HOJAS INFORMATIVAS
15
de mayo de 2001
LAS
SOLUCIONES ESTÁN EN LA OPOSICIÓN DEMOCRÁTICA
La
reciente Resolución adoptada por la Comisión de Derechos
Humanos de Naciones Unidas sobre Guinea Ecuatorial, afirma en
varios de sus puntos la voluntad democratizadora del gobierno
guineano al tiempo que "alienta" a la
administración de aquel país (con una confianza poco
justificada) a cumplir con los derechos económicos y sociales
de la mayoría de la población en especial en especial con
los sectores menos favorecidos.
Comenzando
por el segundo de los puntos, reproducimos a continuación
algunos de los datos hechos públicos por el Frente de
Oposición Democrático (FOD), coordinadora que agrupa a la
gran mayoría de las formaciones políticas de la oposición
democrática en el interior del país: "En la Conferencia
Económica Nacional celebrada en 1997, el Gobierno se
comprometió a asignar el 40% del gasto público al sector
social, con el reparto siguiente: 15% para Educación y
Ciencia, 10% para Salud, 4% para Asuntos Sociales y Condición
de la Mujer, 3% para Juventud y Deportes, 3% para Cultura, 3%
para Medios de Comunicación Social, 2% para el Area
Sociolaboral y 1% para temas de población.
Sin
embargo, no solo no solo no se han asignado dichos
porcentajes, sino que el gasto público ha ido bajando desde
1997. Según datos oficiales de la propia administración
guineana la evolución ha sido la siguiente:
Salud:
5,61% (1997). 4,39% (1998). 2,11 (1999). 2,22(2000)
Educación
y Ciencia: 5,15 %(1997). 5,41 %(1998). 3,67% (1999).
3,62%(2000)
Asuntos
Sociales y Condición de la Mujer: 0,47% (1997). 0,34%
(1998). 0,24% (1999). 0,23% (2000)".
"En
1990, el ministerio de Obras Públicas y Urbanismo, elaboró
el único plan conocido de construcción de viviendas
sociales, en el que se preveían 1000 en total. De ellas se
han construido 52 (aún sin condiciones de habitabilidad): 26
en Bata y 26 en Malabo. En ambas ciudades el hacinamiento de
la población es alarmante: el 15% de las viviendas albergan a
más de 10 personas y en la mayoría de los casos han de
utilizar el comedor como dormitorio. El fenómeno del
chabolismo es cada vez más inquietante".
Sobre
el problema del SIDA: "El estudio más importante hecho
en el país sobre el virus del SIDA, data de 1997 y demostró
que el 3,48% de la población mayor de 14 años estaba
infectada del virus. Los niños de 0 a 4 años representan el
3,3% del total de los seropositivos registrados en aquellas
fechas. Teniendo en cuanta la evolución del SIDA en el país
desde 1985, la proyección es la siguiente: 7,3% de la
población para el año 2005 y 9,7% para el 2010".
Todo
es más escandaloso si se tienen en cuenta los ingresos del
Estado guineano como consecuencia de la explotación del
petróleo. ¿No es un enorme fracaso para el actual régimen
que un país que recibe las denominaciones de "el Kuwait
africano", el nuevo "El Dorado" aparezca al
tiempo en la lista de los 49 Países Menos Avanzados (PMA)?
La
Resolución de Naciones Unidas insiste en la voluntad del
gobierno guineano de respetar los derechos humanos y la
existencia de problemas técnicos para lograrlo. No es esa,
sin embargo, la opinión de las organizaciones políticas
opositoras del interior del país. El FOD afirma en su Acuerdo
Fundacional de 27 de noviembre de 2000:
"La
soberanía nacional es un derecho que le corresponde al
pueblo, y que solo éste puede delegar, mediante el sufragio,
a unos órganos de gobierno que en ningún momento están
llamados a secuestrarla".
Más
adelante denuncia "el estancamiento del proceso
democrático en Guinea Ecuatorial, sobre todo después de que
desde los más altos círculos de la dirección del Estado se
diga públicamente que la oposición ha sido neutralizada y
reducida a meros comparsas en los asuntos de la nación".
Sobre
la situación de los derechos humanos en un comunicado de 22
de diciembre de 2000, el FOD dice: "Los ciudadanos
guineoecuatorianos deben tomar conciencia de que:
-
En
su conjunto son los soberanos de este país y como tales
deben elegir libremente a sus gobernantes, sin coacción
de ningún tipo.
-
Los
gobernantes de turno tienen la obligación de atender
las demandas del pueblo y de que sus acciones no se
consideren un favor.
-
La
Ley Fundamental establece unos derechos que no son
difundidos entre la ciudadanía, ni existe lo que
podría denominarse Centro de Promoción de los Derechos
Humanos.
La
violación sistemática de los derechos fundamentales de los
ciudadanos se considera una practica normal (por parte de las
autoridades), por lo que persiste la impunidad de los autores
materiales o intelectuales de dichas violaciones".
Probablemente
uno de los temas en los que se hace más evidente la falta de
voluntad de las autoridades guineanas para resolver ni uno
solo de los problemas que afectan a su país sea el del modelo
de estado, el del papel que deben tener en él las distintas
comunidades que integran Guinea Ecuatorial. Más de tres años
después de los gravísimos incidentes de Luba de enero de
1998, el gobierno guineano no ha tomado ni una sola medida
apaciguadora. (Insistimos en que son falsos los datos de la
Resolución de Naciones Unidas respecto a la puesta en
libertad de más de 50 presos bubis). Los incidentes de Batete
de primeros de marzo indican con claridad que la situación no
ha mejorado.
El
partido CPDS, integrado en el FOD, decía en la Ponencia Marco
de su reciente Congreso (febrero 2001): "El esquema
centralizador constituye una solución de fracaso cara a la
edificación de una sociedad estable, justa y democrática. El
estado centralizador, contrariamente a lo que se ha
pretendido, no apacigua los conflictos que surgen del hecho
diferencial en una sociedad heterogénea, sino que los
agudiza". Y plantea las líneas generales para una
solución (evidentemente una solución a contrastar con
otras): "Una descentralización pragmática (que) no
cuestiona, de ninguna manera, la integridad del Estado; el
reconocimiento de las diferencias y particularismos regionales
y étnicos, lejos de ser un obstáculo a la emergencia de una
conciencia nacional, puede contribuir a suscitarla cuando,
reconocida la personalidad propia de cada uno de los pueblos
que conforman Guinea Ecuatorial, sean movilizados éstos en un
proyecto nacional común".
El
régimen guineano mantiene desde su origen un carácter
agresivo e intolerante, percibido como hostil por la inmensa
mayoría de la población. La sociedad guineana mantiene vivas
las secuelas de los dos regímenes dictatoriales que la han
"gobernado" desde, prácticamente, el momento de la
independencia. El FOD hace a este respecto un llamamiento:
"la intolerancia es el origen de todos los conflictos que
conoce hoy el continente africano, y (...) solo el diálogo y
la tolerancia facilitan la convivencia pacífica de una
sociedad y (...) presentar al opositor como enemigo de la
nación no puede facilitar de ninguna manera dicha
convivencia".
Pese
a todos los esfuerzos del marketing del régimen guineano no
puede presentar ni un solo gesto, ni una sola medida, en más
de veinte años, que avale una política de Reconciliación
Nacional. Reconciliación entre las distintas comunidades
guineanas, reconciliación entre poblaciones que han mantenido
(teóricamente) el poder y aquellas otras que lo han padecido,
reconciliación entre los implicados en los conflictos
manifiestos o latentes surgidos durante las dos dictaduras y
reconciliación entre todos los guineanos...
La
bandera de la Reconciliación, como todas las banderas
democráticas, está hoy en manos de la oposición.
Finalmente,
hablemos del futuro y de la paz. Hace más de dos años,
cuando se hizo evidente la grave enfermedad del dictador,
aparecieron en su entorno más cercano dos candidatos a
"sucederle" (a través de una designación "de
hecho", "legitimada" más tarde con un
pucherazo electoral). El primero de ellos fue el general
Agustín Ndong Oná y poco después el propio hijo de Obiang,
Teodoro Obiang Mangue (Teodorin). Ndong Ona es un
militar formado en Camerún (con breves estancias en España y
Estados Unidos) y cuya relación con el pensamiento
democrático es meramente accidental. Obiang Mangue es una
persona intelectualmente muy poco dotada, propenso al capricho
y al despilfarro. Una característica común a los dos
candidatos es que no representan a la totalidad de los
sectores del régimen actual, y ambos han puesto
reiteradamente de manifiesto su intención de
"depurarlo" con métodos no siempre pacíficos.
Existen, además, otros sectores con poder que no se siente
representados por ninguno de ellos. La excesiva riqueza que se
maneja en el entorno de Obiang y el apego de todos ellos a
métodos violentos pone muchas nubes al futuro de Guinea si ha
de estar en sus manos. El "trance sucesorio" de
Obiang es con mucho el momento más difícil para el régimen
nacido del "golpe de libertad". Los riesgos de que
las diferentes fracciones, atrincheradas en partes distintas
del aparato del Estado, lleguen a un enfrentamiento violento,
no son una mera especulación.
En
este sentido, la oposición democrática mantiene la bandera
de la paz, "el FOD desea y preconiza un tránsito
pacífico del actual sistema de comportamientos públicos a
una asunción comprometida de auténticos valores
democráticos". La democracia aparece así como fuente de
legitimidad y de paz.
Las
soluciones están, pues, con todas las limitaciones que supone
sobrevivir bajo un régimen dictatorial, en el campo de la
oposición democrática. La democracia, los derechos de los
pueblos de Guinea, la Reconciliación Nacional y la paz son
hoy reivindicaciones y también soluciones de la oposición
democrática. El problema de Guinea es la dictadura de Teodoro
Obiang Nguema.
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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