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HOJAS INFORMATIVAS
5 de mayo
de 2008
Fracasa un
modelo de relación
Los grupos
de jóvenes reclutados por el PDGE (inducidos desde las más
altas jerarquías del Estado), muchas veces borrachos y algunas
armados, para reventar los actos de la campaña electoral
organizados por los partidos democráticos, la imagen del
Primer Ministro, del saliente Presidente de la Cámara de
Representantes del Pueblo, de numerosos ministros y de algún
embajador violando las leyes del país a la vista de todos, la
utilización de una parte de los ciudadanos (acuciados también
por el miedo) para organizar una parodia electoral destinada a
mantener en el poder a un régimen arbitrario y corrupto cuyo
final todos saben cercano, confirman, una vez más, el carácter
gamberro (ajeno a toda norma) del actual Estado ecuatoguineano.
Lo sucedido ayer en
Guinea (lo que viene sucediendo desde hace meses) precisará de
análisis profundos y de ellos se encargará sin duda la
oposición democrática. Desde una organización de solidaridad
como la nuestra y desde el ámbito de las relaciones
internacionales del régimen de Obiang, que son las que nos
tocan más de cerca, queremos señalar que la jornada electoral
de ayer expresa también el fracaso del modelo de relación que
desde la comunidad internacional (en especial desde EEUU y
España) se ha planteado en los últimos años con la dictadura
imperante en aquel país.
Desde los Estados
Unidos, el país con más inversiones en el petróleo y el gas
ecuatoguineano, se ha venido dando prioridad a exigencias
sobre "buena gestión", "buen gobierno", frente a las
reivindicaciones puramente democráticas. La constitución de
fondos especiales destinados a hacer llegar a la población los
beneficios del petróleo parecían a los nortemericanos el
aspecto fundamental de ese "buen gobierno" y ha sido el único
objetivo (muy loable, sin duda) en el que se ha empleado a
fondo la embajada norteamericana en Malabo. El señor Donald B.
Jhonson que prometió, a poco de ser nombrado, apoyar medidas
democráticas y contra la corrupción y que cuenta en su
curriculum con éxitos en este campo en otros países africanos
(la defensa de la libertad de expresión en Cabo Verde, por
ejemplo) permanece inédito o ha fracasado claramente en Guinea
Ecuatorial. Tras un periodo de dudas por parte del dictador en
el que pudo comprobar (se lo dijo Condolezza Rice) que su
régimen no estaba en peligro y tras enredar con una famosa
"hoja de ruta" para la democracia, Obiang ha ido atreviéndose
a más. Ha despreciado los expertos norteamericanos que debían
asesorarle en esos programas sociales y acabado por
enterrarlos (a los planes sociales) el pasado noviembre en
toneladas de palabras en una denominada II Conferencia
Económica Nacional. Ayer asestó un golpe importante a las
esperanzas democráticas de su país. Postergar los objetivos
políticos (democráticos) frente a unos supuestos objetivos de
gestión ha llevado a quedarse sin los unos y sin los otros.
Digamos por último
que un dictadorzuelo como Obiang solo tiene capacidad de
resistir a los objetivos norteamericanos cuando sabe que estos
(los Estados Unidos) están dispuestos a consentírselo.
Hablemos ahora de
la política española. No cabe ocultarlo: la política española
hacia Guinea Ecuatorial en estos últimos cuatro años ha sido
un claro fracaso. Decíamos hace unas semanas que había
heredado una estrategia de compromiso constructivo
con el gobierno de Obiang, construida sobre "cinco puntos: 1)
Una visión pesimista de la política guineana (una visión
pesimista de toda la política guineana y de los guineanos en
la política, no solo de la política del dictador). 2) Un afán
de normalización de las relaciones entre los dos países por
encima de las prácticas gubernamentales ecuatoguineanas. 3) La
idea de que "en Guinea el desarrollo económico llevará consigo
un desarrollo político". 4) La voluntad de estar presentes en
Guinea Ecuatorial porque "si nosotros no nos hacemos presentes
en Guinea, vendrán otros y ocuparán nuestro sitio" y 5) Todo
aquello conducía a una política que, en nuestra opinión, "oscila(ba)
entre la apatía y la complicidad". ¿Cuanto se ha apartado de
esta estrategia? En nuestra opinión, poco o muy poco. La
última legislatura del PP tuvo un final catastrófico en sus
relaciones con Guinea. El primer gobierno del PSOE de este
periodo no ha sabido encontrar una buena salida para ellas y
ha reincidido en la mayoría de los errores del periodo
anterior.
En los medios
políticos españoles se ha venido defendiendo, contra toda
evidencia, que el régimen de Guinea "está cambiando". Lo hemos
criticado de muchas formas en esta página. No era verdad y el
desastre de la jornada de ayer lo deja ya fuera de toda
discusión. No es fácil tratar con un régimen como el de Obiang,
es cierto, pero en ningún caso pueden esperarse resultados de
una política de palmadas en la espalda e insinuaciones (leves)
de las bondades de la democracia. Así no cambia un régimen
como el guineano. Los diplomáticos españoles, que conviven con
él desde hace cuarenta años deberían haber aprendido a
tratarlo. Fue, precisamente, un diplomático español quien
dijo, no hace muchos años: "Macías creó el miedo, Obiang lo
administra". Eso es, ha sido y será, en lo político, el
régimen de Obiang: un sistema de gestión del miedo de los
ecuatoguineanos. Basta mirar lo sucedido ayer para confirmarlo
una vez más.
En esos medios
políticos españoles no se concebía un paso atrás. El proceso
político guineano "impulsado por el crecimiento económico"
avanzaría, más o menos despacio, pero no habría retrocesos.
Era otra idea falsa. Obiang necesita otros "impulsos" si se
quiere que Guinea sea un país democrático y de bienestar, el
país al que los ecuatoguineanos tienen derecho, y no una bomba
de relojería en una zona especialmente delicada del mundo.
Obiang quiere otro nuevo periodo de negocios espectaculares y
quiere introducir modificaciones en las leyes que le perpetúen
en el poder y le enriquezcan, a él y a su familia, sin
límites. No aprende de Mugabe en el sentido que nos parecería
deseable, aprende por el lado malo. No se plantea problemas de
imagen. Quiere anular cuanto antes cualquier intento de
oposición eficaz. Con personajes como él hay que estar siempre
avisado contra lo peor. No caben, frente a él, mensajes
beatíficos.
¿Qué hay que hacer
ahora? En nuestra opinión, lamentarnos lo menos posible y
volver a nuestros principios originarios. Esos principios han
dicho siempre que el cambio democrático sólo será posible con
un pacto de hecho entre la oposición democrática interior y
los países de la comunidad internacional con intereses en
Guinea y deseosos (eso creemos) de una democracia para ese
país. Son principios poco originales. En Zimbabwe están
funcionando y están dando al traste (pueden hacerlo, al menos)
con la dictadura de Mugabe. La oposición democrática guineana
no tiene nada que envidiar a la de aquel país. No es ella la
que no ha hecho sus deberes. Quienes han faltado a sus
compromisos han sido los representantes de la comunidad
internacional. Buena parte de los dirigentes de la oposición
democrática guineana se han formado en nuestro país y miran
con esperanza la política que puede hacerse desde aquí. Tienen
mucha paciencia con nosotros. No deberíamos defraudarlos.
Queremos terminar
haciendo un llamamiento a las fuerzas políticas y sociales de
nuestro país, comprometidas siempre con la libertad y la
democracia en Guinea, para que impulsen estrategias de
solidaridad eficaces para con los demócratas guineanos y para
que exijan a la administración española una línea de
compromiso con la defensa de la democracia, la libertad y el
bienestar de los guineanos.
El
gobierno ecuatoguineano se atribuye "casi" el 100% de los
votos
Fuentes oficiales
ecuatoguineanas se atribuyen "casi" el 100% de los votos
emitidos ayer. Atribuyen a CPDS el 0,7% de los votos y
hablan de regiones enteras en las que el PDGE habrían
obtenido el 100% de los votos emitidos.
http://www.tradingmarkets.com/.site/news/Stock%20News/1496748/
A:
Hasta ahora las elecciones
manifiestamente fraudulentas en las que una de las partes
"conseguía" un porcentaje enorme de los votos se calificaban
"elecciones a la búlgara" a partir de ahora deberán llamarse
"elecciones a la guineana".
Declaración conjunta de los
tres parlamentarios españoles tras su visita a Guinea
Ecuatorial
DECLARACIÓN CONJUNTA
ELECCIONES LEGISLATIVAS Y MUNICIPALES
EN LA REPÚBLICA DE GUINEA ECUATORIAL
DEL 4 DE MAYO DE 2008
Una delegación plural de parlamentarios españoles ha viajado
a Guinea Ecuatorial, fruto de una iniciativa del Ministerio
de Asuntos Exteriores y de Cooperación adoptada tras la
invitación cursada al Gobierno español por las autoridades
ecuatoguineanas, para participar en una misión de
observación electoral en los comicios celebrados el día 4 de
mayo. Los parlamentarios, representantes de los Grupos
Socialista (Fátima Aburto), Popular (Francesc Ricomá), y
Catalán de Convergencia i Unió (Jordi Xuclá), suscriben la
siguiente declaración.
Agradecemos a las autoridades gubernamentales, electorales,
de partidos políticos y de la sociedad civil ecuatoguineanas
la atención y amabilidad con que hemos sido recibidos
durante nuestra estancia en la República de Guinea
Ecuatorial. Asimismo, queremos expresar nuestro
agradecimiento al Ministerio de Asuntos Exteriores y de
Cooperación, a la Embajada de España en Malabo y al
Consulado en Bata por el trabajo realizado para cumplir con
nuestros objetivos.
Durante estos días hemos tenido la oportunidad de
entrevistarnos con numerosos actores de la vida política y
de la sociedad civil ecuatoguineanas. Hemos podido, por
tanto, conocer de primera mano y de manera plural el curso
del proceso en sus últimos días, así como la celebración
misma de los comicios.
A la luz de las impresiones obtenidas en las reuniones
celebradas, y gracias a la observación en diversos centros
de votación durante la jornada electoral, deseamos hacer
públicas las principales conclusiones que hemos alcanzado, a
la espera de conocer los resultados oficiales de los
comicios.
-
Nuestra presencia en diversos centros de votación
durante la jornada electoral (diversos distritos en
Bata, y numerosas mesas en el interior del continente,
en el recorrido entre Bata y Evinayong) nos permitió
conocer el desarrollo del proceso de votación en
distritos de muy diferente nivel social y económico. En
todos ellos, pudimos comprobar el conocimiento de las
normas electorales por parte de los ciudadanos, el
respeto a las mismas, y un comportamiento cívico
notable. La exposición de las papeletas de votación
frente a las urnas y la exposición pública por numerosos
votantes de su papeleta (algo que las propias normas
electorales prohíben) fue denunciado por los partidos de
la oposición.
-
Entendemos que las impugnaciones de los partidos y sus
quejas sobre el cumplimiento de las normas electorales
deben ser resueltos por una institución independiente
del Gobierno, pues solo una institución independiente
puede ser árbitro ecuánime para solventar las disputas.
Esta afirmación general no se puede conciliar con el
hecho de que en la Junta Electoral Nacional haya
presencia del Gobierno, como ocurre en la hora actual en
Guinea Ecuatorial.
-
El Pacto Nacional de 1993 implicó una serie de acuerdos
en la dirección de establecer un régimen democrático en
Guinea Ecuatorial.
La conclusión de la jornada electoral del 4 de mayo
representa un nuevo paso en el proceso de
democratización de la República de Guinea Ecuatorial, y
un avance en materia de garantías electorales respecto a
las elecciones celebradas en 2004, que deberá ser
mejorado y completado en futuras convocatorias.
-
Constatamos la intensidad del debate que hemos observado
durante los días previos a la jornada electoral entre
las distintas fuerzas políticas. Y constatamos asimismo
el clima de libertad en que se ha desarrollado la
campaña electoral, según la información que nos han
trasladado los representantes de los diversos partidos
con quienes hemos mantenido reuniones (CPDS, APGE, UP y
el gubernamental PDGE).
-
Es evidente que la República de Guinea Ecuatorial vive
un momento crucial sobre su futuro político, en el que
emerge como reto insoslayable el revertir a la población
(a través de inversiones en educación, sanidad,
infraestructuras…) los beneficios de los recursos
naturales (gas y petróleo). Los espacios para el
entendimiento y el diálogo entre las principales fuerzas
políticas son necesarios y hacemos votos para que se
amplíen en el futuro. La profunda imbricación del
partido del Gobierno (PDGE) en la sociedad y la
identificación de las estructuras y órganos del Gobierno
con dicho partido dificulta, por un lado, a los otros
partidos hacer llegar su voz y sus propuestas
alternativas de gobierno a la población y, por otro, la
normalización en cuanto a la independencia de las
instituciones públicas, de la sociedad civil y los
medios de comunicación.
-
Para la delegación que suscribe este comunicado, la
decisión de las autoridades ecuatoguineanas de no
autorizar la presencia en los comicios celebrados de la
prensa española no es admisible. La libertad de prensa
es consustancial al establecimiento de la democracia, es
parte de la misma. Así lo hemos denunciado en nuestras
reuniones con los máximos responsables del Gobierno de
Guinea Ecuatorial, y hemos observado la predisposición
de esas autoridades a corregir su decisión en el futuro
y abrir una nueva etapa con los medios de comunicación
extranjeros, y en especial españoles, facilitando el
conocimiento de la realidad política y social
ecuatoguineana.
-
Los lazos de amistad y cercanía que históricamente unen
a España con el pueblo ecuatoguineano nos llevan a
expresar nuestro ferviente deseo de que Guinea
Ecuatorial tenga, tras la conclusión de este proceso,
condiciones suficientes de gobernabilidad, con el
necesario apoyo de una oposición leal y constructiva, el
desarrollo humano, social y económico y la convivencia
democrática que necesita y merece.
En Malabo, a 5 de mayo de 2008
El
gobierno ecuatoguineano enjuicia a la prensa española
La página oficial
del gobierno ecuatoguineano ha publicado en el día de hoy el
siguiente comentario:
LOS
PREJUICIOS DE CIERTOS MEDIOS DE COMUNICACION SOCIAL ESPAÑOL
05/05/08
Malabo, 05-05-2008:CIDGE.-Los prejuicios que caracterizan
a ciertos Medios de Comunicación Social españoles, a la hora
de tratar los asuntos relacionados con el Estado soberano e
independiente de Guineas Ecuatorial en Madrid, no se han
hecho esperar sobre las elecciones Generales Legislativas y
Municipales celebradas, este domingo, y en las que han
concurrido los trece partidos políticos del país.
Sin haber estado presente
en Guinea Ecuatorial, el periódico español “El País”,
citando fuentes de su propia imaginación publica este lunes,
un artículo dedicado a la jornada electoral de ayer domingo,
afirmando que el “El régimen de Malabo organizó unas
elecciones sin garantías domocráticas” caracterizadas por el
voto público, la ausencia de listas de los electores y las
intimidaciones.
Sin embargo, el informador
del rotativo, Ramón Lobo, no solamente cuestiona las
garantías democráticas de los Comicios, sino que incluso
atribuye el hecho a los Gobiernos de España y Estados
Unidos, como responsables por mantener relaciones con el
gobierno de Guinea Ecuatorial.
Mas el Señor Lobo de “El
País”, incapaz de esconder su ambición por las riquezas de
Guinea Ecuatorial, la misma que tuvo que demostrar su órgano
informativo, convertirse durante décadas en un acérrimo
defensor de algún prófugo guineanos en España, hasta que la
propia España le pilló con la mano en la masa, en relación a
los mismo delitos que la justicia ecuatoguineana pide su
extradición, habla del petróleo como su verdadero objetivo y
no las elecciones de este domingo.
Es más el Señor Lobito, en
una actitud de profanación de la ética y la deontología, que
se supone, deben ser las reglas de oro de su actividad
informativa, y a sabiendas que ni él ni su periódico han
estado en Guinea Ecuatorial, exhibe holgadamente una foto
del Presidente de la Republica, durante el acto de votación
de este domingo, atribuyendo la instantánea a la Asociación
France Press, robando así descaradamente los derechos de
propiedad de otros Medios de Prensa españoles que sí
estuvieron presentes durante el proceso de votación de la
jornada.
En realidad lo del Señor
Lobito, podría atribuirse también, no solamente a su
ausencia en un país que ambiciona sus enormes
potencialidades económicas, un país cuyo Gobierno promueve y
financia su progresivo desarrollo, sino que también el
desinterés del pueblo de Guinea Ecuatorial, de hacer caso a
unos Señores que no son, sino los simples Perros del
Hortelano.
Pues afirmar que ayer,
domingo, el voto fue público y que hubo intimidaciones sólo
cabe en la cabeza del Señor Lobo y su periódico y no así en
la mente de los más de 200.000 electores, observadores y los
medios de prensa que vivieron unas elecciones ejemplares en
un país que por su propio interés y decisión apuesta por un
sistema democrático pluralista".
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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