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HOJAS INFORMATIVAS

21 de marzo de 2002

OBIANG NO HA CAMBIADO. ACUSACION DE GOLPE DE ESTADO CONTRA LOS ÚLTIMOS DETENIDOS Y AMENAZAS DE ILEGALIZACIÓN CONTRA CPDS

La radio, la televisión y fuentes directas del régimen guineano atribuyeron ayer a los detenidos de Fuerza Democrática Republicana (y también de UP) estar en la trama de un golpe de estado para el que contarían con el apoyo de "fuerzas mafiosas exteriores" y en el interior con la complicidad de Convergencia para la Democracia Social (CPDS).

    Felipe Ondó Obiang, Guillermo Nguema Elá, Emilio Ndong Biyogo y otros ciudadanos más, han sido secuestrados y torturados por personas ligadas, o no, a la policía guineana. En el día de ayer, y pese a los rumores que anunciaban su traslado a la cárcel de Evinayong (en el centro de la región de Río Muni) el Ministro del Interior (Clemente Ngonga Nguema) se negó a confirmar este extremo y también a rebelar su paradero.

    En una reunión de la Comisión de Seguimiento del Pacto Nacional que tenía lugar en Malabo en la mañana de ayer y a la que asistían representantes de todas las formaciones políticas legales, un nutrido grupo de ministros (Interior, Defensa, Seguridad, Portavoz) y los dirigentes de los partidos "concurrentes" (acólitos de Obiang y su dictadura), se acusó a los partidos democráticos, y en concreto a CPDS, de ser "el brazo legal de las formaciones terroristas" que (supuestamente) amenazan al régimen. El coro de dirigentes acólitos empezó a pedir su ilegalización y la detención de sus dirigentes.

    Todos estos hechos suceden en la antesala de la convocatoria de las elecciones presidenciales (que tendrán lugar según informaciones solventes en el último trimestre del año), a las que el dictador vuelve a concurrir pese a la grave enfermedad que le aqueja. Obiang ha manifestado reiteradamente su voluntad de acabar con la formación ilegal Fuerza Democrática Republicana, que representa a antiguos colaboradores del régimen, y cuenta con una fuerte implantación en el distrito continental de Wele-Nzas, en el que está Mongomo. Fuentes fiables atribuyen a esta formación al menos siete de los algo más de setenta diputados con los que cuenta el oficial PDGE en el "Parlamento" guineano.

    Estos hechos revelan también que permanece intacta la estructura terrorista, amalgama de militantes del PDGE, de miembros del ejército y de la policía, encargada de amedrentar al pueblo guineano, y también el sistema clientelar que somete vergonzosamente a buena parte de los "dirigentes guineanos" (Alfonso Nsue Mokuy y Carmelo Modú a su cabeza) a los dictados de Obiang por más execrables que estos sean.

    Una vez más desde ASODEGUE queremos hacer un llamamiento a las fuerzas políticas de nuestro país, y en especial a las interesadas en los problemas de Guinea a manifestar su rechazo a las detenciones ilegales, a los secuestros, a las torturas que allí se producen. La administración española debe abandonar la actitud de apoyo implícito, de pasividad y de consentimiento que ha adoptado en los últimos años respecto a la dictadura de Teodoro Obiang. La ilegalización de CPDS supondría un enorme retroceso en el proceso político de aquel país. Seguir "mirando para otro lado" haría cómplices, a las autoridades españolas, de unas medidas destinadas a mantener en el poder a una pequeña minoría (el 5% de la población, según el Banco Mundial) a costa del bienestar, de la paz y, en muchos casos de la vida, de la mayoría de la población guineana.

 

Editado y distribuido por ASODEGUE

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