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BOLETÍN NOTICIAS DE GUINEA

Nº 15 Junio-Julio 1999

SUMARIO

 - Obiang vuelve a nombrar al "nuevo gobierno" de siempre.
 - Nueva modalidad de gobierno de "unidad nacional".
 - El FMI hace un diagnóstico pesimista de la economía guineana.
 - Agresiones contra varias rogías
 - Situación de los detenidos en Black Beach y Yaundé
 - Se celebra en Libreville: semenario sobre seguridad y mantenimiento de la paz.
 - Unos preparativos costosos y algo accidentados.
 - La cumbre de la CEEAC-CEMAC.
 - Siguen las disputas fronterizas. Ahora Guinea-Camerún.
 - Relaciones Guinea-España: viajes y declaraciones.
 - Noticias breves.

OPINIÓN

- La solución no depende de los guineanos por Donato Ndongo-Bidyogo.
 

OBIANG VUELVE A NOMBRAR AL "NUEVO GOBIERNO" DE SIEMPRE.
En la tarde del día 21 de julio se hacía pública la lista completa de los ministros de Estado, ministros-delegados, viceministros y secretarios de Estado, hasta un total de 41 (si incluimos al Primer Ministro) que integran el "nuevo gobierno" guineano. Se cerraba así el periodo de interinidad iniciado a principios de año con la convocatoria de elecciones generales.

El nuevo gabinete, considerado en medios opositores como "el peor gobierno de Obiang" está marcado por el signo de la continuidad al que no escapan los cambios producidos en los ministerios de Asuntos Exteriores y Minas e Hidrocarburos. Obiang defrauda no solo los deseos de cambio del conjunto del país, sino incluso los de su propio partido, el PDGE.

Ningún detalle de la distribución de los ministerios refleja la situación de provisionalidad obligada por la grave enfermedad del presidente Obiang. Es, de nuevo, un gobierno que mira al pasado y evidencia la incapacidad del presidente y su entorno para conducir un proceso de apertura política que satisfaga los deseos de la población.

El proceso de renovación gubernamental daba comienzo el 5 de julio con la presentación de la dimisión del gobierno anterior. El día 9 se anunciaba la renovación de Seriche Dougan para el puesto de Primer Ministro. Angel Serafín Seriche Dougan de 53 anos de edad ocupa este cargo desde marzo de 1996 y había sido confirmado en su puesto en enero de 1998. Es bubi y, supuestamente, descendiente del rey Malabo jefe de la primera resistencia de los bubis frente a la colonización española. Forma parte del Comité Central del PDGE y es compañero del presidente en actividades no siempre confesables.

El día 20 se conocieron los nombres de los dos Viceprimeros ministros: Miguel Oyono Ndong Mifumu repite como Viceprimer Ministro Primero esta vez con las competencias de Agricultura y Desarrollo rural (cartera que había ocupado ya a principios de la década). Miguel Oyono está considerado en algunos círculos como un posible sucesor de Obiang, es natural de Eseng-Enog (Mikomeseng) en la región continental, ingeniero químico, "duro entre los duros" del régimen. Su paso por el ministerio de Asuntos Exteriores se ha visto alterado en el último periodo por la aproximación de los conflictos a la zona del Africa Central en la que está Guinea Ecuatorial, y por la manifestación de disputas fronterizas con todos los países limítrofes a consecuencia de la aparición de importantes yacimientos petrolíferos. No se le conoce éxito alguno en estas gestiones. Ha aparecido siempre enfrentado con las distintas administraciones españolas con las que ha debido coexistir, en las que, además, gozaba de escasas simpatías. Su posición dentro del PDGE, sin contar el decidido sostén que le proporciona Obiang, quedó debilitada tras su fracaso en las primarias que celebró este partido a principios de año.

Como Viceprimer Ministro Segundo y Ministro de Interior, repite Demetrio Elo Ndong Nsefumu, otro perdedor de las primarias de su partido. Las competencias de los ministros del Interior guineanos difieren mucho de las habituales en este cargo ya que la autoridad sobre las fuerzas de policía y sobre las autoridades distritales la ejerce directamente Obiang junto con sus hermanos. Ndong Nsefumu es poco más que el jefe de los alcaldes y responsable de la preparación de las elecciones. Durante su mandato anterior mantuvo abierta la comunicación con los partidos opositores, lo que no les salvó del hostigamiento y la represión característicos del régimen guineano. Su presencia en el gobierno responde a la idea que Obiang se hace de los equilibrios necesarios dentro del "clan de Mongomo".

Santiago Nsobeya Efuman cambia la embajada en Madrid por el ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación. Es natural de Añisok en la región continental. Parece difícil imaginar una labor más anodina que la llevada a cabo por Nsobeya durante su estancia en Madrid. Las últimas iniciativas, incluso, tomadas por los amigos de Obiang en España se han producido en un periodo en el que ha estado ausente de la embajada (salió para Malabo en el mes de febrero y ha vuelto hace unos días). Personaje gris y disciplinado, ha tenido algún problema con personas de su entorno a los que se les relacionó con el tráfico de drogas. Parece haber expresado en los últimos tiempo, y en privado, su intención de mejorar las relaciones con nuestro país.

En el ministerio de Minas e Hidrocarburos se produce la sustitución de Juan Oló, que ocupaba esta cartera desde 1982 por Cristóbal Mañana, hasta ahora secretario general en el mismo ministerio. Oló está emparentado con Obiang y se le ha considerado siempre como el "hombre de los americanos" en los temas petroleros; está entre el grupo de personas que conoce y administra los ingresos que proceden de estas explotaciones. Se presentó en las primarias de su partido por Mongomo, siendo claramente derrotado (tuvo un incidente de una cierta gravedad en el que su coche fue apedreado). Los rumores de Malabo le sitúan próximamente como embajador en Camerún.

Cristóbal Mañana estudió en nuestro país en los años ochenta con una beca de REPSOL, empresa hacia la que mantiene buena predisposición y a la que estaría dispuesto, parece, a reconocer participación en alguno de los yacimientos guineanos.

La cartera de Economía estará ocupada por Miguel Abia Biteo hasta ahora ministro-delegado en el mismo departamento. Bubi, natural de Basakato, de unos cuarenta años, estudió ingeniería en Rusia, es persona muy relacionada con las empresas petroleras norteamericanas.

Para Educación, Ciencia y Francofonía repite Santiago Ngua Nfumu, ardiente partidario del presidente Obiang, ha mantenido frecuentes y agresivas polémicas con el programa para Guinea de Radio Exterior de España.

También repite en Información, Cultura y Deportes, Lucas Nguema Esono, Luquito, natural de Mikomeseng, administrador de distintos negocios de la familia Obiang, fue expulsado de España en 1988 (ocupaba el puesto de primer secretario de la embajada) por tráfico de estupefacientes: heroína y marihuana. Determinadas informaciones le caracterizan, además, como torturador. Tuvo una amplia relación con los medios de comunicación españoles durante el "juicio de los bubis" del pasado año. Venció ampliamente en las primarias de su partido por Mikomeseng, siendo una de las pocas personas ligadas al "aparato" del PDGE que obtuvo esos resultados.

Ricardo Mangué Obama, Riki, pasa a ser ministro de Trabajo y Seguridad Social (era Ministro Secretario General de la Presidencia), una de las carteras "delicadas", en las que se maneja bastante dinero. Del núcleo duro del ngemismo, es licenciado en Derecho y Ciencias Políticas, estudió en Madrid.

Teodoro Nguema Obiang repite como ministro de Pesca, Bosques y Medio Ambiente. Teodorin, hijo mayor de Obiang, continuará así como el "factotum" del sector maderero en Guinea, en el que decide sobre presencia y/o expulsiones de las distintas empresas. Es accionista de buena parte de ellas. Simultaneará este puesto con el de presidente de Elf-Guinea Ecuatorial que ocupa hace un año. Se había especulado con la posibilidad de que ocupase puestos más importantes en el gobierno dada la perspectiva "sucesoria" abierta en Guinea.

Entre las pocas incorporaciones se cuenta la de Florencio Nkogo Ndong que dirigirá el ministerio de Obras Públicas, Hábitat y Urbanismo. Conocido torturador, ha ocupado en los últimos siete años el puesto de delegado gubernativo en Añisok (región continental).

A Juventud y Deportes pasa Vidal Choni Becoba, bubi, natural de Rebola, ha sido gerente de Casa Mayo, alcalde de Malabo, Gobernador de Río Muni y ministro de Agricultura. Se dudaba de su futuro político tras el fracaso cosechado en las últimas elecciones legislativas en las que los bubis del PDGE fueron literalmente "barridos" por la oposición.

Repiten además: Alejandro Evuna en el ministerio de Misiones; Antonio Nve Ngu como Portavoz; Ruben Mayé Nsue en Justicia y Culto (donde repite también como viceministra Evangelina Oyó Ebule); Juan Antonio Ndong en Sanidad; Melanio Ebendeng es el eterno ministro-delegado de Defensa; Clemente Ngonga Onguene como ministro-delegado de Interior y Corporaciones Locales.

Marcelino Oyono Ntutumu es ministro de Comunicaciones y Transporte. Marcelino Nguema Onguene, antes presidente del Parlamento y claramente derrotado en las primarias del PDGE, es ahora Ministro Secretario General de la Presidencia. Teresa Efua Asongono es ministra de Asuntos Sociales y de la Condición Femenina. Constantino Ekong Nsue es Ministro de Industria, Comercio y Pymes; viceministro en este departamento es Basilio Ava, en su día número dos en el Partido del Progreso. Ministro de Planificación y Desarrollo Económico sigue siendo Fortunato Ofa Mbo. La Secretaría de Estado para Asuntos Sociales y la Condición Femenina la ocupa Purificación Oliveira Babo y la de la Función Pública y Reforma Administrativa, Caridad Besari Borilo...

¿Qué ha pasado con los opositores? Ninguno ocupa puestos superiores a viceministro. Así: Tomás Mecheba, líder del minúsculo Partido Socialista de Guinea Ecuatorial, ocupa el puesto de viceministro de Sanidad. De origen combe, Mecheba es un personaje dudoso que ha llevado una carrera política errática en la que se alternan periodos de colaboración con Obiang con otros en los que a fuerza de actitudes vociferantes ha querido encabezar a la oposición...

Carmelo Mba Bakale, presidente de APGE (el partido de Miguel Esono) es viceministro de Agricultura. Miguel Esono, el dirigente más conocido de esta formación, renunció a participar en el gobierno y denunció la política de colaboración con el sistema de determinados partidos "opositores".

Roque Maria Oyono, del partido CSDP, de Secundino Oyono, es viceministro en Trabajo y Seguridad Social.

Carmelo Modú, de UDS, es viceministro de Obras Públicas, Alfonso Nsue Mokuy de Coalición Liberal (en su día presentador de televisión) es Secretario de Estado de Prensa Radio y Televisión.

El resto de los partidos que presentaron terna para incluirse en el gobierno (todos menos CPDS y UP) no han sido agraciados por ahora con ningún cargo.

Finalmente, y según nuestras cuentas, desde el punto de vista étnico la distribución es como sigue: 32 fang, 6 bubis (incluyendo a Seriche Dougan). 2 combes y 1 annobonés.

NUEVA MODALIDAD DEL GOBIERNO DE "UNIDAD NACIONAL".
En la política oficial guineana todo había quedado aplazado hasta "después de la CEMAC", aunque a lo largo del mes de junio se han ido haciendo más explícitos los enfrentamientos entre los grupos que han ido apareciendo en el entorno de Obiang de cara al "trámite sucesorio" y que, en el momento actual son, al menos, tres: el encabezado por Teodorin, que cuenta con el apoyo inequívoco de su madre, Constancia Mangue, la primera dama del país; el de los hermanos de Obiang (en especial del conocido torturador Armengol Ondo Nguema Mbasogo) y el que dirigen Felipe Ondó y Guillermo Nguema Elá (máximos dirigentes de la formación ilegal Fuerza Democrática Republicana, encarcelados desde hace mas de un año en el penal de Black Beach), que parece haber recibido el aval de alguno de los "ancianos de Mongomo".

Sobre este telón de fondo se iniciaron en la última semana de junio los contactos del presidente Obiang con los partidos de cara a la constitución de un nuevo gobierno. El primero en ser recibido fue Convergencia para la Democracia Social (CPDS) grupo que hasta la fecha no había participado nunca en este tipo de negociaciones.

El 29 de junio Obiang acompañado de los máximos responsables del ministerio del Interior, Demetrio Eló Ndong Nsefumu y Clemente Ngonga se reunió durante dos horas y cuarto con Santiago Obama, Plácido Micó y Celestino Bakale, presidente, secretario general y responsable de relaciones exteriores, respectivamente, de la formación opositora. Obiang pidió al CPDS que se mostrase dispuesto a formar parte de un futuro gobierno, aunque sin ofrecerle ninguna garantía de que eso fuera a producirse. Por parte del CPDS se argumentó que esa participación debería estar condicionada al resultado de un periodo de negociaciones en el que se acordaría el programa a desarrollar por el futuro gobierno. Deberían formar parte del mismo, además, "las fuerzas políticas representativas de la oposición, capaces de encontrar una salida a la situación del país", y especialmente Unión Popular (UP). Plantearon también que el presidente debería iniciar los trámites legales para repetir las elecciones legislativas disolviendo el Parlamente. Obiang se negó a esta petición, argumentó que la victoria del PDGE era innegociable y que el programa del gobierno sería el del PDGE.

Aunque en esta entrevista se habló ya de "gobierno de unidad nacional" fue en los días sucesivos en las reuniones con UP y con algunos de los otros partidos cuando Obiang y su entorno acabaron de perfilar su particular versión de esta fórmula política. El 5 de julio, inmediatamente después de que el gobierno presentase la dimisión el viceprimer ministro saliente Demetrio Eló Ndong Nsefumu reunió a representantes de los partidos políticos y les comunicó la intención del presidente de que se formase un gobierno de "unidad nacional" con las características siguientes:

  • La política a aplicar por el gobierno de "unidad nacional" será la del PDGE.

  • Cada uno de los partidos opositores contará con una cartera en dicho gobierno. Obiang será quién decida la cartera que corresponda a cada partido.

  • Los partidos tendrán veinticuatro horas para presentar una terna de sus militantes de entre los que Obiang elegirá al ministro correspondiente.

La iniciativa del presidente fue recibida con autentico entusiasmo por los partidos denominados "concurrentes", "compañeros de viaje" de Obiang, que han colaborado en los últimos gobiernos del dictador y que, en realidad, carecen de militantes y de implantación entre la población guineana.

Los partidos mayoritarios, CPDS y UP, renunciaron a formar parte del gobierno en estas condiciones. UP envió una nota al dictador comunicándole su posición y CPDS emitió un comunicado en el que se decía:

"Esta respuesta a la propuesta de la oposición democrática demuestra, una vez más, la nula voluntad política del Jefe del Estado y su régimen para buscar una salida dialogada y consensuada a la difícil situación política que atraviesa el país.

Convergencia para la Democracia Social (CPDS) rechaza la oferta del régimen y la considera una burla al pueblo de Guinea Ecuatorial, así como una desconsideración a la oposición democrática y una grave irresponsabilidad política cuya consecuencia es seguir en el hundimiento del país en el subdesarrollo, en la miseria y en el ostracismo político sin precedentes".

Fabián Nsue, secretario general de UP, declaraba a France Presse (7 julio), "el poder no ha tenido en cuenta nuestro punto de vista sobre los resultados de las últimas elecciones, que son el resultado de un proceso fraudulento"..." Está fuera de toda duda que no participaremos en un gobierno del que no conocemos ni los ministerios, ni el programa político".

Los partidos menores de la oposición acabaron por mostrarse dispuestos a participar en el futuro gobierno y, a pesar de percibir en la iniciativa de Obiang una maniobra para ganar partidarios en sus ejecutivas que puede acabar por desestabilizarlos, presentaron sus ternas respectivas.

El día 9 de julio Obiang añadía tres nueva "orientaciones" para el gabinete de "unidad nacional". En el ámbito económico el nuevo gobierno debería "reforzar su credibilidad y la del país" ante la comunidad internacional y especialmente "ante el FMI y el Banco Mundial". En el ámbito político debería actuar de modo que "todos los partidos políticos participen efectiva y libremente en la democratización del país", lo que (de creer a Obiang) no se contradecía con la tercera, "materializar el programa del PDGE, a fin de mejorar las condiciones de vida de la población".

El día 12 Unión Popular hacía publica una resolución firmada por su Presidente del Comité de Disciplina Nacional y su Vicepresidente Primero por la que se expulsaba a Carmelo Mokong Onguene, Secretario Ejecutivo de Relaciones Internacionales, por su "ansia de ocupar el escaño parlamentario" que se le había concedido y por su intención de participar en el gobierno con independencia de las decisiones colegiadas de la dirección nacional del partido. El presidente de UP, Andrés Moisés Mba Adá en unas declaraciones reproducidas por France Presse el 19 de julio anunciaba también la expulsión de Claudio Bosoka, "elegido" por la circunscripción de Malabo. La actitud de Mokong Onguene y de Bosoka "va contra el partido y contra nuestro pueblo que lucha por una autentica democracia en Guinea Ecuatorial", decía Mba Ada. Carmelo Mokong respondía ya desde la oficial Radio Malabo acusando de "deriva autoritaria" a la dirección de Unión Popular.

La lista del nuevo gobierno, publicada el día 21, dejaba a las claras lo que no había sido sino otra operación más de marketing político.

EL FMI HACE UN DIAGNOSTICO PESIMISTA DE LA ECONOMÍA GUINEANA.
La misión del FMI que visitó Guinea en la segunda semana del pasado mes de mayo emitió un informe que comienza refiriéndose a los acuerdos de la Conferencia Económica Nacional (Bata, septiembre 1998) y a una carta del presidente Obiang dirigida al Director Ejecutivo del FMI, en la que se apostaba por una gestión económica clara y se solicitaba el apoyo de esa institución para un nuevo Programa de Ajuste Estructural.La misión ha encontrado, sin embargo, una notable diferencia entre el discurso oficial y la realidad de la economía guineana. Se han apreciado importantes desviaciones en la ejecución del Presupuesto por parte de las autoridades del país. La misión se refiere como uno de los principales problemas, al hábito de solicitar anticipos por parte del gobierno a las empresas petroleras (ver NDG nº 14), con cargo a los ingresos que estas deben hacer al Tesoro guineano. Como consecuencia de estas prácticas, los ingresos petrolíferos del año 1999, serán inferiores a los del 98. También resalta la misión del FMI la falta de control sobre el gasto público, hecho que se habría agudizado con las inversiones previstas para la cumbre de la CEMAC. Tan grave ha llegado a ser la situación, que es posible que el gobierno guineano tenga serios problemas para hacer frente a sus compromisos de caja antes de diciembre de 1999. (Como se recordará se produjeron ya tensiones en este sentido el pasado mes de mayo, cuando el gobierno hubo de atrasar el pago del sueldo a un número importante de funcionarios).

La misión del FMI manifiesta, finalmente, que en las condiciones actuales no puede aceptar la propuesta del gobierno guineano para un nuevo Plan de Ajuste Estructural, sin embargo, le concede un plazo de seis meses para cambiar las tendencias. En el primer semestre del año 2000 una nueva misión visitará Guinea y podrá pensarse en un nuevo programa.

De acuerdo con los datos del propio FMI, los ingresos del estado guineano debidos al petróleo estarían entre los 51.112 millones de francos CFA, correspondientes a 1996 y los 78.225 millones que se calculan para el año 2000. Los anticipos obtenidos de las petroleras ascendieron a más de 7 millones de dólares en 1996, unos 4.000 millones de francos CFA.

Una delegación del FMI, encabezada por su director general adjunto Alassane Dramane Ouattara, realizó una visita de cuarenta y ocho horas a Malabo los días 21 y 22 del pasado junio. Oficialmente Ouattara hacía una "visita de despedida" dado que piensa volver a la política activa en su país (Costa de Marfil). Se entrevistó con Seriche Dougan y con el presidente Obiang.

AGRESIONES CONTRA VARIAS ROGIAS.
En la madrugada del pasado día 5 de junio un grupo de personas uniformadas, que ocupaban dos vehículos procedentes de Malabo, quemaron varios santuarios bubis (dos en Bososo y tres en Basakato) al tiempo que hacían disparos al aire. Los agresores intentaron justificar sus actos diciendo que en las rogias (chozas bubis dedicadas al culto tradicional) se realizaban conjuros para propiciar la enfermedad de Obiang. Este tipo de agresiones se han repetido los días 12 y 13 en el poblado de Barriobé.

Ha habido también varias detenciones en las mismas localidades entre las que destacan las de Felipe Nchana, Justo Riquechi y Riocaló Aqueriaco todos ellos naturales de Bososo. Felipe Nchana, de más de sesenta años de edad, fue torturado y hubo de ser internado en un hospital durante varios días.

El día 15 el partido Convergencia para la Democracia Social (CPDS) publicó un comunicado en el que se condenaba el comportamiento de los agresores, inequívocamente ligados al gobierno guineano, que atentan contra los "sentimientos religiosos y los derechos culturales de los bubis". Este comportamiento, sigue diciendo el comunicado, es el principal "obstáculo contra la sana convivencia" de los pueblos que integran Guinea y supone una continuación de la política de acoso contra los bubis. La isla de Bioko, añade el CPDS, está plagada de barreras militares "lugares de humillación contra los isleños (...) a ningún fang se le multa o se le detiene en una barrera en la isla de Bioko por no estar en posesión del carnet de identidad, el bubi corre el riesgo de ser saqueado, humillado y tratado como ciudadano de segunda clase". El comunicado acaba denunciando la "violencia institucional", responsabilizando al gobierno de las consecuencias que puedan acarrear este tipo de actos y denunciando que no se hayan producido detenciones entre los agresores.

SITUACIÓN DE LOS DETENIDOS EN BLACK BEACH Y EN YAUNDÉ.
Las noticias que llegan del interior de Black Beach son siempre difíciles de contrastar. Parece que los guardianes cuentan ahora con la colaboración de tres "arrepentidos" que cambian una cierta mejoría en su situación de cautiverio por informaciones sobre otros presos. Dos de ellos son Tomás Batapa y Jerónimo Sipele, condenados a 26 y 12 años respectivamente. Sus denuncias habrían acarreado una paliza a la hermana de uno de los detenidos, Manuel Rigetema, de nombre Inés cuando iba a llevarle comida el día 5 de junio.

La situación sanitaria de los encarcelados es mala, debida en la mayoría de los casos a los efectos que el clima de humedad que se padece en el penal tiene sobre dolencias anteriores no bien curadas o que han aparecido ya en prisión. A esto se añaden las condiciones de ausencia total, o de muy escasa, atención médica. Las últimas noticias hablan de Mbé Bita, agrónomo, colaborador en un proyecto de Vetermon y al que se acusó de matar a un cabo de policía y de ensañarse con el cadáver. Mbé Bita tendría una dolencia renal grave.

Continúan detenidos en Yaundé, Atanasio Bita, Remigio Mete, Gabriel Salomón Echuaca y Epifanio Moaba. Huidos de Guinea hace aproximadamente un año tras haber vivido escondidos en Malabo cerca de seis meses, fueron detenidos por la policía camerunesa en la madrugada del dieciocho de febrero. En la actualidad se les ha reconocido su condición de refugiados por el ACNUR, lo que garantiza que no serán repatriados a Guinea. Sus expedientes han sido enviados a la Sección de Reasentamiento del ACNUR en Ginebra donde se está a la espera de poder trasladarlos a otro país más seguro para ellos. Pese a la evidente lentitud con la que se están produciendo los acontecimientos, ACNUR asegura que tienen la consideración de "casos urgentes".

SE CELEBRA EN LIBREVILLE UN SEMANARIO SOBRE SEGURIDAD Y MANTENIMIENTO DE LA PAZ.
Entre los días 17 y 19 de junio tuvo lugar en Libreville un seminario sobre "mantenimiento de la paz en Africa" organizado por Gabón y por Francia a fin de impulsar la aplicación del "concepto RECAMP" (Reforzamiento de las Capacidades Africanas para el Mantenimiento de la Paz).

Detrás de esas siglas está la formula diseñada por Francia en 1998 y presentada en la reunión de la UEO de Lisboa (septiembre 98), y por el propio presidente Chirac en la XX Cumbre de la Francofonía del pasado noviembre en París. La RECAMP tiende a sustituir a las intervenciones directas del ejército francés en Africa por acciones de fuerzas africanas organizadas regionalmente.

Es una iniciativa que parece poder integrarar a otras tomadas en el ámbito de la OUA y de Naciones Unidas. La Organización de las Naciones Unidas, presente en el seminario a través de su Comité Consultivo Permanente para la Seguridad en el Africa Central (CCPNUSAC) "no puede por si sola jugar el papel de gendarme del mundo y ha introducido, en consecuencia, la idea de mantenimiento de la paz a través de organizaciones regionales" argumentaba al respecto el Viceprimer ministro de Gabón, Enmanuel Ondo-Methogo. "Tiene la doble ventaja, no solo de respetar los acuerdos de cooperación que ligan a Francia y a los países africanos, sino que, además, responde al deseo de la ONU de crear en cada Estado un potencial, en recursos humanos y materiales, dispuesto a intervenir si fuera necesario en las regiones afectadas", añadía.

El embajador francés para los temas de la RECAMP, Gabriel de Bellescize, precisaba que la reunión de Libreville responde a "la voluntad de los pueblos africanos de tomar en sus manos su propio destino y a la voluntad de los países occidentales y las organizaciones internacionales de sostener esta voluntad", y es que el nuevo esquema para la defensa y la seguridad supone que Francia apoyaría a las intervenciones de las fuerzas africanas mediante recursos económicos y logísticos. La primera experiencia de este tipo se ha llevado a cabo en Guinea-Bissau en los últimos meses con resultados no precisamente brillantes...

Las sesiones de trabajo del seminario se han dividido en dos módulos, uno diplomático y el otro militar, y han intentado resumir las experiencias de las fuerzas de intervención en Africa del Oeste y la República Centroafricana. Han asistido representantes de una treintena de países africanos (Angola, Camerún, Gabón, Nigeria, Senegal, Costa de Marfil, Zimbabwe, Suráfrica, Ghana, Ruanda, la República Democrática del Congo y Guinea Ecuatorial entre otros) y de Francia, USA, Inglaterra, Portugal, Canadá, España, Rusia, Alemania, Bélgica... y de la UEO y la UE. Las conclusiones de la reunión han ido en el sentido de organizar unas maniobras conjuntas, el próximo enero, en la región de Lambarena (Camerún) en las que participaran 600 hombres. Han insistido, naturalmente, en el sometimiento de sus acciones a los principios de la Carta de Naciones Unidas y en la importancia que en ellas tendrá la "componente humanitaria"...

UNOS PREPARATIVOS COSTOSOS Y ALGO ACCIDENTADOS.
La Cumbre de la CEEAC-CEMAC ha llevado consigo la realización de una serie de obras en Malabo que han sido calificadas de "derroche injustificado" por los partidos de la oposición y fueron desaconsejadas por el FMI. Todas estas obras se han llevado a un ritmo frenético, con un notable desorden y han tenido poco uso en los días de la cumbre. Se ha empleado fundamentalmente mano de obra extranjera (senegaleses, cameruneses, ghaneanos, nigerianos...).

El Palacio de Conferencias se le encargó al arquitecto senegalés Pierre Goudiaby que "ha hecho llegar desde Senegal a más de 200 especialistas y obreros de la construcción que trabajan sin descanso para hacer en diez meses lo que otras grandes empresas hubieran necesitado no menos de dos años" (Le Soleil. Dakar.9 junio 99). En su construcción se ha utilizado según fuentes opositoras "arena de Inglaterra, mármol de Costa de Marfil, cemento de Camerún y muebles de la Arabia Saudí". Tiene una capacidad de 600 plazas, un diseño calificado de sorprendente, está situado en el barrio de Banapa y fue utilizado una sola vez durante la Cumbre.

El Palacio del Pueblo, una construcción levantada en los años 20 por los colonizadores españoles, ha sido remozado "con mármol de Carrara, mobiliario de época, espejos y cristales de una sociedad italiana, todo ello por un montante de 1600 millones de F CFA" (France Presse, 23 junio 99).

Se inició la construcción de 16 residencias oficiales algunas de las cuales no estuvieron terminadas para la fecha necesaria y otras no se ocuparon. Se renovaron varios edificios oficiales como el ministerio de Asuntos Exteriores y el de Bosques y Medio Ambiente y varios hoteles. Se prolongó la pista de aterrizaje del aeropuerto y se construyó una terminal especial para acoger personalidades.

Los americanos, siempre a cuenta de los ingresos del petróleo, habían reparado unos meses antes un puente en la carretera que une Malabo con el aeropuerto que resultó seriamente dañado en una riada en septiembre del 98 y recibieron el encargo de poner en funcionamiento una nueva central eléctrica, con turbinas de gas, que solucionase la falta de energía que padecían de manera intermitente la mayoría de los barrios de la ciudad, A fecha de hoy los cortes de luz siguen siendo diarios en las horas de la noche, las de mayor consumo.

Los semáforos funcionaron los días de la Cumbre, ahora solo quedan activos dos o tres en toda la ciudad. Soldados al mando de un teniente coronel barrieron el centro de Malabo los días 12 y 13 de junio.

Los amigos de Obiang en España dirigieron la edición de una publicación especial destinada a los asistentes a la Cumbre, denominada Malabo, vistosa y no exenta de buen gusto, que se anunciaba como gratuita y se distribuyó así en la embajada guineana en Madrid, aunque en el hotel Ureka de Malabo costaba 3000 F CFA. En el momento de redactar este boletín ignoramos cuanto le costó al gobierno guineano.

Jeune Afrique, publicó dos entrevistas al dictador en sus números 2002 y 2004 en las que uno de su Directores Generales Adjuntos, François Soudan, exhibía una ignorancia de los temas guineanos y una "ingenuidad" francamente sospechosas. Ambos números formaban indudablemente parte del marketing de las cumbres.

Las obras de Malabo sufrieron un parón en la segunda semana de junio tras descubrirse el cadáver, en la madrugada del 8 al 9, de Sergei Ivania, de nacionalidad rusa, de cuarenta años de edad y que desde hace cuatro trabajaba como piloto del presidente Obiang.

Aunque la versión oficial habló inmediatamente de suicidio atribuido a un desengaño amoroso (su amante le habría abandonado por un ciudadano de origen filipino), la autopsia puso de manifiesto fracturas y numerosas heridas por todo el cuerpo que desmentían aquella versión. En los días sucesivos la policía guineana detuvo a más de un centenar de los obreros de distintas nacionalidades que trabajaban en las obras, aunque sin establecer en ningún caso indicios de culpabilidad clara de ninguno de ellos. Sus compañeros respondieron a estas medidas con una huelga que se mantuvo hasta el fin de semana. Finalmente los detenidos fueron puestos en libertad tras pagar multas de una cuantía importante, que fuentes fiables de Malabo indican que van a parar a los bolsos personales de los dirigentes del ministerio del Interior, parientes muy cercanos del presidente Obiang. El lunes 14 de junio la situación se había normalizado aunque sigue sin resolverse el asesinato de Sergei Ivania...

LA CUMBRE DE LA CEEAC-CEMAC.
La Comunidad Económica de los Estados del Africa Central (CEEAC) integra a Angola, Burundi, Camerún, Congo-Brazzaville, RDC (Congo-Kinshasa), Chad, Gabón, Guinea Ecuatorial, República Centroafircana, Ruanda y Sao Tomé y Príncipe.

Es una organización creada en 1985 que atravesaba, hasta ahora al menos, una situación crítica. Incapaz de "llevar a cabo su programa, falta de medios, dado que los estados miembros no pagan habitualmente sus cuotas"...

Medidas tomadas en 1989, como fueron la creación de una cámara de compensación que facilitase los intercambios comerciales entre los países miembros, no se han llevado todavía a cabo.

La cumbre de Malabo se planteaba "dar un nuevo impulso" a esta institución situando sus objetivos en la integración económica y monetaria y la formalización de acuerdos sobre estrategias de defensa y seguridad colectiva.

En lo que hace a estos últimos temas se trataba de cerrar unas discusiones que arrancan, al menos, de la creación del Comité Consultivo Permanente de Naciones Unidas para la Seguridad en el Africa Central (CCPNUSAC) en mayo de 1992, cuyos componentes coinciden con los de la CEEAC. "El objetivo fundamental del Comité es elaborar, adoptar y llevar a la práctica medidas tendentes a crear confianza en la región, poniendo el acento en la diplomacia preventiva, la construcción, el restablecimiento y el mantenimiento de la paz".

En una cumbre celebrada en Yaundé el 8 de mayo de 1996 se firmó un pacto de no agresión entre nueve de los once países miembros (faltan Ruanda y Angola).

Una reunión de ministros de Asuntos Exteriores, también en Yaundé, en octubre de 1998, "recomendó analizar la creación de un Consejo Superior para la promoción de la paz, la prevención, la gestión y la solución de las crisis políticas y los conflictos armados en el Africa Central".

Un paso más se dio en la capital camerunesa en febrero de este año cuando en una cumbre de presidentes y jefes de gobierno se discutió el estatuto del Consejo para la paz y la Seguridad en Africa Central (COPAX), al que se definió como "un mecanismo de mantenimiento, consolidación y promoción de la paz; de prevención, gestión y solución de las crisis políticas y los conflictos armados" y que se "planteaba dar una base jurídica apropiada a las acciones militares comunes". Sin embargo, no se llegó a ningún acuerdo definitivo y se aplazó la discusión hasta esta reunión de Malabo.

Obiang afirmaba en unas declaraciones a Jeune Afrique (nº 2004, 8 a 14 junio 1999), "los jefes de estado presentes en Malabo pondrán su firma a un documento para la creación de la Comisión para la Seguridad del Africa Central, COPAC, (...). La COPAC supone la puesta en marcha de una fuerza de interposición para la solución de los conflictos en la región". El dictador guineano señalaba también que "Gabón y Camerún no están de acuerdo ni sobre donde se instalará el Estado Mayor de esta fuerza, ni sobre la composición de su mando. Es un problema que resolveremos, espero, en Malabo".

La Comunidad Económica y Monetaria del Africa Central (CEMAC) se creó en marzo de 1994 en N’Djamena (Chad), la integran Camerún, Chad, Congo-Brazzaville, Gabón, Guinea Ecuatorial y la República Centroafricana y ofrece, se dice, "un perfil mucho más dinámico".

Sus objetivos en Malabo eran:

-firmar el acta de defunción de la UDEAC, "que no respondía a su misión de integración económica de la región" y adolecía de "un déficit de expresión política".

-crear nuevas instituciones: la Unión Monetaria, la Unión Económica, el Parlamento Comunitario y un Tribunal de Justica regional.

-"analizar los obstáculos que se oponen a la integración económica, en concreto los que se oponen a la instauración de una auténtica libertad de circulación de personas y bienes en el conjunto de la región".

Los trabajos de los expertos se iniciaron el 8 de junio y las jornadas para los presidentes y jefes de estado se abrieron en la mañana del día 24 para concluir el 26. A las sesiones de la CEEMAC faltaron los representantes de Ruanda y de la RDC (Congo-Kinshasa).

Angola estuvo representada por su ministro de Asuntos Exteriores, Joao Bernardo do Miranda; Burundi por su Presidente Pierre Buyoya; Camerun por Pual Biya; Congo-Brazzaville por Denis Sassou Nguesso; Chad por Idriss Deby; Gabon por Omar Bongo; la República Centroafricana por Marcel Metefara, ministro de Asuntos Exteriores y Sao Tomé y Principe por su Presidente Miguel Trovoada.

Al final de las sesiones de la CEEAC se habían tomado los acuerdos siguientes:

-adoptar un organigrama del secretariado general de la CEEAC al que se dota de un presupuesto de 13,5 millones de francos franceses.

-creación de un parlamento comunitario con sede en Malabo.

-integración de un Consejo de la Paz y la Seguridad en la estructura de la CEEAC.

-creación de un centro regional de los Derechos Humanos.

En la CEMAC se adoptaron acuerdos relativos a la reglamentación sobre precios y competencias en la comunidad y liberalización del transporte aéreo en la misma.

Se señalaron las difíciles perspectivas que se plantean a sus economías, a las que se reconoce supeditadas al nivel de inversión externa, a la demanda exterior de sus productos, así como a la situación de otros mercados emergentes. Consideran que "el reforzamiento de los ajustes estructurales (...) se muestra mas que nunca imprescindible" para salir de la crisis y toman nota de las iniciativas de los países del G8 sobre la deuda, manifestándose por "una solución definitiva, al comienzo del tercer milenio, del problema de la deuda para todo tipo de países".

A las sesiones de ambas cumbres han asistido numerosas representaciones internacionales, lo que habla claramente de la poca trascendencia que acaban teniendo las condenas de la comunidad internacional a determinados países no-democráticos. A despecho de sus posicionamientos tras las elecciones del siete de marzo, acudieron a Malabo representantes de la UE, un enviado especial del secretariado de Naciones Unidas, el nuncio apostólico en Yaundé, representantes de la mayoría de los gobiernos occidentales y, desde luego, del español y el francés.

Obiang acudió a esperar y a despedir a la mayoría de sus huéspedes de mas alto nivel y presidió las sesiones de las cumbres que le correspondieron sin manifestar especiales sintamos de fatiga.

Los partidos opositores fueron invitados, y asistieron, a los actos de clausura.

SIGUEN LAS DISPUTAS FRONTERIZAS. AHORA GUINEA-CAMERÚN.
Guinea Ecuatorial y Camerún han abierto un nuevo capítulo en las disputas por el trazado de las fronteras en el golfo de Guinea. La presencia de Paul Biya en la cumbre de Malabo no ha logrado apaciguar la situación. El ministro de Asuntos Exteriores camerunés había visitado Malabo los días 25 y 26 del pasado mayo para tratar "sobre problemas bilaterales y especialmente los relativos a la delimitación de fronteras marítimas entre Camerún, Nigeria y Guinea Ecuatorial". Fortunato Osa Mbo, ministro de Planificación y Desarrollo guineano visitaba el 28 del mismo mes al presidente camerunés para entregarle un mensaje personal de Obiang Nguema; dicho mensaje, se dijo, no trataba el asunto de las fronteras, sino de asegurar la presencia de Biya en la cumbre de Malabo.

El 30 de junio el bufete de LeBoeuf, Lamb, Greene & MacRae con sede en Estados Unidos, en nombre del gobierno de Guinea Ecuatorial, ha presentado una demanda ante el Tribunal Internacional de Justicia en la que se argumenta contra la querella presentada ante el mismo Tribunal por Camerún en 1995, en el marco de su conflicto fronterizo con Nigeria, porque "ignora de la manera más flagrante los derechos de Guinea Ecuatorial". Los representantes del gobierno guineano argumentan que caso de producirse un vacío legal respecto a la pertenencia de determinadas zonas, las compañías petroleras "ignorarían probablemente las protestas de Guinea Ecuatorial, continuando la exploración y la explotación de los recursos en detrimento jurídico y económico" de este país.

El gobierno guineano se queja de que Yaundé "nunca haya hecho alusión" a reivindicación territorial alguna. (El gobierno camerunés ignora en su demanda a la isla de Bioko y plantea que su frontera con Nigeria debe ir mas allá de la península de Bakassi; todo ello supone la inclusión en territorio camerunés de la zona del yacimiento Zafiro, del que Mobil Oil extrae mas de 100.000 barriles diarios).

Nigeria había reivindicado también esta zona y ha venido manteniendo discusiones con la administración guineana desde hace varios años; su actitud era la de exigir concesiones a Malabo a cambio de reconocer sus derechos sobre el Zafiro. Según fuentes siempre bien informadas "son los negociadores nigerianos los que han alertado a los abogados de Malabo sobre la amenaza camerunesa tras las últimas conversaciones, sin resultado, que han mantenido en Europa en mayo".

El Tribunal Internacional de Justicia ha dado a Nigeria y a Camerún un plazo hasta el 16 de agosto para presentar sus alegaciones respecto a la demanda planteada por las autoridades guineanas. La impresión de los observadores es que el Tribunal debería dar satisfacción al gobierno de Malabo.

"El inconveniente para Malabo es que la apertura de un nuevo conflicto pueda desanimar a las los potenciales inversores que esperaba conseguir hasta finales de agosto. La oferta de licencias de exploración petrolera se ha prolongado ya con anterioridad dado que no fue acogida con suficiente interés", afirman las mismas fuentes.

RELACIONES GUINEA-ESPAÑA: VIAJES Y DECLARACIONES.
En los primeros días de junio visitó Malabo una delegación de la Agencia de Cooperación Española (AECI) encabezada por uno de los subdirectores para Africa de dicha entidad, Francisco Javier Jiménez de Gregorio. De acuerdo con fuentes de la oposición democrática guineana, en sus reuniones con las autoridades de Malabo, la delegación española habría establecido las líneas generales de un nuevo acuerdo-marco de cooperación entre los dos países y se habría fijado una reunión de la Comisión Mixta de Seguimiento para el próximo mes de septiembre.

El pasado mes de marzo (véase NDG nº 13) se anunció por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores español su intención de ligar la negociación de este nuevo acuerdo de cooperación con un supuesto "plan de gobernabilidad" que implicaría un mayor compromiso por parte española en el "proceso de democratización" guineano.

El silencio con que se rodeó esta visita por parte de las autoridades españolas no nos ha permitido conocer cuales son los detalles de ese "plan de gobernabilidad" que se habrían negociado con el gobierno guineano... Sorprenden en este marco que pretenden crear las autoridades de nuestro país las declaraciones del presidente Obiang Nguema al semanario Jeune Afrique de esas mismas fechas(nº 2004, 8 a 14 de junio) según las cuales, "España está celosa" de los éxitos de su gobierno. "Me temo que España, con la que mantenemos relaciones difíciles, simplemente está celosa. Celosa de la pertenencia de este país (Guinea) a la zona del franco, celosa de los progresos de la francofonía, celosa de nuestras buenas relaciones con Francia y, sobre todo, celosa de nuestro éxito petrolero"..."Todas las críticas en contra nuestra proceden de España. La prensa española y Radio Exterior de España se ceban todos los días con nosotros". Mas adelante Obiang argumenta sobre el fracaso de las empresas españolas que buscaron petróleo en las costas guineanas y el éxito de las compañías francesas y norteamericanas en este mismo quehacer, "Si los españoles siguen interesados, puedo encontrarles zonas de perforación sin explotar, pero dudo de su voluntad al respecto".

Este lenguaje podría entenderse contradictorio con el empleado por Miguel Oyono, en su visita a Madrid los días 16 y 17 de julio. Oyono decía a Radio Exterior de España: "No pido ayudas, pero quiero proponer un nuevo marco de cooperación para que Guinea Ecuatorial y España entre en el tercer milenio con unas relaciones más serenas"..."La confrontación no beneficia a nadie. Debemos trabajar juntos en beneficio de los dos países".

Las autoridades españolas optaron esta vez por romper la clandestinidad en la que habían mantenido sus últimas entrevistas con los dirigentes guineanos... Sin embargo, concedieron a Oyono, que solo tenía en el momento de su visita la condición de enviado personal de Obiang Ngema, un nivel de interlocución poco habitual. Fue recibido por el ministro de Asuntos Exteriores, y entregó en mano al Presidente del Gobierno la nota del dictador guineano en la vuelve a insistir en la conveniencia de un viaje de Estado a nuestro país. Aunque algunos medios hayan incidido especialmente en los puntos de discrepancia entre ambos interlocutores (cooperación a través de ONGs en vez de gobierno-gobierno, programas de formación dirigidos a los funcionarios y jueces basados en el respeto a los principios democráticos, condicionalidad de la ayuda al respeto de los derechos humanos) no parece haberse roto el punto de ambigüedad que caracteriza la política española hacia Guinea.

Esperemos hasta septiembre para valorar como es la "nueva cooperación" que se anuncia y si sirve a la libertad y a la mejora de las condiciones de vida de los guineanos.

NOTICIAS BREVES.

+Expulsados del ejército varios oficiales. En la segunda quincena de mayo fueron expulsados del ejercito guineano el coronel Santos Mba Ndong, un teniente coronel, un capitán y un subteniente. Estas medidas se interpretan como una manifestación del creciente enfrentamiento entre distintos grupos todos ellos formados en el entorno de presidente Obiang tras confirmarse que padece una grave enfermedad. Aunque en principio se argumentó que el coronel Mba Ndong y el resto de los oficiales pertenecían a la formación ilegal FDR parece que simplemente están ligados por lazos familiares pon Felipe Ondó dirigente de esta formación encarcelado en Black Beach.

+¿Vuelve a Guinea Felix Mba Nchama? A principios de junio los ambientes políticos guineanos sumaron un rumor nuevo a los relacionados con la salud del presidente Obiang. "¿Vuelve Felix Mba Nchama?". Parece probado que el exmilitar guineano, exilado en Benin, ha dirigido una carta al presidente guineano que sería el preludio a una reconciliación entre ambos y al regreso del primero a Guinea Ecuatorial.

Mba Nchama encabezó en agosto de 1979 las fuerzas militares que protagonizaron el golpe contra Macias en Río Muni y estuvo considerado durante aquel tiempo como el militar más carismático del ejército guineano. Ocupó la cartera de Interior el primer gabinete constituido tras el golpe. En diciembre de 1981 fue nombrado embajador en Etiopía en lo que suponía, sin duda, su desplazamiento de los centros del poder. Su ruptura con Obiang se sitúa en mayo de 1983, cuando se le quiso implicar en un supuesto golpe de estado (el conocido en España como "del sargento Micó"). Su oposición al régimen guineano se ha expresado a lo largo de este periodo mediante distintos comunicados, sin que se le conozcan militancias concretas en ningún partido opositor. En los últimos años ha sido un referente para algunas operaciones políticas del exilio guineano, entre ellas las encabezadas por Severo Moto y Joaquín Elema.

+Paran otra vez los empleados guineanos de Dragages. Los empleados guineanos de Dragages, aproximadamente la mitad de la plantilla, realizaron paros en torno al 5 de julio para exigir mejoras salariales. Este mismo colectivo había parado en el mes de julio y conseguido de la dirección de la empresa una mejora de entre el 6 y el 7%. A principios de año consiguieron otra subida del 10%.

+ Estalla una mina en una playa cercana a Bata. El lunes 12 de julio a las siete de la mañana se produjo una violenta explosión en la playa de Asonga, a cinco kilómetros de Bata. La explosión coincidió con un momento de relativa afluencia de personas que acudían a comprar en el momento de la llegada de los pescadores. Según nuestras fuentes hubo ocho personas heridas e ingresadas en el hospital de Bata. El lugar de la explosión, en el que se ha abierto un enorme boquete, está muy cercano a un chalet propiedad del presidente Obiang.

La noticia de la explosión tardó una semana en ser difundida por Radio Malabo. No se produjeron detenciones.

+ Treinta personas muertas de SIDA en Malabo en lo que va de año. Un informe del ministerio de Sanidad guineano relativo al primer semestre del presente año, sobre la difusión del SIDA, hecho público por Radio Exterior de España el 20 de julio, dice que 30 personas habrían muerto en la capital guineana desde el 1 de enero a causa de esta enfermedad. "Mas de 1200 casos se habrían detectado en el conjunto del país" (Guinea tiene unos 450.000 habitantes). "La zona continental del país es la mas afectada por la pandemia, a causa de su situación geográfica entre Gabón y Camerún, que hace muy difícil controlar la evolución de la enfermedad", añade dicho informe.

+ ¿Quién le regala un colt de plata a Tito? La publicación francesa La Lettre du Continent se pregunta en su nº 333, de 15 de julio, "¿Quien es el patrón de una sociedad de seguridad francesa que ha regalado a Tito, el jefe de la guardia presidencial de Guinea Ecuatorial, un magnífico colt con la culata de plata para agradecerle las ventas de armas que ha podido hacer en este país?". Nosotros no lo sabemos, aunque creemos que Fausto Abeso Fuma, "Tito", yerno de Obiang, ayudante de cámara y responsable de su seguridad personal hace pocos negocios (y menos sobre b

OPINIÓN

La solución no depende de los guineanos por Donato Ndongo-Bidyogo

Donato Ndongo-Bidyogo participó con otros intelectuales y políticos guineanos
y españoles en las Jornadas sobre Guinea Ecuatorial,
organizadas por la Fundación Olof Palme en Madrid,
los días 21 y 22 de abril de 1999.
Publicamos el texto completo de su intervención.

La verdad es que no sé muy bien qué hago aquí, ni por qué se me ha invitado a participar en estas Jornadas. No soy político, ni represento a nadie, ni a nada. Soy un pobre escritor ocupado y preocupado por su país, por su continente a la deriva, por su gente marginal y marginada, y aunque en mi juventud hice alguna incursión por los campos políticos, más que nada para arrimar el hombro ante la brutalidad de la represión de Francisco Macías, lo que vi no me gustó, y solo saqué de esa experiencia algunas convicciones que me reafirmaron en mi voluntad de combatir contra la tiranía, y no dejar que el miedo o la pereza paralizaran esa voluntad. Y como no soy político ni tengo ningún tipo de compromiso con nadie, ni estoy hipotecado con nada, voy a aprovechar esta amable invitación para hablar claro y decir lo que pienso, a sabiendas de que quizás salga de aquí con algún enemigo más.

Cuando tratamos de Guinea Ecuatorial, no estoy seguro de que todos hablemos de lo mismo, y por eso es necesario clarificar las posturas. Yo hablo y escribo, antes de cualquier otra consideración, desde el sentimiento de rabia que me produce ver destruido mi país, ver a mi gente sin vida y sin horizontes, languideciendo día a día hasta que les sobreviene la muerte, y así toda una vida. Hablo desde la impotencia de no poder estar con los míos, de que mi padre muriera sin que pudiera estar a su lado, de no poder ver a mi madre, a mis hermanos, a mis amigos. Para escribir, necesito evocar aquellos paisajes, y no los tengo. Sentir su clima, y sólo paso frío. Cuando llegué a España con 14 años, no sabía que cumpliría aquí los 48 que ya pesan sobre mis hombros. A pesar de conocer bastante bien mi país de una forma intelectual, Guinea se ha convertido sólo en la referencia de una vida que pudo ser distinta, pues las dictaduras, los dictadores, me han destrozado la vida. Y no estoy dispuesto a perdonarles. Desde esa conjunción entre idealismo y visceralidad hablo de Guinea, y reflexiono sobre Guinea, a la que me gustaría ver algún día próspera y feliz, puesto que desde que tengo uso de razón no he conocido a un solo guineano que sea feliz, ni siquiera a ratos. Por eso quiero soluciones y no palabrería de mentes frías para las que la política es una ciencia, además de una ocupación bien remunerada y una ocasión para satisfacer el ego. Ya cuento en mi haber con demasiadas horas de reuniones y estoy harto de decir y de oír las mismas cosas, y de ahí mi impaciencia, aún cuando en mi vida personal me considero una persona tranquila.

Mis reflexiones y mi experiencia me han llevado a un profundo pesimismo, porque he llegado a la conclusión de que la crisis que nos anega desde hace ya más de treinta años no tiene solución; o, en todo caso, esa solución no está en nuestras manos, en las manos de los guineanos. Y los datos para haber llegado a esa conclusión son, someramente, los siguientes:

1) En los años que van desde nuestra independencia, en octubre de 1968, hasta el nombramiento de Adolfo Suárez como Presidente del gobierno español, en el verano de 1976, los guineanos fuimos borrados de la conciencia de España, nuestra potencia colonizadora. Cuando todo el mundo miraba hacia España para que pusiera fin a la increíble tiranía impuesta por Francisco Macías, la España de Franco declaró el tema "materia reservada", lo que significaba que no querían ni oír hablar de un asunto que en el fondo les causaba la mala conciencia del deber no cumplido, el rubor ante una descolonización cantada a los cuatro vientos como "modélica", pero hecha con una mezcla de precipitación y despecho y que, como era natural, terminó en un clamoroso fiasco. Por eso, a los guineanos que escapaban de la represión y conseguían llegar a España se les prohibía residir en territorio español, y así personalidades como Esteban Nsue Ngomo, recientemente fallecido, o Andrés Moisés Mba Ada, actual presidente de UP, tuvieron que exilarse en Suiza y desde allí fundar e intentar dirigir la ANRD, el principal movimiento de la oposición contra Macías. Y como desde Suiza resultaba imposible luchar contra nuestro tirano, pronto sobrevino nuestro fracaso, además de por otras causas que llevaron a la escisión de aquel movimiento, y que lo debilitarían ya casi definitivamente.

Paralelamente, los guineanos que malvivíamos en España fuimos declarados "apátridas", nos quitaron las becas y algunos hasta fueron echados del Colegio Mayor Africa, fundado con dinero guineano para promover nuestro desarrollo intelectual. Pasamos humillaciones y estrecheces, y si algunos terminaron sus estudios a base de sablear a los amigos, chulear a sus blanquitas y otros esfuerzos innecesarios, muchos sucumbieron ante el peso de la miseria. Alguno todavía lo recuerda, y ejerce ahora un antiespañolismo primario en el gobierno de Obiang, cuando esa generación debió ser la clase modernizadora que asumiera el relevo tras el fracaso de la primera parte de nuestra etapa independiente. España nos abandonó –al igual que a miles de compatriotas refugiados en Gabón y Camerún, ahora punta de lanza de la penetración francesa en nuestro país-, y esos cuervos que crió le sacan ahora los ojos.

Al mismo tiempo, durante la guerra fría, las grandes potencias se repartieron el mundo, y Africa fue relegada a los comunistas y a los franceses. Macías anduvo jugueteando con ambos, en detrimento de los derechos históricos y de los intereses económicos y culturales españoles, y eso también se está pagando ahora. Cuándo se habla de la pasividad de los guineanos, ¿qué se pretende que hiciéramos frente a los submarinos soviéticos anclados en el puerto de Lubá, y las tropas de elite cubanas entrenando a los milicianos de Macías, armados con pistolas "Makarov" y fusiles "Akalashikov"? ¿Alguno de los que tanto nos critican nos dio alguna alternativa?

2) A la muerte de Franco, la oposición guineana –que había prestado valiosos servicios a la causa de la democracia española- fue abandonada por la oposición española con el pretexto siempre a mano de que era prioritaria la consolidación del régimen de libertades en España, y después se ocuparían del tema guineano. Sobre esta cuestión tengo un rico anecdotario, puesto que no hablo de oídas: fui protagonista de muchas cosas, y me acuerdo muy bien de las buenas palabras de mis interlocutores de entonces, como Emilio Cassinello y Fernando Moran, a la sazón subdirector general y director general, respectivamente, de Asuntos de Africa en el ministerio de Exteriores por la mañana, y por la tarde dirigentes del PSP; me acuerdo muy bien de mis reuniones y cenas con Raúl Morodo, secretario general de ese PSP; recuerdo con toda nitidez mis encuentros clandestinos con Enrique Múgica, con Luis Yáñez, y con el propio Felipe González, la cúpula del PSOE, con quienes compartí tardes que creía provechosas en el "Estudio Jurídico" que poseían en la calle García Morato, hoy Santa Engracia, antes y después de que les entregara personalmente el famoso "dossier Trevijano". Tampoco he olvidado mis conversaciones con Manuel Azcárate, con Ramón Tamames y con Marcos Ana, prominentes dirigentes comunistas, que nos prometieron, tras una vacilación inicial, apoyar nuestra causa en beneficio de nuestros pueblos y como reparación de sus olvidos eurocentristas. En nuestra constante búsqueda de soluciones para nuestra causa, también nos reunimos con prohombres de UCD, y recuerdo bien nuestros encuentros con el ahora ministro Jaime Mayor Oreja y con Rosa Posada, citas que tenían lugar en este mismo edificio de la calle Cedaceros. Me acuerdo muy bien de los desplantes de la gente del Partido del Trabajo, de la Liga Comunista Revolucionaria y de otros grupúsculos de la extrema izquierda, quienes nos tacharon de "reaccionarios" y "vendepatrias" porque en su cabeza no cabía que denunciáramos los bárbaros crímenes de un Macías apoyado al mismo tiempo por la Unión Soviética del camarada Brezhnev, la China de Mao, "el gran timonel", la Corea del Norte del Gran Hermano Kim il-Sung y la Cuba de Fidel, la vanguardia mundial de la lucha de los proletarios, etc., etc., y todas esas cosas que se decían entonces. Pina Lopez-Gay - ¿donde estará ahora, por cierto?- nos echó de su despacho a Paco Zamora, a Celestino Okenve y a mí por "contrarrevolucionarios" y "agentes del imperialismo" por osar decir que Macías era un monstruo sanguinario y pedirles que intercedieran por el pueblo guineano ante Pekín y La Habana.

En resumen: por regla general, los españoles que no nos echaban de sus despachos nos decían que primero había que aprobar la constitución española, luego la prioridad se trasladó a la necesidad de ganar las elecciones, luego la de consolidar la democracia, luego la de hacer el cambio, luego... Me acuerdo de todo eso, pero mientras tanto iban pasando los meses y los años y los amigos, compañeros y camaradas españoles siempre encontraban el pretexto adecuado para ir relegando la cuestión guineana, mientras seguía muriendo gente en mi país.

Hasta que se produjo el golpe de Obiang contra Macías. Mis buenos amigos Miguel Esón y Narciso Ndjondjo, aquí presentes, recordarán que el mismo 4 de agosto de 1979 los exiliados guineanos ocupamos nuestra Embajada, y destituimos "por voto popular" al Encargado de negocios, Pedro Nsue Ela, hoy uno de los más conspicuos torturadores del régimen. También recordaran que fuimos elegidos portavoces de la oposición el escultor Leandro Mbomio y yo. Y en calidad de tales, entre otras muchas gestiones, nos entrevistamos en el Ministerio de Asuntos Exteriores con el director general de Africa, el embajador Mariano Uriarte, entrevista a la que asistió también, junto con otros compatriotas, el propio Miguel Esón. Planteamos al Gobierno español que, para consolidar el régimen recién instaurado en Malabo y asegurar su democratización frente a los elementos involucionistas que todavía no habían perdido todo su poder y andaban agazapados tras Obiang, debíamos regresar a Guinea todos los políticos y profesionales guineanos residentes en España, no para ocupar cargos, sino para constituir una fuerza de presión política que impidiera los pasos atrás. Solo pedíamos a España si no recuerdo mal, que nos facilitasen sitio en los aviones que entonces despegaban diariamente hacia Guinea para llevar la ayuda de emergencia, y todo lo demás dependería de nosotros mismos. Recuerdo con claridad que el señor Director General nos respondió con maneras muy airadas, impropias de un diplomático, y nos espetó que éramos unos "subversivos" y unos "comunistas" que intentábamos desestabilizar al Gobierno del Consejo Militar Supremo. Y, poco más o menos, también nos echó de su despacho. Juzguen ustedes mismos si tal iniciativa no hubiera sido beneficiosa para la evolución del país, pues yo sigo convencido, veinte años después, de que, de haber sido apoyada por España, no estaríamos como estamos.

Por su parte, el principal partido de la oposición en 1979, con una ceguera que nunca he comprendido, se negó a que España facilitara a Obiang la protección militar que solicitaba, y con ello echó al país en manos de Marruecos, es decir, en realidad, de Francia. Tras mi primer viaje a Guinea en octubre de 1979, recuerdo que me entrevisté en varias ocasiones con Elena Flores y el que después fue Secretario de Estado de Comercio, Luis de Velasco, entonces "experto" del Partido Socialista en temas guineanos porque había sido durante unos meses agregado comercial en Malabo, y desde su prepotencia de "polítologos", nunca demostraron la sensibilidad necesaria para encauzar correctamente el tema.

Fracasadas estas propuestas, lo lógico hubiera sido que se contase con los profesionales guineanos residentes en España a la hora de articular la cooperación entre los dos países, idea que también plantee tanto al último Director General de la Oficina de Cooperación con Guinea con UCD, Jesús Martínez Pujalte, como al primer Director General de esa OCGE con los socialistas, Ricardo Peydró y a su sucesor Salvador Bermúdez de Castro y que fue desechada. Y cuando se me propuso a título individual unos años después, en 1985, decidí aceptarla con la esperanza de que ello significase un punto de inflexión en la postura de Madrid con respecto a Malabo; lo cual, desgraciadamente, nunca se produjo, y durante mi etapa como Director Adjunto del Centro Cultural Hispano-Guineano me sentí una especie de huérfano, mal mirado desde todos los lados por las más diversas causas.

3) La etapa socialista significó, con respecto a Guinea, un modelo de cómo no se pueden hacer las cosas. A la indefinición de los primeros años, en los que se notaba una cierta hostilidad hacia el tema por parte de ciertos sectores del Gobierno español, se pasó a una especie de idolatría por Obiang. A este respecto, recuérdese la comparecencia del Secretario de Estado Luis Yañez ante el Congreso de Diputados para explicar la cooperación, recogida en el Diario de Sesiones. Podemos destacar dos decisiones especialmente trascendentales, y que no redundaron en beneficio de nuestro pueblo: el "visto bueno" para la incorporación de Guinea Ecuatorial en la zona del franco, otorgado a los franceses en la reunión de La Granja de San Ildefonso, y la visita de Felipe González a Malabo. Sinceramente, y con dolor, constatamos que esa visita solo sirvió para que el abrazo de Felipe González a Obiang cerrara los telediarios hagiográficos del dictador, y Obiang se reforzara nacional e internacionalmente. Yo estaba en Malabo y recibí a González en mi calidad de Director en funciones del Centro Cultural Hispano-Guineano, uno de los lugares incluidos en la visita, y donde se reunió con la colonia española. Por esa misma época yo era también corresponsal de la agencia EFE en Guinea, como bien recordará mi jefe de entonces, Miguel Angel Aguilar, aquí presente. Por tanto estaba en muy buena posición para observar y saber cuanto sucedió entorno a ese viaje de Estado.

4) Y llegamos a la etapa actual. Creo que todos ustedes pudieron ver la campaña del Partido Popular en 1996, en la que se paseó a Severo Moto y a su esposa Marga por mítines y demás saraos de ese partido. Los guineanos creyeron que ello indicaba un nuevo planteamiento de la cuestión, y, a partir del apoyo y potenciación de un determinado líder, se iba a tomar en serio la causa de la democratización de nuestro pais. Pero, una vez más, la situación ha vuelto por donde solía, pues en tres años no hemos visto un planteamiento coherente de la política española respecto a Guinea Ecuatorial. Malabo sigue jugando con Madrid y sin mover ficha, y el alejamiento de las dos capitales va significando también el abandono de la presión para que Obiang democratice su régimen, y Madrid ha ido perdiendo los instrumentos que tenía para influir. Se espera, día tras día, que las cosas se arreglen por sí solas, que Obiang cambiará como por arte de magia; cada cita electoral convocada por Obiang se convierte en una nueva esperanza para los que teniendo por obligación, por razón de su trabajo, tomar decisiones al respecto, no se quieren enterar de la verdad de lo que pasa en nuestro país, de la verdadera naturaleza del régimen de Obiang, cuando sus veinte años de autocracia indican con claridad meridiana que ni es demócrata, ni cree en la democracia, ni está dispuesto a llevar un régimen de libertades y transparente a Guinea Ecuatorial. Cada nuevo gobierno que se instala en Madrid cree saberlo todo sobre Guinea, tener la solución sobre Guinea, cuando Obiang les engaña a todos, les toma el pelo a todos, y se jacta de ello. Sin pretender ser exhaustivo, solo recordaremos que José Luis Leal, entonces ministro de Economía de España, ya firmó acuerdos con Obiang, y esos acuerdos son hoy papel mojado; que el general Saenz de Santamaría ya fue a Guinea para establecer contactos políticos y militares con Obiang, y esos contactos no dieron fruto alguno; que el general Gutiérrez Mellado fue humillado en Guinea; que el propio presidente Leopoldo Calvo Sotelo estuvo a punto de suspender su viaje a Guinea y regresar a España en medio de su visita, por las constantes desatenciones y afrentas recibidas; que Fernando Moran viajó a Guinea, y no trajo ninguna buena impresión del trato recibido; que a Adolfo Suárez, Obiang le prohibió viajar a Guinea y continuar con el asesoramiento que había iniciado en 1991; que Obiang le ha llegado a colgar el teléfono al Rey de España, según se cuenta, y que el mismo Jefe del Estado español ha viajado ya dos veces a Guinea, sin que el Presidente Obiang le haya hecho caso alguno. Ante este cúmulo de desaires, ante este continuo menosprecio, ¿qué mas hay que esperar de un personaje como nuestro actual presidente? ¿Y qué se pretende que podamos hacer los guineanos cuando el déspota se ha rodeado de unos 900 mercenarios marroquíes pagados por los franceses, quienes, además, entrenan a los "ninjas" y a los gendarmes que torturan a los ciudadanos y amedrentan hasta a los niños? ¿Qué queda por intentar para que la racionalidad llegue a una mente obtusa y primitiva como la de Teodoro Obiang? ¿Cuantos muertos espera la comunidad internacional que pongamos sobre la mesa del tirano para decidir que es hora de pensar en otras maneras de hace frente a la situación guineana? ¿Es esto lo que se quiere? Llevamos diez años de lo que se llama pomposamente "transición hacia la democracia", pero no sólo no ha habido un solo avance, sino que, por el contrario, hemos dado muchos pasos atrás en el respeto de los derechos humanos y en el disfrute de las libertades. Y no lo digo yo. Me remito al último informe, de 1999, del relator especial de Naciones Unidas, Alejandro Artucio.

Porque, a lo largo de veinte años, Obiang ha sido aconsejado por guineanos y extranjeros, y no ha hecho el más mínimo caso; al contrario, las cosas se deterioran día a día, y las libertades y el bienestar económico y moral aparecen cada día más como una quimera. En estos veinte años se han sucedido las negociaciones y los pactos, y Obiang no cambia. ¿Habrá que esperar que muera en su cama mientras nuestro país desaparece?

Estos son los hechos. Y estos hechos indican con claridad que los guineanos poco pintamos en la solución de nuestra crisis, puesto que las potencias interesadas –a las que se ha sumado Estados unidos desde que producimos un petróleo que solo enriquece a Obiang y su familia- hacen sus juegos de intereses al margen de las necesidades y los deseos del pueblo de Guinea Ecuatorial. Suministran armas a Obiang, y no podemos luchar con las manos vacías; refuerzan su autocracia haciéndole cada día más rico, mientras la oposición, como el resto de los ciudadanos, pasa hambre. Nuestro futuro y nuestras vidas se deciden en Madrid, París o Washington, y nosotros no tenemos en ello arte ni parte.

Es cierto que los guineanos cometemos errores, y ni los ignoro ni los disculpo. Pero también habrá que concluir que otros también los han cometido y los cometen, que no todo es achacable a la "desunión" de los guineanos, a la "poca seriedad" de los guineanos, a la "pasividad" de los guineanos y otras lindezas que escuchamos a diario. Reconozcamos todos nuestros errores y, si de verdad quieren ayudarnos a solucionar nuestra crisis y estas reuniones no sirven sólo para que alguien cobre dietas o satisfaga su cuota diaria de solidaridad con el tercer mundo, empecemos todos a ser serios.

Por cierto, observamos un cierto grado de racismo en esos reproches. Muchísimos guineanos vivimos aquí la Transición española, en la que hubo más de cien partidos concurrentes a las elecciones de 1977. ¿Por qué Willy Brandt y los socialistas alemanes o suecos no condicionaron su apoyo político y económico al PSOE a la unión de todas las fuerzas políticas españolas? ¿No alegó el mismo PSOE su "incompatibilidad moral" con Garcia-Trevijano para dinamitar la Platajunta, empezando a actuar en solitario? ¿No acudieron a esas mismas elecciones divididos incluso partidos afines como los democristianos de Gil-Robles y de Ruiz-Gimenez? Si todos los partidos españoles conservaron y defendieron sus siglas y sus ideologías, ¿por qué se ha de exigir que los guineanos simpatizantes de Blas Piñar se unan a simpatizantes del PSOE o de Izquierda Unida? ¿Por qué no puede haber democristianos, liberales, socialistas o comunistas guineanos? ¿Por qué se nos niega a nosotros la pluralidad ideológica, esencia misma de la democracia que tratamos de restaurar, frente al "no a las ideas importadas" de Obiang, frente al monolitismo de Obiang? ¿Solo porque somos negros debemos ir todos juntos y en comandita, revueltos ladrones, asesinos, traficantes de droga y otras gentes de mal vivir, con gente honrada que ha defendido siempre nuestro derecho a la libertad? ¿No les parece sospechosa esa insistencia, que se repite desde los indicios de la Transición española y que se ha convertido en coartada para no ayudar al pueblo guineano a superar su crisis? En mi opinión, cada guineano deber ser libre de pensar como quiera, de fundar los partidos que crea conveniente, y todas las opiniones ideológicas deben tener cabida y ser legalizadas. Solo el pueblo guineano a través de elecciones libres, puede decidir que partidos sobreviven y cuales deber perecer por no merecer su confianza. Eso es la democracia y no otra cosa.

Pero el problema fundamental al que nos enfrentamos hoy no es, a mi juicio, la cuestión étnica, ni la crisis económica, ni el infradesarrollo, ni siquiera el déficit democrático, aunque todos y cada uno de estos temas sean asignaturas pendientes. El problema principal de Guinea, hoy, es la supervivencia misma de nuestro Estado, si Guinea es viable o inviable. La adscripción de nuestro país a la zona del franco y a las estructuras de la francofonía significa la pérdida de nuestra identidad, la perdida del elemento difernciador frente a los países vecinos, anglófonos, lusófonos y, sobre todo, francófonos, y parece que son cada día más numerosas las voces que claman el reparto de nuestro país. En mi opinión, los bubis, los bisió, los ndowés, fernandinos y annoboneses pueden reclamar legítimamente sus derechos en un Estado guineano, descentralizado y plurietnico, frente a la mayoría fang. Pero ¿se atreverán a seguir reclamando esos derechos, o esa reclamación será más efectiva o mejor atendida si la isla de Bioco se convierte en territorio nigeriano? ¿Gabón o Camerún respetarían mejor la etnicidad de ndowés y bisiós o annoboneses? Esa es la pregunta a la que habría que responder en primer lugar.

Porque el hecho aquí, hoy, es que ni mi buen amigo Weja Chicampo, bubi, ni yo, fang, podemos vivir en Guinea Ecuatorial, por las mismas razones. Mis buenos amigos Terencio Luis Ngundi o Marcelino Bondjale o Paco Zamora tampoco pueden decirme que están más oprimidos que yo, porque el gobierno de mis supuestos hermanos fang no me ha servido de nada, al igual que a ellos. Mi convicción personal, después de haber vivido casi diez años en la Guinea Ecuatorial de Obiang y su camarilla, es que muchos de los problemas que nos ocupan innumerables horas de discusiones son creados artificialmente por la dictadura para que nos entretengamos, mientras ellos se ríen de nosotros los demócratas. El problema de Guinea es la dictadura, y hay que luchar contra ella, todos juntos pero cada cual desde sus posiciones, si es que de verdad sentimos Guinea Ecuatorial, si nos une su bandera, si nos importa la Patria, que son conceptos que no podemos dejar que se prostituyan en la boca exclusiva de ellos. Nos pertenecen a todos, y ya es hora de reclamarlos como marco institucional para realizar la democracia, una democracia en la que quepamos todos, y los demás anhelos de nuestra sociedad.

A partir del patriotismo, a partir de una nueva concepción del nacionalismo, podemos articular nuestro Estado sobre sólidas bases de solidaridad y de libertad, pero también de tolerancia y de respeto. Todo lo demás, en mi opinión, sólo favorece la consolidación de la tiranía, que ya lleva más de treinta años sojuzgándonos a todos los componentes de nuestro Estado, sobre todo a los que creemos en la libertad y la justicia. Hagamos lo contrario que Obiang, quien, diciéndose "nacionalista", está vendiendo el país de todos cacho a cacho y sector por sector; al tirano le importan un bledo la Patria y sus habitantes, y no podemos seguir su juego. Mientras discutimos aquí, muere gente de enfermedades curables, hay gente en la cárcel, desde Felipe Ondó Obiang y Guillermo Nguema Ela –que son de Mongomo, pero a los que hay que defender porque se han convertido a la democracia y son seres humanos injustamente torturados-, hasta los bubis juzgados en el macrojuicio de Malabo. Mientras hablamos y hablamos, la gente muere en cada aldea, o escapan a Gabón y Camerún atravesando selvas y mares en condiciones precarias. Mientras hablamos y hablamos, el país va desapareciendo. Por eso digo, y termino, que no hay que seguirles el juego. Creo sinceramente que, hasta que no asumamos estos conceptos, no podemos decir que la opción que se ofrece al pueblo desde determinados partidos o grupos de la oposición es mejor que la que tiene, pues sólo sería la opción de los disturbios, de la inestabilidad, del odio; en definitiva, del caos diseñado por un dictador que no ama a su país, por un militar traidor que ha decidido terminar con nuestra nación. No le hagamos el juego.

 

Editado y distribuido por ASODEGUE

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