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HOJAS INFORMATIVAS
14 de mayo
de 2007
Hablemos de
la sentencia
Empecemos
diciendo que la sentencia dictada en el juicio por el intento
de asesinato de Germán Pedro Tomo, Mayo, dadas las
condiciones en las que se realizó la instrucción, no es una
mala sentencia. La parte fundamental de sus setenta páginas
están dedicadas a apuntalar aquella instrucción en aspectos de
procedimiento, a aportar doctrina jurídica que contrarreste
las argumentaciones de los abogados defensores en el proceso
de apelación.
¿Qué se dice del
tema de fondo? ¿Qué se dice de las razones por las que un
grupo de empresarios españoles decide organizar un atentado
contra miembros del exilio ecuatoguineano en nuestro país?
¿Qué se dice de las relaciones de este grupo de personas con
el régimen imperante en Guinea? Nada que no estuviera en el
sumario o que no hubiésemos oído en la vista pública. Veámoslo
con algún detalle.
La sentencia asume
como probada la idea de que el empresario Oscar Pérez Bidegain
es el principal instigador de los hechos. Nosotros no
coincidimos con esta valoración. En nuestra opinión, el
empresario de Eibar fue el primero en aceptar las
proposiciones del régimen ecuatoguineano para llevar a cabo un
atentado; dudamos, sin embargo, que pueda atribuírsele la
máxima responsabilidad sobre su puesta en práctica. Asumir
esta idea [la del papel principal de Pérez Bidegain] permite
mantener en la oscuridad las actividades de Ángel Delgado
López, su papel en la campaña de llamadas amenazantes contra
miembros del exilio [del que hay bastantes indicios], su
responsabilidad directa en las actividades del "comando
operativo" que llevó a cabo el atentado y sus relaciones con
dirigentes del régimen de Malabo [y sus agentes en España] que
no parecen las mismas que las mantenidas por Bidegain...
La sentencia que,
insistimos, no habla prácticamente nada de las relaciones con
personajes de Malabo, o si lo hace es con manifiesta
imprecisión, se refiere tres o cuatro veces, alguna de ellas
abiertamente a agentes de Obiang en España. En concreto a
"José, el africano". José, el africano, se dijo en la vista
pública, es Luciano Ondó Bitegue. Ondó Bitegue ofreció [se
dice en la sentencia] la realización de unas obras en Marbella
a Jaramillo a cambio de su participación [y la de empleados
suyos] en el atentado. En un momento de la vista pública [esto
no figura en la sentencia] se dijo que había traído desde
Malabo un envío de dinero para pagar esa misma participación.
¿Quien es Luciano
Ondo Bitegue? Además de lo dicho en la entrevista de 28 de
marzo (puede
leerse aquí) y de su condición de sobrino de un general
del ejército del aire guineano, digamos que Ondó Bitegue
empezó, hace ya muchos años, trabajando como lavacoches en un
taller del barrio de Ngolo de Bata. Entonces se le conocía
como Punti. De ahí le sacó su amistad con Julián Ondó
Nkumu, miembro de la "Seguridad" [de la policía política],
conocido torturador, que ha ocupado altos cargos en el entorno
del dictador y que desde agosto de 2006 es Secretario de
Estado para la Seguridad Nacional. [Ondó Nkumu es persona de
extraordinaria crueldad. Hay quien duda de su cordura].
Luciano hizo durante años buena parte de los "trabajos sucios"
de la Seguridad en Bata. "Se trataba de un auténtico
delincuente: robaba y extorsionaba a la vista de todos. Era
conocido como torturador". Le gustaba exhibirse conduciendo
los modelos de vehículos más modernos de la "Seguridad". Entre
las personas torturadas [más de una vez] por Luciano Ondó
Bitegue, Punti, figura Avelino Mocache, dirigente de
APGE, que reside en la capital continental. Cuando las
relaciones de Ondo Nkumu con el dictador pasaron un periodo de
crisis [pareció estar implicado en alguno de los intentos
desestabilizadores de Cipriano Nguema Mba] se eclipsó
también la "estrella" de Luciano que según su propio
testimonio fue condenado a varios meses de cárcel y acabó
trasladándose a España para vivir un "exilio dorado" [fuentes
de absoluta confianza destacan el muchísimo dinero de que
dispone en nuestro país].
Este es el
personaje que aparece como "José, el africano" y que tiene la
particularidad de estar en los dos campos del atentado: en el
de los conspiradores y en el de la víctimas. Como inductor y
al mismo tiempo como la persona que habla diariamente pro
teléfono, y varias veces, con Mayo "porque es su
cuñado".(véase la entrevista del 28 de marzo).
Dijimos en su
momento, y repetimos ahora, que no es fácil entender [al menos
no nos resulta fácil a nosotros] porqué Luciano Ondó Bitegue,
Punti, residente en Barcelona, y aludido ahora varias
veces en la sentencia, no fue citado por ninguna de las partes
(ni la fiscal, ni el abogado de la acusación particular de
Mayo y su hermano) para que compareciera en el juicio.
Con todo, la
sentencia tiene algún aspecto positivo. Debería tener carácter
disuasorio. Once años de cárcel [en realidad once años y tres
meses] son un periodo de años importante, aunque no se cumplan
en su totalidad, en la vida de cualquier persona como para
disuadir a otros empresarios españoles de "colaborar" en este
sentido con la dictadura de Obiang. Otro aspecto disuasorio es
que la "desaparición" de Guinea durante varios años de estos
empresarios facilitará sin duda la apropiación de sus empresas
por parte de sus "socios guineanos". Ya veremos en qué manos
están dentro de poco las empresas guineanas de Pérez Bidegain...
"La cárcel
de Playa Negra aguarda al millonario Mann"
John Carlin,
El Pais, 13 de mayo 2007
Como no era
difícil de prever decenas de periódicos de todo el mundo se
ocupan en estos días de la decisión (apelada) de extraditar a
Guinea Ecuatorial al mercenario ingles Simon Mann. El País
publicó ayer el siguiente artículo:
"Hubo una época en la que el
hombre blanco se creía Dios en África, y hasta cierto punto
tenía razón. Ya no. Pregúntenselo a Simon Mann, un millonario
británico que lleva casi tres años encarcelado en Zimbabue, un
paraíso de los derechos humanos comparado con Guinea
Ecuatorial, país al que está a punto de ser extraditado por su
supuesta participación en un intento fallido de golpe de
Estado contra el presidente Teodoro Obiang.
Hasta un hombre
rico como el acusado se arriesga a convertirse en moneda
de cambio
Mann es un
personaje sacado de una novela del siglo XIX. Estudió en Eton,
el colegio de la élite británica donde fueron educados los
príncipes Guillermo y Harry. Su padre fue capitán de la
selección inglesa de críquet y dueño de una importante empresa
cervecera, pero el Mann junior optó por la vida
militar. Llegó al rango de coronel en las fuerzas especiales
del Ejército británico, combatió en la primera guerra del
Golfo, de 1990, dejó el Ejército y se convirtió en mercenario,
participando en dudosas acciones paramilitares a lo largo del
continente africano. Posee dos mansiones, una en la campiña
inglesa y otra en Ciudad del Cabo (Suráfrica). Uno de sus
mejores amigos, y compinche en la fallida aventura de Guinea
Ecuatorial fue Mark Thatcher, el hijo de la ex primera
ministra británica.
Mann, que tiene 54
años, se enfrenta ahora a la posibilidad de pasar el resto de
sus días en una de las cárceles más inhumanas de la tierra. La
prisión de Chikurubi, en Zimbabue, donde ha permanecido desde
que fue condenado por compra ilícita de armas en septiembre de
2004, está infestada de ratas y carece de agua potable. Pero
es un hotel de cinco estrellas comparado con la cárcel de
Playa Negra, en Guinea Ecuatorial, el destino que le espera al
mercenario, en caso de que no consiga recurrir una orden de
extradición dictada contra él esta semana en un tribunal en
Harare, la capital de Zimbabue.
Hasta ahora, Mann
ha sido relativamente afortunado. Cinco de sus supuestos
cómplices en el compló, todos ellos mercenarios surafricanos,
llevan más de mil días en Playa Negra. Si cumplen sus
condenas, permanecerán ahí muchos miles de días más, si es que
sobreviven. Uno de ellos, Nick du Toit, fue condenado a 34
años. El juicio al que fueron sometidos fue definido por
Amnistía como "grotescamente injusto", ya que el fiscal no se
tomó la molestia de presentar prueba alguna y las supuestas
confesiones en las que todo el asunto fueron obtenidas bajo
tortura, según Du Toit. Un sexto detenido, un alemán, ha
muerto. El Gobierno guineano dice que fue de malaria cerebral;
Amnistía cree que fue asesinado.
Mann teme que le
aguarde el mismo destino que al alemán, si no consigue evitar
que le entreguen a Guinea Ecuatorial, país que obtuvo la
independencia de España en 1968. Los abogados de Mann
argumentaron que enviarle allí significaría condenarlo a la
tortura, a un juicio injusto y quizá a la muerte. La juez del
caso dijo que no hay suficientes pruebas de que Mann padecería
abusos físicos en Guinea Ecuatorial, como para negar la
solicitud del pequeño país hermano de África.
Un hermano muy
rico: aquí está la clave, según varios observadores en
Zimbabue, país que el presidente, Robert Mugabe, ha conducido
a la ruina y está desesperadamente necesitado del tipo de
ayuda que le puede aportar Guinea Ecuatorial, presidido por su
amigo, el presidente Teodoro Obiang.
Guinea Ecuatorial
es uno de esos países en que el presidente, su familia y
algunos amigos viven como los grandes jeques árabes, mientras
el 99% de la población se encuentra en la pobreza casi
absoluta, con un sueldo medio inferior a un dólar por día. Si
la riqueza, que proviene del petróleo, se repartiese de manera
equitativa, los ingresos medios de un guineano (la población
apenas llega al medio millón) sería de 50.000 dólares al año,
lo que lo convierte en uno de los más ricos del mundo per
cápita.
Al haberse
convertido en una potencia petrolífera, Guinea ha
experimentado el crecimiento económico más espectacular del
planeta en lo que va del siglo XXI. Pero, según la ONU, la
expectativa de vida del guineano medio bajó de 49,1 años en
2001 a 43,3 en 2005. Por estos y otros motivos, Global Witness,
una organización con sede en Londres que combate el pillaje
gubernamental, ha declarado: "Guinea Ecuatorial es el peor
ejemplo que existe de un país rico en recursos naturales donde
no hay desarrollo debido a la corrupción".
Esto es lo que
atrajo a Mann, a su amigo Thatcher y a más de 70 mercenarios a
montar un golpe de Estado en Guinea Ecuatorial en 2004. Según
amplia información documentada, el plan consistía en instalar
a un presidente dócil en el poder y compartir la riqueza
petrolífera del país.
Pero el Gobierno
surafricano se enteró de lo que estaba pasando e informó al
Gobierno de Zimbabue, punto de partida de la mayoría de los
conspiradores, y al de Guinea, donde Du Toit y los otros cinco
infortunados ya estaban instalados. Ochenta personas, la
mayoría de ellos mercenarios surafricanos, fueron arrestados.
La verdad hoy es
que incluso un hombre rico y acomodado como Mann corre el
riesgo de convertirse nada más que en una útil moneda de
cambio para un tirano".
http://www.elpais.com/articulo/internacional/carcel/Playa/Negra/aguarda/millonario/Mann
/elpepuint/20070513elpepiint_8/Tes
Uno de los
detenidos está ya en libertad
El pasado
día 30 informábamos de la detención de
Secundino Boleko y Luciano Lima
Gobe a los que se acusaba de "levantar croquis de
instalaciones militares", aunque otras fuentes sospechaban que
su detención, sobre todo la del primero, tenía que ver más
bien con las apetencias de algún preboste del régimen hacia
algunas de sus propiedades.
A fecha de hoy está
confirmada la puesta en libertad de Luciano Lima y la
permanencia en prisión de Secundino Boleko.
Algunos medios,
bien informados, relacionan todo esto con una de las personas
desaparecidas en el reciente accidente de aviación de las
líneas aéreas kenianas que tuvo lugar en Camerún, cerca de la
frontera con Guinea. Hay una cierta expectación para saber
como van a evolucionar los acontecimientos a partir de
ahora...
No han
cobrado la cosecha de cacao de 2006
Noticias
procedentes de la isla de Bioko indican que a fecha de hoy,
cuando ya han comenzado los trabajos correspondientes a la
cosecha de cacao de este año, los campesinos no han
cobrado todavía todos los pagos correspondientes a la cosecha
de 2006 que debe abonarles la administración ecuatoguineana.
Este hecho provoca
una honda preocupación en toda la isla. Recientemente el
ministro de Agricultura (Teodorin) hizo una gira
propagandística por todos los poblados. Fue incapaz de
explicar el retraso y en general de hablar sensatamente de los
problemas del sector. Eso sí, para hacer frente al mal
ambiente regaló un equipo musical a un grupo de Baney...
Hay problemas fronterizos que se
solucionan: la disputa sobre la península de Bakassi entre
Nigeria y Camerún
"Al término de la quinta
reunión extraordinaria de la Comisión mixta entre los dos
países, se logró un acuerdo sobre el trazado de la frontera
marítima entre Nigeria y Camerún en la península de Bakassi
rica de yacimientos petroleros y de agua.
Un comunicado
conjunto de la Oficina de la ONU para África Occidental (Unowa)
y de la Comisión mixta Camerún-Nigeria (Cnmc ) indica: "En el
curso de la reunión, de acuerdo con las sugerencias de los
expertos y sobre la base de las presentaciones de los
cartógrafos, las partes llegaron a un acuerdo basandose en
referencias geográficas de un mapa oficial británico, edición
de 1994, que refleja el trazado de la frontera marítimas entre
los dos países".
Según el mauritano
Ahmedou Ould-Abdallah, representante especial del Secretario
General de la ONU para África del Oeste y presidente de la
Comisión mixta, "este acuerdo completa la ejecución de la
sentencia del 10 de octubre de 2002", de la Corte
Internacional de Justicia (Cig/Cij) de la Haya, sobre las
disputas fronterizas entre Abuja y Yaundé.
"Ahora se trata de
acelerar la delimitación física de la frontera terrestre
restante y de retomar la cooperación bilateral sobre los
campos petroleros a caballo de la frontera marítima", agregó
Ould-Abdallah. El pasado 18 de agosto la península de Bakassi
fue cedida formalmente por Nigeria a Camerún, tal como el
Tribunal Internacional decidió en 2002 después de años de
enfrentamientos y violencia que habían llevado a los dos
países al borde de un conflicto.
La Comisión mixta
debe completar la delimitación de las aguas territoriales y de
los límites terrestres entre los dos países".
Agencia MISNA,
12 de mayo de 2007.
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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