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BOLETÍN
NOTICIAS DE GUINEA
Nº
8 Extra fin de año, Diciembre 1998
POR
QUÉ NOS CONVIENE CERRAR FILAS
por Juan Balboa Boneke
El
doce de octubre próximo pasado, del presente año en curso, 1988,se
cumplieron treinta años de independencia de Guinea Ecuatorial.
Como
país independiente y soberano, los guineoecuatorianos, en ningún
momento conocieron las ilimitadas ventajas que un régimen democrático
y de libertades públicas puede proveer, pues en esas tres décadas,
apenas lograron saborear el néctar de la libertad. Y es que pocos
meses después de la fecha de la emancipación, sus dirigentes, con
total ceguera y las mentes tapiadas, erigieron en su país el régimen
totalitario y cruento que pervive hasta la actualidad, a pesar del
tan cacareado y mal llamado "Golpe de Libertad" que, como
tal, no fue sino un sonoro y monumental fiasco, una maniobra
tendente a burlar y engañar a la opinión pública tanto nacional
como internacional, así como un intento de proporcionar una falsa túnica
democrática a aquel nefasto régimen. Fue, en definitiva, una burda
farsa consistente en un simple "quítate tú, que me pongo
yo", en el marco de un ajuste de cuentas intramuros del
sistema. (La sustitución del tío -Macias- por el sobrino -Teodoro
Obiang); el régimen obianguemista es continuador, en lo esencial,
del maciista anterior. Al fin y al cabo, a pesar del maquillaje y el
colorido pseudodemocrático, son los mismos personajillos que
crearon, sirvieron, mantuvieron y defendieron a capa y espada aquel
tétrico sistema, aunque cuando les convino, no dudaron en
descabezar al dirigente que lo presidía, (Macías).
Han
transcurrido tres décadas desde la fecha de la emancipación. ¿Qué
ha sido del país en ese tiempo? ¿Cual es el resultado de tantos
esfuerzos por la independencia?
Un
gran fracaso. Lo cierto es que, para tan pocos y tan malísimos
frutos, no hacía falta tantas alforjas; por que ese gigantesco régimen
dictatorial, en sus dos fases, (encabezadas por el tío y por el
sobrino) dejó como saldo la total ruina del país, la miseria y la
pobreza generalizada, las hambrunas; la represión cruenta, sistemática
e indiscriminada; centenares de muertos, de desaparecidos, de
represaliados y torturados, contando con miles de exiliados...
mientras, los mandamases del cotarro, en un sistema de explotación
peor que el de los colonizadores, se enriquecen a manos llenas a
costa del sudor, lágrimas y sangre de la población. En este
sentido, se aprecia aquí una enorme paradoja:
Pese
a la carga filosófica negativa que el hecho colonial comporta, habría
que aquilatar, definir y comparar ese sistema, implantado por los
españoles en esos territorios, con el actual, protagonizado por
Teodoro Obiang, su familia y adláteres. Ayer se habló de la
explotación de esos territorios en beneficio de la metrópoli (España);
hoy se habla de lo mismo, pero en beneficio de los Nguema, familia y
cohorte de Juanes si señor. Ayer se acusó la falta de
libertad; hoy, la libertad ha sido masacrada por Obiang y hundida en
la podredumbre. Ayer se denunció el asesinato de Enrique Nvó y de
Acacio Mañé, se añadieron muertes anónimas y, en algún caso,
poco demostradas, en un esfuerzo de crear un Panteón de mártires
por la libertad; hoy, las cifras de mártires por la libertad son
escalofriantes, se cuentan a miles, a esos se suman los centenares y
miles de torturados, de desaparecidos, de desplazados y de exilados
por motivos políticos y el país sumido en la completa ruina. En
definitiva, el colonialismos dictatorial de los Nguema no tiene
parangón con el de ayer, con el de los españoles. Precisamente aquí
subyace la gran contradicción:
Luchar
tanto para tan raquíticos frutos, ¿ha merecido la pena?.
Con
el régimen obianguemista en el poder, que supuso la continuación
del sistema represivo, se habló de la democratización del país
merced a las presiones internas y externas (la de las instituciones
y organismos internacionales). Fueron legalizados los partidos políticos
pero se hizo con criterio restrictivo y excluyente. Y el poder, con
procedimientos fraudulentos y represivos, aniquiló de cuajo la
esperanza así generada.. Teodoro Obiang puso en marcha el
procedimiento cruento que encarcelaba, torturaba y eliminaba físicamente
a los líderes de las formaciones políticas de la oposición. Otro
de los procedimientos utilizados para anular, o en todo caso
debilitar, a la oposición fue el soborno a unos y a otros. La
estrategia dio sus frutos. De los catorce partidos legalizados solo
perviven con etiqueta de autentica oposición cuatro mal contados, y
el esfuerzo del régimen es ilegalizarlos, fabricando el mismo, los
motivos que le permitan hacerlo; en ese sentido, la represión cae
una y otra vez sobre los dirigentes y militantes de esos cuatro
partidos opositores y en especial sobre el CPDS (Convergencia para
la Democracia Social) que ha de sufrir con mayor rigor y crueldad aún
los zarpazos de los órganos represivos de Teodoro Obiang. Los diez
partidos restantes, que también se definen "de la oposición",
han acabado por sucumbir; han pasado a engrosar la lista de
elementos en manos de Teodoro para maquillar y legitimar su
dictadura. Sus líderes, a través de diversas dádivas y prebendas,
(en efectivo y en especie) encuentran fácil acomodo bajo el
paraguas protector del partido gubernamental el PDGE (Partido Democrático
de Guinea Ecuatorial).
En
pleno periodo represivo contra los partidos de la oposición, nació
en su seno la idea de crear la POC (Plataforma de Oposición
Conjunta) que durante algún tiempo se convirtió en la gran
esperanza hacia la total clarificación del país, e hizo tambalear
el sillón del poder. Sin embargo, pocos meses después esa
maravillosa luz se extinguió víctima del gran mal que aqueja a la
política guineoecuatoriana:
Salvo
muy contadas excepciones, los guineoecuatorianos que se definen políticos,
incluyendo en primer lugar a Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, el gran
líder de los incumplimientos, son incapaces de respetar un pacto; a
las pocas horas de firmar un compromiso, no se recatan de
incumplirlo. Carecen de seriedad en las negociaciones, les sobra
personalismo, ambiciones personales (todos quieren ser Presidentes y
Primeros Ministros) y un apego enfermizo a los bienes materiales;
todo ello merma la capacidad de dialogo entre las fuerzas opositoras
y debilita su propia credibilidad. Es frecuente verles deambular de
un lado para otro buscando no se sabe el qué, incapaces de ponerse
de acuerdo ante un problema que les es común.
Quiero
referirme ahora, como uno más de los males que aquejan al país, a
los conflictos interétnicos, que constituyen uno de los focos de
desavenencias instalados en el substrato de la sociedad
guineoecuatoriana.
Es,
sin duda, un tema muy controvertido y debe hacerse constar que estos
conflictos son el cimiento donde se asientan la fortaleza y la
perpetuación en el poder de muchos de los grandes y siniestros
dictadores del continente africano. En Guinea Ecuatorial, Teodoro
Obiang, fomentándolos y alimentándolos subrepticiamente, los
utiliza para aparecer y ser investido como paladín garante de la
unidad del país contra los separatismos. Puede afirmarse a ese
respecto que, esos conflictos son una baza más para el
mantenimiento de la dictadura obianguemista.
Ante
este drama existen en Guinea Ecuatorial varias posturas:
1.
La de aquellos que, cerrando los ojos a la realidad,
pretenden negar la evidencia: admiten la existencia de una simple
discriminación étnica, que encontró su expresión política
gracias al apoyo de los colonos y en el marco de los objetivos de la
colonia por aquello del divide y vencerás.
2.
La de los que reconociendo la existencia del problema, pasan
de él; miran hacia otro lado, ignorándolo, y se sientan en el cómodo
sillón de su privilegiada posición como mayoría étnica.
Favorecidos por esta situación, encuentran lógica la dictadura de
es mayoría tribal.
3.
Los hay que se resisten a aceptar la existencia del problema
o, en todo caso, no le conceden la importancia que merece. Como
mucho, sitúan el diálogo que lo podría solucionar, en una fecha
indeterminada del futuro. En ese sentido, consideran prioritaria la
destrucción de la dictadura obianguemista; la solución del
problema de la convivencia interétnica se aplaza para después.
4.
La de aquellos que, perteneciendo a las minorías étnicas, (annobonés,
bishió, bubi y ndowé), anquilosados en una visión arcaica de la
existencia, son incapaces de evolucionar con el signo de nuestro
tiempo. Niegan la posibilidad del diálogo intertribal y, además,
se oponen a él. Su argumentación se enmarca básicamente en el
substrato de los prejuicios raciales o étnicos.
5.
La de los que perteneciendo indistintamente a esta o aquella
comunidad étnica (mayoritaria o minoritaria), reconociendo la
existencia del problema, lamentándolo y condenándolo en su fuero
interno, se ven incapacitados para enfrentarse a ellos; por un
oculto temor, se refugian en un silencio cómplice y aparentan una
indiferencia que no sienten.
Sometiendo
a análisis estas posturas, llego a las siguientes conclusiones:
·
Respecto a la 1) cabe decir que es ridículo y risible
negar la existencia de estos conflictos. Guinea Ecuatorial está
enclavada en el continente africano. No constituye ningún secreto,
o al menos lo es a voces, que la casi totalidad de los
enfrentamientos bélicos que ensangrientan la realidad negroafricana,
tienen su origen en las fricciones intertribales. Guinea Ecuatorial
no es una excepción.
·
Para la 2) mi opinión es que si se quiere lograr la
total pacificación del país no se debe mirar hacia otro lado,
dando la espalda al problema. En lo que atañe a la convivencia
interétnica, la solución parte del hecho de que no debería
existir en ese sustrato social, derechos inalienables que
reivindicar.
·
Frente a la postura 3), el diálogo y el consenso
previo tienen que imponerse. La idea de situar la solución del
problema en una fecha indefinida del futuro, siendo respetable, es
inservible. Se hace necesario aclarar al respecto, a modo de
recordatorio, la repetición mimética de este mismo argumento por
el anterior dictador, en vísperas de la independencia del país. En
respuesta a los planteamientos de la comunidad bubi, que situaba el
centro del debate en la difícil convivencia intertribal, prevaleció
lo siguiente: "...eliminemos primero el obstáculo que supone
la dominación blanca,los colonos son nuestros enemigos, aclarado el
panorama, entre nosotros, como hermanos, solucionaremos el problema
de nuestra convivencia en paz y en armonía... " El resultado
final ha sido catastrófico. Entiendo que como un capítulo más de
la dictadura de Obiang, se ha de encontrar la solución ahora, no en
el futuro. La oposición tiene que tener la capacidad suficiente
para dar la respuesta inmediata a ese problema que en ningún
momento se debe minimizar. La solución propuesta a los problemas de
la convivencia interétnica en Guinea Ecuatorial debe formar parte
del programa político del primer gobierno democrático que se
instaure en el país.
·
Respecto de la 4), está claramente demostrado que la
humanidad ha entrado de lleno en la globalización, en la cual creo
firmemente; cada día el mundo se hace más pequeño. Los
nacionalismos dogmáticos, exacerbados y excluyentes, pertenecen a
un mundo arcaico hoy desfasado, propio de archivos históricos. Como
bubi de razón y de convicción, naturaleza compatible con mi
condición quineoecuatoriana, reivindico mis derechos étnicos como
bubi, pero ello no debe cegar la visión de mi mente y de mis
sentidos a la luz de una verdad elevada de carácter universal: la
solidaridad y el sentido de la justicia que ha de prevalecer siempre
a la hora de defender a ultranza, como si fueran míos, los derechos
de todas y cada una de las comunidades étnicas de nuestro país, así
como los de todos los seres humanos sea cual fuere su procedencia.
Es rechazable y condenable la dictadura de las mayorías étnicas;
del mismo modo y con el mismo rigor, lo es el dogmatismo excluyente
y xenófobo del minoritario, anclado en su posición de pureza
racial o tribal.
·
En todo caso cabe apuntar aquí que el conflicto interétnico
NO CONSTITUYE EN MODO ALGUNO EL FOCO CENTRAL DEL PROBLEMA DE GUINEA
ECUATORIAL; es uno más de los problemas, y como tal conviene
tratarlo. Y la puerta de salida hacia su solución se centra en los
siguientes puntos:
a.
hay que tener siempre presente que en el planeta tierra, en
el cual todos somos turistas, sólo existe una raza o una comunidad
étnica, la humana.
b.
la utilización y mantenimiento de la fórmula mágica UNIDAD
en la DIVERSIDAD. Aplíquense pues las medidas políticas que
hagan prevalecer y revitalizar esa fórmula en nuestro ámbito.
Conforme
todo lo aquí expuesto, para la destrucción de la dictadura que
dura ya treinta años, NOS CONVIENE CERRAR FILAS en torno a una idea
común.
Diciembre
1998
De
la redacción:
Juan Balboa Boneke es escritor. Fue ministro del régimen de Obiang;
exilado en nuestro país, ocupó puestos de responsabilidad en la
organización exterior del MAIB (Movimiento para la Autodeterminación
de la Isla de Bioko) de los que acabó por dimitir.
en
el próximo número ...
-
Nueva oleada de detenciones
-
La producción de cacao en Guinea Ecuatorial
-
Los guineanos deben participar en la actividad política, por José
Pablo Nvo Owono
-
Credibilidad democrática y participación en la transición
perversa de Obiang, por Marcos Manuel Ndongo
- ¿Tendremos pruebas suficientes para solicitar el procesamiento de
Teodoro Obiang Nguema?, por Adolfo Fernández Marugán
Editado y
distribuido por ASODEGUE
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