Estados
Unidos investiga los tratos realizados por algunas compañías
petroleras en el oeste de África. Las mismas fuentes afirman que
algunas compras y arrendamientos de bienes hechos en Guinea
Ecuatorial pueden haber beneficiado de manera ilegal al
Presidente de la nación.
Investigaciones
federales han estado examinando, según fuentes próximas, los
tratos realizados por algunas compañías petroleras en
Guinea Ecuatorial para determinar si han beneficiado al dictador
del país.
Investigaciones
independientes realizadas por el FBI y el Congreso examinaron las
compras de tierra hechas al general de brigada Teodoro
Obiang Nguema Mbasogo, presidente de Guinea Ecuatorial, y
los contratos de arrendamiento firmados con empresas que
se consideran bajo su control.
Según
fuentes consultadas por el Times, los investigadores están
intentando determinar si las compañías petroleras han
pagado precios muy por encima de los del mercado
violando el Foreign Corrupt Practices Act, que les prohíbe
sobornar miembros de gobiernos extranjeros.
Marathon
Oil Corp. y ExxonMobil Corp. han confirmado que empleados de
sus compañías se han reunido con los investigadores del
Senado, pero no se han mostrado dispuestos a proporcionar más
detalles. Ambas compañías afirmaron que sus contratos en Guinea
Ecuatorial habían sido los adecuados y estaban dentro de la ley.
El
interés por los contratos de los terrenos se ha incrementado
a consecuencia de la investigación llevada a cabo en
las cuentas que mantenía Guinea Ecuatorial en el Riggs Bank de
Washington. La cuenta más importante contenía cientos de
millones de dólares procedentes de los ingresos del petróleo,
depositados por las compañías americanas que operan en el país.
Las
mismas fuentes han asegurado que aunque las cuentas
pertenecían nominalmente al país, Obiang era el que en realidad
las controlaba.
Funcionarios del
Comité del Senado y del FBI, que está colaborando en la
investigación del gran jurado, han rehusado hacer comentarios al
respecto.
ExxonMobil tiene
tierras en arriendo en la capital de Guinea Ecuatorial,
Malabo, donde ha construido residencias para sus
trabajadores.
Robret
Davis, portavoz de ExxonMobil, afirmó que habían arrendado el
terreno a una empresa llamada Abayak.
Un
informe remitido a Naciones Unidas por un grupo opositor
identifica a Obiang como propietario de Abayak- un holding cuyos
intereses incluyen cemento, construcción y banca.
Obiang
aparece también como el principal accionista de Abayak en una
queja federal presentada por Foley Hoang, un despacho de
abogados de Washington que está intentando recaudar fondos
para emprender trabajos en el ámbito de las telecomunicaciones.
Davis
dijo que ExxonMobil consideraba sus contratos de
arrendamiento como contratos privados y que por lo
tanto no revelarían su contenido.
“En
todo caso, la tierra se arrendó a precios de mercado”,
afirmó en un e-mail y declinando hacer más comentarios
sobre la investigación o la propiedad de Abayak.
Nadie
ha contestado a las llamadas telefónicas realizadas a la sede
central de Abayak en Guinea Ecuatorial. Miembros de la embajada
del país en Washington se han negado a hablar sobre la
investigación y la propiedad de Abayak.
Paul
Weeditz cometó al Times que Marathon Oil compró 625 acres de
tierra [un acre equivale a 0,405 Has] a Obiang, negándose a
revelar el precio, pero afirmando que era “el apropiado
para la cantidad de terreno que compramos”.
Weeditz
afirmó también que Abayak había actuado como agente
de Obiang en los contratos de las tierras. “Creemos, dijo, que
el Presidente Obiang puede tener algún interés en Abayak”.
Situada en Oklahoma, representantes de Devon Energy, con
importantes intereses en Guinea Ecuatorial, se reunieron
también con investigadores del Senado. Su portavoz, Brian
Engel, remitiéndose a una "obligación de
confidencialidad", contestó en un e-mail que no revelaría
si Devon había hecho negocios con empresas pertenecientes a
miembros del gobierno.
Amerada
Hess y Chevron Texaco, que también operan en Guinea Ecuatorial,
se negaron a responder preguntas para este artículo. Fuentes
cercanas a la investigación dijeron al Times que el Senado ha
entrevistado a miembros de ambas compañías.
Obiang
alcanzó el poder mediante un golpe de estado en 1979, y
su régimen ha sido acusado de torturar a sus disidentes y de
suprimir las libertades civiles. El más reciente informe sobre la
situación de los derechos humanos en el país, publicado por el
Departamento de Estado, decía que la mayor parte de su
riqueza “parece que está concentrada en las manos de los altos
mandos del gobierno, mientras que el resto de la población
vive en la pobreza”.
Las
compañías petroleras americanas han desarrollado estrechos lazos
tanto políticos como económicos con el régimen de Obiang desde
que se descubrió el petróleo en Guinea Ecuatorial a mediados de
los 90. Encabezados por ExxonMobil, Amerada Hess y Marathon, las
compañías estadounidenses han invertido allí, por el momento,
al menos 5 billones de dólares.
Philippe
Vasset de la Inteligencia de la Energía Africana, fundada en París, ha
afirmado que las compañías petroleras eran los más
importantes soportes financieros de Obiang ya que “Guinea
Ecuatorial no tiene otros recursos o industrias”.
Los
tratos comerciales de las compañías incluyen, según el
informe del Departamento del Estado emitido en el año 2000, el
uso de una agencia de contratación de personal propiedad de un
ministro del gobierno que además es familiar de Obiang. El
informe decía que la agencia negaba trabajo a los simpatizantes
de la oposición y “supuestamente se quedaba alrededor de los
dos tercios del salario de los trabajadores”.
El
informe de derechos humanos de 2004 del Departamento de Estado
sobre Guinea Ecuatorial afirmaba que las compañías petroleras
habían tomado medidas para reducir el control del gobierno
en la contratación del personal, pero aún así las
organizaciones internacionales del trabajo mantienen que dichas
medidas han sido en su mayor parte ineficaces.
Además,
el portavoz de Marathon, Weeditz, contó al Times que la compañía
actualmente paga 13.000
dólares al mes para ayudar a pagar los gastos de la Embajada
de Guinea Ecuatorial en Washington.
Sarah
Wykes de Global Witness, una ONG fundado en Londres que ha publicado
recientemente un informe sobre Guinea Ecuatorial, ha
manifestado que su organización ha comentado los lazos
existentes entre las compañías petroleras y Obiang con los
investigadores del Senado.
Wykes,
que ha participado en la realización del informe de su grupo,
dijo que las compañías petroleras debían “confesar” sus
tratos con Obiang o “estar dispuestos a admitir cualquier
tipo de acusación de haber sido cómplices de corrupción y
desviación de ingresos estatales”.
La
pasada semana, la Oficina de Control de la Moneda, que regula los
Bancos estadounidenses, multó con 25 millones de dólares a Riggs
por el manejo de cuentas relacionadas con Guinea Ecuatorial y
Arabia Saudí.
Además
de la cuenta estatal del petróleo de Guinea Ecuatorial, Obiang
poseía una cuenta personal en el banco de más de 10 millones de
dólares.
Al
menos otros tres miembros de la familia disponían también de
cuentas en dicho banco, según fuentes cercanas a la
investigación.
El
responsable de la cuenta, según Riggs pasó por alto “actividades
sospechosas” tales como grandes transferencias entre la
cuenta del gobierno y la “cuenta personal de un miembro del
gobierno” y los depósitos de millones de dólares “a una
cuenta de inversión privada perteneciente a un miembro del
gobierno”.