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BOLETÍN
NOTICIAS DE GUINEA
Nº
12 Marzo 1999
SUMARIO
-
La
oposición democrática ganó la campaña electoral
- Incidente grave en la ciudad de Bata
- Toda Guinea no es Malabop
- La jornada electoral
- Una serie interminable de arbitrariedades y abusos
- Ha muerto Inocencio Beta Bisapa
OPINIÓN
-
La transición democrática con Obiang o sin
él
por Francisco Jones Ivina
-
Comunicado ASODEGUE tras las elecciones legislativas del 7 de
marzo
LA
OPOSICIÓN DEMOCRÁTICA GANO LA CAMPAÑA ELECTORAL.
La campaña electoral guineana mostró otra de las paradojas que
tanto se prodigan en la política de aquel país.
La
oposición democrática defendió el voto libre y secreto basándose
en leyes actualmente en vigor (Constitución y Ley Electoral),
mientras el partido del gobierno se mostraba desde el principio
decidido a romper esa legalidad, manteniendo la "estrategia del
miedo", el único medio reconocido por propios y extraños para
que el PDGE siga en el poder.
A
finales de la primera semana de campaña la oposición consiguió
que el Presidente de la Junta Electoral declarase ilegal el
"voto público" y explicase ante las cámaras de TV las
fases de una votación correcta: recogida de papeletas, paso a la
cabina (o similar) e introducción del sobre con el voto en la urna.
Según Clemente Engonga las leyes guineanas indican que "el
voto ha de ser secreto y el escrutinio público". A partir de
ese momento empezó a hablarse de comunicados a favor del "voto
secreto" publicados desde el ministerio de Defensa y también
conjuntamente desde este ministerio y el de Interior.
La
oposición (y principalmente el CPDS) argumentó, también en la TV
guineana, que la Constitución definía el sufragio como
"universal, libre, directo y secreto" y la nueva Ley
Electoral, aprobada por el Parlamento saliente (en el que el PDGE
disponía de sesenta y ocho de los ochenta diputados), condena
expresamente en su artículo 99 cualquier intento de imponer el
"voto público". Además, para el CPDS, la introducción
de resguardos numerados junto con la papeleta, tal como pretendía
el PDGE, era un acto contrario al carácter secreto del voto, y los
votos emitidos en esas condiciones deberían considerarse nulos.
Nse
Nfumu, Secretario General del PDGE, afirmó por su parte, que los
militantes del PDGE "quieren votar públicamente y los demás
que hagan lo que quieran". Sorprendidos por la posible derrota
de sus argumentos, desde medios del partido del gobierno se empezó
a hablar de escribir cartas a los Presidentes de las Mesas
Electorales (a la Junta Electoral por tanto) diciendo que se
"quiere hacer voto público".
Esta
derrota no fue la única que tuvieron en estos días. Los mítines
de los principales partidos opositores, CPDS y UP, estaban cada día
más concurridos. Malabo parecía entregado por completo a las
formaciones opositoras.
El
PDGE hizo en las ciudades una extraña campaña electoral, sin
discurso político (salvo que se tenga por tal decir que "la
oposición os promete cosas, pero no las hará") y sin mítines,
que se sustituyeron por concentraciones en las que se repartía
pescado, camisetas, relojes baratos...Al desconcierto que empezaba a
cundir entre sus militantes, contribuía también el misterioso
viaje de Obiang a la región mediterránea francesa, tras pasar por
Marruecos donde encargó el material electoral.
INCIDENTE
GRAVE EN LA CIUDAD DE BATA.
A última hora de la tarde del día uno de marzo tuvieron lugar
graves incidentes en la ciudad de Bata, cuando un grupo de
"Antorchas", juventudes del PDGE, interrumpieron un mitin
de UP (Unión Popular) que tenía lugar en la explanada de un centro
escolar, cerca del mercado de Mondwasy. Intervenía en aquel momento
el profesor Joaquin Mbana, antropólogo y numero dos de esta formación
por Bata; estaba presente también el presidente de UP, Andrés Moisés
Mba Ada. La actitud reventadora de los partidarios del gobierno fue
contestada por los militantes de UP, llegándose a enfrentamientos,
como resultado de los cuales se produjo, al menos, un herido que
debió recibir atención médica.Poco después se personaron en el
lugar un grupo de militares que detuvieron a Mbana y a un número
indeterminado de partidarios de UP. Todos ellos fueron trasladados
al cuartel de la Gendarmería donde permanecieron desde las nueve de
la noche hasta las diez de la mañana del día siguiente. Joaquin
Mbana y la mayoría de los detenidos fueron objeto de malos tratos;
Mbana fue golpeado con dureza y de forma reiterada en los pies. Los
responsables de estos hechos fueron los comisarios Cayo y Diosdado
Nguema Eyí. Aunque ambos son probados torturadores, Cayo compone
una de las figuras mas siniestras de la triste galería de
torturadores guineanos, ha sido condenado por asesinato en el año
noventa y cuatro, aunque se le rehabilitó poco después.
La
campaña electoral mantenía mientras tanto la polémica en torno al
"voto público". Los dirigentes del PDGE insistían en el
"voto patriótico" o "voto público" a pesar de
las reiteradas declaraciones del presidente de la Junta Electoral,
Clemente Engonga sobre la ilegalidad de ese procedimiento y las
razones de la oposición democrática.
CPDS
celebró mítines masivos en la isla de Bioko; el día uno de marzo,
por ejemplo reunieron en Rebola a mas de 1500 personas. Los últimos
días de campaña, hasta los mítines de "cierre" en
Malabo y Bata, los dedicaron sus candidatos a lo que habían
definido como "trabajo en profundidad", reuniones mas
reducidas con grupos de militantes y personas cercanas para
"asegurar el voto" en una campaña que consideraban les
había reportado un rotundo éxito.
El
presidente Teodoro Obiang Nguema regreso en la madrugada del día
uno al dos de su extraño viaje a la zona de Mónaco, en la costa
mediterránea francesa. Noticias absolutamente fiables de la capital
guineana nos informaron con posterioridad que Obiang había
mantenido contacto permanente con las autoridades gubernamentales y
del PDGE durante su viaje por Marruecos y Francia, dando
instrucciones sobre la puesta en marcha del "voto público".
TODA
GUINEA NO ES MALABO.
Las noticias que llegaban del interior de Río Muni, de los
distritos de Niefang, Evinayong, Añisok y Ebibeyin contrastaban en
alguna medida con las que procedían de Malabo o de Bata. Los
cabezas de lista del CPDS por estas cuatro circunscripciones
coincidieron en afirmar que "el pueblo responde de
maravilla". Hasta "en los sitios perdidos en plena
selva" les habían recibido con flores y con baleles, cantos de
bienvenida, y en la gran mayoría de ellos mostraron su predisposición
a que la situación del país cambiase. "Nos dicen que las
elecciones deben servir para cambiar las cosas, para mejorar, si no
para qué se hacen?". Les recordaron lo que sucedió tras las
municipales de 1994, cuando el régimen castigó duramente a todos
los poblados en los que obtuvo un resultado adverso. "No tiene
mucho sentido pedirles el voto cada poco tiempo si lo único que
obtienen son detenciones, palos y represión a las pocas
semanas". En el distrito de Evinayong las autoridades
distritales prohibieron durante toda la campaña la realización de
mítines por parte de las formaciones opositoras.
La
campaña del PDGE en estas zonas corrió a cargo de altos dirigentes
del país, muchos ministros (el gabinete guineano tiene más de 40
carteras), miembros de la "Seguridad" y funcionarios a los
que han asegurado que si el gobierno pierde las elecciones en su
distrito, irán a la calle. Sus comitivas eran siempre muy
numerosas, entre ochenta y cien personas y, además, iban armados.
"Aquí no se discute sobre si el voto será público o secreto,
dado que el PDGE ha pedido siempre voto público y las polémicas
sobre este tema llegan muy amortiguadas", nos indicaron los
candidatos del CPDS. La única opción del partido del gobierno es
crear un clima de coacción. En Niefang, el máximo defensor del
"voto público" era el propio delegado gubernamental, que,
por su cargo, es el presidente de la Junta Electoral del distrito.
Hasta
el medio día del dos de marzo, en los distritos de Niefang y Añisok
no se habían repartido aún los carnets de elector. En el conjunto
del país el porcentaje repartido hasta entonces no superaba el 30%.
En
algunas zonas los jefes de los consejos de poblado, figuras muy
cercanas al PDGE, declararon en estos días que votarían ellos
mismos en nombre de todos los militantes de este partido en caso de
que se produjese una abstención masiva; por otro lado no eran pocos
los asistentes a los mítines de la oposición que aseguraban que
aunque les forzasen a hacer "voto publico", no lo harían
por el PDGE...
La
candidatura del CPDS por Niefang incluía como numero dos a José
Ndong Masuela, miembro histórico del Partido del Progreso. El
modelo de candidatura conjunta parecía tener un efecto movilizador
sobre la población.
LA
JORNADA ELECTORAL. (A lo largo del día siete de marzo ASODEGUE
organizó un servicio de información para transmitir las noticias y
opiniones que produjese la oposición democrática. Este servicio
iba a durar desde las once de la mañana hasta las diez de la noche;
la repetición de las informaciones que nos llegaban desde Guinea,
prácticamente desde el inicio de la jornada, nos aconsejó cerrar
algunas horas antes.
Reproducimos
aquí, con alguna modificación de estilo, las hojas informativas
que difundimos ese día.)
Hoja
nº 1 (11 horas): Las primeras noticias que nos llegan desde Guinea
confirman los peores presagios respecto de la jornada electoral que
se ha iniciado a las ocho de la mañana y, de acuerdo con las leyes
de aquel país, deberá terminar a las seis de la tarde.
Desde
la capital, Malabo, se nos informa que el PDGE está imponiendo el
"voto público", no secreto, en la gran mayoría de las
mesas electorales de esa circunscripción y otro tanto sucede, según
sus noticias, en Bata, Evinayong, Ebibeyin y Luba. Los interventores
de los partidos opositores están siendo expulsados de las mesas
electorales.
En
Bata hemos hablado con Pablo-Reginaldo Mbuña Elonga, numero tres
del CPDS por esa ciudad, que nos confirma las noticias anteriores.
El voto es público y se están retirando de las mesas los
interventores de la oposición. Hay muchos militares de vigilancia
que impiden en las mesas las reclamaciones de estos interventores.
"Los presidentes de las mesas son en su gran mayoría miembros
del PDGE o de la Seguridad". Se ha detectado la utilización de
carnets de elector falso, distribuidos por el partido del gobierno
en algún caso a menores de quince años. Hay mesas en las que no se
está utilizando el censo electoral, sino otro confeccionado por el
PDGE.
Como
se recordará, la polémica sobre la modalidad de voto ha cubierto
una buena parte de la campaña electoral guineana. En los últimos días
varios dirigentes gubernamentales y en la noche pasada el propio
Obiang, han hecho comunicados y declaraciones defendiendo el voto
secreto. Los dirigentes opositores temían, tal como se confirma
ahora, que se tratase de una "operación paralela",
mientras se daban instrucciones a las organizaciones del PDGE para
imponer el voto público.
El
artículo 99 de la Ley Electoral guineana dice textualmente:
"Nadie será obligado o coaccionado, bajo ningún pretexto, en
el ejercicio de su derecho de sufragio a revelar su voto".
La
Constitución guineana dice en su artículo 61, relativo a la Camara
de Representantes del Pueblo (Parlamento), "que son elegidos
por cinco años mediante sufragio universal, directo y
secreto"...
Hoja
nº 2 (13 horas): Declaraciones de varios dirigentes opositores
confirman las noticias incluidas en la anterior hoja informativa
sobre la generalización del "voto público".
Placido
Micó,secretario general de la formación opositora CPDS y número
uno de este partido por Malabo nos decía que la imposición de esta
forma de voto era obra del PDGE y que Agustín Nsé Nfumu,
secretario general del partido gubernamental, había ido al menos a
una de las mesas de la capital para advertir al presidente de la
mesa que debía recomendar a los electores no coger todas las
papeletas antes de votar, sino, a la vista de todos, escoger la
papeleta de su partido, es decir hacer "voto público".
Joaquin
Mbana, responsable de propaganda de Unión Popular, y número dos en
la lista de este partido por Bata, nos confirma, desde esta ciudad,
las irregularidades anteriores y nos dice que no parece notarse en
ningún caso la presencia de observadores internacionales. El
embajador USA en Yaundé (que cubre también la embajada en Guinea
Ecuatorial) parece estar recorriendo un número importante de mesas
de la zona de Bata desde las primeras horas de la mañana.
Preguntado Mbana sobre el comportamiento de los militares en las
mesas, nos dice que "las institución castrense se somete en
todas estas situaciones al partido político (al PDGE) que es quien
dice lo que hay que hacer."
Celestino
Bakale, responsable de relaciones internacionales del CPDS, nos dice
también desde Bata, que en la jurisdicción de Niefang, por la que
concurre como número uno, todos los presidentes de mesa son
dirigentes del PDGE "que hasta ayer estuvieron en Malabo
haciendo campaña con su partido" y hoy están controlando las
elecciones. El delegado gubernamental en este distrito ocupó los últimos
días de campaña en coaccionar a los interventores de la oposición
democrática, amenazándoles con lo que les ocurrirá después del día
siete. Este mismo personaje ha declarado que los militantes del CPDS
iban a declarar una guerra civil si las elecciones no se hacían
como ellos querían (con voto secreto) y que esperaba a esta noche
para detenerlos a todos. Bakale nos confirma la presencia del
embajador norteamericano en Bata, que le habría dicho textualmente:
"Estas elecciones no son libres."
La
organización del CPDS en Bata nos denuncia que un grupo de altos
dirigentes de la ciudad: el comandante de la Gendarmería Cayo Ondó
Mba (conocido torturador), Santiago Bibang Ntutumu, gobernador de la
ciudad, Rosendo Otogo, delegado regional del ministerio de Economía
y tío de Obiang, Vicente Elomba Matombo, delegado adjunto del
gobierno y otros, han recorrido las distintas mesas de la ciudad
obligando a hacer "voto público". El comandante Cayo,
permanece en la mesa nº 85 controlando la votación porque cree que
ella podría ser mayoritario el voto opositor. Como consecuencia de
todo ello el CPDS ha decidido retirar a todos los interventores de
las mesas. Miembros de la Asociación de Hijos de Obiang (ASHO),
reparten carnets de elector por la calle a quien se lo solicita.
Avelino
Mocache, presidente del Partido del Progreso, que como se sabe no
puede concurrir a estas elecciones, nos dice que el número de
personas que se acercan a votar ha descendido mucho desde que se
sabe que se fuerza a hacer "voto público". Según su
testimonio hay mesas donde se fuerza a los electores a coger
abiertamente una sola papeleta y que en otras, les dejan entrar en
la "cabina" con todas las papeletas pero deben entregar a
uno de los militares de vigilancia las "no utilizadas",
con lo que el control es idéntico.
Hoja
nº 3 (17,30 horas): La jornada electoral en Guinea transcurre sin
que cambie la tónica impuesta en las primeras horas de la mañana.
Parece que podemos reconstruir ya de manera fiable los
acontecimientos, que se habrían producido de la siguiente manera:
después de la intervención de Obiang a última hora de la tarde de
ayer defendiendo la legalidad, y por tanto el voto secreto, se
produce una situación de duda en las primeras horas de votación,
que dura hasta las diez y media de la mañana en la mayoría de los
núcleos urbanos. A partir de esa hora, y comprobado que se estaba
produciendo una derrota gubernamental, los dirigentes del PDGE se
echan a la calle en Malabo y en Bata y en grupos recorren los
colegios electorales exigiendo el voto a su partido con métodos
diversos y dando instrucciones a los presidentes de las mesas para
que pongan en marcha distintos procedimientos para torcer el sentido
del voto. Un grupo importante de interventores ha sido expulsado de
las mesas en Malabo o las han abandonado en Bata. En Malabo ha sido
detenido Marcelo Masié, interventor de UP, en la mesa 118 por
oponerse al voto público. En Bata un interventor del CPDS estaba
encerrado en una dependencia aneja al colegio electoral del barrio
de Nkolombong. Hay todo tipo de métodos para expulsar a los
interventores, un grupo de ellos lo fue por la simple voluntad de
los presidentes, auxiliados por los militares, según nos dice
Avelino Mocache, ninguno de los restantes miembros de las mesa,
funcionarios en su mayoría, se atrevieron a contradecirles. Amancio
Nsé, numero uno del CPDS por bata, nos habla de interventores
expulsados de sus mesas a punta de pistola.
Amancio
Nsé nos dice que el resultado final es "como si no hubiese
habido elecciones". En algunas mesas los presidentes han hecho
mención al discurso de Obiang y han proclamado abiertamente su
intención de imponer el voto público, "aunque opine lo
contrario el mismo Obiang". De acuerdo con Amancio Nsé lo
sucedido debería obligar al presidente a explicar si sigue siendo
la máxima autoridad del país, o si su discurso de ayer era una
mera estratagema para ocultar sus verdaderas intenciones.
Avelino
Mocache, presidente del PP, nos relataba a las 17,30 el último
incidente conocido en Bata: los estudiantes del instituto de segunda
enseñanza se negaban a votar al PDGE, y mostraban su intención de
hacerlo por el CPDS y también por UP. La situación permanece sin
resolver durante horas, pero el director del centro parece decidido
a esperar y acabará por votar en nombre de todos sus alumnos y a
favor del partido del gobierno.
Hoja
nº 4 y última (20 horas): Placido Micó nos ha manifestado desde
Malabo la intención de su partido, CPDS, de impugnar globalmente
las elecciones celebradas hoy en Guinea Ecuatorial. "No
reconoceremos que estas elecciones hayan tenido lugar. Lo sucedido
hoy nos indica que el gobierno guineano no cree en los mecanismos
democráticos para decidir el futuro del país". Los
interventores de CPDS no han firmado los resultados de las
elecciones en ninguna de las mesas.
Fuentes
del CPDS en Bata nos indican que se habrían producido incidentes
graves en la ciudad de Ebibeyin, cercana a la frontera con Gabón y
Camerún, como consecuencia de los cuales se habrían producido al
menos dos heridos que permanecen hospitalizados.
Joaquin
Mbana, portavoz de UP, nos indicaba que estaban a la espera de los
resultados totales pero que, en cualquiera de los casos, les parecen
"inaceptables". "¿Qué ha habido hoy? Difícilmente
puede aceptarse que haya habido elecciones."
Aunque
no podemos establecer aún la importancia del hecho, parece que
alguno de los observadores norteamericanos presentes en Bata habría
manifestado en una de las mesas, de forma pública, su incomodidad
por el espectáculo de intimidación y arbitrariedad al que estaba
asistiendo.
UNA
SERIE INTERMINABLE DE ARBITRARIEDADES Y ABUSOS.
En los días posteriores a la votación empezaron a llegar noticias
más concretas sobre cómo habían ido desarrollándose los
acontecimientos en el "interior", sobre todo en los
distritos de la región continental.
Arsencio
Bibang numero cuatro en la candidatura del CPDS por Evinayong, en la
región continental, en un testimonio representativo de otros
muchos, nos cuenta que durante la campaña electoral los
"presidentes de los consejos de poblado" intentaban
impedir la presencia en sus pueblos de las caravanas de los partidos
opositores. "Nos pedían la lista de los militantes que teníamos
en el poblado; si no los teníamos, decían que todos los guineanos
eran militantes del PDGE y no necesitaban conocer otra opiniones; si
contábamos con militantes, querían forzarnos a no salir de sus
casas y a realizar dentro de ellas las reuniones de
propaganda".
Consiguieron,
pese a todo, realizar bastantes actos públicos en una primera
vuelta y cuando repitieron, la receptividad de la población era muy
clara. "Nos decían que si el voto era secreto no votarían
nunca al PDGE. Otros se lamentaban y decían: Hijos míos, venir a
pedirnos el voto es crearnos problemas". "La población
vive en una situación de permanente terror".
El
día de las elecciones nadie intentó disimular que la votación
fuese "pública":
-En
Evinayong, en la mesa en la que votó el gobernador, en el centro de
la ciudad, no había cabina ni cosa que la sustituyese y el
presidente de mesa indicaba la papeleta que se debía coger.
-En
muchos colegios se pasó simplemente lista a un censo del PDGE y se
entregaron a los "electores" papeletas de este partido.
-Hubo
sitios en los que las únicas papeletas eran las del partido
gubernamental.
-En
el barrio de Tomasí (en Evinayong), en uno de los colegios, no había
urna y el presidente guardaba los votos en una cartera.
-En
el instituto de enseñanza media se obligaba a los estudiantes a
votar al PDGE. "Había una zona que se utilizaba como cabina,
pero dentro una persona indicaba el voto que debían elegir."
-Un
número importante de colegios (siempre en Evinayong) cerró antes
de las tres de la tarde, aunque las leyes establecen que la votación
debe durar hasta las seis. Un grupo de observadores norteamericanos
pudo comprobar este hecho.
-Una
interventora del CPDS, Milagrosa Ovono, fue detenida por Luis Oyono,
gobernador provincial, en el poblado Ngolefork, cerca de la frontera
con Gabón, a las cuatro de la tarde de la "jornada de reflexión"
(seis de marzo). Públicamente, el gobernador abofeteó a Milagrosa
y la forzó a entrar en su coche junto con el conductor y un juez de
distrito, de nombre José Luis, que al tiempo es miembro de la
"Seguridad". En el viaje hasta Evinayong le dijeron que su
partido, el CPDS, era "un partido de saliva" (solo de
palabra) pero el PDGE disponía de pistolas para imponer sus
criterios. Acompañaron sus palabras con la exhibición de las armas
que portaban. Se detenían en muchos poblados y la mostraban en
ellos "como si fuese un monigote". El juez manifestó su
intención de mantener relaciones sexuales con ella y,
efectivamente, una vez llegados a Evinoyong, el gobernador los dejo
en su casa aprovechando que su mujer estaba ausente. Milagrosa
consiguió frustrar las intenciones del juez, y a las cuatro de la
madrugada regresó el gobernador para devolverla al lugar en el que
se había producido la retención. Llegaron a las cinco de la
madrugada, los colegios electorales abrieron tres horas después...
-Un
numero importante de interventores de la zona fronteriza ha pasado a
Gabón para no ser detenidos. Se sabe que al menos una docena ha
tenido que abandonar sus poblados.
Joaquin
Mbana, responsable de propaganda de Unión Popular y número dos de
la candidatura de UP por Bata, nos ha manifestado que la situación
en la región continental es "de autentico terror". Según
sus palabras el número de huidos a la selva es muy superior a la
docena y también superan este número los detenidos.
Efectivamente,
han sido detenidos en Nsok-Nsomo, en la región continental, doce
interventores de la oposición. Sus nombres son Teotimo Mba Edó,
Fidel Abeso, Marcos Esimi, Felix Ngomo, Juan Mikibi, Francisco
Nguema y Gaspar Nculu, pertenecientes a Unión Popular; Luis Mba
Beyeme, Juan Evuna, Manuel Nzo, Zacarías Esimi y Santiago Ndong del
CPDS.
En
la ciudad de Machinda, ha sido detenido Martiniano Mangue Eyang,
militante del CPDS.
En
Malabo se habría detenido a quince militares acusados de votar a la
oposición. No disponemos todavía de sus nombres.
Los
interventores detenidos en Niefang al día siguiente de la votación,
han sido puestos en libertad; sin embargo las autoridades de este
distrito han confeccionado listas con sus nombres y los de todos
aquellos ciudadanos que hicieron "voto público" contrario
al PDGE.En Añisok las listas incluyen a todos los votantes de la
oposición dado que en las mesas electorales de este distrito, se
escribía en el sobre con el voto, el numero que tenía el elector
ya fuese en las listas del censo electoral o en el de los militantes
del PDGE.
En
Malabo han sido expulsados de sus casas, Andrés Esono (miembro de
la Ejecutiva del CPDS y numero dos en las listas de este partido por
Añisok), Leandro Nzumu Nzang (número seis en la candidatura de
CPDS por Malabo) y Pio-Miguel Obama Oyana (también de la Ejecutiva
de CPDS y numero dos por Kogo). Angel Obama Obiang (miembro de la
Ejecutiva de CPDS y numero uno por Mikomeseng) fue desahuciado en
fechas anteriores al día siete. En todos estos casos, el gobierno
ha presionado a los dueños de sus casas para que desalojasen de
ellas a los militantes opositores.
El
día once de marzo se difundió una relación de quince enseñantes
de la región continental que habían sido sancionados con suspensión
de empleo y sueldo por haber votado a la oposición, sus nombres son
Sebastian Viscaro, Juan Edu Mengue, Jaime Obiang Engonga, Deogracia
Nsang Mba, Fotunato Mitogo, Salomón Okué, Francisco Enseme Nsang,
Jesus Abena, Joaquin Mba Edu, Juan Nsogo Mbomio y Francisco Esono
Mitogo. A ellos hay que sumar los nombres de Carlos Oná Boriesá,
militante de CPDS y numero uno de su candidatura por Baney, en la
isla de Bioko, y Diosdado Mbula, número nueve en la lista de
Malabo, también del CPDS.
A
la sede central del CPDS en Malabo y a un numero importante de los
domicilios de sus dirigentes y militantes, se les está privando
desde días inmediatamente posteriores al siete de marzo, de fluido
eléctrico. Esta "sanción" se ha hecho extensiva una
semana después a las residencias de estudiantes que se supone
votaron a la oposición.
Convergencia
para la Democracia Social nos hizo llegar también el caso de su
interventora Clara Nchama, que se vio obligada a huir de Mikomeseng,
en la región continental, ante las presiones que recibía de las
autoridades para firmar el acta electoral de su mesa. Clara debió
dejar en Mikomeseng a su hijo de pocos meses y realizó un viaje,
una parte por la selva y otra en diversos vehículos, hasta llegar
varios días después a Bata.
Desde
el mismo día de la votación las autoridades guineanas se
atribuyeron un número de escaños que superaba los otorgados al
PDGE en la anterior legislatura. Los datos adelantados por la Junta
Electoral Nacional resultarían contradictorios con los que acabó
por dar como "resultados definitivos" (en Malabo, por
ejemplo, los datos provisionales concedían más de 6000 votos al
CPDS, los definitivos fueron menos de 5000). El día quince de marzo
se hizo público el reparto de escaños, correspondían 75 escaños
al PDGE, cuatro a Unión Popular (dos en Malabo y dos en Ebibeyin) y
uno al CPDS (en Malabo).
Estos
resultados, que no disimulan el "pucherazo" organizado por
las autoridades guineanas, suponen una regresión al periodo
anterior a 1992 y hacen evidente la incapacidad del presidente
Obiang y su régimen para conducir el proceso de apertura democrática
en su país.
Conforme
a las leyes vigentes en Guinea todos los grupos políticos que no
hayan alcanzado representación institucional en alguna de las
elecciones realizadas deberán ser ilegalizados. Además el
parlamento será monocolor de hecho al no aceptar ni CPDS ni UP los
escaños que pretende otorgarles el gobierno.
En
el momento de cerrar este número, día 16 de marzo, la oposición
democrática ha realizado una reunión a lo largo de todo el día y
a su final ha difundido un comunicado en el que se enumeran las
principales irregularidades cometidas en el proceso electoral y se
acaba afirmando que rechazan ese proceso en todas sus fases, que UP
y CPDS no aceptarán los escaños que se les ofrecen, piden la
anulación de las elecciones y su repetición y terminan denunciando
el mantenimiento de practicas policiales que remiten al periodo de
partido único. Firman, entre otros, UP, CPDS, ADP y APGE.
Coincidiendo
con la publicación "oficiosa" de los resultados
electorales han sido puestos en libertad los más de treinta
detenidos de la comunidad bubis, acusados de esconder y contribuir a
la huida del país a los cuatro líderes del MAIB condenados a
muerte en rebeldía, que permanecían encerrados en la comisaría de
Malabo desde principios de noviembre de 1998. Asimismo, fue puesto
en libertad Manuel Owono, dirigente del CPDS y número dos en la
lista de este partido por Evinayong, que había sido detenido en las
mismas fechas. Aunque todos ellos fueron reiteradamente torturados,
su situación actual es de "libertad condicional", y se
ignora cuales son los cargos que se les imputan...
HA
MUERTO INOCENCIO BETA BISAPA.
Murió en Madrid el pasado
doce de marzo, Inocencio Beta Bisapa. Natural de Basakato del Este,
en la isla de Bioko, había nacido el 21 de enero de 1950. Militó
en los años sesenta en las Juventudes de la Unión Bubi hasta su
traslado a España en 1969. En nuestro país estudiaría maestría
industrial y mas recientemente Derecho, licenciatura de la que
cursaba 5º año por la UNED . Ya en el exilio participó en la
fundación de los grupos FRELIFER (Frente de Liberación de Fernando
Poo) y 1º DE ABRIL, grupo nacionalista bubi. Contribuyó a la
refundación en España de la UNION BUBI de la que sería Secretario
General en 1993. Cuando esta formación se integró en el Partido de
la Coalición Democrática, en 1994, Inocencio Beta ocupó también
el puesto de Secretario General del PCD. En los últimos años dedicó
sus esfuerzos a conseguir la unidad de acción entre las distintas
formaciones políticas representativas del pueblo bubi.
En
ASODEGUE pudimos contar con su colaboración en muchas
oportunidades. Lo estimábamos mucho.
Descanse
en paz.
OPINIÓN
La transición democrática con Obiang o sin
él por Francisco Jones Ivina (Francisco Jones Ivina es Presidente del Partido de la Coalición
Democrática -PCD-)
Con
las elecciones legislativas del siete de marzo en Guinea
Ecuatorial y la dinámica de los hechos a lo largo de estos veinte
años de dictadura de Obiang - siete de los cuales de
"apertura del proceso de Transición Democrática", sin
contar los diez años que ejerció Obiang con su tio Macias, como
pieza clave, en la ejecución de los sangrientos planes del
dictador -, se repite un proceso que de hecho, no incluye la
pluralidad de opciones, en función de los intereses en presencia;
lo que se hace evidente en la limitación impuesta a la
participación del resto de las opciones políticas, relegadas en
su acción, a expresarse en el exilio.
Con
el trasfondo de las actuaciones del dictador, y en concreto, con
todo lo acontecido desde el veintiuno de enero de 1998 al día de
hoy, cuyo deplorable balance como es del dominio público, se nos
ofrece la celebración de unas elecciones el día siete de marzo.
Al día de hoy, a seis días de las elecciones legislativas, no
aparecen todavía las listas de los electores ni los carnets
censales.
El
Partido de la Coalición Democrática de Guinea Ecuatorial,
vuelve a poner hoy en tela de juicio todo el proceso electoral,
con el peso y rigor que exige este abominable desprecio y violación
de los derechos humanos contra los pueblos de Guinea Ecuatorial,
en definitiva contra la humanidad; y apelamos a las conciencias,
en especial, de los demócratas españoles, de los gobiernos
central y autónomos y de los partidos políticos, de la Unión
Europea y la comunidad internacional, en general, para que entre
todos podamos decir, "basta ya, hasta aquí hemos
llegado", una vez que se cumplan las expectativas de fraude y
pantomima del día siete de marzo, a que nos tienen acostumbrados
las elecciones del dictador Obiang, en hacer uso y abuso de los
partidos legalizados y las convocatorias de elecciones, en un
instrumento que legitima constantemente dicha pantomima. Pantomima
que de continuar, nos convertirá a todos en cómplices directos
de este dictador.
Por
lo que nos negamos a ser arrastrados de pantomima en pantomima
hasta las elecciones presidenciales del 2004, con el dictador al
frente de los destinos de Guinea Ecuatorial en el tercer milenio.
Este
partido, no obstante las circunstancia, quiere contribuir una vez
más con nuestro apoyo a los partidos de la oposición democrática,
CPDS, UP, AP y ADP, invitando a los pueblos de Guinea Ecuatorial a
votar a estos partidos, para que con sus votos podamos hacer el
futuro parlamento, un verdadero instrumento democrático, que
permita el desarrollo del proceso de transición democrática.
Comunicado de ASODEGUE tras las elecciones
legislativas del siete de marzo.
Las elecciones
legislativas celebradas el pasado domingo en Guinea Ecuatorial
cierran, de forma sombría, el ciclo de votaciones iniciado en
1993 y que en todos los casos (dos legislativas, unas municipales
y unas presidenciales) han llevado consigo comportamientos
fraudulentos por parte de las autoridades guineanas y su partido
el PDGE.
Las
noticias que nos llegan desde Malabo en las últimas horas nos
colocan, como siempre bajo la presidencia de Teodoro Obiang Nguema,
ante el estupor que produce la represión gratuita o ante el mero
ridículo:
-los
datos provisionales difundidos por la Junta Electoral Nacional
guineana sitúan las expectativas de la oposición democrática en
menos de cuatro escaños;
-el
número de votos válidos de la ciudad de Malabo (sin contar
abstenciones, votos blancos y nulos) supera en seiscientos a los
electores previamente inscritos en esta ciudad;
-en
la tarde-noche de ayer las autoridades de Niefang (en la región
continental) empezaron a citar a los interventores de la oposición
democrática, cumpliendo las amenazas hechas durante la campaña
electoral de que "ya os enterareis después del día
siete"; hoy nos confirman que han empezado a producirse las
primeras detenciones.
El
guión de los próximos meses para las autoridades guineanas
parece estar ya escrito: ilegalización de una parte importante de
las fuerzas opositoras, represión contra los sectores de la
población (la gran mayoría) que han apostado por la oposición
democrática y algún guiño hacia sus amigos europeos diseñado
por algún experto en marketing político...
Para
los partidos de la oposición democrática se abre, sin embargo,
un periodo difícil, en el que será imprescindible valorar los métodos
utilizados hasta ahora en su quehacer político, lo que se ha
venido llamado "el modelo de transición democrático y pacífico".
En
cualquier caso, en nuestra opinión, pueden establecerse dos
conclusiones claras a partir del periodo pre-electoral y de las
elecciones mismas:
En
primer lugar, la llamada por el gobierno guineano oposición
radical, la oposición democrática, ha pasado en pocos años
de que se dudase de su existencia a componer la opción
mayoritaria dentro del espectro político guineano. Las
formaciones políticas democráticas que han concurrido a las
elecciones del día siete, han conseguido reunir en torno suyo los
votos de los partidos ilegalizados y elevar muy alto, en su favor,
la movilización de los distintos sectores políticos guineanos.
Ésta
es, sin duda, la baza más importante para una transición democrática
en Guinea.
En
segundo lugar, la pre-campaña electoral ha demostrado que pervive
(sobre todo en la región continental, pero también en el resto
de Guinea), una estructura policial y militar dirigida o
amalgamada con el PDGE, capaz de cerrar cualquier zona del país a
la presencia de dirigentes opositores y, desde luego, capaz de
controlarlas todas ellas a voluntad. Aunque las semanas de campaña
hayan podido vivirse en determinadas zonas del país como un oasis
de libertad, la jornada electoral "ha vuelto las cosas a su
sitio". A pesar de la decantación masiva de la población
hacia los partidos democráticos, la estructura dominada por el
ex-partido único, ha impuesto, sin el menor pudor, métodos de
"votación pública" (en algún caso pasando simplemente
lista a una relación de militantes del PDGE) y difunde ahora unos
resultados que otorgan en varios distritos un solo voto para
algunas de las formaciones democráticas.
En
las ciudades se han sumado a este aparato, sectores integrados por
ministros, altos dirigentes y sus familias y también, algún
sector de "pequeña militancia", alimentado por el modo
de hacer clientelista del PDGE, carentes de cualquier discurso político,
haciendo bandera de su falta de respeto a la legalidad si esta no
les favorece y decididos a defender con cualquier método su puñado
de privilegios.
Esta
realidad, que no ha cambiado en los años de la supuesta
"transición política guineana", y que es profundamente
antidemocrática, es la base en la que sigue asentándose el PDGE,
con Obiang a su cabeza y la que hace muy difícil una transición
democrática y pacífica en Guinea.
Nos
parece importante, finalmente, hacer balance de las relaciones que
se han mantenido desde nuestro país en las últimas fases del
proceso político guineano y durante estas elecciones en
particular.
Desde
ASODEGUE entendemos que a partir del último trimestre de 1996 la
política española se caracteriza por el enfriamiento de las
exigencias democráticas hacia Guinea y la perdida de iniciativa
en los foros internacionales para los temas relativos a aquel país.
Después de la entrevista celebrada en Roma entre Obiang y el
Presidente Aznar, el Ministerio de Asuntos Exteriores español se
empeña en una política en la que lo fundamental será mantener
una línea abierta con el régimen guineano y dejar obrar a la
persuasión y al diálogo. En aquel periodo se iniciaron reuniones
sistemáticas con el embajador Nsobeya, y el señor Matutes hizo
varias declaraciones reconociendo la existencia de una
"transición a la democracia en Guinea" y el papel
dirigente que jugaba en ella el presidente Obiang. Todos los análisis
de aquellos meses se basaban en esa idea y en el papel subalterno
que debía corresponder a la oposición democrática. Cuando los
plazos empezaban a evidenciar la ausencia de resultados, Severo
Moto acudió en auxilio de las autoridades españolas. El intento
de invasión desde Angola en el que participaron ciudadanos españoles,
y el intento de golpe urdido meses después en nuestro país, y
con la participación de algunos sectores de la extrema derecha
española, permitieron a las autoridades guineanas romper todo el
tinglado de reuniones y acusar a España de complicidad con el
entonces dirigente del Partido del Progreso guineano. Desde el
palacio de Santa Cruz se aceptaron las razones de Malabo y se culpó
del fracaso de las relaciones con Obiang a las aventuras de Moto.
El
Ministerio de Asuntos Exteriores español volvió a aceptar las
ideas del gobierno guineano respecto a los hechos del 21 de enero
de 1998 en Lubá. Haciendo analogías con situaciones mucho mas
cercanas, aceptó que los militantes del MAIB que participaron en
los mismos eran simplemente "terroristas y asesinos".
Esta actitud, no mejoró, sin embargo, sus posibilidades de
intervención ante Obiang y sus amigos cuando estos asesinaron a
seis persona, detuvieron a mas de seiscientas, intentaron ejecutar
a catorce condenados a muerte y volvieron a hacer de las comisarías
de Malabo y Luba una autentica sucursal del infierno. Tampoco se
conoce ninguna medida tomada en el último periodo tendente a
mejorar la situación económica o política del pueblo bubi.
En
los últimos meses el Ministerio español había hecho suyos de
nuevo los planteamientos del gobierno guineano y consideraba
"aceptables" unos resultados de las elecciones
legislativas guineanas que otorgasen veinte escaños a la oposición
democrática. Tras lo sucedido el día siete, cabe preguntarse de
qué ha servido colocar como primer objetivo de nuestra política,
el mantenimiento de la línea abierta con Malabo; dónde nos
coloca ahora la perdida del horizonte democrático en nuestra política
guineana.
Desde
nuestra Asociación (donde, por cierto, no confundimos la política
del MAE con la del Partido Popular, cuyo compromiso con la
democracia en Guinea no nos ofrece dudas) hacemos un llamamiento a
los partidos políticos, a las organizaciones sociales (los
sindicatos, especialmente) que se consideren implicadas en la
situación guineana a reclamar una política enérgica hacia el
gobierno de Malabo que ponga a la cabeza los principios democráticos
y que consiga recuperar la iniciativa en la UE respecto a los
problemas de aquel país.
La
administración española debería, según nuestro criterio, y de
forma inmediata:
-
CONDENAR
SIN PALIATIVOS EL COMPORTAMIENTO DE LAS AUTORIDADES GUINEANAS
EL PASADO 7 DE MARZO Y NO RECONOCER LOS RESULTADOS
ELECTORALES.
-
RECABAR
DE LA UE LAS MISMAS ACTITUDES.
-
ADVERTIR
A LAS AUTORIDADES GUINEANAS QUE DEBEN ABSTENERSE DE INICIAR
ACCIONES REPRESIVAS CONTRA LOS INTERVENTORES DE LA OPOSICIÓN,
SUS MILITANTES Y SUS VOTANTES. ES DECIR CONTRA LA MAYORÍA DE
LOS GUINEANOS.
-
ADVERTIR
A LAS AUTORIDADES GUINEANAS QUE NO DEBEN INTENTAR ILEGALIZAR A
NINGUNA FORMACIÓN OPOSITORA.
-
TENER
GESTOS EVIDENTES HACIA LOS DIRIGENTES OPOSITORES RECONOCIÉNDOLOS
COMO DEFENSORES DE LOS DERECHOS DEMOCRÁTICOS EN GUINEA Y
REPRESENTANTES DE LA MAYORÍA DE SU PUEBLO.
9
de marzo 1999
Editado y
distribuido por ASODEGUE
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