La agencia Reuters
distribuyó ayer el artículo siguiente, del que es autor
Ed Stoddard. Nos parece recomendable su lectura:
"DALLAS, EEUU, mayo 28 . - Los estratosféricos precios
del petróleo son una bendición para las grandes empresas
del sector energético pero a menudo son una maldición
para los países productores pobres.
Exxon Mobil
Corp y otros gigantes del sector utilizan
tradicionalmente los tiempos buenos como una oportunidad
para hacer inversiones prudentes.
Pero
los países petroleros que son pobres -y a menudo mal
gobernados- tienden a despilfarrar sus ganancias
extraordinarias en proyectos dudosos o se las apropian
funcionarios corruptos.
Así que,
cuando ocurre el inevitable colapso de los precios, los
países en vías de desarrollo están mal preparados.
"Las grandes
petroleras tienen décadas de experiencia en el manejo de
sus ingresos y en invertir el dinero de los años de
vacas gordas para prepararse para los años de vacas
flacas", dijo el especialista en ciencias políticas de
la UCLA Michael Ross.
Exxon,
que celebró ayer miércoles su convención anual,
disfrutó en 2007 de unas ganancias para todo el año de
40.610 millones de dólares.
Las arcas
estatales de países productores de petróleo como Angola
también están rebosando, pero muchos de ellos carecen de
la transparencia de Exxon. Otros muchos tampoco tienen
la capacidad para manejar semejante aumento de ingresos,
ni la voluntad de gastarlos de manera equitativa.
"Los nuevos
productores de petróleo, especialmente, están muy poco
preparados para ingresos de este tipo (...) los países
productores de crudo están siendo golpeados por un
tsunami de dinero, y el peligro es que lo despilfarrarán
como despilfarraron sus superavits de la década de
1970", explicó a Reuters Ross, un destacado
experto en el sector.
El nuevo club
petrolero incluye naciones africanas como Guinea
Ecuatorial, Chad y Sudán.
Los motivos
para el optimismo son escasos. Guinea Ecuatorial ha
ascendido en unos pocos años hasta convertirse en el
tercer exportador de crudo del África Subsahariana,
después de Nigeria y Angola.
Sin embargo,
la mayoría de su medio millón de habitantes vive en la
pura pobreza, y las desigualdades en los ingresos son
manifiestas.
El presidente
Teodoro Obiang Nguema lleva en el poder desde que
derrocó a su tío en un golpe de Estado en 1979, y las
organizaciones de derechos humanos insisten en que
tolera pocas disidencias.
El país fue
calificado el año pasado como el décimo más corrupto del
mundo por la organización Transparency International,
con sede en Berlín, en un ranking de 180 naciones.

Angola ha
sido acusada de corrupción a gran escala mientras que
muchas de sus gentes se encuentra entre las más pobre
del mundo. De acuerdo con el Fondo Monetario
Internacional, entre 1997 y 2002 obtuvo no menos de
4.200 millones de dólares en ingresos procedentes del
petróleo.
El miércoles,
los precios del petróleo subieron por encima de 131
dólares el barril, no lejos del récord del crudo
estadounidense de 135,09 dólares alcanzado la semana
pasada.
Los precios
del petróleo se han duplicado en el último año debido a
que los especuladores se vuelcan en las materias primas
y a que la demanda sube en las economías emergentes.
PETRÓLEO,
CAÑONES Y MANTECA
Los altos
precios del petróleo hacen más dura la gestión de
algunos gobiernos represivos que ahora pueden comprar
más armas y que raramente se plantean el destino de sus
gastos.
También
pueden activar algunos conflictos porque lo que está en
juego se hace más importante. Los ataques de
guerrilleros en el delta del Níger, en Nigeria, una
región pobre pero repleta de petróleo, que han ayudado a
mantener los precios en ebullición, son un ejemplo de
esta tendencia.
El intento
frustrado de golpe de estado en Guinea Ecuatorial de
hace unos pocos años es otro.
En un
comentario publicado en el último número de "Foreign
Affairs", Ross escribe que en los estados
productores de petróleo se dan en torno a un tercio de
todas las guerras civiles del mundo. En 1992 este
proporción era de un quinto.
El estado de
Rivers, en el delta del Níger, en Nigeria se presenta a
menudo como el mejor ejemplo de lo que decimos. El
partido gobernante en el país ganó de manera abrumadora
las elecciones de 2003 y de 2007. Los observadores
internacionales las calificaron de puras farsas.
Muchos países
en vías de desarrollo carecen de la capacidad y la
experiencia técnica necesaria para gestionar un flujo
inesperado de ingresos de tal entidad y tendrían
problemas para asignarlos eficientemente aún si tuvieran
la voluntad política de hacerlo.
"Hay varios
estudios que muestran que las compañías petroleras
nacionales son mucho menos eficientes a la hora de
gastar o invertir su dinero porque son empresas no
conducidas por el mercado", indicó Bruce Bullock,
director del Instituto de Energía Maguire en la
Universidad Metodista del Sur en Dallas.
"Pero algunas
han mejorado con el tiempo, como Petrobras de Brasil,
que es una compañía excepcional", dijo a Reuters.
(Traducido al
español por Magdalena Morales)
http://ve.invertia.com/noticias/noticia.aspx?idNoticia=200805281836_RTI_1211999766nN28438621