NOTICIAS ASODEGUE

 
   

 

 

 

 

 

HOJAS INFORMATIVAS

 

29 de mayo de 2007

La empresa española APRA abandona el sector del cacao en Guinea Ecuatorial

   La empresa APRA cubría una serie de funciones en la producción y comercialización del cacao en Guinea Ecuatorial. Adelantaba los  insumos para la producción y posteriormente compraba la cosecha a los campesinos y la sacaba al mercado internacional. Durante mucho tiempo APRA compartió estas tareas con Casa Mayo, una de las "instituciones" del sector del cacao ecuatoguineano que dejó esta actividad hace ya bastantes años.

   En los últimos tres años, con el precio del kilo de cacao fijado en 800 francos CFA, APRA pagaba a los campesinos 500 francos por kilo y el gobierno de Guinea  aportaba los 300 restantes hasta alcanzar el "precio político". La parte correspondiente al Estado es la que ser ha ido retrasando en cada una de las cosechas (de hecho no han cobrado todavía "la parte del Estado" correspondiente a 2006).  

   Hace algunos meses, una disposición del ministerio de Agricultura, presidido ya por Teodorin indicaba que a partir de ahora el INPAGE (Instituto de Promoción Agrícola de Guinea Ecuatorial) sería el único exportador de cacao y el único suministrador de insumos del sector.  La disposición no prohibía las actividades de APRA pero al forzarle a vender al INPAGE el cacao que pudiera adquirir, al precio de 800 francos CFAs, hacía imposible su negocio.

   APRA desarrollaba también otras actividades como era la colecta de la corteza de un árbol con propiedades medicinales (al parecer anticancerígenas) que secaba primero y después exportaba a Europa. El gobierno prohibió recientemente esta actividad y multó a APRA con 52 millones de francos CFA. La empresa española recurrió la sanción y argumentó que tenía permiso para esta recolección otorgada por el gobierno anterior, presidido por Abía Biteo.

   En principio, el cambio de APRA por INPAGE no debería inquietar a los campesinos sino fuera porque esta última empresa no tiene infraestructuras conocidas e incluso recurría con alguna frecuencia a APRA cuando necesitaba elementos de transporte. Hasta ahora, APRA recogía por medio de camiones y tractores la cosecha de cacao en las propias fincas de los productores. Estos temen ahora que INPAGE no sea capaz de asumir esta tarea. 

   El periódico gubernamental Ébano (ahora de periodicidad semanal y formato tabloide) indicaba que el INPAGE había recibido 2700 millones de CFAs para asumir sus nuevas tareas. Tampoco esta es una medida tranquilizadora. La historia del INPAGE está llena de fracasos y de casos de corrupción. Algunos campesinos temen que el nuevo monopolio del INPAGE responda al intento del gobierno de acabar con la producción de cacao en Guinea Ecuatorial.

   [A pesar de sus muchos años el mejor estudio sobre "El sector del cacao en Guinea Ecuatorial" puede leerse aquí]

 

Convocan manifestación

   La agencia Europa Press ha difundido el despacho siguiente: "Los partidos que conforman la llamada Oposición Democrática de Guinea Ecuatorial han convocado una manifestación para el próximo 1 de junio ante la Embajada de Estados Unidos en Madrid con motivo de la visita oficial a España de la secretaria de Estado norteamericana, Condolezza Rice, a la que pedirán que Washington "acabe con la dictadura de Teodoro Obiang Nguema".

   En un comunicado difundido por el secretario general de la Unión para la Democracia y el Desarrollo Social de Guinea Ecuatorial (UDDS), Aquilino Nguema Ona Nchama, la Oposición Democrática convoca a "todos los guineoecuatorianos, líderes y militantes de todos los partidos guineoecuatorianos, a todos los amigos de Guinea Ecuatorial tanto españoles como extranjeros que viven en España, a todas las asociaciones pro Derechos Humanos, a los militantes de partidos políticos españoles sin distinción alguna, a toda la prensa española y extranjera así como a todos los madrileños en general".

   El objetivo de la manifestación "es pedir a Estados Unidos que acabe con la dictadura de Teodoro Obiang Nguema", prosiguió el comunicado. Durante la concentración será leído un manifiesto "que dará a conocer las principales exigencias de la Oposición Democrática guineoecuatoriana" y que será entregado a la Embajada Norteamericana y distribuido al público y a la prensa "para una amplia difusión en todos los medios de comunicación".

 

   A. La convocatoria de manifestación, difundida por la UDDS, la hace "el Comité Organizador" de la Oposición Democrática guineoecuatoriana [oposición del exilio] y es para el próximo día 1, a las seis de la tarde ante la embajada norteamericana, Serrano nº 75.
 

"Sarkozy entre la ruptura y la continuidad"

Ambroise Ebonda, Le Messager, Camerún, 28 de mayo

   "Ellen Johnson Sirleaf, la presidenta de Liberia, habrá sido el 24 de mayo, el primer jefe de Estado extranjero recibido en el  Palacio del Elíseo por el nuevo presidente francés Nicolás Sarkozy, que había anunciado durante su campaña electoral, que haría de África una de las prioridades de su presidencia, en el marco de una relación renovada. Durante su viaje a Benin de mayo de 2006, Nicolás Sarkozy había prometido, en efecto, “refundar la política africana de Francia sobre relaciones transparentes y oficiales entre países democráticos”, “pasar  la página de las complacencias, los secretos, las ambigüedades” y  “dejar de tratar indistintamente con democracias y dictaduras ”. También había anunciado que la ayuda pública al desarrollo dejaría de ser “una prima a la mala gobernanza y a los regímenes depredadores”, la prioridad debería dirigirse  a los países “incluso a los no  francófonos, que respetan estos principios”.  

   ¿Qué mejor forma de señalar  esta ruptura con las "redes de otro tiempo” que la visita de Johnson Sirleaf? Viene de un país anglófono, no perteneciendo al antiguo "pre-carré” africano de Francia. Un país pobre, pero meritorio, que lucha con decisión  para recuperarse de los estragos de una larga guerra civil. Es sobre todo el símbolo de una cierta renovación democrática. Es la primera mujer elegida jefe de Estado en África, que lleva una lucha decidida contra la corrupción y por el buen gobierno. Solamente que la visita de la presidenta de Liberia contrasta con la realizada 24 horas más tarde por el presidente gabonés Omar Bongo, decano de los jefes de Estado africanos, en el poder desde hace 40 años. Símbolo vivo de la desacreditada francafrica (*). El mensaje es claro: la anunciada ruptura se llevará a cabo bajo el signo de la continuidad. La francafrica  es demasiado preciosa para Francia, y no desaparecerá de la noche a la mañana. Simplemente, será remodelada. Sarkozy le dará una nueva forma. 

   África fundamental 

   África  sigue siendo doblemente vital para Francia. Seguirá siendo uno de los principales campos de competencia política, estratégica y económica entre las grandes potencias. Sigue siendo un desafío para la estabilidad del mundo y la lucha contra el terrorismo. Los norteamericanos no se equivocan al pretender instalar  en este continente un mando militar  antes de que acabe 2008. África sigue siendo una enorme reserva de  recursos energéticos, en especial de petróleo, hoy, y de agua, mañana. Recursos importantes en torno a los que China y Estados Unidos se entregan ya a una sorda guerra fría. Francia no se queda atrás. Querría preservar en África a una cierta clientela;  este espacio de influencia y de solidaridad diplomáticas, podrá servirle en el futuro para tener una minoría de bloqueo frente a las potencias anglosajonas, en las relaciones de fuerza del comercio internacional,  y especialmente de la OMC.

   Económicamente, aunque África representa sólo el 5 % de los intercambios internacionales franceses, sigue siendo muy rentable. Más allá de las preciosas materias primas que África proporciona a Francia, le proporciona un auténtico “cash-flow". Más de 70 % de las filiales y sucursales de las empresas francesas en África obtienen beneficios de manera regular. El saldo económico de los intercambios de Francia con el continente negro es siempre positivo. En 2005, era de + 3 mil millones de euros, mucho mejor que el saldo Francia / Europa por ejemplo, que se situaba en  – 18 mil millones de euros. Mucho más rentable también que los intercambios con Norteamérica. Exportando 600 mil millones de euros a  Norteamerica obtiene cerca de 50 mil millones de beneficios. Exportando a África un volumen inferior a 150 mil millones de euros, recoge allí 40 mil millones de beneficios.  

Discreción

   Esta realidad doble no escapa al recién elegido presidente francés. Toda la obsesión del sucesor de Jacques Chirac es preservar los intereses franceses en África, velando por que París se moje la menos posible. Una ambición muy americana: hacer  negocios pero hacerlos discretamente. La ruptura preconizada por Nicolás Sarkozy consistirá en abrir Francia al  África económicamente útil y en salir del cara a cara esquizofrénico con el pre-carré (**), en el que ha recibido golpes importantes en Ruanda, en Zaire y en Costa de Marfil. París va pues a ensanchar su campo de acción geográfico anudando lazos más duraderos con países anglófonos, lusófonos y arabófonos. Una nueva orientación política impuesta por la realidad económica. Francia será en lo sucesivo un socio comercial  importante de los países africanos no francófonos que representan ahora más del 50 % de sus intercambios con África. Sus cuatro principales socios económicos y comerciales subsaharianos son Nigeria, África del Sur, Angola y Kenya. Muy por delante de  Costa de Marfil, el primer país francófono de la lista.

   Respecto al  pre-carré, políticamente embarazoso, el nuevo inquilino del Palacio del Elíseo debería escoger la discreción. Piensa limitar al mínimo la presencia militar francesa en África. Como ya anunció su predecesor en la cumbre Francia – África de Bamako, por lo menos dos de las cinco bases militares francesas en África deberán cerrarse pronto. Las de Abidján y de Djamena entre ellas. Permanecerán posiblemente las de Dakar, de Libreville y de Yibuti. Pero trabajarán  en contacto con soldados de la Unión africana, o bajo mandato de la Onu. Sin embargo, esta es sólo la visión francesa. ¿Qué piensan de esto en África?"

   (*) Francafrica es la denominación que determinados medios franceses y africanos dan a la pervivencia en África de los modos de comportamiento propios del colonialismo fránces. La Francáfrica es también la zona del continente africano en la que se siguen dando estos comportamientos.

   (**) Grupo de países africanos, antiguas colonias francesas, en los que se dan relaciones "especiales", secretas con el Elíseo por las que el gobierno francés, con la complicidad de dirigentes africanos, sigue decidiendo y controlando buena parte de la realidad política de esos países. Francafrica y pre-carre señalan fenómenos coincidentes. El pre-carre sería el correlato africano de la francafrica

 

 

Más sobre China y la reunión del Banco Africano de Desarrollo

   El diario El País publicó el pasado día 27 un artículo de Jeffrey D. Sachs (catedrático de Economía y director del Instituto de la Tierra en la Universidad de Columbia) con el título "Las lecciones de China para el Banco Mundial" en el que se dice lo siguiente: "El periódico China Daily publicó hace poco en su portada una información en la que contaba que Paul Wolfowitz empleaba amenazas y groserías para presionar al personal del Banco Mundial. Al mismo tiempo, mientras se producía el escándalo de Wolfowitz, China acogía al Banco Africano de Desarrollo (BAD), que celebró la asamblea de su junta directiva en Shanghai. Ésta es una clara metáfora del mundo de hoy: mientras el Banco Mundial se ve atrapado en la corrupción y la controversia, China eleva hábilmente su perfil geopolítico.

   Durante la asamblea de la junta del BAD, tuve la oportunidad de participar en reuniones entre altos funcionarios chinos y africanos. Los consejos que recibieron los líderes africanos de sus homólogos chinos fueron sensatos y mucho más prácticos que los que suelen obtener del Banco Mundial.

   Las autoridades chinas subrayaron el papel crucial de las inversiones públicas, sobre todo en agricultura e infraestructuras, como forma de sentar las bases para un crecimiento que luego esté dirigido por el sector privado. En una economía rural, pobre y hambrienta, como era China en los años setenta y es hoy la mayor parte de África, aumentar la productividad agraria es un punto de partida fundamental. Los pequeños agricultores necesitan las ventajas que proporcionan los fertilizantes, los regadíos y las semillas de alto rendimiento, elementos que constituyeron la base del despegue económico de China.

   También son necesarias otras dos grandes clases de inversiones: carreteras y electricidad, sin las que no puede existir una economía moderna, porque los agricultores podrían aumentar su producción pero no podrían llevarla a la ciudad, ni la ciudad podría enviar suministros al campo. Los representantes chinos destacaron que el Gobierno ha hecho un gran esfuerzo para garantizar que la red de electricidad y transporte llegue a todos los pueblos del país.

   Como es natural, los líderes africanos agradecieron especialmente el mensaje que vino a continuación: China está dispuesta a ayudar a África de forma sustancial en los sectores de la agricultura, las carreteras, la energía, la sanidad y la educación. Y los dirigentes africanos ya saben que no son promesas huecas. China está financiando y construyendo infraestructuras básicas en toda África. Durante la reunión, los líderes chinos destacaron su voluntad de apoyar también la investigación agraria. Hablaron de las nuevas variedades de arroz de alto rendimiento, que están dispuestos a compartir con sus colegas africanos.

   Todo esto contribuye a mostrar qué es lo que no funciona en el Banco Mundial, aparte del liderazgo fallido de Wolfowitz. Los fallos del Banco comenzaron a principios de los años ochenta, cuando, bajo el influjo ideológico del presidente Ronald Reagan y de la primera ministra Margaret Thatcher, intentó que África y otras regiones pobres recortaran o eliminaran las inversiones y los servicios oficiales y abandonaran a los agricultores pobres a su suerte. El resultado para África ha sido desastroso, con decenios de estancamiento de la productividad agraria. Asimismo, el Banco fomentó la privatización de los sistemas nacionales de salud, el abastecimiento de agua y las redes de carreteras y electricidad, y disminuyó seriamente los fondos destinados a unos sectores tan importantes.

   Esta ideología de libre mercado llevada al extremo, llamada también "ajuste estructural", contradecía las lecciones aprendidas de los éxitos en China y el resto de Asia, que demuestran que las inversiones públicas -en agricultura, sanidad, educación e infraestructuras- son complementos necesarios a las inversiones privadas. Pese a ello, el Banco Mundial las ha considerado enemigas del desarrollo del sector privado.

   Afortunadamente, los gobiernos africanos han comprendido cómo estimular el crecimiento económico y además están obteniendo una ayuda importantísima de China y otros socios menos entusiastas que el Banco Mundial de la ideología de libre mercado llevada al extremo. Sin embargo, el descalabro de Wolfowitz debería servir de llamada de atención para el Banco: volver a centrarse en estrategias prácticas de desarrollo es la única forma de poder hacer justicia a la audaz visión de un mundo de prosperidad compartida que inspiró su creación después de la Segunda Guerra Mundial".

   Jeffrey D. Sachs es catedrático de Economía y director del Instituto de la Tierra en la Universidad de Columbia.

 

   A. Nos parece muy interesante este artículo de Jeffrey D. Sachs [por eso lo publicamos]. Nos da pié, además, para opinar dos cosas: la política del gobierno ecuatoguineano se hace de espaldas a los consejos que parecen dar las autoridades chinas a sus huéspedes africanos; echamos en falta en el artículo alguna alusión al hecho de que China coopere con las autoridades africanas con independencia del régimen político de sus respectivos países. Esta actitud les lleva a cooperar con dictaduras tan impresentables como la de Teodoro Obiang Nguema en Guinea Ecuatorial.

 

Editado y distribuido por ASODEGUE

 

Índice Noticias