| |
|
HOJAS INFORMATIVAS
25
de mayo de 2005
Plácido
Micó afirma que Guinea sufre un "estado de sitio"
en el que los violadores de los derechos humanos
"presumen de serlo".
MADRID, 25 May. (EUROPA PRESS) - El diputado ecuatoguineano y
secretario general de la opositora Convergencia para la
Democracia Social (CPDS), Plácido Micó, afirmó hoy que
Guinea Ecuatorial vive en un "estado de sitio no
declarado formalmente" en el que los violadores de
Derechos Humanos "son conocidos por todos e includos
presumen de serlo".
En Guinea Ecuatorial se "violan los Derechos Humanos de
forma flagrante, permanente", afirmó Micó en Madrid
durante la presentación del Informe 2005 de Amnistía
Internacional sobre el estado de los Derechos Humanos en el
mundo.
El país vive en un "estado de sitio no declarado
formalmente", con una "visible militarización de la
vida política" y en el que "los violadores de los
Derechos Humanos son conocidos por todos, e incluso presumen
de serlo", denunció Micó.
"El sistema consiste en hacer ostentación de su
capacidad para violar Derechos Humanos, para que los
ciudadanos sepan que ese poder es capaz, en cualquier momento,
de violar esos derechos sin que le pase nada", prosiguió
el parlamentario guineano.
El régimen de Malabo "no acepta que los ciudadanos
puedan elegir libremente a sus dirigentes", aseveró Micó.
El presidente Teodoro Obiang, su familia y su partido, el
Partido para la Democracia en Guinea Ecuatorial (PDGE),
"creen que el Gobierno les corresponde y que el resto no
tiene derecho a participar en el poder y no tiene derecho a
cambiar a un dirigente", añadió.
Es por ese motivo que "no hay libertad de expresión, no
hay medios de comunicación independientes, hay detenciones
arbitrarias, se practica la tortura", denunció el
secretario general de CPDS. "En Guinea Ecuatorial, se
tortura públicamente", y "desde el momento en que
es detenido alguien, en su casa o ante el público, ya es
sometido a torturas, a patadas, y lo que hace la Policía
después es sólo una continuación", aseguró.
En los últimos años, la situación se ha agravado a causa
del petróleo --Guinea es el tercer exportador de África--,
afirmó Micó. "Muchos países que de alguna manera
presionaban de forma activa, cesaron en sus esfuerzos, por no
perder el espacio conquistado para sacar beneficios del petróleo",
denunció.
Este hecho se reflejó incluso en la ONU, explicó el
dirigente opositor, quien recordó que, en 2002, la Comisión
de Derechos Humanos de Naciones Unidas decidió poner fin al
mandato del relator especial de Derechos Humanos para Guinea
Ecuatorial, el colombiano Gustavo Gallón, cuando el país vivía
una "oleada de detenciones" de opositores que fueron
"salvajemente torturados".
La lucha contra el terrorismo también "ha influido en el
empeoramiento de la situación de los Derechos Humanos",
ya que se ha utilizado para justificar detenciones
arbitrarias, sin mandato judicial, en régimen de incomunicación
y sin informar del lugar de reclusión, denunció Micó.
Plácido Micó y Celestino Bacale son los dos únicos
diputados de CPDS en el Parlamento, frente a 98 parlamentarios
afines a Obiang. Según Micó, a pesar de su situación de
minoría, su presencia en la Cámara "les causa
incomodidad, y eso se nota". "Nos aplauden muchos de
los propios responsables del régimen, que saben que son
esclavos del sistema y que decimos la verdad", aseguró.
Aparte, la población también apoya la presencia de CPDS
porque aporta "un cauce para presentar denuncias en una
institución como el Parlamento", concluyó.
Paciencia
Toboko declara a Europa Press que "no tiene donde
llorar" por la libertad de su marido, Weja Chicampo.
La agencia Europa Press difundió ayer, día 24, el
despacho siguiente: "Paciencia
Toboko Tare, esposa del activista bubi Weja Chicampo,
encarcelado sin cargos y sin juicio en el penal de Black Beach
desde marzo de 2004, aseguró hoy a Europa Press que no tiene
"dónde llorar" por la libertad de su marido, ya que
"nadie, ni de aquí ni de allí", se ha ofrecido a
ayudarla para liberarlo.
Chicampo,
coordinador general del ilegal Movimiento para la
Autodeterminación de la Isla de Bioko (MAIB), fue encarcelado
en marzo del año pasado después de que un grupo de
encapuchados asaltara su vivienda, en Malabo. Fue "un
diluvio lo que hicieron" en la casa, afirmó su esposa.
Según Amnistía Internacional, los encapuchados resultaron
ser policías que llevaron al dirigente bubi a la comisaría
central de la capital, para trasladarlo posteriormente a Black
Beach.
Según
Paciencia Toboko, bubi y residente en Madrid, desde entonces
no tiene ninguna información sobre su marido. Por ello, todos
los días abre el ordenador para ver si consigue alguna
noticia por Internet. "Abro el ordenador y lo busco, pero
no tengo a nadie, ni de aquí ni de allí", aseveró.
"Me llama gente preguntando, pidiéndome mis datos, pero
no se quiere identificar, y no se los doy", añadió.
"Yo no tengo miedo por mí, pero sí lo tengo por mis
tres hijos, que están aquí conmigo", aseguró Toboko a
Europa Press.
La
otra fuente que regularmente utiliza para obtener noticias es
una de sus hermanas, residente en Malabo, que le tiene más o
menos al tanto de las novedades. Por ella sabe que Weja
Chicampo sufrió torturas, que le seccionaron dedos y una
oreja, que le amputaron algunos dientes, que tuvo (o tiene)
"los pies y la cara muy hinchados", e incluso que
padeció malaria, pese a lo cual no se le ha dado ninguna
atención médica en la cárcel.
"A
través de mi médico de cabecera, a quien le pedí
medicamentos, le mandé kilos de medicinas", pero su
hermana le dijo, posteriormente, que las autoridades "no
se las dejaron pasar". Según Paciencia Toboko, las últimas
noticias de su hermana indican que su marido ha sido
trasladado recientemente de la celda de dos por 1,8 metros en
que se encontraba en Black Beach, donde se han comenzado obras
de reformas, a otra dependencia del mismo penal.
"DÓNDE
LLORAR"
Paciencia
Toboko afirma que no sabe qué hacer y que no consigue apoyos
suficientes para actuar por su marido. "Soy su mujer,
pero no puedo hacer nada, tengo a los hijos aquí", afirmó.
Además "la gente tiene miedo", añadió. "¿A
dónde voy a llorar?", se preguntó.
"Desde
aquí, cuando alguien hace algo, le torturan más, por eso es
mejor callar la boca", explicó Paciencia Toboko, quien
recordó que recientemente llegó a proponer a varios amigos
suyos la convocatoria de una manifestación en favor de Weja
Chicampo en la Puerta del Sol, de Madrid, y al final desistió
por temor a que resultara perjudicial.
"Me
dijeron que no la hiciera, que si la hacíamos el Gobierno (de
Guinea Ecuatorial) lo iba a matar". "Esta gente lo
coge y si quiere le corta la cabeza", añadió. Pero
"si no se hace nada, no lo sueltan", añadió.
Paciencia
Toboko no tiene duda de que su marido fue detenido por sus
actividades políticas, pero hasta la fecha no ha recibido
cargos, no ha sido juzgado ni ha tenido acceso a abogados, según
las organizaciones de Derechos Humanos y la Asociación para
la Solidaridad Democrática con Guinea Ecuatorial (ASODEGUE),
con sede en Madrid. "Mi marido es político, pero no sé
de qué le han acusado", afirmó su esposa.
El
MAIB es un movimiento creado en 1993 que reivindica la
democracia y el autogobierno de la isla de Bioko, de mayoría
bubi. El encarcelamiento de Chicampo ha levantado la
solidaridad del resto de partidos de la oposición, desde el
legal Convergencia para la Democracia Social (CPDS) hasta el
resto de formaciones ilegales, como Unión Popular (UP) o
Fuerza Demócrata Republicana (FDR). Según ASODEGUE, la
puesta en libertad de Weja Chicampo "debería figurar
entre las exigencias del Gobierno español al régimen
guineano".
SAMBA
MOMESORI
Weja
Chicampo es uno de los dos presos políticos bubis
encarcelados en Guinea Ecuatorial sin cargos ni juicio. El
otro es el pastor protestante Bienvenido Samba Momesori,
detenido en octubre de 2003, antiguo militante de MAIB y,
quien tras un primer momento en Black Beach, fue trasladado al
penal de Evinayong (continente), "sin cargo conocido y
sin jamás haber sido presentado ante un juez", según
denunció CPDS el pasado 5 de abril ante la Comisión de
Derechos Humanos de la ONU.
Guinea
Ecuatorial en el Informe de Amnistía Internacional 2005
Guinea Ecuatorial
 |
| Guinea Ecuatorial |
| |
República
de Guinea Ecuatorial
Jefe del Estado: Teodoro Obiang Nguema
Mbasogo
Jefe del gobierno: Miguel Abia Biteo
Borico (sustituyó en junio a Cándido Muatetema
Rivas)
Pena de muerte: retencionista
Estatuto de la Corte Penal Internacional: no
firmado
Convención de la ONU sobre la Mujer: ratificada
Protocolo Facultativo de la Convención de la
ONU sobre la Mujer: no firmado
|
|
Hechos más destacados
entre enero y diciembre de 2004
Varias presuntas conspiraciones para derrocar al gobierno
provocaron oleadas de detenciones. Varias de las personas
detenidas fueron condenadas a largas penas de prisión en
juicios injustos. Decenas de militares y ex militares y
adversarios políticos del gobierno fueron detenidos sin
cargos ni juicio. Al parecer, muchos fueron torturados bajo
custodia y, según informes, al menos uno murió como
resultado de ello. Una persona fue condenada a muerte.
Información general
Las autoridades afirmaron que había habido intentos de golpe de
Estado en marzo, mayo y octubre.
En enero, unos 100 soldados y ex soldados detenidos a fines de
2003 fueron juzgados por un tribunal militar de Bata. Ochenta de
ellos fueron declarados culpables de intentar derrocar el
gobierno y condenados a penas de prisión de entre 6 y 30 años.
Unos 1.000 migrantes que vivían en la capital, Malabo, algunos
de los cuales habían entrado ilegalmente en el país, fueron
detenidos, golpeados y en algunos casos encarcelados antes de
ser expulsados del país en marzo.
En abril, el Partido Democrático de Guinea Ecuatorial, el
partido gobernante, ganó las elecciones legislativas con el 95
por ciento de los votos. El grupo opositor Convergencia para la
Democracia Social logró dos escaños en el Parlamento.
En julio, una investigación llevada a cabo por el Senado de
Estados Unidos sobre los poco estrictos controles para el
blanqueo de dinero de un banco de Washington, Estados Unidos,
reveló la malversación, por parte del presidente de Guinea
Ecuatorial y sus familiares, de al menos 35 millones de dólares
estadounidenses procedentes de los ingresos petroleros. El
presidente negó la acusación y amenazó con demandar a los
medios de comunicación extranjeros por informar sobre este
asunto.
Juicios injustos
En noviembre, 11 ciudadanos armenios y sudafricanos y 9
guineoecuatorianos fueron declarados culpables de delitos contra
el jefe del Estado y contra el gobierno y condenados a penas de
prisión de entre 14 y 63 años. Los ciudadanos extranjeros habían
sido detenidos en marzo en relación con una presunta conspiración
para derrocar al presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo y
sustituirlo por Severo Moto, dirigente en el exilio del
proscrito Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial.
Severo Moto y ocho miembros de su “gobierno en el exilio”
fueron acusados a mitad del juicio y juzgados in absentia.
Fueron declarados culpables de traición. Otros dos ciudadanos
de Guinea Ecuatorial detenidos en marzo y abril y juzgados por
los mismos cargos fueron condenados a 16 meses de prisión por
“imprudencia temeraria”.
El juicio careció claramente de las debidas garantías. En el
tribunal no se presentó ninguna prueba para respaldar los
cargos, aparte de las propias declaraciones de los acusados,
presentadas en español, idioma que no entendían, y que, según
afirmaron los acusados, habían sido obtenidas mediante tortura.
El tribunal hizo caso omiso de las reclamaciones de los
encausados y no permitió que los abogados defensores plantearan
la cuestión de la tortura. Los acusados no pudieron acceder a
sus abogados hasta dos días antes del juicio, que comenzó el
23 de agosto, y éstos no recibieron suficiente tiempo para
preparar la defensa. Los acusados denunciaron que sus
declaraciones no se las había tomado un juez de instrucción,
conforme exige la legislación nacional, sino el fiscal general,
que actuaba para la acusación en el juicio. Los abogados de la
defensa presentaron un recurso que continuaba pendiente al
concluir el año.
Desde el momento de su detención, los ciudadanos extranjeros
habían estado recluidos en régimen de incomunicación y
esposados y con grilletes 24 horas al día. Asimismo, los
privaron de la alimentación y los cuidados médicos adecuados y
únicamente pudieron acceder de forma esporádica y limitada a
sus familias.
Isla de Corisco
En mayo, según informes, las fuerzas de seguridad de la isla de
Corisco ejecutaron extrajudicialmente a entre 12 y 15
guineoecuatorianos residentes en Gabón que, según afirmaron,
habían invadido la isla, atacado el cuartel militar y matado a
un soldado. Las autoridades admitieron la muerte de cuatro
presuntos atacantes. Según los informes, las víctimas murieron
al intentar huir de la isla o cuando se rendían.
Se detuvo y, al parecer, torturó a cinco supervivientes. Según
los informes recibidos, una mujer fue violada. Algunos de los
supervivientes aparecieron en televisión con cortes en las
orejas. De acuerdo con los informes, uno de ellos perdió el uso
de las manos. Permanecieron varios meses recluidos en régimen
de incomunicación y esposados constantemente en la jefatura de
policía de Bata. En diciembre fueron juzgados por un tribunal
militar, cuyas resoluciones eran inapelables, y fueron
declarados culpables de traición, “terrorismo” y espionaje,
y condenados a penas de prisión que iban de 22 a 28 años.
Otros cinco que habían logrado escapar fueron extraditados
ilegalmente en junio desde Gabón. Al finalizar el año,
continuaban recluidos sin cargos en la prisión conocida como
Black Beach de Malabo.
Detención arbitraria, tortura y malos tratos
Durante el año se detuvo a decenas de opositores políticos al
gobierno. La mayoría fueron puestos en libertad al cabo de
pocos días o semanas, pero muchos continuaban recluidos sin
cargos ni juicio al concluir el año. La mayoría sufrieron
tortura o malos tratos en el momento de su detención. Ex
miembros del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial se
convirtieron en el objetivo de estas actuaciones. Las
autoridades detenían a menudo a sus familiares como rehenes.
- En marzo, Weja Chicampo, dirigente del Movimiento para la
Autodeterminación de la Isla de Bioko, fue detenido a
primeras horas de la mañana por al menos 10 agentes de
policía encapuchados que entraron a la fuerza en su casa de
Malabo. Fue golpeado brutalmente y sufrió heridas en la
mandíbula y en el hombro izquierdo para las que no recibió
tratamiento. Lo llevaron a la prisión de Black Beach, donde
estuvo recluido en régimen de incomunicación durante
varios meses. Al concluir el año seguía recluido sin
cargos. Weja Chicampo había regresado del exilio en España
en agosto de 2003 y estaba tramitando la legalización de su
partido en el momento de su detención.
- Pedro Ndong y Salvador Bibang fueron detenidos en Malabo
en marzo y continuaban recluidos sin cargos ni juicio al
finalizar el año. Al parecer, su detención estaba
relacionada con su anterior pertenencia al Partido del
Progreso de Guinea Ecuatorial.
- En junio, Marcelino Nguema Esono fue detenido en la casa
de su cuñado junto con otras tres personas mientras veían
un partido de fútbol por la televisión. Ninguno de ellos
estaba armado. Cuatro agentes de seguridad entraron en la
casa y uno de ellos abrió fuego contra Marcelino Nguema
Esono y lo hirió en el muslo derecho. A Marcelino Nguema
Esono lo llevaron al médico y después junto con los demás
detenidos a la comisaría de Bata, donde fueron golpeados.
Al día siguiente los llevaron en avión a Malabo, donde al
concluir el año seguían recluidos sin cargos. Según
informes, fueron golpeados brutalmente en el avión durante
el vuelo a Malabo.
- En octubre se detuvo a decenas de militares y ex militares
en la región continental de Río Muni. Los condujeron a una
comisaría de Bata donde, según los informes recibidos,
fueron víctimas de malos tratos y tortura. Fueron acusados
de intentar derrocar al gobierno. La mayoría, si no todos,
continuaban recluidos sin cargos ni juicio al finalizar el año.
- En noviembre, Pío Miguel Obama, miembro de Convergencia
para la Democracia Social y concejal de Malabo, fue detenido
y acusado de celebrar una “reunión ilegal” en Basupú,
el pueblo donde reside, a pesar de que no había estado allí
el día en cuestión. Fue puesto en libertad sin cargos el
24 de diciembre.
Muertes bajo custodia
Al menos tres presos murieron bajo custodia, según los informes
a consecuencia de torturas, de las duras condiciones
penitenciarias y de la falta de tratamiento médico.
- En enero, Francisco Abeso Mba, preso de conciencia
condenado por conspirar para derrocar al gobierno en un
juicio injusto celebrado en 2002, murió debido a una
enfermedad. Un mes antes de su muerte, las autoridades
permitieron que fuera atendido en su domicilio, pero no le
permitieron viajar al extranjero para recibir el tratamiento
recomendado por los médicos.
- Gerhard Eugen Merz, ciudadano alemán, murió bajo
custodia nueve días después de ser detenido en marzo en
relación con un presunto intento de golpe de Estado. Las
autoridades dijeron que había muerto de “malaria cerebral
con complicaciones”. Sin embargo, según los informes
recibidos, su cuerpo presentaba marcas que podían haber
sido causadas por tortura, y las personas detenidas con él
declararon en noviembre en una vista judicial que había
muerto a causa de las torturas que le habían infligido.
Pena de muerte
En diciembre, un tribunal militar de Bata impuso la pena capital
al soldado Francisco Neto Momo por la muerte de un compañero
unos meses antes, cuando ambos estaban de guardia. Las
sentencias de los tribunales militares son inapelables. No se
tenía conocimiento de si la ejecución se había llevado a cabo
al concluir el año.
Visitas de Amnistía Internacional
En agosto y noviembre, delegaciones de Amnistía Internacional
visitaron el país para observar el juicio de los acusados de
participar en un presunto intento de golpe de Estado en marzo.
Editado y distribuido por ASODEGUE
Índice Noticias
|
|
|