| |
|
BOLETÍN
NOTICIAS DE GUINEA
Nº
15 Junio-Julio 1999
SUMARIO
-
Obiang
vuelve a nombrar al "nuevo gobierno" de siempre.
- Nueva modalidad de gobierno de "unidad nacional".
- El FMI hace un diagnóstico pesimista de la economía
guineana.
- Agresiones contra varias rogías
- Situación de los detenidos en Black Beach y Yaundé
- Se celebra en Libreville: semenario sobre seguridad y
mantenimiento de la paz.
- Unos preparativos costosos y algo accidentados.
- La cumbre de la CEEAC-CEMAC.
- Siguen las disputas fronterizas. Ahora Guinea-Camerún.
- Relaciones Guinea-España: viajes y declaraciones.
- Noticias breves.
OPINIÓN
-
La solución no depende de los guineanos
por Donato Ndongo-Bidyogo.
OBIANG
VUELVE A NOMBRAR AL "NUEVO GOBIERNO" DE SIEMPRE.
En la tarde del día 21 de julio se hacía pública la lista
completa de los ministros de Estado, ministros-delegados,
viceministros y secretarios de Estado, hasta un total de 41 (si
incluimos al Primer Ministro) que integran el "nuevo
gobierno" guineano. Se cerraba así el periodo de interinidad
iniciado a principios de año con la convocatoria de elecciones
generales.
El
nuevo gabinete, considerado en medios opositores como "el peor
gobierno de Obiang" está marcado por el signo de la
continuidad al que no escapan los cambios producidos en los
ministerios de Asuntos Exteriores y Minas e Hidrocarburos. Obiang
defrauda no solo los deseos de cambio del conjunto del país, sino
incluso los de su propio partido, el PDGE.
Ningún
detalle de la distribución de los ministerios refleja la situación
de provisionalidad obligada por la grave enfermedad del presidente
Obiang. Es, de nuevo, un gobierno que mira al pasado y evidencia la
incapacidad del presidente y su entorno para conducir un proceso de
apertura política que satisfaga los deseos de la población.
El
proceso de renovación gubernamental daba comienzo el 5 de julio con
la presentación de la dimisión del gobierno anterior. El día 9 se
anunciaba la renovación de Seriche Dougan para el puesto de Primer
Ministro. Angel Serafín Seriche Dougan de 53 anos de edad ocupa
este cargo desde marzo de 1996 y había sido confirmado en su puesto
en enero de 1998. Es bubi y, supuestamente, descendiente del rey
Malabo jefe de la primera resistencia de los bubis frente a la
colonización española. Forma parte del Comité Central del PDGE y
es compañero del presidente en actividades no siempre confesables.
El
día 20 se conocieron los nombres de los dos Viceprimeros ministros:
Miguel Oyono Ndong Mifumu repite como Viceprimer Ministro Primero
esta vez con las competencias de Agricultura y Desarrollo rural
(cartera que había ocupado ya a principios de la década). Miguel
Oyono está considerado en algunos círculos como un posible sucesor
de Obiang, es natural de Eseng-Enog (Mikomeseng) en la región
continental, ingeniero químico, "duro entre los duros"
del régimen. Su paso por el ministerio de Asuntos Exteriores se ha
visto alterado en el último periodo por la aproximación de los
conflictos a la zona del Africa Central en la que está Guinea
Ecuatorial, y por la manifestación de disputas fronterizas con
todos los países limítrofes a consecuencia de la aparición de
importantes yacimientos petrolíferos. No se le conoce éxito alguno
en estas gestiones. Ha aparecido siempre enfrentado con las
distintas administraciones españolas con las que ha debido
coexistir, en las que, además, gozaba de escasas simpatías. Su
posición dentro del PDGE, sin contar el decidido sostén que le
proporciona Obiang, quedó debilitada tras su fracaso en las
primarias que celebró este partido a principios de año.
Como
Viceprimer Ministro Segundo y Ministro de Interior, repite Demetrio
Elo Ndong Nsefumu, otro perdedor de las primarias de su partido. Las
competencias de los ministros del Interior guineanos difieren mucho
de las habituales en este cargo ya que la autoridad sobre las
fuerzas de policía y sobre las autoridades distritales la ejerce
directamente Obiang junto con sus hermanos. Ndong Nsefumu es poco más
que el jefe de los alcaldes y responsable de la preparación de las
elecciones. Durante su mandato anterior mantuvo abierta la
comunicación con los partidos opositores, lo que no les salvó del
hostigamiento y la represión característicos del régimen
guineano. Su presencia en el gobierno responde a la idea que Obiang
se hace de los equilibrios necesarios dentro del "clan de
Mongomo".
Santiago
Nsobeya Efuman cambia la embajada en Madrid por el ministerio de
Asuntos Exteriores y Cooperación. Es natural de Añisok en la región
continental. Parece difícil imaginar una labor más anodina que la
llevada a cabo por Nsobeya durante su estancia en Madrid. Las últimas
iniciativas, incluso, tomadas por los amigos de Obiang en España se
han producido en un periodo en el que ha estado ausente de la
embajada (salió para Malabo en el mes de febrero y ha vuelto hace
unos días). Personaje gris y disciplinado, ha tenido algún
problema con personas de su entorno a los que se les relacionó con
el tráfico de drogas. Parece haber expresado en los últimos
tiempo, y en privado, su intención de mejorar las relaciones con
nuestro país.
En
el ministerio de Minas e Hidrocarburos se produce la sustitución de
Juan Oló, que ocupaba esta cartera desde 1982 por Cristóbal Mañana,
hasta ahora secretario general en el mismo ministerio. Oló está
emparentado con Obiang y se le ha considerado siempre como el
"hombre de los americanos" en los temas petroleros; está
entre el grupo de personas que conoce y administra los ingresos que
proceden de estas explotaciones. Se presentó en las primarias de su
partido por Mongomo, siendo claramente derrotado (tuvo un incidente
de una cierta gravedad en el que su coche fue apedreado). Los
rumores de Malabo le sitúan próximamente como embajador en Camerún.
Cristóbal
Mañana estudió en nuestro país en los años ochenta con una beca
de REPSOL, empresa hacia la que mantiene buena predisposición y a
la que estaría dispuesto, parece, a reconocer participación en
alguno de los yacimientos guineanos.
La
cartera de Economía estará ocupada por Miguel Abia Biteo hasta
ahora ministro-delegado en el mismo departamento. Bubi, natural de
Basakato, de unos cuarenta años, estudió ingeniería en Rusia, es
persona muy relacionada con las empresas petroleras norteamericanas.
Para
Educación, Ciencia y Francofonía repite Santiago Ngua Nfumu,
ardiente partidario del presidente Obiang, ha mantenido frecuentes y
agresivas polémicas con el programa para Guinea de Radio Exterior
de España.
También
repite en Información, Cultura y Deportes, Lucas Nguema Esono, Luquito,
natural de Mikomeseng, administrador de distintos negocios de la
familia Obiang, fue expulsado de España en 1988 (ocupaba el puesto
de primer secretario de la embajada) por tráfico de
estupefacientes: heroína y marihuana. Determinadas informaciones le
caracterizan, además, como torturador. Tuvo una amplia relación
con los medios de comunicación españoles durante el "juicio
de los bubis" del pasado año. Venció ampliamente en las
primarias de su partido por Mikomeseng, siendo una de las pocas
personas ligadas al "aparato" del PDGE que obtuvo esos
resultados.
Ricardo
Mangué Obama, Riki, pasa a ser ministro de Trabajo y
Seguridad Social (era Ministro Secretario General de la
Presidencia), una de las carteras "delicadas", en las que
se maneja bastante dinero. Del núcleo duro del ngemismo, es
licenciado en Derecho y Ciencias Políticas, estudió en Madrid.
Teodoro
Nguema Obiang repite como ministro de Pesca, Bosques y Medio
Ambiente. Teodorin, hijo mayor de Obiang, continuará así
como el "factotum" del sector maderero en Guinea, en el
que decide sobre presencia y/o expulsiones de las distintas
empresas. Es accionista de buena parte de ellas. Simultaneará este
puesto con el de presidente de Elf-Guinea Ecuatorial que ocupa hace
un año. Se había especulado con la posibilidad de que ocupase
puestos más importantes en el gobierno dada la perspectiva
"sucesoria" abierta en Guinea.
Entre
las pocas incorporaciones se cuenta la de Florencio Nkogo Ndong que
dirigirá el ministerio de Obras Públicas, Hábitat y Urbanismo.
Conocido torturador, ha ocupado en los últimos siete años el
puesto de delegado gubernativo en Añisok (región continental).
A
Juventud y Deportes pasa Vidal Choni Becoba, bubi, natural de Rebola,
ha sido gerente de Casa Mayo, alcalde de Malabo, Gobernador de Río
Muni y ministro de Agricultura. Se dudaba de su futuro político
tras el fracaso cosechado en las últimas elecciones legislativas en
las que los bubis del PDGE fueron literalmente "barridos"
por la oposición.
Repiten
además: Alejandro Evuna en el ministerio de Misiones; Antonio Nve
Ngu como Portavoz; Ruben Mayé Nsue en Justicia y Culto (donde
repite también como viceministra Evangelina Oyó Ebule); Juan
Antonio Ndong en Sanidad; Melanio Ebendeng es el eterno
ministro-delegado de Defensa; Clemente Ngonga Onguene como
ministro-delegado de Interior y Corporaciones Locales.
Marcelino
Oyono Ntutumu es ministro de Comunicaciones y Transporte. Marcelino
Nguema Onguene, antes presidente del Parlamento y claramente
derrotado en las primarias del PDGE, es ahora Ministro Secretario
General de la Presidencia. Teresa Efua Asongono es ministra de
Asuntos Sociales y de la Condición Femenina. Constantino Ekong Nsue
es Ministro de Industria, Comercio y Pymes; viceministro en este
departamento es Basilio Ava, en su día número dos en el Partido
del Progreso. Ministro de Planificación y Desarrollo Económico
sigue siendo Fortunato Ofa Mbo. La Secretaría de Estado para
Asuntos Sociales y la Condición Femenina la ocupa Purificación
Oliveira Babo y la de la Función Pública y Reforma Administrativa,
Caridad Besari Borilo...
¿Qué
ha pasado con los opositores? Ninguno ocupa puestos superiores a
viceministro. Así: Tomás Mecheba, líder del minúsculo Partido
Socialista de Guinea Ecuatorial, ocupa el puesto de viceministro de
Sanidad. De origen combe, Mecheba es un personaje dudoso que ha
llevado una carrera política errática en la que se alternan
periodos de colaboración con Obiang con otros en los que a fuerza
de actitudes vociferantes ha querido encabezar a la oposición...
Carmelo
Mba Bakale, presidente de APGE (el partido de Miguel Esono) es
viceministro de Agricultura. Miguel Esono, el dirigente más
conocido de esta formación, renunció a participar en el gobierno y
denunció la política de colaboración con el sistema de
determinados partidos "opositores".
Roque
Maria Oyono, del partido CSDP, de Secundino Oyono, es viceministro
en Trabajo y Seguridad Social.
Carmelo
Modú, de UDS, es viceministro de Obras Públicas, Alfonso Nsue
Mokuy de Coalición Liberal (en su día presentador de televisión)
es Secretario de Estado de Prensa Radio y Televisión.
El
resto de los partidos que presentaron terna para incluirse en el
gobierno (todos menos CPDS y UP) no han sido agraciados por ahora
con ningún cargo.
Finalmente,
y según nuestras cuentas, desde el punto de vista étnico la
distribución es como sigue: 32 fang, 6 bubis (incluyendo a Seriche
Dougan). 2 combes y 1 annobonés.
NUEVA
MODALIDAD DEL GOBIERNO DE "UNIDAD NACIONAL".
En la política oficial guineana todo había quedado aplazado hasta
"después de la CEMAC", aunque a lo largo del mes de junio
se han ido haciendo más explícitos los enfrentamientos entre los
grupos que han ido apareciendo en el entorno de Obiang de cara al
"trámite sucesorio" y que, en el momento actual son, al
menos, tres: el encabezado por Teodorin, que cuenta con el
apoyo inequívoco de su madre, Constancia Mangue, la primera dama
del país; el de los hermanos de Obiang (en especial del conocido
torturador Armengol Ondo Nguema Mbasogo) y el que dirigen Felipe Ondó
y Guillermo Nguema Elá (máximos dirigentes de la formación ilegal
Fuerza Democrática Republicana, encarcelados desde hace mas de un año
en el penal de Black Beach), que parece haber recibido el
aval de alguno de los "ancianos de Mongomo".
Sobre
este telón de fondo se iniciaron en la última semana de junio los
contactos del presidente Obiang con los partidos de cara a la
constitución de un nuevo gobierno. El primero en ser recibido fue
Convergencia para la Democracia Social (CPDS) grupo que hasta la
fecha no había participado nunca en este tipo de negociaciones.
El
29 de junio Obiang acompañado de los máximos responsables del
ministerio del Interior, Demetrio Eló Ndong Nsefumu y Clemente
Ngonga se reunió durante dos horas y cuarto con Santiago Obama, Plácido
Micó y Celestino Bakale, presidente, secretario general y
responsable de relaciones exteriores, respectivamente, de la formación
opositora. Obiang pidió al CPDS que se mostrase dispuesto a formar
parte de un futuro gobierno, aunque sin ofrecerle ninguna garantía
de que eso fuera a producirse. Por parte del CPDS se argumentó que
esa participación debería estar condicionada al resultado de un
periodo de negociaciones en el que se acordaría el programa a
desarrollar por el futuro gobierno. Deberían formar parte del
mismo, además, "las fuerzas políticas representativas de
la oposición, capaces de encontrar una salida a la situación del
país", y especialmente Unión Popular (UP). Plantearon
también que el presidente debería iniciar los trámites legales
para repetir las elecciones legislativas disolviendo el Parlamente.
Obiang se negó a esta petición, argumentó que la victoria del
PDGE era innegociable y que el programa del gobierno sería el del
PDGE.
Aunque
en esta entrevista se habló ya de "gobierno de unidad
nacional" fue en los días sucesivos en las reuniones con UP y
con algunos de los otros partidos cuando Obiang y su entorno
acabaron de perfilar su particular versión de esta fórmula política.
El 5 de julio, inmediatamente después de que el gobierno presentase
la dimisión el viceprimer ministro saliente Demetrio Eló Ndong
Nsefumu reunió a representantes de los partidos políticos y les
comunicó la intención del presidente de que se formase un gobierno
de "unidad nacional" con las características siguientes:
-
La
política a aplicar por el gobierno de "unidad
nacional" será la del PDGE.
-
Cada
uno de los partidos opositores contará con una cartera en
dicho gobierno. Obiang será quién decida la cartera que
corresponda a cada partido.
-
Los
partidos tendrán veinticuatro horas para presentar una terna
de sus militantes de entre los que Obiang elegirá al ministro
correspondiente.
La
iniciativa del presidente fue recibida con autentico entusiasmo por
los partidos denominados "concurrentes", "compañeros
de viaje" de Obiang, que han colaborado en los últimos
gobiernos del dictador y que, en realidad, carecen de militantes y
de implantación entre la población guineana.
Los
partidos mayoritarios, CPDS y UP, renunciaron a formar parte del
gobierno en estas condiciones. UP envió una nota al dictador
comunicándole su posición y CPDS emitió un comunicado en el que
se decía:
"Esta
respuesta a la propuesta de la oposición democrática demuestra,
una vez más, la nula voluntad política del Jefe del Estado y su régimen
para buscar una salida dialogada y consensuada a la difícil situación
política que atraviesa el país.
Convergencia
para la Democracia Social (CPDS) rechaza la oferta del régimen y la
considera una burla al pueblo de Guinea Ecuatorial, así como una
desconsideración a la oposición democrática y una grave
irresponsabilidad política cuya consecuencia es seguir en el
hundimiento del país en el subdesarrollo,
en la miseria y en el ostracismo político sin precedentes".
Fabián
Nsue, secretario general de UP, declaraba a France Presse (7 julio),
"el poder no ha tenido en cuenta nuestro punto de vista
sobre los resultados de las últimas elecciones, que son el
resultado de un proceso fraudulento"..." Está
fuera de toda duda que no participaremos en un gobierno del que no
conocemos ni los ministerios, ni el programa político".
Los
partidos menores de la oposición acabaron por mostrarse dispuestos
a participar en el futuro gobierno y, a pesar de percibir en la
iniciativa de Obiang una maniobra para ganar partidarios en sus
ejecutivas que puede acabar por desestabilizarlos, presentaron sus
ternas respectivas.
El
día 9 de julio Obiang añadía tres nueva "orientaciones"
para el gabinete de "unidad nacional". En el ámbito económico
el nuevo gobierno debería "reforzar su credibilidad y la
del país" ante la comunidad internacional y especialmente
"ante el FMI y el Banco Mundial". En el ámbito político
debería actuar de modo que "todos los partidos políticos
participen efectiva y libremente en la democratización del
país", lo que (de creer a Obiang) no se contradecía con
la tercera, "materializar el programa del PDGE, a fin de
mejorar las condiciones de vida de la población".
El
día 12 Unión Popular hacía publica una resolución firmada por su
Presidente del Comité de Disciplina Nacional y su Vicepresidente
Primero por la que se expulsaba a Carmelo Mokong Onguene, Secretario
Ejecutivo de Relaciones Internacionales, por su "ansia de
ocupar el escaño parlamentario" que se le había
concedido y por su intención de participar en el gobierno con
independencia de las decisiones colegiadas de la dirección nacional
del partido. El presidente de UP, Andrés Moisés Mba Adá en unas
declaraciones reproducidas por France Presse el 19 de julio
anunciaba también la expulsión de Claudio Bosoka,
"elegido" por la circunscripción de Malabo. La actitud de
Mokong Onguene y de Bosoka "va contra el partido y
contra nuestro pueblo que lucha por una autentica democracia en
Guinea Ecuatorial", decía Mba Ada. Carmelo Mokong respondía
ya desde la oficial Radio Malabo acusando de "deriva
autoritaria" a la dirección de Unión Popular.
La
lista del nuevo gobierno, publicada el día 21, dejaba a las claras
lo que no había sido sino otra operación más de marketing político.
EL
FMI HACE UN DIAGNOSTICO PESIMISTA DE LA ECONOMÍA GUINEANA.
La misión del FMI que visitó Guinea en la segunda semana del
pasado mes de mayo emitió un informe que comienza refiriéndose a
los acuerdos de la Conferencia Económica Nacional (Bata, septiembre
1998) y a una carta del presidente Obiang dirigida al Director
Ejecutivo del FMI, en la que se apostaba por una gestión económica
clara y se solicitaba el apoyo de esa institución para un nuevo
Programa de Ajuste Estructural.La misión ha encontrado, sin
embargo, una notable diferencia entre el discurso oficial y la
realidad de la economía guineana. Se han apreciado importantes
desviaciones en la ejecución del Presupuesto por parte de las
autoridades del país. La misión se refiere como uno de los
principales problemas, al hábito de solicitar anticipos por parte
del gobierno a las empresas petroleras (ver NDG nº 14), con
cargo a los ingresos que estas deben hacer al Tesoro guineano. Como
consecuencia de estas prácticas, los ingresos petrolíferos del año
1999, serán inferiores a los del 98. También resalta la misión
del FMI la falta de control sobre el gasto público, hecho que se
habría agudizado con las inversiones previstas para la cumbre de la
CEMAC. Tan grave ha llegado a ser la situación, que es posible que
el gobierno guineano tenga serios problemas para hacer frente a sus
compromisos de caja antes de diciembre de 1999. (Como se recordará
se produjeron ya tensiones en este sentido el pasado mes de mayo,
cuando el gobierno hubo de atrasar el pago del sueldo a un número
importante de funcionarios).
La
misión del FMI manifiesta, finalmente, que en las condiciones
actuales no puede aceptar la propuesta del gobierno guineano para un
nuevo Plan de Ajuste Estructural, sin embargo, le concede un plazo
de seis meses para cambiar las tendencias. En el primer semestre del
año 2000 una nueva misión visitará Guinea y podrá pensarse en un
nuevo programa.
De
acuerdo con los datos del propio FMI, los ingresos del estado
guineano debidos al petróleo estarían entre los 51.112 millones de
francos CFA, correspondientes a 1996 y los 78.225 millones que se
calculan para el año 2000. Los anticipos obtenidos de las
petroleras ascendieron a más de 7 millones de dólares en 1996,
unos 4.000 millones de francos CFA.
Una
delegación del FMI, encabezada por su director general adjunto
Alassane Dramane Ouattara, realizó una visita de cuarenta y ocho
horas a Malabo los días 21 y 22 del pasado junio. Oficialmente
Ouattara hacía una "visita de despedida" dado que piensa
volver a la política activa en su país (Costa de Marfil). Se
entrevistó con Seriche Dougan y con el presidente Obiang.
AGRESIONES
CONTRA VARIAS ROGIAS.
En la madrugada del pasado
día 5 de junio un grupo de personas uniformadas, que ocupaban dos
vehículos procedentes de Malabo, quemaron varios santuarios bubis
(dos en Bososo y tres en Basakato) al tiempo que hacían disparos al
aire. Los agresores intentaron justificar sus actos diciendo que en
las rogias (chozas bubis dedicadas al culto tradicional) se
realizaban conjuros para propiciar la enfermedad de Obiang. Este
tipo de agresiones se han repetido los días 12 y 13 en el poblado
de Barriobé.
Ha
habido también varias detenciones en las mismas localidades entre
las que destacan las de Felipe Nchana, Justo Riquechi y Riocaló
Aqueriaco todos ellos naturales de Bososo. Felipe Nchana, de más de
sesenta años de edad, fue torturado y hubo de ser internado en un
hospital durante varios días.
El
día 15 el partido Convergencia para la Democracia Social (CPDS)
publicó un comunicado en el que se condenaba el comportamiento de
los agresores, inequívocamente ligados al gobierno guineano, que
atentan contra los "sentimientos religiosos y los derechos
culturales de los bubis". Este comportamiento, sigue
diciendo el comunicado, es el principal "obstáculo contra
la sana convivencia" de los pueblos que integran Guinea y
supone una continuación de la política de acoso contra los bubis.
La isla de Bioko, añade el CPDS, está plagada de barreras
militares "lugares de humillación contra los isleños (...)
a ningún fang se le multa o se le detiene en una barrera en la isla
de Bioko por no estar en posesión del carnet de identidad, el bubi
corre el riesgo de ser saqueado, humillado y tratado como ciudadano
de segunda clase". El comunicado acaba
denunciando la "violencia institucional",
responsabilizando al gobierno de las consecuencias que puedan
acarrear este tipo de actos y denunciando que no se hayan producido
detenciones entre los agresores.
SITUACIÓN
DE LOS DETENIDOS EN BLACK BEACH Y EN YAUNDÉ.
Las noticias que llegan del interior de Black Beach son
siempre difíciles de contrastar. Parece que los guardianes cuentan
ahora con la colaboración de tres "arrepentidos" que
cambian una cierta mejoría en su situación de cautiverio por
informaciones sobre otros presos. Dos de ellos son Tomás Batapa y
Jerónimo Sipele, condenados a 26 y 12 años respectivamente. Sus
denuncias habrían acarreado una paliza a la hermana de uno de los
detenidos, Manuel Rigetema, de nombre Inés cuando iba a llevarle
comida el día 5 de junio.
La
situación sanitaria de los encarcelados es mala, debida en la mayoría
de los casos a los efectos que el clima de humedad que se padece en
el penal tiene sobre dolencias anteriores no bien curadas o que han
aparecido ya en prisión. A esto se añaden las condiciones de
ausencia total, o de muy escasa, atención médica. Las últimas
noticias hablan de Mbé Bita, agrónomo, colaborador en un proyecto
de Vetermon y al que se acusó de matar a un cabo de policía y de
ensañarse con el cadáver. Mbé Bita tendría una dolencia renal
grave.
Continúan
detenidos en Yaundé, Atanasio Bita, Remigio Mete, Gabriel Salomón
Echuaca y Epifanio Moaba. Huidos de Guinea hace aproximadamente un año
tras haber vivido escondidos en Malabo cerca de seis meses, fueron
detenidos por la policía camerunesa en la madrugada del dieciocho
de febrero. En la actualidad se les ha reconocido su condición de
refugiados por el ACNUR, lo que garantiza que no serán repatriados
a Guinea. Sus expedientes han sido enviados a la Sección de
Reasentamiento del ACNUR en Ginebra donde se está a la espera de
poder trasladarlos a otro país más seguro para ellos. Pese a la
evidente lentitud con la que se están produciendo los
acontecimientos, ACNUR asegura que tienen la consideración de
"casos urgentes".
SE
CELEBRA EN LIBREVILLE UN SEMANARIO SOBRE SEGURIDAD Y MANTENIMIENTO
DE LA PAZ.
Entre los días 17 y 19 de
junio tuvo lugar en Libreville un seminario sobre
"mantenimiento de la paz en Africa" organizado por Gabón
y por Francia a fin de impulsar la aplicación del "concepto
RECAMP" (Reforzamiento de las Capacidades Africanas para el
Mantenimiento de la Paz).
Detrás
de esas siglas está la formula diseñada por Francia en 1998 y
presentada en la reunión de la UEO de Lisboa (septiembre 98), y por
el propio presidente Chirac en la XX Cumbre de la Francofonía del
pasado noviembre en París. La RECAMP tiende a sustituir a las
intervenciones directas del ejército francés en Africa por
acciones de fuerzas africanas organizadas regionalmente.
Es
una iniciativa que parece poder integrarar a otras tomadas en el ámbito
de la OUA y de Naciones Unidas. La Organización de las Naciones
Unidas, presente en el seminario a través de su Comité Consultivo
Permanente para la Seguridad en el Africa Central (CCPNUSAC) "no
puede por si sola jugar el papel de gendarme del mundo y ha
introducido, en consecuencia, la idea de mantenimiento de la paz a
través de organizaciones regionales" argumentaba al
respecto el Viceprimer ministro de Gabón, Enmanuel Ondo-Methogo.
"Tiene la doble ventaja, no solo de respetar los
acuerdos de cooperación que ligan a Francia y a los países
africanos, sino que, además, responde al deseo de la ONU de crear
en cada Estado un potencial, en recursos humanos y materiales,
dispuesto a intervenir si fuera necesario en las regiones
afectadas", añadía.
El
embajador francés para los temas de la RECAMP, Gabriel de
Bellescize, precisaba que la reunión de Libreville responde a
"la voluntad de los pueblos africanos de tomar en sus manos
su propio destino y a la voluntad de los países occidentales y las
organizaciones internacionales de sostener esta voluntad",
y es que el nuevo esquema para la defensa y la seguridad supone que
Francia apoyaría a las intervenciones de las fuerzas africanas
mediante recursos económicos y logísticos. La primera experiencia
de este tipo se ha llevado a cabo en Guinea-Bissau en los últimos
meses con resultados no precisamente brillantes...
Las
sesiones de trabajo del seminario se han dividido en dos módulos,
uno diplomático y el otro militar, y han intentado resumir las
experiencias de las fuerzas de intervención en Africa del Oeste y
la República Centroafricana. Han asistido representantes de una
treintena de países africanos (Angola, Camerún, Gabón, Nigeria,
Senegal, Costa de Marfil, Zimbabwe, Suráfrica, Ghana, Ruanda, la
República Democrática del Congo y Guinea Ecuatorial entre otros) y
de Francia, USA, Inglaterra, Portugal, Canadá, España, Rusia,
Alemania, Bélgica... y de la UEO y la UE. Las conclusiones de la
reunión han ido en el sentido de organizar unas maniobras
conjuntas, el próximo enero, en la región de Lambarena (Camerún)
en las que participaran 600 hombres. Han insistido, naturalmente, en
el sometimiento de sus acciones a los principios de la Carta de
Naciones Unidas y en la importancia que en ellas tendrá la
"componente humanitaria"...
UNOS
PREPARATIVOS COSTOSOS Y ALGO ACCIDENTADOS.
La Cumbre de la CEEAC-CEMAC ha llevado consigo la realización de
una serie de obras en Malabo que han sido calificadas de
"derroche injustificado" por los partidos de la oposición
y fueron desaconsejadas por el FMI. Todas estas obras se han llevado
a un ritmo frenético, con un notable desorden y han tenido poco uso
en los días de la cumbre. Se ha empleado fundamentalmente mano de
obra extranjera (senegaleses, cameruneses, ghaneanos,
nigerianos...).
El
Palacio de Conferencias se le encargó al arquitecto senegalés
Pierre Goudiaby que "ha hecho llegar desde Senegal a más de
200 especialistas y obreros de la construcción que trabajan sin
descanso para hacer en diez meses lo que otras grandes empresas hubieran
necesitado no menos de dos años" (Le Soleil. Dakar.9
junio 99). En su construcción se ha utilizado según fuentes
opositoras "arena de Inglaterra, mármol de Costa de Marfil,
cemento de Camerún y muebles de la Arabia Saudí". Tiene una
capacidad de 600 plazas, un diseño calificado de sorprendente, está
situado en el barrio de Banapa y fue utilizado una sola vez durante
la Cumbre.
El
Palacio del Pueblo, una construcción levantada en los años 20 por
los colonizadores españoles, ha sido remozado "con mármol
de Carrara, mobiliario de época, espejos y cristales de una
sociedad italiana, todo ello por un montante de 1600 millones de F
CFA" (France Presse, 23 junio 99).
Se
inició la construcción de 16 residencias oficiales algunas de las
cuales no estuvieron terminadas para la fecha necesaria y otras no
se ocuparon. Se renovaron varios edificios oficiales como el
ministerio de Asuntos Exteriores y el de Bosques y Medio Ambiente y
varios hoteles. Se prolongó la pista de aterrizaje del aeropuerto y
se construyó una terminal especial para acoger personalidades.
Los
americanos, siempre a cuenta de los ingresos del petróleo, habían
reparado unos meses antes un puente en la carretera que une Malabo
con el aeropuerto que resultó seriamente dañado en una riada en
septiembre del 98 y recibieron el encargo de poner en funcionamiento
una nueva central eléctrica, con turbinas de gas, que solucionase
la falta de energía que padecían de manera intermitente la mayoría
de los barrios de la ciudad, A fecha de hoy los cortes de luz siguen
siendo diarios en las horas de la noche, las de mayor consumo.
Los
semáforos funcionaron los días de la Cumbre, ahora solo quedan
activos dos o tres en toda la ciudad. Soldados al mando de un
teniente coronel barrieron el centro de Malabo los días 12 y 13 de
junio.
Los
amigos de Obiang en España dirigieron la edición de una publicación
especial destinada a los asistentes a la Cumbre, denominada Malabo,
vistosa y no exenta de buen gusto, que se anunciaba como gratuita y
se distribuyó así en la embajada guineana en Madrid, aunque en el
hotel Ureka de Malabo costaba 3000 F CFA. En el momento de redactar
este boletín ignoramos cuanto le costó al gobierno guineano.
Jeune
Afrique, publicó dos entrevistas al
dictador en sus números 2002 y 2004 en las que uno de su Directores
Generales Adjuntos, François Soudan, exhibía una ignorancia de los
temas guineanos y una "ingenuidad" francamente
sospechosas. Ambos números formaban indudablemente parte del
marketing de las cumbres.
Las
obras de Malabo sufrieron un parón en la segunda semana de junio
tras descubrirse el cadáver, en la madrugada del 8 al 9, de Sergei
Ivania, de nacionalidad rusa, de cuarenta años de edad y que desde
hace cuatro trabajaba como piloto del presidente Obiang.
Aunque
la versión oficial habló inmediatamente de suicidio atribuido a un
desengaño amoroso (su amante le habría abandonado por un ciudadano
de origen filipino), la autopsia puso de manifiesto fracturas y
numerosas heridas por todo el cuerpo que desmentían aquella versión.
En los días sucesivos la policía guineana detuvo a más de un
centenar de los obreros de distintas nacionalidades que trabajaban
en las obras, aunque sin establecer en ningún caso indicios de
culpabilidad clara de ninguno de ellos. Sus compañeros respondieron
a estas medidas con una huelga que se mantuvo hasta el fin de
semana. Finalmente los detenidos fueron puestos en libertad tras
pagar multas de una cuantía importante, que fuentes fiables de
Malabo indican que van a parar a los bolsos personales de los
dirigentes del ministerio del Interior, parientes muy cercanos del
presidente Obiang. El lunes 14 de junio la situación se había
normalizado aunque sigue sin resolverse el asesinato de Sergei
Ivania...
LA
CUMBRE DE LA CEEAC-CEMAC.
La Comunidad Económica de los Estados del Africa Central (CEEAC)
integra a Angola, Burundi, Camerún, Congo-Brazzaville, RDC
(Congo-Kinshasa), Chad, Gabón, Guinea Ecuatorial, República
Centroafircana, Ruanda y Sao Tomé y Príncipe.
Es
una organización creada en 1985 que atravesaba, hasta ahora al
menos, una situación crítica. Incapaz de "llevar a cabo su
programa, falta de medios, dado que los estados miembros no
pagan habitualmente sus cuotas"...
Medidas
tomadas en 1989, como fueron la creación de una cámara de
compensación que facilitase los intercambios comerciales entre los
países miembros, no se han llevado todavía a cabo.
La
cumbre de Malabo se planteaba "dar un nuevo impulso" a
esta institución situando sus objetivos en la integración económica
y monetaria y la formalización de acuerdos sobre estrategias de
defensa y seguridad colectiva.
En
lo que hace a estos últimos temas se trataba de cerrar unas
discusiones que arrancan, al menos, de la creación del Comité
Consultivo Permanente de Naciones Unidas para la Seguridad en el
Africa Central (CCPNUSAC) en mayo de 1992, cuyos componentes
coinciden con los de la CEEAC. "El objetivo fundamental del
Comité es elaborar, adoptar y llevar a la práctica medidas
tendentes a crear confianza en la región, poniendo el acento en la
diplomacia preventiva, la construcción, el restablecimiento y el
mantenimiento de la paz".
En
una cumbre celebrada en Yaundé el 8 de mayo de 1996 se firmó un pacto
de no agresión entre nueve de los once países miembros (faltan
Ruanda y Angola).
Una
reunión de ministros de Asuntos Exteriores, también en Yaundé, en
octubre de 1998, "recomendó analizar la creación de un
Consejo Superior para la promoción de la paz, la prevención, la
gestión y la solución de las crisis políticas y los conflictos
armados en el Africa Central".
Un
paso más se dio en la capital camerunesa en febrero de este año
cuando en una cumbre de presidentes y jefes de gobierno se discutió
el estatuto del Consejo para la paz y la Seguridad en Africa Central
(COPAX), al que se definió como "un mecanismo de
mantenimiento, consolidación y promoción de la paz; de prevención,
gestión y solución de las crisis políticas y los
conflictos armados" y que se "planteaba dar una
base jurídica apropiada a las acciones militares comunes".
Sin embargo, no se llegó a ningún acuerdo definitivo y se aplazó
la discusión hasta esta reunión de Malabo.
Obiang
afirmaba en unas declaraciones a Jeune Afrique (nº 2004, 8 a
14 junio 1999), "los jefes de estado presentes en Malabo
pondrán su firma a un documento para la creación de la Comisión
para la Seguridad del Africa Central, COPAC, (...). La COPAC
supone la puesta en marcha de una fuerza de interposición para la
solución de los conflictos en la región". El dictador
guineano señalaba también que "Gabón y Camerún no están
de acuerdo ni sobre donde se instalará el Estado Mayor de esta
fuerza, ni sobre la composición de su mando. Es un problema
que resolveremos, espero, en Malabo".
La
Comunidad Económica y Monetaria del Africa Central (CEMAC) se creó
en marzo de 1994 en N’Djamena (Chad), la integran Camerún, Chad,
Congo-Brazzaville, Gabón, Guinea Ecuatorial y la República
Centroafricana y ofrece, se dice, "un perfil mucho más dinámico".
Sus
objetivos en Malabo eran:
-firmar
el acta de defunción de la UDEAC, "que no respondía a su misión
de integración económica de la región" y adolecía de
"un déficit de expresión política".
-crear
nuevas instituciones: la Unión Monetaria, la Unión Económica, el
Parlamento Comunitario y un Tribunal de Justica regional.
-"analizar
los obstáculos que se oponen a la integración económica, en
concreto los que se oponen a la instauración de una auténtica
libertad de circulación de personas y bienes en el conjunto de la
región".
Los
trabajos de los expertos se iniciaron el 8 de junio y las jornadas
para los presidentes y jefes de estado se abrieron en la mañana del
día 24 para concluir el 26. A las sesiones de la CEEMAC faltaron
los representantes de Ruanda y de la RDC (Congo-Kinshasa).
Angola
estuvo representada por su ministro de Asuntos Exteriores, Joao
Bernardo do Miranda; Burundi por su Presidente Pierre Buyoya;
Camerun por Pual Biya; Congo-Brazzaville por Denis Sassou Nguesso;
Chad por Idriss Deby; Gabon por Omar Bongo; la República
Centroafricana por Marcel Metefara, ministro de Asuntos Exteriores y
Sao Tomé y Principe por su Presidente Miguel Trovoada.
Al
final de las sesiones de la CEEAC se habían tomado los acuerdos
siguientes:
-adoptar
un organigrama del secretariado general de la CEEAC al que se dota
de un presupuesto de 13,5 millones de francos franceses.
-creación
de un parlamento comunitario con sede en Malabo.
-integración
de un Consejo de la Paz y la Seguridad en la estructura de la CEEAC.
-creación
de un centro regional de los Derechos Humanos.
En
la CEMAC se adoptaron acuerdos relativos a la reglamentación sobre
precios y competencias en la comunidad y liberalización del
transporte aéreo en la misma.
Se
señalaron las difíciles perspectivas que se plantean a sus economías,
a las que se reconoce supeditadas al nivel de inversión externa, a
la demanda exterior de sus productos, así como a la situación de
otros mercados emergentes. Consideran que "el reforzamiento
de los ajustes estructurales (...) se muestra mas que
nunca imprescindible" para salir de la crisis y toman nota
de las iniciativas de los países del G8 sobre la deuda, manifestándose
por "una solución definitiva, al comienzo del tercer
milenio, del problema de la deuda para todo tipo de países".
A
las sesiones de ambas cumbres han asistido numerosas
representaciones internacionales, lo que habla claramente de la poca
trascendencia que acaban teniendo las condenas de la comunidad
internacional a determinados países no-democráticos. A despecho de
sus posicionamientos tras las elecciones del siete de marzo,
acudieron a Malabo representantes de la UE, un enviado especial del
secretariado de Naciones Unidas, el nuncio apostólico en Yaundé,
representantes de la mayoría de los gobiernos occidentales y, desde
luego, del español y el francés.
Obiang
acudió a esperar y a despedir a la mayoría de sus huéspedes de
mas alto nivel y presidió las sesiones de las cumbres que le
correspondieron sin manifestar especiales sintamos de fatiga.
Los
partidos opositores fueron invitados, y asistieron, a los actos de
clausura.
SIGUEN
LAS DISPUTAS FRONTERIZAS. AHORA GUINEA-CAMERÚN.
Guinea Ecuatorial y Camerún han abierto un nuevo capítulo en las
disputas por el trazado de las fronteras en el golfo de Guinea. La
presencia de Paul Biya en la cumbre de Malabo no ha logrado
apaciguar la situación. El ministro de Asuntos Exteriores camerunés
había visitado Malabo los días 25 y 26 del pasado mayo para tratar
"sobre problemas bilaterales y especialmente los relativos a la
delimitación de fronteras marítimas entre Camerún, Nigeria y
Guinea Ecuatorial". Fortunato Osa Mbo, ministro de Planificación
y Desarrollo guineano visitaba el 28 del mismo mes al presidente
camerunés para entregarle un mensaje personal de Obiang Nguema;
dicho mensaje, se dijo, no trataba el asunto de las fronteras, sino
de asegurar la presencia de Biya en la cumbre de Malabo.
El
30 de junio el bufete de LeBoeuf, Lamb, Greene & MacRae con sede
en Estados Unidos, en nombre del gobierno de Guinea Ecuatorial, ha
presentado una demanda ante el Tribunal Internacional de Justicia en
la que se argumenta contra la querella presentada ante el mismo
Tribunal por Camerún en 1995, en el marco de su conflicto
fronterizo con Nigeria, porque "ignora de la manera más
flagrante los derechos de Guinea Ecuatorial". Los
representantes del gobierno guineano argumentan que caso de
producirse un vacío legal respecto a la pertenencia de determinadas
zonas, las compañías petroleras "ignorarían probablemente
las protestas de Guinea Ecuatorial, continuando la exploración y la
explotación de los recursos en detrimento jurídico y económico"
de este país.
El
gobierno guineano se queja de que Yaundé "nunca haya hecho
alusión" a reivindicación territorial alguna. (El
gobierno camerunés ignora en su demanda a la isla de Bioko y
plantea que su frontera con Nigeria debe ir mas allá de la península
de Bakassi; todo ello supone la inclusión en territorio camerunés
de la zona del yacimiento Zafiro, del que Mobil Oil extrae
mas de 100.000 barriles diarios).
Nigeria
había reivindicado también esta zona y ha venido manteniendo
discusiones con la administración guineana desde hace varios años;
su actitud era la de exigir concesiones a Malabo a cambio de
reconocer sus derechos sobre el Zafiro. Según fuentes
siempre bien informadas "son los negociadores nigerianos los
que han alertado a los abogados de Malabo sobre la amenaza
camerunesa tras las últimas conversaciones, sin resultado, que han
mantenido en Europa en mayo".
El
Tribunal Internacional de Justicia ha dado a Nigeria y a Camerún un
plazo hasta el 16 de agosto para presentar sus alegaciones respecto
a la demanda planteada por las autoridades guineanas. La impresión
de los observadores es que el Tribunal debería dar satisfacción al
gobierno de Malabo.
"El
inconveniente para Malabo es que la apertura de un nuevo conflicto
pueda desanimar a las los potenciales inversores que esperaba
conseguir hasta finales de agosto. La oferta de licencias de
exploración petrolera se ha prolongado ya con anterioridad dado que
no fue acogida con suficiente interés", afirman las mismas
fuentes.
RELACIONES
GUINEA-ESPAÑA: VIAJES Y DECLARACIONES.
En los primeros días de junio visitó Malabo una delegación de la
Agencia de Cooperación Española (AECI) encabezada por uno de los
subdirectores para Africa de dicha entidad, Francisco Javier Jiménez
de Gregorio. De acuerdo con fuentes de la oposición democrática
guineana, en sus reuniones con las autoridades de Malabo, la
delegación española habría establecido las líneas generales de
un nuevo acuerdo-marco de cooperación entre los dos países y se
habría fijado una reunión de la Comisión Mixta de Seguimiento
para el próximo mes de septiembre.
El
pasado mes de marzo (véase NDG nº 13) se anunció por parte
del Ministerio de Asuntos Exteriores español su intención de ligar
la negociación de este nuevo acuerdo de cooperación con un
supuesto "plan de gobernabilidad" que implicaría un mayor
compromiso por parte española en el "proceso de democratización"
guineano.
El
silencio con que se rodeó esta visita por parte de las autoridades
españolas no nos ha permitido conocer cuales son los detalles de
ese "plan de gobernabilidad" que se habrían negociado con
el gobierno guineano... Sorprenden en este marco que pretenden crear
las autoridades de nuestro país las declaraciones del presidente
Obiang Nguema al semanario Jeune Afrique de esas mismas
fechas(nº 2004, 8 a 14 de junio) según las cuales, "España
está celosa" de los éxitos de su gobierno. "Me
temo que España, con la que mantenemos relaciones difíciles,
simplemente está celosa. Celosa de la pertenencia de este país (Guinea)
a la zona del franco, celosa de los progresos de la francofonía,
celosa de nuestras buenas relaciones con Francia y, sobre
todo, celosa de nuestro éxito petrolero"..."Todas
las críticas en contra nuestra proceden de España. La prensa española
y Radio Exterior de España se ceban todos los días con
nosotros". Mas adelante Obiang argumenta sobre el fracaso
de las empresas españolas que buscaron petróleo en las costas
guineanas y el éxito de las compañías francesas y norteamericanas
en este mismo quehacer, "Si los españoles siguen
interesados, puedo encontrarles zonas de perforación sin explotar,
pero dudo de su voluntad al respecto".
Este
lenguaje podría entenderse contradictorio con el empleado por
Miguel Oyono, en su visita a Madrid los días 16 y 17 de julio.
Oyono decía a Radio Exterior de España: "No pido ayudas,
pero quiero proponer un nuevo marco de cooperación para que Guinea
Ecuatorial y España entre en el tercer milenio con unas
relaciones más serenas"..."La confrontación no beneficia
a nadie. Debemos trabajar juntos en beneficio de los dos países".
Las
autoridades españolas optaron esta vez por romper la clandestinidad
en la que habían mantenido sus últimas entrevistas con los
dirigentes guineanos... Sin embargo, concedieron a Oyono, que solo
tenía en el momento de su visita la condición de enviado personal
de Obiang Ngema, un nivel de interlocución poco habitual. Fue
recibido por el ministro de Asuntos Exteriores, y entregó en mano
al Presidente del Gobierno la nota del dictador guineano en la
vuelve a insistir en la conveniencia de un viaje de Estado a nuestro
país. Aunque algunos medios hayan incidido especialmente en los
puntos de discrepancia entre ambos interlocutores (cooperación a
través de ONGs en vez de gobierno-gobierno, programas de formación
dirigidos a los funcionarios y jueces basados en el respeto a los
principios democráticos, condicionalidad de la ayuda al respeto de
los derechos humanos) no parece haberse roto el punto de ambigüedad
que caracteriza la política española hacia Guinea.
Esperemos
hasta septiembre para valorar como es la "nueva cooperación"
que se anuncia y si sirve a la libertad y a la mejora de las
condiciones de vida de los guineanos.
NOTICIAS
BREVES.
+Expulsados
del ejército varios oficiales.
En la segunda quincena de mayo fueron expulsados del ejercito
guineano el coronel Santos Mba Ndong, un teniente coronel, un capitán
y un subteniente. Estas medidas se interpretan como una manifestación
del creciente enfrentamiento entre distintos grupos todos ellos
formados en el entorno de presidente Obiang tras confirmarse que
padece una grave enfermedad. Aunque en principio se argumentó que
el coronel Mba Ndong y el resto de los oficiales pertenecían a la
formación ilegal FDR parece que simplemente están ligados por
lazos familiares pon Felipe Ondó dirigente de esta formación
encarcelado en Black Beach.
+¿Vuelve
a Guinea Felix Mba Nchama? A principios de
junio los ambientes políticos guineanos sumaron un rumor nuevo a
los relacionados con la salud del presidente Obiang. "¿Vuelve
Felix Mba Nchama?". Parece probado que el exmilitar guineano,
exilado en Benin, ha dirigido una carta al presidente guineano que
sería el preludio a una reconciliación entre ambos y al regreso
del primero a Guinea Ecuatorial.
Mba
Nchama encabezó en agosto de 1979 las fuerzas militares que
protagonizaron el golpe contra Macias en Río Muni y estuvo
considerado durante aquel tiempo como el militar más carismático
del ejército guineano. Ocupó la cartera de Interior el primer
gabinete constituido tras el golpe. En diciembre de 1981 fue
nombrado embajador en Etiopía en lo que suponía, sin duda, su
desplazamiento de los centros del poder. Su ruptura con Obiang se
sitúa en mayo de 1983, cuando se le quiso implicar en un supuesto
golpe de estado (el conocido en España como "del sargento Micó").
Su oposición al régimen guineano se ha expresado a lo largo de
este periodo mediante distintos comunicados, sin que se le conozcan
militancias concretas en ningún partido opositor. En los últimos años
ha sido un referente para algunas operaciones políticas del exilio
guineano, entre ellas las encabezadas por Severo Moto y Joaquín
Elema.
+Paran
otra vez los empleados guineanos de Dragages.
Los empleados guineanos de Dragages, aproximadamente la mitad de la
plantilla, realizaron paros en torno al 5 de julio para exigir
mejoras salariales. Este mismo colectivo había parado en el mes de
julio y conseguido de la dirección de la empresa una mejora de
entre el 6 y el 7%. A principios de año consiguieron otra subida
del 10%.
+
Estalla una mina en una playa cercana a Bata.
El lunes 12 de julio a las siete de la mañana se produjo una
violenta explosión en la playa de Asonga, a cinco kilómetros de
Bata. La explosión coincidió con un momento de relativa afluencia
de personas que acudían a comprar en el momento de la llegada de
los pescadores. Según nuestras fuentes hubo ocho personas heridas e
ingresadas en el hospital de Bata. El lugar de la explosión, en el
que se ha abierto un enorme boquete, está muy cercano a un chalet
propiedad del presidente Obiang.
La
noticia de la explosión tardó una semana en ser difundida por
Radio Malabo. No se produjeron detenciones.
+
Treinta personas muertas de SIDA en Malabo en lo que va de año.
Un informe del ministerio de Sanidad guineano relativo al primer
semestre del presente año, sobre la difusión del SIDA, hecho público
por Radio Exterior de España el 20 de julio, dice que 30 personas
habrían muerto en la capital guineana desde el 1 de enero a causa
de esta enfermedad. "Mas de 1200 casos se habrían detectado en
el conjunto del país" (Guinea tiene unos 450.000 habitantes).
"La zona continental del país es la mas afectada por la
pandemia, a causa de su situación geográfica entre Gabón y Camerún,
que hace muy difícil controlar la evolución de la
enfermedad", añade dicho informe.
+
¿Quién le regala un colt de plata a Tito? La
publicación francesa La Lettre du Continent se pregunta en
su nº 333, de 15 de julio, "¿Quien es el patrón de una
sociedad de seguridad francesa que ha regalado a Tito, el jefe de la
guardia presidencial de Guinea Ecuatorial, un magnífico colt con la
culata de plata para agradecerle las ventas de armas que ha podido
hacer en este país?". Nosotros no lo sabemos, aunque
creemos que Fausto Abeso Fuma, "Tito", yerno de Obiang,
ayudante de cámara y responsable de su seguridad personal hace
pocos negocios (y menos sobre b
OPINIÓN
La solución no depende de los guineanos por
Donato Ndongo-Bidyogo
Donato
Ndongo-Bidyogo participó con otros intelectuales y políticos
guineanos
y españoles en las Jornadas sobre Guinea Ecuatorial,
organizadas por la Fundación Olof Palme en Madrid,
los días 21 y 22 de abril de 1999.
Publicamos el texto completo de su intervención.
La
verdad es que no sé muy bien qué hago aquí, ni por qué se me
ha invitado a participar en estas Jornadas. No soy político, ni
represento a nadie, ni a nada. Soy un pobre escritor ocupado y
preocupado por su país, por su continente a la deriva, por su
gente marginal y marginada, y aunque en mi juventud hice alguna
incursión por los campos políticos, más que nada para arrimar
el hombro ante la brutalidad de la represión de Francisco Macías,
lo que vi no me gustó, y solo saqué de esa experiencia algunas
convicciones que me reafirmaron en mi voluntad de combatir contra
la tiranía, y no dejar que el miedo o la pereza paralizaran esa
voluntad. Y como no soy político ni tengo ningún tipo de
compromiso con nadie, ni estoy hipotecado con nada, voy a
aprovechar esta amable invitación para hablar claro y decir lo
que pienso, a sabiendas de que quizás salga de aquí con algún
enemigo más.
Cuando
tratamos de Guinea Ecuatorial, no estoy seguro de que todos
hablemos de lo mismo, y por eso es necesario clarificar las
posturas. Yo hablo y escribo, antes de cualquier otra consideración,
desde el sentimiento de rabia que me produce ver destruido mi país,
ver a mi gente sin vida y sin horizontes, languideciendo día a día
hasta que les sobreviene la muerte, y así toda una vida. Hablo
desde la impotencia de no poder estar con los míos, de que mi
padre muriera sin que pudiera estar a su lado, de no poder ver a
mi madre, a mis hermanos, a mis amigos. Para escribir, necesito
evocar aquellos paisajes, y no los tengo. Sentir su clima, y sólo
paso frío. Cuando llegué a España con 14 años, no sabía que
cumpliría aquí los 48 que ya pesan sobre mis hombros. A pesar de
conocer bastante bien mi país de una forma intelectual, Guinea se
ha convertido sólo en la referencia de una vida que pudo ser
distinta, pues las dictaduras, los dictadores, me han destrozado
la vida. Y no estoy dispuesto a perdonarles. Desde esa conjunción
entre idealismo y visceralidad hablo de Guinea, y reflexiono sobre
Guinea, a la que me gustaría ver algún día próspera y feliz,
puesto que desde que tengo uso de razón no he conocido a un solo
guineano que sea feliz, ni siquiera a ratos. Por eso quiero
soluciones y no palabrería de mentes frías para las que la política
es una ciencia, además de una ocupación bien remunerada y una
ocasión para satisfacer el ego. Ya cuento en mi haber con
demasiadas horas de reuniones y estoy harto de decir y de oír las
mismas cosas, y de ahí mi impaciencia, aún cuando en mi vida
personal me considero una persona tranquila.
Mis
reflexiones y mi experiencia me han llevado a un profundo
pesimismo, porque he llegado a la conclusión de que la crisis que
nos anega desde hace ya más de treinta años no tiene solución;
o, en todo caso, esa solución no está en nuestras manos, en las
manos de los guineanos. Y los datos para haber llegado a esa
conclusión son, someramente, los siguientes:
1)
En los años que van desde nuestra independencia, en octubre de
1968, hasta el nombramiento de Adolfo Suárez como Presidente del
gobierno español, en el verano de 1976, los guineanos fuimos
borrados de la conciencia de España, nuestra potencia
colonizadora. Cuando todo el mundo miraba hacia España para que
pusiera fin a la increíble tiranía impuesta por Francisco Macías,
la España de Franco declaró el tema "materia
reservada", lo que significaba que no querían ni oír hablar
de un asunto que en el fondo les causaba la mala conciencia del
deber no cumplido, el rubor ante una descolonización cantada a
los cuatro vientos como "modélica", pero hecha con una
mezcla de precipitación y despecho y que, como era natural,
terminó en un clamoroso fiasco. Por eso, a los guineanos que
escapaban de la represión y conseguían llegar a España se les
prohibía residir en territorio español, y así personalidades
como Esteban Nsue Ngomo, recientemente fallecido, o Andrés Moisés
Mba Ada, actual presidente de UP, tuvieron que exilarse en Suiza y
desde allí fundar e intentar dirigir la ANRD, el principal
movimiento de la oposición contra Macías. Y como desde Suiza
resultaba imposible luchar contra nuestro tirano, pronto sobrevino
nuestro fracaso, además de por otras causas que llevaron a la
escisión de aquel movimiento, y que lo debilitarían ya casi
definitivamente.
Paralelamente,
los guineanos que malvivíamos en España fuimos declarados
"apátridas", nos quitaron las becas y algunos hasta
fueron echados del Colegio Mayor Africa, fundado con dinero
guineano para promover nuestro desarrollo intelectual. Pasamos
humillaciones y estrecheces, y si algunos terminaron sus estudios
a base de sablear a los amigos, chulear a sus blanquitas y otros
esfuerzos innecesarios, muchos sucumbieron ante el peso de la
miseria. Alguno todavía lo recuerda, y ejerce ahora un antiespañolismo
primario en el gobierno de Obiang, cuando esa generación debió
ser la clase modernizadora que asumiera el relevo tras el fracaso
de la primera parte de nuestra etapa independiente. España nos
abandonó –al igual que a miles de compatriotas refugiados en
Gabón y Camerún, ahora punta de lanza de la penetración
francesa en nuestro país-, y esos cuervos que crió le sacan
ahora los ojos.
Al
mismo tiempo, durante la guerra fría, las grandes potencias se
repartieron el mundo, y Africa fue relegada a los comunistas y a
los franceses. Macías anduvo jugueteando con ambos, en detrimento
de los derechos históricos y de los intereses económicos y
culturales españoles, y eso también se está pagando ahora. Cuándo
se habla de la pasividad de los guineanos, ¿qué se pretende que
hiciéramos frente a los submarinos soviéticos anclados en el
puerto de Lubá, y las tropas de elite cubanas entrenando a los
milicianos de Macías, armados con pistolas "Makarov" y
fusiles "Akalashikov"? ¿Alguno de los que tanto nos
critican nos dio alguna alternativa?
2)
A la muerte de Franco, la oposición guineana –que había
prestado valiosos servicios a la causa de la democracia española-
fue abandonada por la oposición española con el pretexto siempre
a mano de que era prioritaria la consolidación del régimen de
libertades en España, y después se ocuparían del tema guineano.
Sobre esta cuestión tengo un rico anecdotario, puesto que no
hablo de oídas: fui protagonista de muchas cosas, y me acuerdo
muy bien de las buenas palabras de mis interlocutores de entonces,
como Emilio Cassinello y Fernando Moran, a la sazón subdirector
general y director general, respectivamente, de Asuntos de Africa
en el ministerio de Exteriores por la mañana, y por la tarde
dirigentes del PSP; me acuerdo muy bien de mis reuniones y cenas
con Raúl Morodo, secretario general de ese PSP; recuerdo con toda
nitidez mis encuentros clandestinos con Enrique Múgica, con Luis
Yáñez, y con el propio Felipe González, la cúpula del PSOE,
con quienes compartí tardes que creía provechosas en el
"Estudio Jurídico" que poseían en la calle García
Morato, hoy Santa Engracia, antes y después de que les entregara
personalmente el famoso "dossier Trevijano". Tampoco he
olvidado mis conversaciones con Manuel Azcárate, con Ramón
Tamames y con Marcos Ana, prominentes dirigentes comunistas, que
nos prometieron, tras una vacilación inicial, apoyar nuestra
causa en beneficio de nuestros pueblos y como reparación de sus
olvidos eurocentristas. En nuestra constante búsqueda de
soluciones para nuestra causa, también nos reunimos con
prohombres de UCD, y recuerdo bien nuestros encuentros con el
ahora ministro Jaime Mayor Oreja y con Rosa Posada, citas que tenían
lugar en este mismo edificio de la calle Cedaceros. Me acuerdo muy
bien de los desplantes de la gente del Partido del Trabajo, de la
Liga Comunista Revolucionaria y de otros grupúsculos de la
extrema izquierda, quienes nos tacharon de
"reaccionarios" y "vendepatrias" porque en su
cabeza no cabía que denunciáramos los bárbaros crímenes de un
Macías apoyado al mismo tiempo por la Unión Soviética del
camarada Brezhnev, la China de Mao, "el gran timonel",
la Corea del Norte del Gran Hermano Kim il-Sung y la Cuba de
Fidel, la vanguardia mundial de la lucha de los proletarios, etc.,
etc., y todas esas cosas que se decían entonces. Pina Lopez-Gay -
¿donde estará ahora, por cierto?- nos echó de su despacho a
Paco Zamora, a Celestino Okenve y a mí por
"contrarrevolucionarios" y "agentes del
imperialismo" por osar decir que Macías era un monstruo
sanguinario y pedirles que intercedieran por el pueblo guineano
ante Pekín y La Habana.
En
resumen: por regla general, los españoles que no nos echaban de
sus despachos nos decían que primero había que aprobar la
constitución española, luego la prioridad se trasladó a la
necesidad de ganar las elecciones, luego la de consolidar la
democracia, luego la de hacer el cambio, luego... Me acuerdo de
todo eso, pero mientras tanto iban pasando los meses y los años y
los amigos, compañeros y camaradas españoles siempre encontraban
el pretexto adecuado para ir relegando la cuestión guineana,
mientras seguía muriendo gente en mi país.
Hasta
que se produjo el golpe de Obiang contra Macías. Mis buenos
amigos Miguel Esón y Narciso Ndjondjo, aquí presentes, recordarán
que el mismo 4 de agosto de 1979 los exiliados guineanos ocupamos
nuestra Embajada, y destituimos "por voto popular" al
Encargado de negocios, Pedro Nsue Ela, hoy uno de los más
conspicuos torturadores del régimen. También recordaran que
fuimos elegidos portavoces de la oposición el escultor Leandro
Mbomio y yo. Y en calidad de tales, entre otras muchas gestiones,
nos entrevistamos en el Ministerio de Asuntos Exteriores con el
director general de Africa, el embajador Mariano Uriarte,
entrevista a la que asistió también, junto con otros
compatriotas, el propio Miguel Esón. Planteamos al Gobierno español
que, para consolidar el régimen recién instaurado en Malabo y
asegurar su democratización frente a los elementos
involucionistas que todavía no habían perdido todo su poder y
andaban agazapados tras Obiang, debíamos regresar a Guinea todos
los políticos y profesionales guineanos residentes en España, no
para ocupar cargos, sino para constituir una fuerza de presión
política que impidiera los pasos atrás. Solo pedíamos a España
si no recuerdo mal, que nos facilitasen sitio en los aviones que
entonces despegaban diariamente hacia Guinea para llevar la ayuda
de emergencia, y todo lo demás dependería de nosotros mismos.
Recuerdo con claridad que el señor Director General nos respondió
con maneras muy airadas, impropias de un diplomático, y nos espetó
que éramos unos "subversivos" y unos
"comunistas" que intentábamos desestabilizar al
Gobierno del Consejo Militar Supremo. Y, poco más o menos, también
nos echó de su despacho. Juzguen ustedes mismos si tal iniciativa
no hubiera sido beneficiosa para la evolución del país, pues yo
sigo convencido, veinte años después, de que, de haber sido
apoyada por España, no estaríamos como estamos.
Por
su parte, el principal partido de la oposición en 1979, con una
ceguera que nunca he comprendido, se negó a que España
facilitara a Obiang la protección militar que solicitaba, y con
ello echó al país en manos de Marruecos, es decir, en realidad,
de Francia. Tras mi primer viaje a Guinea en octubre de 1979,
recuerdo que me entrevisté en varias ocasiones con Elena Flores y
el que después fue Secretario de Estado de Comercio, Luis de
Velasco, entonces "experto" del Partido Socialista en
temas guineanos porque había sido durante unos meses agregado
comercial en Malabo, y desde su prepotencia de "polítologos",
nunca demostraron la sensibilidad necesaria para encauzar
correctamente el tema.
Fracasadas
estas propuestas, lo lógico hubiera sido que se contase con los
profesionales guineanos residentes en España a la hora de
articular la cooperación entre los dos países, idea que también
plantee tanto al último Director General de la Oficina de
Cooperación con Guinea con UCD, Jesús Martínez Pujalte, como al
primer Director General de esa OCGE con los socialistas, Ricardo
Peydró y a su sucesor Salvador Bermúdez de Castro y que fue
desechada. Y cuando se me propuso a título individual unos años
después, en 1985, decidí aceptarla con la esperanza de que ello
significase un punto de inflexión en la postura de Madrid con
respecto a Malabo; lo cual, desgraciadamente, nunca se produjo, y
durante mi etapa como Director Adjunto del Centro Cultural
Hispano-Guineano me sentí una especie de huérfano, mal mirado
desde todos los lados por las más diversas causas.
3)
La etapa socialista significó, con respecto a Guinea, un modelo
de cómo no se pueden hacer las cosas. A la indefinición de los
primeros años, en los que se notaba una cierta hostilidad hacia
el tema por parte de ciertos sectores del Gobierno español, se
pasó a una especie de idolatría por Obiang. A este respecto,
recuérdese la comparecencia del Secretario de Estado Luis Yañez
ante el Congreso de Diputados para explicar la cooperación,
recogida en el Diario de Sesiones. Podemos destacar dos decisiones
especialmente trascendentales, y que no redundaron en beneficio de
nuestro pueblo: el "visto bueno" para la incorporación
de Guinea Ecuatorial en la zona del franco, otorgado a los
franceses en la reunión de La Granja de San Ildefonso, y la
visita de Felipe González a Malabo. Sinceramente, y con dolor,
constatamos que esa visita solo sirvió para que el abrazo de
Felipe González a Obiang cerrara los telediarios hagiográficos
del dictador, y Obiang se reforzara nacional e internacionalmente.
Yo estaba en Malabo y recibí a González en mi calidad de
Director en funciones del Centro Cultural Hispano-Guineano, uno de
los lugares incluidos en la visita, y donde se reunió con la
colonia española. Por esa misma época yo era también
corresponsal de la agencia EFE en Guinea, como bien recordará mi
jefe de entonces, Miguel Angel Aguilar, aquí presente. Por tanto
estaba en muy buena posición para observar y saber cuanto sucedió
entorno a ese viaje de Estado.
4)
Y llegamos a la etapa actual. Creo que todos ustedes pudieron ver
la campaña del Partido Popular en 1996, en la que se paseó a
Severo Moto y a su esposa Marga por mítines y demás saraos de
ese partido. Los guineanos creyeron que ello indicaba un nuevo
planteamiento de la cuestión, y, a partir del apoyo y potenciación
de un determinado líder, se iba a tomar en serio la causa de la
democratización de nuestro pais. Pero, una vez más, la situación
ha vuelto por donde solía, pues en tres años no hemos visto un
planteamiento coherente de la política española respecto a
Guinea Ecuatorial. Malabo sigue jugando con Madrid y sin mover
ficha, y el alejamiento de las dos capitales va significando también
el abandono de la presión para que Obiang democratice su régimen,
y Madrid ha ido perdiendo los instrumentos que tenía para
influir. Se espera, día tras día, que las cosas se arreglen por
sí solas, que Obiang cambiará como por arte de magia; cada cita
electoral convocada por Obiang se convierte en una nueva esperanza
para los que teniendo por obligación, por razón de su trabajo,
tomar decisiones al respecto, no se quieren enterar de la verdad
de lo que pasa en nuestro país, de la verdadera naturaleza del régimen
de Obiang, cuando sus veinte años de autocracia indican con
claridad meridiana que ni es demócrata, ni cree en la democracia,
ni está dispuesto a llevar un régimen de libertades y
transparente a Guinea Ecuatorial. Cada nuevo gobierno que se
instala en Madrid cree saberlo todo sobre Guinea, tener la solución
sobre Guinea, cuando Obiang les engaña a todos, les toma el pelo
a todos, y se jacta de ello. Sin pretender ser exhaustivo, solo
recordaremos que José Luis Leal, entonces ministro de Economía
de España, ya firmó acuerdos con Obiang, y esos acuerdos son hoy
papel mojado; que el general Saenz de Santamaría ya fue a Guinea
para establecer contactos políticos y militares con Obiang, y
esos contactos no dieron fruto alguno; que el general Gutiérrez
Mellado fue humillado en Guinea; que el propio presidente Leopoldo
Calvo Sotelo estuvo a punto de suspender su viaje a Guinea y
regresar a España en medio de su visita, por las constantes
desatenciones y afrentas recibidas; que Fernando Moran viajó a
Guinea, y no trajo ninguna buena impresión del trato recibido;
que a Adolfo Suárez, Obiang le prohibió viajar a Guinea y
continuar con el asesoramiento que había iniciado en 1991; que
Obiang le ha llegado a colgar el teléfono al Rey de España, según
se cuenta, y que el mismo Jefe del Estado español ha viajado ya
dos veces a Guinea, sin que el Presidente Obiang le haya hecho
caso alguno. Ante este cúmulo de desaires, ante este continuo
menosprecio, ¿qué mas hay que esperar de un personaje como
nuestro actual presidente? ¿Y qué se pretende que podamos hacer
los guineanos cuando el déspota se ha rodeado de unos 900
mercenarios marroquíes pagados por los franceses, quienes, además,
entrenan a los "ninjas" y a los gendarmes que torturan a
los ciudadanos y amedrentan hasta a los niños? ¿Qué queda por
intentar para que la racionalidad llegue a una mente obtusa y
primitiva como la de Teodoro Obiang? ¿Cuantos muertos espera la
comunidad internacional que pongamos sobre la mesa del tirano para
decidir que es hora de pensar en otras maneras de hace frente a la
situación guineana? ¿Es esto lo que se quiere? Llevamos diez años
de lo que se llama pomposamente "transición hacia la
democracia", pero no sólo no ha habido un solo avance, sino
que, por el contrario, hemos dado muchos pasos atrás en el
respeto de los derechos humanos y en el disfrute de las
libertades. Y no lo digo yo. Me remito al último informe, de
1999, del relator especial de Naciones Unidas, Alejandro Artucio.
Porque,
a lo largo de veinte años, Obiang ha sido aconsejado por
guineanos y extranjeros, y no ha hecho el más mínimo caso; al
contrario, las cosas se deterioran día a día, y las libertades y
el bienestar económico y moral aparecen cada día más como una
quimera. En estos veinte años se han sucedido las negociaciones y
los pactos, y Obiang no cambia. ¿Habrá que esperar que muera en
su cama mientras nuestro país desaparece?
Estos
son los hechos. Y estos hechos indican con claridad que los
guineanos poco pintamos en la solución de nuestra crisis, puesto
que las potencias interesadas –a las que se ha sumado Estados
unidos desde que producimos un petróleo que solo enriquece a
Obiang y su familia- hacen sus juegos de intereses al margen de
las necesidades y los deseos del pueblo de Guinea Ecuatorial.
Suministran armas a Obiang, y no podemos luchar con las manos vacías;
refuerzan su autocracia haciéndole cada día más rico, mientras
la oposición, como el resto de los ciudadanos, pasa hambre.
Nuestro futuro y nuestras vidas se deciden en Madrid, París o
Washington, y nosotros no tenemos en ello arte ni parte.
Es
cierto que los guineanos cometemos errores, y ni los ignoro ni los
disculpo. Pero también habrá que concluir que otros también los
han cometido y los cometen, que no todo es achacable a la
"desunión" de los guineanos, a la "poca
seriedad" de los guineanos, a la "pasividad" de los
guineanos y otras lindezas que escuchamos a diario. Reconozcamos
todos nuestros errores y, si de verdad quieren ayudarnos a
solucionar nuestra crisis y estas reuniones no sirven sólo para
que alguien cobre dietas o satisfaga su cuota diaria de
solidaridad con el tercer mundo, empecemos todos a ser serios.
Por
cierto, observamos un cierto grado de racismo en esos reproches.
Muchísimos guineanos vivimos aquí la Transición española, en
la que hubo más de cien partidos concurrentes a las elecciones de
1977. ¿Por qué Willy Brandt y los socialistas alemanes o suecos
no condicionaron su apoyo político y económico al PSOE a la unión
de todas las fuerzas políticas españolas? ¿No alegó el mismo
PSOE su "incompatibilidad moral" con Garcia-Trevijano
para dinamitar la Platajunta, empezando a actuar en solitario? ¿No
acudieron a esas mismas elecciones divididos incluso partidos
afines como los democristianos de Gil-Robles y de Ruiz-Gimenez? Si
todos los partidos españoles conservaron y defendieron sus siglas
y sus ideologías, ¿por qué se ha de exigir que los guineanos
simpatizantes de Blas Piñar se unan a simpatizantes del PSOE o de
Izquierda Unida? ¿Por qué no puede haber democristianos,
liberales, socialistas o comunistas guineanos? ¿Por qué se nos
niega a nosotros la pluralidad ideológica, esencia misma de la
democracia que tratamos de restaurar, frente al "no a las
ideas importadas" de Obiang, frente al monolitismo de Obiang?
¿Solo porque somos negros debemos ir todos juntos y en comandita,
revueltos ladrones, asesinos, traficantes de droga y otras gentes
de mal vivir, con gente honrada que ha defendido siempre nuestro
derecho a la libertad? ¿No les parece sospechosa esa insistencia,
que se repite desde los indicios de la Transición española y que
se ha convertido en coartada para no ayudar al pueblo guineano a
superar su crisis? En mi opinión, cada guineano deber ser libre
de pensar como quiera, de fundar los partidos que crea
conveniente, y todas las opiniones ideológicas deben tener cabida
y ser legalizadas. Solo el pueblo guineano a través de elecciones
libres, puede decidir que partidos sobreviven y cuales deber
perecer por no merecer su confianza. Eso es la democracia y no
otra cosa.
Pero
el problema fundamental al que nos enfrentamos hoy no es, a mi
juicio, la cuestión étnica, ni la crisis económica, ni el
infradesarrollo, ni siquiera el déficit democrático, aunque
todos y cada uno de estos temas sean asignaturas pendientes. El
problema principal de Guinea, hoy, es la supervivencia misma de
nuestro Estado, si Guinea es viable o inviable. La adscripción de
nuestro país a la zona del franco y a las estructuras de la
francofonía significa la pérdida de nuestra identidad, la
perdida del elemento difernciador frente a los países vecinos,
anglófonos, lusófonos y, sobre todo, francófonos, y parece que
son cada día más numerosas las voces que claman el reparto de
nuestro país. En mi opinión, los bubis, los bisió, los ndowés,
fernandinos y annoboneses pueden reclamar legítimamente sus
derechos en un Estado guineano, descentralizado y plurietnico,
frente a la mayoría fang. Pero ¿se atreverán a seguir
reclamando esos derechos, o esa reclamación será más efectiva o
mejor atendida si la isla de Bioco se convierte en territorio
nigeriano? ¿Gabón o Camerún respetarían mejor la etnicidad de
ndowés y bisiós o annoboneses? Esa es la pregunta a la que habría
que responder en primer lugar.
Porque
el hecho aquí, hoy, es que ni mi buen amigo Weja Chicampo, bubi,
ni yo, fang, podemos vivir en Guinea Ecuatorial, por las mismas
razones. Mis buenos amigos Terencio Luis Ngundi o Marcelino
Bondjale o Paco Zamora tampoco pueden decirme que están más
oprimidos que yo, porque el gobierno de mis supuestos hermanos
fang no me ha servido de nada, al igual que a ellos. Mi convicción
personal, después de haber vivido casi diez años en la Guinea
Ecuatorial de Obiang y su camarilla, es que muchos de los
problemas que nos ocupan innumerables horas de discusiones son
creados artificialmente por la dictadura para que nos
entretengamos, mientras ellos se ríen de nosotros los demócratas.
El problema de Guinea es la dictadura, y hay que luchar contra
ella, todos juntos pero cada cual desde sus posiciones, si es que
de verdad sentimos Guinea Ecuatorial, si nos une su bandera, si
nos importa la Patria, que son conceptos que no podemos dejar que
se prostituyan en la boca exclusiva de ellos. Nos pertenecen a
todos, y ya es hora de reclamarlos como marco institucional para
realizar la democracia, una democracia en la que quepamos todos, y
los demás anhelos de nuestra sociedad.
A
partir del patriotismo, a partir de una nueva concepción del
nacionalismo, podemos articular nuestro Estado sobre sólidas
bases de solidaridad y de libertad, pero también de tolerancia y
de respeto. Todo lo demás, en mi opinión, sólo favorece la
consolidación de la tiranía, que ya lleva más de treinta años
sojuzgándonos a todos los componentes de nuestro Estado, sobre
todo a los que creemos en la libertad y la justicia. Hagamos lo
contrario que Obiang, quien, diciéndose "nacionalista",
está vendiendo el país de todos cacho a cacho y sector por
sector; al tirano le importan un bledo la Patria y sus habitantes,
y no podemos seguir su juego. Mientras discutimos aquí, muere
gente de enfermedades curables, hay gente en la cárcel, desde
Felipe Ondó Obiang y Guillermo Nguema Ela –que son de Mongomo,
pero a los que hay que defender porque se han convertido a la
democracia y son seres humanos injustamente torturados-, hasta los
bubis juzgados en el macrojuicio de Malabo. Mientras hablamos y
hablamos, la gente muere en cada aldea, o escapan a Gabón y Camerún
atravesando selvas y mares en condiciones precarias. Mientras
hablamos y hablamos, el país va desapareciendo. Por eso digo, y
termino, que no hay que seguirles el juego. Creo sinceramente que,
hasta que no asumamos estos conceptos, no podemos decir que la
opción que se ofrece al pueblo desde determinados partidos o
grupos de la oposición es mejor que la que tiene, pues sólo sería
la opción de los disturbios, de la inestabilidad, del odio; en
definitiva, del caos diseñado por un dictador que no ama a su país,
por un militar traidor que ha decidido terminar con nuestra nación.
No le hagamos el juego.
Editado y
distribuido por ASODEGUE
Índice
Noticias
|
|
|