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SUMARIO
-
Ruido
de sables.
- El acuerdo de cooperación hispano-guineano.
- Muere en Black Beach uno de los detenidos
en enero de 1998.
- ¿Bolsa de fraude o problemas de caja?.
- El Tribunal Internacional de la Haya acepta la
comparecencia de Guinea en el contencioso por la península
de Bakassi.
- Nace la Comisión del Golfo de Guinea.
- Las elecciones municipales.
- Noticias breves.
- ESTUDIOS: Guinea Ecuatorial: de la ayuda al petróleo
Por Gonzalo Escribano.
OPINIÓN
-
El diálogo político por Inocencio Engon Obiang Nsee
RUIDO
DE SABLES.
Fuentes de toda solvencia del interior de Guinea vienen
informando en las últimas semanas de la intención del
presidente Obiang y de personas de su entorno más cercano
de llevar a cabo una operación militar, un "autogolpe
de estado", contra una parte importante de la clase política
guineana entre la que se incluye a los principales
dirigentes de la oposición democrática.
Según
estas fuentes, la operación llevaría gestándose varios
meses, y habría comenzado con una importante remodelación
de las distintas guarniciones del país. El objeto de estos
cambios sería contar en todos los cuarteles con una
superioridad clara de oficiales y mandos naturales de Malabo
e identificados con la opción que representan Obiang y su
primo Agustín Ndong Ona, recientemente nombrado general y
sucesor "in pectore" del dictador guineano.
La
operación tendría por objeto eliminar competidores de
Ndong Ona antes, o inmediatamente después, de la desaparición
de Obiang Nguema. En esta perspectiva, y en opinión de los
instigadores del golpe de estado, resultarían más
peligrosos algunos políticos pertenecientes al PDGE que la
propia oposición democrática. Entre las personas a
eliminar, figuran: Angel Serafín Seriche Dougan, en la
actualidad Primer Ministro del gobierno guineano y Salomón
Nguema, presidente del Parlamento de Guinea y los dirigentes
opositores Placido Micó, Celestino Bakale y Fabián Nsue de
CPDS y UP.
En
el caso de que encontrasen resistencia y pudieran producirse
combates que durasen varios días, los golpistas han
preparado un dispositivo que les permitirá trasladar al
vecino Camerún a todos los extranjeros (cooperantes en su
mayoría) que residen en el interior de Guinea. Se trata de
evitar cualquier pretexto que pudiera justificar una
intervención exterior.
La
nominación de Agustín Ndong Ona como sucesor de Obiang, ha
provocado ya algunas reacciones importantes. En concreto
Teodoro Ngema Obiang, Teodorin, hijo mayor de Obiang
abandonó el país el pasado ocho de agosto tras ser
considerado por el clan de Mongomo incapaz para suceder a su
padre. Teodorin hizo previamente una transferencia de
100 millones de pesetas a una cuenta corriente situada en un
banco francés. Los rumores sobre su posible detención en
París no parecen confirmarse. Teodoro Nguema Obiang sigue
siendo Ministro de Aguas y Bosques, Presidente de Elf-Guinea
Ecuatorial y miembro de la ejecutiva del PDGE, aunque falte
de su país hace más de tres meses...
EL
ACUERDO DE COOPERACIÓN HISPANO-GUINEANO.
Tal como venía
anunciándose, en la tarde del 26 de octubre se firmó en
Malabo el Acuerdo de Cooperación entre los gobiernos de
Guinea Ecuatorial y España.
La
administración española ha intentado "bajar el
nivel" del pacto vistiendo el acto de su firma como una
reunión habitual de la Comisión (bilateral) de
Seguimiento, que por cierto llevaba varios años sin
reunirse.
El
27 de octubre las organizaciones PSOE, IU, PDNI, CCOO, UGT y
Asodegue difundieron el siguiente comunicado:
El
gobierno español acaba de suscribir en el día de ayer un
nuevo Acuerdo de cooperación España-Guinea Ecuatorial, con
una vigencia de tres años, bajo el signo de la continuidad
en sus aspectos económicos y el de la supeditación a las
necesidades de las autoridades guineanas en lo político.
En
efecto, "el equipo Alabart" concluye con este
acuerdo el periodo de "normalización" de sus
relaciones con Guinea que le ha llevado a ir aceptando en lo
fundamental las posiciones de las autoridades de ese país
tanto en lo que hace a sus conflictos internos como a sus
aspiraciones en política internacional. El gobierno español
"ha mirado para otro lado" ante las reiteradas
violaciones de los derechos del pueblo guineano llevadas a
cabo por la dictadura del (ahora) teniente general Obiang
Nguema; hizo suyas las fobias políticas del dictador; se
apresuró a calificar de "terroristas" al grupo de
guineanos (bubis) que en enero de 1998 intentó un proceso
cercano a la insurrección en la isla de Bioko; mostró un
entusiasmo no justificado ante iniciativas como la
Conferencia Económica Nacional (septiembre 98) que
supuestamente iban a introducir racionalidad económica en
el país y cuyas consecuencias no han podido apreciarse
todavía; pretende ignorar, también en el ámbito económico,
la existencia de una enorme corrupción en el entorno del
propio Presidente guineano que hace "desaparecer"
una importantísima parte de los ingresos del petróleo; ha
olvidado con enorme rapidez los reiterados fraudes
electorales cuya organización es claramente imputable al
propio Obiang; menosprecia a la oposición democrática negándole
cualquier representatividad e intentando forzarla a asumir
posturas subalternas en el proceso de "apertura democrática"
que vive el país...
Los
responsables del Ministerio de Asuntos Exteriores español
al firmar un Acuerdo de cooperación sin exigir
contrapartidas democráticas defraudan las esperanzas
puestas en nuestro país por la gran mayoría de los
guineanos y demuestran que su opción en Malabo es Teodoro
Obiang Nguema. Una opción empeñada en el conflicto, la
opresión, la ignorancia y la miseria para sus
conciudadanos.
Hasta
el día de cierre de este boletín (30 de noviembre) el
Ministerio de Asuntos Exteriores español no ha hecho público
el texto del acuerdo. En cualquier caso y para dar a conocer
la versión, a nuestro parecer, más clara de la postura de
la administración española sobre este tema incluimos en
este número de NdG el debate mantenido el día 19 de
octubre en la Comisión de Cooperación del Congreso entre
la señora Balletbó y el señor Villalonga, Secretario de
Estado para la Cooperación Internacional y para Iberoamérica
(véase ENCARTE)
Por
último hay que referirse a una nueva crisis en las
relaciones entre Guinea Ecuatorial y España. Las
autoridades de aquel país decidieron montar en cólera a raíz
de la publicación en el periódico madrileño Diario 16, el
pasado día 4 de noviembre, de unos artículos sobre la
actualidad guineana firmados por Rafael Cid. Estos artículos
fueron leídos en una de las secciones habituales del
programa para Guinea Ecuatorial de Radio Exterior de España.
El día nueve, Santiago Nsobeya, Ministro de Asuntos
Exteriores, convocó al Cuerpo Diplomático acreditado en
Malabo para protestar porque el gobierno español no hubiera
impedido la publicación de los artículos ni su posterior
lectura para Guinea. Santiago Nsobeya, que negó la palabra
en ese acto al embajador español en Guinea, señor Gonzalez-Arnao,
pidió la supresión del programa de Radio Exterior y amenazó
con la ruptura de relaciones diplomáticas si los hechos
volvían a repetirse. Habían pasado menos de quince días
desde la firma de los Acuerdos de Cooperación España-Guinea...
MUERE
EN BLACK BEACH UNO DE LOS DETENIDOS POR LOS INCIDENTES DE
ENERO DEL 98.
Digno Sepa Tobachi, Elako, de 21 años, natural de
Basakato, pertenecía a ese grupo de detenidos tras los
incidentes de Luba que no fue juzgado en junio del pasado año
(y por tanto tampoco pudo ser condenado) pero que continuaba
retenido en el penal en contra de cualquier norma legal. Su
situación no era de las más duras, "estaba en las
naves" y, como otros presos, podía salir alguna vez a
su casa. Todavía en 1998, Dino Elako no volvió tras de una
de esas salidas. Fue de nuevo detenido y cambió su situación
en Black Beach. Pasó a "régimen de celda"
y desde entonces era reiteradamente interrogado y golpeado
por sus carceleros. La ultima sesión de golpes la recibió
a principios de octubre y tras ella se sintió enfermo. Se
le hincharon varias partes del cuerpo y pidió ser
hospitalizado. No se aceptó su petición y el día 14 de
octubre sus familiares consiguieron que un médico del
Hospital de Malabo conociese su situación. El médico
solicitó también la hospitalización que, de nuevo, fue
negada. Finalmente el padre de Dino la consiguió para el día
19. Cuando llegó a Black Beach a las 7 de la mañana,
se le comunicó que su hijo había muerto a las 3 de esa
madrugada. El cadáver fue entregado a la familia a las 7 de
la tarde y se le enterró a primeras horas del día 20. La
familia afirma que testimonios de algunas personas presentes
en el momento del fallecimiento les indican que estuvo
precedido de vómitos de sangre.
El
veinticuatro de octubre Amnistía Internacional publicó una
Acción Urgente en la que se denunciaba la muerte de Digno
Sepa y se decía: Amnistía Internacional siente suma
preocupación por la salud de decenas de presos
pertenecientes al grupo étnico bubi (...) a quienes se
mantiene recluidos en condiciones infrahumanas en la cárcel
de Malabo. Desde junio de 1998, fecha de su condena, se
alojan en celdas sucias y diminutas. Las duras condiciones
penitenciarias se ven exacerbadas por el clima
extremadamente caluroso y húmedo. A la mayoría de los
presos se les niega el tratamiento médico que necesitan.
Desde mayo de 1998, once de ellos permanecen recluidos en régimen
de incomunicación
En
el comunicado de Amnistía se citan los nombres de Emilio
Ribas Esada, Milagrosa Cheba y Alejandro Mbe Bita Rope como
los detenidos que no están recibiendo la atención médica
necesaria desde hace meses.
A
principios de octubre se produjeron graves incidentes en la
barrida de Campo Yaundé de Malabo tras la detención de un
grupo de personas integrantes de una familia de origen bubi.
La situación se hizo especialmente grave cuando uno de los
detenidos hirió de cierta gravedad a un policía que, a su
vez, acababa de golpear a su madre. La policía consideró
que no estaba en condiciones de controlar la situación y
pidió refuerzos a la Comisaría Central de Malabo. Llegados
estos policías decidieron "vengarse de los bubis"
e iniciaron una autentica expedición punitiva por el barrio
en la que golpearon y detuvieron a todos los que creían
pertenecientes a ese grupo étnico. El número final de
detenidos superó los 70 que fueron de nuevo golpeados en
comisaría y tuvieron que pagar multas para conseguir la
libertad. Todos estuvieron en comisaría, al menos, dos días
completos.
¿BOLSA
DE FRAUDE O PROBLEMAS DE CAJA?
La actualidad en la capital guineana ha estado presidida a
lo largo del mes de noviembre por los rumores sobre la salud
del dictador, la aparición de nuevos cadáveres mutilados y
por el atraso en el pago de haberes a los funcionarios, que
no han cobrado como es habitual el día cinco del mes. Según
la agencia de noticias France Press se ha descubierto la
existencia de una gran bolsa de fraude en la administración
guineana; en tres ministerios (Educación, Sanidad y
Defensa) habría 1300 puestos de trabajo ficticios. En el
Ministerio de Defensa (cuyo titular es el propio Obiang) no
pueden justificar ahora sesenta de los millones de francos
CFA que venían siéndoles asignados mensualmente. El
gobierno guineano habría decidido no pagar a los
funcionarios hasta que no se aclarase esa situación.
Sin
embargo, la existencia de "problemas de caja" en
la función pública guineana durante los últimos meses del
año, había sido ya prevista por Fernando Abaga Edjang
(miembro de la oposición democrática, economista y autor
de análisis críticos sobre la economía de su país), basándose
en el enorme incremento del gasto público realizado por el
gobierno guineano para causar buena impresión a sus
visitantes durante las cumbres de la CEMAC y la CEEAC que
tuvieron lugar en Malabo el pasado junio.
Al
parecer Mobil Oil se habría negado en los primeros días de
noviembre a realizar más adelantos "a cuenta" a
la administración guineana
(Los
funcionarios cobraron hace apenas una semana. No se sabe la
fecha en la que podrán hacerlo el próximo mes de
diciembre).
EL
TRIBUNAL DE LA HAYA ACEPTA LA COMPARECENCIA DE GUINEA EN EL
PLEITO ENTRE NIGERIA Y CAMERUN POR LA PENINSULA DE BAKASSI.
En el nº 15 de
NdeG informábamos de la presentación de una querella por
parte del gobierno de Guinea ante el Tribunal Internacional
de Justicia de La Haya contra la demanda camerunesa respecto
a sus intereses enfrentados con los de Nigeria en la vecina
península de Bakassi.
En
la demanda de Camerún, a la hora de definir sus fronteras,
se ignoraba a la isla de Bioko con lo que la zona relativa
al yacimiento Zafiro pasaba a estar en aguas
jurisdiccionales camerunesas. Los representantes del
gobierno guineano argumentaban que en caso de producirse un
vacío legal respecto a la pertenencia de determinadas
zonas, las compañías petroleras "ignorarían
probablemente las protestas de Guinea Ecuatorial,
continuando la exploración y explotación de los recursos
en detrimento jurídico y económico" de este país.
La
edición electrónica del periódico camerunés Le
Messager correspondiente al periodo de 23 a 29 de
octubre, reproduce el fallo emitido por el Tribunal de La
Haya a este respecto: " Por una disposición de
fecha 21 de octubre de 1999, el Tribunal Internacional de
Justicia (CIJ) ha autorizado a Guinea Ecuatorial a
intervenir en el contencioso de la frontera terrestre y marítima
entre Camerún y Nigeria en los límites, de la manera y con
los fines específicos de su demanda de intervención.
El
Tribunal ha tomado esta decisión por unanimidad.
En
su disposición, el Tribunal ha fijado la fecha del 4 de
abril de 2001 como final del plazo para la presentación de
una declaración escrita de Guinea Ecuatorial y el 4 de
julio de 2001 como fecha de expiración del plazo de
presentación de observaciones escritas por parte de Camerún
y de Nigeria a esta declaración".
En
la argumentación de este dictamen el Tribunal Internacional
se hace eco de las razones presentadas por Guinea en el
sentido de que Camerún ignoraba en su informe de 16/3/95 el
método de la línea media (una línea equidistante
de las respectivas costas) a la hora de establecer el límite
de las respectivas aguas territoriales; los representantes
del gobierno guineano muestran su extrañeza por este hecho
que contrasta con lo que venía siendo la posición
camerunesa en las reuniones bilaterales entre ambos países.
En
unas declaraciones recientes (22 de noviembre) de Miguel
Trovoada, Presidente de Sao Tome y Príncipe, a la televisión
portuguesa, ha señalado que el contencioso de Bakassi era
la única disputa seria que enfrentaba a algunos países del
Golfo de Guinea aunque en su opinión no parecía revestir
en este momento gravedad suficiente para impedir los planes
de cooperación entre todos los países de la zona.
NACE
LA COMISIÓN DEL GOLFO DE GUINEA.
Precedidos por una
reunión de ministros de asuntos exteriores, celebrada el miércoles
día 17 de noviembre, tuvo lugar los días 18 y 19 de este
mes en Libreville una reunión de jefes de estado de la zona
en la que participaron, además de Omar Bongo, Denis Sassou-Nguesso
(Congo-Brazzaville), Olusegun Obasanjo (Nigeria), Miguel
Trovoada (Sao Tomé y Principe) y Teodoro Obiang Nguema
(Guinea Ecuatorial). Angola y Camerún se hicieron
representar en esta cumbre por sus respectivos ministros de
Exteriores, Joao Bernardo de Miranda y Agustín Kontchou
Kouomegni.
El
comunicado final, firmado por todos los asistentes, informa
de la creación de la Comisión del Golfo de Guinea (CGG)
a la que se define como "un marco de concertación
para la cooperación y el desarrollo, así como para la
prevención, la gestión y resolución de los conflictos
entre los países del Golfo de Guinea". Los
firmantes están "convencidos de que el dialogo y la
negociación se demostrarán los medios más eficaces para
resolver de forma estable cualquier diferencia".
Los
jefes de estado están "decididos a reforzar la
amistad y la fraternidad entre sus pueblos, a salvaguardar
sus relaciones de buena vecindad, y a consolidar la paz y la
cooperación entre sus estados". Son conscientes de
"la necesidad de crear un mecanismo de dialogo y de
concertación capaz de prevenir, gestionar y resolver los
conflictos ligados a la explotación económica y comercial
de los recursos naturales situados en los límites
territoriales y especialmente en las Zonas económicas
exclusivas (ZEE) de los estados miembros".
"La
organización y el funcionamiento de esta Comisión se basará
principalmente en los órganos siguientes: la cumbre de los
jefes de Estado y de gobierno, los consejos de sus ministros
de asuntos exteriores, economía, hidrocarburos, recursos
pesqueros, minas y medio ambiente".
"La
CGG está abierta a la participación de otros Estados de la
región que manifiesten su voluntad de participar en la
misma. Los jefes de Estado se han felicitado, además, por
la existencia de acuerdos de delimitación de fronteras marítimas
entre algunos de los Estados miembros y anima a la conclusión
de otros acuerdos que pongan fin a las diferencias
territoriales declaradas o virtuales".
La
agencia France Presse informa, en su reseña de la cumbre,
que la convocatoria de la reunión había sido solicitada
desde hace meses por el presidente nigeriano a su homólogo
Omar Bongo. Esta misma agencia destaca que la creación de
esta Comisión crea un ámbito nuevo de concertación y
resolución de conflictos entre los países de la zona,
"algunos países han realizado esfuerzos para resolver
estos conflictos pero siempre de forma estrictamente
bilateral, a merced de los cambios de régimen".
Siempre
según AFP, "la CGG constituye finalmente un espacio
de cooperación y de paz común tras de varias
iniciativas infructuosas" y señala la existencia de
acuerdos entre Guinea y Sao Tomé para la delimitación de
sus fronteras y de negociaciones avanzadas de este último
país con Gabón y Nigeria también con el mismo objetivo.
No existe acuerdo alguno entre Camerún y Guinea y, sin duda
el contencioso más grave es el de la península de Bakassi
(véase este mismo número de NdeG). No debe
olvidarse sin embargo el papel "especial"
representado por Angola en los enfrentamientos civiles del
Congo-Brazzaville...
La
Lettre du Continent (boletín
informativo publicado en París) (nº 341) dice "Estos
seis países que tienen grandes yacimientos de oro negro en
sus aguas profundas, con bastante frecuencia a caballo entre
sus fronteras marítimas, han decidió "ponerse de
acuerdo" para su explotación. Hasta ahora las compañías
multinacionales se las arreglaban –secretamente- entre
ellas para repartirse los yacimientos a caballo entre los
distintos países. Para "proteger sus campos", los
jefes de Estado han decidido crear una Comisión del Golfo
de Guinea (CGG) que recuerda mucho a la creada por los
americanos en el otro Golfo, el de los "grandes"
emires..."
Por
cierto que La Lettre du Continent relaciona estos
hechos con la realización el próximo enero también en Gabón
de las maniobras militares franco-africanas "Gabón
2000", dentro de la iniciativa RECAMP (véase NdeG
nº 15) y en la que participaran fuerzas de todos los países
integrantes de la CGG, pequeños contingentes
norteamericanos, ingleses, belgas y portugueses junto,
naturalmente, con fuerzas francesas...
¿Se
trata de una insinuación maliciosa de los redactores de esa
publicación o, realmente, tendrán algo que ver una noticia
y la otra?
LAS
ELECCIONES MUNICIPALES.
El pasado 21 de octubre tuvo lugar una reunión del gobierno
con las fuerzas políticas guineanas para analizar la
posible celebración de elecciones municipales dado que los
plazos legales para esta convocatoria están sobradamente
cumplidos. (Las anteriores tuvieron lugar en septiembre de
1995 y las leyes guineanas establecen que tendrán lugar
cada cuatro años).
Como
está siendo habitual en las últimas reuniones de este tipo
el PDGE, los partidos "concurrentes" (partidos sin
base social alguna y aliados tradicionales del PDGE) y los
pequeños partidos que han accedido recientemente a algún
puesto gubernamental menor (PSGE, APGE...) se mostraron
partidarios de las tesis del gobierno, en el sentido de
aceptar que las elecciones municipales se celebrasen en el
primer semestre del año 2000.
CPDS
y UP expresaron sus reservas respecto a estas elecciones.
Manifestaron su creencia de que actualmente no pueden
celebrarse en Guinea unas elecciones con garantías mínimas.
CPDS exige, además, que simultáneamente a las municipales
se celebren elecciones para Presidentes de Consejos de
Poblado y de Comunidades de Vecinos.
Estos
cargos llevan muchos años sin renovarse. De hecho cuando la
realidad legal guineana estaba limitada al monopartidismo se
elegían con algún nivel de representatividad, sin embargo,
una vez legalizadas otras formaciones políticas (a partir
de 1992) quedaron "integrados" en el PDGE y
actualmente se comportan como pertenecientes a esta formación.
En muchas oportunidades son los agentes de los
"pucherazos" electorales que acompañan a cada uno
de los comicios que tienen lugar en Guinea.
El
pasado día 25 de noviembre la agencia EFE difundió unas
declaraciones del portavoz del CPDS, Andrés Esono, en las
que insistía en que CPDS "no participará en las próximas
elecciones municipales del año 2000 si la comunidad
internacional no supervisa efectivamente todas las fases
electorales de principio a fin"..."Desde 1993
asistimos a una serie de parodias electorales. De las
legislativas de 1993 a las municipales de 1995 pasando por
las presidenciales de 1996 y las legislativas de marzo último,
la voluntad popular no ha sido nunca
respetada"..."Hemos decidido esta vez no
prestarnos a este juego peligroso y solo aceptaremos un
proceso que sea consensuado en todos sus puntos".
Una
delegación de Unión Popular que pasó recientemente por
Madrid se expresó en términos similares respecto a estas
elecciones.
NOTICIAS
BREVES
*
Médicos Sin Fronteras abandona Guinea Ecuatorial. La
organización no gubernamental Médicos Sin Fronteras
abandonó Guinea Ecuatorial el pasado mes de octubre. MSF
considera que el gobierno guineano viola el derecho
internacional humanitario al impedir el acceso a la población
guineana por parte de los miembros de su organización. En
MSF parecen dispuestos a difundir las condiciones de su
estancia en Guinea y los condicionantes políticos (y otros)
que definen la situación del país.
*Visita
de una delegación de Naciones Unidas. Una
delegación de Naciones Unidas encabezada por Gustavo Galion
Giraldo, juez colombiano y nuevo relator especial de
Naciones Unidas para Guinea Ecuatorial, permaneció en
Guinea durante la semana del 15 al 21 de noviembre.
*¿Que
pasa en la embajada guineana en Madrid?. El diario Levante
de 10 de noviembre publicaba la nota siguiente: "El
empresario de Sagunto, Julio Rubio, quien ha denunciado que
cinco hombres de nacionalidad nigeriana intentaron estafarle
150 millones de pesetas, contactó con los presuntos
delincuentes a través de la embajada de Guinea Ecuatorial
en Madrid, según ha informado a Levante-EMV.
El
industrial, dueño del hotel La Pinada, declaró que uno de
los sospechosos, en concreto el que hacía las veces de
traductor, le fue presentado en uno de los despachos de la
citada sede diplomática. La Guardia Civil ha abierto una
investigación para comprobar qué relación mantiene esa
persona, quien se hizo pasar por un funcionario del Gobierno
nigeriano, con la citada embajada, a cuyos funcionarios
presumiblemente también pudo engañar.
El
falso traductor y sus cinco compinches ofrecieron a Rubio
invertir 40 millones de dólares en un negocio hostelero que
éste quiere promover en Guinea. Ese dinero en realidad no
eran más que recortes de papel tintados de negro".
*Los
viajes de Obiang. Cuba
en último lugar. El dictador guineano ha viajado a
Marruecos del 2 al 4 de noviembre. Durante su estancia en
Rabat visitó la tumba de Hassan II y se entrevistó con el
nuevo rey Mohamed VI. No se publicó comunicado final de la
visita.
Los
días 18 y 19 estuvo en Libreville asistiendo a la cumbre
fundacional de la Comisión del Golfo de Guinea.
El
día 24, siempre del presente mes de noviembre, llegó a
Santo Domingo para asistir a la reunión de los países
ACP-UE. Desde el día 28 permanece en Cuba en visita
oficial. Uno de los objetivos de esta visita parece ser el
incremento de la cooperación cubana con Guinea en el ámbito
sanitario. Obiang, de acuerdo con las noticias de Radio
Malabo, habría donado 50.000 dólares a distintas
instituciones médicas cubanas...
Su
enfermedad, de la que comenzaron a llegar noticias en
septiembre de 1997, coincidiendo con las sesiones de la
Conferencia Económica Nacional, está suficientemente
confirmada, pero su estado no parece ser el de un
"moribundo" como se dice en determinados círculos
de la oposición guineana.
*Aplazado
el congreso del CPDS.
Una parte importante de las declaraciones del portavoz del
CPDS, Andrés Esono, a la agencia EFE del pasado día 25
iban dirigidas, también, a informar del aplazamiento del
congreso de su partido. Dicho aplazamiento parece responder
exclusivamente a razones técnicas. Las fechas definitivas
no irán más allá del primer semestre del año 2000.
ESTUDIOS
Guinea Ecuatorial: de la ayuda al petróleo
Por
Gonzalo Escribano Francés
Investigador
del Centro Español de Relaciones Internacionales (CERI).
El presente artículo apareció publicado por primera vez en
la revista Meridiano Ceri nº 26,
correspondiente a abril de 1999.
A
principios de la década de los noventa se descubrió petróleo
en aguas de Guinea Ecuatorial. El inicio de la producción
coincidió en el tiempo con la disminución de la ayuda
oficial al desarrollo que Guinea venía recibiendo. España,
principal donante oficial, utilizó el recorte de la ayuda
como instrumento para obligar al gobierno guineano a
introducir reformas políticas. Esta táctica de presión
constituye un claro exponente del empleo de resortes económicos
en la política exterior española, pero se ha revelado poco
eficaz ante los nuevos ingresos procedentes del petróleo.
Los
resultados de la ayuda oficial al desarrollo en Guinea
Ecuatorial habían sido decepcionantes, empujando a los
donantes, tanto bilaterales como multilaterales, a
replantearse la continuidad de estos flujos y a introducir
elementos de condicionalidad cada vez más estrictos. A
mediados de los años noventa, el severo recorte de la ayuda
amenazaba con sumir al país en el colapso económico.
Entonces, las prospecciones empezaron a obtener resultados y
los recursos procedentes del petróleo hicieron pensar en la
posibilidad de un crecimiento económico acelerado: Guinea
podría por fin prescindir de la ayuda externa y de sus
servidumbres. Pero, al igual que ocurrió con la ayuda
exterior, los recursos obtenidos con el petróleo no han
surtido los efectos esperados en los niveles de vida de la
población ni han conseguido sanear el cuadro macroeconómico
guineano.
El
objetivo de las páginas que siguen es describir el viaje
económico que ha llevado a Guinea Ecuatorial desde una
economía basada en la ayuda a otra basada en el petróleo.
Para ello, analizaremos la evolución socioeconómica
guineana, la cuestión de la ayuda oficial al desarrollo y
las implicaciones económicas de los descubrimientos petrolíferos.
La
economía (Los
datos referentes al desarrollo humano proceden del PNUD: Guinea
Ecuatorial, Informes sobre desarrollo humano 1996. Las
cifras macroeconómicas se han obtenido del FMI (1998): Equatorial
Guinea: Statistical Appendix.)
Guinea
Ecuatorial es una economía pequeña, con algo más de
450.000 habitantes en 1998 y una extensión de 28.000 km2.
La baja renta per cápita (unos 400$) indica la escasa
capacidad de absorción de su mercado interno. De hecho, su
integración en la Unión Aduanera de los Estados de África
Central (UDEAC, en 1983) y en la zona del franco CFA (1985),
discutibles teóricamente, se justificaron basándose en el
argumento del tamaño insuficiente de la economía guineana.
En
términos de desarrollo humano Guinea Ecuatorial es uno de
los países más atrasados del mundo. En el ranking
del Informe sobre Desarrollo Humano de 1998 se sitúa en el
puesto 135 de un total de 174, dentro del grupo de
desarrollo humano bajo. Para quien conozca Guinea, esto sólo
puede indicar los insoportables niveles de privación que
deben padecer los países que se encuentran peor
clasificados. La esperanza de vida es de 48 años, sólo el
24% de la población satisface la dieta diaria establecida
por la OMS y la FAO, el 40% de los menores tienen problemas
de peso y crecimiento y el 75% de la población no tiene
acceso a los servicios de salud. La consecuencia es una
elevada morbilidad por causas impensables en el mundo
desarrollado, como las enfermedades respiratorias, las
diarreas, la anemia y la parasitosis intestinal.
La
renta per cápita alcanzó los 420$ en 1996, pero la
desigualdad en su distribución es externa: el 5% de la
población controla el 80% de la renta nacional (unos 6.000$
per cápita), mientras que el 95% restante tiene una renta
per cápita aproximada de 88$. El diferencial de los niveles
de vida entre zonas rurales y urbanas es muy elevado,
motivando la emigración a las ciudades y el hacinamiento en
sus barrios periféricos.
La
estructura de la economía está dominada por la explotación
de los recursos primarios. En 1996, el sector primario
representaba el 78% del PIB, distribuido de la siguiente
forma: un 21,5% del PIB para la agricultura (donde la
agricultura de subsistencia suponía un 16% del PIB, por un
4% del PIB para la actividad maderera; y un 42% para el
sector del petróleo (porcentaje que se elevó al 70% del
PIB en 1997). En 1996, los sectores secundario y terciario sólo
aportaron el 6% y el 15% del PIB, respectivamente.
Desde
el punto de vista macroeconómico, guinea Ecuatorial padece
déficits fiscales y por cuenta corriente muy graves (49,3%
y 103,5% del PIB, respectivamente, en 1996. El déficit
fiscal se debe, básicamente, a debilidades institucionales.
En la vertiente del gasto, el 60% del mismo se destina a
gastos corrientes y su control es inexistente, generando un
clima de corrupción. Muy extendido. Respecto a los
ingresos, la administración tributaria carece de medios
para recaudarlos, lo que implica un elevado nivel de evasión
por parte de los segmentos de la población de ingresos más
altos; además, las exoneraciones arancelarias se aplican de
forma extensiva, introduciendo mayor opacidad en el sistema.
El desequilibrio fiscal se transmite, en forma de desahorro
público, al déficit por cuenta corriente de la Balanza de
Pagos. El desequilibrio de la cuenta corriente es fruto de
la insuficiencia del ahorro interno para financiar la
inversión, lo que obliga a Guinea a depender de la ayuda
exterior y a endeudarse en los mercados internacionales. En
1996, la deuda externa guineana era del 98,2% del PIB,
habiendo alcanzado el 208% en 1994; las crecientes
exportaciones de crudo han reducido considerablemente el
servicio de la deuda externa; si en 1992 absorbió el 45% de
los ingresos por exportaciones de bienes y servicios no
factoriales, en 1996 sólo significaba un 7,5% de los
mismos. En forma similar, el servicio de la deuda ha pasado
de representar un 110% de los ingresos estatales en 1994 a
un 33% en 1996.
Los
desequilibrios macroeconómicos en materia de precios son
menores, pero su relevancia es muy discutible en una economía
de subsistencia y poco monetizada. Respecto a las
oscilaciones del tipo de cambio, el franco CFA mantenía un
tipo de cambio fijo con el franco francés hasta la
devaluación de 1994, cuando perdió un 50% de su valor; a
partir de ese momento, el franco CFA se ha mantenido
"pegado" al franco francés.
La
dependencia del tipo de cambio del franco francés es
inconsistente con la distribución geográfica del comercio
exterior guineano, así como con la estructura de su deuda
externa y el origen de la ayuda oficial al desarrollo.
Empezando por el comercio, la zona franco-franco CFA (básicamente
Francia y Camerún) representaba alrededor del 5% de las
exportaciones y el 29% de las importaciones en 1996 (15% y
48% en 1992, respectivamente); en ese año, España era el
destino del 8,6% de las exportaciones y el origen del 18,6%
de las importaciones guineanas (44,4% y 16,3% en 1992,
respectivamente). Las fuertes oscilaciones en la distribución
geográfica del comercio se deben a la actividad petrolera:
EE.UU., cuyo peso en la exportación guineana era nulo en
1992, absorbía las importaciones procedentes de EE.UU.
pasaron del 13% al 23.4 del total. Respecto a la deuda
externa bilateral, en 1996 España suponía el 40% de la
misma, mientras que Francia sólo representaba el 7,5%. Una
situación semejante se da en el capítulo de la ayuda
oficial al desarrollo.
La
ayuda
La
ayuda oficial al desarrollo (AOD) constituye un elemento
central de la economía guineana. En 1990 suponía la mitad
del PNB (producto nacional bruto) guineano, pero bajó hasta
el 21.2% del PNB en 1995. Esta evolución se debe tanto al rápido
aumento del PNB por la explotación de los nuevos campos
petrolíferos como al descenso de la ayuda. La AOD pasó, en
precios y tipos de cambio de 1995, de 18 millones de $ en
1980 a un máximo de 60 millones en 1990 y 1993, año a
partir del cual desciende hasta los 32 millones de 1996. En
términos de ayuda per cápita, Guinea recibió 78$ por
persona en 1995, una cantidad muy elevada cuando se compara
con la media de 25$ de que se dispuso el conjunto de países
menos adelantados.
El
descenso de la ayuda se produce tanto del lado multilateral
como del bilateral. La mayor parte de la ayuda multilateral
provenía del FMI y del Banco Mundial, en el marco del
Programa de Ajuste Estructural de 1988. En la medida en que
las autoridades guineanas no cumplieron las condiciones en
materia fiscal, ambos organismos suspendieron su ayuda. España
ha venido reduciendo su ayuda para presionar en favor de
reformas políticas e institucionales, aunque el detonante
del recorte de la ayuda española fue la expulsión del cónsul
de Bata en 1993, que redujo a la mitad la ayuda española en
1994. La AOD francesa aumentó considerablemente desde la
entrada de Guinea en la UDEAC y el Banco de los Estados de
África Central (BEAC), organizaciones regionales promovidas
por Francia, y a raíz de su solicitud de ingreso en la
francofonía tras el viaje de Obiang a París en 1988. No
obstante, la ayuda procedente de Francia también se ha
reducido notablemente por la incapacidad guineana para
cumplir las condiciones del FMI y por el abuso en el empleo
de recursos del BEAC.
España
es, con diferencia, el principal donante. En el período
1987-1991 proporcionó el 34% de la AOD total y un 60% de la
bilateral. Tras el repliegue de Francia y de los donantes
multilaterales, España aportaba en 1995 más de la mitad de
la AOD total: 2.211 millones de pesetas, es decir, unas
5.000 ptas. por cada ecuatoguineano, 10 veces más de lo que
recibe per cápita cualquier otro país de habla hispana de
la ayuda española. España, a diferencia de otros donantes,
siempre ha destinado la mayor parte de su ayuda a las
necesidades básicas; educación, salud y ayuda humanitaria;
una parte importante de la ayuda se destina a la promoción
de la cultura española mediante el centro cultural español
de Malabo, los colegios españoles y los centros de la
Universidad Nacional de Educación a Distancia de Bata y
Malabo. Dado el malestar de la Cooperación Española con la
gestión de estos recursos por parte del gobierno guineano,
a partir de 1994 gran parte de la ayuda se canaliza a través
de ONGs. Además, España ha cancelado en dos ocasiones en
la década de los noventa parte de la deuda externa
bilateral (una cuarta parte cada vez).
Pese
a las elevadas cantidades de ayuda recibida en términos
absolutos y relativos, la ayuda extranjera no ha alcanzado
sus objetivos, ni macroeconómicos ni de desarrollo humano,
como se deduce de lo expuesto en el apartado anterior.
Aunque ha evitado el colapso económico guineano en los años
previos al petróleo, la ayuda se ha enfrentado a unas
condiciones sociales, políticas y económicas muy adversas
que han mermado su eficacia como instrumento del desarrollo
y de la modernización. En un libro excelente e iconoclasta
sobre la ayuda en Guinea Ecuatorial, sintomáticamente
editado con la colaboración de la Cooperación Española,
Fernando Abaga realiza una crítica demoledora a sus efectos
en un contexto como el ecuatoguineano:
"Los
recursos externos sustituyen el ahorro interno, los
proyectos productivos sustituyen al sector privado y los
expertos extranjeros sustituyen a los profesionales
nacionales (...) y sólo sirve para financiar la
ineficiencia, la fuga de capital y el consumo, y generar
deuda externa" (Fernando ABAGA EDJANJ (1997): La
ayuda externa en el desarrollo de Guinea Ecuatorial. La
Catarata, Madrid)
En
economías pequeñas, una ayuda externa elevada enmascara
las debilidades estructurales e institucionales, inhibiendo
las medidas de política económica necesarias para
afrontarlas. En cierto sentido, la ayuda externa en Guinea
Ecuatorial ha generado una huida hacia delante por parte de
las autoridades económicas. En lugar de introducir las
reformas estructurales e institucionales necesarias para
crear un clima favorable a la inversión y a la actividad
privada nacionales, el gobierno fiaba la solución de los
problemas económicos a los flujos crecientes de ayuda
externa. Más aún, en la medida en que gran parte de la
ayuda se canaliza a través del gobierno, ésta perpetúa el
statu quo: los clanes que controlan el Estado
instrumentalizan la ayuda en su propio beneficio, político
y económico, y sólo una pequeña parte de ella se filtra a
la población más necesitada.
Incluso
los proyectos de las ONGs adolecen de serias deficiencias,
al moverse en un contexto muy hostil, y presentan una tasa
de ejecución muy baja. Los proyectos, elaborados en muchas
ocasiones por técnicos que no conocen el país, pecan de
voluntarismo y han de ser modificados sobre la marcha por
sus ejecutores, con lo que los resultados distan mucho de lo
previsto. Parte de los proyectos emprendidos en ámbitos
como la educación o la sanidad se financian con préstamos,
que aun siendo preferenciales no pueden ser reembolsados por
actividades que son no rentables por definición. De este
modo, parte de la ayuda destinada a estos fines acaba
alimentando la espiral de la deuda externa. Pese a ello, la
cooperación a través de las ONGs ha surtido efectos más
positivos que la estrategia precedente, gracias al esfuerzo
de los cooperantes, en su mayor parte españoles.
En
general, el gobierno ecuatoguineano parece incapaz de
gestionar eficazmente los recursos de que dispone, y la
ayuda externa no es una excepción. Cuando los donantes, a
principios de los años noventa, empezaron a condicionar la
continuidad de la ayuda a progresos en los derechos humanos,
en el proceso de democratización o en la mejora de la política
económica, el gobierno guineano recurrió al argumento de
la soberanía nacional. Este argumento ha sido recogido por
todos los países en desarrollo que violan los derechos
humanos y las normas básicas de la economía, pero,
curiosamente, también por sectores de la opinión pública
de los países donantes. Por eso, hay que dejar bien claro
que la ayuda externa incondicional en Guinea Ecuatorial ha
reforzado la posición política y económica del clan
dirigente, dificultando la mejora en los parámetros más básicos
del desarrollo humano, como son los derechos fundamentales.
Los indudables beneficios que la cooperación ha generado
para la población ha tenido un coste muy elevado en términos
de consolidación del régimen y en relación a las sumas
proporcionadas.
El
petróleo
El
1991 Hispanoil descubrió por primera vez reservas de petróleo
en aguas de Guinea Ecuatorial. La producción en el campo offshore
Alba, A cargo de un operador estadounidense, se inició ese
mismo año; la producción media alcanzó en 1996 lo 22.000
barriles diarios (BD) de petróleo. En marzo de 1995 Mobil
descubrió un nuevo yacimiento en el campo offshore
Zafiro, situado a 23 millas al sur del campo nigeriano Edop,
explotado por esa misma compañía; la producción alcanzó
en 1998 los 80.000 BD. Las previsiones para el 2.000 en el
campo Zafiro son de 120.000 BD y sus reservas se estiman en
300 millones de barriles. El petróleo, que en 1992 aportó
el 7% del PIB, supuso en 1997 casi el 70% del mismo y cerca
del 50% de los ingresos estatales.
El
petróleo llegó en un momento crítico para el régimen
guineano. Con los programas de ayuda del FMI y del Banco
Mundial en suspenso y la ayuda española y francesa en claro
retroceso, el descubrimiento de petróleo ha sido un balón
de oxígeno para el régimen guineano. Sin embargo, es
discutible la capacidad de las autoridades para gestionar
adecuadamente, y no en beneficio exclusivo de la clase
gobernante, las rentas del petróleo. La literatura económica
identifica al menos dos problemas de las economías basadas
en la explotación de hidrocarburos: la denominada
"enfermedad holandesa" y su carácter rentista.
La
"enfermedad holandesa" recibe su nombre de la
experiencia de este país con el petróleo del mar del
Norte. Los ingentes ingresos del petróleo provocaron un
fuerte superávit por cuenta corriente, con el consiguiente
aumento de reservas que, a su vez, provocó un fenómeno
inflacionista, acarreando una apreciación del tipo de
cambio efectivo real y la pérdida de competitividad del
sector de bienes comerciables, básicamente la industria y
la agricultura. Hay que recordar que Guinea Ecuatorial, al
estar integrada en el BEAC, no tiene autonomía en su política
monetaria (y las parcelas bajo su control, como el respeto
de los ratios prudenciales de los bancos, se incumplen
sistemáticamente) ni de tipo de cambio, con lo que el
grueso de la política económica recae sobre la política
fiscal. Ahora bien, ya se han comentado las debilidades
institucionales que aquejan al gasto y los ingresos públicos.
La memoria de la misión del FMI que visitó Malabo en
octubre de 1997 advertía que, pese al entorno económico
favorable, los resultados de las finanzas públicas habían
sido decepcionantes: aceleración espectacular del gasto,
acumulación de atrasos y endeudamiento excesivo. En
consecuencia, los ingresos del petróleo no sólo no han
significado el reequilibrio macroeconómico, sino que, por
el momento, han exacerbado los desequilibrios fundamentales.
En
segundo lugar, en las economías rentistas los gobernantes
controlan con gran facilidad los ingresos, produciéndose un
fortalecimiento político del régimen. Dichos ingresos se
filtran en muy escasa medida al conjunto de la población y,
cuando esto ocurre, el régimen los distribuye a su antojo
basándose en criterios políticos y no de eficacia económica
o, menos aún, de equidad. En esta situación puede darse la
triste paradoja de que para la mayor parte de la población
guineana el descubrimiento de petróleo suponga un
empeoramiento de sus condiciones de vida.
Para
evitar estos riesgos, en septiembre de 1997 tuvo lugar en
Bata una Conferencia Económica Nacional para debatir las
opciones de política económica ante la nueva situación.
El debate se estableció sobre la base del documento
gubernamental "Estrategia Económica de Mediano Plazo,
1997-2001", consistente en determinar cómo el empleo
de los royalties podría impulsar el desarrollo económico
ecuatoguineano. Las medidas recomendadas por FMI, Banco
Mundial y PNUD, parcialmente recogidas en el documento, han
sido sistemáticamente incumplidas. No se ha constituido un
fondo de reserva petrolífero para las futuras generaciones,
las rentas petrolíferas no se han destinado a inversiones
productivas ni a desarrollar los recursos humanos, no se ha
diversificado la economía, no se han acumulado reservas
internacionales ni se ha reducido la deuda externa. Por el
contrario, se han hipotecado las rentas del petróleo,
primero a corto y luego a largo plazo, se ha renegociado los
contratos con las compañías extranjeras para obtener
anticipos y la gestión de los ingresos procedentes de los
hidrocarburos sigue siendo opaca y carente de toda evaluación
previa.
De
la ayuda al petróleo: un viaje hacia ninguna parte
Los
ingresos procedentes de la actividad petrolera y los flujos
de ayuda guardan bastantes paralelismos. En primer término,
tenemos la desconexión con el resto del sistema económico.
Ambos se nutren de especialistas extranjeros y de bienes
importados. En el caso del petróleo, y a modo de ejemplo,
la inexistencia de infraestructuras ha obligado a utilizar
en el campo Zafiro un navío que extrae, almacena y descarga
el crudo, sin que estas operaciones tengan apenas ninguna
incidencia en el sector no petrolero de la economía
guineana. De este modo se pierde lo que en la literatura
económica se denominan conexiones hacia delante y hacia
detrás, es decir, la actividad extractiva no emplea apenas
materiales nacionales ni genera ninguna actividad local
basada en el petróleo; se trata de una actividad
literalmente off-shore. La ayuda externa no tiene un
funcionamiento tan autónomo, pero tampoco estimula la
actividad doméstica en gran medida, si bien la ayuda que se
canaliza mediante las ONGs está más imbricada en la economía
nacional.
Por
otro lado, el origen de los recursos es independiente de la
calidad en su gestión. Las autoridades económicas
guineanas han sido incapaces de asignar eficazmente y de
manera equitativa los recursos internos, la ayuda externa y
las rentas del petróleo. Buena parte de los ingresos
generados por estas tres fuentes han sido derrochados,
cuando no malversados, y no se han traducido en mayores
niveles de desarrollo económico ni humano. El carácter de
la ayuda externa, salvo la otorgada vía ONGs, y de las
rentas petroleras determina una elevada centralización de
las decisiones. En la medida en que es el Estado, y al más
alto nivel, quien controla estas dos fuentes de ingresos
ambas contribuyen a reforzar el poder política y económico
de los dirigentes en detrimentos de los estratos de población
más desfavorecidos. En el caso de la ayuda, la
condicionalidad puede mitigar este sesgo: la condicionalidad
económica de los organismos internacionales y la
condicionalidad política introducida por España pusieron
al régimen contra las cuerdas. Pero entonces se descubrió
el petróleo y la estrategia perdió gran parte de su poder
de presión.
No
se puede hacer un balance simplista de los efectos de la
ayuda externa ni de los del petróleo. Como en tantas
ocasiones, el elemento fundamental es el uso que se hace de
ellos y en Guinea Ecuatorial la gestión de ambos es muy
deficiente. El resultado del mal gobierno se aprecia en los
niveles de vida del pueblo guineano, cuya suerte no mejoró
de forma sustancial con la afluencia de la ayuda externa ni
tiene visos de hacerlo gracias a las rentas proporcionadas
por los hidrocarburos. Las reformas institucionales y económicas
necesarias para mejorar la eficiencia económica y humana de
los recursos, independientemente de su procedencia,
requieren una voluntad política que no se aprecia en el régimen
actual. En un todo-terreno de la Cooperación Española o en
un petrolero de la Mobil, sin participación popular, el
viaje de Guinea Ecuatorial no conduce a ninguna parte.
OPINIÓN
El dialogo político por
Inocencio Engon Obiang Nsee
Militante
del Partido del Progreso (PP) de Guinea Ecuatorial.
Ha publicado en el número nº 10 de Noticias
de Guinea (enero 99)
un artículo con el título ¿Dictadura o tiranía?.
Hace
algún tiempo discutía encendidamente con un buen amigo mío
sobre política, y después de hablar mucho sin alcanzar acuerdo
alguno, le dije con cierto desaire: -Hay cosas que si yo fuera
gobernante, jamás sometería a diálogo- y él, sin inmutarse
y con el debido desparpajo, me respondió: -Si así lo hicieras
cuando tal fuera tu fortuna, no serías democrático.
Terminada
la discusión, retomé el tema en mis calladas reflexiones y
descubrí un error en la afirmación de mi buen amigo; sobre todo,
y esto fue lo más preocupante, descubrí que tal error anidaba en
el pensar político de muchas personas. Cabría preguntarse
primeramente ¿quien es demócrata?. Se puede ser demócrata de
dos maneras:
La
primera. Demócrata es aquella persona hombre o mujer que vive en
una sociedad que se administra jurídicamente mediante un sistema
democrático; es decir, que es demócrata por vivir en DEMOCRACIA.
La
segunda. Demócrata es también aquella persona, hombre o mujer
que cree en los valores democráticos; es decir, que se es demócrata
por convicción.
En
ambas maneras existe una realidad común y anterior a los hombres
y mujeres que se reputan demócratas; esta realidad es el SISTEMA.
La
DEMOCRACIA es ante todo un sistema; para unos es un sistema político,
pero yo lo considero un sistema jurídico, un conjunto de valores
regulados jurídicamente en un marco normativo, desde y mediante
el cual se hace ejercitable la legítima ambición de realizar los
sueños políticos. La DEMOCRACIA como sistema integra distintas
cualidades siendo conveniente destacar entre otras la TOLERANCIA,
el RESPETO y el DIÁLOGO; por consiguiente el demócrata ya lo sea
por CONVIVENCIA-CONVENIENCIA, ya sea por CONVICCIÓN, no dialoga
por voluntad propia o en virtud de su buena fe y aun cuando así
lo hiciera, tal conducta no dejaría de ser secundante y
complementaria. El demócrata dialoga por imposición del sistema,
ya sea porque vive en un sistema que tiene al diálogo como una de
sus claves de funcionamiento, ya sea porque acepta como propio un
conjunto de valores que tienen en alta estima al diálogo. En
DEMOCRACIA el diálogo no es atributo del individuo, el diálogo
es atributo o cualidad esencial del SISTEMA. Es el SISTEMA el que
hace dialogar a quienes, bien porque lo conviven y por tanto les
conviene, bien porque lo asumen por convicción. No basta por
tanto que un individuo sea dialogante para que sea tenido por demócrata,
como afirmaba mi amigo, toda vez que el diálogo no se entiende
como actitud sistemática. En DEMOCRACIA se dialoga por SISTEMA.
El verdadero diálogo democrático trasciende y va más allá de
la dimensión puramente individual. Requiere una pluralidad de
sujetos, una diversidad de pareceres, una tolerancia respecto a
las opiniones ajenas y mucho respeto a las distintas
sensibilidades. Todas estas cualidades: pluralidad, tolerancia,
diversidad, respeto y demás, se encuentran incorporadas en un
sistema, el SISTEMA DEMOCRÁTICO. Poco importa que uno sea
dialogante si el SISTEMA no lo es. El diálogo como actitud
individual no garantiza el diálogo social políticamente democrático.
Es más, es o sería en todo caso un diálogo a la medida del
individuo, un diálogo subjetivo, inconstante, desequilibrado y
condicionante, un diálogo según su garante. Este es el diálogo
de las dictaduras.
El
verdadero diálogo político, el único que merece la pena, es el
diálogo sistemático, objetivo y ajustado no a la ley, sino al
DERECHO, con la pretensión de alcanzar como poco, un mínimo de
consenso. Este es el diálogo DEMOCRÁTICO.
Esperar
que el diálogo social políticamente democrático, sistemático y
garantizado por DERECHO, nazca de la benevolencia o buena fe de
los individuos no pasa de ser una manifestación de mediocridad e
impotencia. Ese diálogo debe surgir como necesidad social,
consecuencia de una conflictividad, no ya latente, sino manifiesta
que invoque al consenso y haga entender al diálogo como único
camino para alcanzarlo. Solo cuando se agudice el conflicto social
y brote incontenible como un volcán la capacidad de cabreo de sus
habitantes, se apelará al consenso y se tendrá al diálogo como
método para conseguirlo. Todo ello requiere sin embargo, la
existencia de unos contrapoderes dinámicos, enfrentando y
enfrentantes, capaces de provocar una ruptura social, de la que
nazca una verdadera e innegable necesidad de diálogo.
A
modo de conclusión digo: en Guinea Ecuatorial tienen que aparecer
verdaderos contrapoderes, consistentes, dinámicos y actuantes,
capaces de expresar por medio de la ruptura el cabreo de la
sociedad, y que por ello creen la necesidad de un consenso
conforme a un marco convivencial equilibrado, mediante un diálogo
sistemático, fluido y garantizado (de un verdadero diálogo político),
que no dependa de la benevolencia de determinados individuos, sino
del propio sistema en tanto que elemento connatural del mismo.
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