HOJAS INFORMATIVAS
2
de mayo de 2005
La rueda de
prensa de Severo Moto
La agencia Europa Press distribuyó el pasado día
30, a las 21h 24 m el despacho siguiente: "El líder
opositor ecuatoguineano Severo Moto aseguró hoy que un
ciudadano belga, de nombre Christian de Foix, ordenó su
asesinato a mercenarios croatas, a finales de marzo en aguas
del Adriático, pero negó que el Gobierno español o sus
servicios de inteligencia pudieran estar detrás de dicho
plan. Sin embargo, dijo que le constaba que "alguien ha
hablado de esto". "(En) la investigación que se
abra, si es seria, ese alguien aparecerá", valoró.
"No puedo afirmar categóricamente que el Gobierno español
esté detrás de este intento de asesinato. Lo que si puedo
asegurar es que tengo información de los 'asesinos' según la
cual habían recibido información directa de que los
servicios secretos españoles están detrás, el Gobierno
estaba detrás", reveló durante su primera comparecencia
pública en Madrid tras volver de Croacia.
Lo que sí quiso dejar claro es que el presidente
ecuatoguineano, Obiang Nguema, estaba detrás de este intento
de asesinato. "Es obvio", anotó categóricamente en
respuesta a un periodista.
Moto, presidente del autoproclamado Gobierno de Guinea
Ecuatorial en el Exilio, anunció que el próximo miércoles
acudirá a la Policía de la capital española para contar
todo lo que sabe y pedir que se abra una investigación
"real" sobre su presunto intento de asesinato.
"He visto y tocado pruebas", recalcó.
Por otra parte, pidió ser recibido "con absoluta
urgencia" por "alguna autoridad competente" del
Gobierno socialista: un alto funcionario de los Ministerios de
Interior, Justicia o de Asuntos Exteriores y de Cooperación.
En este sentido, anotó que no quería crear "ningún
problema" al Ejecutivo español: "No peleamos contra
España, no somos un estorbo. Ojalá España fuera desde los
comienzos el principal motor de la actividad económica petrolífera
de Guinea. Si Severo Moto fuera presidente de Guinea, Repsol
no necesitaría pedir permiso a nadie", subrayó.
"Amo mucho a España, España me ama. Nadie puede probar
que yo haya hecho nada nunca contra el pueblo español. No
vengo a denunciar al Gobierno español, vengo a exponer la
tragedia que me está asolando últimamente (...) Nuestra
querida madre patria se está convirtiendo en algo muy difícil
para nosotros", afirmó.
Sin embargo, Moto dirigió duras críticas contra el ex
presidente del Senado y actual senador socialista Juan José
Laborda, así como contra el ministro de Asuntos Exteriores y
de Cooperación, Miguel Angel Moratinos.
Dijo que viajó a Croacia porque entre las "amenazas
reiteradas" que había recibido en los últimos tiempos
figuraba la posibilidad de que España concediese su extradición
al Gobierno de Obiang Nguema. Asimismo, se refirió a
"declaraciones publicas e imprudentes de algunas
autoridades" sobre su "envío a algún país
sudamericano, donde pudiera desaparecer sin consecuencias ni
para España ni para Obiang".
"TENGO
VERDADERO MIEDO EN ESPAÑA"
"Tengo verdadero miedo en España. No sé dónde estoy
mas libre, si en España o en Guinea. Estoy débil y
desamparado a pesar de disfrutar de asilo político (...)
Necesité buscar un sitio donde la mano asesina de Obiang no
llegara tan pronto y tan de cerca", afirmó para explicar
su viaje a Croacia.
Más tarde, reconoció que sus dos desplazamientos a este país
balcánico, ambos durante el mes de marzo, tenían como
objetivo conseguir ayuda económica para la actividad política
de su formación, el Partido del Progreso (PP). "Necesité
buscar amigos (...) y en estas aparece un belga: Christian de
Foix, que se ofrece a acompañarme a Croacia y presentarme a
unos amigos en busca de financiación y posible asilo",
dijo. Pero que "esos amigos" resultaron ser las
personas que tenían el encargo de matarle, narró.
De Foix era un amigo "de un amigo camerunés" de
Moto que reside en España. El líder opositor conoció a este
belga hace unos dos años y ya entonces se lo habían
presentado como alguien que no era "demasiado trigo
limpio", si bien el camerunés le aseguró que era
"de plena confianza". "Estaba profundamente
acogotado en España. Necesitaba medios para financiar mi
actividad política. El (De Foix) me dijo 'hay financiadores
para eso' y me llevó ante (un tal) 'Jercic'", relató.
Jercic sería un fabricante de armas con conexiones con la
OTAN, según informó la revista 'Globus'.
Moto viajó dos veces a Croacia; la primera del 8 al 11 de
marzo, y la segunda el día 19. Fue el 20 de marzo cuando, según
el líder opositor, los individuos con los que estaba tratando
le llevaron en un "impresionante yate" desde el
puerto de Dubrovnik hasta el de Comena. La embarcación se
dirigió después mar adentro en aguas del Adriático para
presuntamente tirarle por la borda.
ASESINOS
QUE FUERON "ÁNGELES"
Sorprendentemente, los dos croatas que tenían el encargo de
De Foix de asesinarle, no sólo le perdonaron la vida, sin que
además se convirtieron en auténticos "ángeles".
"Te traemos aquí para matarte, pero no somos asesinos y
vamos a montar un gran escándalo. Eres un hombre de
Dios", le dijeron al parecer. "Se vuelven atrás
porque si me matan ellos van a la cárcel", dijo Moto.
"De Foix pidió que acabaran con mi vida. Informaciones
posteriores de los asesinos, que se convirtieron en auténticos
ángeles, me han dado información lo suficientemente pesada
para que yo me crea que efectivamente no sólo me querían
matar, sino que además dicen que había una mano oficial detrás",
dijo. "Desde mi escondite en Croacia ví cómo se
enviaban mensajes desde SMS preguntando si efectivamente ya me
habían matado. Le exigían más pruebas a Christian desde
España de que yo estaba muerto", como el pasaporte o una
fotografía.
Moto fue dado por desaparecido hace algunas semanas. Fue a
principios de esta semana cuando se confirmó que seguía con
vida a través de unas declaraciones suyas a la revista croata
'Globus'. En ella, acusó a los servicios de Inteligencia españoles
de querer eliminarle.
Pese a ello, esta tarde dijo que nada más conocerse la
entrevista, recibió llamadas telefónicas desde España
informándole de que el Gobierno no le retiraría el estatuto
de asilado político ni tampoco la protección.
La comparecencia de Moto, junto a varios miembros de su
Gabinete, duró unos 40 minutos, y al final de la misma mostró
orgulloso su caducado carnet de identidad español. En los
momentos previos a la misma, el líder opositor tuvo ocasión
de reencontrarse con su mujer, Margarita Eki, así como con
sus hijos y nietos, en una emocionante escena".
La
misma agencia distribuyó el día 1 este otro despacho:
"La secretaria de Relaciones Internacionales del PSOE,
Trinidad Jiménez, afirmó hoy que el presidente del
autoproclamado Gobierno en el exilio de Guinea Ecuatorial,
Severo Moto, continúa teniendo el "amparo jurídico y
político" de las autoridades españolas, al tiempo que
rechazó tajantemente que se haya producido intento alguno de
secuestro o conspiración contra el político ecuatoguineano.
"Es absolutamente irresponsable hacer ese tipo de
consideraciones respecto al Gobierno español", afirmó
la dirigente socialista, para después recalcar que Moto se
encuentra en España con "amparo jurídico y político"
y que las autoridades le han brindado dicho apoyo "en
todo momento".
"No tenemos conocimiento alguno de que se haya producido
ningún tipo de intento de secuestro ni de conspiración.
Estaremos esperando de todas formas a las investigaciones
policiales. El Gobierno español no ha hecho dejación de
responsabilidades en ningún momento", aseguró.
Jiménez realizó estas declaraciones minutos antes del inicio
de la manifestación convocada en Madrid por Comisiones
Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT) con
motivo del 1 de mayo, marcha a la que se sumó junto a otros
dirigentes políticos y sindicales".
El periodista Manu Leguineche ha publicado, con el título
El político de los desmentidos
el siguiente artículo que tomamos de la página del Diario
de León: "El político guineano Severo Moto no tiene
aspecto de conspirador de novela de Pío Baroja, un poco gordo
y bien vestido para el arquetipo. Lo conocí en Malabo, la
capital de la ex colonia española, un día después del golpe
de Estado, que el teniente coronel Obiang, aconsejado por
Marcelino Oreja, llamó a una pregunta mía «golpe de
libertad».
Severo Moto, graduado en la Escuela de Periodismo de la
Iglesia, vestía entonces, en agosto de 1979, a lo chino
porque China era la que en medio de un terrible aislamiento
vestía, alimentaba e iluminaba con sus lámparas a la Guinea
Ecuatorial sumida en la noche de piedra del dictador Macías,
alias El Tigre. Pocas horas antes Moto había dejado su hoz de
chapear, un trabajo forzado que consistía en limpiar de broza
los campos. De voz grave y argumentación ordenada, lo primero
que me llamó la atención era la fe que depositaba en si
mismo. Pasó, sin transición, del chapeo de maleza al micrófono
de la radio. Llamó la atención de Carlos Robles Piquer, que
vino a traer las primeras ayudas, por sus conocimientos y su
desenvoltura.
Del
micrófono pasó a la política, como no podía ser de otra
forma, porque el periodista tenía hambre de balón. Juró
como ministro de Información de Obiang o algo así. Hay un
refrán africano que dice que no caben dos cocodrilos macho
en una misma charca, de modo que al no poder hacer nada,
porque Obiang, ex alumno de la Academia Militar de Zaragoza
(y más tarde de la Uned) quería gobernar sin sombras, Moto
se fue con viento fresco a otra parte, al exilio de España
en Fuenlabrada.
No ha parado desde entonces. Figura en el libro de marcas
del Guinnes por el número de desmentidos que ha emitido en
estos últimos veintipico años. Tras haber vuelto a su
patria en 1992 para tomar parte en una «transición democrática»
que fue una trampa, fue detenido, torturado y expulsado. Está
condenado a 63 años. Es una pésimo conspirador. Se ha
quedado en Los perros de la guerra , la novela de
Forsyth. Desmintió que preparara una golpe de Estado.
Desmintió también, dos años después, que hubiera
intervenido en la formación de una milicia camerunesa
mercenaria para invadir Guinea y echar a Obiang al mar.
Operación de 1997 en Angola con un barco de mercenarios que
no zarpa hacia Malabo. Desmentido de Moto, presidente del
Partido del Progreso: «No tengo nada que ver». El año
pasado unos mercenarios surafricanos, reclutados por Mark,
el hijo de la señora Thatcher, se disponían a tomar el
palacio de Obiang cuando fueron detenidos en Zimbabwe.
Desmentido de Severo Moto, que al parecer esperaba, como
Franco para dirigirse a Marruecos en una avioneta en
Canarias, para poner rumbo a Malabo. Desmentido: «No sé
nada de esto».
Pasan los años y Severo se impacienta, Obiang no muere de
esa enfermedad al parece diagnosticada hace tiempo. En un
chiste de mal gusto el gobierno de Obiang dice: «Ni en
coche, ni en moto ni en bicicleta». Al dictador le han
salvado los yacimientos de petróleo descubiertos en Guinea,
convertido de pronto, de paria del África Occidental, en país
exportador, en potencia petrolífera. Él y su camarilla se
embolsan la mayor parte de los beneficios. La suerte de Moto
cambia cuando Madrid se pasa a una realpolitik que
huele en exceso a oro negro. Moto pierde espacio y
protagonismo, se ve acorralado. Necesita un golpe de efecto,
periodistas alrededor. Con su facilidad para la puesta en
escena monta este viaje a Croacia en circunstancias
misteriosas. Ya se habla otra vez de él, víctima de la
dictadura de Obiang y ahora del cambio de rumbo de Moratinos.
Ese es el papel que le gusta a Severo, que si van
asesinarme, que lo va a hacer el Gobierno español... En el
fondo es un ingenuo. No se va a Zagreb, capital de Croacia,
para ver jugar a la Zibona, tomar una copa con Prosinecki o
rezar en la catedral de San Esteban. Croacia es el bazar de
las armas y de los traficantes del material del ex Pacto de
Varsovia. ¿Cuantos desmentidos le quedan a todavía a Guadiana
Severo Moto?".
Parece
que no ha habido casos de Ebola en Guinea
Fuentes solventes de la región continental nos informan
de las circunstancias que dieron origen a la noticia de la
existencia de un caso de Ebola en Bata. Según estas
fuentes, el pasado día 15 de abril se celebraron en el
Hospital de esa ciudad una serie de actos informativos sobre
"fiebres hemorrágicas" destinadas al personal
sanitario, entre ellos una conferencia abierta a lo que
oficialmente se llama en Guinea "los medios de
comunicación". Asistieron personas ligadas a radio
Asonga (propiedad del hijo mayor del dictador) que se
caracterizan por "su servilismo hacia Teodorin y
por su ignorancia". Entendieron mal la conferencia y
empezaron a informar de un inexistente caso de Ebola que
saltó muy pronto a otras emisoras, al propio Ministerio y a
las representaciones extranjeras...
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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