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HOJAS INFORMATIVAS
23 de marzo
de 2008
"Cuando se
habla de Kosovo pero se quiere decir Bioko"
Respuesta de Humberto
Riochi, portavoz del MAIB, a Agustín Nze Nfumu, embajador en
Londres y presidente de La Gaceta de Guinea Ecuatorial
Humberto
Riochí, portavoz del MAIB, nos envía el artículo que sigue que
polemiza por el publicado por Agustín Nzé Nfumu en el número
125 de La Gaceta de Guinea Ecuatorial, correspondiente
a marzo de 2008. Publicamos también el texto completo del
artículo de La Gaceta y añadimos un pequeña nota de
Asodegue.
"Las declaraciones de Agustín Nzé Nfumu en La Gaceta de
Guinea Ecuatorial de este mes nos han dejado sumamente
impresionados, no tanto por las ocurrencias de su hijo, como
por las suyas propias y sobre todo, por su búsqueda de
explicaciones esotéricas a temas de andar por casa. Junior
tiene toda la razón del mundo señor Embajador: los niños están
donde están sus padres, claro que sí. Si están en el cielo,
ellos también lo están, sea éste un lugar físico: Londres; o
un estado: vivir "a cuerpo de rey" a costa de sudores y
sufrimientos ajenos, nadando en mares de abundancia.
Estamos convencidos de que los niños de Biyabiyan, Bitica,
San Antonio de Palé o Belebú se conformarían con poseer una
milésima parte de las comodidades de nuestro protagonista
involuntario, para no tener que pasar por la calamitosa
situación de levantarse por las mañanas para enfrentarse - con
cuatro años-, al reto de tener que asumir parte de su carga
existencial. Y es que, en el tercer o cuarto país del planeta
con mayor PIB per cápita de renta, los niños de la edad de
Junior, tienen que recorrer kilómetros, descalzos muchos, con
banquetas en la cabeza para asistir al colegio. En las
ciudades y poblados están obligados a levantarse temprano, ir
al río o al correspondiente pozo contaminado, con cubos, para
abastecer la casita con el agua -un bien escaso-
imprescindible para que les preparen la bazofia diaria. Las
condiciones les obligan a ser vigilantes, incluso dependientes
de los grandes supermercados que sus madres montan delante de
sus chozas para obtener las calderillas necesarias con las que
sufragar los costes del jabón y el keroseno que les darán la
oportunidad de sobrevivir un día más.

Ureka
Aquellos niños también tienen sus papás y sus mamás; y como
Junior, a veces rezan el Padrenuestro con ellos. La
diferencia es que a ellos y a sus progenitores se les tiene
negado el cielo por ser de de tal familia, clan,
provincia o región. Sus padres, al no querer santificar el
nombre de “DIOS”, saben que no les llegará el “REINO”,
y así viven. Muchos de los padres de aquellos niños llevan la
pecaminosa muesca de su indisposición a aceptar que se
haga en ellos la voluntad del pensamiento único
imprescindible para ser y existir. Su tostada mañanera de
cada día (malanga, mbo, plátano…), va untada con la
mantequilla de la miseria, y la indignidad para completar su
proceso de subalimentados. Y así se les ve en videos y
fotografías que recorren el universo mundo: raquíticos,
esqueléticos, con sonrisas cadavéricas y un rictus que ilustra
la justicia social que nos sobra. Arrastran la carga de sus
ofensas, la de sus padres y abuelos por haber nacido, sin
consultar a nadie, en una República bipolar y en el bando de
los perdedores. Se les tiene negado el derecho a caer en la
tentación de pensar, exigir, reclamar mientras viven.
Incluso en su Padrenuestro las peticiones están
omitidas para que su condición de desheredados, no rompa los
esquemas del dualismo que justifica la existencia de algunos
Junior.
Son
estas las maravillas del país de Alicia, o en nuestro caso,
del papá del bueno de Junior. Un país en el que una oligarquía
caciquil se ha convertido en propietaria de vidas, haciendas y
todo lo que se mueve, aplicando fórmulas dieciochescas,
haciendo de un Estado, una empresa de pocos; viviendo en una
insultante ostentación mientras los pueblos se mueren de
hambre. ¿Cuántos niños como el protagonista de este
comentario, naturales de Guinea Ecuatorial, están en
condiciones de levantarse, pedir tostadas con mantequilla y
salir corriendo a navegar por internet con ordenadores
potentes, elegir artistas y escuchar música a troche y moche,
en una gran mansión de una zona privilegiada de una de las
ciudades más caras del mundo? Incluso en Guinea, cuando Junior
esté de vacaciones, tiene el derecho a vivir en una lujosa
mansión familiar construida con dinero público o en una de las
casas coloniales de Malabo confiscada con el plus de su padre,
en tanto que miembro del “club de los privilegiados”.
La
libertad de hacer manifestaciones la tiene todo el mundo,
incluido nuestro querido Embajador. Lo mismo que la de
utilizar a los hijos como paradigmas del buen vivir, en
medios financiados con dinero público que al mismo tiempo
sirven de atalaya catequética. Pero importa subrayar que
sublevan las “cosas que se le ocurren” al diplomático, y que
van más allá de la radiografía vivencial que hace de su casa,
de su hijo y las ocurrencias de éste, que al fin y a la
postre, son las de cualquier chiquillo de su edad. Repatea
el giro copernicano que le da a una situación natural, para
desembocar en los análisis de la legalidad internacional que
critica de manera interesada, torticera y sin fundamento. Y es
que, para sacar a pasear el “irrefrenable, irrespetuoso, e
irresponsable monstruo de la unidad a la fuerza” que muchos
fang llevan en su interior, creemos que sobraba la
utilización de la candidez de Junior, y no hacía falta ir
hasta Kosovo y su independencia, si lo que realmente le
importaba era agitar al personal sobre el contencioso
planteado por los bubis hace más de cuarenta años.

Aún
así, sus planteamientos carecen de sustancia, les falta
músculo. Debería saber que las legalidades nacionales, lo
mismo que las internacionales, no quedaron petrificadas en los
códigos aprobados ayer, el año pasado o en el siglo XIX. El
derecho, en tanto hecho social normativo, es dinámico y tiene
la obligación de adecuarse a las realidades cambiantes que
tiene que regular para evitar vacios legales, vicios,
colisiones y un largo etcétera de situaciones evitables. Y
aquella obligación llega a su clímax cuando se trata de
derechos fundamentales como el derecho a la vida, la
propiedad, la libertad, la dignidad, y otro largo etcétera de
los llamados derechos principalísimos o de primera
generación; por cierto, derechos desconocidos en Guinea
Ecuatorial.
¿Que la legalidad internacional tiene, por desgracia,
pronunciados claroscuros? Cierto. Pero son precisamente
aquellos claroscuros los que están siendo utilizados y
abusados para que algunos estén por encima de las leyes que
promulgan, mientras regalan los recursos de sus países para
granjearse impunidades internacionales y nacionales. Estos sí
que son casos reales de “prácticas de doble rasero” imputables
a la comunidad internacional. Porque si la legalidad
internacional pudiera ser aplicada en puridad o
aproximativamente, otro gallo nos cantaría en Guinea
Ecuatorial. Un ejemplo palmario es el contrato reciente de un
nuevo lobby en USA, por una burrada de millones, para defender
los intereses del “club”.

Malabo
Pero volviendo al caso de Kosovo, el señor Embajador no ha
podido buscar peor ejemplo para hacer su exposición
interesada. Para su información le diremos que, la Ex
República Federal de Yugoslavia fue el resultado de la
yuxtaposición de las Repúblicas de Eslovenia, Croacia, Serbia,
Bosnia-Herzegovina, Montenegro y la República de Macedonia,
junto con las regiones autónomas de Kosovo y
Voivodina. Que aquel país ha sido, como Guinea
Ecuatorial, una de las mayores aberraciones históricas de la
política mundial, en donde los serbios vivían queriendo ser
siempre, como los de Wele Nzas en nuestro país, los eternos
“dueños” en detrimento de los intereses generales del resto de
repúblicas. El elemento de cohesión que hubo desde 1946
hasta su muerte en 1980, fue un tal Tito, creador del
Movimiento de los Países no Alineados en 1961, en el que
milita Guinea Ecuatorial. El Mariscal Tito, un tipo con
sentido común donde los haya, instauró en 1971 una presidencia
colegiada a fin de que todos los pueblos de la federación
pudieran sentirse representados en la cosa pública. En 1989 la
desaparición de aquel consenso artificial como solución,
sumada a la anemia de libertades y los abusos de “algunos”,
hizo que Eslovenia, Croacia y Kosovo plantearan la
confederalización de aquel Estado. Las dos primeras
celebraban sus primeras elecciones multipartidistas un año
después. Tendremos que cobrarle, señor Embajador por
informarle que en 1991 las Repúblicas de Eslovenia y Croacia
se separaban formalmente de la federación, sembrándose así la
semilla que provocaría años más tarde, la gran guerra que,
suponemos, conoce. Un año después, estas dos repúblicas
recibían el reconocimiento internacional a la vez que
Bosnia-Herzegovina también se separaba en marzo de mismo año.
Para completar la información, decirle que Macedonia también
se independizó en 1993.
El
tratado de Dayton, señor Nze Nfumu, finiquitaba a nivel
internacional la federación yugoeslava. El único pueblo que
siguió prisionero de los abusos de Serbia y Voivodina fue la
región autónoma de Kósovo, que también se ha independizado.
¿Por qué no puso en cuarentena la legalidad internacional por
aquellas fechas, y ahora sí? ¿No será que diez años después,
empieza a ser “de buena salud” acordarse de casi un millar de
bubis enchironados, humillados, torturados y sus bienes
confiscados?
Y
para que no vuelva a caer en las tentaciones de arribismo de
baja estofa que lleva décadas profesando, necesitamos decirle
que el statu quo territorial y soberanista entendido como
principio inhibidor para las autodeterminaciones de los
pueblos, está pasando a mejor vida. Se produjo la disolución
de la URSS y no pasó nada; por cierto, fue anterior al caso
kosovar. El camino de Checoslovaquia se bifurcó y de
resultas, hoy hablamos de la República Checa y de la República
Eslovaca, y el mundo sigue. Canadá está en el Grupo de los más
grandes y aceptó una consulta abierta sobre el tema quebequés
¿Debe pesar más la legalidad nacional o internacional, que la
vida de millones de inocentes? ¿Deberían morir otros millones
de serbios y kosovares en nombre de fronteras artificiales?
¿Hasta cuándo cree que podrán ponerle diques a una realidad
que va in crescendo con la “fabricación de
significaciones diferentes según sus objetivos”? Pero esto es
harina de otro costal.
Lo
que toca ahora es salir del bosque de las palabras oscuras,
de las imprecisiones. Así pues, creemos que podemos coincidir
con el señor Embajador en que el derecho de libre
determinación está pensado por y para los pueblos, y está
universalmente reconocido por casi todos los países del mundo.
Que la doctrina considera este derecho –y no lo dice el MAIB-
como el segundo gran hito tras la Segunda Guerra Mundial para
la creación de un nuevo orden internacional basado en el
respeto y la dignidad de la persona y los derechos humanos.
Precisamente por ello, la Carta de Naciones Unidas de 1945
que entraba en vigor el 24 de octubre de aquel año, recoge en
su primer artículo, además de la “igualdad de derechos”, el
principio de “la libre determinación de los pueblos”. Ídem, la
Declaración Universal de los Derechos Humanos firmada en 1948
que, a pesar de no incorporar en su articulado el derecho de
autodeterminación, (por la oposición entonces planteada por
Rusia), posteriormente, y concretamente por Resolución 2625 (XXV)
de 1970, y por consenso, lo asumía, obligando su observancia a
todos los Estados.
El
derecho a la autodeterminación queda asimismo positivizado en
El Pacto de Derechos Humanos de 1966y concretado en una larga
serie de resoluciones de la Asamblea General de Naciones
Unidas. De hecho el Pacto Internacional de los Derechos
Económicos, Sociales y Culturales aprobado mediante Resolución
2200A (XXI), en su artículo primero de la Carta Internacional
de los Derechos Humanos, recoge y reconoce el derecho a la
libre determinación de los pueblos. Los Informes de los
Relatores de este órgano han dejado expresamente habilitados
a los bubis para que opten por su autodeterminación, toda vez
que entienden que hay hechos más que probados que legitiman a
nuestro pueblo por reunir las condiciones materiales u
objetivas y las subjetivas necesarias para iniciar este
trámite.
La
Carta de Banjul de 1979, denominada Carta Africana de los
Derechos Humanos y de los Pueblos vigente desde el 21 de
octubre de 1986, en su artículo 20.1 dice textualmente:
“Todos los pueblos tendrán derecho a la existencia. Tendrán el
incuestionable e inalienable derecho a la autodeterminación.
Decidirán su status político y procurarán su desarrollo
económico y social, según la política que ellos mismos hayan
elegido libremente”. Recomendamos la lectura de los
textos anteriores y en este, especialmente los artículos 19,
el 20.2 y el 21.1.

Reunión reciente de la Comisión
Africana de los Derechos Humanos y de los Pueblos, creada tras
la adopción de la Carta de Banjul
Ni
que decir tiene que Guinea Ecuatorial ha aceptado como el
resto de países, las responsabilidades dimanantes de la
Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados. Que
ha ratificado con Obiang en el poder, todos y cada uno de los
tratados internacionales que hemos invocado. Que como miembro
de Naciones Unidas, está obligado a respetar escrupulosamente
sus resoluciones. Que ratificó la Carta de Banjul el 7 de mayo
de 1986 y aquella decisión le vincula. Aquellas no fueron
“cumbres ultra-secretas ni principios de derecho internacional
alternativos”, señor Embajador. Es lo que hay, con eso se ha
movido y se mueve el planeta sobre estos temas.
Supusimos que el señor Embajador, en tanto que diplomático,
sabía todas estas cosas mejor que nadie y que también sabía
que los tratados internacionales después de ser ratificados
y/o firmados entraban a formar parte de los Ordenamientos
jurídicos internos de los países, tan pronto sus disposiciones
fueran publicadas en aquellos. Que en nuestro caso, el
Artículo 8 del Título Primero de la última Constitución de
Obiang que versa sobre los Principios Fundamentales del
Estado, zanjaba el debate, además del párrafo que cierra el
preámbulo, que también es Constitución. Lo que sí se le puede
perdonar por ser arte y parte interesada, es lo que hace
Obiang con aquellos paquetes normativos. El 90% de los
guineanos sí lo sabe, y la cuestión da para escribir manuales
sobre cómo no se debe gobernar nunca. Tome nota señor
Plenipotenciario.
Y
para disipar las dudas que suelen invadir a algunos,
adelantamos que, para la aplicación de aquel derecho
incuestionable e inalienable, se exige la concurrencia
de elementos objetivos o materiales como son: la existencia de
un pueblo con una tradición histórica común, una identidad,
una cultura; y otros dos elementos: una lengua y un
territorio. Cada una de estas variables queda cubierta con una
afirmación incontestable. El pueblo bubi es una realidad
milenaria, homogénea, cristalizada, con una ubicación
inconfundible e independiente hasta hacen cuarenta años. En
cuanto a los elementos subjetivos necesarios, además de la
Comunidad Internacional, hasta los fang que le bailan el agua
a Obiang por miedo a no perder las prebendas que este les
otorga en Bioko, saben y son conscientes de que nuestro pueblo
está sojuzgado. Y para terminar con los requisitos necesarios
que la doctrina enumera para hacer efectivo el derecho a la
libre determinación, el pueblo bubi ha tenido desde siempre
las instituciones que expresan su identidad. Doy por sentado
que sirven, hasta para los analfabetos funcionales, los
nombres de MALABO y BIOKO para entender nuestro sistema
político antes de que fuéramos colonizados, además de otras
instituciones potentes que fueron normalizadas hacen siglos y
que dicen quiénes y cómo somos los bubis.

El rey Malabo
Dicho lo anterior, queremos dejar claro que la capacidad de
diálogo y negociación fang serán las claves de bóveda para
que nuestra autodeterminación sea externa, y por lo
tanto, que se emprenda el camino hacia la defensa de una
soberanía total de Bioko, sobradamente justificada o que, por
el contrario, se llegue a transacciones que posibiliten una
autodeterminación interna que conllevaría la anulación
de los bodrios jurídicos del Ordenamiento guineano y la
apertura de un proceso constituyente, que deberá recoger por
imperativo legal, una descentralización política del Estado.
Vaya por delante que, en el hipotético caso de que se aceptara
la segunda fórmula, los bubis no tenemos ningún inconveniente
en que Ebebiyín, Annobón, incluso algunos villorrios, siempre
y cuando reúnan las condiciones que pactemos entre todos, se
apunten a ser consideradas realidades regionales con todas las
de la ley. Es decir, estaríamos ante un proceso abierto para
todos, en el que cada pueblo tendría la oportunidad de decir
cómo quiere vivir bajo un techo común llamado Guinea
Ecuatorial.
Si
estos planteamientos son atentatorios de los derechos de otros
pueblos, que vengan los dioses de las uniones coactivas a
demostrarlo. Eso sí, con hechos contrastables, sin golpes de
pecho, ni invocaciones históricas carentes de sentido y
contenido. Porque tras la pésima gestión de Mongomo (Rio Muni),
la potencia colonizadora, España, ha reconocido y reconoce que
colonizó mal y descolonizó peor. En cuarenta años de vida en
común, Guinea Ecuatorial se ha hecho famosa a nivel
internacional no por el petróleo, si no por tener la patente
mundial de I+D+I (Investigación+Desarrollo+Innovación) del
pisoteo de derechos individuales y colectivos bubis y de otras
nacionalidades. Y cuantos más decibelios alcanzan las quejas
de las víctimas, más se jactan los liberticidas. ¿Habráse
visto?
Las
naciones satisfechas dentro de los Estados, no plantean temas
de autodeterminación. Negar sistemáticamente que existen
conflictos de intereses en Guinea Ecuatorial, a pesar de estar
reconocidos internacionalmente, significa que sobran ganas de
alimentar el fuego de la ruptura y la sedición, que más pronto
que tarde, se producirá. Porque no hay lazos históricos que
puedan justificar la barbarie que soporta el pueblo bubi en su
tierra, y menos si esos lazos se resumen en una lengua común y
un mal colonizador. Salvo la guineana, tampoco hay, que
sepamos, legalidad nacional o internacional que revisando el
pasado y el presente con la mayor objetividad posible, no se
apresure en reconocer nuestros derechos. La pregunta
lapidaria del millón: “¿Y tú, de dónde eres, de la Isla o del
Continente?” posiblemente desaparezca muy pronto. Kosovo
ejemplifica lo que produce el centralismo jacobino y el
ninguneo de derechos originarios y pre estatales. Junior sabe
dónde está y como a usted se le ha olvidado su ubicación,
cuelgue este documento en su Gaceta de Guinea Ecuatorial
y sabremos el 90 % de los guineanos, dónde realmente se
encuentra".
Hasta aquí el artículo de Humberto Riochí.
El
texto completo de la Carta Africana de los Derechos Humanos y
de los Pueblos (la "carta de Banjul) puede leerse en español
en:
http://www.fundacioncivitas.org/index.php?option=com_content&task=view&id
=23&Itemid=28
La
Comisión Africana de los Derechos Humanos y de los Pueblos
mantienen una página web:
http://www.achpr.org/francais/_info/news_fr.html
No
hay versión en español.
El “Padrenuestro” de Junior
Por Agustín Nze Nfumu
"Mi hijo pequeño “Junior” solo tiene 3 añitos y diez meses, o sea,
va a hacer cuatro años en abril.
Junior tiene la
costumbre de pedir por la mañana, nada más despertarse
(incluso cuando no ha acabado de hacerlo totalmente), pan
tostado untado con mantequilla.
En la mañana del
pasado día 26 de febrero, como de costumbre, sin haber acabado
de abrir los ojos, y todavía en su cuna, pidió “pan con
mantequilla”. Su madre, que pensaba que es demasiado temprano
(eran las seis y media) le dijo “Junior, sigue durmiendo, que
ya te daremos pan con mantequilla en el desayuno”. Junior
lloriqueó un poco pero el sueño le venció y continuó
durmiendo.
Junior se levantó
sobre las 8 de la mañana, con todo lo que aquello supone en
términos de ruidos, saltos, “tocarlo todo y no dejar nada en
su sitio”, etc…
Su madre, que se ha
empeñado a enseñarle a rezar por las mañanas, tras varios
intentos logró que se serenase un poco y le prestara atención:
-Vamos a ver,
Junior-le dijo su madre- En el nombre del Padre…
- “…del hijo y del
Espí’itu Santo, amén”- continuó él, haciendo de todo menos la
señal de la Cruz.
La madre quiso ir
más lejos, “avanzar un poquito más en la enseñanza de las
oraciones cristianas a su hijo:
-Vamos a rezar el
Padrenuestro- le dijo - y Junior contestó con un “Vale”:
-Padre nuestro-dijo
la madre.
-“Pa’de nuetro”-
repitió Junior.
-Que estás en el
cielo- siguió la madre.
-¡¿Qué!?- gritó
enfadado y sorprendido Junior, para continuar preguntando a su
madre- ¿Y yo dónde estoy?

Miembros del
Cuerpo de Protección de Kosovo, diciembre 2007
Lógicamente, mi
esposa y yo nos pusimos a reír la ocurrencia infantil de
nuestro hijo, pero Junior no quiso aceptar que rezara a su
padre que estuviera en un lugar llamado cielo y él en otra
parte. Por eso, cuando su madre intentó reanudar la enseñanza
de la oración, el niño se adelantó y le puso la versión que su
lógica admitía.
-Pa’de nuetro, que
“estamos” en el cielo- y casi nos morimos de risa cuando
continuó- “y no me das pan con mantequilla, ni leche, ni
chocolate…
Allí nos dejó
muriéndonos de risa y salió de la habitación.
Junior se había
acordado del “pan con mantequilla que su madre le había negado
unas horas antes, y no entendía que su padre “con el que está
en el cielo” no le saliera en ayuda.
Junior se olvidó
del “Padrenuestro” y se fue a seguir con sus juegos de en el
ordenador , (debo decir que Junior, sin saber leer, sabe
navegar por internet, buscarse su página de juegos y de
Beyonce, la cantante norteamericana, su preferida, para e
escuchar sus canciones).
Al margen de la
graciosísima anécdota, pienso que un análisis más serio nos
debería llevar a la consideración sobre lo que es la pura e
inmaculada conciencia de un niño de cuatro años, que se niega
a admitir la ruptura de lo que para él es una evidencia
necesaria: su padre debe estar donde él está. Junior sabía que
yo soy su padre y que cuando pide algo se lo doy; pero su
madre le estaba diciendo que hay otro padre que vive en un
lugar llamado cielo, al que dice que pida cosas…
Junior quiso
arreglarlo diciendo que “los dos-él y ese padre- estaban en el
cielo”, aunque no perdió tiempo en reprocharle el hecho de
que, a pesar de estar los dos, como debe ser, juntos, este no
le diera lo que su madre le había negado…
Lección que nos
invita a aprender la sabiduría deductiva de una mente de solo
cuatro años, que no se ha contaminado con la manipulación, el
buscar medias verdades y parchear realidades a la conveniencia
de intereses y ambiciones de personas y grupos, a las que nos
tiene acostumbrados la sociedad de los mayores y de las
grandes mentes pensantes que hacen la convivencia y determinan
modos y costumbres a llevarse en ellas. Hacedores de ideas y
teorías que, muy poco maduras y mucho menos convincentes, se
imponen a la comunidad planetaria como “sumas verdades” de
obligada observancia y consumo.
La reacción de
rebeldía inocente de Junior hizo que me acordara de tantas y
tan repetidas situaciones políticas que hacen circular en el
mundo los grandes políticos y grupos de presión y opinión,
como armas arrojadizas y a las que “fabrican” significados
diferentes, dependiendo del momento y los objetivos que
persiguen.
Lo que es
sorprendente, y que no he logrado entender jamás, es la
facilidad con que los hombres de la política hacen que la
misma teoría o planteamiento adquieran diferentes
connotaciones y reciba diferente tratamiento, dependiendo de
dónde y sobre quién o qué se quiere aplicar, o en qué lugar y
momento se producen los hechos en cuestión.

Kosovo proclama su independencia
Veamos:
He seguido, nadando
en un mar de perplejidad, las reacciones variopintas que ha
suscitado la declaración unilateral de su independencia que
han hecho los de de Kósovo, antigua provincia de Serbia.
Desde que se
produjo el hecho, vivo como alucinado ante la capacidad de
hipocresía y la manipulación que “adornan” a nuestra comunidad
internacional “civilizada”; alucinado de ver que lo que ayer
era verde para algunas personas, países y potencias mundiales,
hoy es capaz de ser azul o negro “solo porque los intereses lo
exigen”; de ver que, teorías ayer defendidas a capa y espada
por las llamadas grandes democracias y guardianes del respeto
del Derecho Internacional y todos los principios supuestamente
“inalienables” que lo configuran, saltaban por los aires en
una explosión producida por el “doble rasero” el “ahora nos
conviene verlo así”. O sea, la consagración de la teoría de la
“legalización de lo ilegal”.
Kosovo se separa de
Serbia, un estado soberano del que había sido provincia hasta
entonces, y todos los grandes de Europa y del mundo (o por lo
menos un 80%) se levantaron en aplausos, dando al traste con
el principio de la integridad territorial, la defensa de la
soberanía, etc… Los más grandes defensores de la integridad y
el derecho de soberanía que tienen los estados sobre sus
territorios, no solo aplaudieron la secesión de una provincia
de Serbia sino que se apresuraron a expresar apoyos
incondicionales a los secesionistas.
El Reino Unido, los
Estados Unidos, Italia, Francia, entre otros, salen a la
palestra y aducen que “es justo y necesario” que Kosovo se
constituya en un Estado Independiente. Unos se olvidan de
Irlanda, otros de Córcega”, los de más allá de Puerto Rico,
etc… donde siempre ha habido gente pensando que debe vivir
separada de los que ahora comparten Estado con ella; los
gobiernos de esos países acusan a los que así se manifiestan
de querer “romper la unidad nacional y la integridad
territorial”, lo cual es una acusación lógica, si tenemos en
cuenta los principios del Derecho de que hemos hablado más
arriba, aunque tales reivindicaciones se hacen más
justificables en casos de territorios que fueron ocupados por
conquistas, compras y transacciones, por ejemplo en casos como
las Antillas holandesas, las provincias francesas de ultramar,
las posesiones norteamericanas en el pacífico y el Caribe, etc…
Pero, no, esos casos no pueden tocarse, no puede toser nadie
porque el caso afecta a grandes intereses y a grandes y
poderosos países.
“Kosovo ha hecho
bien en separarse” dicen y declaran las cancillerías de los
grandes, porque Kósovo es la provincia de un pequeño estado
que, ya en su día, los mismos grandes se encargaron de
desmembrar de lo que fuera la Yugoeslavia. Y todos contentos,
todos dicen que han hecho bien, han hecho justicia. Y esgrimen
argumentos que solo ellos se creen, pero que tenemos que
consumir, como cuando de niños se nos daba “Agua de Carabaña”
para las lombrices, o sea, lo queramos como no. No importan
los antecedentes culturales, las familias, los vínculos; hay
que admitir y apoyar esa separación porque conviene a una
parte de la humanidad que se atribuye la “capacidad de decidir
por el resto de ella”.
Y menos mal que
España no se ha sumado. Y es por la cuenta que le trae; porque
tiene la espina de la desmembración de su territorio clavada
en donde más le duele: en la Unidad Nacional y la integridad
de su territorio.

Banderas en la independencia de
Kosovo
España no ha podido
aplaudir, no vaya a ser que los vascos lo acojan como una
señal de aceptación, o que los catalanes se sientan
autorizados a aumentar su anti-españolismo. O que los
andaluces y los gallegos sigan empujando, animados por el
ejemplo de los dos más “avanzados” en el desmembramiento de la
bonita y tan celebrada “piel de toro”, hacia la búsqueda del
retorno a los pequeños reinados y señoríos feudales de antaño.
España no puede
aplaudir ni apoyar lo que significaría una bomba de relojería
para ella, aunque el rebelde Lehendakari Juan José Ibaretxe
haya anunciado ya un referéndum para consultar a los vascos
qué hacer con esta España que parece que vaya a quedar
reducida a solo las dos castillas, para sigan hablando ellos
solos el castellano….
¡Y dónde estoy yo!,
exclamó Junior… y yo le imito.
¿No es esta España
la que, por sus círculos oficiales y de opinión, en mi pequeña
Guinea Ecuatorial, a la que vinieron y colonizaron unida,
explotaron unida y empobrecieron unida, ejercen de mentora y
animadora de veleidades de separación y segregación? ¿O es que
no me acuerdo de cuando se hacía-y se sigue haciendo- la
pregunta de “Tú de dónde eres, ¿de la Isla o del continente?”;
o de los apoyos y aplausos a actos violentos como los
acaecidos en Luba…
En fin ¡cuánta
razón tuvo Cervantes, cuando escribió aquello de “de cuyo
nombre no quiero acordarme”! Porque no es de buena salud
acordarse de esos hechos.
Me cuesta entender,
como guineoecuatoriano, que España, teniendo esa viga tan
grande “atravesándole el ojo”, y que ha provocado que ahora se
raje las vestiduras ante el hecho del Kósovo, hubiera adoptado
y siga adoptando posturas, no solo de condescendencia sino de
decidido apoyo a manifestaciones parecidas en su ex -colonia…
¿A quién no le
molesta la paja en el ojo? ¿Y a quién no le parecería de burla
que esa paja se la viera y quisiera sacar aquél en cuyo ojo
hay atravesada toda una viga del tamaño de un tronco de okume?.
¿Ceguera política o
práctica del doble rasero? ¿Cabe en la mente de alguien que el
que protesta por lo de Kósovo tenga inclinaciones de fomentar
lo mismo en otras latitudes, sean cuales fueran los argumentos
fabricados e inventados que avance para ello?
Esta es la pregunta
que me he querido hacer en este escrito, animado por el “¿Y yo
dónde estoy?” de mi hijo Junior.
Estoy plenamente
convencido de que, como siempre, los argumentos, tanto de los
mencionados en la primera parte como los de los defensores de
ciertas posturas por parte española, podrían justificar amplia
y muy “dogmáticamente” sus posiciones y actuaciones, logrando
encajarlas, como por arte de “birlí-birloque” dentro del ya
sufrido y archi-adulterado Derecho Internacional y la ya muy
prostituida “Defensa de los Derechos Humanos”.
Eso es lo que
explica la “sabia” deducción de mi Junior. Porque, según él,
“O los dos, mi padre y yo, estamos en el cielo o estamos en la
tierra”; es decir, o los principios son escrupulosamente
respetados por todos, y en toda su integridad y pureza, o no
sirve hablar de los mismo e intentar inculcarlos, según
conveniencia del momento y los intereses perseguidos.
Porque muchos
estamos empezando a creer que en alguna Cumbre mundial “ultra
-secreta” se han establecido principios del Derecho
Internacional “alternativos”; es decir, unos que conserven
intactos los principios universalmente aceptados del mismo, y
que son aplicables a los pequeños y débiles estados del mundo
y otros que guardan los “grandes” en un maletín, los que sacan
por conveniencia y los hacen aplicar, siempre, desde luego, al
mejor servicio de los intereses y objetivos que persigan en un
momento determinado.
¿Tendrá Junior
razón al rebelarse tan airosamente contra ese “Padre nuestro
que estás en los cielos” para convertirlo en su muy especial
“Padre nuestro que estamos en el cielo”?
Yo creo que sí, los
mayores debemos aprender, en todas las sociedades, que las
lecciones se dan mejor con el ejemplo y la presencia y no con
meras palabras, que todos debemos estar “en el cielo” donde el
“pan con la mantequilla de Junior” sea de acceso, es decir,
asequible para todos; que la justicia sea Justicia, que el
Derecho sea Derecho, la razón sea la Razón y, sobre todo, que
los juicios que hagamos de los mismos no tengan un mango de
madera, al que estemos agarrados, mientras pretendemos que la
parte caliente que sale del fuego la agarren los demás.
¿Y quién le hace
caso a mi Junior, si es tan solo un niñito de apenas 4 años,
que no tiene todavía uso de razón?
¿He dicho USO DE
RAZON?"
A:
Queremos hablar de otra cosa que
tiene que ver con La Gaceta pero no con este artículo
de Nze Nfumu. Hace algunas semanas hemos recibido un par de
correos firmados por Roberto Martín Prieto en el que se nos
anuncia la posibilidad de reproducir, en uno de los próximos
números de la revista, unos comentarios nuestros sobre un
artículo de la Gaceta, del número de enero de 2008, sobre
embarazos prematuros.
Nos importa dejar
claro lo siguiente:
1) No tenemos
ningún interés en publicar en La Gaceta. No ganamos
nada con ello. Quien gana es La Gaceta que quiere
conseguir con ello una apariencia de pluralidad que, en
nuestra opinión, es falsa.
2) No podemos
impedir que La Gaceta, o cualquier otro medio,
reproduzca lo que decimos. Nos enfadaría bastante, sin
embargo, que se hiciera una reproducción parcial de algún
artículo omitiendo las posiciones críticas que mantenemos
respecto a La Gaceta y a todo el régimen ecuatoguineano.
COMUNICADO DE LA
EJECUTIVA NACIONAL
DEL PARTIDO
“UNIÓN POPULAR”
"Con suma
satisfacción fue recibida por la Militancia del este
Partido la iniciativa del Gobierno de Guinea Ecuatorial de
subvencionar la celebración de la Convención Nacional que
condujera a la recuperación de su identidad y a la elección
de un Presidente que liderara los destinos de la Formación
Política tras padecer una larga crisis institucional sin
precedentes.
Por ello, la
transparencia que requiere la democracia exigió que los
Miembros componentes de la Comisión Moderadora que preparó
la Convención no se presentaran en su momento como
Candidatos a la elección del Presidente del Partido,
impedimento que quedó bien reflejado en el Acta
correspondiente.
Sin embargo,
el Presidente de la Comisión Moderadora designada al efecto,
DON CARMELO MOCONG ONGUENE, sorprendiendo la buena
voluntad de la Militancia concurrente, dio por ignorado el
impedimento que pesaba sobre él, y siguiendo instrucciones
recibidas del Gobierno, se presentó como Candidato a la
elección del Presidente del Partido, junto con otros, si
bien obteniendo durante el escrutinio un resultado
infructuoso, ya que la campana de las urnas sonaron a favor
del Candidato DON FAUSTINO ONDO EBANG, Militante
activo de UP no favorable a los intereses
desestabilizadores y divisionistas del Gobierno.
Y, lejos de
mantener el silencio que se merece todo perdedor de unas
elecciones democráticas como las celebradas por la
Militancia de UP durante los días 22, 23 y 24 de octubre de
2007, y siguiendo siempre las instrucciones del Gobierno,
que tiene rescatada con tesón la independencia del Poder
Judicial, DON CARMELO MOCONG ONGUENE promovió con
toda osadía la impugnación de los resultados electorales
ante el Juzgado de Primera Instancia de Malabo, cuya demanda
está conociendo la frágil tramitación orquestada por el
Ministro del Interior, Excmo. Señor DON CLEMENTE ENGONGA
NGUEMA ONGUENE, quien ha decretado a “manus militari”
la falta de personalidad y legitimación del Presidente
electo DON FAUSTINO ONDO EBANG para dirigir el
Partido en tanto en cuanto no recayera la sentencia
definitiva en el juicio de impugnación planteado por su
candidato favorito, DON CARMELO MOCONG ONGUENE.
Dentro de este
clima de inseguridad, el Partido Político Unión Popular está
amenazado de no poder participar a las Elecciones
Legislativas y Municipales convocadas para el 4 de Mayo de
2008 si, a criterio del Ministro del Interior, este Partido
no presenta ni designa a otro Interlocutor Válido que, tras
superar el filtro de condiciones establecido por el propio
Ministro del Interior, puede reemplazar cautelarmente al
Presidente electo, DON FAUSTINO ONDO EBANG, argumento
este que es jurídicamente irrelevante, por no estar basado
en ninguna norma legal conformadora del Ordenamiento
Jurídico Nacional ni del Pacto Internacional de los Derechos
Civiles y Políticos ratificado por el Gobierno de Guinea
Ecuatorial.
Entretanto,
todas las Formaciones Políticas legalizadas en el país, a
excepción de nuestro Partido Unión Popular, se han
provisto de toda la documentación preceptiva para participar
de forma activa en las Elecciones Legislativas y Municipales
del 4 de mayo de 2008. Con lo cual, el Gobierno pretende,
como antes, tener a Unión Popular excluido de la Democracia
Pluralista consagrada en el artículo 1º de la Ley
Fundamental de Guinea Ecuatorial y la Ley de Partidos
Políticos que desarrolla dicho precepto constitucional.
Ante las
evidencias de boicot institucional manifestadas en el texto
que antecede, el Partido Político Unión Popular hace
partícipe a la Comunidad Nacional e Internacional que es su
propósito participar activamente en las Elecciones
Legislativas y Municipales del 4 de Mayo de 2008, porque no
existe impedimento legal alguno para ejercitar el derecho al
voto popular que le corresponde y le reserva la vigente Ley
Electoral.
Unión Popular,
por tanto, invita al Gobierno de Guinea Ecuatorial a tomar
conciencia de la responsabilidad política e histórica que
pesa sobre él si persiste en su abominable voluntad de
excluir a nuestro Partido en la participación democrática
pluralista del 4 de Mayo de 2008, con la severa advertencia
de no seguir utilizando como instrumento al Poder Judicial
para hacer realidad sus aspiraciones desestabilizadoras y
monopartidistas.
Por lo demás,
y en evitación de una nueva traición a la Democracia
Pluralista Ecuatoguineana, Unión Popular
invita a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la
Unión Africana (UA), la Unión Europea (UE) y al Cuerpo
Diplomático de todos los Países del mundo amigos de Guinea
Ecuatorial acreditado en el suelo patrio, para que
intercedan cerca del Gobierno a fin de que erradique la
maligna práctica de preservar la Dictadura que conculca a
diario los derechos fundamentales de los ecuatoguineanos en
general y de esta Formación Política en particular, a la que
debe abrir paso libre para su activa participación en las
anunciadas Elecciones Legislativas y Municipales, cuya
celebración está a la vuelta de esquina.
Malabo, 23 de marzo de 2008.
LA EJECUTIVA NACIONAL,
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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