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HOJAS INFORMATIVAS

 

9 de marzo de 2005

Ha sido destituido el director de Black Beach?

   Estamos intentando confirmar la destitución y deportación a su poblado de origen (Ebang-Esengui), en la región continental, del hasta ahora director de Black Beach, Numerancio Mangué Ondó. Según nuestras noticias fue destituido "de manera fulminante", acusado de de connivencia con los presos, y a lo largo del día de ayer llegó "con lo puesto" (dejando en Malabo a su familia y todas sus propiedades) en primer lugar a Bata y más tarde a la región de Wel-Nzas. Informaciones anteriores han venido indicando que el director de Black Beach se había construido ocho casas en Malabo utilizando a los presos como mano de obra y sin pagarles salario alguno. Otra de sus fuentes de ingresos era cobrar a los presos por dormir en sus casas.

 

Discrepancias de CPDS sobre "el punto quinto" del llamamiento de la manifestación del día 12

  "Convergencia para la Democracia Social (CPDS) aceptó participar en una manifestación política, a celebrarse en Madrid el día 12 de los corrientes con otras formaciones políticas ecuatoguineanas, a favor de la libertad, la paz, la democracia, la liberación de los presos políticos, el retorno de los exiliados, la amnistía general y por un diálogo sincero que pueda conducir al país a la democracia.

 

   Sin embargo, expresa su disconformidad por la mención que del Gobierno español hacen los convocantes de la manifestación, en el sentido de que aquél apoya y colabora con el régimen ecuatoguineano.

 

   CPDS reconoce y agradece el compromiso expreso del actual Gobierno de España en la línea de contribuir, junto con el resto de la comunidad internacional, en los esfuerzos por animar al Gobierno de Guinea Ecuatorial y a las fuerzas políticas de la oposición ecuatoguineana a llevar a cabo un proceso de diálogo que conduzca a la democratización del país".  

 

Comunicado de CPDS sobre la epidemia de cólera

   Convergencia Para la Democracia Social (CPDS) de Guinea Ecuatorial, informa a la opinión pública nacional e internacional sobre la epidemia de cólera que está azotando al país, alcanzando actualmente niveles inquietantes en sus dos principales ciudades, Malabo y Bata.

   Desde finales del pasado año 2.004 se viene observando un número cada vez creciente de pacientes con diarrea. En varios de estos casos, la gravedad era tan brutal que la muerte sobrevenía en muy poco tiempo.

   En los laboratorios de microbiología de los hospitales de Malabo y Bata, se ha podido aislar formalmente en algunos de estos pacientes el agente causal de dicha epidemia: el vibrio choleroe, la bacteria responsable del cólera. Este bacilo puede no causar ningún síntoma en algunas personas o causar rápidamente la muerte en otras, por diarrea aguda. Entre estos dos extremos, se observan todas las situaciones intermedias. La enfermedad es transmisible, favorecida por la ausencia de higiene y de control del agua, y se revela habitualmente en forma de epidemias, en las que la transmisión se hace principalmente a través de agua contaminada o también directamente de una persona contaminada a otra.

   En muchas capitales de distrito del ámbito nacional se ha señalado brotes de diarrea, pero el mayor número de casos se concentra en las ciudades de Malabo y Bata. Esta alarmante situación se caracteriza por unos hospitales abarrotados de enfermos con diarrea, que llegan gravemente deshidratados, a menudo en estado de coma, muchas veces procedentes de curas tradicionales ineficaces, y no pueden recibir la atención necesaria por la insuficiencia de medicamentos. En algunos casos, los enfermos fallecen mientras sus parientes hacen gestiones para conseguir algún suero. Algunos de los sueros necesarios para el tratamiento como, por ejemplo, los de bicarbonato, no se encuentran en las farmacias.

   Por otra parte, a falta de camas y de espacio físico, los pacientes no completan los tres días de estancia en el hospital recomendados por los expertos: después de un día, tiene que dejar el sitio a los numerosos afectados que llegan en estado más grave. Esta situación da lugar a que la evolución del enfermo, una vez regresado a casa sin completar el tratamiento, no pueda ser seguida por los facultativos. La consecuencia lógica es la que se observa: una fuerte tasa de mortalidad por diarrea, difícilmente cuantificable en términos objetivos en ausencia de registros, pero que asciende ya, según toda verosimilitud, a varias decenas de muertos, y eso, son contar las muertes extrahospitalarias, sin duda superiores a las hospitalarias.

   Convergencia Para la Democracia Social atribuye la responsabilidad de este desastre al Gobierno de Guinea Ecuatorial, como consecuencia directa y previsible de su calamitosa gestión económica y social.

   CPDS expresa su profunda preocupación por el manejo irresponsable que está llevando el Gobierno de esta grave situación que pone en peligro la vida de toda la población, minimizando en sus declaraciones públicas la realidad de los hechos, particularmente el número de muertos, y sin poner rápida y masivamente a disposición del personal sanitario los medios necesarios para la erradicación de la epidemia.

   CPDS denuncia la incompetencia de Gobierno para dar solución adecuada a una situación de urgencia nacional y, sobre todo, para resolver de una vez por todas la vergonzosa situación de la falta de agua corriente y potable en las ciudades de nuestro país y, de forma especial, en las ciudades de Malabo y Bata.

   CPDS alerta a la comunidad internacional sobre esta situación y lanza una petición de ayuda urgente para que se pueda poner fin a esta epidemia antes de que se extienda a toda la población.

   CPDS expresa su solidaridad y sus condolencias a todos los hogares que están perdiendo a sus seres más queridos como consecuencia de esta epidemia.

Malabo, 2 de marzo de 2005
LA COMISIÓN EJECUTIVA NACIONAL

 

NOTA INFORMATIVA SOBRE EL CÓLERA

PARA LA INFORMACIÓN DE LA POBLACIÓN GENERAL

   Desde los últimos meses del pasado año 2004 se viene observando un número cada vez creciente de personas con diarrea en las principales ciudades de nuestro país. En muchas de estas personas, la agravación es tan brutal que la muerte sobreviene en muy poco tiempo.

   Algunas muestras estudiadas en los hospitales de Bata y Malabo han revelado casos de Cólera al poner en evidencia la bacteria responsable de esta enfermedad: el Vibrio choleræ, un bacilo pequeño.

   Toda la gravedad de esta infección reside en la diarrea que provoca, acompañada de vómitos. Estos síntomas no son provocados por la presencia misma del bacilo, sino que resultan del efecto de un veneno producido por él, una enterotoxina. Se trata, pues, de una toxiinfección. Algunas personas afectadas pueden no presentar ningún síntoma, mientras que otras sucumbirán rápidamente de colapso cardiovascular causado por la diarrea aguda. Entre estos dos extremos, todos los intermediarios se observan.

   La enfermedad es transmisible, favorecida por la ausencia de higiene y de control del agua, y se revela habitualmente en forma de epidemias, en las que la transmisión se hace principalmente a través del agua o de los alimentados contaminados, o también directamente de una persona contaminada a otra. Los portadores sanos, los enfermos y los cadáveres de cólera son factores importantes de transmisión de la enfermedad.

   Existe un foco mundial de Cólera que se encuentra en India y a partir del que, desde el siglo XIX, se han producido siete pandemias en el mundo, la última desde 1961.

   El comienzo de la enfermedad es brutal, causando una deshidratación muy rápida por la diarrea y los vómitos, a veces con pérdida de hasta un litro por hora, y la muerte en pocas horas si no se recibe una atención inmediata y correcta. Dicha atención consiste, fundamentalmente, en una rehidratación masiva, es decir, reponer el líquido perdido. Los antibióticos son útiles para reducir la carga microbiana del enfermo, pero no tienen mucha eficacia sobre la propia diarrea.

   Una misma persona puede contraer varias veces el cólera, pero no durante la misma epidemia, ya que la infección confiere una inmunidad transitoria, que desaparece en unos tres meses.

   Nuestro país es el lecho ideal para este tipo de calamidades ya que, como bien es sabido, ninguna ciudad de Guinea Ecuatorial, tercer productor de petróleo del África subsahariana, ofrece instalaciones de agua potable. Algunas encuestas han revelado que más del 89% de la población de Guinea Ecuatorial consume agua no tratada. Las condiciones de saneamiento de las ciudades, y principalmente de la capital, Malabo, son deplorables. Asimismo nuestros hospitales, sin agua ni equipamiento mínimo, y que no dispensan medicamentos a los enfermos, difícilmente pueden garantizar una atención adecuada a sus pacientes.

   Por eso es importante que la propia población esté claramente informada y sepa que las medidas de higiene personal y general constituyen el principal factor de lucha contra el cólera. En periodo epidémico, la higiene personal previene la transmisión entre personas: hervir el agua de bebida; lavar las verduras con agua hervida o desinfectada con lejía; lavarse las manos antes de comer; limpiarse después de la necesidad; manejar los cadáveres con mucha precaución protegiéndose, a ser posible, con guantes; no bañarse en charcos, etc.

   Fuera del periodo epidémico, las medidas de higiene general y colectiva se imponen: protección del agua colectiva, saneamiento ambiental, evacuación de las excretas y de las aguas usadas, recogida de basura, etc.

   La vacuna es mucho menos eficaz que las medidas de higiene colectiva correctamente aplicadas.

   Durante el periodo de epidemia, una profilaxis antibiótica eficaz en las personas amenazadas es posible, tomando:

  • Sulfadoxina 500 mg: 3 a 4 comprimidos en dosis única para un adulto; ½ a 2 comprimidos en un niño según la edad. Este producto se encuentra en medicamentos como Fansidar y Fanasil.

  • Tetraciclina: 500 mg tres veces al día durante cuatro días.

  • Otros antibióticos son eficaces; para mayor información, consultar con un médico normalmente instruido.

(Nota elaborada por CPDS)

 

 

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