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BOLETÍN NOTICIAS DE GUINEA

Nº 18 Extra fin de año, Diciembre 1999

SUMARIO

-  Acuerdo de Cooperación España-Guinea Ecuatorial (IX Comisión Mixta - Hispano-Guineoecuatoriana):

- Acta de la IX Comisión Mixta.
- Declaración del Presidente de la Delegación Española.
- Anexo VI: Programa de Cooperación para el trienio 2000-2002.

- Guinea Ecuatorial: El espacio humanitario imposible (Médicos sin Fronteras)

- Mensaje de Fin de Año de Teodoro Obiang Ngema.

De la redacción:

Los números "extras" de NGE tienen habitualmente carácter monográfico y se intenta desde ellos suscitar polémica en torno a algunos de los temas relevantes de la actualidad guineana.

En esta oportunidad, los dos primeros documentos desarrollan puntos de vista contrapuestos en torno a un mismo tema, las políticas de cooperación en Guinea Ecuatorial.

La administración española, tras hacer un misterio durante tres meses de algunas de las partes de lo firmado en Malabo el 26 de octubre último, ha acabado por difundir en su totalidad los textos de ese acuerdo al que oficialmente denomina IX Comisión Mista Hispano-Guineoecuatoriana. Hemos seleccionado de entre ellos los que creemos más significativos para caracterizar la posición oficial española.

¿Qué cabe decir de ese acuerdo? En primer lugar que, como ya se había denunciado, no incluye cláusula alguna de condicionalidad democrática. Es decir en ningún momento se supedita el desarrollo de los programas de cooperación a que el gobierno guineano ponga en marcha medidas sinceramente democratizadoras. Unas pocas frases en la declaración oficial del presidente de la delegación española indican con pocas dudas el tono vergonzante con el que estos principios han sido defendidos en la negociación por los representantes de la cooperación española.

Nos resulta muy difícil, por otra parte, tomarse en serio la retahila enorme de proyectos que se incluyen en el Anexo titulado Programas de cooperación para el trienio 2000-2002, en el que se nos dice que, junto con los programas actuales, la cooperación española va a intervenir en proyectos tan preocupantes como la reforma penintenciaria y el asesoramiento a los parlamentarios guineanos (todos ello del PDGE); tan dispares como la formación de policías de tráfico o policías nacionales y el apoyo al desarrollo turístico; la rehabilitación de fuentes públicas en siete municipios todos ellos de Río Muni y gobernados por el PDGE y la consolidación de una supuesta oficina de Derechos Humanos; la codificación legislativa y el apoyo a la planificación urbana en Malabo y Bata; el apoyo a la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial (UNGE) y la formación de funcionarios de diversos ministerios…

Si la simple lectura de los títulos ya induce al desconcierto, cuando se sabe que para todos los programas nuevos se destinan poco más de 50 millones al año, nos reconocemos sumidos en la perplejidad. ¿Es este el tipo de cooperación que necesita un país que dispone de ingresos millonarios procedentes del petróleo?

Lo más grave, sin embargo, son las bases ideológicas en las que pretende basarse la administración española a la hora de elaborar, o asumir, estos acuerdos de cooperación. Las autoridades del Ministerio de Asuntos Exteriores pretenden argumentar su posición caracterizando la situación guineana como un fenómeno de atraso. El régimen guineano haría las cosas mal (es decir, oprime y explota a sus ciudadanos) por ignorancia, como un vestigio del pasado, y si se les da formación las cosas mejoraran… Nada más lejos de la realidad. Ninguna de las manifestaciones de la tiranía que desde hace más de cuarenta años actúa contra el pueblo guineano puede explicarse por las culturas o los modos de hacer tradicionales del país. Las bases de sus comportamientos hay que buscarlas, sin embargo, en la realidad colonial, en algunas de las consecuencias de los régimenes de partido único, en los modelos de consumo copiados de otras latitudes… Régimenes dictatoriales como el de Obiang son productos modernos, creados de manera consciente en su propio beneficio y a sabiendas de los enormes sufrimientos que provocan en la gran mayoría de sus conciudadanos.

Ésta misma actitud paternalista quiere presentarse desde el Palacio de Santa Cruz como justificación para prescindir de la existencia de enfrentamientos políticos en Guinea y plantear como "natural" la cooperación con las únicas instituciones existentes, las de la dictadura. A la hora de la verdad, los sujetos de cualquier transformación política en Guinea siguen siendo, para las autoridades españolas, Obiang y su entorno.

Lamentamos no encontrar en los textos de IX Comisión ningún reconocimiento (aunque sea implícito) de la necesidad de fortalecer la cohesión de la sociedad civil guineana, a reforzar los mecanismos de defensa con los que, lentamente, se ha ido dotando en los últimos años… El destinatario de estos planes no es, con toda claridad, el pueblo de Guinea Ecuatorial.

Médicos sin Fronteras, por su parte, explican de manera sencilla su experiencia guineana, muy lejos de los entusiasmos oficiales… Las autoridades del país aparecen como el principal obstáculo para la cooperación. Su codicia y la voluntad de mantener a la mayoría de la población en condiciones extremadamente precarias aparecen en la base de ese imposible humanitario con el que titulan su documento.

Por último, el mensaje de fin de año de Obiang, que podría entenderse impropio del carácter monográfico de este número, nos reitera, en una versión infinitamente mediocre, la mayoría de los tópicos de los dictadores modernos. El discurso de la paz, que olvida naturalmente referirse a instrumentos como la reconciliación nacional, la justicia o la libertad para el pueblo, pero se remite a la "seguridad del estado"… La búsqueda de la legitimidad a través de la historia de Guinea o de toda Africa. La apelación a una modernización que, paradójicamente, tiene en el propio régimen su principal obstáculo….

En suma, un discurso mil veces repetido y ajeno a toda esperanza.

Confiamos que el contenido de este número facilite la discusión a la que va destinado. NDG está dispuesto a acoger cualquier opinión al respecto sea, o no, coincidente con la nuestra.

 

 

Editado y distribuido por ASODEGUE

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