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HOJAS INFORMATIVAS

 

23 de marzo de 2008

"Cuando se habla de Kosovo pero se quiere decir Bioko"

  Respuesta de Humberto Riochi, portavoz del MAIB, a Agustín Nze Nfumu, embajador en Londres y presidente de La Gaceta de Guinea Ecuatorial

   Humberto Riochí, portavoz del MAIB, nos envía el artículo que sigue que polemiza por el publicado por Agustín Nzé Nfumu en el número 125 de La Gaceta de Guinea Ecuatorial, correspondiente a marzo de 2008. Publicamos también el texto completo del artículo de La Gaceta y añadimos un pequeña nota de Asodegue.

   "Las declaraciones  de Agustín Nzé Nfumu en La Gaceta de Guinea Ecuatorial de este mes nos han dejado sumamente impresionados, no tanto por las ocurrencias de su hijo, como  por las suyas propias y sobre todo, por su búsqueda de explicaciones esotéricas a temas de andar por casa. Junior tiene toda la razón del mundo señor Embajador: los niños están donde están sus padres, claro que sí. Si están en el cielo, ellos también lo están, sea éste un lugar físico: Londres; o un estado: vivir "a cuerpo de rey" a costa de sudores y sufrimientos ajenos, nadando en mares de abundancia.

 

   Estamos convencidos de que  los niños de Biyabiyan, Bitica, San Antonio de Palé o Belebú se conformarían con poseer una milésima parte de las comodidades de nuestro protagonista involuntario, para no tener que pasar por la calamitosa situación de levantarse por las mañanas para enfrentarse - con cuatro años-,  al reto de tener que asumir parte de su carga existencial. Y es que, en el tercer o cuarto país del planeta con mayor PIB per cápita de renta, los niños de la edad de Junior, tienen que recorrer kilómetros, descalzos muchos, con banquetas en la cabeza para asistir al colegio. En las ciudades y poblados están obligados a levantarse temprano, ir al río o al correspondiente pozo contaminado, con cubos, para abastecer la casita con el agua -un bien escaso- imprescindible para que les preparen la bazofia diaria. Las condiciones les obligan a ser vigilantes, incluso dependientes de los grandes supermercados que sus madres montan delante de sus chozas para obtener las calderillas necesarias con las que sufragar los costes del jabón y el keroseno que les darán la oportunidad de sobrevivir un día más.

Ureka

 

   Aquellos niños  también tienen sus papás y sus mamás; y como Junior,  a veces  rezan el Padrenuestro con ellos. La diferencia es que a ellos y a sus progenitores se les tiene negado el cielo    por ser de de tal familia, clan, provincia o región. Sus padres, al no querer santificar el nombre de “DIOS”, saben que no les  llegará el “REINO”, y así viven.  Muchos de los padres de aquellos niños llevan la pecaminosa muesca de  su indisposición  a aceptar que se haga en ellos la voluntad del pensamiento único imprescindible para ser y existir. Su tostada mañanera  de cada día (malanga, mbo, plátano…), va untada con la mantequilla de la miseria, y la indignidad para completar su proceso de subalimentados. Y así se les ve en videos y fotografías que recorren el universo mundo: raquíticos, esqueléticos, con sonrisas cadavéricas y un rictus que ilustra la justicia social que nos sobra. Arrastran la carga de sus ofensas, la de sus padres y abuelos por haber nacido, sin consultar a nadie, en una República bipolar y en el bando de los perdedores. Se les tiene negado el derecho a caer en la tentación de pensar, exigir, reclamar mientras viven. Incluso en su Padrenuestro las peticiones están omitidas para que su condición de desheredados, no rompa  los esquemas del dualismo que justifica la existencia de algunos  Junior.

 

   Son estas las maravillas del país de Alicia, o en nuestro caso, del papá del bueno de Junior. Un país en el que una oligarquía caciquil se ha convertido en propietaria de vidas, haciendas y todo lo que se mueve, aplicando fórmulas dieciochescas, haciendo de un Estado, una empresa de pocos; viviendo en una insultante  ostentación mientras los pueblos se mueren de hambre.  ¿Cuántos niños como el protagonista de este comentario, naturales de Guinea Ecuatorial, están en condiciones de levantarse, pedir tostadas con mantequilla y salir corriendo a navegar por internet con ordenadores potentes, elegir artistas y escuchar música a troche y moche, en una gran mansión  de una zona privilegiada de una de las ciudades más caras del mundo? Incluso en Guinea, cuando Junior esté de vacaciones, tiene el derecho a vivir en una lujosa mansión familiar construida con dinero público o en una de las casas coloniales de Malabo confiscada con el plus de su padre, en tanto que miembro del “club de los privilegiados”.

 

   La  libertad de hacer manifestaciones la tiene todo el mundo, incluido nuestro querido Embajador. Lo mismo que la de utilizar a los hijos como paradigmas del buen vivir, en  medios financiados con dinero público que al mismo tiempo sirven de atalaya catequética. Pero importa subrayar que sublevan las “cosas que se le ocurren” al  diplomático, y que van más allá de la radiografía vivencial que hace de su casa, de su hijo y las ocurrencias de éste, que al fin y a la postre, son las de cualquier chiquillo de su edad.   Repatea  el giro copernicano que le da a una situación natural,  para desembocar en los análisis de la legalidad internacional que critica de manera interesada, torticera y sin fundamento. Y es que, para sacar a pasear el “irrefrenable, irrespetuoso, e irresponsable monstruo de la unidad a la fuerza” que muchos fang llevan en su interior, creemos que sobraba la  utilización de la candidez de Junior, y no hacía falta ir hasta Kosovo y su independencia, si  lo que realmente le importaba era agitar al personal sobre el contencioso planteado   por los bubis hace más de cuarenta años.

 

   Aún así, sus planteamientos carecen de sustancia, les falta músculo. Debería saber que las legalidades nacionales, lo mismo que las internacionales, no quedaron petrificadas en los códigos aprobados ayer, el año pasado o en el siglo XIX. El derecho, en tanto hecho social normativo, es dinámico y tiene la obligación de adecuarse a las realidades cambiantes que tiene que regular para evitar vacios legales, vicios, colisiones y un largo etcétera de situaciones evitables. Y aquella obligación llega a su clímax cuando se trata de derechos fundamentales como el derecho a la vida, la propiedad, la libertad, la dignidad, y otro largo etcétera de los llamados derechos  principalísimos o de primera generación; por cierto, derechos desconocidos en Guinea Ecuatorial. 

 

   ¿Que la legalidad internacional tiene, por desgracia, pronunciados claroscuros? Cierto. Pero son precisamente aquellos claroscuros los que están siendo utilizados y abusados para que algunos  estén por encima de las leyes que promulgan, mientras regalan los recursos de sus países  para granjearse impunidades internacionales y nacionales. Estos sí que son casos reales de “prácticas de doble rasero” imputables a la comunidad internacional. Porque si la legalidad internacional pudiera ser aplicada en puridad o aproximativamente, otro gallo nos cantaría en Guinea Ecuatorial. Un ejemplo palmario es el contrato reciente de un nuevo lobby en USA, por una burrada de millones, para defender los intereses del “club”.

 

Malabo

 

   Pero volviendo al caso de Kosovo, el señor Embajador no ha podido buscar peor ejemplo para hacer su exposición interesada.  Para su información le diremos que, la Ex República Federal de Yugoslavia fue el resultado de la yuxtaposición de las Repúblicas de Eslovenia, Croacia, Serbia, Bosnia-Herzegovina, Montenegro y la República de Macedonia, junto con las regiones autónomas de Kosovo y Voivodina.  Que aquel país ha sido, como Guinea Ecuatorial, una de las mayores aberraciones históricas de la política mundial, en donde los serbios vivían queriendo ser siempre, como los de Wele Nzas en nuestro país, los eternos “dueños” en detrimento de los intereses generales del resto de repúblicas.   El  elemento de cohesión que hubo desde 1946 hasta su muerte en 1980, fue un tal Tito, creador del Movimiento de los Países no Alineados en 1961,  en el que milita Guinea Ecuatorial. El Mariscal Tito, un tipo con sentido común donde los haya, instauró en 1971 una presidencia colegiada a fin de que todos los pueblos de la federación pudieran sentirse representados en la cosa pública. En 1989 la desaparición de aquel consenso artificial como solución, sumada a la anemia de libertades y los  abusos de “algunos”,  hizo que Eslovenia, Croacia y Kosovo plantearan la confederalización de aquel Estado.  Las dos primeras celebraban sus primeras elecciones multipartidistas un año después. Tendremos que cobrarle, señor Embajador por informarle que en 1991 las Repúblicas de Eslovenia y Croacia se separaban formalmente de la federación, sembrándose así la semilla que provocaría años más tarde, la gran guerra que, suponemos, conoce. Un año después, estas dos repúblicas recibían el reconocimiento internacional a la vez que Bosnia-Herzegovina también se separaba  en marzo de mismo año. Para completar la información, decirle que Macedonia también se independizó en 1993.

 

   El tratado de Dayton, señor Nze Nfumu, finiquitaba a nivel internacional la federación yugoeslava. El único pueblo que siguió prisionero de los abusos de Serbia y Voivodina fue la región autónoma de  Kósovo, que también se ha independizado. ¿Por qué no puso en cuarentena la legalidad internacional por aquellas fechas, y ahora sí? ¿No será que diez años después, empieza a ser “de buena salud” acordarse de casi un millar de bubis enchironados, humillados, torturados y sus bienes confiscados?

 

   Y para que no vuelva a  caer en las tentaciones de arribismo de baja estofa que lleva décadas profesando,  necesitamos decirle que el statu quo territorial y soberanista entendido como principio inhibidor para las autodeterminaciones de los pueblos, está pasando a mejor vida. Se produjo la disolución de la URSS y no pasó nada; por cierto, fue anterior al caso kosovar. El camino de Checoslovaquia se  bifurcó y de resultas, hoy hablamos de la República Checa y de la República Eslovaca, y el mundo sigue. Canadá está en el Grupo de los más grandes y aceptó una consulta abierta sobre el tema quebequés  ¿Debe pesar más la legalidad nacional o internacional, que la vida de millones de inocentes? ¿Deberían morir otros millones de serbios y kosovares en nombre de fronteras artificiales?  ¿Hasta cuándo cree que podrán ponerle diques a una realidad que va in crescendo con la “fabricación de significaciones diferentes según sus objetivos”?  Pero esto es harina de otro costal.

 

   Lo que  toca ahora es  salir del bosque de las palabras oscuras, de las imprecisiones. Así pues, creemos que podemos coincidir con el señor Embajador en que el derecho de libre determinación está pensado por y para los pueblos, y está universalmente reconocido por casi todos los países del mundo. Que la doctrina considera este derecho –y no lo dice el MAIB- como el segundo gran hito tras la Segunda Guerra Mundial para la creación de un nuevo orden internacional basado en el respeto y la dignidad de la persona y los derechos humanos. Precisamente por ello,  la Carta de Naciones Unidas de 1945  que entraba en vigor el 24 de octubre de aquel año, recoge en su primer artículo, además de la “igualdad de derechos”, el principio de “la libre determinación de los pueblos”. Ídem, la Declaración Universal de los Derechos Humanos firmada en 1948  que, a pesar de no incorporar en su  articulado el derecho de autodeterminación, (por la oposición entonces planteada por Rusia), posteriormente, y concretamente por Resolución 2625 (XXV) de 1970, y por consenso, lo asumía, obligando su observancia a todos los Estados. 

 

   El derecho a la autodeterminación queda asimismo positivizado en El Pacto de Derechos Humanos de 1966y concretado en una larga serie de resoluciones de  la Asamblea General de Naciones Unidas. De hecho el Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales aprobado mediante Resolución 2200A (XXI), en su artículo primero de la Carta Internacional de los Derechos Humanos, recoge y reconoce el derecho a la libre determinación de los pueblos. Los Informes de los Relatores de este órgano han dejado expresamente habilitados a  los bubis para que opten por su autodeterminación, toda vez que entienden que hay hechos más que probados que legitiman a nuestro pueblo por reunir las condiciones materiales u objetivas y las subjetivas necesarias para iniciar este trámite.

 

   La Carta de Banjul de 1979, denominada Carta Africana de los Derechos Humanos y de los Pueblos vigente desde el 21 de octubre de 1986, en su artículo 20.1 dice textualmente: “Todos los pueblos tendrán derecho a la existencia. Tendrán el incuestionable e inalienable derecho a la autodeterminación. Decidirán su status político y procurarán su desarrollo económico y social, según la política que ellos mismos hayan elegido libremente”.  Recomendamos la lectura  de los textos anteriores y en este, especialmente los artículos 19, el 20.2 y el 21.1.

 

Reunión reciente de la Comisión Africana de los Derechos Humanos y de los Pueblos, creada tras la adopción de la Carta de Banjul

 

   Ni que decir tiene que Guinea Ecuatorial ha aceptado como el resto de países, las responsabilidades dimanantes de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados.  Que  ha  ratificado con Obiang en el poder, todos y cada uno de los tratados internacionales que  hemos invocado. Que como miembro de Naciones Unidas, está obligado a respetar escrupulosamente sus resoluciones. Que ratificó la Carta de Banjul el 7 de mayo de 1986 y aquella decisión le vincula. Aquellas no fueron “cumbres ultra-secretas ni principios de derecho internacional alternativos”, señor Embajador. Es lo que hay, con eso se ha movido y se mueve el planeta sobre estos temas.

 

   Supusimos que el señor Embajador, en tanto que diplomático, sabía todas estas cosas mejor que nadie y que también sabía que los tratados internacionales después de ser ratificados y/o firmados entraban a formar parte de los Ordenamientos jurídicos internos de los países, tan pronto sus disposiciones fueran publicadas en aquellos. Que en nuestro caso, el Artículo 8 del Título Primero de la última Constitución de Obiang que versa sobre los Principios Fundamentales del Estado, zanjaba el debate, además del párrafo que cierra el preámbulo, que también es Constitución. Lo que sí se le puede perdonar por ser arte y parte interesada, es lo que hace Obiang con aquellos paquetes normativos. El 90% de los guineanos sí lo sabe, y la cuestión da para escribir manuales sobre cómo no se debe gobernar nunca. Tome nota señor Plenipotenciario.

 

   Y para disipar las dudas que suelen invadir a algunos, adelantamos que, para la aplicación de aquel derecho incuestionable e inalienable, se exige la concurrencia de elementos objetivos o materiales como son: la existencia de un pueblo con una tradición histórica común, una identidad, una cultura; y  otros dos elementos: una lengua y un territorio. Cada una de estas variables queda cubierta con una afirmación incontestable. El pueblo bubi es una realidad milenaria, homogénea, cristalizada, con una ubicación inconfundible e independiente hasta hacen cuarenta años. En cuanto a los elementos subjetivos necesarios, además de la Comunidad Internacional, hasta los fang que le bailan el agua a Obiang por miedo a no perder las prebendas que este les otorga en Bioko, saben y son conscientes de que nuestro pueblo está sojuzgado. Y para terminar con los requisitos necesarios que la doctrina enumera para hacer efectivo el derecho a la libre determinación, el pueblo bubi ha tenido desde siempre las instituciones que expresan su identidad. Doy por sentado  que sirven, hasta para los analfabetos funcionales, los nombres de MALABO y BIOKO  para entender nuestro  sistema político antes de que fuéramos colonizados, además de otras instituciones potentes que fueron normalizadas hacen siglos y que dicen quiénes y cómo somos los bubis.

 

El rey Malabo

 

   Dicho lo anterior, queremos dejar claro que la capacidad de diálogo y negociación fang serán las claves de bóveda para que  nuestra autodeterminación sea externa, y por lo tanto, que se emprenda el camino hacia la defensa de una soberanía total de Bioko, sobradamente justificada o que, por el contrario,  se llegue a transacciones que posibiliten una autodeterminación interna que conllevaría la anulación de los bodrios jurídicos del Ordenamiento guineano y la apertura de un proceso constituyente, que deberá recoger por imperativo legal, una descentralización política del Estado. Vaya por delante que, en el hipotético caso de que se aceptara la segunda fórmula, los bubis no tenemos ningún inconveniente en que Ebebiyín, Annobón, incluso algunos villorrios, siempre y cuando reúnan las condiciones que pactemos entre todos, se apunten a ser consideradas realidades regionales con todas las de la ley. Es decir, estaríamos ante un proceso abierto para todos, en el que cada pueblo tendría la oportunidad de decir cómo quiere vivir bajo un techo común llamado Guinea Ecuatorial.

 

   Si estos planteamientos son atentatorios de los derechos de otros pueblos, que vengan los dioses de las uniones coactivas a demostrarlo. Eso sí, con hechos contrastables, sin golpes de pecho, ni invocaciones históricas carentes de sentido y contenido. Porque tras la pésima gestión de Mongomo (Rio Muni), la potencia colonizadora, España, ha reconocido y reconoce que colonizó mal y descolonizó peor. En cuarenta años de vida en común, Guinea Ecuatorial se ha hecho famosa a nivel internacional no por el petróleo, si no por tener la patente mundial de I+D+I (Investigación+Desarrollo+Innovación) del pisoteo de derechos individuales y colectivos bubis y de otras nacionalidades. Y cuantos más decibelios alcanzan las quejas de las víctimas, más se jactan los liberticidas. ¿Habráse visto?

 

   Las naciones satisfechas dentro de los Estados, no plantean temas de autodeterminación. Negar sistemáticamente que existen conflictos de intereses en Guinea Ecuatorial, a pesar de estar reconocidos internacionalmente, significa que sobran ganas de alimentar el fuego de la ruptura y la sedición, que más pronto que tarde, se producirá. Porque no hay lazos históricos que puedan justificar la barbarie que soporta el pueblo bubi en su tierra, y menos si esos lazos se resumen en una lengua común y un mal colonizador. Salvo la guineana, tampoco hay, que sepamos, legalidad nacional o internacional que revisando el pasado y el presente con la mayor objetividad posible, no se apresure en reconocer nuestros derechos.  La  pregunta lapidaria  del millón: “¿Y tú, de dónde eres, de la Isla o del Continente?” posiblemente desaparezca muy pronto. Kosovo ejemplifica lo que produce el centralismo jacobino y el ninguneo de derechos originarios y pre estatales. Junior sabe dónde está y  como a usted se le ha olvidado su ubicación, cuelgue este documento en su Gaceta de Guinea Ecuatorial y sabremos el 90 % de los guineanos, dónde realmente se encuentra".

 

   Hasta aquí el artículo de Humberto Riochí.

 

   El texto completo de la Carta Africana de los Derechos Humanos y de los Pueblos (la "carta de Banjul) puede leerse en español en:

 http://www.fundacioncivitas.org/index.php?option=com_content&task=view&id

=23&Itemid=28

 

   La Comisión Africana de los Derechos Humanos y de los Pueblos mantienen una página web:

   http://www.achpr.org/francais/_info/news_fr.html

   No hay versión en español.

 

El “Padrenuestro” de Junior

Por Agustín Nze Nfumu


   "Mi hijo pequeño “Junior” solo tiene 3 añitos y diez meses, o sea, va a hacer cuatro años en abril.

   Junior tiene la costumbre de pedir por la mañana, nada más despertarse (incluso cuando no ha acabado de hacerlo totalmente), pan tostado untado con mantequilla.

   En la mañana del pasado día 26 de febrero, como de costumbre, sin haber acabado de abrir los ojos, y todavía en su cuna, pidió “pan con mantequilla”. Su madre, que pensaba que es demasiado temprano (eran las seis y media) le dijo “Junior, sigue durmiendo, que ya te daremos pan con mantequilla en el desayuno”. Junior lloriqueó un poco pero el sueño le venció y continuó durmiendo.

   Junior se levantó sobre las 8 de la mañana, con todo lo que aquello supone en términos de ruidos, saltos, “tocarlo todo y no dejar nada en su sitio”, etc…

   Su madre, que se ha empeñado a enseñarle a rezar por las mañanas, tras varios intentos logró que se serenase un poco y le prestara atención:

   -Vamos a ver, Junior-le dijo su madre- En el nombre del Padre…

   - “…del hijo y del Espí’itu Santo, amén”- continuó él, haciendo de todo menos la señal de la Cruz.

   La madre quiso ir más lejos, “avanzar un poquito más en la enseñanza de las oraciones cristianas a su hijo:

   -Vamos a rezar el Padrenuestro- le dijo - y Junior contestó con un “Vale”:

   -Padre nuestro-dijo la madre.

   -“Pa’de nuetro”- repitió Junior.

   -Que estás en el cielo- siguió la madre.

   -¡¿Qué!?- gritó enfadado y sorprendido Junior, para continuar preguntando a su madre- ¿Y yo dónde estoy?

Miembros del Cuerpo de Protección de Kosovo

Miembros del Cuerpo de Protección de Kosovo, diciembre 2007

   Lógicamente, mi esposa y yo nos pusimos a reír la ocurrencia infantil de nuestro hijo, pero Junior no quiso aceptar que rezara a su padre que estuviera en un lugar llamado cielo y él en otra parte. Por eso, cuando su madre intentó reanudar la enseñanza de la oración, el niño se adelantó y le puso la versión que su lógica admitía.

   -Pa’de nuetro, que “estamos” en el cielo- y casi nos morimos de risa cuando continuó- “y no me das pan con mantequilla, ni leche, ni chocolate…

   Allí nos dejó muriéndonos de risa y salió de la habitación.

   Junior se había acordado del “pan con mantequilla que su madre le había negado unas horas antes, y no entendía que su padre “con el que está en el cielo” no le saliera en ayuda.

   Junior se olvidó del “Padrenuestro” y se fue a seguir con sus juegos de en el ordenador , (debo decir que Junior, sin saber leer, sabe navegar por internet, buscarse su página de juegos y de Beyonce, la cantante norteamericana, su preferida, para e escuchar sus canciones).

   Al margen de la graciosísima anécdota, pienso que un análisis más serio nos debería llevar a la consideración sobre lo que es la pura e inmaculada conciencia de un niño de cuatro años, que se niega a admitir la ruptura de lo que para él es una evidencia necesaria: su padre debe estar donde él está. Junior sabía que yo soy su padre y que cuando pide algo se lo doy; pero su madre le estaba diciendo que hay otro padre que vive en un lugar llamado cielo, al que dice que pida cosas…

   Junior quiso arreglarlo diciendo que “los dos-él y ese padre- estaban en el cielo”, aunque no perdió tiempo en reprocharle el hecho de que, a pesar de estar los dos, como debe ser, juntos, este no le diera lo que su madre le había negado…

   Lección que nos invita a aprender la sabiduría deductiva de una mente de solo cuatro años, que no se ha contaminado con la manipulación, el buscar medias verdades y parchear realidades a la conveniencia de intereses y ambiciones de personas y grupos, a las que nos tiene acostumbrados la sociedad de los mayores y de las grandes mentes pensantes que hacen la convivencia y determinan modos y costumbres a llevarse en ellas. Hacedores de ideas y teorías que, muy poco maduras y mucho menos convincentes, se imponen a la comunidad planetaria como “sumas verdades” de obligada observancia y consumo.

   La reacción de rebeldía inocente de Junior hizo que me acordara de tantas y tan repetidas situaciones políticas que hacen circular en el mundo los grandes políticos y grupos de presión y opinión, como armas arrojadizas y a las que “fabrican” significados diferentes, dependiendo del momento y los objetivos que persiguen.

   Lo que es sorprendente, y que no he logrado entender jamás, es la facilidad con que los hombres de la política hacen que la misma teoría o planteamiento adquieran diferentes connotaciones y reciba diferente tratamiento, dependiendo de dónde y sobre quién o qué se quiere aplicar, o en qué lugar y momento se producen los hechos en cuestión.

Kosovo proclama su independencia

   Veamos:

   He seguido, nadando en un mar de perplejidad, las reacciones variopintas que ha suscitado la declaración unilateral de su independencia que han hecho los de de Kósovo, antigua provincia de Serbia.

   Desde que se produjo el hecho, vivo como alucinado ante la capacidad de hipocresía y la manipulación que “adornan” a nuestra comunidad internacional “civilizada”; alucinado de ver que lo que ayer era verde para algunas personas, países y potencias mundiales, hoy es capaz de ser azul o negro “solo porque los intereses lo exigen”; de ver que, teorías ayer defendidas a capa y espada por las llamadas grandes democracias y guardianes del respeto del Derecho Internacional y todos los principios supuestamente “inalienables” que lo configuran, saltaban por los aires en una explosión producida por el “doble rasero” el “ahora nos conviene verlo así”. O sea, la consagración de la teoría de la “legalización de lo ilegal”.

   Kosovo se separa de Serbia, un estado soberano del que había sido provincia hasta entonces, y todos los grandes de Europa y del mundo (o por lo menos un 80%) se levantaron en aplausos, dando al traste con el principio de la integridad territorial, la defensa de la soberanía, etc… Los más grandes defensores de la integridad y el derecho de soberanía que tienen los estados sobre sus territorios, no solo aplaudieron la secesión de una provincia de Serbia sino que se apresuraron a expresar apoyos incondicionales a los secesionistas.

   El Reino Unido, los Estados Unidos, Italia, Francia, entre otros, salen a la palestra y aducen que “es justo y necesario” que Kosovo se constituya en un Estado Independiente. Unos se olvidan de Irlanda, otros de Córcega”, los de más allá de Puerto Rico, etc… donde siempre ha habido gente pensando que debe vivir separada de los que ahora comparten Estado con ella; los gobiernos de esos países acusan a los que así se manifiestan de querer “romper la unidad nacional y la integridad territorial”, lo cual es una acusación lógica, si tenemos en cuenta los principios del Derecho de que hemos hablado más arriba, aunque tales reivindicaciones se hacen más justificables en casos de territorios que fueron ocupados por conquistas, compras y transacciones, por ejemplo en casos como las Antillas holandesas, las provincias francesas de ultramar, las posesiones norteamericanas en el pacífico y el Caribe, etc… Pero, no, esos casos no pueden tocarse, no puede toser nadie porque el caso afecta a grandes intereses y a grandes y poderosos países.

   “Kosovo ha hecho bien en separarse” dicen y declaran las cancillerías de los grandes, porque Kósovo es la provincia de un pequeño estado que, ya en su día, los mismos grandes se encargaron de desmembrar de lo que fuera la Yugoeslavia. Y todos contentos, todos dicen que han hecho bien, han hecho justicia. Y esgrimen argumentos que solo ellos se creen, pero que tenemos que consumir, como cuando de niños se nos daba “Agua de Carabaña” para las lombrices, o sea, lo queramos como no. No importan los antecedentes culturales, las familias, los vínculos; hay que admitir y apoyar esa separación porque conviene a una parte de la humanidad que se atribuye la “capacidad de decidir por el resto de ella”.

   Y menos mal que España no se ha sumado. Y es por la cuenta que le trae; porque tiene la espina de la desmembración de su territorio clavada en donde más le duele: en la Unidad Nacional y la integridad de su territorio.

Banderas en la independencia de Kosovo

   España no ha podido aplaudir, no vaya a ser que los vascos lo acojan como una señal de aceptación, o que los catalanes se sientan autorizados a aumentar su anti-españolismo. O que los andaluces y los gallegos sigan empujando, animados por el ejemplo de los dos más “avanzados” en el desmembramiento de la bonita y tan celebrada “piel de toro”, hacia la búsqueda del retorno a los pequeños reinados y señoríos feudales de antaño.

   España no puede aplaudir ni apoyar lo que significaría una bomba de relojería para ella, aunque el rebelde Lehendakari Juan José Ibaretxe haya anunciado ya un referéndum para consultar a los vascos qué hacer con esta España que parece que vaya a quedar reducida a solo las dos castillas, para sigan hablando ellos solos el castellano….

   ¡Y dónde estoy yo!, exclamó Junior… y yo le imito.

   ¿No es esta España la que, por sus círculos oficiales y de opinión, en mi pequeña Guinea Ecuatorial, a la que vinieron y colonizaron unida, explotaron unida y empobrecieron unida, ejercen de mentora y animadora de veleidades de separación y segregación? ¿O es que no me acuerdo de cuando se hacía-y se sigue haciendo- la pregunta de “Tú de dónde eres, ¿de la Isla o del continente?”; o de los apoyos y aplausos a actos violentos como los acaecidos en Luba…

   En fin ¡cuánta razón tuvo Cervantes, cuando escribió aquello de “de cuyo nombre no quiero acordarme”! Porque no es de buena salud acordarse de esos hechos.

   Me cuesta entender, como guineoecuatoriano, que España, teniendo esa viga tan grande “atravesándole el ojo”, y que ha provocado que ahora se raje las vestiduras ante el hecho del Kósovo, hubiera adoptado y siga adoptando posturas, no solo de condescendencia sino de decidido apoyo a manifestaciones parecidas en su ex -colonia…

   ¿A quién no le molesta la paja en el ojo? ¿Y a quién no le parecería de burla que esa paja se la viera y quisiera sacar aquél en cuyo ojo hay atravesada toda una viga del tamaño de un tronco de okume?.

   ¿Ceguera política o práctica del doble rasero? ¿Cabe en la mente de alguien que el que protesta por lo de Kósovo tenga inclinaciones de fomentar lo mismo en otras latitudes, sean cuales fueran los argumentos fabricados e inventados que avance para ello?

   Esta es la pregunta que me he querido hacer en este escrito, animado por el “¿Y yo dónde estoy?” de mi hijo Junior.

   Estoy plenamente convencido de que, como siempre, los argumentos, tanto de los mencionados en la primera parte como los de los defensores de ciertas posturas por parte española, podrían justificar amplia y muy “dogmáticamente” sus posiciones y actuaciones, logrando encajarlas, como por arte de “birlí-birloque” dentro del ya sufrido y archi-adulterado Derecho Internacional y la ya muy prostituida “Defensa de los Derechos Humanos”.

   Eso es lo que explica la “sabia” deducción de mi Junior. Porque, según él, “O los dos, mi padre y yo, estamos en el cielo o estamos en la tierra”; es decir, o los principios son escrupulosamente respetados por todos, y en toda su integridad y pureza, o no sirve hablar de los mismo e intentar inculcarlos, según conveniencia del momento y los intereses perseguidos.

   Porque muchos estamos empezando a creer que en alguna Cumbre mundial “ultra -secreta” se han establecido principios del Derecho Internacional “alternativos”; es decir, unos que conserven intactos los principios universalmente aceptados del mismo, y que son aplicables a los pequeños y débiles estados del mundo y otros que guardan los “grandes” en un maletín, los que sacan por conveniencia y los hacen aplicar, siempre, desde luego, al mejor servicio de los intereses y objetivos que persigan en un momento determinado.

   ¿Tendrá Junior razón al rebelarse tan airosamente contra ese “Padre nuestro que estás en los cielos” para convertirlo en su muy especial “Padre nuestro que estamos en el cielo”?

   Yo creo que sí, los mayores debemos aprender, en todas las sociedades, que las lecciones se dan mejor con el ejemplo y la presencia y no con meras palabras, que todos debemos estar “en el cielo” donde el “pan con la mantequilla de Junior” sea de acceso, es decir, asequible para todos; que la justicia sea Justicia, que el Derecho sea Derecho, la razón sea la Razón y, sobre todo, que los juicios que hagamos de los mismos no tengan un mango de madera, al que estemos agarrados, mientras pretendemos que la parte caliente que sale del fuego la agarren los demás.

   ¿Y quién le hace caso a mi Junior, si es tan solo un niñito de apenas 4 años, que no tiene todavía uso de razón?

   ¿He dicho USO DE RAZON?"

 

   A: Queremos hablar de otra cosa que tiene que ver con La Gaceta pero no con este artículo de Nze Nfumu. Hace algunas semanas hemos recibido un par de correos firmados por Roberto Martín Prieto en el que se nos anuncia la posibilidad de reproducir, en uno de los próximos números de la revista, unos comentarios nuestros sobre un artículo de la Gaceta, del número de enero de 2008, sobre embarazos prematuros.

   Nos importa dejar claro lo siguiente:

   1) No tenemos ningún interés en publicar en La Gaceta. No ganamos nada con ello. Quien gana es La Gaceta que quiere conseguir con ello una apariencia de pluralidad que, en nuestra opinión, es falsa.

   2) No podemos impedir que La Gaceta, o cualquier otro medio, reproduzca lo que decimos. Nos enfadaría bastante, sin embargo, que se hiciera una reproducción parcial de algún artículo omitiendo las posiciones críticas que mantenemos respecto a La Gaceta y a todo el régimen ecuatoguineano.

 


 

COMUNICADO DE LA EJECUTIVA NACIONAL

DEL PARTIDO  “UNIÓN POPULAR”

         "Con suma satisfacción fue recibida por la Militancia del este Partido  la iniciativa del Gobierno de Guinea Ecuatorial de subvencionar la celebración de la Convención Nacional que condujera a la recuperación de su identidad y a la elección de un Presidente que liderara los destinos de la Formación Política tras padecer una larga crisis institucional sin precedentes. 

         Por ello, la transparencia que requiere la democracia exigió que los Miembros componentes de la Comisión Moderadora que preparó la Convención no se presentaran en su momento como Candidatos a la elección del Presidente del Partido, impedimento que quedó bien reflejado en el Acta correspondiente. 

         Sin embargo, el Presidente de la Comisión Moderadora designada al efecto, DON CARMELO MOCONG ONGUENE, sorprendiendo la buena voluntad de la Militancia concurrente,  dio por ignorado el impedimento que pesaba sobre él, y siguiendo instrucciones recibidas del Gobierno, se presentó como Candidato a la elección del Presidente del Partido, junto con otros, si bien obteniendo durante el escrutinio un resultado infructuoso, ya que la campana de las urnas sonaron a favor del Candidato DON FAUSTINO ONDO EBANG, Militante activo de UP no favorable  a los intereses desestabilizadores y divisionistas del Gobierno. 

         Y, lejos de mantener el silencio que se merece todo perdedor de unas elecciones democráticas como las celebradas por la Militancia de UP durante los días 22, 23 y 24 de octubre de 2007, y siguiendo siempre las instrucciones del Gobierno, que tiene rescatada con tesón la independencia del Poder Judicial, DON CARMELO MOCONG ONGUENE promovió con toda osadía la impugnación de los resultados electorales ante el Juzgado de Primera Instancia de Malabo, cuya demanda está conociendo la frágil tramitación orquestada por el Ministro del Interior, Excmo. Señor DON CLEMENTE ENGONGA NGUEMA ONGUENE, quien ha decretado a “manus militari” la falta de personalidad y legitimación del Presidente electo DON FAUSTINO ONDO EBANG para dirigir el Partido en tanto en cuanto no recayera la sentencia definitiva en el juicio de impugnación planteado por su candidato favorito, DON CARMELO MOCONG ONGUENE

         Dentro de este clima de inseguridad, el Partido Político Unión Popular está amenazado de no poder participar a las Elecciones Legislativas y Municipales convocadas para el 4 de Mayo de 2008 si, a criterio del Ministro del Interior, este Partido no presenta ni designa a otro Interlocutor Válido que, tras superar el filtro de condiciones establecido por el propio Ministro del Interior, puede reemplazar cautelarmente al Presidente electo, DON FAUSTINO ONDO EBANG, argumento este que es jurídicamente irrelevante, por no estar basado en ninguna norma legal conformadora del Ordenamiento Jurídico Nacional ni del Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos ratificado por el Gobierno de Guinea Ecuatorial. 

         Entretanto, todas las Formaciones Políticas legalizadas en el país, a excepción de nuestro Partido Unión Popular, se han provisto de toda la documentación preceptiva para participar de forma activa en las Elecciones Legislativas y Municipales del 4 de mayo de 2008. Con lo cual, el Gobierno pretende, como antes, tener a Unión Popular excluido de la Democracia Pluralista consagrada en el artículo 1º de la Ley Fundamental de Guinea Ecuatorial y la Ley de Partidos Políticos que desarrolla dicho precepto constitucional. 

         Ante las evidencias de boicot institucional manifestadas en el texto que antecede, el Partido Político Unión Popular hace partícipe a la Comunidad Nacional e Internacional que es su propósito participar activamente en las Elecciones Legislativas y Municipales del 4 de Mayo de 2008, porque no existe impedimento legal alguno para ejercitar el derecho al voto popular que le corresponde y le reserva la vigente Ley Electoral. 

         Unión Popular, por tanto, invita al Gobierno de Guinea Ecuatorial a tomar conciencia de la responsabilidad política e histórica que pesa sobre él si persiste en su  abominable voluntad de excluir a nuestro Partido en la participación democrática pluralista del 4 de Mayo de 2008, con la severa advertencia de no seguir utilizando como instrumento al Poder Judicial para hacer realidad sus aspiraciones desestabilizadoras y monopartidistas. 

         Por lo demás, y en evitación de una nueva traición a la Democracia Pluralista Ecuatoguineana, Unión Popular invita a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Unión Africana (UA), la Unión Europea (UE) y al Cuerpo Diplomático de todos los Países del mundo amigos de Guinea Ecuatorial acreditado en el suelo patrio, para que intercedan cerca del Gobierno a fin de que erradique la maligna práctica de preservar la Dictadura que conculca a diario los derechos fundamentales de los ecuatoguineanos en general y de esta Formación Política en particular, a la que debe abrir paso libre para su activa participación en las anunciadas Elecciones Legislativas y Municipales, cuya celebración está a la vuelta de esquina.

 

Malabo, 23 de marzo de 2008.

LA EJECUTIVA NACIONAL,

  

Editado y distribuido por ASODEGUE

 

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