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BOLETÍN
NOTICIAS DE GUINEA
Nº
16 Septiembre1999
SUMARIO
-
Si
no hay más democracia no debe haber más cooperación.
- Nsobeya no quiere condiciones.
- Los nueve generales.
- Destitución fulminante del Secretario de Estado de Defensa.
- Cristóbal Mañana escribe a Mobil Oil.
- La detención de Plácido Micó.
- CPDS y UP celebrarán Congresos próximamente.
- Problemas en el Partido del Progreso.
- Más petróleo.
- El gobierno da marcha atrás en la subida del precio de
cacao.
- Noticias breves.
OPINIÓN
-
Una instantánea de guinea Ecuatorial por
Silvia Gala.
-
Informe sobre la UNED por Juan Manuel Lacruz y Agustín
Velloso.
-
Las anomalías "normales" del Obiang-nguerismo por
Samuel Mbá Mombé.
SI
NO HAY MÁS DEMOCRACIA NO DEBE HABER MÁS COOPERACIÓN.
(Comunicado de ASODEGUE emitido el 27 de septiembre de 1999).
Las administraciones española y guineana están preparando la próxima
reunión de la Comisión Mixta de Cooperación en la que se va a
acordar la política que se desarrollará en éste ámbito entre los
dos países durante los tres próximos años. La reunión se había
previsto para mediados de septiembre pero el viaje de Obiang a
Estados Unidos para recibir atención médica ha hecho que se
retrasara. La última fecha que se maneja para la firma del nuevo
Acuerdo de Cooperación entre España y Guinea Ecuatorial es la del
26 de octubre.
Aunque
en nuestro país no ha habido información al respecto, las
negociaciones previas están siendo seguidas con gran interés en
Guinea y también allí se han publicado declaraciones de los
funcionarios españoles implicados que iremos difundiendo en los próximos
días.
Como
se recordará, la cooperación española hacia Guinea bajó en
recursos humanos y económicos a partir del año 94. Quedó reducida
a la sanidad básica, a la enseñanza primaria y secundaria, a un
proyecto de mantenimiento de la producción del cacao que nuestro país
comparte con instituciones europeas, y al que se concedía un valor
emblemático en la isla de Bioko, y a la presencia de la UNED
(Universidad Nacional de Educación a Distancia) que se había
iniciado en 1981 y que cubría una parte de la formación
universitaria en aquel país. Solo se mantenían aquellos proyectos
considerados estratégicos (mantenimiento del castellano en Guinea,
preservación del cultivo del cacao, atenciones sanitarias básicas...).
En ninguno de ellos los recursos serían administrados o canalizados
a través del gobierno de Guinea o de funcionarios guineanos. La
cuantía de la cooperación en aquel año se valoró en 1100
millones de pesetas. Todas estas medidas se inscribieron en un
contexto de presión sobre la administración ecuatoguineana
destinado a hacerle adoptar medidas políticamente democratizadoras.
Esta
situación se ha mantenido estable hasta ahora, con un cierto
incremento en los costes que en los últimos años se situaban por
encima de los 1800 millones de pesetas.
Las
noticias que nos llegan sobre el nuevo acuerdo, en especial a través
de declaraciones de la nueva Coordinadora de la Cooperación Española
en Guinea Ecuatorial parecen ir en otro sentido. En unas
declaraciones hechas por esta funcionaria, doña Dolores Martín
Villalba, a la revista El Patio, numero de julio-agosto 1999,
que edita el Centro Cultural Hispano Guineano de Malabo, afirma que
"España pretende romper el impasse en el que se
encuentra la cooperación desde el año 94 " y habla del
establecimiento de nuevos proyectos agrícolas, de formación de
personal técnico, de apoyo a la recién constituida Universidad
Nacional de Guinea Ecuatorial (UNGE) y de la posible desaparición a
un plazo "medio" de la UNED en Guinea ("proyecto
transitorio hasta tanto no se fuera consolidando una universidad
local", declaraciones de la misma funcionaria a Radio Exterior
de España en los primeros días de septiembre).
Lo
primero que nos sorprende, antes de entrar en los contenidos, es el
momento elegido para renovar los pactos de cooperación. La
enfermedad del presidente Obiang, cuyo desenlace sitúan todas las
fuentes fiables en el corto-medio plazo (bastante antes, parece, de
que finalice el periodo de vigencia de los acuerdos que ahora se
negocian) devalúa todos los convenios que la parte guineana pueda
adoptar en estos momentos. Por parte española interviene un
gobierno al que, cualesquiera que sean los resultados de las próximas
elecciones, le quedan apenas unos meses de gestión y que en los años
anteriores ha sido incapaz de poner en marcha ninguna política
hacia Guinea que no sea la de la cesión ante las incongruencias
permanentes de la administración guineana. Solo ésta se ha
manifestado interesada en la renovación de estos pactos, sin los
cuales la cooperación española ha venido cumpliendo con el nivel
de "mínimos" que se le había asignado.
¿Qué
ha cambiado en Guinea desde 1994 que haga aconsejable una nueva política
de cooperación? De creer lo que se ha venido transmitiendo en los
últimos años desde el Palacio de Santa Cruz todos los meses había
una nueva predisposición en Malabo que les hacia estar "más
favorables que nunca" a las políticas democratizadoras que teóricamente
se les exigían. Todos los meses la realidad les ha desmentido. Las
razones de ahora nos las da también doña Dolores en otra
entrevista que concede a La Gaceta de Guinea Ecuatorial, nº
34, agosto 1999: dice que "se ha iniciado una nueva
etapa"..."parece que los resultados de la visita del
Ministro saliente de Exteriores, señor Oyono, a Madrid, ha sido muy
fructífera y que se ha hablado con mucha transparencia sobre muchos
temas y que hay un buen clima por ambas partes, los cuales desde
luego nos puede ayudar a la cooperación al desarrollo, a
desarrollar nuestro trabajo sin obstáculos..." ¿A qué puede
referirse? ¿Desde la visita de Oyono hay libertades políticas en
Guinea? ¿No se detiene ya arbitrariamente a los dirigentes
opositores? ¿El gobierno guineano ha explicado ya qué hace con el
dinero del petróleo? ¿Las autoridades guineanas han dejado de
extorsionar, oprimir, hostigar, explotar... a sus ciudadanos? ¿En
qué consiste ese buen clima que ayudará a la cooperación para el
desarrollo? La administración española parece haber olvidado que
la condicionalidad democrática es una premisa imprescindible para
la cooperación con Guinea.
En
algunos temas el Ministerio de Asuntos Exteriores español ha hecho
suyos, directamente, los planteamientos del gobierno guineano. Tal
es el caso de la UNED. Doña Dolores ha hablado mucho, y no siempre
en el mismo sentido, sobre este asunto. En resumen parece que en el
"medio plazo" ("dentro de tres años"), al final
del periodo de vigencia de estos Acuerdos, la UNED dejará de
trabajar en Guinea. Es una petición antigua de la dictadura
guineana que no soporta que entre sus profesores guineanos estén
bastantes dirigentes opositores que pueden sobrevivir así sin
depender en ninguna medida del régimen de Obiang. Hace dos años se
inventaron la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial en la que no
ha entrado a enseñar ningún opositor y que malvive con las míseras
dotaciones que le da su gobierno (en el presente año 125 millones
de pesetas). Su rector, Federico Eyó Owono, recorre el mundo
pidiendo subvenciones y contando historias falsas sobre su
"neutralidad política". La institución que dirige no
escapa a las características generales de la enseñanza pública en
Guinea: se compran exámenes, se compran notas, se compran
certificaciones académicas... La UNGE está muy lejos de ser la
institución que reúna a los mejores guineanos para transmitir el
saber y la cultura de su país, las últimas noticias nos hablan de
hasta que punto es sectaria la recluta de los profesores, ahora para
dar clases hay que pertenecer al clan de los "rusos"
(personas formadas en la antigua Unión Soviética), al que
naturalmente pertenece Eyó Owono...
Doña
Dolores argumenta contra la UNED criterios de
"rentabilidad": en los 18 años que lleva impartiendo enseñanza
sólo ha producido 27 licenciados. Parece que se quiere castigar a
los guineanos por culpas que sólo corresponden al régimen de
Obiang. Las condiciones de vida en Guinea no favorecen el buen
rendimiento de los alumnos. Hasta hace bien poco los universitarios
de aquel país estudiaban por la noche en la calle, a la luz de las
farolas porque no había luz eléctrica en las casas... Por otra
parte, profesores españoles de la UNED han hecho circular un
informe en el que se analizan algunas anomalías importantes de esta
institución que no son achacables a la parte guineana. ¿Porqué
creen en el palacio de Santa Cruz que en los próximos tres años
va a ser más rentable trasladar subvenciones a la UNGE que
utilizarlas en mejorar el funcionamiento de la UNED?
Nos
sorprende también que a la hora de argumentar la ampliación de la
cooperación no se crea necesario empezar por explicar su necesidad,
y no decimos que las condiciones de vida de los guineanos no la
hicieran necesaria, pero Guinea ingresará en el próximo año al
menos 78.225 millones de Francos CFA (unos 20.000 millones de
pesetas) debidos al petróleo (fuente: FMI); un despacho de France
Presse del día 20 de septiembre anuncia el descubrimiento de un
nuevo yacimiento petrolífero en la región continental que elevará
la producción para el años 2001 (dentro del periodo de vigencia de
estos Acuerdos) de los 120.000 barriles/día actuales a 500.000
barriles/día (fuente: BEAC). ¿Cuál es la cooperación que
necesita un país de en torno a 450.000 habitantes y estos datos
económicos? ¿A qué hay que ayudar a los guineanos, a tener más
recursos o a administrar bien los que ya tienen?
El
plan de cooperación que presentan las autoridades españolas tiene
todas las características del "periodo Alabart":
pensamiento rutinario, se asume que la dictadura en Guinea va a ser
eterna y se ignora a la oposición democrática. (Nos consta que no
se ha consultado, directa o indirectamente, a ninguna de las
formaciones opositoras).
Por
si se han sembrado dudas al respecto, digamos que no estamos
sugiriendo la "retirada total" de España de
Guinea. Nuestra posición debe quedar clara: ni un duro más, ni
un programa más de cooperación si no existe una contrapartida
democratizadora por parte del gobierno guineano que sea
controlable. Si estas condiciones no se dan, estamos bien como
estábamos.
Guinea
no carece de recursos, el problema de Guinea es el régimen
dictatorial que utiliza la pobreza como instrumento político para
someter a la población. A una distancia de meses de la desaparición
del dictador, un plan de cooperación como el que se nos presenta,
pone en evidencia la carencia de visión estratégica de las
autoridades españolas. Los esfuerzos de nuestro país deben
organizarse en torno a acciones que posibiliten una influencia
importante en el proceso democratizador. La participación en este
proceso, contribuyendo además a la consolidación de los
actores políticos democráticos, es la mejor garantía de las
relaciones futuras entre los dos pueblos.
Desde
ASODEGUE hacemos un llamamiento a las fuerzas políticas y sociales
de nuestro país, a las que integran la Plataforma de Apoyo a la
Democratización de Guinea Ecuatorial (PP, PSOE, IU, CCOO, UGT),
al resto de las organizaciones del arco parlamentario, en especial a
CiU, PNV, CC y PDNI que se ocupan habitualmente de los problemas
guineanos, para que exijan a las autoridades españolas un
compromiso inequívoco con las transformaciones democráticas en el
periodo que se avecina en Guinea Ecuatorial. La administración española
no debe suscribir unos acuerdos que serán interpretados en aquel país
como un gesto de apoyo a Obiang y a su entorno.
Llamamos
también a los partidos y organizaciones guineanos del interior y
del exterior a hacer llegar a las autoridades españolas su oposición
a este nuevo Acuerdo de Cooperación.
Finalmente,
llamamos a todas las organizaciones sociales de nuestro país a
manifestar su solidaridad con el pueblo guineano y a apoyar todo
tipo de iniciativas que contribuyan a abrir y profundizar el proceso
democrático en aquel país.
NSOBEYA
NO QUIERE CONDICIONES.
Las negociaciones previas al Acuerdo de Cooperación entre los
gobiernos de Madrid y Malabo acabaron por producir en la capital
española declaraciones de los responsables de política exterior de
ambos países. El ministro Matutes afirmó al ser interpelado ante
la Comisión de Exteriores del Congreso que no estaba prevista la
firma de ningún acuerdo entre España y Guinea. Sin embargo, según
nuestras fuentes la fecha prevista para la firma del nuevo Acuerdo
de Cooperación entre los dos países es el 26 de octubre en Malabo.
Las autoridades guineanas hubieran preferido que el acto tuviera
lugar en Madrid para lograr mayor repercusión internacional, pero
finalmente se ha impuesto el criterio español, favorable a una
mayor discreción.
Las
declaraciones de Santiago Nsobeya del día 30 de septiembre a las
agencias EFE y Europa Press son sin duda las más interesantes. El
nuevo Ministro de Asuntos Exteriores guineano afirmó que la
cooperación entre ambos países no debía estar "sujeta a
condiciones de ningún tipo", aludiendo sin duda a la condicionalidad
democrática. El señor Nsobeya, hasta hace unos meses embajador
de su país en Madrid, ha venido realizando multitud de reuniones
(quincenales o, como poco, mensuales) a lo largo de los últimos años
con el actual equipo de Exteriores español en las que, teóricamente,
se le iba convenciendo de la conveniencia de impulsar el proceso
democrático en Guinea. Los acontecimientos de los últimos meses en
su país y estas mismas declaraciones indican el escaso
aprovechamiento con que siguió esas conversaciones y, en general,
el fracaso de la política de "dialogo y persuasión"
hacia el régimen de Obiang planteada por el equipo Alabart desde
1996.
Las
declaraciones de Nsobeya vienen a coincidir en fecha con la primera
comparecencia de Placido Micó, secretario general del CPDS, en
Bata, ante la jurisdicción militar, sin que sepa todavía las
razones por las que permaneció detenido entre los días 10 y 13 del
pasado mes, y por las que ahora está en libertad condicional y
también con el secuestro en Camerún y posterior traslado a Malabo
de un grupo de personas cuya identidad no hemos podido conocer en el
momento de cerrar este boletín...
Sin
embargo, la confianza de Nsobeya y los suyos no está en sus propias
razones, sino en las debilidades de lo que llamamos "comunidad
internacional". Los responsables de los países de la UE, y en
general de los países occidentales, en Malabo han expresado
reiteradamente la necesidad de que sea la diplomacia española, la
política española, la que marque la pauta sobre lo que la
"comunidad internacional" debe hacer al respecto de
Guinea. Las ambigüedades de los últimos tiempos de bastantes
instancias internacionales al respecto de la dictadura guineana no
hacen sino reflejar, ampliándolas, las ambigüedades de la política
española. Prescindir de la condicionalidad democrática en
los futuros Acuerdos sería un paso nuevo ese sentido. No vamos a
discutir ahora sobre la importancia de los principios democráticos
en la política de la "comunidad internacional", en
cualquier caso sería ingenuo por nuestra parte no ver (y no
denunciar) el riesgo que para el pueblo de Guinea y su futuro democrático
tiene el que se considere "normal", o casi normal, lo que
sucede a diario en su país (opresión, explotación, hostigamiento,
empobrecimiento... de sus ciudadanos) y se "abra la veda"
para las políticas de acercamiento a un régimen dictatorial,
corrompido y torpe, pero que puede ser fuente de "interesantes
negocios", como el que ahora existe en Malabo.
LOS
NUEVE GENERALES.
Con motivo del aniversario del golpe de estado del que nace el
actual régimen guineano, Teodoro Obiang ha llevado a cabo varios
nombramientos en la cúpula militar cuya importancia para el trámite
sucesorio que se avecina no va a ser menor. Como consecuencia de
ellos el ejército guineano está encabezado por nueve generales (1
teniente general, 5 generales de brigada, 2 generales de división y
1 contra-almirante). Sus nombres son los siguientes: Teodoro Obiang
Nguema es teniente general; Armengol Ondó Nguema, Agustín Ndong Oná,
Antonio Obama Ndong, Jaime Obama Owono Nchama y Santiago-Mauro Ngomo
son generales de brigada; Antonio Mba Nguema y Melanio Ebendeng son
generales de división; Inocencio Ngomo Ndo es contra-almirante.
El
orden jerárquico es una de las formas por las que se puede ordenar
a los nueve generales, pero hay también otros: Teodoro Obiang,
Armengol Ondo, Antonio Mba, Agustín Ndong Ona, Antonio Obama e
Inocencio Ngomo son naturales de Akoakan Esengui, poblado de menos
de 250 habitantes cercano a Mongomo; Jaime Obama es de Mongomo;
Melanio Ebendeng es de Niefang y Santiago Mauro Ngomo es de
Ebibeying.
Y
de esta otra forma: Antonio Mba Nguema, Armengol Ondo Nguema y
Teodoro Obiang Nguema son hermanos; Agustín Ndong Oná, Antonio
Obama Ndong e Inocencio Ngomo Ondó son primos de los anteriores;
Santiago-Mauro Ngomo es también primo de Obiang y sus hermanos pero
por otra vía (sus abuelos maternos eran hermanos). Jaime Obama
Owono y Melanio Ebendeng no son parientes de Obiang.
De
acuerdo con la publicación francesa L’Année Stratégique 1998,
el ejército guineano cuenta con 1350 efectivos, 1100 corresponden
al ejército de tierra, 120 a la marina y 100 al ejército del aire.
La marina cuenta con dos barcos y el ejército del aire con dos
transportes y tres helicópteros. Según fuentes guineanas el número
de altos oficiales estaría entre los 250 y los 300.
DESTITUCIÓN
FULMINANTE DEL SECRETARIO DE ESTADO DE DEFENSA.
Las semanas anteriores a la salida del país del presidente Obiang
para recibir atención médica en Estados Unidos estuvieron llenas
de rumores en torno a la designación de la persona que ocuparía
"de hecho" la máxima jefatura del país. Estos rumores se
acentuaron al trascender la noticia de la destitución de Eustaquio
Nseng Esono de su puesto de Secretario de Estado de Defensa.
Noticias
fiables, en buena parte confirmadas posteriormente, informaban que a
finales de agosto se habrían celebrado reuniones del "clan de
Mongomo" en las que se habría decidido el sucesor de Obiang no
solo para este período de su ausencia, sino para su desaparición
definitiva. Descartado "por inmaduro" el hijo mayor del
dictador, Teodoro Nguema Obiang, Teodorin, la elección habría
recaído en Agustín Ndong Oná, Inspector General de las Fuerzas
Armadas y hasta entonces máxima autoridad militar en la región
continental de Río Muni.
Ndong
Oná sería nombrado pocos días después responsable militar de la
isla de Bioko, cargo que sumado al anterior, le convertía de hecho
en la persona de más alto rango del país en ausencia de Obiang.
Eustaquio
Nseng Esono, "número tres" del ministerio que dirige teóricamente
Melanio Ebendeng (el ministerio de Defensa guineano está dirigido
tradicionalmente por un vice-ministro porque el verdadero
responsable del departamento es el propio Obiang) se opuso al
ascenso de Ndong Oná y fue por ello destituido
fulminantemente.Nseng Esono, se formó en la Academia Militar de
Zaragoza, es natural de Mongomo pero no es pariente de Obiang.
CRISTÓBAL
MAÑANA ESCRIBE A MOBIL OIL.
Cuando el 25 de agosto, el recién nombrado Ministro de Minas y
Energía ponía su nombre al final de la carta dirigida a Art Green,
Presidente de Mobil Guinea Ecuatorial, no podía suponer que acababa
de firmar un documento llamado a ser reiteradamente citado cuando se
escriba la historia de estos años en Guinea Ecuatorial.
En
un estilo escueto, de lo que podemos llamar "prosa
administrativa", el señor Mañana Elá Nchama pide a Mobil Oil
que proporcione "su acostumbrada colaboración" para
financiar el viaje del Presidente Obiang a la cumbre de la francofonía
celebrada en Canadá en los primeros días de septiembre y su
posterior traslado a Rochester (Minnesota). Se desvelaban así dos
hechos ocultos (aunque supuestos) hasta ese momento. En primer lugar
los anticipos de Mobil Oil, reiteradamente denunciados por la
oposición, por el FMI y, desde luego, también por nosotros en números
anteriores de NdeG, se aplican a partidas totalmente alejadas
de las necesidades productivas, en este caso el viaje de una nutrida
delegación a una cumbre cuya utilidad para la política guineana es
más que dudosa (cuanto más débiles son las posiciones de los
gobernantes africanos más necesitan "hacerse ver" en este
tipo de eventos por el "padrino francés", que les
compensará más tarde por el favor de su visita). Es, además, la
primera vez que de un documento oficial guineano pueden deducirse
datos sobre la enfermedad del presidente-fundador: un mes de
estancia en una clínica de Rochester, que también es pagado
(anticipado) por la Mobil Oil. Importante, pero menos, es tomar nota
que una vez más se mezcla el dinero público del estado guineano
con el particular de Obiang, los costes de su enfermedad se los
descontará la compañía norteamericana todos los guineanos de los
ingresos debidos a la producción de petróleo de los próximos años.
Mobil
Oil ha adelantado también los gastos de viaje y tratamiento de
Agustín Nsé Nfumu, secretario general del gubernamental PDGE, en
la misma clínica (Mayo) de Rochester. Nsé Nfumu ha regresado
recientemente a Malabo, en estado terminal y aquejado de una grave
depresión. La petrolera norteamericana financia (¿o anticipa?) un
plan de formación del ministerio de Minas y Energía por el cual,
en torno a 40 personas, todas ellas familiares de los integrantes de
los círculos más cercanos al dictador guineano estudian en los
Estados Unidos. En algunos casos se trata de estudiantes de enseñanza
media e incluso primaria.
En
el numero 14 de NdeG, Fernando Abaga valoraba el importe de
los anticipos en el año 1996 en 7 millones de dólares y estimaba
que en los años sucesivos las cantidades relativas a este concepto
habrían ido subiendo hasta el punto de hacer disminuir a partir de
1998 los ingresos relativos al petróleo que deberían ir aumentando
conforme lo hace la producción.
La
opinión pública de los países occidentales y entidades como el
Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional hablan con mucha
frecuencia de la corrupción como uno de los elementos determinantes
en el comportamiento de las administraciones de los países en
desarrollo. Miremos de cerca la experiencia guineana: ¿Mobil Oil es
cómplice, o no, de las corrupciones de Obiang? ¿Mobil Oil accedería
con tanta facilidad a los caprichos de Obiang y su entorno si no
hubiera firmado con ellos unos contratos mucho más ventajosos que
los que tienen el resto de las petroleras con los demás gobiernos
africanos? ¿Las deudas que contraen Obiang y su entorno obligan a
otras administraciones que puedan suceder a la actual dictadura?
Aminata
Dramane Traoré, ministra en uno de los últimos gobiernos de Malí,
denuncia en su libro L’ Étau (La pinza), publicado en los
primeros meses de este año (París, editorial Actes Sud) la situación
con la que se enfrentan los gobiernos democráticos que acceden al
poder tras de años de regimientes dictatoriales e irresponsables.
Deben, entre otros problemas, responder de las deudas contraídas
por los dirigentes anteriores que despilfarran su importe o lo
utilizan en su beneficio personal.
Traducido
a Guinea, ¿deben los guineanos asumir todas las deudas contraídas
por Obiang y los suyos y aceptadas con tanta facilidad por Mobil Oil?
¿Las consecuencias del modo de hacer de un sistema carente de
legitimidad tienen que ser aceptadas sin rechistar por los regímenes
políticos democráticos que le sucedan?...
Volviendo
a la carta del señor Mañana Elá Nchama digamos que Obiang volvió
a Malabo el 29 de septiembre. La agencia France Presse describía su
aspecto al descender del avión como "enflaquecido pero
relajado". Pocos días después de difundirse por un diario
madrileño la noticia de la enfermedad de Obiang, se iniciaba una
cierta polémica. Los medios encargados de blanquear la imagen del
dictador, y a su cabeza la revista Jeune Afrique (nº2021),
difundían una nota, firmada por François Soudan, conteniendo todos
los argumentos habituales entre los portavoces del gobierno de
Malabo e insinuando que la enferma es "la esposa del jefe del
estado"; Obiang dice que ha pagado la estancia en la clínica
Mayo de su propio bolsillo...
Los
lectores de NdeG pueden conocer en este número la carta del
Ministro y comprobar que una, vez más, Obiang no dice la verdad...
LA
DETENCIÓN DE PLÁCIDO MICÓ.
Placido Micó se había
trasladado a Bata el día 4 de septiembre para una consulta médica.
Una vez en esta ciudad acudió también los días 6,7 y 8 al juicio
que tenía lugar contra los supuestos asesinos del ex-embajador
guineano en Francia, Julián Esono Abaga, muerto de manera violenta
durante el periodo de "primarias" del PDGE previo a las
elecciones legislativas de marzo pasado.
En
las primeras horas del día 9 pudieron advertir en la casa donde se
hospedaba (la del también militante del CPDS, Amancio Gabriel Nsé)
la presencia de dos elementos de la "seguridad" que
merodeaban por los alrededores. A las tres de la tarde un grupo de
militares, gendarmes y policías se presentaron en ella y
procedieron durante tres horas al registro de todas las dependencias
y de todos los objetos que encontraron. Integraban el grupo el
comandante de la policía y comisario Anacleto Alogo Obono, el capitán
del ejercito Judas Tadeo Mbá Nsue, un alférez de la gendarmería,
un agente de la "seguridad" y otros dos elementos de la
gendarmería. En el exterior de la casa permanecieron, rodeándola,
un cabo del ejercito y cuatro o cinco miembros más también de la
gendarmería. Diez minutos antes de que finalizara el registro se
presento el jefe máximo de la operación el teniente coronel Cayo
Ondó Mbá; le acompañaban tres ciudadanos nigerianos, dedicados
habitualmente a la pesca y con residencia en el barrio de Ucomba en
la misma ciudad de Bata.
Todo
lo que se llevaron fueron pertenencias personales de Plácido Micó:
una agenda personal, una carpeta con documentos y un ordenador portátil.
El secretario general del CPDS fue citado para el día siguiente en
la comisaría de Bata, en principio, para recoger esas pertenencias.
A
las doce de la mañana del día 10 acudió Micó a la comisaría
acompañado por Amancio Nsé. No se les devolvió nada, pero
pudieron comprobar como un grupo de policías se dedicaba a copiar
todas las direcciones contenidas en la agenda y en el resto de los
documentos del dirigente opositor.
A
las tres y media, en plena calle, un coche de la gendarmería detuvo
finalmente a Micó. Realizaron la operación el capitán Judas Tadeo
Mbá Nsue y tres efectivo más. No presentaron orden judicial, ni
escrito alguno. Una vez en la comisaría de policía los tenientes
coroneles Cayo Ondo Mba y Chicampo le informaron que la detención
estaba motivada por una nota manuscrita, encontrada entre sus
documentos, en la que se hacia referencia a los "golpes de
estado" y su significación política. Micó reconoció ser el
autor de la nota que se le enseñaba en fotocopia y que su origen
estaba en una emisión de Radio Francia Internacional en la que el
periodista Juan Gomez, con motivo de la cumbre de Argel de la OUA,
glosaba el acuerdo de los jefes de estado africanos de impedir el
ingreso en esa organización a quienes llegasen al poder de forma
violenta. Se aplazó el interrogatorio hasta esa misma noche.
Efectivamente,
a las diez y media, se presentaron para dirigir el interrogatorio y
oír la declaración, el general de brigada Antonio Obama Ndong
(primo de Obiang), los dos tenientes coroneles arriba indicados, el
comandante Crisantos (primo de Obiang) y un teniente de la policía
que actuaba como escribiente. El interrogatorio duró tres horas y
continuó al día siguiente. Las preguntas más frecuentes fueron:
¿por qué tomo notas del programa? ¿por qué le interesó tanto?
¿a qué golpistas se referían? ¿qué opinaba de las
intervenciones de los oyentes? ¿cuál es su opinión sobre la
situación actual en Guinea?...
El
lunes día 13 Micó fue obligado a entregar las claves de acceso a
su ordenador portátil, del que la policía copió todos los
archivos. Imprimieron unas 400 páginas. El día 15 fue interrogado
una vez más, esta vez ante un Juez Instructor Militar, un
comandante de las fuerzas aéreas, un comandante del ejército
llegado expresamente desde Malabo y el Secretario General del
Ministerio de Defensa, Roberto Mba Ndong. También fue oído en
declaración Amancio Gabriel Nsé.
Al
día siguiente, a las trece horas, fue conducido Micó ante la
"autoridad judicial militar" que le comunicó la decisión
de que permaneciese en libertad provisional con la obligación de
presentarse cada quince días ante el Juez Instructor Militar de
Bata. Estaban presentes, constituyendo la citada "autoridad
judicial militar", el general de brigada Agustín Ndong Oná,
el general de brigada Antonio Obama Ndong, el Secretario General del
Ministerio de Defensa y cuatro comandantes más.
La
detención de Micó causó una gran alarma en los medios opositores
democráticos de Guinea que la interpretaron como el primer acto de
una operación represiva importante (vestida de "acción
incontrolada" de una parte del ejército y la policía) y
destinada a neutralizar a los elementos de la oposición que
pudieran ser "molestos" en el "momento de la sucesión".
No
vamos a insistir en los aspectos formales de la detención, en la
falta de libertad de movimientos para los dirigentes opositores, en
la existencia evidenciada una vez más de una amalgama de militares,
policías y miembros del PDGE que controlan a la población
guineana, queremos señalar solamente que el régimen guineano
disimula poco su condición en los momentos que considera decisivos.
Sigue siendo una dictadura terrorista que mantiene a sus ciudadanos
en una permanente situación de libertad condicional.
CPDS
Y UP CELEBRARAN CONGRESOS PRÓXIMAMENTE.
La Comisión Ejecutiva Nacional del CPDS ha anunciado la celebración
del segundo Congreso de esta formación, cuyas fechas han sido
fijadas inicialmente para los días primeros días del mes de
diciembre. En el documento de presentación del Congreso se dice que
con él, "el partido espera recobrar nuevos ánimos en todas
las estructuras, impulsar la consolidación de su implantación por
todo el territorio nacional y en toda la sociedad y, sobre todo,
discutir y aprobar nuevas estrategias de lucha contra la dictadura
de cara a los próximos tres años para así constituirse en una real
alternativa de poder; lo que por su parte, sería un revulsivo
para el desbloqueo del proceso de democratización de Guinea
Ecuatorial".
Está
prevista la asistencia de 250 delegados y en sus sesiones, junto con
la elección de la nueva dirección política, se discutirán la
nueva Ponencia Marco del partido.
Unión
Popular, por su parte, se vio sorprendida por la nota del Ministro
del Interior, Demetrio Eló Ndong, de 16 de agosto en la que se les
conminaba a celebrar en el plazo de sesenta días un Congreso en el
que "se pusiera fin a la grave crisis" que según él
atravesaba el partido." El gobierno ha podido comprobar un mal
funcionamiento que puede tener consecuencias nefastas entre los
militantes de UP y de la población" continuaba el Ministro en
lo que no puede ser calificado más que de un acto de cinismo y de
intromisión intolerable en la vida de la Unión Popular.
Fabián
Nsue, secretario general de esta formación, al denunciar la actitud
del Ministro, la relacionaba con el rechazo de su partido a
participar en un "llamado gobierno de unidad nacional", a
lo que habría que añadir la intención del gobierno de crear
problemas a la dirección de UP haciéndola medirse con los posibles
partidarios de Carmelo Mokong Onguene recientemente expulsado (véase
NdeG nº15).
Sin
embargo, en fechas posteriores, esa misma dirección ha decidido
aprovechar la oportunidad para cerrar definitivamente lo que quizás
hubiera podido entenderse como una posible crisis; así, Fabián
Nsue anunciaba recientemente que "nuestra Convención Nacional
se celebrará en Bata del 13 al 15 de diciembre y se ocupará
fundamentalmente de la situación política del país desde el
comienzo del proceso de democratización". Personalmente, el
Secretario General de UP, nos decía que su Congreso "no estará
a las ordenes del gobierno" y que asistirán a él 250
delegados. Nos transmitió también su optimismo respecto a la
situación interna de su partido y la convicción (después de
visitar a las organizaciones de Mikomeseng, Ebibeying y Bata) de que
no habrá crisis alguna relacionada con Carmelo Mokong.
(Sobre
este mismo tema puede leerse el artículo de Samuel Mbá Mombé, página
23 de este número).
PROBLEMAS
EN EL PARTIDO DEL PROGRESO.
Desde el interior de Guinea hemos recibido en el último mes dos envíos
de documentos procedentes de distintas instancias del Partido del
Progreso con la petición expresa de su difusión. En el primero de
ellos se incluía fotocopia de un acta del Comité Permanente del
Consejo Nacional, firmada por Leoncio-Placido Conten May, Agapito
Ona Nguema, Domingo Abuy Elo Nchama, Gerardo Angue Mangue, Carlos
Pedrosa Ebuka, Ramon Biyogo Oloha, Felipe Mba Mafuman y Damian Motu
Nguema y de fecha 10 de agosto en la que se acuerda "cesar a D.
Avelino Mocache Mehenga en el cargo de Presidente Interino del
Partido del Progreso-DC que venía ostentando y designar por prelación
al vicepresidente primero del Partido, al honorable Sr. D.
Leoncio-Plácido Conten May para ocupar el cargo del Presidente
Interino de esta formación política, todo ello de conformidad con
los Estatutos Generales vigentes". Las razones de esta decisión
se basan, según los firmantes, en que "el funcionamiento del
Partido no ha respondido a los objetivos previstos en la sesión
celebrada en los días 10,11 y 12 de febrero de 1998" debido
fundamentalmente a que Avelino Mocache habría renunciado a su cargo
de Presidente Interino, sin comunicarlo a la Ejecutiva Nacional del
Partido y "como consecuencia de lo anteriormente expuesto un
grupo de guineanos residentes en España (Severo Moto, Joaquín
Elema y José Pablo Nvó) con la anuencia del Sr. Mocache, utilizan
las siglas del Partido para realizar actos contrarios tanto a los
Estatutos de este Partido como al Derecho Internacional Público
tales como la celebración de Congresos en las ciudades de Barcelona
y Madrid, la presentación de denuncia ante la Audiencia Nacional de
España contra el Jefe de Estado de la República de Guinea
Ecuatorial, el día 14 de noviembre de 1998, la participación en la
formación de un Gobierno Guineoecuatoirano en el exilio hecho el 23
de marzo del año en curso."
Acompañan
el acto anterior de una nota biográfica del señor Conten May en la
que se nos indica que es natural de Basupu del Oeste, en la isla de
Bioko, militó en el Monalige en el periodo anterior a la
independencia, fue Ministro de Justicia (1974) y de Trabajo (1976)
durante la dictadura de Macías y ha ocupado varios cargos en el
ministerio de Trabajo entre los años 1979 y 1983. "Se afilia
al Partido del Progreso-DC el día 15 de julio del año 1994" y
a partir de entonces ha ocupado diversos cargos en el partido hasta
ser nombrado en 1998 vicepresidente primero encargado de Asuntos Políticos.
El
segundo de los envíos incluye un acta del Consejo Geográfico de Río
Muni enviada al Consejo Nacional del PP de Malabo de 27 de marzo de
1999 por la que se pone en su conocimiento la realización de
trabajo fraccional por parte de Domingo Abuy Elo Nchama, del que se
dice ha constituido en el partido una comisión gestora con
la intención de "querer liderar el Partido del Progreso y
llevarlo a ser aliado del PDGE(...) lo que rechazamos a todos los
efectos" y se pide su expulsión.
Incluyen
también:
-
Un Informe del Consejo Geográfico de Río Muni al Comité
Permanente del Consejo Nacional, de fecha 4 de agosto, en el que le
advierten de la visita a Bata de Gerardo Angue para realizar trabajo
fraccional y buscar la destitución de Avelino Mocache. En el punto
octavo de dicho acta se dice "reconocemos y respaldamos la
decisión del Comité Permanente del Consejo Nacional que tomó en
su día de cesar a Domingo Abuy en el cargo de Secretario de
Relaciones Internacionales e Institucionales y Portavoz".
-El
acta de la reunión del Comité Permanente del Consejo Nacional de
fecha 31 de agosto dedicada a analizar el contenido de la nota
publicada por el "grupo de Domingo Abuy" al que se
denomina comisión gestora. A lo largo de las intervenciones
se indica que el órgano que nombró a Avelino Mocache es el único
que puede destituirle y se decide cubrir las vacantes producidas por
los firmantes de la citada nota a los que se considera fuera del
Partido.
-Una
carta dirigida a Asodegue en la que se indica la nueva composición
del Consejo Nacional del Partido del Progreso: Presidente
Interino Nacional: Avelino Mocache Mehenga. Vicepresidente:
Norberto Nculu Ndong. Secretario de Organización: Carlos José
Ochaga Anvene. Secretario de Finanzas: Miguel Ndong Tom. Secretario
de Formación: Pablo Irineo Evita. Secretaria de Información
y Propaganda: Fortunata Ayito Engonga. Secretario de
Relaciones Internacionales: Salvador Bibang Esono. Secretario
de Relaciones Institucionales: Pedro Ngua Ndong. Secretaria
de Acción Social: Gertrudis Dugan Mecheba. Secretario
Adjunto de Formación: Pablo Medina La Plata. Secretaria
Adjunta de Acción Social: Salomé Ocomo Engonga.
MÁS
PETRÓLEO.
Un despacho de la agencia France Presse del 20 de septiembre
informaba que un importante yacimiento de petróleo ha sido
descubierto a lo largo de las costas de Mbini, a 40 kilómetros al
sur de Bata, por la compañía norteamericana Tritón.
El
anuncio oficial del descubrimiento de este yacimiento "que podría
ser el más importante del Golfo de Guinea", se hará después
del regreso del presidente Obiang de su viaje a Estados Unidos,
continuaba el citado despacho.
La
empresa Tritón habría hecho este descubrimiento tan solo un mes
después de iniciar sus trabajos de prospección.
La
producción de petróleo en Guinea, termina France Presse, está
actualmente en los 120.000 barriles/día. Un informe reciente de
expertos del Banco de los Estados del Africa Central (BEAC) estima
que esta producción podría alcanzar los 500.000 barriles/día en
el año 2001.
EL
GOBIERNO DA MARCHA ATRÁS EN LA SUBIDA DEL PRECIO DEL CACAO.
(Noticia elaborada a partir de una información aparecida en La
Verdad, órgano del CPDS, nº 39, agosto-septiembre 99). El
decreto 53/1999 de la Presidencia de la República, firmado por el
mismo Obiang, de fecha 8 de junio, daba por abierta la campaña del
cacao, del café y del coco y establecía los precios mínimos para
la comercialización interna de estos productos, así como de los
insumos utilizados en su proceso de producción (sulfato de cobre y
cal viva). En el artículo 2, inciso 2.2 se establecía que el
precio de la caja de cacao en merma en todo el territorio nacional
sería de 6000 Francos CFA. El precio se establecía sobre la base
de los resultados satisfactorios de la campaña anterior y su
publicación estuvo acompañada de encendidos elogios por parte de
Antonio-Fernando Nve Ngú, portavoz del gobierno, que en la TV
guineana calificó al decreto de "éxito" del gobierno y a
la subida de "sabrosa".
Sin
embargo, el 28 de julio, otra resolución de la Presidencia del
Gobierno, firmada esta vez por su Ministro de Estado y Secretario
General, Marcelino Ngema Onguene, dirigida al Director del IMPAGE
(Instituto Nacional de Promoción Agropecuaria de Guinea Ecuatorial)
y denominada "Fe de erratas", se refiere al mismo
decreto de mes y medio antes e indica que "donde se dice CAJA
SEIS MIL (6000) FCFA debe decirse CAJA CUATRO MIL (4000) FCFA por lo
que procede a RECTIFICAR esta errata en el texto aprobado".
Los
redactores de La Verdad creen, naturalmente, que no ha habido
tal errata, y que las causas de la rectificación hay que buscarlas
en las presiones que el gobierno ha recibido de Casa Mallo (CAMASA).
"Según han comentado a La Verdad muchos agricultores,
lo que ocurrió es que, a la hora de comprar su cacao, la Casa Mallo
(CAMASA), que tiene el monopolio en la compra del producto en
nuestro país, no estaba dispuesta a pagar este precio, alegando que
no le había sido remitido oficialmente por el gobierno".
CAMASA habría estado presionando a sus socios-amigos en el
gobierno, indicándoles que si no se producía una rectificación
acabarían por perder su parte en el negocio. El gobierno acabó por
inventarse la historia de la fe de erratas y bajar los
precios del cacao.
NOTICIAS
BREVES
+Nombramiento
de un nuevo relator de Naciones Unidas. El
señor Gustavo Gaullon sucederá a Alejandro Artucio como relator
especial de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Guinea. El
gobierno guineano venía presionando desde hace años para que
Artucio fuese sustituido, acusándolo de que sus informes eran una
mala propaganda para el país y de alinearse en algunas
oportunidades con las posiciones de la oposición democrática.
Santiago Nsobeya manifestó su satisfacción por la destitución de
Artucio y pidió a Naciones Unidas que acometiera una serie de
proyectos cuyos fondos están congelados desde 1993. Como es
habitual, Nsobeya aseguró que "ahora van a colaborar
seriamente en los temas relativos a los derechos humanos".
+Detenido
un sacerdote católico. En la última
semana de agosto fue detenido en Ebibeyin el sacerdote católico
Agapito Elá Obono en el momento en el que salía de la iglesia en
la que acababa de celebrar misa. La detención fue ordenada por
Agustín Ndong Oná, Al padre Elá Obono se le atribuyen relaciones
con la oposición política guineana, y su detención estaría
motivada por haber prestado un vehículo a uno de sus parientes,
militante opositor, que lo utilizó durante la campaña previa a las
elecciones del pasado 7 de marzo. Trasladado a la cárcel de Bata
permaneció en prisión en torno a diez días.
Antes
de ordenarse sacerdote Agapito Elá Obono era jugador de la selección
guineana de fútbol. Se exiló durante la primera dictadura guineana
(la de Francisco Macias, tío del general Obiang Nguema, actual
dictador) y regresó a Guinea en 1980, fecha a partir de la cual ha
tomado postura reiteradas veces en defensa de los derechos humanos.
+
Seguro escolar obligatorio y privado. Una
resolución del Ministerio de Educación y Ciencia hace obligatorio
el seguro escolar en Guinea a partir del próximo curso, con un
importe anual de 2500 FCFA. Los alumnos habrán de abonarlo en el
momento de formalizar su matrícula y contratarlo con la empresa
privada EGICO. El partido CPDS emitió un comunicado (1de
septiembre) denunciando el hecho, reclamando el buen funcionamiento
del INSESO, entidad que asegura a los funcionarios y negando que se
pudiese obligar a ningún grupo de ciudadanos a asegurarse en una
entidad privada concreta.
+
Informe del FMI sobre Guinea. El Fondo
Monetario Internacional publicó a finales de agosto su informe
oficial sobre Guinea tras la visita realizada al país en meses
anteriores por un equipo técnico. En dicho documento se incluyen
junto a las recomendaciones habituales de esta entidad frases como
las siguientes: "A comienzos de 1999, cuando el gobierno hizo
grandes devoluciones de los adelantos de las compañías petrolíferas(...)
el Tesoro tropezó con dificultades financieras y recurrió a la
financiación del banco central, llegando a su límite de préstamo
estatutario en abril de 1999, y el gobierno continuó acumulando
atrasos en los pagos externos" "El golpe de suerte del
petróleo de los últimos años proporciona a Guinea Ecuatorial una
oportunidad única para establecer los fundamentos para un
crecimiento de base sólida y para la reducción de la pobreza, una
oportunidad que no debe dejarse pasar. Los ingresos del petróleo
deben utilizarse, por tanto, prudentemente. Los Directores instaron
a las autoridades a que se abstuvieran de financiar el gasto
extrapresupuestario con préstamos sobre los ingresos futuros del
petróleo..." (El FMI concluye la consulta del Articulo IV
con Guinea Ecuatorial, 23 agosto 99)
+
¿Los amigos de Obiang lo son también de Mario Conde? El
ex-banquero Mario Conde ha iniciado la publicación de una revista
mensual de título MC cuyo director es Javier Bleda. En las páginas
de su número 1 (septiembre 99), aparecen como entrevistados o
colaboradores Luis Togores Sanchez y Magdalena Rodriguez Ladreda; se
incluye un recuadro (página 74) en el que saludan el aniversario
del golpe de estado del 3 de agosto y nos informan que el
coordinador del PDGE en España es Armando Kote Echuaca; finalmente
se nos dice que la Real Gran Peña de Madrid, local en el que celebró
recientemente un acto social la asociación española de amigos de
Obiang, es uno de los más finos de la localidad...
OPINIÓN
Una instantánea de Guinea Ecuatorial por
Silvia Gala
Estudiosa
de la realidad guineana, está finalizando su tesis
doctoral sobre
uno de los periodos previos a la independencia de aquel país.
Sara Gala es un seudónimo.
"La
imposición de sistemas políticos diseñados desde laboratorios
políticos que son desconocidos por los africanos, también causan
divisiones internas en los Estados independizados por las
diferencias turbias que ocasionan la incultura política de los
pueblos africanos" Teodoro OBIANG
NGUEMA MBASOGO.
Hace
más de treinta años que Guinea Ecuatorial constituye un estado
independiente. Como todas las descolonizaciones, la de Guinea
despertó entusiasmos y expectativas entre la mayor parte de la
población, sometida hasta entonces al colonialismo español. Sin
embargo, el régimen político que sustituyó a la colonia supuso
una verdadera bofetada a las esperanzas de liberación de los
africanos/as.
El
atroz gobierno de Francisco Macias Ngema (1968-1979) terminó a
manos de algunos de sus colaboradores, que, liderados por su
sobrino Teodoro Obiang Ngema, se vieron respaldados por la
renovada ilusión de los guineanos/as y la buena disposición de
la antigua metrópoli. Ésta retomó los contactos diplomáticos
con el nuevo gobierno y ofreció su cooperación económica.
El
3 de agosto del presente año se celebraba, con festejos en Bata,
en la parte continental del país, el 20º aniversario de aquel
"golpe de libertad". Pocos/as guineanos/as, al
margen de los miembros del gobierno, saludaron dichos fastos con
regocijo, y casi todos se preguntan hoy cuánto tiempo más habrá
que seguir "aguantando" un sistema político tiránico,
continuación del anterior, que apenas deja espacio para respirar.
El
gobierno de Obiang, quien se había formado en la Academia Militar
de Zaragoza durante la colonia, pretende legitimarse, como lo
hiciera el franquismo, en su victoria militar sobre el régimen
anterior. En su discurso pronunciado en Bata, el dictador afirmaba
que "El advenimiento de una era de paz y de reconciliación
nacional, tras el golpe de libertad del día 3 de agosto de 1979,
sólo puede evaluarse debidamente y tras los veinte años después
de dicho acontecimiento, cuando se tiene presente la lista de
agravios y vejaciones sufridas por el pueblo durante aquellos años".
Los horrores del macíismo siguen siendo hoy la coartada del poder
para mantener la dictadura en Guinea. El discurso del régimen
también invoca la ausencia de conflicto como prueba de
legitimidad, y hasta alude, cínicamente, a un supuesto proceso de
transición a la democracia, fundado en la aceptación formal del
multipartidismo desde 1991.
El
"ensayo democrático" de Guinea no significa en
la práctica más que la celebración ritual de elecciones, públicamente
fraudulentas, como las legislativas de marzo de este año, o cuyos
resultados no se respetan, como ocurrió con la victoria de la
oposición en las municipales de 1995. El pluralismo político es
entendido como la capacidad de captación de líderes de los
movimientos de la oposición por el gobierno. El discurso del
presidente seguía: "Nunca hemos excluido ni discriminado
a ninguna persona o grupo de personas. Las autoexclusiones limitan
nuestra capacidad colectiva, reducen nuestra unidad y cohesión
como un todo y provocan divisiones y disensiones de grupo".
El pluralismo se considera contrario al patriotismo y sinónimo de
conflicto social. Aquellos/as que no se dejan comprar con cargos
en el estado son sistemáticamente excluidos/as, no solo del
aparato del estado, sino de todo el mercado laboral, pues es difícil
encontrar ninguna clase de trabajo para quien se sitúa al margen
del poder. El acoso constante a quienes luchan por un sistema
democrático, incluye detenciones y torturas periódicas en
comisarias y cárceles, como incansablemente denuncia en sus
informes Amnistía Internacional y el relator especial de Naciones
Unidas.
El
discurso de la democratización es acompañado de la repetida
violación de todas las medidas y acuerdos que se dirigen
supuestamente a permitir la participación de los/as
ciudadanos/as. Esta absurda y agotadora actitud es justificada,
como en la cita del inicio, por la naturaleza "africana"
del sistema político guineano y el carácter ajeno y occidental
de la democracia por la que luchan los principales partidos de la
oposición. El lenguaje de la autenticidad cultural es utilizado
por la dictadura para no permitir ninguno de los cambios con los
que sueñan la gran mayoría de los/as guineanos/as.
La
deslegitimación del régimen, y por ende del estado, es
generalizada entre la población. ¿Cómo entonces es capaz de
mantenerse en pie el sistema? No existe aquí una hegemonía ideológica
aceptada por la mayoría, con lo que no podemos ensayar una
interpretación gramsciana de la dictadura nguemista. Vamos a
intentar algunas otras respuestas a vuelapluma.
En
primer lugar hay que tomar en consideración el funcionamiento del
estado africano. Aunque ilegitimo, el estado, o su soporte, es
fuente de ingresos para cierta parte de la población. No se trata
tan sólo de los bajos salarios de los funcionarios, sino también
de las extorsiones económicas a las que son sometidos los/as
ciudadanos/as cada vez que se topan con el aparato estatal. Y en
la pequeña Guinea Ecuatorial, ese aparato está muy presente: las
barreras militares salpican las carreteras de todo el territorio,
controlando el movimiento de la población y, de paso, sacando algún
dinero a los/as incautos/as que viajan sin los papeles requeridos.
El
estado penetra en la sociedad, no en la forma de un entramado
institucional centralizado, sino a través de las relaciones
personales con el clan en el poder, que proviene del distrito de
Mongomo. Cualquier persona con un cargo público se hace, en su ámbito,
intérprete arbitrario de la legislación vigente. Se trata de una
arbitrariedad descentralizada y generalizada en todos los niveles
de la administración, lo que llamaríamos, en términos de
ciencia política "occidental", ausencia absoluta de un
estado de derecho.
A
ello se suma la relativa desestructuración de una sociedad que,
empobrecida y carente de organizaciones en las que asociarse, se
muestra incapaz de generar una cultura política republicana de
participación. El régimen, consciente del peligro de una población
enriquecida y politizada, obstaculiza cualquier iniciativa que
vaya dirigida a superar la situación de inmovilismo en que viven
los/as guineanos/as.
El
miedo también alcanza al aparato del poder, sabedor de su falta
de legitimidad. Ello da lugar a actitudes de paranoia oficial, que
ve en cualquier exigencia de justicia una amenaza a su misma
existencia. No obstante, la actual situación económica del país
está suponiendo un espaldarazo al gobierno. El petróleo que es
explotado desde 1993 por multinacionales norteamericanas y
francesas, como la Móbil Oil o Elf, está haciendo fluir una
ingente cantidad de divisas, que inevitablemente se pierden en las
redes patrimonialistas del estado.
La
explotación petrolífera, y en menor medida la maderera, han
logrado sacar a Guinea de la lista de países menos desarrollados.
Y sin embargo, la población guineana, conocedora de los ingresos
que está generando el petróleo, sigue viviendo en unas
condiciones de pobreza generalizada. El petróleo es hoy casi una
maldición para los/as guineanos/as, que ven consolidarse el poder
del régimen sin que nada de ello revierta en una mejora de las
condiciones sociales. Según estimaciones del FMI, Guinea
Ecuatorial ingresó en 1996 por la producción de petróleo 51.112
millones de Francos CFA, previéndose 78.225 millones para el año
2000.
Pero
el principal problema económico de Guinea no es la ausencia de
reparto de la riqueza existente, sino la imposibilidad de generar
ningún pequeño negocio al margen del estado. Toda iniciativa de
los particulares para aumentar su reducido nivel de ingresos, y
muchos son los guineanos con iniciativas, se encuentran con el
torpedeo sistemático del aparato represivo. Parece como si el régimen
temiera que cualquier enriquecimiento de la población al margen
suyo pudiera hacer peligrar su existencia. El tan proclamado
"libre mercado" sólo parece aplicable a las empresas
extranjeras que aseguran sustanciosos beneficios al clan.
El
petróleo también parece haber dado un nuevo impulso a las
relaciones exteriores del régimen. El pasado mes de julio se
celebraban en Malabo las reuniones de la Comunidad Económica de
los Estados de África Central (CEEAC) y la Comunidad Económica y
Monetaria de África Central (CEMAC). Se asfaltaron las calles
principales de Malabo, se colocaron semáforos y se construyó un
costosísimo Palacio de Conferencias para el evento, profusamente
aireado por la propaganda del régimen como muestra de su
integración en la región.
Por
su parte, varias potencias occidentales, y fundamentalmente España,
parecen tener un renovado interés por reiniciar acuerdos de
cooperación para el desarrollo con el gobierno de Obiang. Existe
hoy un plan marco entre el gobierno español y el gobierno
guineano para relanzar la cooperación oficial española que se
interrumpió en 1994. Resulta preocupante que se esté hablando de
negociaciones hispano-guineanas después de la celebración de
unas elecciones, las legislativas de marzo, reconocidas
internacionalmente y por los propios responsables del Ministerio
de Asuntos Exteriores español como fraudulentas. Precisamente fue
la falta de democratización real del país lo que llevó al
gobierno socialista, de forma ciertamente repentina e indiferente
hacia muchos de los guineanos afectados, a retirar la ayuda
oficial a Guinea.
La
cooperación española siguió fluyendo desde entonces a través
de Organizaciones No Gubernamentales. Estas ONGs, en su mayoría
vinculadas a la Iglesia Católica, cubren mínimamente parte de
las labores sanitarias y educativas que debiera satisfacer el
estado. La encomiable labor de los/as cooperantes españoles/as en
Guinea sustituye el trabajo de muchos de los/as guineanos/as, en
el interior y el exterior del país, a quienes el gobierno no está
dispuesto a dejar a trabajar. Parece más peligrosa la presencia
de guineanos/as conscientes de la situación política de país
que la de cooperantes extranjeros/as neutralizados/as políticamente.
La
existencia de cooperación internacional en un país como Guinea
Ecuatorial responde a la idea, generalizada en el primer mundo, de
que el problema de África es una cuestión de atraso. El
funcionamiento perverso de las estructuras del estado responde, se
dice, al escaso nivel de desarrollo económico y educativo de
los/as africanos/as, que no están todavía preparados para
gobernarse a sí mismos democráticamente. Por lo tanto, se
piensa, sólo el aumento de la educación y la cultura contribuirá
a la democratización del estado africano en un futuro todavía no
previsible. Todo este discurso recuerda demasiado a la legitimidad
que se daba a sí mismo el colonialismo europeo, cuando veía en
la "labor civilizadora" su propia razón de ser.
Debemos
colocar la discusión en otros términos. El problema de Guinea
Ecuatorial no es de atraso, sino esencialmente político. Es
el gobierno el que lleva a cabo una política deliberada de
empobrecimiento de la población, socavando cualquier posibilidad
de mejora de las condiciones de vida. Un acuerdo de cooperación
internacional que no condicione la ayuda al respeto de los
derechos humanos y de participación de la población, seguirá
siendo funcional al régimen de Obiang, al librarle de cubrir las
funciones del Estado.
Llegados
a este punto, tanto Obiang como el más escrupuloso progresismo,
esgrimen el principio de soberanía para evitar cualquier
injerencia en los asuntos internos de un estado independiente como
Guinea Ecuatorial. Si el principio internacional de la libre
determinación de los pueblos contribuyó a la descolonización de
las poblaciones sometidas al colonialismo, consolidó a la vez una
interpretación del principio de carácter externo, que lo
identificaba fundamentalmente con el derecho a la no intervención
por parte de potencias extranjeras. Hoy el mismo principio está
siendo utilizado por los tiranos del tercer mundo para que las
exigencias de una libre determinación interna, es decir,
el derecho de cualquier población a gobernarse a sí misma, se
vea frustrada. Una mímina solidaridad internacional y el respeto
a la capacidad de los/as africanos/as, coloca a los gobiernos que
prestan cooperación o hacen negocios con el régimen en la
necesidad de exigir, de manera firme y sin ambigüedades, el
reconocimiento de derechos democráticos para los/as guineanos/as.
Se
confunden quienes ven en el mismo Teodoro Obiang la posibilidad de
transformación del sistema dictatorial. Todos los cambios de régimen
que ha vivido Guinea Ecuatorial desde su existencia como tal en época
colonial, no han sido más que meras transformaciones de una misma
forma despótica de entender el poder, que fue inaugurado por los
europeos en su expansión "civilizadora". La
independencia, que se creyó sinónima de emancipación popular,
reprodujo las estructuras coloniales, africanizándolas, pero
empobreciendo aún más a la mayoría de la población y sin darle
capacidad de participar en los asuntos públicos, más allá de
las redes clientelares del clan dominante.
Hay
la mayor parte de los/as guineanos/as expresa su descontento en
cuanto tiene ocasión. Incluso entre los/as funcionarios/as y
miembros de las fuerzas armadas se siente la insatisfacción. Un
efecto de la explotación petrolífera y de la cooperación
internacional es el surgimiento de un pequeño grupo de
guineanos/as cuyos sueldos, aunque escasos, no dependen
directamente del Estado. Las perspectivas del gobierno de mejorar
sus relaciones internacionales también están relajando, en
cierta medida al régimen. Eso está soltando la lengua a
muchos/as, que no dudan en criticar al clan de Mongomo en cuanto
tienen ocasión. No quiere decir esto que la militancia en los
grupos de oposición democrática haya aumentado sensiblemente.
Los partidos de oposición siguen sufriendo el miedo y la
desmovilización política de los/as guineanos/as.
Sin
embargo, es evidente que cualquier proyecto de transformación que
no cuente con la participación de la población en el proceso,
está abocado, como hasta ahora, al fracaso. El apoyo masivo de
los/as ciudadanos/as ha de ser la principal legitimidad de
cualquier gobierno que quiera tomar medidas que afecten a los
cimientos mismos del sistema y renueven política y moralmente al
país. Puede que no esté lejos el tiempo de la muerte del
dictador, y no conviene que encuentre a la mayoría de los/as
guineanos/as desprevenidos y sin saber qué hacer. Y eso es
responsabilidad, fundamentalmente, de la oposición democrática.
Informe sobre la UNED por
Juan Manuel Lacruz López y Agustín Velloso de
Santisteban
Profesores
de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), han
formado parte de los tribunales de las pruebas presenciales en los
centros asociados de Bata y Malabo en las convocatorias de los últimos
años. El presente Informe fue remitido como Memoria de la
reciente convocatoria de septiembre al Rector de la UNED.
El
profesor Velloso fue apartado con anterioridad de los tribunales
examinadores de Guinea en una decisión que considera arbitraria y
motivada por sus posiciones críticas respecto a la actuación de
la UNED en Guinea. Ha presentado reclamaciones ante las instancias
correspondientes de la propia universidad, del Congreso y del
Defensor del Pueblo.
Como
Secretario del Tribunal de Exámenes del Centro Asociado de Malabo
en la señalada convocatoria, en relación con el desarrollo de
los mismos y atendiendo además a la invitación que el Excmo. Sr.
D. Juan Manuel Moreno Olmedilla, Vicerrector de Relaciones
Internacionales de la U.N.E.D. me hizo por carta de primero de
agosto del corriente, me gustaría hacer una serie de
consideraciones, que estimo pueden servir de ayuda a la hora de
mejorar el funcionamiento de nuestros Centros Asociados en Guinea
Ecuatorial.
Si
bien en alguna cuestión puntual se ha mejorado con respecto a la
última convocatoria en la que formé parte de un Tribunal de Exámenes
en Guinea Ecuatorial –febrero de 1999– (en concreto, los
miembros de los tribunales dispusimos de dinero en efectivo desde
el mismo momento de la llegada y no hubo problemas de
alojamiento), en otros aspectos existe aún mucho trabajo por
realizar.
La
impresión general es que tanto alumnos como tutores se encuentran
sumidos en un gran desánimo. A la sensación de abandono que
imperaba a principios de año por la falta de material, se añade
ahora el rumor de que el tiempo de la U.N.E.D. en Guinea
Ecuatorial está contado. Durante mi estancia he tenido ocasión
de hablar con numerosos alumnos, personal de administración,
tutores y, en general, personas cercanas a nuestra institución y
a la vida cultural guineana, y tres son las principales
conclusiones que he podido obtener de las mismas.
La
primera, que sería necesario un celo exquisito a la hora de la
llegada del material. Son muchos los libros que faltan y además
llegan extremadamente tarde y en muchos casos en número
insuficiente –véase mi informe de quince de febrero de 1999–.
Las razones de esta tardanza, que parece que ya se ha convertido
en un problema estructural, deberían ser atacadas desde su raíz,
si es necesario consensuando con los distintos departamentos
implicados la aplicación de los programas del curso anterior en
los Centros de Guinea –de hecho numerosos alumnos se ven
obligados a preparar las materias con libros que se corresponden a
cursos anteriores, por lo que simplemente se estaría reconociendo
una realidad que ya se da de facto–. Consultadas fuentes
del Colegio Español en Malabo, institución que comparte algunas
características con la U.N.E.D. como su relación con la Agencia
Española de Cooperación Internacional –A.E.C.I.–, se me
informó de que no plantea en su caso problema alguno la recepción
del material que necesita en el desarrollo de su actividad
docente, pues la solicitud se hace en el mes de mayo y el envío
se produce en el mes de junio. En este concreto punto sería además
necesario que los encargados de la U.N.E.D. allí –en este
momento Cooperación Española– hicieran un esfuerzo adicional
no sólo en la ágil recepción y entrega del material una vez
llegado, sino en el control de las necesidades reales y de las
posibles omisiones que se puedan producir. Es éste un punto sobre
el que en esta ocasión, como anteriormente, se han recibido
numerosísimas quejas de los alumnos y que, sin embargo, permanece
sin respuesta concreta alguna.
Por
otra parte, también plantea especiales problemas la recepción de
las notas, sobre todo en el caso de las de junio, habiendo sido
considerable el número de alumnos que desconocía su calificación
en el momento de celebrarse los exámenes de septiembre, tanto los
de las distintas carreras como los de selectividad y acceso;
algunos se han presentado "por si acaso" no habían
aprobado en la convocatoria precedente. La razón puede
encontrarse en los normales problemas informáticos y de
transcripción que en general plantea la lectura de las
calificaciones para cualquier centro. Sin embargo, en el caso de
los centros guineanos el perjuicio que producen tales omisiones se
ve considerablemente aumentado, dado que a la hora de recibirse
los listados resulta casi absolutamente imposible ponerse en
contacto con los distintos departamentos al encontrarse el
personal de vacaciones. Es por ello que sería recomendable el envío
de una circular en la que se insistiera en la conveniencia de
repasar las calificaciones de los centros en Guinea –los alumnos
no son muchos–, para comprobar que los listados finalmente
enviados son correctos.
En
parecido sentido, sería muy conveniente que se dotara a los
centros en Guinea Ecuatorial de sendos aparatos de fax que
facilitaran la comunicación entre ellos y con el exterior.
Depender de los equipos de Cooperación Española produce
situaciones rocambolescas que no sólo se han mantenido sino que
han empeorado en los últimos meses. En el caso de Bata, en
febrero resultó difícil conseguir que estuviera en
funcionamiento durante las horas de exámenes –hecho que sólo
se produjo tras la intervención del Presidente del Tribunal, véase
mi informe de quince de febrero de 1999–; en esta ocasión, no
se pudo utilizar por estar apagado durante la celebración de los
mismos. Sería necesario que en el probable aunque indeseable
supuesto de que no se dote de tan imprescindible material a
nuestros centros, se garantice que en próximas convocatorias el
material de Cooperación esté a disposición de los tribunales
durante las horas de exámenes. Esto será importante sobre todo
en la convocatoria de febrero, en la que los listados de alumnos a
veces son aún incompletos, lo que provoca que en algunas
ocasiones falten exámenes, de modo que se hace necesario ponerse
en contacto inmediato con la sede central. Resulta inexplicable
que a pesar de las reiteradas peticiones en este sentido no se
considere prioritaria la dotación de esta clase de equipos.
El
siguiente de los problemas atañe directamente al desarrollo del
curso en Guinea. La falta de contacto entre los tutores guineanos
y los profesores de la sede central es casi absoluta, lo que se
traduce necesariamente en que para los alumnos sea aún más difícil
la obtención de resultados óptimos en la pruebas de evaluación
–hecho que he tenido ocasión de comprobar por mí mismo en una
reunión que mantuve con los alumnos de mi asignatura en
Malabo–. Sería absolutamente recomendable que se potenciara
dicha relación, no sólo a través del desplazamiento de
profesores a Guinea para, al igual que en cualquier otro centro,
tener ocasión de llevar a cabo convivencias con alumnos y
tutores, sino facilitar que los tutores guineanos recibieran
cursos adecuados en Madrid.
Sorprendentemente,
si bien la petición de un aumento de contactos con la sede
central se ha repetido no sólo por parte de los alumnos sino
también por parte de Cooperación Española en Guinea, este
profesor, aprovechando que en esta ocasión el desplazamiento a
Guinea era más largo que el período de exámenes, propuso a la
A.E.C.I. la posibilidad de desplazarse al Centro de Bata para
tener un contacto con los alumnos de su asignatura, Derecho penal.
La respuesta de la Sra. Dña. Esther Martínez Miranda –Jefe del
Servicio de Educación de la A.E.C.I.– fue negativa,
argumentando que el Ilmo. Sr. D. Francisco Javier Jiménez de
Gregorio –Subdirector General de Cooperación con el África
Subsahariana– estimaba que no se debía conceder la comisión de
servicios por razones internas, que en ningún momento quisieron
ser aclaradas más que con vagas alusiones al aumento del coste
del total de la estancia en Guinea –el precio del desplazamiento
Malabo-Bata ronda las 13.000 ptas–. En el Centro de Malabo sí
tuve ocasión de reunirme con los alumnos interesados en el
Derecho penal el día 10 a las 19:00 horas, pudiendo ser
calificada la experiencia de muy fructífera, pero debiendo ser
organizada al margen de cualquier cauce oficial. Por otra parte,
intenté desplazarme por mi cuenta a Bata pero lamentablemente, al
no contar con el previo apoyo de la A.E.C.I., problemas logísticos
aconsejaron que permaneciera en Malabo.
En
relación con los citados costes ocasionados por el viaje a la
A.E.C.I., no creo que resultara difícil la obtención de tarifas
más reducidas para los desplazamientos de los tribunales a
Guinea. En esta ocasión cada billete ha superado las 240.000
ptas. –quizá por haber empleado compañías distintas para la
ida y para la vuelta– pero, dejando de lado este especial
supuesto, normalmente han venido rondando las 200.000 ptas.,
siendo que el resto del pasaje consigue tarifas sensiblemente más
económicas, todo ello en igualdad de condiciones y a través de
agencias oficiales.
Volviendo
a la problemática de los profesores tutores en Guinea Ecuatorial,
creo que la U.N.E.D. debería retomar las riendas de su proceso de
selección tal y como ocurría en un principio, según me
informaron antiguos tutores. Es ésta una tarea que difícilmente
puede ser llevada a cabo con las necesarias garantías si los
propios departamentos no juegan un papel decisivo, como ocurre con
la generalidad de los centros. Por otra parte, entre este
colectivo el descontento reina por razones específicas: el período
de pago de las tutorías se ha ido reduciendo paulatinamente hasta
unos ocho o nueve meses por curso académico –he tenido
informaciones en ambos sentidos– y cada curso se lleva a cabo el
proceso de selección desde un principio, sin ninguna garantía de
continuidad, no sólo en cuanto al desempeño de la función de
tutor, sino por lo que respecta a la propia existencia de la tutoría,
ya que la limitación de su número hace que sólo las más
solicitadas por los alumnos sean concedidas. Es por ello que en el
momento de llevarse a cabo estos exámenes de septiembre
literalmente "no había tutores" a los que poderse
dirigir ni a los que dar información sobre el próximo curso. La
precariedad provoca un malestar que no puede influir más que en
detrimento de la calidad de nuestra enseñanza.
Parecidas,
pero más graves, son las quejas que algunos estudiantes han hecho
sobre el sistema de percepción de becas –que se conceden en
función de los resultados obtenidos en el curso académico
precedente–. Se afirma que en algunos casos dichos estipendios
no han llegado a ser pagados y que en otros sólo se ha percibido
una parte de la cuantía total de los mismos. Incluso existen
quejas por escrito que me consta obran ya en poder de ese
Rectorado. Es ésta una cuestión que la U.N.E.D. no puede dejar
sin aclarar a la mayor brevedad posible.
En
definitiva, es quizá en el último punto que me gustaría
destacar donde reside el origen de la mayor parte de los graves
problemas señalados y de otros muchos. Me refiero a la retirada
por parte de la U.N.E.D. de funciones que sólo desde dentro de la
misma se pueden llevar a feliz término con garantías, y la
entrega de las mismas a una institución no académica como es la
A.E.C.I. Este abandono se ve diariamente escenificado con la falta
de un director de la casa en los Centros Asociados de Bata y
Malabo. Los testimonios recogidos apuntan a que en el momento en
que quedó desocupado dicho puesto comienza el proceso de
deterioro de la U.N.E.D. en Guinea Ecuatorial. Sólo con una
persona dedicada en exclusiva a la dirección de una realidad con
problemas específicos es posible que ésta funcione
convenientemente. Y no debe tratarse de cualquier persona, sino
que, dada la especial situación de la U.N.E.D. de Malabo y Bata
en el centro de un triángulo desde cuyos extremos ejercen mayor o
menor tensión la propia U.N.E.D., la A.E.C.I. y la sociedad
guineana en general, se requiere a alguien que conozca y defienda
con energía las necesidades de nuestra Universidad en Guinea
Ecuatorial, con una cierta dosis de conciliación pero sin
doblegarse a intereses que no sean estrictamente universitarios y,
por supuesto, que cuente con el decidido respaldo de la U.N.E.D.
En
este sentido, la impresión que me produjo la conversación
puntual que mantuve con la nueva Coordinadora de Cooperación Española
en Guinea Ecuatorial, Sra. Dña. Dolores Martín Villalba –que
está obligada a jugar un papel fundamental en el futuro de
nuestra Universidad en aquel país–, no fue en exceso
tranquilizadora. Sus manifestaciones sobre cuestiones tan básicas
como la dinámica de celebración de los exámenes, las
necesidades de material didáctico y la importancia de su recepción
a tiempo o el funcionamiento general de la U.N.E.D. denotan a mi
juicio un desconocimiento importante de la mecánica universitaria
a distancia. Por otra parte, me fue imposible mantener una reunión
más extensa con la Sra. Martín Villalba para exponerle mi punto
de vista, pues aun habiendo comunicado a sus colaboradores mi
deseo de celebrarla, acabé mi comisión de servicios sin tener
ocasión hacerlo.
Enlazando
con este último punto, resulta especialmente interesante la
actual coyuntura, presidida por la firma en el próximo mes de
octubre de un nuevo Acuerdo Marco de Cooperación entre el Reino
de España. y la República de Guinea Ecuatorial. En este aspecto,
me consta que la postura guineana es decididamente favorable a dar
un impulso a nuestra Universidad –tuve ocasión de reunirme con
personas estrechamente vinculadas a la preparación de la ponencia
guineana sobre la U.N.E.D.–. Sin embargo, existe el gran riesgo
de que este punto de inflexión sea utilizado para iniciar una
retirada, en cualquier caso precipitada, de la U.N.E.D. de Guinea.
Al menos así se desprende de las declaraciones de la Sra. Martín
Villalba y de alguno de sus colaboradores –que no sólo nos
fueron manifestadas a los miembros del Tribunal, sino que en una
parte sustancial fueron emitidas por Radio Exterior de España
durante nuestra estancia en Malabo-, que se centran
fundamentalmente en una supuesta falta de "rentabilidad"
de la U.N.E.D. guineana. "Rentabilidad" que si bien debe
ser tenida en cuenta a la hora de llevar a cabo cualquier empresa,
no puede presidir en exclusiva la labor de una Universidad y mucho
menos si cuenta con las características de la U.N.E.D. en Guinea;
pero que, por otra parte ni siquiera puede ser exigida habida
cuenta de las circunstancias adversas en que, como he tratado de
poner de manifiesto, se desarrolla la actividad universitaria en
Guinea. Más bien, todas las instancias implicadas deberían
llevar a cabo un ejercicio de autocrítica para determinar el peso
relativo de cada una en dicha falta de "rentabilidad".
Precisamente
entre las personas vinculadas a la U.N.E.D. y a la cultura
guineana en general cunde la preocupación de que se utilicen
dichos criterios de "rentabilidad" para justificar la
desaparición de nuestra institución. Este hecho incide
directamente en el desánimo imperante. Existe una legítima
aspiración de la República de Guinea Ecuatorial a contar con su
propia Universidad, la U.N.G.E., cuyo embrión ya funciona y que
debe ser mimado para que llegue a convertirse en un punto de
referencia en el mundo universitario africano. Sin embargo, dicha
colaboración no debe implicar la desaparición de la U.N.E.D. a
corto ni a medio plazo. En cuanto al largo plazo, debería
significar únicamente su redimensionamiento como un centro en el
extranjero más, pero sería ilusorio pensar que, sin que pasen
algunas décadas de maduración, el desarrollo de una Universidad
nacional guineana pueda ocupar el vacío que dejaría la U.N.E.D.
Me atrevo a decir que éste y no otro es el sentir generalizado no
sólo de alumnos, tutores y personal en general de la U.N.E.D.
guineana, sino que otras instancias de la cultura en Malabo con
las que he tenido la satisfacción de conversar largamente estos días
–incluido algún profesor de la propia U.N.G.E.– son de la
misma opinión.
Madrid,
a quince de septiembre de 1999
Las anomalías "normales" del Obiang-nguemismo
por
Samuel Mbá Mombé
Secretario
de Relaciones Internacionales de la Unión de Demócratas
Independientes (UDI),
publica habitualmente artículos en nuestro boletín. En los últimos
meses edita una página web llamada "La diáspora", que
puede consultarse en www.ccoo.es/guinea.ec_democratica/noticias/noticias.htm.
Es médico y reside en Berlín.
"Todo
lo que habéis podido ver como irregularidades me parecen normales
(...), las anomalías son propias del ser humano, nadie es
perfecto...". Así es como el dictador Teodoro Obiang Nguema
justificaba el mare magnum de irregularidades registradas
antes, durante y después de los comicios legislativos del 7 de
marzo de 1999, en una precipitada rueda de prensa convocada por él
mismo un día después de las votaciones.
Esta
justificación está lejos de ser un argumento creíble si tenemos
en cuenta la frecuencia con la que se repiten estas "anomalías
normales" y la pasividad del dictador a la hora de intentar
ponerles fin o aplicar la ley contra sus protagonistas o actores.
La explicación de esta pasividad del "Jefe" está en
que él mismo les extiende el cheque en blanco y lo que es más,
Obiang es incapaz de controlar a los elementos del clan para
imponerles la autoridad del Estado, ya que su poder es de tipo
familiar, clánico y basado en el favoritismo. Esta falta de
autoridad desemboca en la corrupción, la ineficacia, la
inoperancia, el desorden, la imposibilidad de sancionar a los
elementos del clan, así como la ausencia de toda línea de
trabajo eficiente. En uno de mis anteriores artículos, titulado
"La transparencia de Obiang" (ver NdeG, nº13) y
refiriéndome concretamente al tema de la justificación de los
errores cometidos por los barones del régimen, decía yo que los
errores se cometen ya sea por ignorancia o por negligencia. En
todo caso, un error es un error. Lo sensato sería intentar
corregirlos, reducir al mínimo su cuota y no justificarlos para
esconder el verdadero fondo y los intereses a los que, en última
instancia, representan. La política de justificación de errores,
nos llevará a un callejón cuya única salida sería la de no
corregirlos nunca y vivir eternamente atrapados por la falsa teoría
de que "las anomalías son propias del ser humano...".
Estoy
totalmente de acuerdo si decimos que nadie es perfecto, pero esto
no nos libra de la obligación de irnos perfeccionando en vez de
tomar el comino contrario, como es el caso de los dirigentes de
Guinea Ecuatorial a lo largo de estas dos décadas de régimen de
"alegre memoria".
La
carta o el "ultimatun" del Ministro del Interior
guineoecuatoriano, Demetrio Eló Ndong al partido político Unión
Popular (UP), viene a ser el punto y seguido de la cadena de
"irregularidades normales" de los superhombres de la
dictadura. El señor Ministro lejos de toda visión democrática
(como es natural en ellos), decidió actuar bajo el lema de: si
hay fuerza, la inteligencia sobra o está obsoleta. El Ministro no
solo exige, manda y ordena a Unión Popular que celebre su
Convención Nacional en un plazo de 60 días, sino que amenaza con
recurrir a la "Ley" si no se cumple su
"Edicto". No vamos a caer en la tentación de decir si
la no celebración de la Convención Nacional de Unión Popular se
debe a un error humano o es una irregularidad normal, pero sí
podríamos preguntarle al señor ministro, ¿por qué esta situación
no se puede ver como una "anomalía propia del ser
humano?" ¿Por qué se amenaza ahora con recurrir a la
"Ley" si esta no llegó a aplicarse cuando se cometieron
las "irregularidades normales" de las pasadas elecciones
legislativas? ¿Dónde estaba escondida esta "Ley"
cuando la oposición exigía la anulación de las elecciones? ¿Acaso
la "Ley" en Guinea Ecuatorial es sólo para los
opositores?
La
esencia de la Democracia es que la política responda a los deseos
de todos los ciudadanos, que deben tener oportunidades para
formular sus preferencias, de expresarlas ante el gobierno y los
demás ciudadanos, por vía de la acción individual o colectiva.
Sobre la base de este postulado, quiero expresar mis reservas con
relación al contencioso Gobierno-Unión Popular. Todos debemos
saber que la democratización de Guinea Ecuatorial, a parte de ser
un deber del Estado en su conjunto y de las instituciones que lo
componen, es al mismo tiempo un deber de todos los nacionales de
dentro y de fuera, que en sus acciones y estrategias deberán
velar por el mantenimiento y el cumplimiento de los principios y
normas del Estado Democrático de Derecho.
El
ministro Demetrio Eló Ndong amenaza a Unión Popular con la
aplicación de la ley. Bien es sabido que en Guinea, ley y
justicia vienen siendo un patrimonio manejado por el Presidente
Teodoro Obiang Nguema en beneficio de su familia y amigos y contra
los que no creen en el régimen. Así, suelen aparecer leyes,
incluso con cierta profusión, más o menos drásticas y al
encontrarse con un familiar o con uno de los creyentes del régimen,
pasan automáticamente a ocupar un lugar en los archivos a la
espera de tropezar con alguna víctima vulnerable. En el caso que
nos ocupa, la víctima vulnerable es, por supuesto, la Unión
Popular.
El
que fuera Fiscal General del Estado, Eloy Eló Nve Mbengono, en su
discurso pronunciado con ocasión de la apertura del año judicial
1995-1996, en presencia del Presidente de la República, el Cuerpo
Diplomático y los componentes del Poder Judicial, dijo lo
siguiente: ..."bajo nuestra total y absoluta responsabilidad
personal y como Fiscal General de la República, con el corazón
en las manos y lágrimas en los ojos, en este acto denunciamos
oficialmente el hecho y afirmamos solemnemente ante vuestra
Excelencia y ante la Historia que nos ha de juzgar, que no hay
justicia en la República de Guinea Ecuatorial..." No hay
lugar a añadir ningún comentario porque es ésta la situación
que todos denunciamos y que exigimos se cambie, en lugar de
justificarla con argumentos cogidos por los pelos.
La
polémica abierta por el Ministro del Interior entorno a la
celebración de la Convención Nacional de Unión Popular, es
hacer la política del avestruz. El país tiene serios problemas
que resolver y el régimen, al ser incapaz de articular un
proyecto de recuperación nacional, intenta abrir un debate sobre
una cuestión que, democráticamente, es de la incumbencia de la
propia formación política y que se escapa de cualquier
injerencia exógena. Según las declaraciones del ministro,
recogidas por la agencia de prensa France Presse el 17 de agosto,
"el gobierno ha constatado un mal funcionamiento que puede
tener consecuencias nefastas en el ámbito de los militantes de
Unión Popular y de la población". Lo que le debería
preocupar al ministro son las condiciones nefastas en las que vive
el pueblo, la corrupción institucionalizada, el enriquecimiento
injusto de los hombres en el poder mediante transacciones falsas,
la miseria generalizada del pueblo, el analfabetismo, la degradación
moral de los guineoecuatorianos, etc., etc., y no la celebración
de una reunión de un partido político.
Se
sostiene que la democracia es tridimensional, compuesta de tres
elementos fundamentales: 1) elementos políticos, que entrañan la
participación popular en las actividades políticas del Estado a
través de la libre expresión del pensamiento, del sufragio
universal (derecho a votar y ser votado), militancia en partidos
políticos, acceso a los medios de comunicación sociales, etc.,
etc., 2) y 3) elementos económicos y sociales; implican la
equitativa distribución de la renta nacional y el acceso popular
a los bienes y servicios, tales como cultura, educación, trabajo,
seguridad, salud, recreo etc., etc.Porque no es libre sino quien
tiene medios económicos necesarios para serlo, y sin seguridad
económica no existe para la persona la posibilidad de realizarse,
ni es factible la formación de una sociedad de derecho, fraterna,
dinámica y en paz. Se hace necesario erradicar el nepotismo, la
dominación política y económica de un determinado clan o grupo
étnico; luchar contra la marginalidad social, las
discriminaciones étnicas, la intolerancia religiosa, los
privilegios y desigualdades, el ingreso económico que no se debe
al trabajo y, en general, contra cualquier manifestación
antidemocrática que menoscabe la libertad y la seguridad económica
y social del ser humano.
En
definitiva, hay algo en la democracia que es natural y algo que es
antinatural. Platón pensaba que "no es natural que el
piloto suplique a los marineros que se dejen gobernar por él".
El jefe de la nave debe saber serlo, y con autoridad. Pero una
buena nave no es una galera en la que los remeros van encadenados
y odian a los van en el puente, como escribe Holbach, "el
patriotismo verdadero no puede hallarse más que en un país en el
que los ciudadanos libres y gobernados por leyes equitativas, se
encuentran felices".
Un
pueblo para ser bien gobernado, tiene que participar, de algún
modo, en el gobierno. No existe un verdadero Estado sin el
consentimiento básico del pueblo. No hay representación, ni
participación, sin un consentimiento básico sobre el modo de
tomar decisiones que afectan al bien común, sin una razonable
libertad de discusión y oposición, respecto a estas decisiones,
sin que estas se ordenen de un modo racional o carezcan de
virtualidad practica, sin un mínimo de igualdad de oportunidades
políticas.
Manuel
Fraga Iribarne en su libro LEGITIMIDAD Y REPRESENTACIÓN, define
la democracia como: un sistema político en el que los
elementos decisivos están dados por consultas electorales
frecuentes y autenticas... La renovación básica de la confianza
política ha de tener base popular. Ningún gran país moderno y
libre funciona de otro modo
Desgraciadamente,
en este mundo moderno y civilizado, Guinea Ecuatorial funciona de
otro modo.
Editado y
distribuido por ASODEGUE
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