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HOJAS INFORMATIVAS
27 de marzo
de 2007
Demasiados
cabos sueltos
Poco antes
de las ocho de la tarde de ayer finalizó la vista pública del
juicio por el intento de asesinato de Germán Pedro Tomo. La
fiscal, como se esperaba, consideró "probados los hechos",
manifestó que "es indiferente el papel jugado por cada uno" de
los acusados en la preparación y realización de los mismos y
pidió para todos la "pena máxima" (15 años) por tentativa de
asesinato.
No fue, sin
embargo, una tarde carente de sorpresas. En la intervención de
la fiscal, primero, y en la de la defensa de Oscar Pérez
Bidegain, después, apareció un nuevo personaje de la "conexión
guineana": José, "el africano". Naturalmente no es ese su
nombre real, pero tampoco en este caso acabamos sabiendo su
identidad cierta. Parece haber actuado como correo en un
segundo envío de dinero (desde Guinea) para pagar el comando.
El primero como es sabido lo trajo el propio Bidegain.
Parece haber ofrecido la realización de algunas obras a
Jaramillo, el constructor de Burgos, en el sur de España como
pago por los servicios prestados y parece llamarse Luciano
Ondó Bitegue.¿Quien es este Luciano Ondó Bitegue? Luciano
Esono Bitegue es en la actualidad, y al menos desde 2004,
Director General del Gabinete Militar del dictador. Es persona
con alguna habilidad como piloto y acompaña a Obiang en sus
viajes (estuvo en Madrid en noviembre pasado). Luciano Ondó
sería un pariente suyo, bien relacionado con la "Seguridad"
ecuatoguineana y que en el periodo de los hechos pasaba
temporadas en Madrid. Fue reconocido como una de las personas
que merodeaba en torno del chalet de Mayo y, lo que es
más sorprendente, se le reconoció como persona que hablaba, en
los bares cercanos a su casa, con el propio Germán Pedro Tomo.
En el sumario se incluye la lista de llamadas por teléfono
realizadas por José, "el africano", entre los meses de mayo y
agosto de 2005 (antes y después del atentado). Más de doscientas veinte de esas llamadas se
hicieron al teléfono de Mayo y, en concreto, el día 20
de junio de 2005, Luciano-José habló tres veces con Mayo
y una con Manuel Nguema Mba... Por razones que no se conocen
la única persona relacionada con el sumario de la que no se
dispone de su relación de llamadas es Germán Pedro Tomo. Al
parecer las compañías telefónicas solo aportaron alguna semana
de julio de 2005.
La segunda sorpresa
estuvo en la breve intervención del abogado de la acusación
particular, el abogado de los hermanos Moto Tomo, con la que
elevó sus conclusiones a definitivas. El señor Goberna afirmó
que el dinero para financiar los hechos había salido de Guinea
Ecuatorial pero lo atribuyó a Teodorin y a Manuel
Nguema Mba, sin ninguna alusión al propio dictador. Relacionó
el intento de asesinato con el enfrentamiento entre Mayo y
Teodorin que forzó al primero a abandonar el país a
finales de 2003. "Mayo no quiso seguir pagando el
impuesto revolucionario" que le exigía Teodorin,
afirmó. Era la primera vez que, al menos en la vista pública,
se atribuía tan directamente al hijo del dictador
responsabilidad en los hechos. Acabó pidiendo se condenase a
los procesados por delito de "asesinato en concepto de autor".
Los abogados
defensores, esto ya no es una sorpresa, pidieron la absolución
de sus defendidos o, en todo caso, una notable reducción de
las penas. Sus intervenciones estuvieron dedicadas en su mayor
parte a poner de manifiesto lo que, en su opinión, constituyen
errores del sumario.
Hablemos ahora del
proceso en general: coincidimos con las defensas en que el
sumario (la investigación) está mal hecho y mal conducido. El
número de errores y de insuficiencias es tan importante que
está a punto de conducir a la nulidad de algunas de las
diligencias. Hay, sin embargo, dos hechos que salvan las tesis
de las acusaciones: la detención en el lugar de los hechos del
autor material del apuñalamiento a Manuel Moto Tomo y el
reconocimiento de la conspiración, en la propia vista pública,
por parte de uno de los acusados, Miguel Ángel Rodríguez
Ramón.
A partir de esta
situación se echa en falta la realización de cualquier tipo de
diligencias tendentes a demostrar el porqué de los hechos.
¿Porqué dos empresarios españoles se dedican a organizar un
atentado contra un exilado ecuatoguineano? Ni la juez
instructora, ni la acusación particular parecen haberse
interesado por este asunto. ¿Porqué Oscar Pérez Bidegain
acepta colaborar en esta historia? ¿Porqué lo hace Ángel
Alonso Delgado López? ¿Tienen contactos comunes en Guinea o
cada uno es captado por su lado? Para no investigar estos
temas se ha argumentado en algún caso la evidente falta de
colaboración de las autoridades de Malabo. No está claro que
toda la investigación hubiera de hacerse en Guinea. Hemos
indicado en varias oportunidades que, conforme a nuestras
noticias, las empresas de Bedegain habían realizado en los
últimos años inversiones temerarias en Guinea y que esta
situación las convertía en blanco fácil (al menos más fácil
que otras) para maniobras de la policía política. Este tipo de
cosas se pueden investigar en España. No se ha hecho, Ni la
juez instructora, ni la acusación particular han mostrado
interés alguno por este tema. ¿Cual es la motivación de
Bidegaín y Delgado López? No la sabemos. ¿Lo hacen por
ambición, por racismo o por pura irresponsabilidad?
Resulta cuando
menos sorprendente que no se haya aclarado hasta sus últimos
extremos la identidad de las "conexiones ecuatoguineanas".
¿Quién es en realidad "Boni"? ¿Quién es José, "el africano"?
¿Se trata de agentes de la "Seguridad" en acto de servicio?
¿Hay más agentes de la policía política ecuatoguineana
trabajando en España con las mismas intenciones? ¿No es
extraño que aunque se diga en principio que estos son los
contactos con Guinea, tanto Bidegain como Delgado López hablen
directamente con Manuel Nguema Mba? ¿Quines eran los "jefes de
África"?
En las semanas
anteriores al atentado se produjeron llamadas telefónicas
amenazantes contra algunos exilados. Estas llamadas no
volvieron a producirse una vez en la cárcel los acusados. En
el sumario aparece una carta (¿o un e-mail?) de Delgado López
a Germán Pedro Tomo cuyo contenido es similar a algunas de las
llamadas amenazantes recibidas por este. ¿Es Ángel Alonso
Delgado López quien llamaba o quien organizaba las llamadas?
Ni a la juez instructora, ni a la acusación particular ha
parecido interesarles ese posible papel de Delgado López. En
los días cercanos al 20 de junio de 2005 se habló de que el
atentado contra Mayo era el primero de una cadena en la
que estaban Severo Moto y Bonifacio Nguema Esono (por ese
orden). Nada de esto aparece en el sumario, ni se ha citado en
la vista pública. Se habló entonces de otros dieciocho
exilados más que merecían la atención de la policía política
ecuatoguineana. No se ha vuelto a saber nada de esto...
En fin, demasiados
cabos sueltos. Decíamos en una de las primeras crónicas que el
juicio debería establecer con claridad dos cosas: la
responsabilidad y las motivaciones de este grupo de españoles
que atenta contra un exilado ecuatoguineano y la participación
en los hechos de la dictadura ecuatoguineana. No podemos decir
que estamos satisfechos con los resultados. Esperamos que el
peso de ley caiga sobre los acusados, autores de un acto
inicuo, pero lamentamos que se haya perdido una oportunidad de
juzgar los comportamientos delictivos del régimen
ecuatoguineano.
Algunas de las
torpezas de la instrucción no parecen atribuibles a causa
política alguna. No puede decirse lo mismo de la falta de
interés por la participación ecuatoguineana en la
conspiración. Estamos acostumbrados a recurrir a la "razón de
Estado" para explicar estas cosas: habrá que hacerlo una vez
más. Reconocemos, sin embargo, que nos ha sorprendido la
"prudencia" con la que los hermanos Moto Tomo han conducido
una acusación particular prácticamente ausente tanto en la
elaboración del sumario como en la vista pública.
Habrá que esperar a
la sentencia para encontrar mas razones del comportamiento de
la justicia española. El tiempo nos dará también más claves
sobre esa "prudencia" que hemos descubierto en Mayo y
los suyos.
El último
día del juicio en la agencia EFE
"La fiscalía de la Audiencia
Provincial de Madrid mantuvo hoy su petición de 15 años de
prisión para los seis acusados que el 20 de junio de 2005
apuñalaron en Alcorcón (Madrid), por error, al hermano de un
opositor al régimen del dictador ecuato-guineano Teodoro
Obiang que era su verdadero objetivo.
Según la
fiscal, 'existe reparto de papeles' entre los acusados que
acordaron agredir a Germán Pedro Tomo, ex dirigente de la
Fuerza Demócrata Republicana y opositor del régimen de Obiang,
pero que por confusión atacaron a su hermano, Manuel Tomo,
quien -al igual que su novia- reconoció al procesado Oscar
Darío V..
La representante del Ministerio
Público añadió que, el día de los hechos, este acusado realizó
diversas llamadas telefónicas a Miguel Angel R.R. y Sigfredo
H.G., también procesados, y que en su poder se encontraron 400
euros que le había entregado otra de las personas que se
sentaron en el banquillo, Juan Manuel M.J., como adelanto
'para matar al negro de Alcorcón'.
La fiscal expuso los indicios
que, en su opinión, relacionan a los acusados con los hechos,
entre ellos la declaración de Miguel Angel R.R. -que admitió
que 'por un precio' iba a 'dar un susto a un negro de Alcorcón'-
y la de un testigo protegido que señaló a Juan Manuel M.J.
como la persona que propuso llevar a cabo la acción.
La acusación pública concluyó
que 'se han probado todos y cada uno de los hechos' que tenían
como fin terminar con la vida de Germán.
Por su parte, la acusación
particular mantuvo su petición de pena de 20 años de prisión
para cada uno de los acusados y señaló la inexistencia de
diferencias comerciales entre Germán y Oscar P.B. -a las que
éste se refirió durante el juicio- y que hubo una 'trama
acreditada para acabar con su vida porque se financió con
dinero de Guinea'.
Según esta parte, dicha acción
fue financiada por 'Teodorín' Obiang, hijo del presidente
guineano y Ministro de Agricultura y Bosques de Guinea
Ecuatorial, en connivencia con su tío y con la Primera
Secretaria de la embajada de Guinea Ecuatorial en Madrid.
La razón, según la acusación,
fue que Germán se negó a pagar el 'impuesto revolucionario' a
'Teodorín'.
Las defensas de los acusados
solicitan la libre absolución de sus clientes porque la
víctima pudo defenderse de una agresión que 'no puso en
peligro su vida' y llegó al hospital 'con las constantes
vitales intactas', por lo que las lesiones 'nunca podrían ser
constitutivas de un delito de asesinato'.
Agencia EFE,
26 marzo 2007
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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