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HOJAS INFORMATIVAS

 

31 de mayo de 2006

Amnistía Internacional pide al gobierno español un Plan Nacional de Acción de Derechos Humanos que incluya su política exterior. Bernardino León llega mañana a Malabo  

   La agencia EFE publicó el pasado día 29 el despacho siguiente: "La Sección Española de Amnistía Internacional (AI) ha pedido al Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que anuncie la presentación urgente de un Plan Nacional de Acción de Derechos Humanos, con motivo del debate sobre el estado de la Nación que se celebrará los días 30 y 31 de mayo.

   En nota de prensa, esta organización le solicita que establezca un calendario para su puesta en marcha, y que dicho plan concrete las medidas a tomar por parte del Ejecutivo a la hora de dar respuesta a los principales retos de derechos humanos a los que se enfrenta España.

   Añade que la adopción de un Plan Nacional de Acción de Derechos Humanos fue una promesa electoral del partido en el Gobierno y un compromiso expresado tanto por el Presidente Rodríguez Zapatero, como por la Vicepresidenta del Gobierno en repetidas ocasiones.

   Aunque Amnistía Internacional ha podido saber que se está trabajando en dicho plan, señala que por ahora no se conoce ni el contenido del mismo, ni el calendario para su puesta en marcha, ni el mecanismo para su adopción.

   Para AI, el Plan debería incluir metas en política exterior e interior, ser público y con mecanismos de evaluación periódica por parte del Parlamento y la sociedad civil, vincular a todas las instituciones del Estado y abordar los problemas de derechos humanos en España desde una óptica de respeto al derecho internacional.

   En concreto defiende que el plan debería otorgar un lugar destacado y público a los derechos humanos, por encima de los intereses económicos, políticos o de cualquier otra índole, en la agenda de las relaciones bilaterales de España con países de su área de influencia como Colombia, Marruecos, Guinea Ecuatorial o con las grandes potencias como Estados Unidos, China o Rusia, entre otros.

   También considera prioritario que incluyan mecanismos necesarios para responder rápidamente ante crisis de derechos humanos como, por ejemplo, la que está ocurriendo en Darfur (Sudán) y que se enfoque la llegada de inmigrantes a España desde una perspectiva de derechos humanos, reconociendo la vulnerabilidad de los inmigrantes, especialmente de los que se encuentran en situación irregular, añade el comunicado".

   Por otra parte, otro despacho también de la agencia EFE difundido ayer, en el que se dice que el secretario de Estado español, Bernardino León, llegará mañana jueves a Guinea Ecuatorial "para repasar el conjunto de la agenda bilateral" entre los dos países.

 

Sobre la protección de los bosques tropicales

   La agencia IPS difundió el pasado día 25 desde Nueva York un despacho, firmado por Katherine Stapp. en el que se dice: "Menos de cinco por ciento de los bosques tropicales del planeta, analizados en un informe de la Organización Internacional de Maderas Tropicales (OIMT), se gestionan con criterios de sostenibilidad, aunque esto supone un gran avance respecto a lo que sucedía hace una  década.

   En otras palabras, "un área de bosques tropicales equivalente al tamaño del territorio de Alemania está en buenas manos", explicó el director ejecutivo de la OIMT, Manoel Sobral Filho.

   Los 59 países de la OIMT representan el 80 por ciento de los bosques tropicales del mundo y más de 90 por ciento del mercado de madera tropical.

   El informe titulado "Estado de la Administración de los Bosques Tropicales 2005", difundido el pasado jueves, abarca cuatro años y 814 millones de hectáreas de bosques tropicales en 33 países de Asia, el Pacífico, América Latina, el Caribe y África.

   La buena noticia es que, entre 1988 y 2005, el espacio total gestionado con criterios de sostenibilidad --es decir, sin que se degrade su valor al tiempo que se permite a la sociedad beneficiarse de sus recursos-- pasó de menos de un millón de hectáreas a por lo menos 36 millones de hectáreas.

   Cada año, unos 12 millones de hectáreas de bosques tropicales pasan a uso agrícola, al pastoreo y otras formas de explotación no forestal, y muchas más se degradan por la tala insostenible o ilegal y otras prácticas empobrecedoras de uso de la tierra.

   El aprovechamiento agrícola es "la principal razón por la que se destruyen los bosques", dijo a IPS Alistair Sarre, uno de los editores del informe, que contestó a las preguntas desde Sydney, Australia. "Con la tala, incluso cuando no está controlada, el bosque termina volviendo a crecer."

   El informe afirma que los miembros de la OIMT están desarrollando planes para gestionar con criterios de sostenibilidad el  27 por ciento de los 353 millones de hectáreas señalados como bosques para la producción, y que se comprometerán a ello por escrito. Sin embargo, la realidad es que sólo alrededor de 25 millones de hectáreas, es decir el siete por ciento de esos bosques, se gestionan de manera sustentable.

   Esta diferencia se ha hecho evidente en todas las regiones, indica el estudio. En el área Asia-Pacífico, según estima la OIMT, solo 14,3 millones de hectáreas de bosques para la producción se gestionan con criterios de sostenibilidad, aunque unos 55 millones de hectáreas están contempladas en esos planes de administración.

   En África se habla de 10 millones de hectáreas las que se administran con ese criterio, que en realidad se convierten en  4,3 millones,  mientras que en América Latina y el Caribe hay un abismo que va de 31 millones a 6,5 millones de hectáreas.

   Incluso en los bosques considerados oficialmente "protegidos", totalizando 461 millones de hectáreas, planes efectivos de administración existen solamente para alrededor del 3,9 por ciento. Y de esos planes sólo han empezado a desarrollarse en el 2,4 por ciento de los bosques.

   Las consecuencias de la destrucción de bosques van del riesgo cada vez mayor de deslizamiento de tierras a la extinción de especies y la pérdida de medios de vida para los habitantes de determinadas zonas.

   "Hay todo un espectro de efectos, que van desde lo local a lo global", dijo Sarre. "A medida que se pierden bosques, inevitablemente se pierde biodiversidad."

   "Muchas de las medicinas más importantes del mundo proceden de productos naturales, y probablemente haya muchos más productos potenciales de los que no sabemos nada, y nunca lo sabremos si se pierden estas especies", añadió el experto.

   Su desaparición contribuye al recalentamiento planetario, señaló. "Localmente, puede tener un impacto enorme sobre las comunidades dependientes de los bosques, que satisfacen sus necesidades de subsistencia a partir de ellos".

   El informe establece que la mayoría de los bosques tropicales que tienen una protección activa se sitúan  en las regiones Asia-Pacífico (5,1 millones de hectáreas) y América Latina y el Caribe (4,3 millones de hectáreas). En África, sólo son 1,7 millones de hectáreas.

   Entre los países con mayores avances en materia de gestión sostenible de bosques tropicales figuran Malasia, con al menos 4,8 millones de hectáreas, Bolivia (2,2 millones), Perú (560.000), Brasil (1,4 millones), República del Congo (1,3 millones), Gabón (1,5 millones) y Ghana (270.000 hectáreas).

   Aquellos con un panorama de deforestación más grave son, entre otros, Costa de Marfil, Filipinas y Nigeria, mientras que conflictos armados también obstaculizaron los avances en Liberia, Camboya y la República Democrática del Congo.

   El informe invita a asumir  un enfoque global para financiar los costos de la gestión sostenible de los bosques tropicales y a que los gobiernos establezcan categorías de territorios, ya sean públicos o privados, a fin de mantenerlos bajo cobertura forestal permanente.

   "En algunos lugares está faltando voluntad política”, dijo Sarre, para quien, sin embargo, la tarea se facilitaría si se lograra convencer a los gobiernos de las ventajas económicas de esa gestión sostenible.

   "Es muy difícil para un gobierno rechazar a un empresario que va a pagar montones de dinero en  impuestos y va a emplear a cantidades de personas en un proyecto industrial en un país pobre, o en cualquier otro país", explicó.

   "Lo que necesitamos son buenos precios para la madera y más pagos por los demás servicios que proporcionan los bosques, como son el carbono, la biodiversidad y el agua. En una situación ideal, en nuestro mundo económicamente racional, el usuario paga, pero ¿quién es el usuario final de la biodiversidad?".

   "En efecto, la comunidad global. Pero desarrollar un mecanismo en este sentido es problemático", agregó. "Se habla mucho de esto y se trabaja sobre esta cuestión, pero no surge nada viable."

   (…) "La economía de gestión forestal debe cambiar de manera fundamental", concluyó. "Por ejemplo, los países productores deben obtener un porcentaje mayor del valor de la madera que se extrae de su territorio."

   "Buena parte de la madera sin procesar se embarca hacia el  exterior,  y muy poco de su valor queda en el país y, por lo tanto, contribuye poco a su desarrollo", afirmó.

   (…) El informe será presentado en la cuadragésima sesión del Consejo Internacional de la Madera Tropical, que se reunirá del 29 de mayo al 2 de junio en Mérida, Yucatán, México”.

 

   Una comunicación de Naciones Unidas decía recientemente: "la Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT), con sede en Yokohama, Japón, proporciona el marco para que los países proveedores y consumidores de maderas tropicales discutan, intercambien información y desarrollen políticas sobre temas relacionados con el comercio internacional y la utilización de madera tropical y su gestión sostenible. La OIMT proporciona también asistencia a proyectos. La OIMT tiene 59 miembros divididos en dos bloques: países productores (33 miembros) y países consumidores (26 miembros). Sumados los miembros de OIMT representan el 90% del comercio mundial de maderas tropicales y controlan el 80% de los bosques tropicales del mundo. La mayor autoridad de la OIMT es el Consejo Internacional de las Maderas Tropicales (COIMT), que está conformado por todos los miembros de la OIMT y se reúne dos veces por año". La OIMT se fundó en 1983.

   Su página web es http://www.itto.or.jp/live/PageDisplayHandler?pageId=1

   Los países integrantes de la OIMT son: 

   Productores:  Bolivia, Brasil, Camboya, Camerún, Colombia, Congo, Costa de Marfil, Ecuador, Fiji, Filipinas, Gabón, Ghana, Guatemala, Guyana, Honduras, India, Indonesia, Liberia, Malasia, México, Myanmar,  Nigeria, Panamá, Papua Nueva Guinea, Perú, República Centroafricana, República Democrática de Congo, Surinam, Tailandia, Togo, Trinidad & Tobago, Vanuatu, Venezuela. 

   Consumidores: Alemania, Australia, Austria, Bélgica/Luxemburgo, Canadá, Comunidad Europea, China, Dinamarca, Egipto, España, Estados Unidos de América, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Japón, Nepal, Noruega, Nueva Zelanda, Países Bajos, Portugal, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, República de Corea, Suecia, Suiza.

   Guinea Ecuatorial no forma parte de la OIMT. La política forestal ecuatoguineana está dirigida por Teodoro Nguema Obiang Mangué, Teodorin, hijo mayor del dictador, y está conduciendo a una creciente deforestación del país, con graves consecuencias económicas y climáticas. La embajadora ecuatoguineana en Estados Unidos afirmaba recientemente que, dentro de los planes de la USAID para Guinea Ecuatorial figuraba la participación de la organización conservacionista norteamericana Conservation International. Según la embajadora, Conservation International (http://www.conservation.org/xp/CIWEB/home)  iba a hacer de Guinea un modelo de desarrollo respetuoso con el medio ambiente. Nosotros no la creemos. Esperamos con curiosidad el tipo de relaciones que vayan a mantener los conservacionistas norteamericanos con Teodorin. En este tema como en muchos otros a los que se refieren con frecuencia los acólitos de Obiang, una cosa es hablar y otra dar trigo.


 

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