"Convergencia
para la Democracia Social (CPDS) aceptó participar en una
manifestación política, a celebrarse en Madrid el día 12 de
los corrientes con otras formaciones políticas
ecuatoguineanas, a favor de la libertad, la paz, la
democracia, la liberación de los presos políticos, el
retorno de los exiliados, la amnistía general y por un diálogo
sincero que pueda conducir al país a la democracia.
Sin embargo, expresa su disconformidad por la mención que del
Gobierno español hacen los convocantes de la manifestación,
en el sentido de que aquél apoya y colabora con el régimen
ecuatoguineano.
CPDS reconoce y agradece el compromiso expreso del actual
Gobierno de España en la línea de contribuir, junto con el
resto de la comunidad internacional, en los esfuerzos por
animar al Gobierno de Guinea Ecuatorial y a las fuerzas políticas
de la oposición ecuatoguineana a llevar a cabo un proceso de
diálogo que conduzca a la democratización del país".
Comunicado
de CPDS sobre la epidemia de cólera
Convergencia
Para la Democracia Social (CPDS) de Guinea Ecuatorial, informa
a la opinión pública nacional e internacional sobre la
epidemia de cólera que está azotando al país, alcanzando
actualmente niveles inquietantes en sus dos principales
ciudades, Malabo y Bata.
Desde finales del pasado año 2.004 se viene observando un número
cada vez creciente de pacientes con diarrea. En varios de
estos casos, la gravedad era tan brutal que la muerte sobrevenía
en muy poco tiempo.
En los laboratorios de microbiología de los hospitales de
Malabo y Bata, se ha podido aislar formalmente en algunos de
estos pacientes el agente causal de dicha epidemia: el vibrio
choleroe, la bacteria responsable del cólera. Este bacilo
puede no causar ningún síntoma en algunas personas o causar
rápidamente la muerte en otras, por diarrea aguda. Entre
estos dos extremos, se observan todas las situaciones
intermedias. La enfermedad es transmisible, favorecida por la
ausencia de higiene y de control del agua, y se revela
habitualmente en forma de epidemias, en las que la transmisión
se hace principalmente a través de agua contaminada o también
directamente de una persona contaminada a otra.
En muchas capitales de distrito del ámbito nacional se ha señalado
brotes de diarrea, pero el mayor número de casos se concentra
en las ciudades de Malabo y Bata. Esta alarmante situación se
caracteriza por unos hospitales abarrotados de enfermos con
diarrea, que llegan gravemente deshidratados, a menudo en
estado de coma, muchas veces procedentes de curas
tradicionales ineficaces, y no pueden recibir la atención
necesaria por la insuficiencia de medicamentos. En algunos
casos, los enfermos fallecen mientras sus parientes hacen
gestiones para conseguir algún suero. Algunos de los sueros
necesarios para el tratamiento como, por ejemplo, los de
bicarbonato, no se encuentran en las farmacias.
Por otra parte, a falta de camas y de espacio físico, los
pacientes no completan los tres días de estancia en el
hospital recomendados por los expertos: después de un día,
tiene que dejar el sitio a los numerosos afectados que llegan
en estado más grave. Esta situación da lugar a que la
evolución del enfermo, una vez regresado a casa sin completar
el tratamiento, no pueda ser seguida por los facultativos. La
consecuencia lógica es la que se observa: una fuerte tasa de
mortalidad por diarrea, difícilmente cuantificable en términos
objetivos en ausencia de registros, pero que asciende ya, según
toda verosimilitud, a varias decenas de muertos, y eso, son
contar las muertes extrahospitalarias, sin duda superiores a
las hospitalarias.
Convergencia Para la Democracia Social atribuye la
responsabilidad de este desastre al Gobierno de Guinea
Ecuatorial, como consecuencia directa y previsible de su
calamitosa gestión económica y social.
CPDS expresa su profunda preocupación por el manejo
irresponsable que está llevando el Gobierno de esta grave
situación que pone en peligro la vida de toda la población,
minimizando en sus declaraciones públicas la realidad de los
hechos, particularmente el número de muertos, y sin poner rápida
y masivamente a disposición del personal sanitario los medios
necesarios para la erradicación de la epidemia.
CPDS denuncia la incompetencia de Gobierno para dar solución
adecuada a una situación de urgencia nacional y, sobre todo,
para resolver de una vez por todas la vergonzosa situación de
la falta de agua corriente y potable en las ciudades de
nuestro país y, de forma especial, en las ciudades de Malabo
y Bata.
CPDS alerta a la comunidad internacional sobre esta situación
y lanza una petición de ayuda urgente para que se pueda poner
fin a esta epidemia antes de que se extienda a toda la población.
CPDS expresa su solidaridad y sus condolencias a todos los
hogares que están perdiendo a sus seres más queridos como
consecuencia de esta epidemia.
Malabo,
2 de marzo de 2005
LA COMISIÓN EJECUTIVA NACIONAL
NOTA INFORMATIVA SOBRE EL
CÓLERA
PARA LA INFORMACIÓN DE LA
POBLACIÓN GENERAL
Desde los últimos meses del pasado año 2004 se viene
observando un número cada vez creciente de personas con
diarrea en las principales ciudades de nuestro país. En
muchas de estas personas, la agravación es tan brutal que la
muerte sobreviene en muy poco tiempo.
Algunas muestras estudiadas en los hospitales de Bata y Malabo
han revelado casos de Cólera al poner en evidencia la
bacteria responsable de esta enfermedad: el Vibrio choleræ,
un bacilo pequeño.
Toda la gravedad de esta infección reside en la diarrea que
provoca, acompañada de vómitos. Estos síntomas no son
provocados por la presencia misma del bacilo, sino que
resultan del efecto de un veneno producido por él, una
enterotoxina. Se trata, pues, de una toxiinfección. Algunas
personas afectadas pueden no presentar ningún síntoma,
mientras que otras sucumbirán rápidamente de colapso
cardiovascular causado por la diarrea aguda. Entre estos dos
extremos, todos los intermediarios se observan.
La enfermedad es transmisible, favorecida por la ausencia de
higiene y de control del agua, y se revela habitualmente en
forma de epidemias, en las que la transmisión se hace
principalmente a través del agua o de los alimentados
contaminados, o también directamente de una persona
contaminada a otra. Los portadores sanos, los enfermos y los
cadáveres de cólera son factores importantes de transmisión
de la enfermedad.
Existe un foco mundial de Cólera que se encuentra en India y
a partir del que, desde el siglo XIX, se han producido siete
pandemias en el mundo, la última desde 1961.
El comienzo de la enfermedad es brutal, causando una
deshidratación muy rápida por la diarrea y los vómitos, a
veces con pérdida de hasta un litro por hora, y la muerte en
pocas horas si no se recibe una atención inmediata y
correcta. Dicha atención consiste, fundamentalmente, en una
rehidratación masiva, es decir, reponer el líquido perdido.
Los antibióticos son útiles para reducir la carga microbiana
del enfermo, pero no tienen mucha eficacia sobre la propia
diarrea.
Una misma persona puede contraer varias veces el cólera, pero
no durante la misma epidemia, ya que la infección confiere
una inmunidad transitoria, que desaparece en unos tres meses.
Nuestro país es el lecho ideal para este tipo de calamidades
ya que, como bien es sabido, ninguna ciudad de Guinea
Ecuatorial, tercer productor de petróleo del África
subsahariana, ofrece instalaciones de agua potable. Algunas
encuestas han revelado que más del 89% de la población de
Guinea Ecuatorial consume agua no tratada. Las condiciones de
saneamiento de las ciudades, y principalmente de la capital,
Malabo, son deplorables. Asimismo nuestros hospitales, sin
agua ni equipamiento mínimo, y que no dispensan medicamentos
a los enfermos, difícilmente pueden garantizar una atención
adecuada a sus pacientes.
Por eso es importante que la propia población esté
claramente informada y sepa que las medidas de higiene
personal y general constituyen el principal factor de lucha
contra el cólera. En periodo epidémico, la higiene personal
previene la transmisión entre personas: hervir el agua de
bebida; lavar las verduras con agua hervida o desinfectada con
lejía; lavarse las manos antes de comer; limpiarse después
de la necesidad; manejar los cadáveres con mucha precaución
protegiéndose, a ser posible, con guantes; no bañarse en
charcos, etc.
Fuera del periodo epidémico, las medidas de higiene general y
colectiva se imponen: protección del agua colectiva,
saneamiento ambiental, evacuación de las excretas y de las
aguas usadas, recogida de basura, etc.
La vacuna es mucho menos eficaz que las medidas de higiene
colectiva correctamente aplicadas.
Durante el periodo de epidemia, una profilaxis antibiótica
eficaz en las personas amenazadas es posible, tomando:
(Nota
elaborada por CPDS)