menos consolidados están los de canela y nuez moscada.

Nos parece importante destacar, sin embargo, que no podrán ignorarse en fases más adelantadas del proyecto temas como los debidos a la propiedad de la tierra. Una parte de las fincas que aparecen actualmente como propiedad de particulares son el resultado de los procesos de estatalización realizados en el periodo de Macias; en aquellos años las fincas expropiadas pasaron a considerarse de propiedad estatal y se encomendaron a personas concretas. Tras el "golpe de libertad", una parte volvió a sus antiguos propietarios que las abandonaron nuevamente desengañados de las medidas "liberalizadoras" de Obiang; finalmente la mayoría han sido entregadas a personas del entorno presidencial tras un remedo de subasta en la que aportaron, en el mejor de los casos, el 10% de su valor. ¿Se incluirán estas fincas en el proyecto?

En cualquiera de los casos esta publicación de la SECIPI ofrece la oportunidad a las fuerzas políticas democráticas de Guinea de tomar posición, a partir de una información rigurosa, ante un problema de gran importancia para una parte de la población de su país.

Ofrecemos como siempre este boletín a todos aquellos que quieran exponer su opinión al respecto.

VEINTICUATRO FIRMAS A FAVOR DE OBIANG.
Con fecha 27 de noviembre se ha difundido una Carta abierta firmada por veinticuatro "empresarios, profesionales y trabajadores españoles residentes en Guinea Ecuatorial". La carta comienza expresando la "gran preocupación" de los firmantes ante "el empeoramiento paulatino de las relaciones entre las autoridades españolas y guineanas". Tras afirmar que el escrito "no tiene ninguna connotación política ni partidista" pasan a referirse a "unos temas que (les) preocupan enormemente". El primero de ellos son las emisiones de Radio Exterior de España, cuyo programa para Guinea consideran "tendencioso" y no independiente "ya que el Ente Radio Exterior no tiene publicidad que sustente sus gastos de personal y de realización que son a costa de subvenciones del estado español, que de una manera consciente y no se sabe por qué estrategia mantienen y fomentan esta mala relación a través de las ondas". Muestran su extrañeza porque este tipo de programas no se realicen hacia otros países del mundo con los que se usa "otra vara de medir los derechos humanos y la democracia" y se citan China, Libia, Cuba, Marruecos, "y un largo etc...,donde España tiene y fomenta inversiones". Se muestran contrarios a los bloqueos que perjudican siempre a los pueblos y a las empresas y dejan intactos a los gobiernos. Pasan mas tarde a referirse, aunque sin citarlo, a Severo Moto al que acusan de organizar desde España distintas acciones, violentas y no violentas, abusando, dicen, de su situación como refugiado y también a la política de concesión de visados que consideran muy restrictiva. Acaban pidiendo que se incremente la cooperación española hacia aquel país y que la autoridades españolas se reúnan con ellos en algunos de los viajes que realicen a Guinea.

No vamos a caer en la tentación de analizar en profundidad el texto de la carta, evidentemente poco afortunado, para dar nuestra opinión sobre esta toma de postura del grupo de ciudadanos españoles entre los que están, sin duda, "los mas representativos" de cuantos quedan en Guinea. No se nos escapa tampoco que la falta de libertades que padece el pueblo guineano alcanza también a los residentes españoles y que algunos de los firmantes pueden haberla suscrito en condiciones que no son de completa libertad. Sin embargo no podemos por menos que rechazar la base fundamental de su argumentación que nos recuerda la expresada recientemente por el canciller de un país suramericano que al llegar a Madrid mostraba su extrañeza porque no hubiera manifestaciones pro-Pinochet y que la opinión publica española no adoptase opciones intermedias frente a la posible extradición del dictador chileno. Las emisiones de Radio Exterior son independientes precisamente porque no tratan igual a los violadores de los derechos humanos que a sus víctimas y dejarían de serlo si adoptasen posiciones equidistantes entre unos y otros. Las relaciones entre los pueblos español y guineano están obstaculizadas por dictadores como Obiang y Macias y la llegada de la democracia a Guinea (como la llegada de la democracia a España ) favorecerán unas relaciones que no deberán basarse nunca mas en paternalismos y actitudes heredadas de la colonia. Es difícil creer la sinceridad de ciertos amores hacia los guineanos cuando se defiende al régimen responsable de la miseria en la que viven. Es difícil creer en el apoliticismo de determinadas posturas que acaban pidiendo el amordazamiento de la oposición aunque sea en España. No es fácil entender porque se llama violencia a la "chapuza" de algún dirigente opositor guineano, mientras se olvidan las muertes, las mutilaciones, las torturas que son mucho mas frecuentes en el interior de Guinea.

Sin embargo, faltaríamos a la verdad si no reconociéramos que nos han extrañado algunas de las firmas que aparecen en el escrito. Han pasado los tiempos en los que España tenía una postura mas clara ante los problemas guineanos, cuando se decía desde la embajada en Malabo y desde el Ministerio de Asuntos Exteriores que las prioridades eran: buenas relaciones entre los dos países, respeto de los derechos humanos y respeto al calendario de apertura democrática. Hace mucho tiempo que los dos últimos condicionantes han desaparecido y Obiang, agradecido, trabaja ahora contra el primero de ellos. En los tiempos anteriores algunos de los firmantes tenían opciones diferentes. Parece que ahora se resienten de esa falta de definiciones democráticas por parte de la administración española y quizás han perdido el norte... Quizás se quiera justificar estas actitudes con tópicos como que el capital es muy conservador y no se pronuncia a favor de un cambio más que cuando están mas que trazadas las vías por las que va a producirse, sin embargo tomas de posición tan evidentes como las que se hacen en la carta de referencia, a favor de un régimen tan inmoral y tan aislado como el de Obiang, aireadas inmediatamente por su "aparato de propaganda", pueden llegar a ser algo peor que un error.

(Post data para aprendices de Maquiavelo: la fecha límite entre los "tiempos anteriores" y los actuales no es ningún día de abril de 1996).

OPINIÓN

Los guineanos deben participar en la actividad política
por José Pablo Nvo Owono (José Pablo Nvo Owono es el representante en España del Partido del Progreso (PP) de Guinea Ecuatorial.)

Antes de nada una reflexión. Cada vez se pone menos en duda (no debería ponerse) el papel esencial que juega la sociedad (los demás) a la hora de buscar soluciones para los problemas que nos afectan a cada uno de nosotros. Se trata, pues, de coordinar esfuerzos y expectativas humanas para conseguir los objetivos que nos interesan a cada uno y que a todos nos afectan. De reconocer que estamos en permanente actividad social e incluso política y ello a despecho de que podamos no militar en ningún partido. De pronto hablamos todos de lucha por la igualdad ante la ley, porque los beneficios que generan los recursos naturales se distribuyan por igual entre todos, porque a todos pertenecen; que la asignación de responsabilidades públicas sea un ejercicio del pueblo en el uso de su soberanía...Sin embargo, todos estos planteamientos no escapan a la discrepancia, normalmente, incluso, se hacen desde una sana y legítima divergencia, lo que no hace sino legitimar la existencia de los "partidos" y de un sistema político que los contenga, el "sistema democrático".

Uno de los grandes enemigos de la democracia es la apatía política, es decir la disposición a no definirse políticamente. Parece que hoy está de moda no implicarse, "no mojarse". Y lo mas grave es ver como se fomenta esa apatía apelando al miedo o a una excesiva prudencia que acaba por hacernos aceptable la renuncia a nuestros propios ideales y en algún caso el pacto con aquellos que se benefician contrariándolos.

Los partidos políticos son, además, los instrumentos habilitados en la sociedad y por la propia sociedad para canalizar las ideas que se producen en su seno acerca de aquellos problemas que a todos nos afectan y a cada uno nos interesan. En este sentido, en el actual estado del conflicto político en nuestro país, se hace necesaria más que nunca la participación de todos aquellos que consideren que tienen algo que aportar a la solución acertada del mismo. Cualquiera que sea la forma en la que se concrete esta solución final, solo podrá ser fruto del diálogo y el consenso.

Los debates y los foros de discusión tienen por objeto concertar un común denominador que las partes contrapuestas acaten. El dialogo es la clave para transformar la subjetividad de cada pretendiente en consenso y para conducirnos por tanto a conclusiones objetivas y mucho mas acertadas.

Si situamos el problema entre los guineanos y guineanas residentes en España, resulta particularmente desalentadora su escasa implicación social y su baja participación en los partidos políticos. En nuestra opinión se pierde así una oportunidad de ejercitar las actividades políticas e ideológicas que substanciarían la tolerancia, la convivencia y el saber respetar lo distinto.

Somos conscientes, sin embargo, del pesado lastre que supone haber recorrido muchos años con un sistema político basado en el permanente engaño a la ciudadanía y en campañas de adoctrinamiento dedicadas a sembrar el odio y la manipulación. La política oficial ha tendido a lo largo de las dos dictaduras que se han sucedido en Guinea a desinformar y desmotivar a la ciudadanía con el objetivo de no ser desbancados de un poder que ostentan en minoría. Política para ellos es desprestigiar a los partidos que se identifican valientemente con una ideología determinada, a los que se acusa de aportar división, fragmentación, polarización y fomentar la discordia. Sometidos de por vida a una institucionalización personal, atacan cualquier propuesta por moderada que sea con tal de mantener una situación que les condena a una muerte intelectual y que, enemiga de todo lo colectivo, conduce inequívocamente a la desintegración social.

El debate y la organización son las bases sobre las que debe articularse un tejido social que tienda naturalmente a la libertad y a la tolerancia. Llamamos por tanto, a todos los guineanos y guineanas del interior y de la emigración a participar en estos procesos para conseguir la solución adecuada a los problemas que afectan a nuestro país y suprimir las secuelas de las dictaduras que nos gobiernan desde hace tantos años.


¿Tendremos pruebas suficientes para solicitar el procesamiento de Teodoro Obiang Nguema?
por Adolfo Fernández Marugan (Adolfo Fernandez Marugan es Secretario de ASODEGUE.)

Parece ya un tópico decir que cualquiera que sea el resultado final del proceso abierto por la justicia española a Pinochet, la situación de aquellos dirigentes políticos, en activo o derrocados, que han violado de manera sistemática los derechos humanos no va a ser la misma. El precedente ingles de no reconocer la impunidad del ex-dictador chileno ante las muertes, secuestros y torturas cometidas bajo su régimen y el del tribunal de Arusha, competente para los delitos de genocidio cometidos en Ruanda empiezan a preocupar ya a un grupo importantes de mandatarios o ex-mandatarios de Africa y de todo el mundo. Los nombres de, al menos, Suharto, Duvalier, Arap Moi, Charles Taylor, Gnassingbé Eyadéma y Hassan el Turabi empiezan a estar en el objetivo de las organizaciones defensoras de los derechos humanos. ¿Puede estar Obiang Ngema en esta misma situación? ¿Se cometieron en Guinea en los últimos treinta años crímenes contra la humanidad?

Amnistía Internacional decía en octubre de 1978 en un llamamiento dirigido a la Organización de la Unidad Africana (OUA) refiriéndose a Guinea Ecuatorial, "se sabe que uno de cada quinientos de los 300.000 ciudadanos del país ha sido ejecutados a lo largo de la última década, la mayoría de ellos sin juicio".

En junio de 1975 la organización Alianza Nacional de Restauración Democrática (A.N.R.D.) que agrupaba a la mayoría de la oposición guineana en el exterior publicó en el suplemento al numero 2 de su revista Guinea Ecuatorial Hoy, una relación de las ejecuciones "reconocidas" por el régimen guineano hasta abril de ese año: eran 490. La publicación aporta los nombres y profesiones de la mayoría de ellos, en algunos casos se incorpora también el lugar de residencia.

El profesor Liniger-Goumaz amplió la relación hasta 1977. En su libro La Guinée Ecuatorial, un pays méconnu, publicado por L`Harmattan en 1980, los asesinatos políticos cometidos por el régimen guineano en el periodo 1968-1977 son 510. Liniger-Goumaz no publica la relación de nombres añadidos a la lista de la A.N.R.D. pero mantiene su distribución por profesión y grupo étnico. El cuadro final es el que sigue:

Vicepresidente de la República

1

Ministros

18

Diputados nacionales y provinciales

22

Alcaldes y miembros de consejos municipales

7

Embajadores

5

Altos funcionarios

15

Enseñantes

24

Otros funcionarios

123

Militares

30

Jefes de poblados

23

Comerciantes

56

Propietarios

23

Agricultores

134

Escolares y estudiantes (menores de edad)

25

Mujeres

9

TOTAL

514

Su distribución por zonas geográficas y grupos étnicos es : de Río Muni 441 (384 fang y 57 ndowes); de Bioko 69 (61 bubis y 8 fernandinos); de Annobon 4 ( 4 annoboneses).

Liniger-Goumaz cita informes de Amnistia Internacional para añadir ( obra citada, pag 473) las cifras siguientes: a finales de 1978 el número total de víctimas era de 619, de las cuales 319 habían muerto entre 1968 y 1974, y 300 más entre 1975 y 1978, lo que demuestra un endurecimiento del régimen de terror que pasa de 46 ejecuciones/año en el primer periodo a 125 ejecuciones/año durante el segundo (volveremos a estos datos más adelante).

Parece concluirse por tanto que la cifra de muertos reconocidos durante la dictadura de Macias es el dos por mil del total de la población guineana. En estas cifras no se incluyen ejecuciones clandestinas, ni tampoco aquellas personas que falleciesen como consecuencia de los malos tratos pero algún tiempo después de haberlos recibido...

Aunque no tenemos la pretensión de hacer nosotros ningún dictamen jurídico, nos parece claro que se trató de la puesta en practica de un plan sistemático de eliminación de todos aquellos que pudieran estorbar la dominación política del país por el clan al que pertenecen los dos únicos presidentes que ha conocido Guinea. La represión se orienta, con preferencia pero no exclusivamente, a las capas dirigentes, a los que por su preparación o su decisión política habían jugado algún papel en el periodo de la independencia y en los años inmediatamente posteriores y va llevándose a cabo de manera sistemática a través de la invención de complots a los que siguen procesos políticos carentes de las menores garantías. Los sumarios se preparan en medio de torturas algunas veces difícilmente imaginables. Las cárceles de Guinea presentan además un número inusual de fallecimientos a los pocos meses de dictadas las sentencias.

Creemos que en todas estas practicas, que podrán en buena parte reconstruirse, existe una base suficiente para establecer una demanda por crímenes contra la humanidad.

¿Que papel juega Obiang en este periodo? Teodoro Obiang Nguema aparece en escena en 1969, aprovechando una gira que realizan por el continente , Macias y la mayoría del gobierno. Queda entonces como responsable militar de la isla, lo que aprovecha para denunciar una "invasión de mercenarios" y detener a Jesús Alfonso Oyono Alogo, responsable político en ausencia del resto de autoridades, ministro de Obras Públicas y amigo personal de Macias. El regreso del entonces presidente acaba con el incidente y da comienzo a un cierto periodo de ostracismo para el atrevido sobrino que finaliza en 1975 momento en el que, tras la caída del teniente coronel Tray, remonta la estrella de Obiang. Sus cargos en esta nueva fase son: Vice-Ministro de Defensa Nacional (titular en la practica dado que el ministro era Macias con quien despachaba directamente), Coronel y Comandante de todas las Fuerzas Armadas guineanas, incluida la Brigada de Seguridad Presidencial, Comandante de la Marina Nacional, Comandante de la Policía Nacional, Director de la cárcel de Black Beach e Inspector General de las Prisiones de todo el país (puede verse al respecto el escrito de Daniel Mba Oyono Ayingono titulado Réplica del sr. Mba Oyono a las manifestaciones del sr. Santiago Ngua, portavoz de propaganda del partido PDGE, agosto 1998, pag 4. Mba Oyono era entonces, y ahora, un directo rival de Obiang Nguema).

Pocos meses después, en enero de 1976, tras los incidentes producidos durante la salida masiva de los trabajadores nigerianos residentes en Guinea (véase Donato Ndongo Bidyogo, Historia y tragedia de Guinea Ecuatorial, Editorial Cambio 16, pag. 288), Macias abandonó Malabo donde no volvió nunca más como presidente (si volvería, ya derrocado, en 1979 para comparecer ante el tribunal que lo condenó a muerte). Obiang queda por tanto como máxima autoridad de la isla, de sus fuerzas armadas y de la cárcel de Black Beach. Su responsabilidad en los actos represivos que tienen lugar en Bioko desde 1975, y especialmente desde enero de 1976, parece clara.

El trece de mayo de 1976 la A.N.R.D. publicó una relación nominal de presos políticos asesinados en Black Beach desde septiembre de 1975. Son veintitrés nombres, veintidós varones y una mujer todos ellos procedentes de Ebebiyin y Micomeseng. El último de la lista y el único del que no se da su lugar de residencia es Alberto M. Ndongo Obama, sacerdote.

A partir de diciembre de 1976 se inician las detenciones del la última gran oleada represiva que tiene lugar en vida de Macias y en la que son eliminados un centenar de altos funcionarios y magistrados. Se han publicado dos versiones de la misma, que implican ambas a Obiang Nguema. Liniger-Goumaz reparte la responsabilidad de las muertes entre Macias y Obiang; Mba Oyono la atribuye por completo a este último. Entre los supuestamente implicados en el complot vuelve a estar Jesús Alfonso Oyono Alogo pero esta vez Macias no puede salvarle. De acuerdo con la versión de Mba Oyono cuando Obiang informa al presidente de la existencia de un complot y de la supuesta implicación del eterno ministro de Obras Publicas, ya había ordenado su asesinato en Black Beach.

Es importante tener en cuenta, además, que las constituciones de Guinea Ecuatorial atribuyen las competencias de orden público a la Presidencia de la República. De esta forma Macias, al unir a la Presidencia el Ministerio de Defensa, juntaba en una sola mano toda la "capacidad punitiva" del estado. Hace posible así la aparición de una rama aislada de la administración que se encargaba de todos los asuntos relativos a la represión política y que solo tenía que responder de sus actos ante el propio presidente. Toda la "carrera" de Obiang transcurre precisamente en esta "rama punitiva". Queda por saber si su papel fue el de mero cómplice, si aprovechó las oportunidades que se le iban presentando para eliminar a los contrincantes que pudieran impedir su "promoción", o si, como pretenden la mayoría de los antiguos colaboradores de Macias, y otros muchos guineanos, es precisamente él uno de los creadores de la estrategia de eliminación sistemática de una parte sustancial de las capas dirigentes guineanas. Si aceptamos esta última interpretación habría que leer el "golpe de libertad" como una simple pantomima que culmina un trabajo conspirativo de años.

Parece que los asesinatos políticos aumentan cuando Obiang ocupa puestos de mayor responsabilidad (recuérdense las cifras de Amnistía Internacional para el último periodo de la dictadura de Macias), aunque puede sorprender el que una vez conseguida la Presidencia de Guinea la tendencia se invierta y solo puedan atribuírsele unos veinte más, en prácticamente el mismo número de años.

De lo que no caben dudas, sin embargo, es de la practica sistemática de torturas en las cárceles guineanas y tampoco de la responsabilidad de Teodoro Obiang en ellas desde 1975. Los informes de Amnistía Internacional al respecto son una colección de horrores. En el Monthly Bulletin de marzo de 1978 se define a Guinea como "un inmenso campo de torturas cuya única salida es el cementerio". En 1990 Amnistía publicó un folleto con el título Guinea Ecuatorial.Torturas que reunía informaciones desde 1968 a 1988 y en el que se afirmaba reiteradamente que la tortura era una practica habitual en los cuarteles, cárceles y comisarias guineanas. En la página 28 se describen diez métodos de tortura distintos utilizados en un campamento militar en agosto de ese año. A lo largo de las distintas informes se relatan numerosos casos en los que se prodigan las palizas, violaciones, muertes por inanición, ausencia de cuidados médicos, mutilaciones, crucifixiones incluso en el periodo final de Macias en el que los dirigentes guineanos decidieron romper con la Iglesia Católica...

La tortura conserva en la actualidad su condición de practica habitual en Guinea. Puede decirse que es el método preferido por las autoridades para relacionarse con la oposición política. Todos los dirigentes y buena parte de los militantes opositores guineanos han sido torturados en mas de una oportunidad, pero la tortura se aplica sin restricciones a cualquier ciudadano siempre que las autoridades guineanas consideren adecuado "darle una lección". Los políticos cercanos al presidente y los militantes de sus partidos no escapan a esta regla. Tras las detenciones habidas en el primer semestre de 1998 previas al proceso contra los bubis, han vuelto a aparecer las mutilaciones, la toma de rehenes entre las familia de los detenidos y las muertes por falta de cuidados médicos. Se han dado también en los últimos años denuncias sobre asesinatos rituales aunque no en todos los casos han tenido significado político.

El hecho de que las torturas se hayan extendido a una parte importante de la población y que se sigan practicando de manera habitual (en los últimos dos meses las habrían padecido mas de treinta ciudadanos) facilitará sin duda el que puedan reconstruirse numerosos casos para un proceso de acusación en torno a este delito.

¿Como pensamos que debe organizarse el trabajo que haga posible el procesamiento de Obiang ? Desde ASODEGUE planteamos la creación de un Grupo de Trabajo relativamene abierto, formado en la parte española por organizaciones interesadas en los temas guineanos como son Amnistía Internacional, la Asociación Pro-Derechos Humanos (APDH), SOS Racismo, alguna(s) de las organizaciones de abogados ( o juristas) que han trabajado en el proceso a Pinochet y, desde luego nosotros; por parte guineana deberían participar todas las organizaciones de refugiados que tuvieran interés en hacerlo. Se trata de llevar a cabo un trabajo discreto, riguroso y alejado de tentaciones mediáticas.

Sin embargo, se requerirá, además, la predisposición a aportar su testimonio de un número importante de guineanos y eso solo podrá conseguirse si se lleva a cabo una discusión importante sobre la conveniencia y la oportunidad del intento de procesar a Obiang.

No se nos escapa que no somos nosotros los que podemos hacer ese debate "en nombre de los guineanos" y tampoco que hay personas, en España y en Guinea, que piensan que utilizar este método puede contribuir a agudizar las tensiones en aquel país y no a solucionarlas.

Permítasenos, sin embargo, tomar prestados algunos razonamientos de Nelson Mandela al respecto de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación que ha trabajado en los últimos años en Surafica:

"En mi opinión, no debemos considerar la curación de Suráfrica como un hecho, sino como un proceso, y la Comisión ha contribuido de forma magnífica a dicho proceso, porque ahora las familias de las víctimas de las atrocidades saben lo que les ocurrió a sus seres queridos, y algunos de ellos se han mostrado magnánimos: han sido capaces de escuchar las confesiones de los agentes del apartheid y han replicado que les perdonan. Por supuesto otros tienen tanta amargura que les resulta imposible olvidar el dolor de perder a quienes querían. Pero creo que, en general, la Comisión ha hecho un trabajo maravilloso y nos ha ayudado a alejarnos del pasado para concentrarnos en el presente y el futuro."

"Todos los que deseen un perdón deben solicitarlo a título individual. Con arreglo a las instrucciones de la Comisión, establecimos que todo el mundo tenía que declarar qué crimen había cometido y entonces decidiríamos si concederle la amnistía..."

Parece evidente que un proceso contra Obiang, lo sería también contra toda una época y un modo de hacer política en Guinea y que tendría importantísimas consecuencias para el presente y el futuro del país. Creemos como Mandela que la reconcilición solo es posible si los familiares, los amigos, los conciudadanos, los que militaron con las víctimas perdonan a sus verdugos, declarados previamente culpables. Y nos caben pocas dudas sobre el entorno político que nacería y posibilitaría una vía hacia la Verdad y la Reconciliación en Guinea.


Credibilidad democrática y participación en la transición perversa de Obiang
por Marcos Manuel N´Dongo (Marcos Manuel N´Dongo es Coordinador en el exterior de Convergencia para la Democracia Social -CPDS-. )

Treinta años después del acceso de Guinea Ecuatorial a la soberanía nacional es evidente el declive social y las diversas manifestaciones que presenta, propias de un país sumido en una profunda y grave crisis. La situación general denota las consecuencias de sucesivos malos gobiernos a lo largo de las dos etapas (la de Macías y la de Obiang) de estos años de dictadura: la desarticulación social, la prostitución de los valores éticos, la pobreza material y moral, la inseguridad jurídica, la sistemática violación de los derechos humanos, la falta de libertades y una forma arbitraria y tiránica de ejercer el poder.

En el marco de este panorama se inicia una transición política que lleva siete años sin que sea posible observar cambio político alguno. Siete años caracterizados por incumplimientos sistemáticos de los pactos firmados, montajes y celebración de procesos electorales fraudulentos y una obcecada persecución y represión contra la oposición, orientada a eliminarla.

Siete años de una transición perversa durante los cuales las autoridades dictatoriales se han beneficiado y se están beneficiando, política y materialmente, de la paulatina pero creciente falta de interés e iniciativas de la comunidad internacional para avanzar y concluir el cambio político. Esta actitud de gradual y progresivo abandono, bien sea por cansancio o por intereses inconfesables, está significativamente ligada, sobre todo, a los intereses económicos presentes en Guinea Ecuatorial (empresas petroleras americanas y francesas; madereras, pesqueras y comerciales españolas) que, sin escrúpulos, valoran más la facilidad de conseguir beneficios extraordinarios con un régimen corrupto, incapaz y en descomposición, a un eventual cambio político que podría hacer que los nuevos responsables políticos exigiesen actuaciones de clara honestidad de los actores extranjeros, y de esta forma mermar sus fabulosas ganancias en beneficio del conjunto del país.

Sobre estas premisas y a tenor de la situación política actual de Guinea Ecuatorial en cuyo horizonte temporal se vislumbra un importante hecho político como son las elecciones legislativas, que inician el segundo ciclo de procesos electorales de una transición interminable, merece la pena realizar un análisis reflexivo, expuesto de forma sucinta, sobre las creencias democráticas y la participación en una transición como la que lleva a cabo el General Obiang.

En primer lugar, conviene hacer alguna precisión en torno al significado del término democracia. Usada y abusada por todos los sistemas y regímenes políticas, la democracia admite acepciones formales como: sistema de gobierno en el que el pueblo, o la plebe, ejerce la soberanía. Dicho de otra manera, doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno. Informalmente, y en la practica, diríase que la democracia es la dictadura de la mayoría que respeta y tiene en cuenta la voluntad de las minorías. Democratizar sería, por tanto, hacer demócratas a las personas y a las instituciones.

En segundo lugar, un cambio político implica la transición o el paso de una forma a otra de detentar y ejercer el poder, con independencia de la naturaleza que opere en el proceso. La política, en todo lugar, momento y para cada colectividad, debe dar respuesta a las cuatro preguntas esenciales: quien ejerce el poder, cómo lo ejerce, para qué lo ejerce y para quién lo ejerce.

En tercer lugar, los elementos que configuran el sistema democrático: soberanía del pueblo, intervención del pueblo soberano en el gobierno (representatividad), mayorías y minorías, requieren la coexistencia de un grupo que detenta el poder con otro que debe estar en condiciones de ejercerlo en cualquier momento; se trata del binomio gobierno/oposición, absolutamente necesario para el funcionamiento del sistema; todo ello en un marco de libertad e información que le den credibilidad colectiva.

Sobre la necesaria coexistencia entre gobierno y oposición hay que decir que en Guinea la idea predominante, e impuesta por las autoridades dictatoriales, es la de que el opositor es un enemigo a batir, no un adversario político. Desde todo tipo de represión y torturas, pasando por el veto a las posibilidades de trabajo y al acoso permanente, la exclusión sistemática de todo aquel que no comparte los postulados de los gobernantes, el régimen utiliza todos los mecanismos a su alcance, legítimos o no, para reducir a la oposición política a la mínima expresión, a la eliminación. De esta forma la dictadura de Obiang pretende conformar un extraño sistema político, solo concebible en la mente de las autoridades dictatoriales de Guinea: Democracia sin oposición; una entelequia. Esta conducta, que expresa la esencia misma de la dictadura, hace evidente una primera conclusión: el gobierno no sabe lo que es una democracia, y mucho menos, cree en ella.

Y la oposición, ¿cree en la democracia?. Admitidas todas las formas posibles de libre agrupamiento de las comunidades humanas (ideológicas, políticas, étnicas, regionales etc.) para el ejercicio de los derechos políticos hay que decir que sólo es posible conformar y consolidar un régimen democrático a partir de organizaciones democráticas. Una primera exigencia para la actual oposición democrática es realizar un doble contraste democrático: interno o particular, y externo o general. Parece evidente que en la medida en la que no se cumplan las premisas de libertad y conocimiento-información en el seno de una organización política, su credibilidad democrática será, al menos, dudosa. Los principios democráticos suelen ser más difíciles de establecer en aquellas organizaciones, o grupos políticos, con pretensiones de exclusivismo, sobre todo si se trata, además, de agrupamientos de carácter no ideológico. Así, resultaría fácil atribuir carácter democrático a la asociación de admiradores del escarabajos E de un país, si todos los admiradores de dichos escarabajos en el país en cuestión pertenecen a la citada asociación, pero si hay en el país admiradores de escarabajos E que no forman parte de ese grupo, la asociación no estaría legitimada para esgrimir la condición de sus asociados como elemento decisivo para monopolizar "democráticamente" los derechos de los admiradores de los escarabajos E.

Esta claro que, salvo en los casos de procesos de descolonización ( que no es el de la actual situación guineana) en los que se acepta generalmente la monopolización del derecho político por excelencia (el acceso a la soberanía nacional), para articular y ejecutar un proceso de transición de una dictadura a la democracia es necesario que las representaciones políticas y los liderazgos se establezcan sobre bases democráticamente bien delimitadas. La presencia de agrupamientos políticos que tengan pretensiones monopolizadoras y que no evidencien su carácter democrático, obstaculizan la articulación y el establecimiento de compromisos políticos para llevar a cabo la transición democrática.

No faltan en la oposición de Guinea Ecuatorial entidades con pretendida legitimidad para monopolizar alguna característica peculiar, exclusivista. También se evidencia otro sector de la oposición que, si bien lo es nominalmente, presenta, sin embargo, comportamientos políticos, actitudes y posicionamientos apenas diferentes de los de la dictadura. No parece ningún atrevimiento afirmar que existen en la actual oposición al régimen dictatorial, sectores carentes de convicciones democráticas, lo que no hace sino sembrar dudas respecto a la credibilidad democrática de buena parte de esa (nominal) oposición política.

Ante el necesario cambio político que se reclama para poner fin al marasmo en el vive Guinea Ecuatorial, pueden distinguirse cuatro posiciones en todo el espectro político: 1) La del gobierno, caracterizada por un total ausencia de voluntad democrática y un claro obstrucionismo respecto del proceso de transición. 2) La de un primer sector de la oposición política, que se caracteriza por su actitud de comparsa respecto a la dictadura y sus comportamientos colaboracionistas. 3) Un segundo sector de la oposición, con perfiles exclusivistas, que manifiesta planteamientos poco realistas, incapaces de asumir compromisos políticos y que acaban, consciente o inconscientemente por obstaculizar la transición. 4) El tercer segmento de la oposición que aborda la exigencia colectiva de cambio político con todos los instrumentos a su alcance; es la oposición democrática real.

Dadas las circunstancias indicadas, podemos afirmar sin paliativos el carácter perverso del proceso político de transición llevado a cabo hasta ahora en Guinea Ecuatorial y la necesidad de transformarlo en un cambio político creíble. Esta tarea es sin duda muy difícil, pero no imposible.

Hay que partir del objetivo esencial a conseguir con la transición y que no es otro que un cambio político que ponga fin al actual régimen dictatorial y lo sustituya por un sistema democrático, representativo y participativo. Los posicionamientos políticos de todos los actores tanto en el escenario nacional como internacional requieren de una orientación clara y precisa hacia el citado objetivo. Del gobierno del General Obiang no puede esperarse una reorientación voluntaria, efectiva y real de la transición política; su comportamiento durante estos siete últimos años lo hace evidente. Sin embargo, las iniciativas de la oposición en su conjunto, y sobre todo las que puedan formularse desde la identificada como oposición política real, deben dar un nuevo y vigoroso impulso al proceso democratizador en Guinea Ecuatorial. A pesar de los desgastes de todo tipo sufridos, la oposición democrática debe estar en condiciones de responsabilizarse de iniciativas y decisiones que propicien salidas políticas para que no se trunque definitivamente la posibilidad de cambio anhelado por la comunidad guineoecuatoriana. Estas iniciativas deberán tener la capacidad de ser tenidas en cuenta y estudiadas por el resto de la oposición, y sobre todo, por la comunidad internacional , para que puedan asumirse los correspondientes compromisos políticos. Las experiencias recientes de la oposición entre las que merece resaltar la de la Plataforma de Oposición Conjunta (POC), deben ser de utilidad y servir como soporte y referente en el proceso de maduración política necesario para afrontar la apertura de una nueva y decisiva etapa.

La decepción, la pobreza y la represión sistemática están provocando no solo el hartazgo y el cansancio de la población, sino también un fenómeno político grave para la estabilidad y la gobernabilidad del país; se trata de la creciente perdida de credibilidad en el discurso del cambio político pacífico, mediante métodos democráticos, frente a la utilización de la violencia para conseguir fines políticos. En este sentido hay que resaltar la importancia que revisten las próximas elecciones legislativas. Si el gobierno persiste en su actitud de no cumplir los requisitos para que tengan lugar con garantías de limpieza, como reclama la oposición democrática, y no se hace presente para ello la ayuda de la comunidad internacional, será muy difícil convencer a la oposición de la bondad y la eficacia de los métodos pacíficos para el cambio político en Guinea Ecuatorial. En esta tesitura la consecuencia es obvia, si a la rabia contenida y la frustración acumulada, se añade un nuevo fraude electoral, en el clima social subsiguiente, la oposición democrática real no tendría espacio político, no tendría razón de existir.

Con la responsabilidad de buscar una alternativa democrática válida para la transición política y ante la delicada situación en la que se encuentra el proceso democratizador, Convergencia para la Democracia Social de Guinea Ecuatorial (CPDS) ha propuesto a la oposición un proyecto político completo, en forma de documento de trabajo, que pueda ser el soporte de unas negociaciones que lleven al consenso político, devuelvan la credibilidad democrática y vuelvan a situarnos en el camino del cambio político hacia la democracia. Dicho proyecto recoge planteamientos, exigencias y contenidos, mínimos, pero suficientes, necesarios y realistas para una transición ordenada y pacífica. Esta iniciativa aborda el necesario marco de acción unitaria, el horizonte temporal de la transición, los criterios de formación del gobierno de unidad nacional, los objetivos y acciones de dicho gobierno, las líneas básicas de una nueva Constitución y otras leyes de un marco post-dictatorial inmediato, con todos los intereses nacionales presentes, una reorganización de las instituciones del Estado, las garantías adicionales de terceros estados y establece, también, las premisas para el consenso sobre responsables políticos. Así mismo, este proyecto establece la necesidad de involucrar a los países y organizaciones que vienen jugando un papel importante en el campo de los derechos humanos y los avances en el proceso de democratización de Guinea Ecuatorial (España: Plataforma de Apoyo a la Democratización y Gobierno. EE UU de América, Francia. UE: Parlamento y Comisión, PNUD, etc.)

Al progresivo desinterés de la comunidad internacional, va correspondiendo una actitud similar por parte de España. Ni tan siquiera la progresiva marginación del español a favor del idioma francés, que, de forma inconstitucional, desarrolla el General Obiang a propiciado medidas de apoyo desde España a la transición política. Todo parece indicar que Guinea Ecuatorial entra dentro de los intereses y contrapartidas de las transacciones políticas España-Francia.

En el horizonte político de Guinea Ecuatorial se ciernen inquietantes nubarrones, que pueden acabar en la desaparición del País y en un posible estallido de violencia. Evitarlo es responsabilidad del gobierno del General Obiang, de la oposición democrática y de los países de la comunidad internacional involucrados.

La oposición democrática real apuesta por los mecanismos democráticos. La exitencia de que las próximas elecciones se celebren en las mejores condiciones de limpieza posibles y la participación en las mismas, constituyen la última oportunidad para evitar males mayores. Las decisiones y acciones que ejecuten otros actores y otros intereses políticos sobre estos comicios influirán de forma determinante en el futuro a corto y medio plazo de Guinea . Habremos de verlo.

 

Editado y distribuido por ASODEGUE

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