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HOJAS INFORMATIVAS
27 de marzo
de 2008
Alarma
voluntaria
La pasada semana el
viceministro de Defensa, reunió a una parte de los
ex-militares ecuatoguineanos (personas que han abandonado el
ejercito en los últimos años de manera voluntaria o forzosa)
para indicarles que "debían estar alerta". Debían estar
dispuestos a reincorporarse a filas porque en las próximas
semanas podría haber "peligro de invasión" en el país. No
sabemos si Antonio Obama Ndong estaba sobrio en el momento
de hacer esas declaraciones. En cualquier caso, cabe decir
que forman parte de una campaña de alarma voluntaria puesta
en marcha por el gobierno de Obiang para sembrar de
excepcionalidad el periodo pre-electoral. Presencia masiva
de militares en las calles de las principales ciudades del
país, asesinato de opositores políticos, intento de crear
una operación mediática a nivel mundial con el juicio
(perfectamente calculado en el tiempo) de Simon Mann y ahora
"llamada a los reservistas"...¿Por qué necesitan Obiang y
los suyos este ambiente político de excepcionalidad?
El PDGE
organizá en Niefang una "manifestación de repulsa" contra
Severo Moto
Encabezada por el
ministro de Minas y Energía, Atanasio Ela Ntugu Nsa, y con
el estilo propio de los regímenes dictatoriales, el PDGE
organizó antes de ayer en Niefang una "manifestación de
repulsa" contra Severo Moto. El ministro, natural de Niefang
al igual que Moto, fue prodigo en sus críticas al dirigente
del Partido del Progreso al que atribuyó la responsabilidad
del envío de armas (de desecho) a Guinea recientemente
detectado y le consideró "indigno" de ser hijo de ese
distrito.
A:
La manifestación de Niefang
parece confirmar que el régimen considera la exhibición del
supuesto dilema Obiang-Moto como un elemento importante de
su propaganda política. El régimen no tiene prueba alguna
que le permita imputar al dirigente del PP la
responsabilidad del envío a Guinea de las armas de desecho
localizadas en el puerto de Sagunto y en la casa de
Saturnino Nkogo en Malabo. Se lo atribuyen a Moto porque
creen que pueden enlazar este caso con el intento de
invasión de Guinea de marzo de 2004. Aunque una parte de la
oposición ecuatoguineana siga sin querer verlo, aquella
intentona proporcionó a Obiang la posibilidad de aparecer
ante la comunidad internacional en el papel de víctima de un
grupo de mercenarios impresentables con amplia (y
desdichada) ejecutoria en el continente africano. Fue un
grave error del dirigente del PP (y otros) que el régimen ha
venido utilizando (junto con la oportunidad que le
proporcionan el petróleo y el gas) para buscar su
legitimación internacional y para distorsionar la imagen de
todos los que se le oponen. El clímax de esa operación de
propaganda, según los planes del dictador, deberá tener
lugar en el juicio que en los próximos días se celebrará en
Malabo contra el "cerebro" de aquel grupo de mercenarios,
Simon Mann.
El (falso) dilema Obiang-Moto,
junto con la "teoría del florero" de la que hemos hablado
recientemente forman parte de los lugares comunes que se
manejan en determinados círculos de la "comunidad
internacional" para justificar políticas de desidia y
abandono de la lucha por la democracia en Guinea Ecuatorial.
Nuevo embajador chino en
Malabo
"Yan Xiaomin fue
nombrado embajador de la República de Guinea Ecuatorial, en
sustitución de Li Zhongliang".
http://spanish.china.org.cn/international/txt/2008-03/26/content_13616259.htm
Sobre
hábitos culinarios ecuatoguineanos,
un nuevo libro de Gustau Nerin
El diario ABC
publicaba ayer desde Barcelona el siguiente comentario que
firma Sergi Doria: "Una de las lecturas memorables de mis
años universitarios fue «Bueno para comer», de Marvin Harris.
En aquel libro de cabecera sobre la arbitrariedad de unos
hábitos alimentarios más regidos por la cultura que por la
dietética, el antropólogo anglosajón probaba porqué los
hindúes detestan la carne de vaca, los occidentales vomitan
ante un estofado de perro, los chinos son lactófobos y los
musulmanes aborrecen ese cerdo del que en España deleitamos
«hasta sus andares».

A partir de esa
dualidad cultura-gastronomía que dinamita postulados
políticamente correctos, en «L´antropòleg a l´olla» (La
Campana) Gustau Nerín se sumerge en los fogones de Guinea
Ecuatorial, país al que ha dedicado sus trabajos de campo y
una ácida memoria colonial en su libro anterior «Un guàrdia
civil a la selva». A diferencia de Harris, que ofrecía una
panorámica sobre religiones y culturas, Nerín escudriña
ollas guineanas, pero no utiliza el recetario para jugar a
ser «bizarre». Su relato, aliñado de humor negro y el mérito
de haber sobrevivido a Obiang y sus comidillas, amplía la
mirada y revela la intrahistoria de un país condenado al
tercermundismo, sin caer en el discurso de las onegés.
Alguien dijo -¿Brillat-Savarin en su «Fisiología del
gusto»?- que somos lo que comemos. Ateniéndonos a ese
principio y, a juzgar por la dieta que domina las cocinas de
Bata, la identidad gastronómica guineana resulta más bien
lúgubre. Los gatos corren que se las pelan para que no los
cuezan en el plato llamado «ministro» y el vino Don Simon y
el brandy Espléndido ostentan la categoría VIP. No cabe, por
tanto, esperar milagros en los pueblos fang, donde las
cocinas con su techo de chapa o hojas de palmera recosida
sirven de sala de partos, dormitorio o sala de juegos
infantil. Y lo que es determinante: la ausencia de
congelador obliga a una expedición diaria en pos de
alimentos a los que no amenace la podredumbre. Si a eso
añadimos el acoso permanente de insectos y roedores podemos
colegir lo difícil que lo tendría Ferran Adrià en Guinea.
En esa
«fisiología del disgusto» que disecciona Nerín, el «mar i
muntanya» del pollo con langostinos deviene jurel con alas
de pollo. Y la extremidades que nuestros carniceros desechan
del despiece de un volátil se exportan, congeladas, al
continente africano. La paradoja sangrante: vivir en un país
que produce excelente cacao y no probar una tableta de
chocolate en tu vida.
«L´antropóleg a
l´olla» es un gustazo para el lector. Cuando estas líneas
vean la luz, nuestro antropólogo retorna a su Barcelona para
explicarnos lo fácil que resulta en Occidente ejercer de
frívolo y nuevo rico y lo difícil que es mantener el buche
lleno en Guinea. A ver si nos enteramos de una maldita vez".
http://www.abc.es/20080326/catalunya-catalunya/fisiologia-disgusto_200803260258.html
http://www.osona.com/imatges/08_03/Nerin.pdf
Premio para el documental "Mbini,
cazadores de imágenes en Guinea Ecuatorial"
La Sociedad
Geográfica Española ha hecho públicos sus premios
correspondientes a 2007. El documental "Mbini, cazadores de
imágenes en Guinea Ecuatorial" ("proyecto
encabezado por el periodista Pere Ortín y el diseñador Vic
Pereiró que a lo largo de una década han trabajado por
recuperar el fondo documental de la expedición a la Guinea
española que realizó Manuel Hernández Sanjuán con su equipo
entre 1944 y 1946") ha recibido el Premio Imagen.
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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