Xulio
Ríos, Revista Pueblos, 28 de marzo 2007
"El
Presidente chino, Hu Jintao, culminó recientemente una nueva
gira por varios países africanos. El viaje, que comenzó el
pasado 30 de enero, le ha llevado a Camerún, Liberia, Sudán,
Zambia, Namibia, Sudáfrica, Mozambique y las islas
Seychelles. Fue la primera salida al exterior del líder
chino en el nuevo año y la primera también después de la
Cumbre de Beijing del Foro de Cooperación China-África,
reunido en la capital china en noviembre pasado.
"Al tiempo de la
iniciativa china, reveladora de su creciente interés por el
continente africano y la firmeza de su apuesta, han
arreciado algunas críticas internacionales contra su forma
de abordar dicha relación. Por otra parte, Washington, en la
tónica habitual, ha anunciado la creación de un comando
militar específico para África, obviamente, para reforzar su
lucha contra el terrorismo; y Francia, emulando a China,
ultima los preparativos de una nueva cumbre con el
continente que se realizará en la ciudad de Cannes los días
15 y 16 de febrero próximos. El tema central de dicho evento
será “África y el equilibrio del mundo.”
El contenido de la
gira
En Camerún, su
primera etapa, Hu ha tenido la oportunidad de reforzar los
vínculos políticos y afianzar el intercambio económico. En
los primeros 11 meses de 2006, el volumen comercial entre
China y Camerún alcanzó los 338 millones de dólares, es
decir, un 101 por ciento más que durante el mismo periodo
del año anterior.
En Liberia, con
quien China reanudó relaciones diplomáticas en 2003, Hu
Jintao ha anulado la deuda acumulada por este país hasta
2005, por valor de 15 millones de dólares. En los próximos
dos años, China donará a Monrovia un total de 25 millones de
dólares. La de Hu fue la primera visita de un presidente
chino.
En Sudán, el
contenido de su agenda se centró en el conflicto de Darfour
(200.000 muertos y 2 millones de desplazados) y en el
desarrollo de los lazos económicos bilaterales. Respecto del
primero, Hu señaló que la Unión Africana y la ONU deben
desempeñar un papel constructivo para garantizar la paz y la
estabilidad, preservando la soberanía y la integridad
territorial del país. China es el principal actor económico
exterior de Sudán, ya que absorbe en torno al 60% de su
producción petrolera. En los once primeros meses de 2006,
los intercambios ascendieron a 2,9 mil millones de dólares.
Tan poderosos vínculos económicos han determinado la
posición china en el Consejo de Seguridad, bloqueando la
propuesta de sanciones contra el régimen de Jartum. Las
esperanzas de que Hu presionara a las autoridades sudanesas
para propiciar un arreglo en Darfour, esperanza despertada
después de la visita a Beijing en enero último de Andrew
Natsios, enviado de Bush, no se han visto corroboradas por
el momento. Hu, ante las quejas de que la misión africana
desplegada en Darfour está mal equipada e infrafinanciada,
ha entregado un cheque por valor de 4 millones de euros que
también se destinará a ayuda material. Las autoridades
sudanesas mantienen su oposición al despliegue de cascos
azules en la zona.
En Zambia, donde
crece la hostilidad a la presencia china, Hu ha anunciado
nuevas condonaciones de deuda (7,9 millones de dólares) y la
inversión de 800 millones de dólares en las minas de cobre
situadas al norte del país (Chambesi). Además, ha ofrecido
150.000 dólares para la reconstrucción de las zonas
destruidas por recientes inundaciones, y mayor colaboración
para construir escuelas, hospitales y un centro de
tecnología agrícola. Con estas medidas, China aspira a
mitigar el resentimiento de ciertos sectores del país que
acusan a los inversores chinos de explotar la mano de obra
barata y de controlar los yacimientos minerales. El líder de
la oposición, Michael Sata, es singularmente crítico con la
política china en Zambia. Algunos de los contenidos del
programa del presidente chino debieron anularse ante el
temor a incidentes (incluyendo la visita a una mina
explotada por chinos y en la que en abril de 2005
fallecieron 50 trabajadores). Hu ha acordado también el
establecimiento de una zona económica especial que refuerce
sus inversiones, centradas en lo esencial en las minas, la
construcción y el textil. Será la primera en toda África.
En Namibia, Hu
Jintao realizó su más relevante discurso económico de la
gira ante un auditorio formado por representantes de las
empresas de capital chino que invierten en el continente. A
la importancia de la cooperación económica entendida como
base del afianzamiento de las relaciones bilaterales, Hu ha
sumado otros factores de proximidad como el hecho de que la
mayoría de las naciones africanas sean países en vías de
desarrollo y la significación estratégica de sus relaciones
bilaterales que parte de la existencia de condiciones
favorables para construir un mundo armonioso. Hu recordó a
las empresas chinas la importancia de actuar con sentido de
país, cuidar la reputación y no descuidar el bienestar
social. Además, destacó que su imagen es la imagen de China,
que su proyecto no es sólo empresarial y económico y que
deben contribuir asumiendo responsabilidades sociales en
materia de empleo, bienestar, ambiente, formación, de forma
que aumente la influencia y la consideración social en las
colectividades locales, en suma, ese poder blando que otros
sitúan en clara cuarentena.
En Sudáfrica, Hu
reforzó sus vínculos con Pretoria, mejorando la sintonía
política entre ambos países e impulsando las relaciones a
todos los niveles.
En Mozambique,
además de anular deuda, el presidente chino acordó la
concesión de préstamos preferenciales, la construcción de un
nuevo estadio nacional de fútbol, e inauguró un primer
proyecto de cooperación en tecnología agrícola que debe
contribuir a reforzar los lazos económicos entre ambos
países, favorecidos por el permanente intercambio de visitas
de alto nivel. Hu se comprometió a fomentar el turismo chino
a Mozambique y la inversión de empresas chinas con especial
atención a la agricultura y a la construcción de
infraestructuras. La lista de productos exentos de tasas
pasó de 190 a 442, facilitando así su acceso al mercado
chino. En 2006, el volumen de intercambio comercial ascendió
a 210 millones de dólares, frente a los 119 millones de
2004. Aquí reivindicó Hu una “cooperación pragmática” con
África.
En Seychelles, se
convirtió en el primer jefe de Estado chino que visita este
pequeño Estado insular desde el restablecimiento de
relaciones diplomáticas en 1976. China construirá un nuevo
edificio para la Asamblea Nacional y una escuela, aportando
8 millones de dólares en diversas ayudas y proyectos. El
comercio bilateral ascendió en 2006 a 5,9 millones de
dólares.
Más exigencias a China
En la cumbre
africana de Beijing de noviembre último, China se
comprometió, entre otros, a duplicar su ayuda a África hasta
2009 y habilitar préstamos preferenciales por valor de 3.000
millones de dólares y otros 2.000 más para importaciones.
Además de habilitar un fondo de desarrollo de 5.000 millones
de dólares para fomentar las inversiones de las empresas
chinas, cancelará las deudas de algunos países africanos
(China ha anunciado su intención de cancelar deudas este año
con 33 países africanos). La gira de Hu tenía por objetivo
concretar acuerdos que evidenciasen la voluntad china de
materializar dichos compromisos.
El modelo de
relación bilateral que China propone formalmente a los
países africanos es una asociación estratégica basada en la
confianza y en la igualdad, el intercambio cultural y una
cooperación basada en el beneficio mutuo, tanto en el orden
político como económico, y ya sea en el plano bilateral como
multilateral. ¿Es solo retórica o, como se afirma, una nueva
práctica en las relaciones internacionales? Al menos es
verdad que coincide con lo que ha sido y es su modo cultural
y habitual de negociar, es decir, la búsqueda del beneficio
compartido y la satisfacción mutua, dos principios que
asientan y dotan de futuro cualquier relación bilateral.
En 2006, el
comercio entre China y África ascendió a 55.500 millones de
dólares, con un crecimiento anual superior al 30% por quinto
año consecutivo. Sus inversiones han alcanzado la cifra de
6.600 millones de dólares, con proyectos principalmente en
agricultura, telecomunicaciones, energía y procesamiento,
distribuidos en 49 países del continente. De aquí a 2010,
China quiere que los intercambios alcancen los 100 millones
de dólares anuales.
África es rica en
recursos naturales y humanos, es un enorme mercado y tiene
un gran potencial de desarrollo, asegura el viceministro de
comercio chino, Wei Jianguo. Beijing es consciente de dichos
atributos, pero rechaza la etiqueta de neocolonialista para
una política que también está pensada para beneficiar a los
pueblos africanos.
Coincidiendo con
la gira de Hu, el presidente del BEI (Banco Europeo de
Inversiones) ha acusado a China de competencia desleal por
aplicar una política que juzga excesivamente generosa y sin
control y que permitirá el endeudamiento incontrolado de los
países en vías de desarrollo. Bancos chinos han financiado
proyectos en los que habían venido trabajando las
autoridades del BEI. Philippe Maystadt, su presidente, acusa
a China de estimular el endeudamiento excesivo,
aprovechándose de que las necesidades financieras de África
son enormes, sin tener en cuenta requisitos básicos
(viabilidad económica) o complementarios (respeto al medio
ambiente, bienestar social, buen gobierno). El BEI reclama
un diálogo directo con la banca china para pactar un código
de conducta.
Es bueno y
conveniente seguir de cerca los pasos de China en África,
pero quizás es pronto aún para hacer una evaluación general
de su actuar diplomático. Sus objetivos están claros:
aumentar los vínculos económicos y comerciales en todos los
aspectos e incrementar la influencia política. Los
principios formales de actuación también: rechazo de las
prácticas colonialistas, es decir, de aquellas, tan
habituales en el comportamiento occidental, que traban el
desarrollo, estimulan la dependencia y limitan la soberanía,
y que han condenado al continente a una periferia marginal
cuyos impactos en el mundo desarrollado se miden,
esencialmente, en inmigración y violencia, lo que nos ha
obligado a repensar nuestras relaciones. La competencia de
China probablemente influirá también en esa reflexión.
A China se le
exige más y otro comportamiento. Ello parece lógico, no sólo
en función de tratarse de un país también en vías de
desarrollo (no nos dejemos engañar por las luces de neón que
iluminan sus zonas costeras) y de que, formalmente, abraza
un ideario antiimperialista, sino igualmente porque la
multiplicación de los errores de Occidente en África tendría
efectos desastrosos sobre dicho continente.
Pero siendo
razonable, ¿es fundada esa exigencia? ¿Cabe pensar que China
apueste a fondo por un modelo de relaciones con los países
africanos que tenga en cuenta el medio ambiente, un modelo
que atienda exigencias laborales elementales o rechace
políticas desarrollistas cuando ese olvido ha sido la tónica
dominante en su propio proceso de modernización? ¿Puede ser
armónico fuera cuando tanto le cuesta serlo dentro del
propio país? ¿O repetirá los errores?
La experiencia de
modernización y desarrollo china seguramente incorpora
activos de gran valor para África. En especial, en lo que se
refiere a la lucha contra la pobreza, proceso hoy algo
estancado, y en la corrección del déficit alimentario. De
hecho, ésta es una de sus mayores apuestas pensando en sus
propios ciudadanos, pero no sólo. Por ejemplo, construirá un
centro de desarrollo de arroz híbrido en Madagascar (con una
inversión de 1,28 millones de dólares) mientras otros nueve
proyectos similares están en preparación para entrar en
funcionamiento antes de 2010. Esa senda puede aportar
elementos muy positivos y beneficiosos, pero los claroscuros
de la relación sino-africana son evidentes, y por ello es
pronto tanto para distribuir halagos como para emitir
condenas".
**Xulio Ríos es
director del IGADI (Instituto Galego de Análise e
Documentación Internacional). Artículo publicado
originalmente en Argenpress (14/02/2007).
Darfur:
esperanza de consenso en el Consejo de Derechos Humanos de
Naciones Unidas
GINEBRA
(AFP) - Jueves, 29 de marzo de 2007 - a las 22h 58 - La
situación en Darfour podría ser
objeto de consenso el viernes en el Consejo de Derechos
Humanos de Naciones Unidas gracias a un acuerdo entra europeos
y africanos sobre un texto único en el que se " tomar nota "
del informe de su misión especial dirigido por la Premio Nobel
de la Paz Jody Williams, indicó a AFP una fuente
diplomática europea.
" Las posiciones están en vías de
aproximación ", señalaba prudentemente la tarde del jueves un
alto funcionario de la ONU que seguía los contactos entre
bastidores
.
Dos proyectos de resolución distintos - de Argelia en nombre
del grupo africano y de Alemania en nombre de la Unión Europea
- habían sido revisados estos últimos días para aproximarlos.
La Unión Europea (UE)
presentó el jueves a los Estados africanos una nueva versión
de su proyecto de resolución, según indica la agencia de
prensa de internet Info Sud, especializada en la
información sobre las relaciones entre ambos grupos de
países..
" El
nuevo texto de la UE lima asperezas incluyendo, por ejemplo,
la voluntad de Sudán de mejorar la situación de los derechos
del hombre en Darfour ", dice
Info
Sud.
Si
el acuerdo se confirmase el viernes por la mañana, se trataría
de un revés para Jartúm que, con el apoyo particularmente de
China y de Rusia, pretendía que el informe presentado por Jody
Williams no fuera debatido por el Consejo de Derechos Humanos.
La intransigencia de las autoridades sudanesas no había
conseguido, sin embargo, el apoyo unánime que esperaba dentro
del grupo africano del Consejo.
El
informe acusa a Jartúm de haber "orquestrado" crímenes de
guerra y contra la humanidad en
Darfour (en el oeste de Sudán) y sugiere la imposición
de sanciones tales como la prohibición de viajar o la
congelación de las cuentas bancarias de los autores de
violaciones de los derechos humanos.
El
proyecto de resolución de consenso prevé la designación de un
grupo dirigido por el Relator Especial sobre Derechos Humanos
en Sudán para " trabajar con Gobierno sudanés y los órganos de
protección de los derechos del hombre de la Unión africana ",
señaló una fuente diplomática europea a AFP.
El grupo estará encargado
especialmente " de contribuir a la vigilancia sobre el terreno
de la situación de los derechos del hombre" y " de garantizar
el control efectivo y animar la aplicación de las resoluciones
y las recomendaciones sobre Darfour
adoptadas por el Consejo de Derechos Humanos, la Comisión de
Derechos de hombre y de otros órganos de protección de los
derechos humanos de la ONU ".