|
LAS
CONSECUENCIAS SOCIO-ECONOMICAS DEL PETROLEO EN GUINEA
ECUATORIAL: DEL "BOOM" A LA QUIEBRA por
Fernando Abaga Edjang
|
Fernando
Abaga Edjang es economista y ocupa en la
actualidad el puesto de Representante Residente
Auxiliar de Programas en la Oficina del Programa
de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en
Malabo.Es autor de numerosos artículos y ha
publicado, en 1997, en nuestro país un libro con
el título de "La ayuda externa en el
desarrollo de Guinea Ecuatorial".
El
señor Abaga Edjang ha sido acusado por el
gobierno guineano de atentar contra la "paz y
la estabilidad del país" y de sabotear en el
exterior las acciones de la administración
guineana. En realidad Fernando Abaga Edjang ha
difundido dentro y fuera de Guinea datos veraces
sobre las explotaciones petroleras que se llevan a
cabo en su país, tanto en lo que hace a los volúmenes
de producción como a los ingresos que reporta.
|
I.
INTRODUCCION. Cuando se inició
la explotación del petróleo, se pensó que éste se
convertiría en el "motor del crecimiento" que
impulsaría la actividad económica y pondría a Guinea
Ecuatorial en la senda del desarrollo socioeconómico.
Llovieron las manifestaciones de júbilo lanzadas por el
gobierno en ese sentido, las cuales alcanzaron su clímax en
los discursos pronunciados durante la inauguración del
campo Zafiro. En efecto, el mismo Jefe del Estado
manifestó su optimismo en varios discursos oficiales en el
sentido de que Guinea Ecuatorial iba a experimentar
profundas transformaciones económicas, matizando que se iba
incluso a compartir estas riquezas con otros países
africanos. La euforia y el optimismo de estos
pronunciamientos despertaron las expectativas de la población
que empezó a ver en el horizonte mejores niveles de vida.
Sin
embargo, a medida que pasa el tiempo y el desarrollo de los
acontecimientos se desvía cada vez más de las promesas de
abundancia, crece también la desilusión y la frustración
en la población, que se siente engañada una vez más. El
discurso pronunciado por el Jefe del Estado con ocasión de
la celebración del día 12 de octubre de 1998 en Evinayong,
cayó como un jarro de agua fría sobre la población,
enfriando la euforia, el optimismo y las expectativas que se
habían creado. En concreto, y en la parte de su discurso
dedicada al petróleo, el Jefe del Estado dijo: "El
petróleo no llevará dinero al pueblo, pero sí ayuda a éste
para que la actividad del campo tenga mayor valor económico
para el productor. El dinero del petróleo nunca se repartirá
a la población como erróneamente muchos creen; con ello
queremos animar al pueblo para que trabaje con ahínco la
agricultura para que se beneficie del dinero del petróleo,
por que es el Estado el único que emplea los ingresos de
este producto para potenciar la economía nacional y prestar
los servicios sociales al pueblo y no para el consumo
directo de la población". Las razones que
justifican este giro en el discurso oficial, no se han
aclarado todavía, pese a la importancia económica que
conllevan. No hay dudas, sin embargo, de que se está
recomendando a la población que se olvide del petróleo.
Lo
primero que llama la atención cuando se quieren estudiar
las explotaciones petrolíferas es la clandestinidad que
caracteriza dicha actividad. El gobierno no difunde ningún
tipo de información como podrían ser los datos globales de
producción o los ingresos que esta genera. Se esperaba que
la Conferencia Económica Nacional celebrada en Bata en
septiembre de 1997 (1), aportase
transparencia, pero no hizo sino aumentar la confusión,
dadas las importantes diferencias que pudieron apreciarse
entre los datos presentados por el Ministerio de Minas e
Hidrocarburos, y los que procedían del Ministerio de Economía
y Hacienda. Un hecho insólito toda vez que se trata de dos
instituciones gubernamentales. Del mismo modo, las
negociaciones entre el gobierno y las empresas petroleras se
llevan a cabo de forma clandestina. En efecto, los contratos
que el gobierno tiene suscritos con ellas, que deberían ser
documentos públicos, no lo son y no están al alcance de la
población, que permanece así en la oscuridad: solo sabe
que su país es ya exportador de petróleo, pero nada más.
De esta manera, tampoco estará en condiciones de exigir
nada.
A
pesar de su clandestinidad, no hay duda de que la producción
de petróleo en Guinea Ecuatorial ha tenido un fuerte
impacto sobre la economía nacional. Evaluar ese impacto es
el propósito de este trabajo. No es cosa fácil debido a
problemas relacionados con los datos, por su escasez y
porque no se elaboran Cuentas Nacionales en el país desde
1992. Pese a ello examinaremos los aspectos productivos del
petróleo como son: a) las reservas conocidas, b) la
producción, c) las inversiones realizadas y d) los ingresos
públicos generados.
Analizaremos
también sus consecuencias en: a) el crecimiento económico
y su estructura, b) el gasto público y c) los niveles de
vida de la población. Para este fin se recurre a la Teoría
de la Enfermedad Holandesa, que explica el efecto que la
producción de petróleo acarrea en los demás sectores de
la economía, en especial en la agricultura y la industria.
Las principales manifestaciones de la Enfermedad Holandesa
incluyen:
-
Abandono
de la agricultura,
-
Expansión
del consumo,
-
Aumento
de las inversiones públicas,
-
Aumento
en la carga de la deuda externa,
-
Aumento
de la corrupción y el reparto desigual de la renta
mediante las prebendas petrolíferas y
-
Reducción
del ingreso por habitante y del bienestar social.
La
verificación estos problemas implicaría que Guinea está
padeciendo ya la Enfermedad Holandesa, de donde podríamos
deducir que el impacto del petróleo ha sido negativo.
II.
LOS ASPECTOS PRODUCTIVOS DEL PETROLEO.
Reservas.
Todavía no se
conoce con exactitud el volumen de reservas existentes,
aunque se cree serán importantes para un país de las
dimensiones de Guinea Ecuatorial. Se estiman en un total de
420 millones de barriles y 1,5 billones de pies cúbicos de
gas. (2)
La
producción de petróleo se inició en 1991 y la exportación
en 1992, por la empresa americana Walter International
en el campo Alba. Esta empresa fue absorbida en
febrero de 1995 por la US CMS Energy-NOMECO.
Posteriormente, llegó la empresa Mobil Oil, que
inició su producción en 1996 en el campo Zafiro.
Tras al éxito obtenido por estas empresas han llegado
otras, hasta un total de nueve, que son las que disponen en
la actualidad de concesiones:
1.
CMS NOMECO.
2.
United Meridien Corporation.
3.
Mobil Oil.
4.
TRITON.
5.
ARCO.
6.
Interline Energy.
7.
Yukong.
8.
SAMEDAN.
9.
Elf.
Producción.
La producción de
petróleo, que se sitúo entre 5000 y 6000 barriles por día
antes de 1996, habría alcanzado los 120.000 barriles por día
al terminar el año 1998. Se superaba así, gracias a la
plena explotación del complejo Zafiro-Opalo, así
como a la puesta en marcha de los campos Jade y Topacio
(3), la producción prevista
para ese año, que era de 100.000 barriles/día. Algunas
fuentes estiman que, con las reservas conocidas, la producción
podría llegar a 200.000 barriles por día. Hay que recordar
que en 1992, cuando Walter International era el único
operario, la producción fue de escasamente 3108 barriles/día,
lo que representa un incremento del 3761 % (¡!) durante ese
periodo.
Los
yacimientos de petróleo que ahora están en producción
también son ricos en gas natural. Hasta la fecha el gas
producido se quema, a pesar de que se han realizado estudios
para identificar alternativas más útiles en el marco de un
proyecto de Asistencia Técnica (4),
apoyado por el Banco Mundial. Diariamente se queman unos 80
millones de pies cúbicos de gas en el campo Alba.
Las alternativas identificadas incluyen: a) la producción
de fertilizantes, b) la reinyección del gas para usos
posteriores (5) y c) la generación
de electricidad. Varios años después de haber iniciado la
explotación del petróleo ninguna de estas alternativas se
ha puesto en práctica, y el gas se sigue quemando muy cerca
de la ciudad de Malabo, con potenciales efectos
medioambientales negativos (6).
No obstante, la empresa CMS NOMECO, produce 2000 barriles
por día de gas para uso doméstico y está construyendo una
central eléctrica de una capacidad de 10 megawatios, que
funcionará basándose en gas. Por su parte, Mobil Oil
tiene previsto construir una planta de metanol para lo que
aumentará también la producción de gas (7).
Inversión
y costes de producción.
La explotación del petróleo es una actividad muy costosa,
que requiere fuertes inversiones. No se sabe a ciencia
cierta la cantidad de recursos que han debido invertirse
para el desarrollo de los yacimientos que están ahora en
explotación. Algunas fuentes oficiales los sitúan en 250
millones de dólares (8). Sin
embargo, en la Conferencia Económica Nacional se habló de
una inversión que ascendía en aquel momento a unos 800
millones de dólares. Lo que sí se sabe con bastante
certeza es que la inversión realizada por la empresa Walter
International para el desarrollo del yacimiento Alba
ascendió a 40 millones de dólares. Por su parte, un
informe de Mobil Oil estima que la inversión a
realizar para el desarrollo del campo Zafiro (ya en
explotación) y el de otros aún en proyecto ascendería a
un total de 1113 millones de dólares para el periodo
1998-2000 (9). Para 1998 estaba
prevista una inversión de 623,7 millones de dólares. Son
volúmenes de inversión gigantescos para una economía tan
pequeña como la guineoecuatoriana. Con estos niveles de
inversión, que hasta superan el PIB, y considerando el peso
del sector petrolero en la economía nacional, se puede
intuir cual sería el resultado de las negociaciones entre
el gobierno y las compañías petroleras.
En
el periodo 1992-1996, estas empresas han invertido 567,5
millones de dólares. La tasa de inversión ha subido rápidamente
alcanzando el 169,1 % del PIB en 1996, cuando en 1990 sólo
fue del 9,9 %, superando así los máximos recomendados para
el crecimiento sostenido de las economías del Africa
Subsahariana por instituciones como el Banco Mundial y la
Comisión Económica para Africa, que son del 25 y el 26 %
respectivamente. Sin embargo, se observa una marcada
orientación externa de las inversiones realizadas por las
empresas petroleras, ya que de los 540,1 millones de dólares
invertidos en producción y desarrollo, 534,0 millones, es
decir el 98,9%, se gastaron fuera del país. Es decir, sólo
6,4 millones, el 1,1% se gastaron en el interior. Esta misma
orientación se observa en casi todos los demás aspectos de
la actividad petrolera.
Ingresos
generados por el sector. El
volumen de ingresos generados por las actividades petroleras
viene determinado no sólo por el volumen de producción,
sino también y de forma determinante, por las condiciones
establecidas en los contratos firmados entre el gobierno y
las compañías concesionarias. Por ello, para analizar los
ingresos conviene empezar por los contratos.
Los
contratos. A
pesar de que constituyen el "secreto mejor
guardado" del país, y no son por tanto accesibles,
fuentes que sí han podido consultarlos indican que son
desfavorables para Guinea Ecuatorial. El FMI manifiesta que
"los contratos de participación en vigor son de un
diseño y una aplicación complejos..." (10).
El mismo Jefe del Estado lo admitió públicamente en una
entrevista que concediera a la cadena de televisión
americana CNN, cuando afirmó que "el país no empieza
a participar en la producción hasta el año 2003" (11).
El Banco Mundial también ha hecho observaciones similares.
Lo que sorprende y desconcierta, es que cuando esta
institución intentó apoyar al gobierno en la renegociación
de los contratos, en el marco del ya mencionado proyecto de
Asistencia Técnica (uno de cuyos objetivos era
"asegurar que Guinea Ecuatorial recibe ingresos máximos
y sostenibles..."), el gobierno decidió suspender los
trabajos conducentes al logro de esos objetivos. Para el
Banco Mundial esta actitud significa "falta de
compromiso claro con este objetivo" (12)
y el FMI lamenta la toma de "... decisiones importantes
sin una evaluación financiera previa y sin la necesaria
concertación entre las autoridades competentes". (13)
Hay
tres condiciones de los contratos que perjudican
especialmente a Guinea Ecuatorial. El primero hace
referencia a la tardía entrada en vigor del sistema de
participación en la producción, que está prevista para el
año 2003, y después de la amortización total de las
inversiones efectuadas por las compañías petroleras. Se
espera que este sistema de participación sustituya al
actual de regalías, que sólo ascienden al 10% de las
exportaciones. En segundo lugar, los contratos permiten una
subida del valor residual de las inversiones petroleras en
equipo de un 30% al final de cada año, así como la
postergación de las pérdidas registradas por las compañías
durante sus operaciones de exploración. Esto incluye hasta
los gastos realizados como consecuencia de perforaciones
infructuosas, que de esta forma se recuperan en los pozos
productivos. En tercer lugar, están las exoneraciones
arbitrarias que se otorgan a las empresas petrolíferas a
favor de sus importaciones. El FMI ha recomendado la
suspensión de esta práctica que, sólo para el período
enero-mayo de 1998, ha supuesto para Guinea Ecuatorial la pérdida
de unos 6.500 millones de F. CFA.
Estas
desfavorables condiciones se atribuyen a que "... los
contratos petrolíferos se redactaron en un momento en que
no se habían producido descubrimientos importantes de petróleo,
situación que permitió a las compañías obtener ventajas
importantes en cuanto a la recuperación de los costes"
(14). Por su parte, la
explicación oficial es que el petróleo se ha descubierto
en las llamadas "zonas marginales", sin indicación
alguna sobre los criterios mediante los cuales se designaron
como tales. Es importante recordar que el campo Alba
se descubrió en 1984 por la empresa GEPSA y cerca de
Malabo.
Como
consecuencia de las desventajas contractuales observadas, el
FMI ha aconsejado al gobierno la adopción y ejecución de
un programa de reformas con el propósito de "asegurar
la transparencia de las relaciones financieras con las
sociedades petrolíferas, para maximizar los ingresos petrolíferos
e invertir útilmente estos recursos" (15).
Dicho programa consta de las siguientes medidas:
1."Impedir
la utilización de los anticipos otorgados por las compañías
petrolíferas en el marco de la enmienda a los contratos...
y abstenerse de todo nuevo préstamo garantizado por los
ingresos petrolíferos futuros".
2.
Requerir la firma del Ministerio de Economía y Hacienda
para todos los contratos y enmiendas de contratos con las
compañías petroleras, a fin de permitir una evaluación
previa de sus implicaciones financieras (16).
3.
Introducir un sistema de declaraciones de las compañías en
el Ministerio de Economía y Hacienda de modo que se
garantice la posibilidad de hacer un seguimiento continuo de
los ingresos petroleros.
4.
Revisar la Ley de Hidrocarburos antes de que se formalice
cualquier nuevo acuerdo para permitir la firma de contratos
más equitativos.
5.
Ingresar en una cuenta única abierta por el Tesoro en el
BEAC, todos los pagos efectuados por las compañías
petroleras (17).
La
puesta en marcha de estas medidas puede contribuir teóricamente
a lograr los objetivos mencionados. Sin embargo no deben
perderse de vista importantes limitaciones. La primera es
que "las enmiendas a los contratos de participación
con las sociedades petroleras relativas a los anticipos
sobre los ingresos futuros(es decir, la practica de pedir
anticipos a cuenta)... han debilitado la posición de
negociación futura de Guinea Ecuatorial (18)".
La segunda es que la gestión de los recursos petroleros no
es distinta de la de los recursos forestales, por ejemplo, o
de cualquiera otro de los recursos públicos que se hace en
Guinea Ecuatorial y que se caracteriza por "... un
persistente mal manejo fiscal, y la falta de transparencia y
la corrupción en las finanzas públicas", como
acertadamente afirma en otro de sus informes el FMI (19).
A
pesar de todo, y como resultado de estas recomendaciones y
de las del Banco Mundial, el gobierno renegoció los
contratos con las empresas petrolíferas en abril de 1998.
Se estima que las condiciones obtenidas son más favorables,
ya que las nuevas condiciones permiten al Estado obtener por
medio de un "sistema gradual de regalías" unos
ingresos que ascienden al 12-16% del valor de las
exportaciones, un 5% de la participación en el capital, así
como la introducción de un mecanismo escalonado de
participación en la producción, en lugar de tasas de
rendimiento. Se aplicará también un impuesto de utilidades
del 25 %.
Es
evidente que estas condiciones mejoran en algo las
condiciones para el Estado guineoecuatoriano, que aumentará
sus ingresos especialmente a través del impuesto de
utilidades y a la participación en la producción. Sin
embargo siguen siendo desfavorables si se comparan con las
de los demás países de la región para los que el impuesto
de utilidades se sitúa entre el 48,7 y el 50%. Respecto a
la participación en la producción, Guinea Ecuatorial es el
único país que ofrece intervalos de producción en los que
su participación es cero: el de 0-25 millones de barriles/año.
Mientras
los demás países de la zona establecen una proporción
para el Estado de más del 50% del volumen neto de petróleo,
Guinea Ecuatorial establece este porcentaje como máximo y
eso a partir de una producción de 600 millones de
barriles/año, cantidad inalcanzable con las reservas
conocidas actualmente. La producción actual, de 120.000
barriles/día, se sitúa en el nivel de 25-125 millones/año,
para la que la proporción correspondiente al Estado del
volumen neto, se fija en solo el 10%.
Guinea
Ecuatorial se beneficia en consecuencia mucho menos del petróleo
que los demás países de la región. Efectivamente, durante
el período 1996-1997, los ingresos públicos procedentes
del petróleo solo han sido el 12-19% del valor de las
exportaciones, cuando en Gabón, Camerún o Nigeria, se
elevan al 30, 48 y 40%, respectivamente.
Los
ingresos. Uno de
los aspectos más polémicos del sector es el que se refiere
a los ingresos públicos que genera y a la utilización que
se hace de ellos. Ha sido objeto de divergencias entre el
gobierno y el FMI, y ha estado en la base de la suspensión
del Programa de Ajuste Estructural para el periodo 1994-96,
que se decidió en julio de 1995.
El
concepto de ingreso o renta tiene una significación
particular cuando se trata del petróleo. En este caso,
"representa la parte que la acción del hombre destruye
del capital acumulado por la naturaleza y por lo tanto,
equivale a una disminución del capital o riqueza total con
que cuenta el país para desarrollarse" (20).
Se refiere fundamentalmente a las regalías. Los demás
ingresos, como son los cánones, los impuestos y la
participación en la producción, se consideran beneficios
empresariales(21).
Los
ingresos que obtiene Guinea Ecuatorial de la producción de
petróleo, son abundantes, lo que lleva a las instituciones
del Bretton Woods a hablar de "bonanza" y de
"desafío de la riqueza inesperada". Sin embargo,
el volumen de estos recursos varía según las fuentes
consultadas. Las estimaciones realizadas por el FMI, y que
aparecen en el Informe Final de su Misión de septiembre de
1996, van de 51.112 millones de F.CFA en 1996 a 78.225
millones de F.CFA para el año 2000. Estos datos reflejan
una evolución creciente, con una tasa de crecimiento anual
del 794,5% durante el período 1993-97.
Si
nos fijamos ahora en la ya citada entrevista del Presidente
a la cadena CNN, Guinea Ecuatorial solo participaría en la
producción a partir del año 2003. De hecho, en el
presupuesto que se incluyo en la Estrategia económica de
mediano plazo, presentada en la Conferencia Económica
Nacional, solo aparecen las regalías, lo que hace que los
ingresos presentados por el gobierno sean muy inferiores a
las estimaciones del FMI. La diferencia entre ambos datos se
explica, según esta institución, porque, además de las
regalías, que se calculan tomando el 10% del valor de las
exportaciones, "... existen otras fuentes de ingresos
procedentes de la explotación petrolífera como son: los
bonos por el derecho de explotación de nuevos pozos, el
arrendamiento de superficie, el impuesto sobre sociedades,
el impuesto sobre la renta de los trabajadores de las
empresas petroleras y sus contratas, y una participación en
el valor de la producción"(22).
Datos
presentados por el FMI como estimaciones del gobierno, en
otro documento, son, con la excepción del año 1997, casi
idénticos a sus propios cálculos iniciales. Estas
estimaciones, incluyen ya todas las fuentes de ingresos, lo
que podría indicar que el gobierno utiliza datos diferentes
dependiendo de a quién vayan destinados. Unos para su
difusión pública, y otros, posiblemente más cercanos a la
realidad, para instituciones como el FMI. Si se comparan
ambas series de datos, las diferencias son enormes. Para
1998 sería superior a los 38.000 millones de F CFA
(naturalmente, los datos más bajos son siempre los
gubernamentales). La diferencia entre los datos del gobierno
que aparecen en la Estrategia económica de mediano plazo
y los datos del FMI, desconcierta toda vez que esta última
institución goza de reputación internacional, y es difícil
concebir que pudiera publicar cifras que no se basen en
premisas sólidas. Algunas fuentes quieren explicar la
diferencia argumentando que el FMI hizo sus estimaciones
incluyendo los porcentajes debidos a la participación en la
producción, mientras que las estimaciones gubernamentales
tendrían en cuenta la situación anterior, con todas las
debilidades ya citadas, debidas a los contratos(23).
Sin negar la validez de estos argumentos, parecen
insuficientes para explicar las diferencias en los datos que
estamos analizando.
Es
difícil sustraerse a la sospecha de que el gobierno intenta
ocultar una parte importante de los recursos debidos al petróleo.
En el Presupuesto General del Estado, no aparecen
desagregados los ingresos por fuentes, y no se especifica qué
cantidad de los ingresos públicos procede de la explotación
del petróleo, camuflándolos bajo las denominaciones de
"ingresos tributarios" e "ingresos no
tributarios", lo que no permite saber qué hay dentro
en cada caso. La importancia de estas partidas, así como la
polémica que han suscitado, deberían bastar para
justificar su aparición en una categoría aparte, para
favorecer la transparencia.
Más
desconcertante aún es que, a pesar de estos gigantescos volúmenes
de ingresos, el gobierno haya iniciado la práctica de pedir
anticipos, utilizando como aval la producción futura. En
1996 los anticipos obtenidos por el gobierno de las compañías
petroleras, mediante ese método, ascendieron a más de 7
millones de dólares, unos 4.000 millones de F. CFA. Los
anticipos se gestionan a través de los siguientes
mecanismos: a) préstamos directos, b) modificaciones de los
contratos y c) tratamientos de los anticipos como gastos de
inversión (24). Esta practica,
hipoteca de hecho el futuro del país, y cuenta con
antecedentes en la República Popular del Congo donde ha
dado los catastróficos resultados que se conocen, con una
guerra civil, retroceso en el proceso democrático y un alto
coste en vidas humanas, así como la destrucción del país.
La
practica de los anticipos puede hacer que los ingresos del
petróleo que hasta 1998 eran crecientes, empiecen a
disminuir. A ello puede contribuir, además, la bajada del
precio del crudo; el proceso puede acentuarse a partir del año
2003, cuando los volúmenes de producción desciendan. Todo
ello hace prever en el futuro próximo fuertes tensiones en
el presupuesto público, situando a Guinea Ecuatorial en una
situación similar a la que existió antes de que fuera
productora de petróleo.
A
pesar de todos estos problemas, las proyecciones de ingresos
hechas para el trienio 1998-2000 muestran una evolución
creciente de los debidos al petróleo. Para una economía
cuyo PIB se elevaba a un máximo de 40.000 millones de F.CFA
antes del inicio de la producción de petróleo, estos volúmenes
de ingresos siguen siendo importantes. Su utilización
racional podría sin ninguna duda transformar rápidamente
la vida económica de Guinea Ecuatorial.
III.
EL IMPACTO DE LA PRODUCCIÓN DE PETRÓLEO EN LA ECONOMÍA DE
GUINEA ECUATORIAL.
Guinea
Ecuatorial es desde hace siete años productora de petróleo.
Por su masiva presencia en la economía nacional su impacto
es necesariamente abrumador; a continuación presentamos una
valoración del mismo.
Aceleración
del crecimiento económico y transformación de la
estructura del PIB.
Como consecuencia de la producción de petróleo, se ha
disparado el crecimiento de la economía. La tasa de
crecimiento del PIB fue del 76,1% en 1997, pasando de 152
millones de dólares en 1993 a 401 millones en dicho año,
lo que despertó el miedo a un posible sobrecalentamiento de
la economía. De ese total, el PIB no petrolífero sólo ha
aportado 167 millones de dólares en 1997, que comparados
con los 135 millones de dólares de 1993, nos dan una tasa
de crecimiento del 25,7% para aquel año, debido
principalmente al crecimiento de la producción forestal.
Volviendo a los porcentajes generales de la economía, se
trata de una coyuntura económica que podemos calificar de
"estelar", dado que supera, incluso, las cotas
alcanzadas por los países que en su día dieron lugar al
"milagro asiático". Gracias a esos excelentes
datos en lo que hace al crecimiento, Guinea Ecuatorial
figura entre los países que forman parte del exclusivo club
denominado "Les Champions de la Croissance"(25).
La
economía nacional ha pasado de depender de la producción
forestal como fuente de dinamismo, a hacerlo de la actividad
petrolera. Si este sector representó en 1992 el 10% del
PIB, en 1997 era ya el 58% y se calcula que para el año
2000 habrá alcanzado casi el 80%. He aquí estos mismos
datos para los demás países de la región también
productores de petróleo: en Camerún este sector supone el
8% del PIB, en Gabón el 37% y en Nigeria el 28%(26).
Guinea Ecuatorial con una participación decreciente del
resto de la economía, quedará más expuesta a las
fluctuaciones de los precios del petróleo.
Teniendo
en cuanta esta situación, merecen resaltarse algunos
aspectos de la producción petrolera. Uno de ellos es su carácter
de "enclave": se lleva a cabo en el mar, lejos de
todo y de todos, generando poco empleo debido a su uso
intensivo de capital... Se trata de un sector que exporta
todo lo que produce e importa todo lo que consume, guarda
por tanto poca relación con el resto de la economía. Con
estas características su dinamismo no alcanza a los demás
sectores y no juega el papel de "motor del
desarrollo" que se esperaba de él. Contribuye, además,
a esta situación la debilidad del sector privado en Guinea
Ecuatorial y la practica inexistencia de una industria de
transformación que pudiera satisfacer localmente la demanda
de bienes y servicios generados por las industrias ligadas
directamente al petróleo, todo lo cual contribuiría a
integrarlo en la economía nacional. En consecuencia puede
decirse que la evolución del sector petrolero es
independiente del resto de sectores de la economía que,
hecha la excepción del forestal, padece una situación de
estancamiento.
Es
importante señalar también que la producción actual se
lleva a cabo por prácticamente sólo dos empresas
petroleras: NOMECO y Mobil Oil que controlan de este
modo el 58% de la economía nacional.
Aceleración
espectacular del gasto público. Con
la masiva afluencia de recursos generados por la producción
petrolífera, se está produciendo lo que el FMI ha
calificado como "una aceleración espectacular"
del gasto público(27). En
efecto, los gastos programados durante el período 1990-1998
han experimentado un aumento del 727,3%, a razón de un 80%
anual. Según el Banco Mundial, "la ejecución ajustada
del presupuesto ascendió a más de 85 millones de dólares,
es decir alrededor del 90% de lo previsto"(28).
Si tomamos estos datos como norma, lo que no carece de
fundamento a juzgar por la experiencia acumulada hasta
ahora, los gastos realizados en 1998 pueden superar los
130.000 millones de F. CFA.
Hasta
el inicio de las obras, actualmente en curso, destinadas la
cumbre de la CEMAC, el destino de una porción importante de
estas partidas no era visible. En efecto, esta reunión está
utilizándose como pretexto para intentar explicar el
descontrol del gasto, pese a que estos modos de hacer se
daban, sin duda alguna, antes de que comenzase la explotación
del petróleo, y solo se hayan acentuado en los últimos
tiempos. Que esta afirmación no es gratuita puede
comprobarse simplemente leyendo la introducción al Programa
de Ajuste Estructural, el contenido del mismo y el de los
informes de las Misiones de supervisión llevadas a cabo por
el Fondo Monetario Internacional. La suspensión anticipada
de estos Programas como consecuencia de la falta de
disciplina fiscal, lo demuestran y confirman. Añádase a
esto el que las infraestructuras en construcción tienen
poco que ver con las actividades productivas, sobresaliendo
más por su ostentación y suntuosidad. Los gastos
realizados en su construcción no deben considerarse
inversiones, sino más bien como gastos destinados al
consumo.
Dado
el pequeño tamaño de la economía nacional, y su bajo
nivel de desarrollo, especialmente las deficiencias que se
dan en la dotación de los recursos humanos, el limitado
desarrollo de las instituciones y de las infraestructuras
productivas, la capacidad de absorción de esta economía ha
de ser por fuerza muy baja. En 1987 el Banco Mundial y el
FMI establecían para los gastos de desarrollo el limite de
14.700 millones de F. CFA, utilizando como factor
determinante esa limitada capacidad de absorción de la
economía. Este techo se mantuvo hasta 1991. Transcurridos
ocho años, la economía ecuatoguineana sigue siendo la
misma en lo fundamental, es decir el gasto público sigue
estando limitado por su escasa capacidad de absorción.
Según
el diagnóstico del Banco Mundial, "... el presupuesto
ha perdido importancia como instrumento de control".
Los gastos extra-presupuestarios ascendieron a 25 de
millones de dólares en 1997, una parte importante de los
cuales, "... carece de explicación, pudiendo
representar ahorros no oficiales en el extranjero"(29),
lo que en términos vulgares y menos diplomáticos,
significa que se han ingresado en cuentas bancarias
personales fuera del país.
En
consecuencia, cuando se esperaba que esta afluencia de
recursos permitiría borrar definitivamente el crónico déficit
público que se venía arrastrando y acumular excedentes,
está ocurriendo todo lo contrario, con un impacto negativo
en la balanza de pagos que, paradójicamente, también sigue
en situación de déficit, y un crecimiento rápido del
endeudamiento del país. Si no se descubren nuevos pozos de
petróleo, y teniendo en cuanta los anticipos obtenidos, el
comportamiento del gobierno respecto al gasto público,
conducirá a la economía ecuatoguineana a una situación de
caída libre.
Los
indicios de esta situación aparecían ya en la Estructura
económica de mediano plazo en la que se presentan, en
grandes líneas, los objetivos y prioridades de desarrollo
del país, a los que iban a destinarse con preferencia los
recursos provenientes del petróleo. La Conferencia Económica
Nacional se justificaba en la idea de que habría recursos
importantes a repartir. Sin embargo, en el presupuesto que
aparece en aquel documento, que iba a servir de base para
las discusiones, aparecía ya un déficit de 10.000 millones
de F.CFA, un nivel sin precedentes en la reciente historia
económica de Guinea Ecuatorial. Este hecho habría debido
modificar el enfoque de la Conferencia hacia una reunión en
la que se presentasen las necesidades del país para que los
donantes aportasen su contribución.
La
necesidad de crear un fondo en el BEAC, que aparecía en la
primera versión del documento de la Estrategia...,
preparada por el Banco Mundial, desapareció en la versión
definitiva. Los objetivos que el Banco Mundial había
identificado para ese fondo eran los siguientes: a)
financiar los gastos de contrapartida en los proyectos, b)
financiar la importación de equipos. Estos fondos serían
administrados según los criterios de inversión del BEAC y
su utilización sería fiscalizada mediante auditorias
externas. Si los niveles actuales de gastos ya superan los límites
impuestos por la capacidad de absorción, se demuestra la
oportunidad de crear ese fondo. La negativa a hacerlo
evidencia la intención de ocultar ingresos y la intención
de manejar importantes volúmenes de recursos a través de
canales extra-presupuestarios.
Profundización
de la desigual distribución de la renta y empeoramiento de
los niveles de vida de la población.
La
otra cara de la desigual distribución de la riqueza es la
concentración de los activos nacionales en unas pocas
manos. Las cuestiones relacionadas con el petróleo se
guardan entre un pequeño círculo de personas, evitando
cualquier tipo de filtración. Por lo tanto, es este pequeño
grupo el que protagoniza en gran medida el "...
persistente mal manejo fiscal, y la falta de transparencia y
la corrupción en las finanzas públicas". Además, en
torno a las actividades petroleras se están desarrollando
una serie de negocios dedicados prestar servicios a las
empresas concesionarias. Entre ellos se pueden mencionar la
venta de terrenos, la creación de empresas de desaduanaje (Litor-Wele),
el reclutamiento de personal (APEGESA, ATSIGUE)
y la venta de gas (SOGUIGAS)... Todas ellas están
controladas y son propiedad de guineoecuatorianos,
precisamente el mismo grupo de personas del que hablábamos
anteriormente. Es de destacar especialmente, el control que
ejercen sobre el acceso al empleo en las empresas petrolíferas
que queda así reservado exclusivamente a los militantes y
simpatizantes del partido gubernamental, el PDGE, mientras
queda vetado a cualquiera que pertenezca a las formaciones
opositoras. En cualquier caso, los negocios colaterales a la
actividad específicamente petrolera, quedan restringidos a
ese núcleo reducido de personas, lo que no hace sino
reforzar el grado de concentración de las riquezas de
Guinea Ecuatorial y por tanto su desigual distribución.
Con
la producción de petróleo, Guinea Ecuatorial se considera
ya un "campeón del crecimiento". Este es el único
aspecto que se señala como un logro por parte del gobierno,
con total descuido de su impacto en la población. Importa
mucho el carácter de ese crecimiento, es decir: cómo se ha
logrado, quién participa en él y qué sectores lo
protagonizan. El crecimiento ha sido, efectivamente, tan
alto que ha dado lugar a un rápido aumento de la renta per
cápita, estimada actualmente en unos 1.000 dólares, cuando
antes del petróleo sólo era de unos 300. Guinea Ecuatorial
queda así incluida en el grupo de las economías de
ingresos medios bajos, según la clasificación del Banco
Mundial. Ello debería ser un motivo de alegría, pues
implica una aumento en el nivel de vida de la población.
Sin embargo, la realidad enseña que en vez de un
"milagro", se trata más bien de un puro
espejismo.
El
Banco Mundial ha estimado que el 5% de la población
controla el 80% de la renta(30).
Tomando estos datos y haciendo cálculos con los datos del
PIB se llega a los siguientes resultados: el 5% de la
población, en cuyas manos se concentra el 80% de la riqueza
nacional, tiene una renta per cápita de 16.000 dólares,
mientras que para el 95% restante, solo es de 207 dólares.
En estas circunstancias, las altas tasas de crecimiento
reflejan mas bien la rapidez a la que se ensanchan los
bolsillos y se enriquece ese 5% de la población.
Pero
a esta situación hay que añadir lo que sigue: uno de los
indicadores que toman los organismos internacionales para
distribuir la ayuda externa a los diferentes países
subdesarrollados es la renta per cápita. Con una renta per
cápita de 1000 dólares, Guinea Ecuatorial ya no pertenece
al grupo de Países Menos Adelantados, con lo cual ha
perdido las ventajas otorgadas a este grupo de países en lo
que hace a donaciones y créditos en condiciones blandas. La
ayuda externa financiaba más de un 90% de los gastos de
desarrollo, de los que más de un 60% se destinaba a los
sectores sociales. La reducción de la ayuda externa que está
sufriendo Guinea Ecuatorial no obedece solamente a la condicionalidad
política, sino también a este hecho.
El
aumento en la renta per cápita, por tanto, ha condenado
doblemente a los pobres, es decir al 95% de la población,
que tiene que conformarse con el 20% de la riqueza nacional:
se ha profundizado la brecha entre ricos y pobres al
concentrarse los recursos procedentes del petróleo en unas
pocas manos, acentuando la pobreza relativa, y por otra como
consecuencia de la reducción de la ayuda externa,
profundizando la pobreza absoluta. Con el petróleo, los
ricos se han hecho más ricos y los pobres más pobres.
IV.
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES.
La
explotación de los recursos petroleros en Guinea Ecuatorial
no ha producido hasta ahora los resultados esperados. Todo
lo contrario. Aunque ha estimulado el crecimiento, al
evolucionar independientemente del resto de la economía
nacional, junto con una baja industrialización de la economía
y una utilización poco transparente de los recursos que
genera dicha actividad, se han profundizado los
desequilibrios macroeconómicos, tanto internos como
externos. Las consecuencias en las vidas de las personas han
sido negativas. En estas circunstancias, y como es habitual
en trabajos como este, se deberían incluir recomendaciones
sobre las reformas que habría que afrontar para combatir
los problemas creados... No vamos a hacerlo en este caso ya
que si los resultados de la explotación petrolífera han
sido negativos hasta ahora no se debe a la falta de ideas.
Efectivamente,
existen recomendaciones sobre la utilización de los
recursos petrolíferos así como las reformas económicas e
institucionales que podrían resultar de una utilización
eficiente de los mismos. Aparecen en los diferentes informes
preparados por el BAD, el PNUD, el Banco Mundial y el Fondo
Monetario Internacional. Estos informes en vez de ser
analizados y estudiados por el gobierno de forma objetiva y
con vistas a seleccionar las recomendaciones de posible
aplicación, suelen recibir las mismas descalificaciones que
los informes del Relator Especial de las Naciones Unidas
sobre los Derechos Humanos, es decir que son
"tendenciosos", "no reflejan la realidad
actual de Guinea Ecuatorial", y finalmente son acusados
de "injerencia en los asuntos internos de Guinea
Ecuatorial" y "violación de la soberanía
nacional".
Se
reconoce que cada Estado puede utilizar sus recursos como
crea conveniente, incluyendo la posibilidad de
desperdiciarlos, como se está haciendo actualmente en
Guinea Ecuatorial. Sin embargo, el hecho es que, como
coinciden en señalar las instituciones arriba indicadas, la
producción de petróleo ofrece a Guinea Ecuatorial una
oportunidad histórica y única para transformar la economía
nacional y mejorar los niveles de vida de la población. La
pérdida de esta oportunidad sería imperdonable toda vez
que, no sólo implica la negación de mejores niveles de
vida a la población, sino también que su futuro se ha
hipotecado por muchos años. El análisis que se ha
realizado aquí parece indicar que esta oportunidad se ha
perdido ya por: a) la práctica de obtener anticipos, b) la
mala utilización de los recursos, c) la caída de los
precios del petróleo y d) la reducción en la producción
en un futuro no muy lejano. Todo ello obscurece sin duda el
futuro.
Algunas
ideas sobre la utilización eficiente de los ingresos del
petróleo. Existen
algunas orientaciones consensuadas en ese sentido. Se
recomienda que las regalías se destinen a la inversión, y
los cánones y los impuestos a la financiación de los
gastos corrientes o de capital; en lo que se refiere a la
participación en la producción, se dan dos posturas: para
unos se debe destinar a la financiación de los gastos de
capital del sector público, y, para otros, a los gastos
corrientes, las inversiones y el consumo del sector privado(31).
Por
su parte, el Banco Mundial y el Fondo Monetario
Internacional han apoyado al gobierno en la formulación y
ejecución de varios Programas de Ajuste Estructural. A
pesar de todas las críticas que se hacen contra estos
programas, su necesidad se justifica por la desastrosa
situación económica que se daba antes de su introducción.
Entre las medidas que aparecen en ellas, están: a) la
necesidad de controlar el gasto público, b) la necesidad de
incluir todos los gastos y todos los ingresos públicos
extra-presupuestarios en un presupuesto único y
consolidado, c) la eliminación de las exoneraciones ad-hoc,
etc. Ninguna de estas medidas ha sido ejecutada, y los
programas han fracasado por una ejecución inferior a los
compromisos. La causa principal de estos decepcionantes
resultados, según aquellas instituciones, es la falta de
voluntad política. Y el hecho de que las repitan en todos
sus informes constituye un indicio de que no se han llevado
a cabo.
La
Conferencia Económica Nacional se organizó con el propósito
de mejorar la utilización de los recursos provenientes de
la producción petrolífera, es decir para estudiar e
identificar las medidas mas adecuadas para alcanzar los
objetivos prioritarios establecidos. Estos objetivos son: a)
alcanzar un crecimiento económico sostenido y equitativo,
b) reducir la pobreza, c) redefinir el papel del Estado en
la economía. En la Conferencia se acordó asignar un 40% de
los ingresos petroleros a los sectores sociales. Casi dos años
después, todavía no se ha ejecutado ninguno de los
compromisos adquiridos por el Gobierno. En la asignación
sectorial de los recursos, la educación y la salud siguen
recibiendo en su conjunto menos del 10% del total.
Del
mismo modo la FAO ha recomendado la creación de un Fondo de
Desarrollo Agropecuario, valorado en 28 millones de dólares
para un periodo de diez años, como mecanismo para canalizar
los recursos procedentes del petróleo hacia los sectores
productivos. Este fondo sería alimentado con recursos
provenientes del Fondo de Fideicomiso propuesto por el Banco
Mundial y el Fondo Monetario Internacional. El gobierno ha
aceptado la creación del Fondo de Desarrollo Agropecuario,
pero ha rechazado el de Fideicomiso, lo que de hecho
significa el rechazo de ambos.
Finalmente,
existe un marco institucional y jurídico que debe regular
las actividades del sector. A pesar de las deficiencias de
que adolece, este marco legal, establecido mediante
Decreto-Ley 7/1981, establece los procedimientos para la
concesión de licencias, los bloques, las licitaciones, los
contratos de participación, y otros aspectos importantes.
La actuación del Ministerio de Minas y Energía se desvía
mucho y de forma sistemática de lo establecido en la ley.
Las decisiones se toman de forma discrecional y aleatoria, y
las licencias se otorgan de forma directa(32).
Qué
hacer. La mala
utilización de los recursos petroleros es consecuencia de
una falta de voluntad política. La causa del malestar económico
es, pues, de origen político. Por lo tanto, para mejorar la
utilización de los recursos petrolíferos y otros, es
prioritario modificar el entorno que da lugar a estos
resultados a favor de uno más abierto y transparente. Es
decir mediante la introducción de un régimen democrático,
en el que el pueblo disponga del poder, los mecanismos y los
medios para exigir responsabilidades a las autoridades. Por
lo tanto, el esfuerzo para democratizar la vida política de
Guinea Ecuatorial es también un esfuerzo para mejorar la
gestión económica en general, y de los recursos nacionales
en particular; en definitiva, para mejorar los niveles de
vida de la población.
Contrariamente
a lo que podía esperarse, los esfuerzos realizados por la
población para alcanzar la democracia han fracasado. Las
elecciones generales no han dado a la población la
oportunidad de expresarse libremente. Sin embargo, la
llegada del petróleo, al acentuar las desigualdades entre
los ciudadanos de Guinea Ecuatorial (donde una minoría
opulenta navega en un mar de miseria), ha convertido a este
país en una bomba de relojería, situándolo cada día más
cerca de un conflicto violento. La desigual distribución de
la riqueza nacional, alcanzada mediante métodos ilegítimos,
en un entorno muy represivo, constituye la principal causa
de los conflictos armadas que proliferan hoy en Africa.
Guinea Ecuatorial no puede ser una excepción.
Efectivamente, los acontecimientos del 21 de enero de 1998
constituyen un elocuente indicio de lo que puede ocurrir(33).
Mientras
los esfuerzos para democratizar el país se vertebran en
torno a los partidos políticos, la comunidad internacional
recurría a la condicionalidad económica (una gestión
económica sana) y política (avances en el respeto a los
derechos humanos y aceleración del proceso de democratización),
reduciendo el desembolso de la ayuda externa a favor de
Guinea Ecuatorial debido a la evolución desfavorable
experimentada en ambos campos(34).
La eficacia de la condicionalidad es muy reducida.
Como postuló el economista holandés Jan Timbergen, los
objetivos no se alcanzan cuando el número de instrumentos
es inferior al número de objetivos. En ese sentido, el uso
de un instrumento (ayuda externa) para alcanzar objetivos múltiples
(desarrollo socio-económico, protección del medio
ambiente, promoción de la mujer, derechos humanos,
democratización, etc.) no cabrá esperar buenos resultados.
Es obvio que un gobierno que necesita de la presión de los
donantes para que sea sensible a las necesidades de su
pueblo se mostrará indiferente a las consecuencias que la condicionalidad
tenga para su población. Al parecer, los motivos que
justifican la condicionalidad son también los que
anulan su eficacia. El advenimiento del petróleo ha
empeorado, además, las cosas, al poner en manos del
gobierno más recursos de los que recibía de fuentes
externas. Ello ha neutralizada totalmente a la condicionalidad
como aseguró el Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación
quién, al celebrar la llegada del petróleo, dijo "por
fin llegó el momento de cortar este cordón
umbilical".
En
vista de la ineficiencia de la condicionalidad, la
medida más eficaz en estos momentos para avanzar en la
causa de la democratización de Guinea Ecuatorial sin
violencia, podría ser lo que se denomina Diplomacia
preventiva. Se trata de poner en marcha "medidas
destinadas a evitar que surjan controversias entre dos o más
partes, a evitar que las controversias existentes se
transformen en conflictos y a evitar que estos, si se
producen, se extiendan". Los instrumentos utilizados
incluyen: a) misiones de investigación de los hechos,
buenos oficios y buena voluntad, b) la designación de
enviados especiales para las zonas de tirantez y c) las
gestiones para sentar en una mesa de negociaciones a las
partes en posible conflicto.
Este
instrumento ha sido utilizado profusamente por las Naciones
Unidas con mucho éxito. La situación que atraviesa
actualmente Guinea Ecuatorial lo justifica plenamente. Los
acontecimientos del 21 de enero de 1998 constituyen una señal
de lo que puede venir, y la situación creada por las
recientes elecciones legislativas agudiza la situación al
aumentar la desconfianza en el proceso de democratización
mediante el diálogo. Y es que la experiencia africana
demuestra que los conflictos empiezan con facilidad y
terminan con dificultad. Como consecuencia de las profundas
divisiones internas, pueden aparecer diferentes grupos
armados con objetivos propios, lo que conduce siempre al
descontrol y a la dificultad de frenar la contienda,
arrojando como saldo, la destrucción de lo poco que existe,
incluyendo los recursos humanos, las infraestructuras, la
base productiva, etc. y retrasando el desarrollo del país
en muchos años. Hay que evitar esta opción a cualquier
precio, privilegiando el diálogo, pero un tipo de diálogo
que se realizaría bajo los auspicios de las Naciones Unidas
en el marco de la Diplomacia Preventiva.
Las
actividades realizadas en el marco de la Diplomacia
Preventiva deben ser autorizadas por el Consejo de
Seguridad de las Naciones Unidas y ejecutadas por el
Secretario General. La Comisión de las Naciones Unidas para
los Derechos Humanos, que ha organizado las misiones del
Relator Especial y es el foro en que se han celebrado las
discusiones sobre la situación de los derechos humanos en
Guinea Ecuatorial constituye la mejor puerta de entrada para
llegar a la Secretaría General y activar el mecanismo de la
Diplomacia preventiva que haga compatible la mejor
utilización de los recursos petrolíferos, la mejora de las
condiciones de vida de la población y la democracia.
Malabo,
mayo 1999
.____________________________________________________________________
|
1.- Esta Conferencia tuvo lugar
en septiembre de 1997 organizada por el gobierno
con el fin de identificar alternativas para una
utilización óptima de los recursos petrolíferos.
Esta iniciativa fue aplaudida incluso por la
comunidad internacional, ya que se interpretó
como una toma de conciencia por parte del gobierno
en el sentido de que había llegado el momento de
tomar medidas para mejorar las condiciones de vida
de la población. Un año después de celebrada la
Conferencia, los hechos demuestran que no fue más
que una operación de relaciones públicas. <····
volver
2.-
Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y
Gobierno de Guinea Ecuatorial. Documento sobre
el Marco de política económica y financiera:
1991-1993, Malabo, noviembre de 1990, pag. 19;
MEGI, Desarrollo integrado. Actualización de
la situación, Malabo, 8 de octubre 1997;
Banco Mundial, Guinea Ecuatorial. El desafío
de la riqueza inesperada: Estrategia económica
para la gestión de los recursos petrolíferos,
14 septiembre 1998, pag. 28. <····
volver
3.-
BEAC. Programation Monetaire de la Guinée
Equatorial: Objetifs monetaire et de Credits de lÁnnée
1998, Janvier 1998, pag. 10. <····
volver
4.-
International Monetary Fund, World Bank and
Authorities of Equatorial Guinea, Economic and
Finalcial Policy Framework Papar. 1994-1996,
March 9, 1994, Malabo, pag. 9. <····
volver
5.-
Esta alternativa se considera muy costosa. Se
estimó que la reinyección del gas elevaría los
costes de inversión para le empresa Walter
International a 60 millones de dólares, más de
los 40 que hubo de invertir para poner en
explotación el yaciemiento Alba. <····
volver
6.-
Ver el estudio de Thounhaug Anitra and Oerke
Andrew, Environmental Assessment of Equatorial
Guinea. Gas and Oil Fields. Greater Caribean
Energy and Environment Foundation. <····
volver
7.-
Banco Mundial, pag. 20. <····
volver
8.-
Republic of Equatorial Guinea. Se trata de
un documento informativo distribuido por la
Embajada de Guinea Ecuatorial en Estados Unidos.
<····
volver
9.-
MEGI, Desarrollo integrado. Actualización de
la situación. Malabo, 26 octubre 1997, pag.
3. <····
volver
10.-
FMI, Ayuda Memoria de la Misión de consulta
del Fondo Monetario Internacional, Malabo, 26
de octubre 1997, pag. 3. <····
volver
11.-
La entrevista tuvo lugar el 17 de marzo de 1997.
En ella el Jefe del Estado acusó a las empresas
petroleras de "penalizar al pueblo de Guinea
Ecuatorial" y de "falta de consideración
al gobierno". Con todo el sentimentalismo que
puedan contener estas acusaciones, las compañias
actúan según contratos negociados y firmados con
el gobierno de Guinea Ecuatorial, que en última
instancia es el que tiene la responsabilidad
constitucional de velar y defender los intereses
del país. <····
volver
12.-
FMI, Ayudar Memoria, pag. 3. <····
volver
13.-
Ibid. <····
volver
14.-
Banco Mundial (1997), pag. 8. <····
volver
15.-
Fondo Monetario Internacional, Ayuda Memoria...
1997, pag. 4. <····
volver
16.-
Esta recomendación es una ingenuidad, ya que el
comportamiento del Ministerio de Minas e
Hidrocarburos no difiere del resto de la
administración de Guinea Ecuatorial. Baste como
prueba el que meses después de recibir a la misión
del FMI que emitió dicha recomendación, el
entonces Secretario de Estado de Minas, persona
clave en las actividades petroleras, fue nombrado
Ministro de Economía y Hacienda. <····
volver
17.-
Ya aparecía en la versión inicial del Programa
Económico preparado por el Banco Mundial. En
aquella ocasión se le denominaba Fondo de
Fideicomiso y se proponía como medida para evitar
la Enfermedad Holandesa. Este fondo serviría para
hacer pagos en el exterior, sería administrado
por el BEAC y se utilizaría de acuerdo con sus
criterios de inversión para fondos de
contrapartida y pago de las deudas. <····
volver
18.-
FMI, Ayuda Memoria, pag. 4. <····
volver
19.-
FMI, Informe Final, Pag. 1. <····
volver
20.-
Wood, Guillermo, (1997), Proyecto de diseño de
un mecnaismo de financiación de inversiones para
la agricultura, la alimentación y el desarrollo
rural-TCP/EQG/6711 (A), Borrador de documento de
Proyecto, Informe de la Primera Misión, 3
octubre, Malabo, pag 7. <····
volver
21.-
Ibid. <····
volver
22.-
FMI, pag. 9. <····
volver
23.-
BEAC, pag. 5. <····
volver
24.-
Ibid, pag. 8. <····
volver
25.-
Foreseght, Eric, "Les Champions de la
Croissance", Economie, Supplement, Jeune
Afrique Economigue. nº. 2, abril 1999, pag.
9. <····
volver
26.-
Banco Mundial, pag. 3. <····
volver
27.-
FMI, Ayuda Memoria..., pag. 1. <····
volver
28.-
Ibid, pag. 7. <····
volver
29.-
Banco Mundial, (1997), op. Cit., pag. 6. <····
volver
30.-
World Bank, Poverty Note, 1995.
<····
volver
31.-
Wood, pag. 7. <····
volver
32.-
Banco Mundial, pag. 31. <····
volver
33.-
Se hace referencia a la sublevación armada
protagonizada por un grupo de personas originarias
de la isla de Bioko. Esta actuación, la primera
de este tipo en la historia de la República de
Guinea Ecuatorial, costó varias vidas humanas. Se
ha pretendido quitar importnacia a este acto,
calificándolo como la actuación de uno radicales
bubis que, impulsados por el odio étnico hacia el
grupo mayoritario, los fang, habían realizado un
acto simplemente terrorista. Sin embargo, la
coincidencia de estos hechos con el inicio del
"boom" petrolero, aconseja prestarle
mucha importancia. <····
volver
34.-
Algunos donantes, entre ellos España, Francia y
la Unión Europea han recortado sus programas de
cooperación con Guinea Ecuatorial, mientras
otros, Estados unidos y Alemania, han cerrado su
cooperación con este país. <····
volver
|
____________________________________________________________________
|
La
Asociación de Solidaridad Democrática con Guinea
Ecuatorial (ASODEGUE) está dispuesta a mantener
correspondencia sobre este y cualquiera otro de
los materiales que difunde. |
|