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BOLETÍN NOTICIAS DE GUINEA

Nº 17 Octubre-Noviembre 1999

SUMARIO

 - Ruido de sables.
 - El acuerdo de cooperación hispano-guineano.
 - Muere en Black Beach uno de los detenidos en enero de 1998.
 - ¿Bolsa de fraude o problemas de caja?.
 - El Tribunal Internacional de la Haya acepta la comparecencia de Guinea en el contencioso por la península de Bakassi.
 - Nace la Comisión del Golfo de Guinea.
 - Las elecciones municipales.
 - Noticias breves.

 - ESTUDIOS: Guinea Ecuatorial: de la ayuda al petróleo
Por Gonzalo Escribano.

OPINIÓN

- El diálogo político por Inocencio Engon Obiang Nsee

RUIDO DE SABLES.
Fuentes de toda solvencia del interior de Guinea vienen informando en las últimas semanas de la intención del presidente Obiang y de personas de su entorno más cercano de llevar a cabo una operación militar, un "autogolpe de estado", contra una parte importante de la clase política guineana entre la que se incluye a los principales dirigentes de la oposición democrática.

Según estas fuentes, la operación llevaría gestándose varios meses, y habría comenzado con una importante remodelación de las distintas guarniciones del país. El objeto de estos cambios sería contar en todos los cuarteles con una superioridad clara de oficiales y mandos naturales de Malabo e identificados con la opción que representan Obiang y su primo Agustín Ndong Ona, recientemente nombrado general y sucesor "in pectore" del dictador guineano.

La operación tendría por objeto eliminar competidores de Ndong Ona antes, o inmediatamente después, de la desaparición de Obiang Nguema. En esta perspectiva, y en opinión de los instigadores del golpe de estado, resultarían más peligrosos algunos políticos pertenecientes al PDGE que la propia oposición democrática. Entre las personas a eliminar, figuran: Angel Serafín Seriche Dougan, en la actualidad Primer Ministro del gobierno guineano y Salomón Nguema, presidente del Parlamento de Guinea y los dirigentes opositores Placido Micó, Celestino Bakale y Fabián Nsue de CPDS y UP.

En el caso de que encontrasen resistencia y pudieran producirse combates que durasen varios días, los golpistas han preparado un dispositivo que les permitirá trasladar al vecino Camerún a todos los extranjeros (cooperantes en su mayoría) que residen en el interior de Guinea. Se trata de evitar cualquier pretexto que pudiera justificar una intervención exterior.

La nominación de Agustín Ndong Ona como sucesor de Obiang, ha provocado ya algunas reacciones importantes. En concreto Teodoro Ngema Obiang, Teodorin, hijo mayor de Obiang abandonó el país el pasado ocho de agosto tras ser considerado por el clan de Mongomo incapaz para suceder a su padre. Teodorin hizo previamente una transferencia de 100 millones de pesetas a una cuenta corriente situada en un banco francés. Los rumores sobre su posible detención en París no parecen confirmarse. Teodoro Nguema Obiang sigue siendo Ministro de Aguas y Bosques, Presidente de Elf-Guinea Ecuatorial y miembro de la ejecutiva del PDGE, aunque falte de su país hace más de tres meses...

EL ACUERDO DE COOPERACIÓN HISPANO-GUINEANO.
Tal como venía anunciándose, en la tarde del 26 de octubre se firmó en Malabo el Acuerdo de Cooperación entre los gobiernos de Guinea Ecuatorial y España.

La administración española ha intentado "bajar el nivel" del pacto vistiendo el acto de su firma como una reunión habitual de la Comisión (bilateral) de Seguimiento, que por cierto llevaba varios años sin reunirse.

El 27 de octubre las organizaciones PSOE, IU, PDNI, CCOO, UGT y Asodegue difundieron el siguiente comunicado:

El gobierno español acaba de suscribir en el día de ayer un nuevo Acuerdo de cooperación España-Guinea Ecuatorial, con una vigencia de tres años, bajo el signo de la continuidad en sus aspectos económicos y el de la supeditación a las necesidades de las autoridades guineanas en lo político.

En efecto, "el equipo Alabart" concluye con este acuerdo el periodo de "normalización" de sus relaciones con Guinea que le ha llevado a ir aceptando en lo fundamental las posiciones de las autoridades de ese país tanto en lo que hace a sus conflictos internos como a sus aspiraciones en política internacional. El gobierno español "ha mirado para otro lado" ante las reiteradas violaciones de los derechos del pueblo guineano llevadas a cabo por la dictadura del (ahora) teniente general Obiang Nguema; hizo suyas las fobias políticas del dictador; se apresuró a calificar de "terroristas" al grupo de guineanos (bubis) que en enero de 1998 intentó un proceso cercano a la insurrección en la isla de Bioko; mostró un entusiasmo no justificado ante iniciativas como la Conferencia Económica Nacional (septiembre 98) que supuestamente iban a introducir racionalidad económica en el país y cuyas consecuencias no han podido apreciarse todavía; pretende ignorar, también en el ámbito económico, la existencia de una enorme corrupción en el entorno del propio Presidente guineano que hace "desaparecer" una importantísima parte de los ingresos del petróleo; ha olvidado con enorme rapidez los reiterados fraudes electorales cuya organización es claramente imputable al propio Obiang; menosprecia a la oposición democrática negándole cualquier representatividad e intentando forzarla a asumir posturas subalternas en el proceso de "apertura democrática" que vive el país...

Los responsables del Ministerio de Asuntos Exteriores español al firmar un Acuerdo de cooperación sin exigir contrapartidas democráticas defraudan las esperanzas puestas en nuestro país por la gran mayoría de los guineanos y demuestran que su opción en Malabo es Teodoro Obiang Nguema. Una opción empeñada en el conflicto, la opresión, la ignorancia y la miseria para sus conciudadanos.

Hasta el día de cierre de este boletín (30 de noviembre) el Ministerio de Asuntos Exteriores español no ha hecho público el texto del acuerdo. En cualquier caso y para dar a conocer la versión, a nuestro parecer, más clara de la postura de la administración española sobre este tema incluimos en este número de NdG el debate mantenido el día 19 de octubre en la Comisión de Cooperación del Congreso entre la señora Balletbó y el señor Villalonga, Secretario de Estado para la Cooperación Internacional y para Iberoamérica (véase ENCARTE)

Por último hay que referirse a una nueva crisis en las relaciones entre Guinea Ecuatorial y España. Las autoridades de aquel país decidieron montar en cólera a raíz de la publicación en el periódico madrileño Diario 16, el pasado día 4 de noviembre, de unos artículos sobre la actualidad guineana firmados por Rafael Cid. Estos artículos fueron leídos en una de las secciones habituales del programa para Guinea Ecuatorial de Radio Exterior de España. El día nueve, Santiago Nsobeya, Ministro de Asuntos Exteriores, convocó al Cuerpo Diplomático acreditado en Malabo para protestar porque el gobierno español no hubiera impedido la publicación de los artículos ni su posterior lectura para Guinea. Santiago Nsobeya, que negó la palabra en ese acto al embajador español en Guinea, señor Gonzalez-Arnao, pidió la supresión del programa de Radio Exterior y amenazó con la ruptura de relaciones diplomáticas si los hechos volvían a repetirse. Habían pasado menos de quince días desde la firma de los Acuerdos de Cooperación España-Guinea...

MUERE EN BLACK BEACH UNO DE LOS DETENIDOS POR LOS INCIDENTES DE ENERO DEL 98.
Digno Sepa Tobachi, Elako, de 21 años, natural de Basakato, pertenecía a ese grupo de detenidos tras los incidentes de Luba que no fue juzgado en junio del pasado año (y por tanto tampoco pudo ser condenado) pero que continuaba retenido en el penal en contra de cualquier norma legal. Su situación no era de las más duras, "estaba en las naves" y, como otros presos, podía salir alguna vez a su casa. Todavía en 1998, Dino Elako no volvió tras de una de esas salidas. Fue de nuevo detenido y cambió su situación en Black Beach. Pasó a "régimen de celda" y desde entonces era reiteradamente interrogado y golpeado por sus carceleros. La ultima sesión de golpes la recibió a principios de octubre y tras ella se sintió enfermo. Se le hincharon varias partes del cuerpo y pidió ser hospitalizado. No se aceptó su petición y el día 14 de octubre sus familiares consiguieron que un médico del Hospital de Malabo conociese su situación. El médico solicitó también la hospitalización que, de nuevo, fue negada. Finalmente el padre de Dino la consiguió para el día 19. Cuando llegó a Black Beach a las 7 de la mañana, se le comunicó que su hijo había muerto a las 3 de esa madrugada. El cadáver fue entregado a la familia a las 7 de la tarde y se le enterró a primeras horas del día 20. La familia afirma que testimonios de algunas personas presentes en el momento del fallecimiento les indican que estuvo precedido de vómitos de sangre.

El veinticuatro de octubre Amnistía Internacional publicó una Acción Urgente en la que se denunciaba la muerte de Digno Sepa y se decía: Amnistía Internacional siente suma preocupación por la salud de decenas de presos pertenecientes al grupo étnico bubi (...) a quienes se mantiene recluidos en condiciones infrahumanas en la cárcel de Malabo. Desde junio de 1998, fecha de su condena, se alojan en celdas sucias y diminutas. Las duras condiciones penitenciarias se ven exacerbadas por el clima extremadamente caluroso y húmedo. A la mayoría de los presos se les niega el tratamiento médico que necesitan. Desde mayo de 1998, once de ellos permanecen recluidos en régimen de incomunicación

En el comunicado de Amnistía se citan los nombres de Emilio Ribas Esada, Milagrosa Cheba y Alejandro Mbe Bita Rope como los detenidos que no están recibiendo la atención médica necesaria desde hace meses.

A principios de octubre se produjeron graves incidentes en la barrida de Campo Yaundé de Malabo tras la detención de un grupo de personas integrantes de una familia de origen bubi. La situación se hizo especialmente grave cuando uno de los detenidos hirió de cierta gravedad a un policía que, a su vez, acababa de golpear a su madre. La policía consideró que no estaba en condiciones de controlar la situación y pidió refuerzos a la Comisaría Central de Malabo. Llegados estos policías decidieron "vengarse de los bubis" e iniciaron una autentica expedición punitiva por el barrio en la que golpearon y detuvieron a todos los que creían pertenecientes a ese grupo étnico. El número final de detenidos superó los 70 que fueron de nuevo golpeados en comisaría y tuvieron que pagar multas para conseguir la libertad. Todos estuvieron en comisaría, al menos, dos días completos.

¿BOLSA DE FRAUDE O PROBLEMAS DE CAJA?
La actualidad en la capital guineana ha estado presidida a lo largo del mes de noviembre por los rumores sobre la salud del dictador, la aparición de nuevos cadáveres mutilados y por el atraso en el pago de haberes a los funcionarios, que no han cobrado como es habitual el día cinco del mes. Según la agencia de noticias France Press se ha descubierto la existencia de una gran bolsa de fraude en la administración guineana; en tres ministerios (Educación, Sanidad y Defensa) habría 1300 puestos de trabajo ficticios. En el Ministerio de Defensa (cuyo titular es el propio Obiang) no pueden justificar ahora sesenta de los millones de francos CFA que venían siéndoles asignados mensualmente. El gobierno guineano habría decidido no pagar a los funcionarios hasta que no se aclarase esa situación.

Sin embargo, la existencia de "problemas de caja" en la función pública guineana durante los últimos meses del año, había sido ya prevista por Fernando Abaga Edjang (miembro de la oposición democrática, economista y autor de análisis críticos sobre la economía de su país), basándose en el enorme incremento del gasto público realizado por el gobierno guineano para causar buena impresión a sus visitantes durante las cumbres de la CEMAC y la CEEAC que tuvieron lugar en Malabo el pasado junio.

Al parecer Mobil Oil se habría negado en los primeros días de noviembre a realizar más adelantos "a cuenta" a la administración guineana

(Los funcionarios cobraron hace apenas una semana. No se sabe la fecha en la que podrán hacerlo el próximo mes de diciembre).

EL TRIBUNAL DE LA HAYA ACEPTA LA COMPARECENCIA DE GUINEA EN EL PLEITO ENTRE NIGERIA Y CAMERUN POR LA PENINSULA DE BAKASSI.
En el nº 15 de NdeG informábamos de la presentación de una querella por parte del gobierno de Guinea ante el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya contra la demanda camerunesa respecto a sus intereses enfrentados con los de Nigeria en la vecina península de Bakassi.

En la demanda de Camerún, a la hora de definir sus fronteras, se ignoraba a la isla de Bioko con lo que la zona relativa al yacimiento Zafiro pasaba a estar en aguas jurisdiccionales camerunesas. Los representantes del gobierno guineano argumentaban que en caso de producirse un vacío legal respecto a la pertenencia de determinadas zonas, las compañías petroleras "ignorarían probablemente las protestas de Guinea Ecuatorial, continuando la exploración y explotación de los recursos en detrimento jurídico y económico" de este país.

La edición electrónica del periódico camerunés Le Messager correspondiente al periodo de 23 a 29 de octubre, reproduce el fallo emitido por el Tribunal de La Haya a este respecto: " Por una disposición de fecha 21 de octubre de 1999, el Tribunal Internacional de Justicia (CIJ) ha autorizado a Guinea Ecuatorial a intervenir en el contencioso de la frontera terrestre y marítima entre Camerún y Nigeria en los límites, de la manera y con los fines específicos de su demanda de intervención.

El Tribunal ha tomado esta decisión por unanimidad.

En su disposición, el Tribunal ha fijado la fecha del 4 de abril de 2001 como final del plazo para la presentación de una declaración escrita de Guinea Ecuatorial y el 4 de julio de 2001 como fecha de expiración del plazo de presentación de observaciones escritas por parte de Camerún y de Nigeria a esta declaración".

En la argumentación de este dictamen el Tribunal Internacional se hace eco de las razones presentadas por Guinea en el sentido de que Camerún ignoraba en su informe de 16/3/95 el método de la línea media (una línea equidistante de las respectivas costas) a la hora de establecer el límite de las respectivas aguas territoriales; los representantes del gobierno guineano muestran su extrañeza por este hecho que contrasta con lo que venía siendo la posición camerunesa en las reuniones bilaterales entre ambos países.

En unas declaraciones recientes (22 de noviembre) de Miguel Trovoada, Presidente de Sao Tome y Príncipe, a la televisión portuguesa, ha señalado que el contencioso de Bakassi era la única disputa seria que enfrentaba a algunos países del Golfo de Guinea aunque en su opinión no parecía revestir en este momento gravedad suficiente para impedir los planes de cooperación entre todos los países de la zona.

NACE LA COMISIÓN DEL GOLFO DE GUINEA.
Precedidos por una reunión de ministros de asuntos exteriores, celebrada el miércoles día 17 de noviembre, tuvo lugar los días 18 y 19 de este mes en Libreville una reunión de jefes de estado de la zona en la que participaron, además de Omar Bongo, Denis Sassou-Nguesso (Congo-Brazzaville), Olusegun Obasanjo (Nigeria), Miguel Trovoada (Sao Tomé y Principe) y Teodoro Obiang Nguema (Guinea Ecuatorial). Angola y Camerún se hicieron representar en esta cumbre por sus respectivos ministros de Exteriores, Joao Bernardo de Miranda y Agustín Kontchou Kouomegni.

El comunicado final, firmado por todos los asistentes, informa de la creación de la Comisión del Golfo de Guinea (CGG) a la que se define como "un marco de concertación para la cooperación y el desarrollo, así como para la prevención, la gestión y resolución de los conflictos entre los países del Golfo de Guinea". Los firmantes están "convencidos de que el dialogo y la negociación se demostrarán los medios más eficaces para resolver de forma estable cualquier diferencia".

Los jefes de estado están "decididos a reforzar la amistad y la fraternidad entre sus pueblos, a salvaguardar sus relaciones de buena vecindad, y a consolidar la paz y la cooperación entre sus estados". Son conscientes de "la necesidad de crear un mecanismo de dialogo y de concertación capaz de prevenir, gestionar y resolver los conflictos ligados a la explotación económica y comercial de los recursos naturales situados en los límites territoriales y especialmente en las Zonas económicas exclusivas (ZEE) de los estados miembros".

"La organización y el funcionamiento de esta Comisión se basará principalmente en los órganos siguientes: la cumbre de los jefes de Estado y de gobierno, los consejos de sus ministros de asuntos exteriores, economía, hidrocarburos, recursos pesqueros, minas y medio ambiente".

"La CGG está abierta a la participación de otros Estados de la región que manifiesten su voluntad de participar en la misma. Los jefes de Estado se han felicitado, además, por la existencia de acuerdos de delimitación de fronteras marítimas entre algunos de los Estados miembros y anima a la conclusión de otros acuerdos que pongan fin a las diferencias territoriales declaradas o virtuales".

La agencia France Presse informa, en su reseña de la cumbre, que la convocatoria de la reunión había sido solicitada desde hace meses por el presidente nigeriano a su homólogo Omar Bongo. Esta misma agencia destaca que la creación de esta Comisión crea un ámbito nuevo de concertación y resolución de conflictos entre los países de la zona, "algunos países han realizado esfuerzos para resolver estos conflictos pero siempre de forma estrictamente bilateral, a merced de los cambios de régimen".

Siempre según AFP, "la CGG constituye finalmente un espacio de cooperación y de paz común tras de varias iniciativas infructuosas" y señala la existencia de acuerdos entre Guinea y Sao Tomé para la delimitación de sus fronteras y de negociaciones avanzadas de este último país con Gabón y Nigeria también con el mismo objetivo. No existe acuerdo alguno entre Camerún y Guinea y, sin duda el contencioso más grave es el de la península de Bakassi (véase este mismo número de NdeG). No debe olvidarse sin embargo el papel "especial" representado por Angola en los enfrentamientos civiles del Congo-Brazzaville...

La Lettre du Continent (boletín informativo publicado en París) (nº 341) dice "Estos seis países que tienen grandes yacimientos de oro negro en sus aguas profundas, con bastante frecuencia a caballo entre sus fronteras marítimas, han decidió "ponerse de acuerdo" para su explotación. Hasta ahora las compañías multinacionales se las arreglaban –secretamente- entre ellas para repartirse los yacimientos a caballo entre los distintos países. Para "proteger sus campos", los jefes de Estado han decidido crear una Comisión del Golfo de Guinea (CGG) que recuerda mucho a la creada por los americanos en el otro Golfo, el de los "grandes" emires..."

Por cierto que La Lettre du Continent relaciona estos hechos con la realización el próximo enero también en Gabón de las maniobras militares franco-africanas "Gabón 2000", dentro de la iniciativa RECAMP (véase NdeG nº 15) y en la que participaran fuerzas de todos los países integrantes de la CGG, pequeños contingentes norteamericanos, ingleses, belgas y portugueses junto, naturalmente, con fuerzas francesas...

¿Se trata de una insinuación maliciosa de los redactores de esa publicación o, realmente, tendrán algo que ver una noticia y la otra?

LAS ELECCIONES MUNICIPALES.
El pasado 21 de octubre tuvo lugar una reunión del gobierno con las fuerzas políticas guineanas para analizar la posible celebración de elecciones municipales dado que los plazos legales para esta convocatoria están sobradamente cumplidos. (Las anteriores tuvieron lugar en septiembre de 1995 y las leyes guineanas establecen que tendrán lugar cada cuatro años).

Como está siendo habitual en las últimas reuniones de este tipo el PDGE, los partidos "concurrentes" (partidos sin base social alguna y aliados tradicionales del PDGE) y los pequeños partidos que han accedido recientemente a algún puesto gubernamental menor (PSGE, APGE...) se mostraron partidarios de las tesis del gobierno, en el sentido de aceptar que las elecciones municipales se celebrasen en el primer semestre del año 2000.

CPDS y UP expresaron sus reservas respecto a estas elecciones. Manifestaron su creencia de que actualmente no pueden celebrarse en Guinea unas elecciones con garantías mínimas. CPDS exige, además, que simultáneamente a las municipales se celebren elecciones para Presidentes de Consejos de Poblado y de Comunidades de Vecinos.

Estos cargos llevan muchos años sin renovarse. De hecho cuando la realidad legal guineana estaba limitada al monopartidismo se elegían con algún nivel de representatividad, sin embargo, una vez legalizadas otras formaciones políticas (a partir de 1992) quedaron "integrados" en el PDGE y actualmente se comportan como pertenecientes a esta formación. En muchas oportunidades son los agentes de los "pucherazos" electorales que acompañan a cada uno de los comicios que tienen lugar en Guinea.

El pasado día 25 de noviembre la agencia EFE difundió unas declaraciones del portavoz del CPDS, Andrés Esono, en las que insistía en que CPDS "no participará en las próximas elecciones municipales del año 2000 si la comunidad internacional no supervisa efectivamente todas las fases electorales de principio a fin"..."Desde 1993 asistimos a una serie de parodias electorales. De las legislativas de 1993 a las municipales de 1995 pasando por las presidenciales de 1996 y las legislativas de marzo último, la voluntad popular no ha sido nunca respetada"..."Hemos decidido esta vez no prestarnos a este juego peligroso y solo aceptaremos un proceso que sea consensuado en todos sus puntos".

Una delegación de Unión Popular que pasó recientemente por Madrid se expresó en términos similares respecto a estas elecciones.

NOTICIAS BREVES

* Médicos Sin Fronteras abandona Guinea Ecuatorial. La organización no gubernamental Médicos Sin Fronteras abandonó Guinea Ecuatorial el pasado mes de octubre. MSF considera que el gobierno guineano viola el derecho internacional humanitario al impedir el acceso a la población guineana por parte de los miembros de su organización. En MSF parecen dispuestos a difundir las condiciones de su estancia en Guinea y los condicionantes políticos (y otros) que definen la situación del país.

*Visita de una delegación de Naciones Unidas. Una delegación de Naciones Unidas encabezada por Gustavo Galion Giraldo, juez colombiano y nuevo relator especial de Naciones Unidas para Guinea Ecuatorial, permaneció en Guinea durante la semana del 15 al 21 de noviembre.

*¿Que pasa en la embajada guineana en Madrid?. El diario Levante de 10 de noviembre publicaba la nota siguiente: "El empresario de Sagunto, Julio Rubio, quien ha denunciado que cinco hombres de nacionalidad nigeriana intentaron estafarle 150 millones de pesetas, contactó con los presuntos delincuentes a través de la embajada de Guinea Ecuatorial en Madrid, según ha informado a Levante-EMV.

El industrial, dueño del hotel La Pinada, declaró que uno de los sospechosos, en concreto el que hacía las veces de traductor, le fue presentado en uno de los despachos de la citada sede diplomática. La Guardia Civil ha abierto una investigación para comprobar qué relación mantiene esa persona, quien se hizo pasar por un funcionario del Gobierno nigeriano, con la citada embajada, a cuyos funcionarios presumiblemente también pudo engañar.

El falso traductor y sus cinco compinches ofrecieron a Rubio invertir 40 millones de dólares en un negocio hostelero que éste quiere promover en Guinea. Ese dinero en realidad no eran más que recortes de papel tintados de negro".

*Los viajes de Obiang. Cuba en último lugar. El dictador guineano ha viajado a Marruecos del 2 al 4 de noviembre. Durante su estancia en Rabat visitó la tumba de Hassan II y se entrevistó con el nuevo rey Mohamed VI. No se publicó comunicado final de la visita.

Los días 18 y 19 estuvo en Libreville asistiendo a la cumbre fundacional de la Comisión del Golfo de Guinea.

El día 24, siempre del presente mes de noviembre, llegó a Santo Domingo para asistir a la reunión de los países ACP-UE. Desde el día 28 permanece en Cuba en visita oficial. Uno de los objetivos de esta visita parece ser el incremento de la cooperación cubana con Guinea en el ámbito sanitario. Obiang, de acuerdo con las noticias de Radio Malabo, habría donado 50.000 dólares a distintas instituciones médicas cubanas...

Su enfermedad, de la que comenzaron a llegar noticias en septiembre de 1997, coincidiendo con las sesiones de la Conferencia Económica Nacional, está suficientemente confirmada, pero su estado no parece ser el de un "moribundo" como se dice en determinados círculos de la oposición guineana.

*Aplazado el congreso del CPDS. Una parte importante de las declaraciones del portavoz del CPDS, Andrés Esono, a la agencia EFE del pasado día 25 iban dirigidas, también, a informar del aplazamiento del congreso de su partido. Dicho aplazamiento parece responder exclusivamente a razones técnicas. Las fechas definitivas no irán más allá del primer semestre del año 2000.

ESTUDIOS
Guinea Ecuatorial: de la ayuda al petróleo

Por Gonzalo Escribano Francés

Investigador del Centro Español de Relaciones Internacionales (CERI).
El presente artículo apareció publicado por primera vez en la revista Meridiano Ceri nº 26,
correspondiente a abril de 1999.

A principios de la década de los noventa se descubrió petróleo en aguas de Guinea Ecuatorial. El inicio de la producción coincidió en el tiempo con la disminución de la ayuda oficial al desarrollo que Guinea venía recibiendo. España, principal donante oficial, utilizó el recorte de la ayuda como instrumento para obligar al gobierno guineano a introducir reformas políticas. Esta táctica de presión constituye un claro exponente del empleo de resortes económicos en la política exterior española, pero se ha revelado poco eficaz ante los nuevos ingresos procedentes del petróleo.

Los resultados de la ayuda oficial al desarrollo en Guinea Ecuatorial habían sido decepcionantes, empujando a los donantes, tanto bilaterales como multilaterales, a replantearse la continuidad de estos flujos y a introducir elementos de condicionalidad cada vez más estrictos. A mediados de los años noventa, el severo recorte de la ayuda amenazaba con sumir al país en el colapso económico. Entonces, las prospecciones empezaron a obtener resultados y los recursos procedentes del petróleo hicieron pensar en la posibilidad de un crecimiento económico acelerado: Guinea podría por fin prescindir de la ayuda externa y de sus servidumbres. Pero, al igual que ocurrió con la ayuda exterior, los recursos obtenidos con el petróleo no han surtido los efectos esperados en los niveles de vida de la población ni han conseguido sanear el cuadro macroeconómico guineano.

El objetivo de las páginas que siguen es describir el viaje económico que ha llevado a Guinea Ecuatorial desde una economía basada en la ayuda a otra basada en el petróleo. Para ello, analizaremos la evolución socioeconómica guineana, la cuestión de la ayuda oficial al desarrollo y las implicaciones económicas de los descubrimientos petrolíferos.

La economía (Los datos referentes al desarrollo humano proceden del PNUD: Guinea Ecuatorial, Informes sobre desarrollo humano 1996. Las cifras macroeconómicas se han obtenido del FMI (1998): Equatorial Guinea: Statistical Appendix.)

Guinea Ecuatorial es una economía pequeña, con algo más de 450.000 habitantes en 1998 y una extensión de 28.000 km2. La baja renta per cápita (unos 400$) indica la escasa capacidad de absorción de su mercado interno. De hecho, su integración en la Unión Aduanera de los Estados de África Central (UDEAC, en 1983) y en la zona del franco CFA (1985), discutibles teóricamente, se justificaron basándose en el argumento del tamaño insuficiente de la economía guineana.

En términos de desarrollo humano Guinea Ecuatorial es uno de los países más atrasados del mundo. En el ranking del Informe sobre Desarrollo Humano de 1998 se sitúa en el puesto 135 de un total de 174, dentro del grupo de desarrollo humano bajo. Para quien conozca Guinea, esto sólo puede indicar los insoportables niveles de privación que deben padecer los países que se encuentran peor clasificados. La esperanza de vida es de 48 años, sólo el 24% de la población satisface la dieta diaria establecida por la OMS y la FAO, el 40% de los menores tienen problemas de peso y crecimiento y el 75% de la población no tiene acceso a los servicios de salud. La consecuencia es una elevada morbilidad por causas impensables en el mundo desarrollado, como las enfermedades respiratorias, las diarreas, la anemia y la parasitosis intestinal.

La renta per cápita alcanzó los 420$ en 1996, pero la desigualdad en su distribución es externa: el 5% de la población controla el 80% de la renta nacional (unos 6.000$ per cápita), mientras que el 95% restante tiene una renta per cápita aproximada de 88$. El diferencial de los niveles de vida entre zonas rurales y urbanas es muy elevado, motivando la emigración a las ciudades y el hacinamiento en sus barrios periféricos.

La estructura de la economía está dominada por la explotación de los recursos primarios. En 1996, el sector primario representaba el 78% del PIB, distribuido de la siguiente forma: un 21,5% del PIB para la agricultura (donde la agricultura de subsistencia suponía un 16% del PIB, por un 4% del PIB para la actividad maderera; y un 42% para el sector del petróleo (porcentaje que se elevó al 70% del PIB en 1997). En 1996, los sectores secundario y terciario sólo aportaron el 6% y el 15% del PIB, respectivamente.

Desde el punto de vista macroeconómico, guinea Ecuatorial padece déficits fiscales y por cuenta corriente muy graves (49,3% y 103,5% del PIB, respectivamente, en 1996. El déficit fiscal se debe, básicamente, a debilidades institucionales. En la vertiente del gasto, el 60% del mismo se destina a gastos corrientes y su control es inexistente, generando un clima de corrupción. Muy extendido. Respecto a los ingresos, la administración tributaria carece de medios para recaudarlos, lo que implica un elevado nivel de evasión por parte de los segmentos de la población de ingresos más altos; además, las exoneraciones arancelarias se aplican de forma extensiva, introduciendo mayor opacidad en el sistema. El desequilibrio fiscal se transmite, en forma de desahorro público, al déficit por cuenta corriente de la Balanza de Pagos. El desequilibrio de la cuenta corriente es fruto de la insuficiencia del ahorro interno para financiar la inversión, lo que obliga a Guinea a depender de la ayuda exterior y a endeudarse en los mercados internacionales. En 1996, la deuda externa guineana era del 98,2% del PIB, habiendo alcanzado el 208% en 1994; las crecientes exportaciones de crudo han reducido considerablemente el servicio de la deuda externa; si en 1992 absorbió el 45% de los ingresos por exportaciones de bienes y servicios no factoriales, en 1996 sólo significaba un 7,5% de los mismos. En forma similar, el servicio de la deuda ha pasado de representar un 110% de los ingresos estatales en 1994 a un 33% en 1996.

Los desequilibrios macroeconómicos en materia de precios son menores, pero su relevancia es muy discutible en una economía de subsistencia y poco monetizada. Respecto a las oscilaciones del tipo de cambio, el franco CFA mantenía un tipo de cambio fijo con el franco francés hasta la devaluación de 1994, cuando perdió un 50% de su valor; a partir de ese momento, el franco CFA se ha mantenido "pegado" al franco francés.

La dependencia del tipo de cambio del franco francés es inconsistente con la distribución geográfica del comercio exterior guineano, así como con la estructura de su deuda externa y el origen de la ayuda oficial al desarrollo. Empezando por el comercio, la zona franco-franco CFA (básicamente Francia y Camerún) representaba alrededor del 5% de las exportaciones y el 29% de las importaciones en 1996 (15% y 48% en 1992, respectivamente); en ese año, España era el destino del 8,6% de las exportaciones y el origen del 18,6% de las importaciones guineanas (44,4% y 16,3% en 1992, respectivamente). Las fuertes oscilaciones en la distribución geográfica del comercio se deben a la actividad petrolera: EE.UU., cuyo peso en la exportación guineana era nulo en 1992, absorbía las importaciones procedentes de EE.UU. pasaron del 13% al 23.4 del total. Respecto a la deuda externa bilateral, en 1996 España suponía el 40% de la misma, mientras que Francia sólo representaba el 7,5%. Una situación semejante se da en el capítulo de la ayuda oficial al desarrollo.

La ayuda

La ayuda oficial al desarrollo (AOD) constituye un elemento central de la economía guineana. En 1990 suponía la mitad del PNB (producto nacional bruto) guineano, pero bajó hasta el 21.2% del PNB en 1995. Esta evolución se debe tanto al rápido aumento del PNB por la explotación de los nuevos campos petrolíferos como al descenso de la ayuda. La AOD pasó, en precios y tipos de cambio de 1995, de 18 millones de $ en 1980 a un máximo de 60 millones en 1990 y 1993, año a partir del cual desciende hasta los 32 millones de 1996. En términos de ayuda per cápita, Guinea recibió 78$ por persona en 1995, una cantidad muy elevada cuando se compara con la media de 25$ de que se dispuso el conjunto de países menos adelantados.

El descenso de la ayuda se produce tanto del lado multilateral como del bilateral. La mayor parte de la ayuda multilateral provenía del FMI y del Banco Mundial, en el marco del Programa de Ajuste Estructural de 1988. En la medida en que las autoridades guineanas no cumplieron las condiciones en materia fiscal, ambos organismos suspendieron su ayuda. España ha venido reduciendo su ayuda para presionar en favor de reformas políticas e institucionales, aunque el detonante del recorte de la ayuda española fue la expulsión del cónsul de Bata en 1993, que redujo a la mitad la ayuda española en 1994. La AOD francesa aumentó considerablemente desde la entrada de Guinea en la UDEAC y el Banco de los Estados de África Central (BEAC), organizaciones regionales promovidas por Francia, y a raíz de su solicitud de ingreso en la francofonía tras el viaje de Obiang a París en 1988. No obstante, la ayuda procedente de Francia también se ha reducido notablemente por la incapacidad guineana para cumplir las condiciones del FMI y por el abuso en el empleo de recursos del BEAC.

España es, con diferencia, el principal donante. En el período 1987-1991 proporcionó el 34% de la AOD total y un 60% de la bilateral. Tras el repliegue de Francia y de los donantes multilaterales, España aportaba en 1995 más de la mitad de la AOD total: 2.211 millones de pesetas, es decir, unas 5.000 ptas. por cada ecuatoguineano, 10 veces más de lo que recibe per cápita cualquier otro país de habla hispana de la ayuda española. España, a diferencia de otros donantes, siempre ha destinado la mayor parte de su ayuda a las necesidades básicas; educación, salud y ayuda humanitaria; una parte importante de la ayuda se destina a la promoción de la cultura española mediante el centro cultural español de Malabo, los colegios españoles y los centros de la Universidad Nacional de Educación a Distancia de Bata y Malabo. Dado el malestar de la Cooperación Española con la gestión de estos recursos por parte del gobierno guineano, a partir de 1994 gran parte de la ayuda se canaliza a través de ONGs. Además, España ha cancelado en dos ocasiones en la década de los noventa parte de la deuda externa bilateral (una cuarta parte cada vez).

Pese a las elevadas cantidades de ayuda recibida en términos absolutos y relativos, la ayuda extranjera no ha alcanzado sus objetivos, ni macroeconómicos ni de desarrollo humano, como se deduce de lo expuesto en el apartado anterior. Aunque ha evitado el colapso económico guineano en los años previos al petróleo, la ayuda se ha enfrentado a unas condiciones sociales, políticas y económicas muy adversas que han mermado su eficacia como instrumento del desarrollo y de la modernización. En un libro excelente e iconoclasta sobre la ayuda en Guinea Ecuatorial, sintomáticamente editado con la colaboración de la Cooperación Española, Fernando Abaga realiza una crítica demoledora a sus efectos en un contexto como el ecuatoguineano:

"Los recursos externos sustituyen el ahorro interno, los proyectos productivos sustituyen al sector privado y los expertos extranjeros sustituyen a los profesionales nacionales (...) y sólo sirve para financiar la ineficiencia, la fuga de capital y el consumo, y generar deuda externa" (Fernando ABAGA EDJANJ (1997): La ayuda externa en el desarrollo de Guinea Ecuatorial. La Catarata, Madrid)

En economías pequeñas, una ayuda externa elevada enmascara las debilidades estructurales e institucionales, inhibiendo las medidas de política económica necesarias para afrontarlas. En cierto sentido, la ayuda externa en Guinea Ecuatorial ha generado una huida hacia delante por parte de las autoridades económicas. En lugar de introducir las reformas estructurales e institucionales necesarias para crear un clima favorable a la inversión y a la actividad privada nacionales, el gobierno fiaba la solución de los problemas económicos a los flujos crecientes de ayuda externa. Más aún, en la medida en que gran parte de la ayuda se canaliza a través del gobierno, ésta perpetúa el statu quo: los clanes que controlan el Estado instrumentalizan la ayuda en su propio beneficio, político y económico, y sólo una pequeña parte de ella se filtra a la población más necesitada.

Incluso los proyectos de las ONGs adolecen de serias deficiencias, al moverse en un contexto muy hostil, y presentan una tasa de ejecución muy baja. Los proyectos, elaborados en muchas ocasiones por técnicos que no conocen el país, pecan de voluntarismo y han de ser modificados sobre la marcha por sus ejecutores, con lo que los resultados distan mucho de lo previsto. Parte de los proyectos emprendidos en ámbitos como la educación o la sanidad se financian con préstamos, que aun siendo preferenciales no pueden ser reembolsados por actividades que son no rentables por definición. De este modo, parte de la ayuda destinada a estos fines acaba alimentando la espiral de la deuda externa. Pese a ello, la cooperación a través de las ONGs ha surtido efectos más positivos que la estrategia precedente, gracias al esfuerzo de los cooperantes, en su mayor parte españoles.

En general, el gobierno ecuatoguineano parece incapaz de gestionar eficazmente los recursos de que dispone, y la ayuda externa no es una excepción. Cuando los donantes, a principios de los años noventa, empezaron a condicionar la continuidad de la ayuda a progresos en los derechos humanos, en el proceso de democratización o en la mejora de la política económica, el gobierno guineano recurrió al argumento de la soberanía nacional. Este argumento ha sido recogido por todos los países en desarrollo que violan los derechos humanos y las normas básicas de la economía, pero, curiosamente, también por sectores de la opinión pública de los países donantes. Por eso, hay que dejar bien claro que la ayuda externa incondicional en Guinea Ecuatorial ha reforzado la posición política y económica del clan dirigente, dificultando la mejora en los parámetros más básicos del desarrollo humano, como son los derechos fundamentales. Los indudables beneficios que la cooperación ha generado para la población ha tenido un coste muy elevado en términos de consolidación del régimen y en relación a las sumas proporcionadas.

El petróleo

El 1991 Hispanoil descubrió por primera vez reservas de petróleo en aguas de Guinea Ecuatorial. La producción en el campo offshore Alba, A cargo de un operador estadounidense, se inició ese mismo año; la producción media alcanzó en 1996 lo 22.000 barriles diarios (BD) de petróleo. En marzo de 1995 Mobil descubrió un nuevo yacimiento en el campo offshore Zafiro, situado a 23 millas al sur del campo nigeriano Edop, explotado por esa misma compañía; la producción alcanzó en 1998 los 80.000 BD. Las previsiones para el 2.000 en el campo Zafiro son de 120.000 BD y sus reservas se estiman en 300 millones de barriles. El petróleo, que en 1992 aportó el 7% del PIB, supuso en 1997 casi el 70% del mismo y cerca del 50% de los ingresos estatales.

El petróleo llegó en un momento crítico para el régimen guineano. Con los programas de ayuda del FMI y del Banco Mundial en suspenso y la ayuda española y francesa en claro retroceso, el descubrimiento de petróleo ha sido un balón de oxígeno para el régimen guineano. Sin embargo, es discutible la capacidad de las autoridades para gestionar adecuadamente, y no en beneficio exclusivo de la clase gobernante, las rentas del petróleo. La literatura económica identifica al menos dos problemas de las economías basadas en la explotación de hidrocarburos: la denominada "enfermedad holandesa" y su carácter rentista.

La "enfermedad holandesa" recibe su nombre de la experiencia de este país con el petróleo del mar del Norte. Los ingentes ingresos del petróleo provocaron un fuerte superávit por cuenta corriente, con el consiguiente aumento de reservas que, a su vez, provocó un fenómeno inflacionista, acarreando una apreciación del tipo de cambio efectivo real y la pérdida de competitividad del sector de bienes comerciables, básicamente la industria y la agricultura. Hay que recordar que Guinea Ecuatorial, al estar integrada en el BEAC, no tiene autonomía en su política monetaria (y las parcelas bajo su control, como el respeto de los ratios prudenciales de los bancos, se incumplen sistemáticamente) ni de tipo de cambio, con lo que el grueso de la política económica recae sobre la política fiscal. Ahora bien, ya se han comentado las debilidades institucionales que aquejan al gasto y los ingresos públicos. La memoria de la misión del FMI que visitó Malabo en octubre de 1997 advertía que, pese al entorno económico favorable, los resultados de las finanzas públicas habían sido decepcionantes: aceleración espectacular del gasto, acumulación de atrasos y endeudamiento excesivo. En consecuencia, los ingresos del petróleo no sólo no han significado el reequilibrio macroeconómico, sino que, por el momento, han exacerbado los desequilibrios fundamentales.

En segundo lugar, en las economías rentistas los gobernantes controlan con gran facilidad los ingresos, produciéndose un fortalecimiento político del régimen. Dichos ingresos se filtran en muy escasa medida al conjunto de la población y, cuando esto ocurre, el régimen los distribuye a su antojo basándose en criterios políticos y no de eficacia económica o, menos aún, de equidad. En esta situación puede darse la triste paradoja de que para la mayor parte de la población guineana el descubrimiento de petróleo suponga un empeoramiento de sus condiciones de vida.

Para evitar estos riesgos, en septiembre de 1997 tuvo lugar en Bata una Conferencia Económica Nacional para debatir las opciones de política económica ante la nueva situación. El debate se estableció sobre la base del documento gubernamental "Estrategia Económica de Mediano Plazo, 1997-2001", consistente en determinar cómo el empleo de los royalties podría impulsar el desarrollo económico ecuatoguineano. Las medidas recomendadas por FMI, Banco Mundial y PNUD, parcialmente recogidas en el documento, han sido sistemáticamente incumplidas. No se ha constituido un fondo de reserva petrolífero para las futuras generaciones, las rentas petrolíferas no se han destinado a inversiones productivas ni a desarrollar los recursos humanos, no se ha diversificado la economía, no se han acumulado reservas internacionales ni se ha reducido la deuda externa. Por el contrario, se han hipotecado las rentas del petróleo, primero a corto y luego a largo plazo, se ha renegociado los contratos con las compañías extranjeras para obtener anticipos y la gestión de los ingresos procedentes de los hidrocarburos sigue siendo opaca y carente de toda evaluación previa.

De la ayuda al petróleo: un viaje hacia ninguna parte

Los ingresos procedentes de la actividad petrolera y los flujos de ayuda guardan bastantes paralelismos. En primer término, tenemos la desconexión con el resto del sistema económico. Ambos se nutren de especialistas extranjeros y de bienes importados. En el caso del petróleo, y a modo de ejemplo, la inexistencia de infraestructuras ha obligado a utilizar en el campo Zafiro un navío que extrae, almacena y descarga el crudo, sin que estas operaciones tengan apenas ninguna incidencia en el sector no petrolero de la economía guineana. De este modo se pierde lo que en la literatura económica se denominan conexiones hacia delante y hacia detrás, es decir, la actividad extractiva no emplea apenas materiales nacionales ni genera ninguna actividad local basada en el petróleo; se trata de una actividad literalmente off-shore. La ayuda externa no tiene un funcionamiento tan autónomo, pero tampoco estimula la actividad doméstica en gran medida, si bien la ayuda que se canaliza mediante las ONGs está más imbricada en la economía nacional.

Por otro lado, el origen de los recursos es independiente de la calidad en su gestión. Las autoridades económicas guineanas han sido incapaces de asignar eficazmente y de manera equitativa los recursos internos, la ayuda externa y las rentas del petróleo. Buena parte de los ingresos generados por estas tres fuentes han sido derrochados, cuando no malversados, y no se han traducido en mayores niveles de desarrollo económico ni humano. El carácter de la ayuda externa, salvo la otorgada vía ONGs, y de las rentas petroleras determina una elevada centralización de las decisiones. En la medida en que es el Estado, y al más alto nivel, quien controla estas dos fuentes de ingresos ambas contribuyen a reforzar el poder política y económico de los dirigentes en detrimentos de los estratos de población más desfavorecidos. En el caso de la ayuda, la condicionalidad puede mitigar este sesgo: la condicionalidad económica de los organismos internacionales y la condicionalidad política introducida por España pusieron al régimen contra las cuerdas. Pero entonces se descubrió el petróleo y la estrategia perdió gran parte de su poder de presión.

No se puede hacer un balance simplista de los efectos de la ayuda externa ni de los del petróleo. Como en tantas ocasiones, el elemento fundamental es el uso que se hace de ellos y en Guinea Ecuatorial la gestión de ambos es muy deficiente. El resultado del mal gobierno se aprecia en los niveles de vida del pueblo guineano, cuya suerte no mejoró de forma sustancial con la afluencia de la ayuda externa ni tiene visos de hacerlo gracias a las rentas proporcionadas por los hidrocarburos. Las reformas institucionales y económicas necesarias para mejorar la eficiencia económica y humana de los recursos, independientemente de su procedencia, requieren una voluntad política que no se aprecia en el régimen actual. En un todo-terreno de la Cooperación Española o en un petrolero de la Mobil, sin participación popular, el viaje de Guinea Ecuatorial no conduce a ninguna parte.

OPINIÓN

El dialogo político por Inocencio Engon Obiang Nsee

Militante del Partido del Progreso (PP) de Guinea Ecuatorial.
Ha publicado en el número nº 10 de Noticias de Guinea (enero 99)
un artículo con el título ¿Dictadura o tiranía?.

Hace algún tiempo discutía encendidamente con un buen amigo mío sobre política, y después de hablar mucho sin alcanzar acuerdo alguno, le dije con cierto desaire: -Hay cosas que si yo fuera gobernante, jamás sometería a diálogo- y él, sin inmutarse y con el debido desparpajo, me respondió: -Si así lo hicieras cuando tal fuera tu fortuna, no serías democrático.

Terminada la discusión, retomé el tema en mis calladas reflexiones y descubrí un error en la afirmación de mi buen amigo; sobre todo, y esto fue lo más preocupante, descubrí que tal error anidaba en el pensar político de muchas personas. Cabría preguntarse primeramente ¿quien es demócrata?. Se puede ser demócrata de dos maneras:

La primera. Demócrata es aquella persona hombre o mujer que vive en una sociedad que se administra jurídicamente mediante un sistema democrático; es decir, que es demócrata por vivir en DEMOCRACIA.

La segunda. Demócrata es también aquella persona, hombre o mujer que cree en los valores democráticos; es decir, que se es demócrata por convicción.

En ambas maneras existe una realidad común y anterior a los hombres y mujeres que se reputan demócratas; esta realidad es el SISTEMA.

La DEMOCRACIA es ante todo un sistema; para unos es un sistema político, pero yo lo considero un sistema jurídico, un conjunto de valores regulados jurídicamente en un marco normativo, desde y mediante el cual se hace ejercitable la legítima ambición de realizar los sueños políticos. La DEMOCRACIA como sistema integra distintas cualidades siendo conveniente destacar entre otras la TOLERANCIA, el RESPETO y el DIÁLOGO; por consiguiente el demócrata ya lo sea por CONVIVENCIA-CONVENIENCIA, ya sea por CONVICCIÓN, no dialoga por voluntad propia o en virtud de su buena fe y aun cuando así lo hiciera, tal conducta no dejaría de ser secundante y complementaria. El demócrata dialoga por imposición del sistema, ya sea porque vive en un sistema que tiene al diálogo como una de sus claves de funcionamiento, ya sea porque acepta como propio un conjunto de valores que tienen en alta estima al diálogo. En DEMOCRACIA el diálogo no es atributo del individuo, el diálogo es atributo o cualidad esencial del SISTEMA. Es el SISTEMA el que hace dialogar a quienes, bien porque lo conviven y por tanto les conviene, bien porque lo asumen por convicción. No basta por tanto que un individuo sea dialogante para que sea tenido por demócrata, como afirmaba mi amigo, toda vez que el diálogo no se entiende como actitud sistemática. En DEMOCRACIA se dialoga por SISTEMA. El verdadero diálogo democrático trasciende y va más allá de la dimensión puramente individual. Requiere una pluralidad de sujetos, una diversidad de pareceres, una tolerancia respecto a las opiniones ajenas y mucho respeto a las distintas sensibilidades. Todas estas cualidades: pluralidad, tolerancia, diversidad, respeto y demás, se encuentran incorporadas en un sistema, el SISTEMA DEMOCRÁTICO. Poco importa que uno sea dialogante si el SISTEMA no lo es. El diálogo como actitud individual no garantiza el diálogo social políticamente democrático. Es más, es o sería en todo caso un diálogo a la medida del individuo, un diálogo subjetivo, inconstante, desequilibrado y condicionante, un diálogo según su garante. Este es el diálogo de las dictaduras.

El verdadero diálogo político, el único que merece la pena, es el diálogo sistemático, objetivo y ajustado no a la ley, sino al DERECHO, con la pretensión de alcanzar como poco, un mínimo de consenso. Este es el diálogo DEMOCRÁTICO.

Esperar que el diálogo social políticamente democrático, sistemático y garantizado por DERECHO, nazca de la benevolencia o buena fe de los individuos no pasa de ser una manifestación de mediocridad e impotencia. Ese diálogo debe surgir como necesidad social, consecuencia de una conflictividad, no ya latente, sino manifiesta que invoque al consenso y haga entender al diálogo como único camino para alcanzarlo. Solo cuando se agudice el conflicto social y brote incontenible como un volcán la capacidad de cabreo de sus habitantes, se apelará al consenso y se tendrá al diálogo como método para conseguirlo. Todo ello requiere sin embargo, la existencia de unos contrapoderes dinámicos, enfrentando y enfrentantes, capaces de provocar una ruptura social, de la que nazca una verdadera e innegable necesidad de diálogo.

A modo de conclusión digo: en Guinea Ecuatorial tienen que aparecer verdaderos contrapoderes, consistentes, dinámicos y actuantes, capaces de expresar por medio de la ruptura el cabreo de la sociedad, y que por ello creen la necesidad de un consenso conforme a un marco convivencial equilibrado, mediante un diálogo sistemático, fluido y garantizado (de un verdadero diálogo político), que no dependa de la benevolencia de determinados individuos, sino del propio sistema en tanto que elemento connatural del mismo.

 

 

Editado y distribuido por ASODEGUE

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