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HOJAS INFORMATIVAS

 

28 de mayo de 2007

Fusilados

   A primera hora de la mañana del pasado día 18 fueron fusiladas dos personas en el entorno de la academia militar de Ekuku en Bata. Se trataba de Benedicto Anvene y de Salvador Ncogo ambos oriundos del poblado Ayebis (Ayene y Bisun) del distrito de Niefang, en la parte continental del país. Estuvieron presentes en la ejecución, entre otros, el alcalde de Bata y séquito, un cura, y un teniente coronel de la Fuerza Terrestre del ejército (colaborador inmediato del Inspector General de las Fuerzas Armadas, general Joaquín Ndong).

   Sobre este caso, el Informe sobre Derechos Humanos 2006 de CPDS [puede verse aquí] se dice: "Cabe destacar también el asesinato el 12/06/2006, sobre las 21h30, de un muchacho de 17 años, de nombre no publicado, por Salvador Ncogo, empleado del teniente-coronel Hugo, hijo del presidente Obiang. El asunto fue también tratado en la radio Asonga antes de ser brutalmente interrumpido.  

   El muchacho, aparentemente débil mental, frecuentaba el local, propiedad de Hugo, donde trabajaba Salvador. Habiendo recibido instrucción de su jefe de que el muchacho no viniese con tanta frecuencia al local, porque no era de su nivel, y habiendo contraído asimismo un compromiso ante un curandero maliense de sacrificar a una persona para poseer riquezas, Salvador no vaciló en estrangular al muchacho confiando en la impunidad que le confería el hecho de ser empleado del teniente coronel Hugo".   

   En la mañana del 18/05/2007, entró un cura en la cárcel de Bata (podría ser Pergentino), y  se dirigió directamente a las celdas donde se encontraban detenidos los dos reos para confesarlos. Después de marcharse el cura, los guardias los hicieron bañar y se les ofreció comida, asegurándoles que se marchaban a Malabo para ser juzgados. El mismo día sus familiares les trajeron comida, pero los guardias la rechazaron. Más tarde es cuando supieron que los habían ejecutado en Ekuku.  

   Los ataúdes, de madera ordinaria, habían sido encargados y puestos a disposición por el Ayuntamiento de Bata, a petición de la Inspección General de las Fuerzas Armadas.

   Al parecer, los dos ejecutados habían sido condenados a la pena capital en un juicio cuya fechas no se puede concretar de momento. Los dos reos llevaban “mucho tiempo” (sin que podamos precisar cuánto) encerrados en las celdas de la cárcel de Bata y estaban permanentemente esposados.

 

 

"Se habla español"

L.W.M., El Pais, 26 de mayo

   "Guinea Ecuatorial, punto estratégico para la irradiación del español en África, se enorgullece de su madura literatura. De filiación hispánica y bantú, y con sintaxis y giros propios, reclama su espacio en la comunidad hispánica.

   Desconocida o ignorada en África y en la comunidad hispánica, donde su ausencia en las instituciones culturales y lingüísticas es notable (en las grandes citas de la lengua española y sin academia correspondiente de la lengua), la literatura de Guinea Ecuatorial de filiación, a la vez, hispánica y bantú, forja con audacia una tradición nueva y original. En torno a la madurez narrativa de uno de sus creadores y promotores sobresalientes, Donato Ndongo-Bidyogo (Las tinieblas de tu memoria negra, 1987; Los poderes de la tempestad; El metro), seguido por María Nsue Angüe (Ekomo), una escritura hispanoafricana emergente se afianza con nombres como Francisco Zamora Loboch, Justo Bolekia Boleká, Juan Tomás Ávila Laurel, Joaquín Mbomio Bacheng, Carlos Nsue Otong, Maximiliano Nkogo, José Siale Djangany y Guillermina Mekuy, al lado de poetas ya consagrados como Ciriako Bokessa o Juan Balboa Boneke.

   La legitimación de esta literatura hispanoafricana se ha ido consolidando desde la publicación de Antología de la literatura guineana considerada como promesa y piedra fundacional. Con una segunda antología, Literatura de Guinea Ecuatorial, por Donato Ndongo-Bidyogo y Mbaré Ngom, la literatura guineoecuatoriana, que parte de la primera obra de inspiración etnográfica Cuando los combes luchaban (1953) de Leoncio Evita Enoy, se evidencia como una tradición literaria con "señas de singularidad", es decir, con nombres, obras, rasgos estilísticos, subversiones lingüísticas, temáticas recurrentes, mitos anclados y un devenir que la distinguen de otras dentro del panorama literario africano e hispánico.

   A partir de la función testimonial de una realidad imaginaria, autónoma y subversiva frente a los intentos sistemáticos de negar la eclosión de la palabra y de las individualidades, los fragmentos recogidos, en Literatura de Guinea Ecuatorial, muestran variedades de tendencias temáticas (desde los cantos a África y Guinea a la rudeza del destierro, pasando por el desarraigo, la fragmentación de la nación, el malestar sociopolítico, la tensión entre tradición y modernidad), plasmadas en distintas formas literarias (poesías, dramas, crónicas, narrativa) marcadas por sutilezas, localismos, giros y sintaxis propios del español de Guinea Ecuatorial.

   Con unos 28.051 kilómetros medio millón de habitantes y cuantiosos recursos petrolíferos, Guinea Ecuatorial es estratégico en la irradiación de la lengua española en África y en la mediación intercultural y económica entre África, España y Latinoamérica. Por ello, es imprescindible que sus creaciones culturales encuentren una presencia oportuna en revistas, editoriales, universidades, ámbitos intelectuales, medios masivos de comunicación en todo el ámbito hispánico. Su proyecto literario, por encima de su miseria política vigente, no sólo ciñe una tradición literaria hispanoafricana, sino también consagra inéditas esperanzas de libertad y de creatividad del único país subsahariano de lengua española.

 

   Antología de la literatura guineana. Donato Ndongo-Bidyogo. Editora Nacional, 1984. Literatura de Guinea Ecuatorial. Donato Ndongo-Bidyogo y Mbaré Ngom.Casa de África, 2000. Las tinieblas de tu memoria negra. Donato Ndongo-Bidyogo. Ediciones del Bronce, 2000. Los poderes de la tempestad. Donato Ndongo-Bidyogo. Editorial Morando, 1997. El metro. Donato Ndongo-Bidyogo. Ediciones del Cobre, 2007. Panorama de la literatura guineoecuatoriana de expresión castellana a través de sus protagonistas. Mbaré Ngom. Labrys 54 Ediciones, 1996. Ekomo. Maria Nsué Angüe. UNED, 1985.

   http://www.elpais.com/articulo/semana/habla/espanol/elpepuculbab/20070526elpbabese_7/Tes

 

El gobierno ecuatoguineano crea una nueva compañía aérea

   "Las autoridades ecuatoguineanas anunciaron el sábado la creación de una nueva compañía aérea nacional, Ceiba Internacional Guinea Ecuatorial, que sustituirá a la difunta Ecuatoguineana de Aviación (EGA). "Guinea Ecuatorial cuanta con una nueva compañía aérea y la antigua compañía EGA ha sido liquidada. Ha llegado un nuevo avión para esta nueva compañía", anunció en la Televisión nacional el ministro de Transporte Enrique Mercader Costa.

   La nueva compañía, igual que la anterior, es enteramente pública.

   El vuelo inaugural tuvo lugar el pasado jueves entre Malabo, la capital administrativa del país, situada en la isla de Bioko, y Bata, la capital económica, en la parte continental de Guinea Ecuatorial.

   Ceiba Intercontinental Guinea Ecuatorial, dispondrá de tres ATR-42-320 comprados el pasado año, no ha recibido por el momento más que uno de estos aparatos con una capacidad para 48 pasajeros, y va a limitarse por el momento a hacer el recorrido Malabo-Bata-Malabo.

   EGA empezó a funcional en 1985 y utilizaba Antonov-24 y Yak-40 de fabricación soviética. Tras una serie de accidentes, Malabo decidió prohibir la utilización de este tipo de aparatos  e impedir que volasen la casi totalidad de las compañías aéreas ecuatoguineanas, EGA entre ellas".

   Fuente: Afrique Centrale, 27 de mayo de 2007

 

Ha llegado el momento de que este gigante dormido se despierte de su prolongado letargo. Es la hora del África

   El pasado día 25 se celebraba el "Día de África". Muchos medios africanos (y de otros contintes) publicaron artículos sobre la situación de África en el mundo. La agencia Misna difundió el despacho siguiente en el que se hace referencia al editorial publicado ese día por el diario namibio New Era: "“Es la hora del África. Llegó el momento de que este continente abandone de una vez por todas la mentalidad del mendigo a la que durante demasiado tiempo ha sido asociado, a pesar de haber sido bendecido con extraordinarios depósitos de todo tipo de materiales y minerales preciosos, así como de otros recursos naturales. Durante demasiado tiempo hemos estado sujetos a todo tipo de abusos, mientras los recursos extraídos de nuestro continente eran usados principalmente para el progreso de otros continentes y de otros pueblos”. En estos términos comienza el editorial con que ‘New Era’, el principal diario de Namibia, anuncia la Jornada Mundial del África.

   El artículo sintetiza, con pocas pero claras palabras, también el sentido del lema elegido por la Unión Africana para la jornada de este año: “Reforcemos la posición de África en el mundo a través de asociaciones estratégicas, equilibradas y responsables”.

   Según el director de New Era, África ha tomado ahora conciencia de la importancia cada vez mayor que el continente está llamado a jugar, sobre todo en los próximos años, en el escenario internacional. Una toma de conciencia que, sin embargo, debe llevar a una nueva actitud, más segura del propio potencial, y que debe ir acompañada por la voluntad de quitarse de encima dos pesados fardos que siguen pesando sobre las espaldas del continente: “la mentalidad del mendigo” y la “explotación ajena de los recursos africanos”.

   Dos aspectos interconectados que han hecho que África terminara en un círculo vicioso del cual es urgente salir. “Este día – se lee en otro editorial del mismo diario – debemos reflexionar seriamente sobre la extraña paradoja de que nuestro continente sea al mismo tiempo mendigo y riquísimo”. “Hasta que no encontremos respuestas concretas a esta pregunta, nuestros festejos seguirán siendo celebraciones superficiales de una pequeña élite, pero sin sentido para las inmensas masas de hermanos nuestros que siguen sufriendo."Un activista surafricano  recordó recientemente a todos cómo por cada dólar de ayuda que entra en África, siete salen del continente”, escribe Kae Matundu Tjiparuro.

   Y sin embargo, en ambas editoriales, la culpa de esta situación se atribuye más a la clase política africana que al comportamiento de la comunidad internacional, cada vez más frecuentemente sintetizado en la palabra “hipocresía” con la que se resume el hábito de esconder bajo el manto de las ayudas (económicas o políticas), el propio interés y las luchas a muerte (obviamente africana) por los recursos del continente. Auténticas guerras “por el poder”, que los estados más potentes del planeta desarrollan en África, usando armas y diferencias locales (políticas, étnicas y religiosas), pero también denuncias de corrupción y de desgobierno muchas veces seguidas de auténticos chantajes (de suspensión de ayudas o marginación de la vida política internacional).

   Y bien, en los dos editoriales publicados en la prensa de Namibia, la hipocresía de la comunidad internacional – la misma que con acuerdos comerciales inicuos pretende la apertura total de los mercados africanos, ofreciendo a cambio la posibilidad de vender en los mercados de ultramar algunas materias primas no elaboradas – ya es considerado un hecho conocido, por lo que prefieren concentrarse sobre las responsabilidades africanas.

   “Los africanos – sigue el editorial del director de New Era – no quedan desde luego al margen de toda crítica. La explosiva mezcla de políticos arrogantes y masas ignorantes ha jugado un papel importante para que  África aparezca detenida mientras otros continentes, tras su independencia, han logrado dar significativos pasos hacia adelante, tanto en lo económico como en lo social”. La unión de negocios turbios internacionales e internos se sintetiza bien en la plaga de conflictos que han marcado y marcan todavía, aunque en menor grado, el continente.

   “Aunque África tenga una producción insignificante de armas, cañones, fusiles, pistolas, ametralladoras, bombas, explosivos, etc., sin embargo abundan en todas partes y los africanos han debido ser testigos de algunas de las guerras más largas y terribles del planeta”. “África ha tenido sus Mobutu, sus Sani Abacha o Idi Amín, pero el problema principal es que no aprende de su pasado y deja que el pasado se repita como un disco rayado. Y en vez de ir hacia adelante, un jefe de estado inepto toma el puesto de su sucesor y, como su predecesor, se empeña en liquidar a todos sus opositores, en saquear las riquezas del país y a arrugar la economía nacional para tirarla a la basura”. “Hoy la economía del continente está haciendo batiendo records contínumente. Si los planificadores de África dedicaran más tiempo en planes meticulosos que a su vez fueran escrupulosamente seguidos, podríamos tirar a la basura no nuestras economías, sino nuestra pobreza, y podríamos convertirnos no ya en receptores de ayudas, sino en donantes. Ha llegado el momento de que este gigante dormido se despierte de su prolongado letargo. Es la hora del África”.

 

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